“A la cola de Europa”

“A la cola de Europa”. Prolifera esta muletilla al hablar de España. Yo misma la he utilizado, es muy gráfica. Uno ve estudios comparativos y solemos andar temblando por el final de la lista, por esos lugares ignominiosos que corresponden a los torpes o poco esforzados. En sueldos –no en impuestos-, en gasto social, en gasto sanitario, en educación. Algunos llegan a comentar que quizás es el lugar que nos corresponde. No diría yo lo mismo. La octava potencia mundial, o la novena pero muy altos ahí en la tabla, con los ejecutivos en quinto lugar europeo entre los mejor pagados, excelente posición en energías renovables, resultados en esforzada investigación, y tirando la casa por la ventana en el fútbol, que cuenta. Un país que se gasta 94 millones de euros en un sólo jugador no está “a la cola de Europa”.

También nos anuncian que nos situamos “a la cola de Europa” en la sociedad de la información. Yo diría que en una degradación bastante generalizada -que leer este sensato editorial inclina por regresar a la cama y dormir todo el día-, el periodismo español y sus lectores engendran un círculo malsano origen de muchos de nuestros males, al menos no de sus remedios en los que debería tomar parte.  Informando el periodismo, sabiendo informarse la sociedad.

Leo un titular excelente, que capta: “Para cualquier duda o sospecha, llamen al 917208727”. Opinión de Público. Jesús Maraña. En un país de lectores de titulares, éste triunfará.

Poco más abajo viene, en cambio, esta noticia: “El resto de los grupos, ajenos a la bronca entre PP y PSOE”. Se refiere evidentemente al Congreso y a las informaciones de estos días, no vamos a repetirlas. ¿Dónde esta la “bronca”? ¿No será entre el PP y los jueces, los fiscales y la polícia? ¿No será entre el PP y la sociedad? Porque somos muchos desde luego los indignados con los últimos acontecimientos protagonizados por la oposición mayoritaria, al punto de no seguir las sagradas reglas de la balanza: ante kilo de basura en este lado, busco kilo de basura para contrarrestrar. Los periodistas, ahora, lo reducen al “rifirrafe” -adoran esa palabra- entre dos partidos que debe venir en los nuevos manuales de periodismo y todos tan contentos.

  ABC se descuelga entrevistando a una persona de entidad para opinar en el conflicto: Ricardo Costa, provisionalmente “desinculpado” en la trama de Valencia. “Una sola escucha ilegal es de una gravedad extrema”, dice el susodicho. Llamad, por favor, al 917208727, que cita Maraña. O robad, prevaricad, insultad, atacad al Estado de Derecho que es dolencia leve en comparación con las escuchas ilegales, o sacaos un carné del PP para espiar que también mejora el diagnóstico de la afección. Para espíar, para presuntos “cohechitos” y comprensión judicial, igualmente.

Una renombrada periodista dicta lección magistral en Santander, en la prestigiosa Universidad Menéndez Pelayo, y asegura: “los periodistas no podemos ser apolíticos”. Toda mi vida he mantenido prácticamente lo contrario: la militancia política está reñida con la independencia, con el sentido crítico que debe tener y ejercer un periodista. Una utopía muy poco rentable, no voy a negarlo.

Vivimos en un país con periódicos que realizan campañas difamatorias en contra del Estado de Derecho, con tesis rebatidas en los tribunales, y que no pagan costo alguno ni en sus jugosas ventas, ni ante la justicia.

Los políticos han detectado perfectamente la debilidad del periodismo actual. Ruedas de prensa sin preguntas, declaraciones sin opción a que nadie se inmiscuya en lo que el pólitico quiere decir. “Vóteme y no pregunte”.

Y el círculo se concentra. Estamos “a la cola de Europa”, en lectura de periódicos. Antes de la crisis de la prensa de papel, los periódicos apenas vendían en España 100 ejemplares por cada 1.000 habitantes en España. Justo la cifra que la UNESCO marca en el umbral del desarrollo, y que supone menos de la mitad de la media europea. Finlandia y Suecia alcanzan, por ejemplo, más de 400 ejemplares por 1.000 habitantes. Y sólo Portugal, Grecia e Italia, como siempre, estaban a la par o por debajo de nosotros. Al mismo tiempo, el ocio mayoritario y buena parte de la información, se nutre de la televisión, de las televisiones españolas… “a la cola de Europa”, salvo Italia, imagino, esto es una opinión personal.

Cada vez hay más ciudadanos, en cambio, que se informan por Internet, que hurgan en páginas propias y foráneas, que buscan formarse una opinión responsable. Habrá de ser la sociedad la que abandone los lugares “de cola”, exigiendo a los poderes que adecuen nuestra posición en las tablas del progreso, de todo progreso, no el de unos pocos.

