Soy un gasto público por Isaac Rosa

El escritor ha reaparecido en Público con esta impresionante columna:

La semana pasada, y les prometo que fue sin querer, me convertí en gasto público. Algo que hoy equivale a decir que eres un peligro público. Entré en un hospital para un asunto menor y acabé recorriendo varias plantas durante una semana. Me convertí en gasto público desatado, un arañazo en los presupuestos, varias milésimas más de déficit.

No me dieron la factura “en la sombra” ésa que ya reparten en algunos sitios, pero si me hubieran echado la cuenta sería cuantiosa, pues fue una semana de barra libre, atención médica a todo trapo, entre pruebas diagnósticas (con esas máquinas carísimas), estancia (a pensión completa, imagínense), tratamientos y tantos trabajadores pendientes de mí (y para colmo eran muy atentos, incluso cariñosos, en vez de limitarse a cumplir con lo mínimo, que el tiempo es oro). Tumbado en la cama, imaginaba que me colocaban sobre el cabecero un contador digital que sumase euros a medida que pasaban las horas.

Y en esto que, mientras estoy ingresado, oigo que Esperanza Aguirre inaugura en Torrejón un hospital 100% privado (“de titularidad pública”; qué consuelo cuando hasta el personal médico está en manos de una empresa). Y mientras recorre las instalaciones, Aguirre ve en cada habitación un juego de sábanas para la cama del acompañante, y exclama eufórica: “Eso es lo que quiero. Que en las públicas la gente esté igual que en las clínicas privadas.”

Me contuve la carcajada no fuera a ser que se me soltasen los puntos y acabase generando más gasto. Aunque en realidad es para llorar. Aguirre quiere (y lo está haciendo ya en los nuevos centros) que los pacientes estemos en manos de empresas cuya prioridad, por mucha propaganda corporativa que hagan, nunca será nuestra salud sino ganar dinero. Que estemos al cuidado de médicos sometidos a presiones laborales, como ya ocurre en algunos centros. Que nos curemos en hospitales donde la factura no quede en la sombra, sino en la mesa de un contable preocupado por gastar menos para ganar más.

Yo lo tengo claro: el trabajo impresionante del personal sanitario (y aprovecho para dar las gracias de corazón a todos los de Vascular, Cardiología y UCI Coronaria del Ramón y Cajal), que mantiene el tipo entre presiones y recortes, hace que vea el deseo de Aguirre como una amenaza, y los tijeretazos presentes y futuros como una declaración de guerra.

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6 comentarios

  1. pedro

     /  28 septiembre 2011

    ¿Qué más da, Rosa?.

    Lo pintes de rosa o lo acompañes de músicas celestiales, el mensaje de lo público, esa visión sociopolítica de la necesidad solidaria del colectivo, el concepto del todo por encima de lo individual, … no llega.
    No termina de acceder a la gran mayoría que ha sido impregnada de pesimismo y con ello de visión del inminente caos, y con incipientes brotes de xenofobia y con la búsqueda de «la culpa» en «el otro».
    Ante la presión, la resistencia nos convierte en egoístas, salta el sálvese quien pueda y se justifica lo imposible.
    A veces pienso que cuanto más defendemos lo colectivo, lo público, más derechona liberal sale de debajo de las baldosas. Pero como nos leemos a nosotros mismos, creemos que esto está cambiando …. ¿nos hemos contado?¿sabremos cuantos somos después de las elecciones?¿nos volveremos a equivocar (de manera colectiva) en las elecciones?

  2. ¡Grandísimo artículo!

    La sanidad no es un negocio, es un derecho de todos los ciudadanos.
    Es indignante que se recorten las prestaciones sanitarias, mientras se mantienen e incluso aumentan los privilegios de la clase política; (Sueldos, pensiones, coches oficiales para ir a la pelu, etc..).
    Lo más jodido es que cuando ya hayan recortado todo lo recortable y privatizado todo lo privatizable, impondrán el repago a todo lo repagable.

    ¿Hay algo más importante que tu salud y la de los tuyos?

    Saludos indignados!!!
    http://15mikel.blogspot.com/

  3. En Catalunya está sucediendo algo parecido, pero por los menos el Gobierno no tiene la absoluta. Sin embargo, con el apoyo del Partido Popular (juntos suman el 60% de los diputados) le es suficiente como para destruir la sanidad, la educación y todo aquello que huela a Público.

    Os invito a visitar mi bog, donde explico esta Transición Nacional del señor Artur Mas, que no es otra que salir de España para entrar en los Mercados.

  4. Es que hay inversiones más necesarias, como la de los lotes de Navidad para los empleados de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, 638.750 Euros, publicado en el BOE: http://www.boe.es/boe/dias/2011/08/02/pdfs/BOE-B-2011-26034.pdf

  5. pedro

     /  29 septiembre 2011

    ¡Ya estamos con la demagogia!. Es muy fácil utilizar fuera de contexto las cosas … y muy difícil explicarlas.
    ¡»V»!: ¿sabes lo que es el salario diferido?. ¡Porque a ellos le han quitado un 5% de su salario anual!
    ¿qué pasa que porque suene «raro» ya es una aberración?
    ¡Cámbiales la cesta por el 5%!.

    Salud

    Pdta.: mirar antes de cruzar, por favor.

  6. julio

     /  1 octubre 2011

    Vamos a lo que vamos, a la privatización de los servicios públicos; los que verdaderamente mandan lo han decidido así y me parece que pocas escapatorias hay; los políticos sólo son unos mandados (aparte de unos rufianes). Pero si esto es así y se decreta el sálvese quien pueda, la pregunta es muy clara: ¿por qué seguir pagando impuestos?

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