Se van. Nosotros votamos

  • Se van. Por ajustada mayoría pero mayoría al fin y al cabo el Reino Unido ha optado por salir de la UE. Cameron obtuvo mayoría absoluta en las últimas elecciones llevando el referéndum en su programa, luego hizo campaña por el no. La ultraderecha europea está exultante por el resultado, desde el británico Nick Farage a la francesa Marine Le Pen. Ellos propician la Europa del palo al inmigrante, también español, como punto esencial de sus programas.

    Noqueados por la decision, ciertamente, ya hay quienes  quieren confundir en los análisis causas con consecuencias. No vendrá lo que ya está. Las políticas erráticas  de la Unión Europea han originado una crisis sin precedentes. Engendros ideológicos de amargo recuerdo son su resultado en un conjunto.
    El de una Europa irreconocible en sus principios. El Brexit con cuanto implica es su consecuencia más palpable pero hay mucho más: La oscura negociación  de tratados comerciales lesivos para los ciudadanos como el TTIP. Una crisis social sin precedentes desde la II Guerra Mundial por las políticas aplicadas, tanto en Europa como en los países miembros. Muy seria, nunca hubo tantos jovenes desempleados. Nunca mermaron tantos las rentas de las personas menos favorecidas y las de la clase media. Nunca estuvimos más desprotegidos. El abominable  trato dado a los refugiados certifica su fracaso. También hoy hay seres humanos ahogandose en el Mediterráneo a pesar de los esfuerzos de los voluntarios.
    El causante es el capitalismo, el austericidio qué comandö Merkel y su lugarteniente Sarkozy en su día  y que el resto secundó. El que calló ante el bochornoso castigo a Grecia quebrada por sus correligionarios a ver si servía de castigo ejemplar a quienes quisieran salirse del redil.La extrema derecha ya se sienta en gobiernos como Hungria o Polonia. Ha estado a punto de presidir Austria. Sube en los países nórdicos. Farage y Le pen la llevan al corazón de Europa, del Reino Unido y de Francia.
    Cuando Europa se desdibuja emerge la involución.

    Los españoles progresistas siempre soñaron con Europa. Nos sentó bien nuestra entrada en 1986, con Portugal. Ahora son ellos, quienes miran al sur. Y es que la Europa de los Ciudadanos sigue pendiente. Los europeos, los demócratas internacionales, esperan mucho de nosotros. De las elecciones del domingo.
    ¿Ante esos enormes retos podemos seguir hablando de coletas, tuits, venezuelas que ya no engañan sino a los más crédulos o cualquier polémica banal del día? Lo dramático es tener al control de las votaciones a un ministro que ha utilizado la policía como nunca debió hacerse en un país democrático.  A los manejos ahora revelados, están los que (según los indicios) práctico contra Podemos rechazados reiteradamente por la justicia. Lo dramático es tener a un Mariano Rajoy que le mantiene y avala. Los países serios arbitran mecanismos para que estas conductas sean punibles. Y tengan reflejo en su concurrencia a las urnas. La corrupción nunca debería ser candidata.
    Y así encaramos está última jornada electoral. Volviendo a contar a los ciudadanos que quieran oirnos los extremos, los datos, de una debacle económica, social y ética, que enmascara la banalidad.
    El miedo es que siga este PP, solo o con ayuda de otros. Es el momento de atreverse a cambiar, de hacerlo posible. Cómo decía el maravilloso anuncioscde Unidos Podemos interpretado por María Botto, tengo la sensación de haber abandonado el palco cómodo para sukbir a las tablas, para escribir una historia conjunta con la buena gente. Ya lo he dicho: Considero la política un medio para hacer lo que creo debe hacerse, no un fin.  El poder no es sino la capacidad expedita de hacer algo. Busco trabajar por el bien común, como siempre en realidad. Que eso, la esencia del civismo y la ciudadanía, sea una prioridad. Supe que no me lo quería perder. Y solo quedan horas para que los últimos indecisos se apunten al proyecto. Poder si se puede pero hay que quererlo con toda el alma.

    * PUBLICADO EN CTXT.ES

En las campañas electorales se conoce gente y muchas otras cosas

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Estallan las cloacas del Estado en la recta final de la campaña. Las grabaciones del aún ministro de interior Jorge Fernández Díaz con el responsable de la oficina anti fraude de Catalunya hablan de una policía política al servicio del PP, implican a la Fiscalía e incluso a la prensa afin. Policía Patriotica he leído en una portada, con un crujido en el estómago. Tristes patrias sí no es el amor la empresa. Tristes, tristes.

Y ahí está el ministro acorralado reclamándose víctima y diciendo que no dará al independentismo la baza de dimitir. Toda una confesión del fanatismo que imprime su mandato del que ya ha dado sobradas e inquietantes pruebas en otros muchos asuntos.
Rajoy avalando a su íntimo amigo una vez más y hablando de ríos revueltos el los que él concretamente pesca tan bien confiado a no se sabe qué suerte de credulidad de sus votantes.  Rajoy es exactamente igual que Fernández Díaz.

Toda la oposición política,  policías y guardias civiles, toda la gente decente de este país que es mucha pide la salida del ministro como mínimo. ¿Se puede dejar una jornada electoral en manos de Fernández Díaz o de su cúpula meditamente diseñada? Resulta problemático incluso en manos de Rajoy.
Guerra sucia en los mandos del PSOE. Aprovechar el escándalo de Interior del que se hace eco hasta la prensa internacional para “avisar” -como dice algún titular- de los peligros de dar el poder a Unidos Podemos parece muy desnortado. Pero es la consigna. Lo dice Sánchez y lo dice Rubalcaba en ese Teruel que disputa un escaño de enorme valor. El Teruel que nunca contaba y ahora recibe a políticos de renombre. Sí, quizás renombre es la palabra.
El Brexit o no del Reino Unido se nos viene encima. A Cameron sobre todo que entra en liza con sus durísimo recortes en sanidad, educación y servicios. Es un juicio al neoliberalismo salvaje de la Unión Europea y de sus gobiernos conservadores, que no debería mezclarse con la salida de un país miembro de una comunidad. Pase lo que pase ya nada será lo mismo.
Cómo decía el domingo en Bilbao el escritor británico Owen Jones, los demócratas europeos miran a las elecciones de España. Demasiado grande para caer,  y masacrar (como a Grecia), esperan de nosotros un punto de inflexión, de apoyo, que implique un cambio de las políticas europeas.

La vida cotidiana entre tanto se desarrolla en anhelos muy precisos. La abuela que se acerca para contarnos que quiere que su nieto de 26 años tenga trabajo. A los que miran huidizos porque “este país nadie lo arreglará nunca”, con la secreta esperanza de que un día sí se pueda.

