Morfología del golpista

Suele llevar el pelo corto y, en cambio, bigote preferentemente fino. Padece sordera para escuchar argumentos distintos a los suyos. Elabora su discurso con creencias en lugar de con hechos y razones. Saca pecho ante quienes le afean su conducta. Se atrinchera en el poder, sólo contra el mundo, y se hace pasar por víctima de un asedio general.  Su arrogancia se doblega ante aquellos que considera más poderosos. Siempre tiene razón (a menudo de inspiración divina). Su vida se basa en la ley del embudo. Alardea de Constitución para quebrantar la legalidad. Su lema: el fin justifica los medios. Estima que los opositores están fuera de la consideración de ciudadanos y de los derechos que amparan a éstos. Es prolijo en eufemismos: Un golpe de Estado no es un Golpe de Estado. Le repele el color negro, el género femenino como no sea para usarlo o controlarlo y tiene obsesión con reprimir el sexo.

El Secretario General de la OEA (Organización de Estados Americanos), José Miguel Inzulza, no logra convencer a los golpistas hondureños y pide la exclusión de Honduras del organismo. El “presidente” Micheletti reacciona, diciendo que se retira “inmediatamente” de la OEA. El honor ante todo. De fachada. Otras fuentes avanzan que habría sondeado a Insulza sobre una salida airosa, e impune, de la situación… y del país. Sin embargo, al golpista le pide el cuerpo mucho más resistir y mandar a otros a que le defiendan con su sangre. La de ellos.

El golpista se apoya en afines. El de Honduras nombra ministro asesor presidencial a Billy Joya, famoso represor en dictaduras de los 80, a través de distintos destinos como el “Escuadrón de la muerte 3-16”

O ministro de exteriores, la cara del régimen, a Enrique Ortez. Dentro del cúmulo de bulos e informaciones interesadas –de uno y otro signo-, el nuevo Canciller hondureño habría empezando a hacer amigos llamando a Obama “ese negrito que no sabe nada de nada”. A Zapatero lo manda “a sus zapatos” y menosprecia a su vecino: El Salvador.  El golpista también es jerárquico, clasista, y xenófobo (exceptuando a quienes, por su riqueza o fortaleza, admira).

Ortez es este señor, magistralmente entrevistado por CNN en español, que baboseaba ante EEUU, no responde a las preguntas hasta más de 6 minutos después de comenzada la charla y, generoso, apela hasta a “razones humanitarias” para la deportación del Presidente constitucional Zelaya.

El vídeo muestra la segunda parte de la entrevista, pero os aconsejo también la primera, por ser una interesante pieza de humor, de no tratar un tema tan trágico, como que un país esté en manos de estos sujetos.

El golpista pertenece a la especie de los depredadores y permanece agazapado hasta que ve su oportunidad. Entretanto, se camufla con distintos disfraces, incluso el de demócrata. Se comunica con sus semejantes a través de declaraciones de prensa en ocasiones. Y, aún mucha gente, les ríe las gracias e ignora sus intenciones, facilitando sus propósitos.

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1 comentario

  1. Fco.Domínguez Artal

     /  5 julio 2009

    Acertadas descripiciones del golpista descrito.Este siglo,impar e imparable veintiuno, es también reflejo de que pese a las esperanzas y avances en comunicación, sigue imperando el rifle, el puñetazo en la mesa y el engaño al que menos tiene.Parece ser aún más posible cambiar el destino de los pueblos con pilotos de tanquetas que con amantes de la palabra y la tolerancia.Decía E.Ciorán: ” La desaparición de los animales es un hecho de una gravedad sin precedentes.Su verdugo ha invadido el paisaje;no hay lugar más que para él.!El horror de contemplar un hombre donde podía verse un caballo! ”
    Ojalá en Honduras ese hombre golpista no pueda externimar el caballito de la libertad de sus pobladores.Ojalá y pronto.

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