Me permití en la entrada anterior la licencia de llamar “Primera inmolación pública en Europa por la crisis”, la de un hombre griego, Dimitris Christoulas, quien, no sintiéndose capaz físicamente de –como dice- coger un Kaláshnikov, arrojó su tiro en la cabeza contra los causantes de su desgracia, de la de los griegos y de la de todos los que nos vemos acosados por la degeneración del neoliberalismo. Y ha causado impacto como preveía él. Desde The New York Times, al Telegraph británico, y desde luego en la opinión pública que sigue noticias, este suicidio acusador no es igual que los demás. Es el “primero”.
Lo expliqué en el texto. Pues nada. Acusaciones de desinformación, y sobre todo fijar la mirada en las hojas del rábano para no catar el fruto… tal como se ha programado. Y uno puede pasarse horas y días argumentando sobre el envoltorio de una idea sin entrar para nada en el contenido.
La involución tiene en la excusa de la semántica un gran aliado (la semántica es una valiosa disciplina que también sufre la epidemia de la perversión). Ocurre por ejemplo con el machismo. En un artículo de este blog de 2009 –que no enlazo porque no quiero publicitar más las ideas retrógradas del autor- Arturo Pérez Reverte se mofaba de las desgracias acaecidas a un tal Manolo de Vigo cuando puso un anuncio para buscar un auditor y no especificó el género:
“No añade, porque es chico educado y tampoco quiere broncas, que no es asunto suyo, ni de su empresa, que una pandilla de “feminazis” oportunistas, crecidas por el silencio de los borregos, la ignorancia nacional y la complicidad de una clase política prevaricadora y analfabeta, necesite justificar su negocio de subvenciones e influencias elevando la estupidez a la categoría de norma, y violentando a su conveniencia la lógica natural de un idioma que, aparte de ellas, hablan cuatrocientos millones de personas en todo el mundo”, decía Pérez Reverte. Es decir utilizar el idioma bien o mal, según él, le servía para llamar “feminazis” oportunistas entre otras cosas a algunas mujeres.
La violencia machista pasa a ser en la terminología de la Ministra Ana Mato “en el entorno familiar”. La “violencia estructural” o “mujer auténtica” (la que pare) de Gallardón otro intento más de involucionar a la mujer. El matrimonio homosexual puede admitirse «¡pero que no le llamen matrimonio!» Los recortes, las podas de nuestros derechos, son “ajustes” y “reformas”. La familia Real no se divorcia, “cesa su convivencia temporal”, y sus presuntos delitos de corrupción son “conductas inadecuadas”.
A diario los puristas del lenguaje, incluso la RAE, distraen y cambian el significado de las palabras, es decir de las ideas, para atenerse a la ortodoxia. El feminismo –que habla de igualdad de trato entre hombres y mujeres- pasa a ser un movimiento “radical” que busca la supremacía de las mujeres. Ser “radical” es muy malo, lo mismo que “antisistema” :). El laicismo busca un Estado aconfesional que funcione independientemente de criterios religiosos sean cuales sean y cuya existencia no discute, no es anticlerical como se induce a pensar. Y como muchos lo saben se inventan la “laicidad” -que por fortuna aún no está registrada en el diccionario de la RAE- a la que se carga con el significado peyorativo que buscan al laicismo.
Se inventan palabras –y conceptos, no lo olvidemos- como “guerracivilismo” o “buenismo” –ésta me estomaga por su paternalismo-.
Pido “perdón” si el desgraciado y valiente Dimitris Christoulas no fue el primer suicida contra la crisis en términos estrictos. Para mí sí. Es el Mohamed Bouzazi de Europa. Esperemos que no haya más y que su sacrificio sea útil para detener esta locura. Pero para ello habrá que entrar a fondo en los temas y no quedarse en las ramas.

Y como cada día soy menos ortodoxa -también con el léxico- me voy a permitir incluir una canción que canto desde mis años mozos y que es muy liberadora de las presiones de cuantos complican la vida, sobre todo en grado sumo. Trata de la correspondencia amorosa entre Enriqueta y Marcial:
-Querida Enriqueta: mi tío que estaba de abogado en Burgos murió antesdeayer. Me deja heredero de todos sus bienes pero si me caso con mi prima Rosa, la de Santander. Aquí pues terminan nuestras relaciones. Lamento infinito portarme tan mal, te devuelvo tus cartas y rizos y queda seguro tu amigo Marcial.
-Cabrón, gilipollas, sarasa, hijo de puta, mira que casarte con otra mujer. Me cisco en tu padre, en tu tío, en tu p. madre y en tu prima Rosa la de Santander. Firmado: Enriqueta.