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Anexo para un diario más personal de eludible lectura pública:

En una campaña electoral se conoce gente. Y aproveché el viaje en tren ayer para reflexionar sobre  ello.  El hallazgo se produce en una doble vertiente: conoces nuevas personas y descubres cómo eran realmente otras de quienes creías saber lo esencial. Por alguna razón estos descubrimientos se han fijado en mi mente en forma física, incluso de contacto en varios casos.
La prospección se inicia la misma noche en la que comunico en mi blog, eneldiario.es y en las redes sociales que he aceptado presentarme al Congreso en las listas de Unidos Podemos. Esa circunstancia es clave porque contemplo cómo se abre una especie de veda instantána. Y un ejercito organizado se pone a la ímproba tarea de revisar mis… 176 mil twits. Como ni aún asi encuentran nada en exceso punible -que una sabía que firmaba con su nombre y su trayectoria- los trocean, pegan, eluden o directamente inventan. Salen también viejos rencores insospechados. O, quizás, ataques  en defensa de agravios. Diversas familias Hippoboscidae han entrado en acción. Seguirán sucesivas campañas de la Pseudolynchia canariensis (busquenla en google)   hasta entender que sus ataques se han convertido en algo crónico.
Y aquí surge -por pura casualidad bien es cierto- el primer elemento físico: un dedo de mi pie izquierdo. El segundo al lado del gordo. Me lo golpeo andando descalza, aunque indignada con un nombre en la cabeza. Pasados los días ya sé que, cuando deje de doler, mi dedo no será ya nunca más el mismo.  Y cada vez que vea su deformidad recordaré aquel nombre y aquel rostro.
Porque el dedo no se rompió de entrada, terminó hastillado por forzarlo al andar y porque sin duda sufrió distintos traspie médicos. Tenemos al traumatólogo que se limitó a mandar una radiografía aprobando el vendaje que me había hecho Lorient, secretario de Política de  Podemos que tiene buena mano para las sindactilias q asi se llama esa inmovilización. Para que un especialista viera la placa con urgencia, acudí a mi médico de toda la vida, al menos de los ultimos 30 años a quien seguí de la sanidad pública a la privada suscribindo una póliza.
No vio nada en la radiografía dijo, pero al comentarle mi nueva situación con la candidaura al Congreso y cuanto había acarreado, entendió que era lógico que “ese partido” despertara criticas como también las sufrían los políticos del PP. Le respondí que no era lo mismo y la corrupción añadía un plus explicatorio. Entonces se levantó, me abrió la puerta de la consulta y me dijo: “Nunca podríamos entendernos y desde luego estás en el partido que tienes que estar. En 30 años no me conoció a pesar de cuanto hablamos o escuché, es decir, que igual las conversaciones eran unidireccionales, pero ciertamente, ese día sí conocí por fin al que había sido mi médico y ya no volvería a visitar jamás. Es esencial saber estas cosas.

“Usted anda demasiado según veo”, dice el primero a quien vi y por fin recibe y pasa a explicarme:
-Se trata de que, en lugar de irse tres horas a El
Corte Inglés las pase sentada en una cafetería, ¿entiende?
Perfectamente, lo entendí perfectamente.
De la chica que se bajó a buscar el bolso por el suelo del automóvil para buscar un pañuelo y limpiarle los mocos a su niña mientras conducía y me he embistió por detrás en semáforo obvio más detalles. Pero acabé en urgencias y por eso finalmente se confirmó el diagnóstico que había apuntado a mi compañera de candidaturas Rosa Magallón, doctora de la sanidad pública, y fui requerida para pasar 4 semanas con mi pie en alto y andando los menos posible. Y así segui la campaña de taburete en taburete, con intenso trajín y dando la nota. Pero hubo mucho más.

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Una mano sin movimiento que Pablo Echenique me dice “puedes coger”  – con toda naturalidad -para corear el Canto a la libertad  de José Antonio Labordeta cerrando el mitin de Zaragoza. La de Pedro Arroyo que se extiende en abrazo acogedor. La mirada cómplice del alcalde Pedro Santisteve, capaz de sentarse con los piernas colgando en un escenario para responder a las preguntas de los vecinos. Otro asiento tronzante para mis averías pero muy cálido en el contacto personal.
La de mis amigos dese la adolescencia Roberto y Concha que son como volver a casa. Los que están y los que no están. Se conoce mucho a la gente en esta tesitura.
He visto expresiones emocionadas, acogedoras, huidizas, de hallazgo, de rechazo. De envidia ya, de adulación ya.

Manos que tiemblan en la responsabilidad de hablar en público defendiendo a unos compañeros injustamente tratados. Cuánta humanidad, cuánta belleza.

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O en los recuerdos. Manuel Fernández Minaya es un excelente fotógrafo y acude a buena parte de los actos de Unidos Podemos y cuelga fotos en su muro de Facebook. Se nota su mirada detrás de la cámara mientras busca los encuadres. Yo no sabía que le conocía. No sabía tampoco que fue nexo de unión con Echenique. Había una carta de él en la anterior campaña electoral que Pablo me envió por MD de Twitter y me puso un nudo en la garganta. Manuel llegó a Podemos por amor. Por seguir las huellas de su esposa, luchadora y comprometida, que se le fue entre las manos casi de repente. Ha pasado año y medio y todavía se rompe. Y todavía lucha en su nombre.
Se conoce mucha gente en las campañas electorales, sí. La mayoría muy buena gente en la que podemos confiar. La buena gente española tan alejada de esas cúspides enfangadas.

publicado en Ctxt.es pero no dispongo de medios de enlace

“Madrid” enerva (Diario de una candidata)

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Mitin en Zaragoza. Foto: Manuel Fernández Minaya

Lunes 20 de junio

Madrid enerva. Me refiero a ese “Madrid” que concentra el poder y la ira. El que acoge las sedes de las grandes empresas, los grandes medios, los partidos. El que siembra tanta basura cuando ve peligrar sus abusivos privilegios. Como no voy a tener tiempo sino de anotar algunas ideas en este diario, elijo para empezar la que expresó este domingo en Bilbao Eduardo Maura, secretario político de Podemos Euskadi y profesor de Filosofía: “La democracia en la que creo es la del triunfo del débil”.

Porque sí, entre las muchas bajezas que emana ese “Madrid” con comillas, nos sirven hoy un titular en el que El Paísafirma:  “PP y Podemos hacen viral un vídeo para acusar a Sánchez de racista”. Cita como “argumentos” a su aseveración la cuenta oficial del PP, Cifuentes, Albiol y la @labrujadetwiter, sin despeinarse. Nadie de Podemos, además.

Después de haber guardado silencio, en el mejor de los casos, sobre las campañas de difamación y acoso a otros políticos, no deja de tener su miga como añadidura. De envergadura o triviales gotas malayas como el troceo e invención de tuits, sin ir más lejos –es decir, sin el menor fundamento– a los que se prestan personas anónimas y también firmas destacadas con grandes tragaderas. Pero esto es “Madrid”, o lo que vino en llamarse “cenáculos de poder”, que es palabra de grandes sonoridades.

Por lo demás, la vida de una candidata no difiere de la de otros candidatos, a los que incluso en la treintena ves con similares ojeras conforme avanza la campaña: es agotadora aunque llena de estímulos gratificantes. En las calles de España, seguro que también en las de Madrid sin comillas, vibran otros anhelos. Vimos en Zaragoza el viernes el documental Ada Colau, alcaldesa, grabado a lo largo de casi un año desde que tomó la decisión de concurrir a las elecciones municipales hasta acceder al cargo. Conmovidas lo hicimos. Tanto Luisa Broto, la vicealcaldesa de Zaragoza, como Rosa Magallón, mi compañera de candidatura, como un par de aspirantes a senadoras con Unidos Podemos,  embarazadas ambas, que son deslumbrantes: Anais Cid y Cristina Pemán. Y, sin duda, la sala llena del aula de Historias. Entendí tan bien a Ada. “La gente se ha cansado de perder”, la movió. Sus dudas y emociones. Su equipo. La compañía y el apoyo de los suyos, y esa soledad en la que se ve entre los políticos al uso. Con, ciertamente, Xavi Trías mostrando más educación.  Y esa llamada final cuando en la sala abarrotada y exhausta de la noche electoral, del baile de escaños, suena la llamada del alcalde saliente. Ada será alcaldesa.