Actualización 9 de Agosto.

   Suscribo la indignación de una parte de la sociedad y la firmeza en tratar de resolver los problemas que nos aquejan.

11 comentarios

  1. Efectívamente vamos en muchas cosas a la cola de Europa, pero en lo referente a los sueldos yo suelo decir siempre lo mismo: Sí, vale, tenemos sueldos más bajos, pero los precios aquí están muchos más baratos, excepto algunos como los de acceso a internet de banda ancha que aquí son los más caros de la Unión.

    Hace doce años estuve trabajando en un hotel en Derby, una ciudad inglesa. Los precios duplicaban y triplicaban a los españoles y no me refiero tan sólo a las copas de los típicos pubs, sino a productos de primera necesidan en cualquier tienda o supermercado. Lo mismo me dicen gente autóctona o españoles que han ido de turismo a Francia, Suiza o Italia: un café 5 euros en un bar normalito, nada de lujo.

    Es lo mismo que en dicho en otras ocasiones: Soy un mileurista, actualmente vivo en un pueblo pequeño de Asturias en una casita pagando 250€ de alquiler. Con eso en Madrid no me alquilarían ni siquira una habitación o un tratero, con lo cual ofrecen un puesto de trabajo en Madrid, Barcelona,París o Londres, duplicandome o triplicandome el sueldo, y sin ninguna duda lo rechazaría; no sólo por los precios sino porque no me gusta la ciudad, ni los atascos, ni la contaminación, ni los ruidos, ni las prisas, ni el stress…. y sí la naturaleza y las zonas rurales, donde a día de hoy no falta de nada, ni siquiera internet.

  2. L'Homme Machine

     /  8 agosto 2009

    Tengo una duda: ¿Cómo puede un periodista ser apolítico?
    Parto de la base de que ser “político” significa tener una visión de la sociedad y un deseo de que esta llegue a ser de esa manera. Por ejemplo, ser de izquierdas o progresista significa, para mi, buscar una sociedad en la que los vales sean la búsqueda de la libertad, la igualdad y la fraternidad entre los seres humanos.
    No creo q

  3. He leido esta mañana las noticias a las que haces referencia en los enlaces, excepto el ABC . Igual que en mi televisor no tengo memorizados ni Tele5 ni Antena3, por ser las cadenas de la telebasura; en la Radio ni tengo la Cope, ni Onda0 y ni miro El Mundo, La Razón o el ABC. Yo busco información no manipulación.

    Hemos llegado a una situación en que los periodistas no son tales; son voceros o propagandistas, o unos aprendices de Goebles o, como no hace mucho alguien los llamó “periodistas de trincheras” al servicio del poder político-ideológico-mediático-económico al que pertenecen.

    Y luego está cualquier tertulias radiofónica o televisivas. Por un lado las de la COPE, Intereconomía, Telemadrid, etc, etc cuyo requisito principal y más importante es insultar o despotricar contra Zapatero, el gobierno, el PSOE y los intelectuales o artistas (“titiriteros”) que les apoyan. Compiten entre ellos a ver quien dice la mayor burrada o barbaridad.

    Después tenemos a los debates normales que hay en los demás medios (La SER, TVE, Cuatro…) donde una parte de los tertulianos son afines a un bando ideológico y otra parte a otro. Sacan los pies del tiesto y ha habido salidas de tono por parte de algunos tertulianos participantes correspondientes al párrafo anterior, pero en general, aquí suelen ser un poco más moderados.

    Aún así, no puede uno evitar una sonrisa cuando tratan de defender lo indefendible: lo que que atacan con tanta visceralidad en Zapatero o los socialistas, la misma cosa, sacan las más inverosímiles de las justificaciones cuando afectan al PP.

    Pero lo que más me repatea es estos periodistas ambiguos que quieren ser independientes o neutrales y no quieren tomar partido ni quieren mojarse: los EQUIDISTANTES. Esa constante y permanente aptitud es algo que no soporto.

    No sé si es correcto o no decirlo aquí, pero voy a decir tres nombre propios de estos equidistantes, aunque hay algunos más: Charo Zarzalejos, Fernando Jauregui y Fernandez Urbaneja, presidente de no se que asociación de periodistas cuya postura en el la polémica del Gran Wayoming y los de Intereconomía causó mucha indignación.

