El Golpe de Estado “técnicamente”

El presidente de Honduras, Manuel Zelaya, duerme en su cama cuando irrumpe el ejército a tiros en su dormitorio, le secuestran y lo meten en un avión para sacarlo del país. Liberal y adinerado, que devino en populista de la línea Chávez, sufría problemas desde hace un tiempo. Había convocado un referéndum para lograr la prolongación de su mandato por cuatro años más -algo que prohíbe la Constitución de Honduras-, el Congreso había votado en contra de la medida, pero Zelaya persistió en su idea. Hoy, el Presidente de la Cámara, Roberto Micheletti, encabeza ya el nuevo Gobierno, con apoyo del Tribunal Supremo. Sin pasar por las urnas.

Los hechos desnudos vienen a ser así. Lo curioso ha sido la reticencia a denominar Golpe de Estado a lo sucedido en Honduras y, una vez admitido a regañadientes, tratar de justificarlo. En España.

La Razón titula “Golpe de Estado contra Chávez”. Fernando Fernández en la SER argumenta que Zelaya “había dado motivos”: quería “perpetuarse en el poder” y ha inflingido varias leyes (no tantas desde luego como la clase política hondureña en su actuación en este caso). ¿Eso justifica que entre la cuartelada en su casa y lo expulsen del país? Al parecer, sí, para algunos.

“Perpetuarse en el poder” es legal en España, por ejemplo, donde no existe limitación para presentarse a comicios electorales. Siempre que logren la mayoría de los votos como pedía hacer el presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya. ¿Que se puede manipular emocionalmente a las masas? ¿Dónde no?

De cualquier forma, el uso político del ejército, y el secuestro y deportación del Presidente son delitos gravísimos. Si la actuación de Zelaya no era correcta, hoy debería estar en la cárcel –hondureña- a la espera de juicio. Pero muchos lo “comprenden”. Uno de nuestros actuales representantes en Europa, Alejo Vidal-Quadras, declaró en la campaña electoral, que la República había sido la causante de los cuarenta años de dictadura sufridos en España. Y fue masivamente votado. También me chirría escuchar en la SER a alguien que considera lícito de alguna manera que si un país tiene problemas, se llame al ejército, se secuestre al presidente, se corte la electricidad, televisiones y radios y se establezca el toque de queda. No es un criterio democrático, a las personas no demócratas no se les pone puente de plata para que difundan su ideología en los países serios.  Y ésa es la razón por la que a los sajones les hacemos tanta “gracia”, pero no nos toman en serio. El problema es, sin embargo -dicen algunos-  lo que “técnicamente” se considera un golpe de Estado. En este caso, la actuación de Zelaya pone en duda el término, dicen. Además, se había alineado con Chavez, tremendo delito que merece como mínimo ser encañonado.

España, madre patria, Europa, sufrió en sus carnes no hace tanto, un problema similar. Y quiero traer a colación un viacrucis padecido en primera persona. Un amigo –a quien, a pesar de todo, profeso un gran afecto-, ha escrito un libro sobre su vida en la televisión, profundamente subjetivo, incluso arbitrario. En él cita su visión del último reportaje que hicimos juntos en RTVE para Informe Semanal, el último de nuestra carrera en la Casa, además. Habla de profundas discrepancias que a punto estuvieron de acabar con nuestra amistad. Pero no cita el desencadenante, que fue ése: que yo llamé Golpe de Estado a los sucedido en España en 1936.

Él, como realizador, se ocupaba de la imagen, y yo -como redactora del texto y primera firmante del reportaje- de todo su contenido. Él, sin embargo, rechazaba de plano la denominación “Golpe de Estado”.

“Dos académicos, uno de la Lengua y otro de la Historia no me parecían malas referencias, y ellos parecen coincidir con mi teoría. Carmen Iglesias dijo que no se debe hablar de golpe de Estado, sino de rebelión militar. O en todo caso golpe militar, pues el golpe de Estado lleva aparejada la toma de los centros de poder y el cambio de uno por otro. Dijo: “es una rebelión militar que acaba en guerra civil. Tú estás en tu derecho de apostar por lo que quieras. En este caso, nuestras apuestas particulares arrastran al otro como si fuéramos siameses. Si te equivocas nos equivocamos, si me equivoco con la imagen nos equivocamos también los dos”, me escribió en un extensísimo intercambio de emails que seguía a las discusiones de viva voz.

En la agria disputa, le escribí:

“Creo que la cuestión del Golpe de Estado -que a mí no me suena “raro”- se zanja con un hecho: Golpe de Estado figura en los libros de texto que estudian hoy los niños españoles -el propio Dani, “nuestro niño”, lo dice en la entrevista-, aprobados por el Ministerio de Educación y Ciencia. Junto a wikipedia y Pío Moa (como ejemplos extremos), te cité que esa calificación figura hasta en museos nacionales. De hecho hay 65.800 entradas en google con esa denominación. Que hay opiniones diferentes,no me cabe duda. Unas serán por perfección academicista y otras puramente intencionadas políticamente. Incluso decir “golpe militar” lo corrobora. Militar es un calificativo en este caso, pero los golpes no se dan en el aire, se dan contra algo y fue el Estado de Derecho, un gobierno elegido en las urnas que además trajo una guerra civil y 40 años de férrea dictadura.Por todo ello lo que sí te puede asegurar es que a ningún demócrata le molestará escuchar que se llama Golpe de Estado a lo que ocurrió en 1936.”