Empiezo a entender que, no solo para mí, la política es un medio para hacer lo que piensas que es mejor para el bien común. No un fin. Y hay muchas tareas que conciliar y muchas metas que alcanzar en el universo de las mujeres que despiertan, de los hombres que caminan a nuestro lado con los mismos objetivos. Tan alejados de otro execrable artículodel día en el que se dice: “Es estrafalario que juzguemos al portero no por sus reflejos, sino por sus libertades encima de la cama”. Libertades con mujeres sometidas, según avanza la investigación del caso.

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El sábado es el mitin principal de Podemos en Zaragoza. En la ribera del Ebro recuperado tras cruzar el puente junto al Pilar. Vienen Rafa Mayoral y Ramón Espinar, quienes, con el gran Echenique, atraen las principales peticiones de foto. Pero hay besos, abrazos, respeto, ilusión, para arropar a todos, a todos los concurrentes. Subimos casi todos al escenario, repartiendo tiempos. Candidatos de Zaragoza, Huesca y Teruel. Vibrantes mítines. Nuevas inyecciones de oxígeno de triunfo para la gente que quiere creer que ahora sí se puede.  Ni atisbo de crispación. Yo les recuerdo que en España no siempre y no todos fueron reaccionarios. Reinos medievales que se anticiparon a su tiempo. Como el de Aragón con aquella fórmula con la que los nobles se dirigían al rey que era toda una declaración de intenciones: “Nos que somos tanto como Vos y juntos más que Vos…”. Compruebo que las nuevas generaciones lo han olvidado. En Aragón no nos gustaban los poderes absolutos.  Por lo que fuera que se hiciera, hablar de igual a igual al poder no es mal principio. Mejor, ejercer el poder  –la capacidad de tener vía expedita para hacer algo– contando con todos.

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No hay tiempo para charlar relajadamente ni apenas para comer. Esther y yo nos vamos en tren a Bilbao: más de 4 horas.  Es el tiempo del que dispongo para preparar mejor el tema siguiente. Cuando el viernes, por ejemplo, se abre un abanico de tres actos públicos de envergadura, al principio bailan en la cabeza ideas entremezcladas. Así que lo mejor es ir uno por uno. Ahora toca Democracia Internacional, un tema que me atrae especialmente. Porque las grandes decisiones que nos afectan se deciden muchas veces fuera.  Hoy el espíritu europeo se muestra irreconocible con la crisis social que ha acarreado el austericidio, con el Reino Unido a punto de marcharse o de quedarse con privilegios inasumibles, con el aumento de la ultraderecha que ya se sienta en gobiernos –ésos son los verdaderos peligros-., con el abominable trato a los refugiados que certifica su fracaso.

No puedo tampoco  hacer una crónica a fondo como el tema merecería.  Sé que tuvimos un nuevo acto de gran altura. En la plaza del teatro Arriaga, frente a otro puente por el que pasan quienes a lo mejor no saben qué quieren oír. Está Owen Jones, que es un tipo brillante y simpatiquísimo.  Recuerdo en la presentación que fue quien dijo una frase definitoria: “El gran triunfo del sistema ha sido hacernos creer que no podemos gobernarnos por nosotros mismos”.  Algo está cambiando. Y mucho. Europa nos mira tanto como nosotros la miramos en su día. Con la misma esperanza de cambio. Itziar Ruíz Jiménez nos habla de los Derechos Humanos de todo tiempo y lugar. El aludido Eduardo Maura, de la fiscalidad internacional para atajar paraísos ocultos en Panamá (o en la Castellana). Xabier Benito, de la gran trampa que nos preparan con los tratados comerciales entre Europa y los EEUU, el TTIP sin ir más lejos.  Rosa Martínez, de Equo, de Desarrollo Sostenible, Justicia Social, Género. Una política a tener muy en cuenta, por cierto. Equo, también con Jorge Luis Bail en Huesca, llena de savia verde la coalición. O Nawa Alba, analizando el voto exterior, pidiendo responsabilidades por el voto rogado que está dejando sin poder ejercer su derecho a miles de emigrantes que, por cierto, tuvieron que irse porque los echó el sistema, no por su afán aventurero.

Hacemos una Declaración de Bilbao por la Democracia Internacional. Tan necesaria. Porque esta gran problemática que nos cae encima es obviada por la política nacional, por la suciedad nacional, por las anécdotas. Concluirá el acto Pablo Bustinduy, aquel chico que estuvo en el 15M, se fue de profesor de Filosofía a Nueva York, entró o montó, no sé, el Occupy Wall Street, y, como secretario de Relaciones Internacionales de Podemos, hoy insiste en hacernos ver la importancia de la mirada más allá de los vídeos locales, las insidias y las Venezuelas.

Mi espalda no aguanta ya los preciosos taburetes, y menos tras las averías sufridas por algún traspié, médico incluido, traspié médico quiero decir.  Pido una silla. Y me quedo en un lado y más abajo. De alguna manera fuera del cuadro visual. Salvo para Esther, a quien pido grabar un vídeo, cosa que hará por primera vez, mientras la animo y no sé si la controlo en el propio plano… de escorzo apaisado.  No importa. Todos los accidentes en el camino, la incomodidad si se quiere, se quedan atrás cuando sabes por qué estamos ahí, para quién. Como concluía Ada Colau en el documental: no debemos nunca olvidarlo. El “Madrid” que enerva queda lejos de lo que queremos conseguir, de las metas a pie de calle, de los anchos horizontes que resuelven los problemas. En mi opinión, Busty, como le llaman para acortar, Pablo Bustinduy,  lo resume como pocos. Y estas son las cosas que merecen la pena y con las que me quedo.

Más, en CTXT.es donde publico este diario.

Diario de una candidata

He empezado a escribirlo para Ctxt.es. Pero con las limitaciones informáticas y de tiempo de estar en campaña, no veo otra forma que reseñarlo aquí asĺ. Supongo que este enlace servirá para los días sucesivos.

http://ctxt.es/es/20160608/Firmas/6695/Artal-diario-candidata.htm

Añado eso sí fotos de campaña que he ido recogiendo. Buena parte de ellas se deben a Manuel Fernández Minaya de su página de Facebook. Con mi agradecimiento.

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Frente al ruido, reflexión

España vive un momento de crispación más agudo que de costumbre. Si cabe.  Sean o no sean ciertas las encuestas que se publican -es decir, los estados de opinión electoral-, busquen o no busquen como en ocasiones precedentes mover electorados. A tenor de la experiencia, la agresividad y, sobre todo, el ruido no harán sino aumentar en la campaña que oficialmente empieza a las 00,00 del viernes 10 de Junio.  El ruido, las conversaciones bizantinas, el éste dice, el otro dice, el y tú más, buscan distraer de los objetivos, disuadir la razón. Y, hoy, como siempre, lo importante es ir a lo esencial. Más que nunca quizás.

Como otros domingos de antaño, voy a recomendar algunos artículos. Es más útil pensar, ir a las raíces, que enzarzarse por las ramas.

Luis García Montero escribe en Infolibre  Europa: perder la vergüenza. Con unas ideas de inicio que representan una definición perfecta del momento que vivimos:

“Pensar no es buscar unanimidades, sino asumir los incómodos matices de la realidad. Se trata de no mentir, y a veces esta voluntad de la no mentira resulta menos simpática que la mentira o, incluso, que la verdad.

