La vida sigue

Os iba a contar que ha muerto uno de los vecinos con los que más relación tenía -uno de los pocos en realidad-. De 72 años, creo. Salía en ese momento a darme un baño y algunos masajes de agua, útiles  para reavivar neuronas atrofiadas tras toda la mañana escribiendo. He optado por seguir el plan inicial y acudir esta tarde al tanatorio. Con esa tenaza que se instala cuando se va un ser que aprecias.

   El recinto de agua se ha llenado -nada más acceder yo a él- con una quincena de esplendorosos jóvenes italianos, llegados a Madrid para la despedida de soltero de uno de ellos -según me han contado-. Rezumaban vitalidad. En menos de una hora mi sensibilidad pasaba de la muerte a la vida. Por ese orden.

   He pensado escribir algo sobre los sentimientos experimentados. Y poner un reportaje que hice sobre… la vida, en realidad. Con dos secuencias visuales de comienzo y final que ideé como sìmbolo y que el realizador plasmó con gran efectividad.

   Bien, pues ha sido trabajo ímprobo encontrarlo. Dado que consiguió el premio Pfizer de Periodismo (uno de los de mayor dotación recibidos)  he pensado que sería fácil. Pero no, es prácticamente el único de los reseñados en la web de Informe Semanal  que no contiene enlace. Más aún, entre los destacados en la página, con el vídeo incluido, tampoco está, y sí por ejemplo “Cava contra el boicot”. Será un error de mis antiguos compañeros. 

Solo que también han olvidado mencionar en todo momento el libro del soy coordinadora y coautora, con pensadores muy comprometidos al lado. Reacciona, ya sabéis. Los dos reportajes realizados sobre los “indignados” -firmados por Cándida Godoy el uno y el gran Vicente Romero, el otro-, incluían entrevista con Stephane Hessel y ni una mención al libro español. Hombre, que Hessel nos escribió también el prólogo 🙂 Será casualidad, ya digo, prioridades informativas. Pero resulta que de todos los países donde se ha vendido el libro de Hessel, solo en España se ha pasado de la indignación a la Reacción. Aunque la causa se halle en los hechos en sí mismos, en que es difícil permanecer impasible ante lo que sucede, nuestro libro aporta muchos datos como ya saben miles de lectores que lo han leído (lleva 6 ediciones y sigue en la lista de libros más vendidos a los tres meses de su salida a la calle). Y los datos no son inocuos.

Tampoco está destacado el reportaje en su día de emisión, por lo que -con santa paciencia- lo he buscado y encontrado. ´

No entiendo qué ha podido pasar, me querían muchísimo allí cuando me fui por culpa del ERE. Me dan muchos abrazos cuando nos encontramos por casualidad. Casualidades, probablemente. Otra cosa no puede ser.

En cuanto al reportaje… No es un tema trascendental, lo sé, he hecho otros de mayor impacto. O quizás sí, es la vida. Y la vida sigue…

Aqui está el reportaje -lo he elegido porque creo que da ganas de vivir- pinchad para verlo:

Un cuerpo para toda la vida

6 comentarios

  1. Esta noche he visto una peli de ésas anodinas, The Bureau Adjustment se llama, en la que queda muy claro que este tipo de casualidades son obra de una brigada de señores con sombrero que cruzan puertas espaciotemporales y que te hacen cositas de éstas que explicas para que tu vida siga el plan maestro diseñado por El Presidente de la compañía 🙂

    Un beso.

  2. No podemos disfrutar de tu talento en Informe Semanal; pero podemos seguir leyéndote en este blog, por ejemplo. Un abrazo.

  3. Trancos

     /  10 julio 2011

    Te acompaño en el sentimiento, Rosa. Por la muerte de tu vecino. Por los boicot.

    A mí también me han matado, me han arrancado, otro pedazo de mi juventud. Y el alma se nos va quedando en carne viva. Descansa en paz, Facundo Cabral, que sin ser de aquí ni ser de allá eres de todas partes.

  4. Tachito

     /  10 julio 2011

    Te seguimos teniendo Rosa, felizmente. Sigue escribiendo y no des bola a la mediocridad. Las cosas se borran por envidia.

  5. Indel

     /  11 julio 2011

    El sábado vi (tres minutos) de reportaje en IS de “La División Azul”. Tan aséptico, tan ‘equidistante’, tan sin decir las cosas, tan sin querer molestar…

    Otra casualidad, sin duda.

    ¡Y las que se avecinan!

  6. Tienes razón Rosa, da ganas de vivir.

    Gracias por compartirlo por aquí.

A %d blogueros les gusta esto: