Crisis, malvada crisis

Teclear en google “la crisis provoca” resulta un interesante ejercicio sociológico. Veamos. Una caída del 6% en las ventas del sector del libro. El 60% de las matriculaciones en autoescuelas. Una escalada de cierres de negocios de autónomos. Un exceso de oferta de pisos y un descenso de la demanda. Despidos y regulaciones de empleo diversos. Entre ellos, como consecuencia, de los vigilantes de seguridad, que son menos contratados. Un 6% de bajada en el consumo de gasolina. La desconexión rural de Internet y un descenso general del número de internautas (¿). No todos opinan lo mismo: Google al recibir el Premio Príncipe de Asturias, dijo que la crisis provoca un aumento de usuarios. Incremento de los robos en supermercados -lo que en una treintena de periódicos califican por igual como “robos famélicos”-.  Un aumento de la economía sumergida. Que se disparen los timos en reparaciones a domicilio. Devoluciones masivas de libros en Asturias. Sí, en Asturias, eso pone. ¡Cómo son los asturianos! Claro que los lectores optan por ediciones de bolsillo, que no parece mala cosa.“Overbooking” de aspirantes a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. Un “boom” de ventas de lotería. Un 30% de mayor agresividad y nervios en los conductores -¿más?-.  Que desciendan las adopciones. Vaya. Que el 76% de los españoles cambien o cancelen sus reservas de vacaciones. Que las empresas descarten construir parkings subterráneos –fue un negocio altamente lucrativo-. Un aumento de solicitudes para ingresar en “Gran Hermano”. Asuntos serios, buena parte de ellos, no todos.

Pero también atribuyen a la crisis, mencionada siempre con harto dolor y preocupación, todos estos asuntos: Hizo que las familias y hogares españoles ahorraran en el primer trimestre del 2009 más del doble de lo que lo hicieron un año antes, hasta una tasa del 7,9%.   Que la gente venda sus objetos de lujo Que los trabajadores –los que sí tienen empleo- estén más satisfechos con su labor. Un refuerzo del control del gasto en las PYMES. Un descenso del 10% en el absentismo laboral. Un aumento del interés por el arte y la cultura, visitas a museos –gratuitos o baratos-… en Gran Bretaña. Un descenso del 30% en el uso del taxi. Atentos: descenso en las ventas de jamón ibérico. Una caída del 74% en los beneficios del diseñador Adolfo Domínguez, que “sólo” ganó el año pasado 4 millones de euros. Menos visitas a centros de belleza y bricolage casero, en lugar de llamar a reparadores profesionales para todo. Una vuelta a las aulas en busca de títulos y mejor cualificación. El regreso de los abuelos desde sus exilios en residencias para cuidar a los nietos. Un 5% de descenso de salidas a los campos de golf –esos que se comen el agua y proliferan como setas en otoño-. Cambios en el mundo publicitario ¿A mejor o a peor? Se ha frenado la deforestación del Amazonas.

Y consecuencias, atribuidas a la crisis, aún más cuestionables que algunas de las que preceden:

Un descenso de los muertos en accidentes laborales. Nos lo cuentan “con un par…”. Vamos, que al reducirse el empleo, mueren menos.

Crisis en las churrerías. Que resulta venía gestándose desde 20 años atrás.

Un aumento del número de suicidios y asesinatos. ¿Por la crisis?  Sí causa más inseguridad y más miedo.

La caída del deseo sexual, ¡anda ya!

El aumento de la obesidad entre las mascotas de los estadounidenses, porque sus dueños los alimentan ahora con productos más baratos y menos saludables. De cualquier forma, se sigue gastando más en Viagra y en comida para animales, que en mejorar la calidad de vida de los africanos

Lo positivo: Vivíamos con una sobredimensionada oferta que acarreaba gastar sin tino. Ojala se mantenga el buen juicio si un día cede la crisis.

Y lo más negativo: Muchos –pero muchos, muchos- han sacado tajada: han aprovechado la excusa de la crisis para hacer reestructuraciones insolidarias, mejor toleradas en un mundo revuelto.

Crisis, malvada crisis, cajón de sastre revuelto. Tópico cíclico que no ha cambiado la mayor parte de nuestras actividades pero nos ha hecho añadir el vocablo. “Vivo… a pesar de la crisis“.