  4. L'Homme Machine

     /  8 agosto 2009

    Tengo una duda: ¿Cómo puede un periodista ser apolítico?
    Parto de la base de que ser “político” significa tener una visión de la sociedad y un deseo de que esta llegue a ser de esa manera. Por ejemplo, ser de izquierdas o progresista significa, para mi, buscar una sociedad en la que los vales sean la búsqueda de la libertad, la igualdad y la fraternidad entre los seres humanos. Y no creo que los periodistas estén exentos de esos sentimientos.
    Sin embargo, si te refieres a militancia, es decir, a trabajar en pro de la victoria de un partido político (distingamos entre los ideales y los partidos políticos que dicen que los representan), puedo estar de acuerdo.

  5. rosa maría artal

     /  8 agosto 2009

    En efecto, hablo de militancia política en un partido, no de ideología, ni mucho menos. Hablo de sentido crítico en lugar de seguir consignas de una formación política.

  6. rosa maría artal

     /  8 agosto 2009

    Lo de los precios, querido, es muy relativo, busca por el blog que hemos hablado mucho de ello y tú lo has leído además, que eres un fiel seguidor -gracias-. Te aseguro que en Europa se puede tomar un café por un euro o menos, y, sobre todo, la vivienda está mucho más barata, tanto de compra como de alquiler. Y así muchas otras cosas.

  7. Soto

     /  8 agosto 2009

    Soy de la opinión de que un periodista tiene que tener una posición critica y muy objetiva de la realidad, la cual pretende transmitir a sus lectores.Un periodista en su fuero interno como ser pensante que es tendrá su modelo de sociedad preferente,pero en su profesión tiene que ser muy exigente consigo mismo,duro ,diria yo.No “veo” a un periodista militando en un partido y al mismo tiempo ser autenticamente objetivo,casi diria yo ,que estariamos ante una situación “contra natura”.
    Con respecto a la definición de bronca entre dos partidos(en este caso el PP y el PSOE)reflejada por la mayoria de la prensa .estoy de acuerdo con Rosa,que en buena lid (no creo que los interese de la derecha mediatica de este pais ,tenga cabida en el “campo de la buena lid”)hay que matizar eticamente esa definición en pos de un periodismo critico y objetivo.Si uno de los dos “pretende confundir a la opinión publica atacando al contrario para defender sus intereses espurios,un buen periodismo tendrá que matizar todo el contexto de la realidad existente..¿o no?Si uno arma la bronca ,no significa que los dos esten buscando la bronca,uno tendrá que defenderse.
    Rosa,repito lo de ayer o anteayer,he entrado en un buen Blog,más tarde recabé más información en Google y ya tienes un amplio recorrido profesional del bueno,textigo de excepción de la realidad,sabiendola transmitir con mucha sencillez en aras de la buena comprensión.
    Apertas agarimosas

  8. corazon

     /  9 agosto 2009

    Querida Rosa Maria, gracias por tus periscopios. Ya me caias muy bien por tus reportajes en informe semanal. Un placer encontrarte. Un abrazo. ¡¡¡¡¡¡¡ Salud y Republica !!!!!!!!!!!!

  9. josemi2009

     /  9 agosto 2009

    Estoy realmente preocupado por la escalada que está llevando a cabo el PP. Yo nunca lo he votado, pero entiendo que debe existir un partido que aglutine los intereses de la derecha del lugar, pero no así. Entiendo, desde mi punto de vista, que lo mejor que podía hacer para la democracia era desaparecer del espectro político. Es posible que el PSOE haya hecho muchas cosas mal, pero eso que denunció Montoro, creo que no sólo no es verdad, sino que el gobierno debiera haberlo denunciado por calumnia.

    Creo que el concepto de fiscal debiera ser más independiente del Gobierno, pero decir que el Fiscal General actual está al servicio del Gobierno no deja de ser una acusación inútil, porque los fiscales generales que estuvieron durante los ochos años de gobierno del partido popular, no sólo estuvieron al servicio del gobierno, sino que estuvieron dependiendo de lo que decía el gobierno, sino recordemos la figura de Jesús Cardenal para no ir más lejos. De hecho dependía tanto del Gobierno que actuaba antes de que se lo dijeran, o esa era la sensación, porque nadie salía diciendo ” he dado instrucciones al Fiscal General…” que ya había actuado

    Espero por la higiene democrática que el PP reflexione, pero sino que lo hagan sus votantes para introducir por la vereda democrática a ese partido. Realmente produce vergüenza ajena escuchar toda la sarta de estupideces que numerosos elementos del PP echan por la boca cuando se levantan por la mañana, parece que todos han pasado por Génova 18 para dar una ojeada al manual diario de intervenciones en público que los ideólogos del PP realizan por la noche para acabar con todas las instituciones que hay en esta España que no les sirven a sus intereses partidarios, porque además luego se permiten el lujo de decir a los demás que son sectarios, partidistas, que solamente siguen el dictado de su jefe de filas, en fin una verdadera pena

  10. Efectívamente, Rosa, todo es relativo, incluido los precios. En Europa (y en España) se puede tomar un café desde los 5€ hasta 1€ y menos. En la famosa respuesta de Zapatero en Tengo Una Pregunta para Usted, dijo 80 centimos; lo que vale un café de las máquinas de los hospitales, o lo que vale en el bar de un paisano en una aldea en lo alto de la montaña, cerca de donde vivo.