Quien no busca la simpatía acepta el riesgo de perder prestigio. Situar las discusiones en la inquietud, en los matices que interrumpen la prisa de la opinión tajante y las conclusiones fáciles, suele generar un efecto de animadversión. Opinar sin responder a un espacio prefijado supone quedar fuera de onda.

Tampoco es demasiado grave. Se puede vivir sin prestigio y sin caer simpático. Los aplausos son un postre del que se llega a prescindir sin demasiado dolor siempre que uno no busque un papel en la sociedad del espectáculo”.

Y es entonces cuando entra en esa Europa que ha perdido la vergüenza al dejar morir a más de 2.500 personas en el Mediterráneo o situar a muchas más en condiciones infrahumanas para firmar un artículo de enorme honestidad:

“Europa ha perdido la vergüenza a la hora de responder a una situación difícil. Su vileza es comparable a las corrupciones políticas de las mafias asesinas o a la desarticulación de los Estados que provocan las guerras del narcotráfico. Europa viola sus propias leyes, incumple con sus acuerdos internacionales y con el derecho de asilo, firma una subcontrata con un país inseguro y sin condiciones para solidaridad, deja a los seres humanos en el desamparo y mantiene un muro, o una alambrada, o una guillotina de olas, o un patíbulo legal para que la gente pierda la vida ante sus fronteras”.

Aquí, copartícipes de la desvergüenza europea, añadimos el escenario local. Crepitan las cizañas que vomitan la incertidumbre y el miedo. El temor a que, tras tanta inmundicia, los dueños de los votos, los ciudadanos, decidan desatar lo que en democracia formal no puede ser un nudo indisoluble. Al Podemos que tanto les duele dedicó hace ya un par de meses El Gran Wyoming otro memorable artículo… “Desde La Secta”.  Lleno de jugosos datos y reflexiones.

“Digan lo que digan, y aunque sea desde la ofensa, el revulsivo que ha supuesto la presencia de Podemos ha venido bien a esta sociedad que se encontraba adormecida y con unos representantes políticos que, una vez elegidos, ocupaban su escaño desde la resignación, caminando por el estrecho margen que deja la coyuntura, y planteando propuestas que no contradijeran la voluntad de los poderes reales, esos contra los que no se puede luchar sin caer en la demagogia y el populismo porque son los amos de las cosas, aunque persigan, y en estos tiempos con más beligerancia que nunca, llevar al personal por la senda de la esclavitud. “Aceptemos una esclavitud digna”, era lo máximo que podían ofrecer nuestros representantes”.

Y al que se precipite a decir que la cadena con perenne presencia de Inda y Marhuenda favorece a Podemos, Wyoming  también le da la respuesta en el texto. En términos escatológicos que no reproduzco.

Interesante su opinión sobre las tribulaciones del PSOE:

“Bien es cierto que el PSOE, que siempre presumía de ello, se encargaba de segarle la hierba de debajo de los pies al candidato que osaba disputar el liderazgo a aquel que proponía la oficialidad del partido. El caso de Borrel fue una risa. Mientras daba un mitin defendiendo su candidatura subido en una mesa, con un megáfono, en la puerta de la sede de su partido en una ciudad que ahora no recuerdo, porque el encargado de abrir aquello no apareció con la llave, al mismo tiempo, la oficialidad se encontraba en una plaza de toros, con sus primeros espadas, los históricos del partido, disfrutando de una fiesta mitin con fin de fiesta musical. Bueno, pues a pesar de todo ganó Borrel. No le sirvió de nada. Tampoco a las bases que le votaron. No fue candidato. Algo parecido a lo que le ha ocurrido a Pedro Sánchez, que alguna vez creyó que si ganaba en esas elecciones internas sería él quien mandase hasta que le contaron de qué iba el tema. A qué y a quién se debía”.

Échenle los interesados un vistazo a lo que nos cuenta en CTXT.es  Xosé Manuel Pereiro sobre Las mareas gallegas, porque explica muchas cosas que los grandes medios no cuentan y serán seguramente aplicables a otras comunidades. Sobre todo para entender los resultados que a tantos pillaron desprevenidos. Una vez más. Esta manía de los poderosos auto cegados de no ver lo que tienen delante de sus ojos.

Y así Gumersindo Lafuente, en eldiario.es nos hablaba de las Señales de humo. Atronadoras. Llegan las de Seseña como símbolo, apagando los ecos de otras muchas que nos ahogaron y no quisimos –o quisieron tantos- mirar. Las de las decisiones empresariales que acaban como acaban cuando no se busca más que el beneficio inmediato. Y las que estaban encendiendo en indignación a una gran parte de la sociedad responsable:

“Las señales de humo de la corrupción, el amiguismo y la baja calidad de nuestra democracia provocaron hace cinco años un 15M explosivo de reivindicaciones y dignidad. Los políticos profesionales prefirieron ignorar el mensaje. Siguieron atados a sus ritos. Pensaron que nada de lo que estaba pasando en las plazas iba con ellos. Llevaban tantos años controlando el sistema, que jamás sospecharon que hubiera resquicios por los que poder desestabilizarles.  Algunos, incluso, retaron con chulería a los manifestantes: convertiros en una opción política, presentaros a las elecciones, ganarnos en el juego democrático. Pues bien, ya sabemos lo que pasó en las europeas y se ratificó con fuerza en las municipales y el 20D.

Ya no es humo. Y sigue sorprendiendo la incapacidad de políticos y partidos para encarar la verdadera sustancia de las reivindicaciones. Necesitamos que recuperen el sentido verdadero de su trabajo, o que se vayan. Por encima de ideologías, no pueden seguir atados a sus intereses personales o de los aparatos de sus partidos. O se liberan de esos compromisos y abrazan la defensa de los derechos de los ciudadanos o veremos muy pronto cómo partidos centenarios y fundamentales en la historia de España acabarán siendo irrelevantes”.

 

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Por favor, lean mis tuits

Acabo de sorprenderme a mí misma escribiendo: “gracias a los periodistas que hacen su trabajo de informar”. Es decir, preguntar lo que puede interesar a sus lectores, sin obviar temas conflictivos, y contarlo. Ha sido al leer la entrevista que me hizo Manuel López  y que publica Heraldo de Aragón, como me ocurrió con la de David Chic en El Periódico de Aragón y otras en Zaragoza que es mi tierra natal y la ciudad por la que me presento como independiente al  Congreso en las listas de Unidos Podemos.

No creo ser ni más ni menos que otros candidatos, personas que deciden dar un paso -siquiera transitorio- para trabajar por sus conciudadanos. Y me parece absolutamente desproporcionado el interés concitado. En el más puro sentido de la palabra “concitar”. Si el periodista nunca debe ser noticia, el político tampoco, al menos en la manera como yo lo he entendido: Podemos es la forma de hacer política de la sociedad civil, la que puede hacer cualquiera que sienta ese compromiso. Un trabajo de equipo.

