Crónica perpleja de la España en cueros

Flota en el aire un descrédito de la política que suele resaltarse más cuando no gobierna la derecha de todas las letras. Potente. Va por barrios e intereses. Por ojos tuertos, de los de mirar. Hay cronistas, solventes además, a quienes molesta que la nueva generación de políticos sean guapos. Tal cual. Otros espantos más responsables indican que algo pasa. Personalmente estoy experimentando la sensación de conectar la tele, una radio o una web y ver a Pablo Casado pongamos por caso, no solo, y sentir que me hacen engullir una tarta de merengue con chantilly después de haberme comido un pavo entero relleno de salchichas.

Puede ser peor. Abrir la puerta y encontrarse al propio Pablo Casado con su sonrisa Colgate vendiéndonos la Biblia de los testigos de la España franquista.  Ha anunciado su intención de ir casa por casa buscando el voto, no invento nada. Mientras su fiel Teodoro García Egea nos hace una demostración de lanzado de huesos de aceituna al tiempo que recita poemas épicos de la dictadura: “España es el limpio orgullo de la historia de la raza”, “el Padre Nuestro que rezas por la mañanas y el rojo y gualda que pone ese nudo en tu garganta”.

Pedro Sánchez entretanto se desdecirá de algo. Y, ya puestos, aconsejará a Theresa May que repita el referéndum del “brexit” a ver si ahora sale bien. Posibilidad que será cortesmente rechazada, incluso no tan cortesmente: “Londres responde a Pedro Sánchez que “ nunca aceptará un segundo referéndum sobre el Brexit“.

La venta de la regeneración de los órganos del Poder Judicial recorre todo lo  que llaman el espectro y empiezo a entender –a estas alturas- porqué. Desde que es un CGPJ escorado a la izquierda a que los hábiles gestores han logrado una mayoría progresista. Han  elegido ya hasta al presidente. Adivinando el sentir de los vocales todavía ignotos que tendrán como primera misión decidir que el jefe sea precisamente ése.  Y va y se cae la magistrada Victoria Rosell que iba por Podemos. O la tiran. Se dice que Marchena ya tiene ese poder y que lo habría ejecutado vía PSOE, lógicamente, ya que figuraba en su cupo. De nuevo. Mire no, es un pufo. Seguimos en las mismas. Con algo menos de peso de togas con telaraña y látigo justiciero que igual no es lo mismo que justo.

La izquierda, o sea Podemos en este caso, aprovecha que puede rentabilizar algunos logros de política sensata y que se acercan unas elecciones para tirarse los trastos a la cabeza en zonas sensibles de las cúspides. Con gran despliegue informativo. Es conocida esa especial sensibilidad de gran parte de los medios por dar cuenta de cuánto hace mal Podemos. Exhaustivamente.

A Artur Mas y otros ex consejeros de la Generalitat les condenan a pagar lo que estiman fue el coste de la consulta del 9N de 2014. Lo ha evaluado el Tribunal de Cuentas, al que Soraya Saénz de Santamaría encomendó el trabajo. Y por esa vez el organismo obró con celeridad para que no hubiera prescripción –como con las privatizaciones de Aznar, caso de interesar-. A Esperanza Aguirre nadie le pide que devuelva los  100 millones de euros que dilapidó en la Ciudad de la Justicia. Ni todo lo demás. Un catálogo que incluye hasta campos de Golf urbanos. De los pufos de la M30 de Gallardón tampoco sabemos nada. De los fastos de las relaxing cups olímpicas de Botella –perdón por lo tosco de la coincidencia- ni media palabra tampoco. Ni del aeropuerto de Castellón. Ni de tantas cosas. Del Castor del bipartidismo ni hablamos. Que al menos se le pagó -rápidamente- a Florentino Pérez para que no siguiera provocando terremotos en Levante y  es una tranquilidad.

Inés Arrimadas hace de Inés Arrimadas en la televisión autonómica que tanto detesta: TV3. Y es que para sentarse ante el periodismo no sirven los guiones traídos de casa. Albert Rivera continúa salvando España de los malvados y desayunando cada día, alternativamente, con las reinas del sensacionalismo televisivo. Y el otro, al que andan publicitando con ahínco, cabalga por las llanuras reconquistando Andalucía. Como El Quijote de Cervantes. ¿O será de Kant? ¿De Francisco Franco tal vez?

Al fascista que quería atentar contra el presidente del gobierno lo tenemos bien protegido, a punto de ser canonizado. A la Audiencia Nacional, de tapadillo. Dos artistas se enfrentan a penas de cárcel por grabar en la cripta del Monumento a los Caídos de Pamplona para un documental sobre las catacumbas del franquismo. A 14 personas detenidas en la noche el 15 de mayo de 2011 en Madrid, les piden la pena máxima prevista en la legislación, hasta 6 años en algunos casos. Un duro varapalo para un movimiento que dio la vuelta al mundo y que algunas perspectivas cambió.

Cruzan el aire, como cometas, los sobres en el PP, los sobornos, las escuchas, los chóferes dobles y hay quien sigue viendo el cielo nítido por alguna rendija. En el terreno inmobiliario, es mucho más noticiable un chalet comprado en hipoteca con dinero propio, que una  casa presuntamente regalada con dinero público de los fondos reservados, según denuncia un lenguaraz comisario encarcelado. Todo depende de los inquilinos. Entre Inda y Villarejo se lo guisan y su prensa compra y distribuye. Ay, Felipe de mi vida.

El rey sonríe, por fin, en Perú. Y ofrece al país andino apoyo para luchar contra la corrupción. Sobran las palabras, sobra todo.

La capacidad de contemplar la venta de motos online on air y en papel de toda la vida para leer en los bancos al sol de las mañanas, me satura. Y es que todavía asombra que algunos planteamientos lleguen siquiera a formularse. Y que cuelen. Si a mí, que tengo verdadera pasión por el periodismo, se me cierra el píloro para tragar una más de estas noticias, de la desfachatez mayúscula que se ha adueñado de este país, qué no será a los demás. Cómo lo llevan epiglotis menos curtidas.

 

  • Publicado en eldiarioes 13/11/2018 – 
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