    Sí vale; vamos a la cola de Europa en muchos aspectos, pero tampoco es cuestión de acomplejarse y mirar los países de nuestro entorno como si fueran lugares idílicos. Por ejemplo, en éstos momentos, yo no me cambiaría por vivir en la Italia de Berlusconi, aunque aquí vayamos camino de serlo. Y fíjate que es uno de mis paises europeos preferidos: por su historia, por su arquitectura, por su arte, por sus bellos paisajes como la región de la Toscana, por su gastronomía…

    Por mi profesión en el sector turístico y hostelero, a lo largo de éstos años he podido conocer mucha gente de todas las nacionalidades, tanto como clientes como compañeros de trabajo y, por lo que he podido constatar, la mayoría admiran y les gusta nuestro país (por eso vienen e incluso se hacen residentes) , y dicen que España es el país donde se vive mejor de todo el mundo.

    También tenemos a españoles que viven fuera y están contentos; como pude ver a un señor la semana pasada en el programa Españoles en el Mundo de TVE, que vivía en Copenague. Lo ví muy de pasada, pero al parecer montó un negocio allí, se llevó a la familia y, aunque dijo que todo era muy, muy caro; le merecía la pena y decía que para él, aquello era el paraiso.

    En mi caso personal, yo soy del sur del país y, voluntaria y libremente emigré a “Asturias, Paraiso Natural” que es como lo promocionan turísticamente. Y efectívamente para mí lo es, por eso estoy aquí y estoy encantado. Sin embargo, muchos paisanos de aquí no comprenden cómo me pude haber venido de un lugar donde tanto luce el sol a un sitio donde llueve o “orbayea” frecuentemente; claro que por eso está tan verde. Como ves, nadie está contento con lo que tiene. Todo es relativo.

  11. Y bien, como la anterior opinión se extendió demasiado, en ésta voy a hace un punto y aparte y comentar sobre los enlaces.

    Resulta ya irritante, cargante y cansino tantas barbaridades. La verdad ya me asquea el PP , sus dirigentes, sus voceros, y todo lo que le rodea. Es para, como bien dices, quedarte en la cama y no levantarte en todo el dia, o emigrar–en éste caso forzado– porque te dices a tí mismo, “esto no puede ser, es imposible, no me lo puedo creer”.

    Pero no. Es real, y no sólo que es real sino que, en vez de rectificar, su actitud es seguir en la misma línea, poniéndose chulos a más puro estilo de un macarra de barrio o un matón de la mafia. Da igual que el gobierno, las asociaciones de jueces o policias hayan expresado su malestar y pedido una rectificación.

    Ellos son mas chulos que nadie porque ganaron unas elecciones gallegas, en las cuales pesaron más el Audi de Tauriño y lo foto en el yate con un constructor del entonces vicepresidente, que los casos de corrupción y caciquismo en el PP gallego.

    Y son más chulos que nadie, porque en Madrid, a pesar de tanta corrupción y tanto espía, Esperanza gana una y mil veces por mayoría absoluta. Y más chulos que nadie porque en Murcia, Castellón o Valencia infectada de corrupción ganan por mayoría absoluta ampliada, y el CIS les ha dicho que están cogiendo la delantera a Zapatero.

    Y piensas: ¿de quien es la responsabilidad? Efectivamente de quien les da ese poder: los votantes. Pero claro, cómo convences tú a Paquirrín que según lo que vote tiene unas consecuencias u otras.

    Pero cómo convences tú a un niño que nació en los primeros 80, que su madre, la tonadillera, con tanto dinero como tiene, en vez de meter a su hijo en la mejor universidad del mundo , le ha dado a su niño todo hecho y mascado; y el niño no ha dado en su vida un palo al agua y lo único que ha hecho es irse de juerga e irse de putas.

    ¿Qué conocimiento y cultura va a tener? A pesar de ello no sólo sale en la prensa rosa y en los programas de la telebasura televisiva sino que tambien lo entrevistan en El Mundo:
    http://www.elmundo.es/elmundo/2009/08/04/gentes/1249375032.html

    ¿No tiene desperdicio, verdad? Pues eso es lo que hay, eso es lo que tenemos, y ese es el futuro. Con razón el PP no quiere oir ni hablar de la Asignatura de la Educación para la Ciudadanía; en la incultura y la ignorancia está su poder.

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