Al saltar hace apenas una semana al otro lado de la barrera estoy recibiendo un Máster extra sobre el papel del periodismo en esta crisis, su labor en una sociedad seriamente maltratada, a la que al menos debería informar con limpieza. O del pseudoperiodismo, yo sé que hasta en los medios más partidistas hay profesionales decentes que intentan sacar con dignidad su trabajo. Pero había sido muy crítica con el periodismo oficial – hay múltiples ejemplos en los artículos que he publicado-, y era de esperar que tuviera que pagar por ello. Y más en la lista de Unidos Podemos. Todos me advertían de los peligros que entrañaba. Son ciertos. Lo que intuí desde afuera, se confirmó. No solo porque la investigación judicial prueba que Ausbanc –la trama que ha estado 20 años extorsionando a lo más granado del país- financió el acoso judicial contra Guillermo Zapata y contra Íñigo Errejón. Esto es así aunque gran parte de la prensa no ha contado la noticia o muy de soslayo.

He comprobado personalmente varias cosas. Que el seguimiento y la vigilancia extrema son ciertos. Que corruptos, prevaricadores y toda la amplia gama de la delincuencia organizada para saquear las arcas públicas desde partidos políticos no reciben ni el 10% de la lupa que se aplica a los que se presentan en las listas con Podemos. Que nadie merece ese trato por el hecho de querer y buscar una sociedad mejor, disminuyendo la desigualdad en todos los órdenes que ha caracterizado este ominoso período.  Y que en general en Podemos prefieren callar discretamente porque saben que, una vez lanzada la campaña, no hay quien la pare. Se puede repetir mil veces la verdad que la insidia sigue y sigue. Es como una plaga. Y, por encima de todo, que la buena gente lo sabe y se pregunta y se responde a qué obedecen estas actitudes.

Yo estimo necesario, sin embargo, avisar al resto de la ciudadanía de cómo es manipulada. A la que todavía no se ha dado cuenta. En la información –que es lo realmente grave- y en la exaltación de los instintos primarios de las personas menos formadas. De la que también obtienen réditos. He comprobado pues que como el deporte  de buscar tuits funciona, lo aplican en cuanto alguien que les molesta asoma la cabeza cerca de Podemos, aunque sea como independiente.  Que cuando no encuentran lo que quieren, se lo inventan. Sin pudor alguno. Hasta sobrepasando el límite de caracteres que es imposible de enviar. Que les funciona mejor trocearlos para hacer decir lo que ellos quieren que se diga. Alguna cosa más a la que me referiré ahora y, sobre todo, que Twitter es una parte pequeña de la vida y que en el resto hay muchas personas con muchos problemas y anhelos sin resolver.

Cuestión básica: ¿Es en interés de la sociedad o de quién la búsqueda de tuits irrelevantes? ¿En qué arregla esto por ejemplo el brutal aumento de la pobreza infantil en esta la legislatura? ¿y el agujero que ha creado el gobierno de Rajoy en la Seguridad Social de más de 60.000 millones en solo 5 años? ¿El estratosférico aumento de la Deuda Pública que hay que devolver? ¿Los 8.000 millones de recortes que se avecinan por incumplir el déficit? ¿Los derechos recortados quizás?

He publicado 176.000 twits en estos años. Leídos y amplificados por millones de personas. Cada mes los ven unos 8 millones, según las estadísticas.  Y cada día he resaltado las noticias de diferentes medios que pienso ha de conocer una sociedad informada. Entren, vean mis tuits –y me parece de locos, en efecto, estar escribiendo esta frase-. Y lean los casi 2.000 artículos del blog y los incontables que he publicado en El País, Público, eldiario.es –desde su fundación- o CTXT.es. En más de una decena de libros.  Porque la caricatura que de mí ofrece la carcundia  asombra a quienes me conocen y no me reconocen en ella. A los que no dejan de prestar su apoyo, que son el 99%.  Menos mal que gracias a ello otros entenderán cómo se las gastan.  Habrá quien siga impermeable a la verdad. Es tan patético lo que llegan a decir que realmente hace dudar de la condición humana. Ya ni los leo.

Porque el objetivo es echar a quien ceda a sus coacciones. Callar su voz, al menos. Porque los peores son los inductores o quienes lo extienden con ninguna inocencia. Es bien paradójico que en defensa de mi presunto machismo suelten y azucen a la jauría para atacar a una mujer más. ¿Os habéis fijado el trato que reciben las mujeres de izquierda de esta prensa por llamarla de alguna manera? Ada Colau, Manuela Carmena, Victoria Rosell, Tania Sánchez, Rita Maestre, etc…

He defendido a los mayores desde hace años, cuando ni siquiera entraba yo en esa consideración como ahora. Quiero que dejen de verse obligados a sostener con sus pensiones y ahorros a sus hijos y nietos –como lo hace el 80% ahora mismo-, quiero que no tengan miedo, sobre todo eso. Quien dificulta el voto de los jóvenes en el extranjero es el gobierno del PP y así lo dije de continuo. Todo lo que manipulan forma parte de conversaciones más amplias con los muchos amigos que tengo en las redes.

Y así llegamos al episodio de un relevo poco transparente en TVE que es dónde creen haber encontrado por fin –entre 176.000 tuits- algo a lo que agarrarse. Porque, insisto, entren, lean, son cortos cada uno y se enterarán de muchas cosas que les ocultan y que les harán hervir la sangre como les ocurre a todas las personas con conciencia. Un tuit –me vuelve a parecer increíble escribir esto- de 2014. Todos hemos empleado alguna vez la palabra puta o puto a quién nos ha fastidiado injustamente. Cabe incluso hablando con conocidos, públicamente, y sin citar sus nombres. Pero hay a quienes les asustan las palabras y no el orillar a miles de personas. Los puestos de trabajo llevan acarreadas una serie de circunstancias que se alteran cuando los pierdes. El periodismo banal y amarillo que impera, quiere saber a quienes me referí. Ni ellos lo merecen ya, no para dar carnaza a esta gente.  Estoy segura de que la esposa del implicado es quien menos lo merece. Fue serio.  Pero se van a quedar con las ganas.

Ahora bien es curioso cómo la guerra sucia hace compañeros extraños –o no tanto – de viaje. Guarden ellos sus nombres apiñados en esos panfletos como espejo de su ser. Por el momento es un honor no compartir criterios con estos. Con seguridad este texto también lo manipularán. Es el modus operandi . Y que se alienta porque da audiencia y dinero. Y porque sirve a intereses políticos sin declarar, más o menos conscientemente. En la práctica. Es muy instructivo el conjunto.

Hay que dignificar el periodismo. Y la vida política. Y la sociedad. Muchas personas se están implicado ya porque una sociedad no puede desarrollarse en ese clima infecto. Los apoyos son conmovedores, llenos de ilusión, de esperanza. Aunque, ciertamente, también llaman la atención los silencios de quienes sí pueden hablar y hacerse oír y restablecer la cordura.  La justicia, para ser más precisos. No, no se equivoquen, no todo vale, la política basura no es política, no la que desea la sociedad harta de cuanto le han hecho y tan caro ha pagado. Las carencias de millones de personas, sus derechos, no están para muchos juegos florales.

Me parece admirable el trabajo que, según voy viendo, hacen en Podemos, en Unidos Podemos, hay que tener un espíritu de servicio muy arraigado para arrostrar lo que implica, lo que están haciendo que implique muchos empeñados en que todo siga igual. Pero también aporta grandes satisfacciones. Les doy las gracias por su trabajo como ciudadana. Si ellos pueden, yo puedo. Todos podemos.

Por supuesto, cuanto digo en este artículo es exclusivamente en mi nombre. Y por cierto con él pongo fin al asunto. Mutis. Se han especializado en que todo el discurso de Podemos, de la izquierda en general, lo centre responder a su acoso y tenemos que tratar de propuestas, de soluciones. Y porque no quiero hablar de mí sino de Nosotros.