Esta recopilación de viñetas de El Roto nos explica mejor que nadie lo que ha pasado.

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1 comentario

  1. josemi2009

     /  12 julio 2009

    ¡ Volvemos a las andadas! Creo que se ha escrito tanto de esta crisis como de la Segunda Guerra Mundial, o esa es la sensación que da. Pero lo grave del asunto es que el sistema está gravemente enfermo, tan grave que sólo requiere cuatro meneos para tumbarlo. Pero eso si, seguiremos pagando la crisis y las crisis que vengan los mismos, los de abajo, los que podemos disfrutar de una nómina, pero no podemos esconder nuestros dineros.

    Los banqueros no aflojarán la mosca hasta cuando vean que ya los índices de ganancia no son tan elevados comos los del año pasado, no digo que pierdan, sino que no ganen tanto, que no es lo mismo.

    Los empresarios se les llena la boca con el despido libre, pero eso no debiera suceder nunca, porque cuando una persona que se ha lucrado del trabajo de los demás, por encima del sueldo que pague, entiendo que si tiene que prescindir de un trabajador o de varios , lo lógico es que pague a esos trabajadores una indemnización, de alguna manera los beneficios que ha otorgado el trabajo de esa persona se reparta, porque seguro que el empresario ha ganado con ellos diez o veinte veces más de lo que le ha pagado.

    Se podrá decir como arriesgo mucho tengo que ganar mucho, pues eso es una falacia, porque desde mi punto de vista también arriesga el trabajador su vida y su tiempo, de manera que alguien tiene que valorarlo y pagar cuando el momento de seguir en la empresa ha pasado. Entre los que desean que todo vaya peor, para sacar tajada, de los que se aprovechan del sistema haya o no haya crisis, lo tenemos claro.

    Por parte de algunos políticos se cree que la clase empresarial es indispensable para el funcionamiento del país, tanto……como la clase trabajadora, porque sin la una la otra no tiene razón de existir. Así que no debiera hacerse ningún tipo de reducción de impuestos a la clase empresarial, ni reducir impuesto de sociedades,ni rebajas al Seguridad Social, porque si lo hacen con los empresarios en la misma medida hacerlo con los trabajadores, pero sin merma de la atención médica requerida.

    Además creo que por parte del Estado se debieran limitar las veleidades privativas de cierta persona en la Villa y Corte de Madrid, porque una de las bondades que debe tener el sistema a de la Seguridad Social es la atención universal.

    Espero que podamos salir de esta crisis lo más indemnes posibles, porque entre el Gobierno que sube los impuestos, los empresarios que siguen haciendo eres indeseables, creo que a duras penas podremos llegar a la vuelta de la esquina de la crisis

    Además tenemos en esta España de nuestros pecados una clase política que da gusto, sobre todo, la oposición que pretende sacar todos los réditos sin arriesgar nada, o eso pretende, espero que los españoles cuando llegue la hora de votar a los desleales al país los pongamos donde deben estar, en la cola del paro.

    Como la oposición no tiene programa ni económico, ni medio para salir de la crisis, porque si lo tuviera, por lealtad a los españoles lo tenía que haber mostrado y demostrado, de manera que no puede hacer otra cosa que despotricar contra el Gobierno, pero lo que es más grave esperando que el cadáver político de su enemigo pase cerca, pero sin darse cuenta que éste lo haga el sera él siguiente en hacerlo.

    El Gobierno de España es cierto que algunas mentiras nos ha contado, que es cierto que tardó en reaccionar, que tomo medidas muy tarde, porque desde el verano del año pasado ya se veía venir todo el terremoto financiero, pero aún así tenemos que esperar que todo vaya evolucionando para salir del de esta debacle

    No obstante que un sistema socio económico tenga que sufrir crisis periódicas me parece que está enfermo por dentro, en fin no soy economista y no entiendo como se puede producir estas crisis, pero en ocasiones te dan ganas de marcharte a un isla desierta es ser autosuficiente, sin depender de nadie ni de nada. Es posible que la primera embarcación que viera sería la patera de ricos tratando de crear un paraíso fiscal en la isla, seguro que a mi me dejaban al margen, porque tendría que ser cliente de su banco

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