
Pajín recuerda que «cualquiera puede denunciar a quien esté incumpliendo la ley» antitabaco, leo en titulares y profusamente amplificado en la redes sociales. Hace poco se proponía lo mismo con los controladores. Señale que su vecino lo es. ¿Para lincharlo o entrar con ajos en el ascensor?
Repasad la entrada anterior, los abusos a los que estamos sometidos por la connivencia, acatamiento servil o estupidez de los políticos. Ahora se añade la delación, que propone, con esa gracia sin par que la naturaleza le ha dado, esta nena a la que dan ganas siempre de escuchar debajo de una mesa para ocultar el bochorno ajeno.
Y, claro, denuncie el incumplimiento de la ley… antitabaco. ¿Qué hace Pajín y todo el Gobierno con la usura de los bancos, la desfachatez de buena parte de los empresarios, con las eléctricas, con el paro y los sueldos españoles, con la corrupción, con la justicia que deja “prescribir” graves delitos que llenan bolsillos, con el alza de todos los precios que hoy anuncia que perdemos aún más poder adquisitivo? Aquí denuncio eso y mucho más todos los días. Muchos lo hacemos. ¿Quién nos hace caso?

La becaria subida a la tarima del profesor eternamente ausente nos llama muy contenta a denunciar a quien fume donde no debe. Y buena parte del alumnado, por una vez, le atiende con regocijo. ¡Qué falta de criterio!
Cada día se agrava nuestra condición. Y también nuestra miseria humana. La envidia pasional crucificó a los controladores, porque eran asalariados, dejando libres de culpa a cuantos se forran a nuestras expensas. La intransigencia y poder ser dueños de un mínimo corralito donde imponer la mano dura, va asociada al asunto del tabaco. Y además sales en televisión diciendo chorradas para inmortalizar tu careto y tu elocuencia. Repugnante. Castigos ejemplares, aquí no se mueve ni dios, salvo los mercados, sus amigos, o la indescriptible Pajín. Con el ejército si es preciso, que aún está vigilando el espacio aéreo en tanto llegan los propietarios privados.
Incorporemos también la delación… anónima. Torquemada redivivo. Para nimiedades. Así que sigue siendo la hora de denunciar verdades como puños y con la cara por delante. Y empiezo por Pajín y prácticamente todo el gobierno por su manifiesta incompetencia y hasta mala fe, que incumple el programa para el que fueron votados, y el juramento o promesa que les obliga a obrar para el bien común, con orden, programación, criterio y prioridades reales. Y, precisando, denuncio que una persona con tan poco seso y valores democráticos (¿delación? ¿Y de nimiedades?) se ocupe de ningún asunto público.