Añado que no tengo ninguna ambición de hacer carrera política, que puedo irme mañana mismo, porque hay muchos proyectos sugerentes  en múltiples terrenos y en ésta u otras tierras. Pero, por el momento, todo lo ocurrido en una sola semana, en la que se me exigen respuestas por “ser política”, a los 4 días de firmar la candidatura exclusivamente,  toda la campaña, me reafirma en mi decisión: Voy a luchar por mi gente y mi tierra, por Zaragoza, por Aragón y por esta España que nos duele y queremos limpiar. Por la Europa que se nos rompe y deriva a repetir el episodio más negro de su historia.  Por la política, por el derecho a la información de los ciudadanos. Porque sin esto no hay democracia verdadera-

Somos muchos ya, 5 millones, 6 millones, necesitamos aglutinar a  muchos más, porque llegará el momento en que seamos tantos que ya no se atrevan. Porque reconstruir lo derruido estos años es lo prioritario. Como mínimo. Y Unidos Podemos.

Diccionario Sampedro, hoja de ruta

Barbarie

“¿Qué es un ataque preventivo? Es la ley del más fuerte, es la barbarie, es la ley de la selva. Estamos en una barbarie.  Este sistema de organización se desmorona y tiene que pasar por una barbarie, igual que Roma se desmoronó, pasó por una barbarie y dejó paso a otra cosa”.

Pregón de San Jordi 2010

 

Compromiso

“Hay una frase de Martin Luther King que me ha impresionado muchísimo y que pienso utilizar como lema de cabecera del libro que estoy escribiendo ahora. La frase es la siguiente: “Cuando reflexionemos sobre nuestro siglo XX, no nos parecerán lo más grave las fechorías de los malvados, sino el escandaloso silencio de las buenas personas”.

                                                                                  Escribir es vivir, 2005

“Mi mensaje a los jóvenes es que ha llegado el momento de cambiar el rumbo de la nave. Aunque sus líderes sigan en el puesto de mando y al timón, aunque desde allí sigan dando órdenes anacrónicas, los jóvenes puestos al remo pueden dirigir la nave. Sólo necesitan unirse y acordar que a una banda boguen hacia adelante  mientras en la otra cíen hacía atrás y el barco girará en redondo, poniendo proa hacia un desarrollo humano”.

                                                            Debajo de la alfombra, en Reacciona, 2011

Decadencia

“Un hormiguero humano, en fin, flotando tiempo adelante en este navío. El OCCIDENTE: ése es su nombre. Legible en la popa, en grandes letras de oro, algo deterioradas.

Viajando ¿hacia dónde? ¿Cuál es nuestro destino?”

                                                        La senda del drago, 2006

Felicidad

“La felicidad es hacerse plenamente lo que se es, luchar por conseguirlo. No me interesa la felicidad de este modelo de sociedad: prefiero una vida intensa a la felicidad idiota que quiere imponer el poder”.

                                                                 La vida perenne, obra póstuma, 2015

Miedo

“Pues así es: hay dos Ahram. Todo es dos, ya lo dijo otro filósofo… Siempre somos dos, pero uno es clandestino; la gente tiene miedo de su otro”.

                                                                                             La vieja sirena, 1990

Lo que pasa es que nos educan en el miedo y con frecuencia no penetramos en nuestra propia mina ni somos arqueólogos de nuestro propio secreto.

                                                                        Quince años de Semanas de Autor, 1999

Libertad

“La libertad es una palabra que casi siempre demanda cualificaciones, a veces no expresadas. Hay libertad controlada, reprimida, condicionada, selectiva, simulada… rara vez libertad integral”.

                                                         El río José Luis, Sala de espera, obra póstuma, 2014

Utopía

Los espíritus prácticos son imprescindibles, como lo son quienes, en un navío, saben como manejar las velas y llevar el timón para navegar. Pero el rumbo no puede ser cualquiera sino ha de conducir a nuestro puerto y para eso hay que orientarse mirando a una estrella”.

                                                            Annals de la Universitat d´Estiu d´Andorra, 1993

  • Feria del Libro de Zaragoza, Olga Lucas y Susana Aperte, presentarán el Diccionario Sampedro, este sábado, a las 19:00 en la Sala Joaquín Costa del Paraninfo de la Universidad de Zaragoza.
    Prometemos, dicen, terminar para que los amantes del fútbol podáis ver el partido y agradeceríamos mucho que nos ayudaseis en la difusión del acto entre vuestras amistades de Zaragoza.
  • Y cada día en las librerías.

 

 

 

 

 

¿Golpe blando en Brasil?

Ha sido una nueva crónica de una muerte anunciada. Las sospechas sobre el relevo en el gobierno de Brasil se confirman. Un ejecutivo formado únicamente por hombres, blancos y ricos, que preside Michel Temer. Según publica Íñigo Sáenz de Ugarte en su blog Guerraeterna, “los partidarios de Dilma Rousseff denunciaron que el proceso de destitución formaba parte de una trama cuyo objetivo no era sólo cambiar el resultado de las urnas, sino acabar con las principales investigaciones anticorrupción que afectan al PMDB, el partido de Temer (y también, por no olvidarlo, al PT). Por ello, consideraban que todo este proceso era equivalente a un golpe de Estado”. Ahora unas conversaciones grabadas lo corroboran.

“Romero Jucá, uno de los senadores más cercanos a Temer y ministro de Planificación (uno de los miembros clave de su equipo económico) tras el cese temporal de Dilma, estaba metido de lleno en la trama. Lo confirman las grabaciones publicadas por el diario Folha de São Paulo de una larga conversación entre Romero Jucá y Sérgio Machado, exsenador del PMDB y expresidente de Transpetro, una filial de Petrobras, la gran empresa petrolera en el centro de varios casos de corrupción (el más importante es el conocido como Lava Jato). Tanto Jucá como Machado están siendo investigados en esa instrucción”, sigue informando Sáenz de Ugarte en un artículo imprescindible con muchas más claves:  El papel de Jucá  contactando con otros poderes del Estado, como el judicial o el ejército ” para que no obstaculizaran los planes”. Al parecer, sus gestiones tuvieron éxito.

Alejado de los focos mediáticos españoles y de medio mundo, de los políticos en (demagógicas) campañas, Brasil dejaba vislumbrar con claridad lo que se avecinaba desde hace tiempo. “Mientras los partidos de derecha organizan su escalada al poder, con el fin último de acabar con los programas sociales de la ‘era Lula’, hay un minoría de extrema derecha que está ganando cada vez más adeptos en un país donde la crispación y la polarización crecen por momentos”, analizaba a primeros de Abril la periodista Valeria Saccone en esglobal.

En el caldo de cultivo perfecto:

“Desde que en 2013 estalló el escándalo de Petrobras, un esquema de corrupción y desvío de fondos destinados al pago de propinas a políticos de todos los colores, son muchas las voces que piden un cambio de Gobierno. Aunque la presidenta Rousseff no está formalmente acusada de ningún delito, se ha convertido en el blanco de todas las críticas. Ni siquiera la filtración de documentos oficiales que demuestran que las propinas comenzaron hace más de 30 años han cambiado la percepción de buena parte de la población (69%), que desaprueba su gestión en los sondeos”, proseguía Saccone.