Pero no le convencí:

“Ya sé que a ti lo de golpe de estado no te suena raro, ése es el problema; como tampoco te sonaba raro lo de “la larga noche” (imagen literaria que utilicé para referirme a los 40 años de dictadura, y que consiguió sacar del guión con apoyo de uno de los jefes del programa). Respecto a las referencias que tomamos para saber lo correcto o lo incorrecto hay que tener cuidado porque los errores se expanden con una facilidad contagiosa. Quién le convence a un ciudadano medianamente ilustrado de que es incorrecto decir “ciudadano y ciudadana”, cuando lo dice desde el presidente de gobierno a los conductores de los programas de radio; quién le convence de que, eso, de que se puede decir “de que” y no evitarlo a toda costa como si fuera la peste, que unas veces es correcto y otras incorrecto, que el no emplearlo nunca, aqueismo, es tan erróneo como el dequeismo. Las referencias que encontramos a mano no son nada fiables, como ves. La cuestión del Golpe de Estado, hija mía, no se zanja con el argumento de los libros de texto, la zanjas tú y punto, pero eso no es garantía del uso correcto del término, y tú, periodista renombrada, estás difundiendo el, a mi juicio, error a unos cuantos millones de telespectadores que pensarán que si lo dice la televisión está bien dicho. La televisión lo aguanta todo, nada va a pasar, no hay que preocuparse, se trata de trabajar con rigor o no. En cualquier caso, el castellano es tan rico que permite términos alternativos que eliminen la sombra de la duda. Ahora bien, si se trata de sostenella y no enmendalla, esa es tu opción. Por el bien del idioma, ojalá que aciertes”.

En el reportaje leí: “Golpe de Estado de 1936”

Y ahora me pregunto: ¿la semántica tiene ideología? ¿Es inocente y fría?

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5 comentarios

  1. La semántica tiene ideología, nada más hay que estudiar al cambio de significado que plasmaron los nazis de Hitler en los años 30.

  2. Patxi

     /  29 junio 2009

    La semántica no solo tiene ideologia,vive de ella y para ella.

  3. Manuel Artero Rueda

     /  29 junio 2009

    Querida Rosa, gracias por tus palabras, que suenan con el rigor metalúrgico del martillo pilón cuando dices “Es hora de pasar página”. Yo desde luego que la pasé hace ya diez meses, pero me acuerdo que mi último reportaje, no me dejó el amargo sinsabor que veo ahora os dejó el vuestro.
    Y como cuento en mi reseña, cuando llegué a las últimas páginas de Mardones me entristeció la narración. A los dos os conocí cuando yo llegué a “Informe Semanal”. Tú fumabas en la boquilla de la pantera rosa y tus piernas eran todavía más largas y atractivas que aquellas jornadas agotadoras pero excitantes. El era un jefe dialogante. Por eso me entristecí, y hoy, hace cinco minutos, al leer tu blog paso de la tristeza al desasosiego. Que difícil situación. Empiezo a comprender ahora la profundidad del embrollo, razón oscura y suficiente para que mis neuronas hayan reaccionado como lo han hecho en ese primer momento en que leí a Mardones y mis recuerdos profesionales emergieron al ritmo de su historia. Fueron unos años magníficos.

  4. Viator

     /  30 junio 2009

    ¿Es o no es “golpe de Estado”? Discusiones semánticas, disquisiciones bizantinas que no tienen otra finalidad que marear la perdiz y hacer olvidar que fue una sublevación militar contra un gobierno legítimamente constituido. Tenían votos, como cada cual, pero prefirieron emplear ballonetas.
    Cuarenta años de dictadura cutre-militar-pequeño burguesa que hicieron de España un secarral ideológico en el que, todavía, crecen hiebajos improductivos como esta discusión estéril.

  5. Venezuela

     /  2 julio 2009

    ASÍ SERÁ LA TRAMPA ELECTORAL DE CHÁVEZ, que a Zelaya, que prácticamente nadie lo quiere en Honduras, ni siquiera su propio partido, solo tarifados y muy pocos ingenuos; y Chávez con su material electoral lo iba aponer a ganar. Las autoridades de Honduras deberían estudiar cuidadosamente ese material electoral enviado por Chávez y contenido en los aviones venezolanos. Para desentrañar de una vez la cómplice, mediática, y falsa democracia de Venezuela, EEUU, la OEA y ONU y muchos otros; presidentes de derecha e izquierda, títeres y sumisos, solo a los intereses de las corporaciones mundiales y a la instauración del caos en sus propios países, en nombre de un supuesto nacionalismo. Conspiración confesada por el presidente Kennedy, días antes de que el chofer de su limosina o la propia CIA lo ajusticiara por declarar que iba a develar este complot al mundo; confabulación que tiene como propósito destruir todos los aparatos productivos nacionales para que a través de una ruina total “las benévolas” corporaciones “ayuden” a toda la América apropiándose de todo bien y den paso al mercado monopolista o nuevo orden mundial en América. ARRIBA HONDURAS!!!!! Y que se nombre el 28 de junio: DÍA MUNDIAL DE LA CONSTITUCIÓN.

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