Esa extrema derecha brasileña que asciende posiciones a gran velocidad, cumple todos los requisitos del manual. Varios ejemplos de uno de sus miembros más destacados: Jair Bolsonaro

-Apoyo y nostalgia de la dictadura (1964/1985):  “El error de la dictadura fue torturar, y no matar”.

-Machismo: “No te violo porque no te lo mereces”, a una diputada, o “Espero que su mandato acabe hoy, infartada o con cáncer, o de cualquier manera. Brasil no puede continuar sufriendo con una incompetenta, somos demasiado grandes para eso”.

-Homofobia:  “Prefiero que mi hijo muera en un accidente a que aparezca con un tipo con bigote por ahí”

“Es muy difícil prever qué giro tomará la complicada situación política de la octava economía del mundo, en recesión desde el año pasado”, concluía Saccone. Persistencia de la corrupción, crisis económica, débiles liderazgos, salvo en la extrema derecha que saca tajada emocional en estas situaciones:  “La influencia de los diputados ultraconservadores, que controlan más de un tercio de los votos en la Cámara, será muy importante en los próximos meses”.

Hoy Brasil tiene un gobierno de, repito, todo hombres, blancos y ricos. Y grandes sombras de sospecha.

En Europa, unos pocos votos nos han librado de una presidencia de extrema derecha en Austria. Luego será tarde para remediarlo, como ya ocurrió en el pasado.

PD.

Y si no vean algunas noticias, reales, del día que publica, este miércoles eldiario.es, y a qué dedica sus esfuerzos parte de la prensa oficial y de la jauría mediática.

 

Por qué voy a ser candidata al Congreso con Podemos

Ha sido una de las decisiones más difíciles de mi vida.  He aceptado ser candidata al Congreso por Zaragoza como independiente con Podemos, en la lista de Unidos Podemos (en el número 2). Zaragoza es mi ciudad natal. Muchas horas sopesando pros y contras, de analizar hasta comportamientos vitales. Nunca milité en un partido  ni tuve implicación directa con ninguno, porque prefería guardar una cierta distancia como periodista. Por supuesto, se vota y se tiene ideología: la mía es la socialdemocracia, la mítica que pusieron en marcha  los países nórdicos. Con su espíritu de ciudadanía y su cultura. Y, desde luego, desde la máxima honestidad.

Entrar en política es cambiar de profesión y es complicado dar el salto. Para mí lo es. He dedicado toda mi carrera al periodismo, a procurar dignificarlo también. Y, sin embargo, lo encuentro en tan profundo deterioro ahora que empieza a parecerme una batalla pérdida.  Casi pérdida. Numerosos compañeros siguen haciendo un periodismo riguroso y valiente, de enorme vigor. Menos mal, los caminos de la regeneración están abiertos. No pienso dejar de ser periodista, no podría evitarlo porque forma parte de mí, pero ahora no va a ser mi prioridad.

El periodismo, el de verdad, es una de las mejores profesiones del mundo; entre las peores suele citarse el ejercicio de la política (no la Política, por supuesto). Hace años que se encuentra entre los principales problemas de los españoles. También hay que restaurarlo.  Porque, por lo que he podido corroborar,  entrar en política se ve como un estigma.  Y no es sano para la democracia.

La oferta de Podemos me produjo auténtico vértigo. Ni una sola de las personas que he consultado en mi círculo de afectos ha dejado de advertirme del camino de dificultades que se me abrirían de aceptar. “Si por lo menos fuese en el PSOE”, decía alguno. Podemos concita –en el genuino significado del verbo- una campaña en contra de tal calibre que ni el franquismo la tuvo y la tiene.  Pero yo creo que la coalición Unidos Podemos es la única que ofrece cambios y que los necesitamos vitalmente. Ojala el PSOE reflexionara sobre las decepciones que ha producido su trayectoria. Y las consecuencias que ha tenido.

Es un camino duro.  Pero si lo miro, llevo varios años diciendo lo mismo. En cada libro y artículo. Desde Reacciona, el libro que coordiné y que fue el ensayo español más vendido en 2011, todos los autores advertimos de la crisis económica, social y política que nos había poseído. Ha ido a peor, en la línea que se preveía y así seguirá de no variar el rumbo. Como periodista o en cualquiera de las actividades que emprenda,  como ser humano, no puedo sino decir exactamente lo mismo y con la misma independencia. Se han agrandado las desigualdades sociales, los pobres son más y cada día más pobres y los ricos más y cada día más ricos, los recortes han sido ideológicos, en sectores clave como la salud y la educación. El PP se ha pertrechado de unas reformas legales que penalizan la protesta y las libertades.  Aun con todo ello, su gestión económica deja unos agujeros, como el la Deuda Pública o las pensiones, de muy ardua solución. Una argolla al cuello.

Esta senda errática como país obliga a tomar partido. Personalmente me ha influido también la injusta persecución de Podemos porque pretenda operar cambios.  No debería ser así, es intolerable,  pero también esto ha de empezar a cambiar.  Así he llegado a esta encrucijada.  Una senda que se prevé con zancadillas, pero nunca fue fácil avanzar. Un reto. Pero es la única vía para solucionar problemas.  Cuando el dedo está roto parece que duele cuanto toca. Es el dedo el problema. El origen enviciado.

Si lo miramos, aquel viejo descontento que estalló el 15M sigue evolucionando. Desde distintos puntos de arranque, en distintas ramas, en similares objetivos. Mirar atrás es ver un resultado espectacular para tan corto espacio de tiempo.  Pedíamos que la gentes se implicara y en estos días, a ratos, he pensado cuánto más cómodo sería seguir desde la orilla el proceso.  Pero cada mañana, la realidad nos abofetea con su carga de despropósitos, cada día. Así no se puede continuar.  Cuesta permanecer impasible. Y obliga a optar, el momento lo exige, y me apunto a intentarlo.  Sin duda, Podemos, Unidos Podemos,  tienen defectos ¡quién no! Muy inferiores, en mi opinión, a quienes nos han traído hasta aquí y persisten en sus actitudes. Y estoy convencida de que la inmensa mayoría de sus miembros piensa en el bien común antes que en sus intereses.  Intentarlo, al menos, me merece la pena.

Escribía Ítalo Calvino: “El infierno de los vivos no es algo por venir; hay uno, el que ya existe aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Hay dos maneras de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de dejar de verlo. La segunda es arriesgada y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacer que dure, y dejarle espacio”. Es lo que me ha ocurrido con Podemos y cuantos confluyen y confluirán.

Políticos somos todos. Pero nunca pensé en que fuera mi dedicación preferente. Digo lo que pienso y, como aragonesa, sin doblez.  Tras llegar a la decisión final de optar al Congreso, me embarga la emoción y la responsabilidad.  Es un honor poder representar a tus conciudadanos y  trabajar por ellos, por sus necesidades y sus proyectos. De ser elegida, espero aprender a hacerlo poniendo el mismo interés que siempre empleo en cada cometido. Y que me ayudéis a lograrlo. Porque Unidos Podemos.

 

 

 

 

El humo tóxico de la corrupción española

Ahí la tenemos: la corrupción española desenmascarada en toda su crudeza. En toda o en parte, porque cada día nos depara nuevas capítulos de lo que, sin serlo, parece una novela negra. Es impresionante, increíble, que políticos y medios puedan seguir hablando de elecciones, de pactos -hasta con el PP como hace Ciudadanos-, de eslóganes, seguir como si nada cuando la corrupción se desparrama de forma tan escandalosa por las venas de esta sociedad maltratada. En su marcha de autómatas guiados por su propio horizonte, obvian que España es un coche con una bomba de relojería incrustada en el motor. La que nos aprieta cada día y nos está aniquilando. La que puede acabar con nosotros.

David Marjaliza, el socio del que fuera alto cargo del Partido Popular Francisco Granados, ha tirado de la manta. De una de las mantas: la Púnica. Empieza a dar la impresión de que en España operan varias mafias y que una parte de las pistas que sigue la justicia parte de algún tipo de ajuste de cuentas entre bandas rivales. Si la sospecha se puede expresar en términos tan gruesos es porque semejantes trapicheos no han podido desarrollarse en una ignorada trastienda. No es lógico.

A la corrupción española de hoy no le falta un detalle. Recordemos que Ausbanc y Manos Limpias han estado extorsionando, según las pesquisas  judiciales, a múltiples bancos y empresas de lo más relevante del país. Pagaban para que la red no publicara informes desfavorables. Y nadie dijo nada durante más de 20 años. Sectores que han de permanecer totalmente alejados de la menor sombra, como jueces y fiscales, cobraban de la trama por cursos y conferencias. También lo han hecho de otras entidades que, estéticamente siquiera, casan mal en la separación de poderes. No olvidemos los pagos –desorbitados- de la Comunidad de Madrid a miembros de la judicatura, por asistir a reuniones de supervisión de un plan informático.

Todos los estamentos están teñidos de pringue. A los Reyes, como más alta jerarquía, cuando no les sale una hermana y un cuñado dudosos, les aparece una tía con cuentas en paraíso fiscal, o amistades peligrosas. El compi yogui López Madrid –como le llamó por escrito Letizia- ha resultado ser un crack.

El saqueo tiene proporciones bíblicas. Imaginemos a Granados – mano derecha de Aguirre en su momento-, llevándose  mordidas del 20% como mínimo por cada paso urbanístico desde las recalificaciones en adelante. Añadamos el reparto de sobres entre socios del clan púnico. Pensemos en la otra mano, derecha también, de la factótum del PP de Madrid: Ignacio González, con su ático. Pero el viaje continúa por la Comunidad valenciana en donde el trinque y la desfachatez eran tan descomunales como aparentaban. No se han privado ni de usar a niños opersonas discapacitadas, todo les sirve. Y se extiende por gran parte de nuestra geografía. Es trabajoso ya seguir la ruta del pillaje por España, del PP en particular, pero no únicamente. Hay que ver cómo engordaron los ERE andaluces vinculados al PSOE, sin ir más lejos.

Merece la pena detenerse, sin embargo, en Canarias. Dado que allí parece ser dios el ministro offshore del PP, José Manuel Soria. Uno de sus amigos, el juez Alba, ha sido pillado fabricando pruebas contra la jueza Rosell, diputada de Podemos en la reciente y breve legislatura. Y, aunque parezca mentira, ahí sigue impartiendo lo que quiera que imparta. Con apagón informativo, por más que insistamos. En cualquier otro país este sucio asunto hubiera producido un cataclismo. Avergüenza este mutismo.

Portadas de las principales cabeceras tras las revelaciones de Marjaliza

Portadas de las principales cabeceras tras las revelaciones de Marjaliza

Lo doblemente grave es que el PP preparó un marco legal muy preocupante con las leyes y códigos Mordaza. Por ellos, estamos asistiendo ya a juicios inusitados en los que se piden varios años de cárcel por protestar. Mientras, el ministerio llamado de Justicia colocaba una ley que limita el tiempo de instrucción. El primer plazo vence ya, el 6 de junio,  y se van a tener que archivar 400.000 causas penales, según alertan los fiscales. Desastrosa gestión y en entredicho en varios sentidos. Como reiteradamente han denunciado desde la judicatura,  implicaría el sobreseimiento también de causas de corrupción. El Ministro Catalá es uno de los que imparte, día sí, día no, sus soflamas contra adversarios políticos como Podemos.

Como el de Interior. Llamaba la atención Íñigo Sáenz de Ugarte, en eldiario.es, del preocupante uso que el PP está haciendo de las instituciones, en particular de la policía. Un sobrecogedor y documentado relato de cómo “El gobierno exige a los jueces que cumplan sus órdenes”.  Sin que tenga mayor repercusión tampoco. Silencios que evidencian una pésima salud de la convivencia democrática.

 ¿Sabe la ciudadanía lo que realmente está ocurriendo? Puede hacerlo, aunque muchos ni se molestan. Hay que sortear las noticias que no se publican, las que se tergiversan, las que se desmesuran, las que se inventan. Cualquiera que viera las portadas, el miércoles, el jueves, cargadas de Venezuela, con el escándalo de las revelaciones de Marjaliza ante la justicia, pensaría que España tiene un problema muy grave con la prensa oficial. Que la prensa forma parte del problema. Destacada parte.

¿Y la política? Ese bloque de súbitos seguidores de Adolfo Suárez, con su “centrismo y moderación”, al que sus antecesores de UCD, AP y PSOE acribillaron hasta mandarlo a la dimisión y a la melancolía. Pues ahí andan con Venezuela en la boca de la mañana a la noche como sus portavoces mediáticos. Clama que ,ante las gravísimos sucesos de Brasil tan similares a un golpe de mano, sea Venezuela el único país en el mapa americano. La precampaña empieza en Caracas, sin el menor escrúpulo. Si se piensa con seriedad, es alucinante. El colmo es ver metido en esa fiebre también el PSOE. Su ex presidente Felipe González sabe mucho de amistades presidenciales venezolanas y de su dureza con las protestas. Tal como él mismo escribió, viajó a España en el avión presidencial de Carlos Andrés Pérez, el del “caracazo” que ocasionó decenas de muertos en su represión.

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Bajo el humo podrido y tóxico del cementerio de neumáticos de Seseña, como símbolo de este momento de España. También escondía desgobierno, codicia y un polvorín en ciernes. Con el desamparo de los denunciantes de la corrupción en nuestro país que critica The New York Times. Con tal cúmulo de atropellos que no hay estómago capaz de asimilarlos. Diarios. El reparto de prebendas. Las puertas giratorias, anchas, para que quepa la familia entera. La desigualdad social en récord. La ciencia devastada. La Deuda en récord histórico. La presunta recuperación bajo la espada de Damocles de Bruselas que le da una tregua electoral a Rajoy antes multarnos y de exigir más recortes por el incumplimiento del déficit.

Escandalizados, estupefactos, hartos,  no encontramos la palabra para definir la magnitud de cómo nos sentimos ante las dimensiones de esta corrupción, económica y moral. Una bacanal en la que múltiples facinerosos de la vida pública han venido disfrutando con el dinero que debía emplearse en las necesidades de los ciudadanos. Un desparrame de latrocinios y prebendas, de desvergüenza suma.  Presuntamente, desde luego. Todos niegan todas las acusaciones. No han hecho nada. Y ya se sabe que los mangantes nunca miente.

A muchos de ellos nuestra inquietud les pillara de fiesta. Con sus guirnaldas y trofeos, sus escopetas en ristre y al pie las piezas cobradas, sus tripas orondas, sus “volquetes de putas” aguardando en la cama, sus sonrisas de vino y placer, sus bolsillos llenos, sus carcajadas al pensar en los votantes que los han puesto ahí con mano rapaz y manga ancha.

caceria.púnica

*Publicado en eldiario.es

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