La libertad es algo que un día te llega

Lo dice una voz sugerente y candorosa, tipo sombra de Grey, en un anuncio de Loterías y Apuestas del Estado. Y vuela la imaginación paladeando esa grandiosa palabra, libertad, que da sentido al ser humano. Pero enseguida un hombre, con tono prepotente, casi fanfarrón, aclara: “No tenemos sueños baratos”. Y ahí sí lo entendemos todo: la libertad y los sueños –para el PP, que gestiona esa empresa, aún con mayoría pública– son el dinero.

Forma parte de un concepto de la vida basado en la riqueza material que prende en numerosas capas de una sociedad sin valores. El dios calvinista ya situó, recién nacido, al dinero entre las virtudes que llevan al cielo, parece que ahora, en la práctica, también el católico. El que abraza ese poder híbrido, ultraliberal, intervenciionista y extremadamente conservador, que nos atenaza. El que lleva todo el día la libertad en la boca y fulmina a quienes la utilizan.

Es cierto que hay pocas cosas más terribles que carecer de los medios para acceder a las necesidades básicas.  Y que, con estas políticas, cada vez más personas caen en esa bolsa de impotencia. El dinero ayuda al bienestar pero es preciso algo más que dinero para lograrlo. Lo más grave es situarlo como eje y razón de la existencia.

Los sueños “no baratos” de la lotería española pueden llevarte a desayunar en Miami y cenar en las islas Seychelles ¿Y?… Hay una coincidencia plena en que ese placer es efímero, siempre pide más creando insatisfacción y continuas búsquedas.  No resuelve todo lo esperado. Más allá del manido “los ricos también lloran”… Como cada hijo de vecino. Y de que sosiegue más, probablemente, llorar en un hotel de 5 estrellas frente al mar que apeado a palos de tu casa por un desahucio. Algo, esto último, que un Estado social como decía la Constitución es España debería evitar.

La gran falacia es que el dinero da la libertad. Porque exige atesorarlo, mantenerlo y aumentarlo. Y en progresión sin fin. Y ata lo indecible si se prioriza extirpando cualquier escrúpulo. Y cercena. Y traiciona. Y envilece hasta la náusea. Hasta masacrar cualquier último atisbo de decencia, solidaridad o valor humano. Hasta pisotear pueblos enteros y quitarles la comida por poder ir tres veces al día a las Seychelles si tomamos ese ejemplo. O estirarse más la ajada piel del rostro y ejercer un poder sucio y omnímodo.  Hasta llegar a vender por un plato de lentejas –que puede derramarse en el próximo ERE– la vida de millones de personas. Algunos se venden muy barato, eso es cierto.

La ejecución de Grecia como paradigma. Todas las caretas han caído. El triunvirato neoliberal –UE, BCE y FMI– impone su ideología a países soberanos. No es economía, es política. La libertad solo es de mercado, de lucro. Cobrar impuestos a los que nunca los pagaron y a las grandes fortunas, no. Hay que seguir exprimiendo a los ciudadanos. Quitándoles hasta el derecho a la negociación laboral –dato nada  anecdótico– para escenificar que han convertido a los ciudadanos en rehenes del rescate a los bancos. Bochornosa actitud de un Draghi que aprisiona en Grecia a quienes cargaron con el muerto de la quiebra que su anterior empresa ayudó a crear al falsear sus cifras. O de la Angela Merkel inflexible, cuando a su propio país se le condonó buena parte de la deuda, tras haber desencadenado y perdido una cruenta guerra mundial. La de Lagarde, que preside un organismo creado para el fin contrario del que ejecuta. O la de un club, la UE, que asume tanta trampa. La de editoriales, portadas, titulares y contenidos que produce intensa vergüenza ajena leer.

Y todo por qué el Gobierno de Syriza ha enarbolado precisamente la libertad que queda cuando duros poderes te acorralan. Si convocar un referéndum para que las víctimas decidan sobre los nuevos recortes, organiza tal cisma es que algo muy grave falla en la Unión Europea y en la propia civilización occidental. “La libertad es algo que un día te llega”… Cuando es más lo que tienes que perder. Cuando la dignidad emerge del barro en el que te aprisionan.

La libertad es no tener miedo. Superarlo con valentía. Y muchos ejecutores temen hasta a su sombra. A sus traiciones y traicionados. Su sueño es un mal saldo. En cambio, hemos visto perder seguridades por dignidad, múltiples y en todas partes. Desde esa Grecia que se enfrenta en su pequeñez y por supervivencia al monstruo que nos ha crecido en las entrañas, a los héroes cotidianos. En este diario hay más de uno de esos, publicando. Viñetas, por ejemplo. Esos sueños, como la verdad, la justicia o la equidad, no son carostampoco, andan en otra dimensión que abaratadas mentes no alcanzan ni a entender. Y no es imposible lograrlos.

Una nueva tendencia se abre paso y con gran predicamento mediático: la felicidad es conformarse con lo que se tiene, tragar, aguantar. Aunque implique aceptar chantajes. Sin aspirar a objetivos caros. A lo sumo, a soñar con que “La libertad es algo que un día te llega”… Si compras lotería y sale tu número entre  unos cuantos miles más. “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”, definía la OMS. Nuestra sociedad refleja numerosos síntomas patológicos.

Parece haber una felicidad íntima e intransferible que depende sobre todo de la propia actitud ante la vida. De la coherencia con uno mismo. Y otra externa a la que influye el entorno.  Filósofos, sociólogos, psiquiatras y psicólogos concluyen que se tiende a ser más feliz en los países con mayor calidad de vida –aunque no sea regla fija–. Y que son esenciales la democracia, la equidad, la libertad y la capacidad efectiva de elegir. La libertad siempre como elemento básico.

La libertad. Como factor de felicidad. De dignidad. No hay dinero para comprarla, no llegan a ella los sueños caros de la lotería, de lo que compra el dinero, de los que precisan humillar a los otros, de la miserable vacuidad. “La libertad, dice el anuncio, es algo que un día te llega”. Y, despistados en el sueño irrisorio, otro te la quitan, la auténtica. No hay que irse muy lejos. Un gobierno similar, en ideología y corrupción, a los que hundieron Grecia se dispone a tapar bocas. En horas entran en vigor en España las ominosas #leyesmordaza del PP, sus códigos para acallar las protestas ante intolerables conductas y acciones políticas.

Que se apañe cada uno con lo que ha contribuido a forjar o no ha sabido ni querido defender. Con lo que merece y condena a los demás. La libertad da alas hasta entre barrotes y permite irse a volar por encima de la basura irrespirable. Adonde no anidan los sueños mezquinos.

“Y con el paso de las primaveras

la vida tendrá que desnudarme

de túnicas inútiles para el camino

que lleva hacia la esencia

donde sólo es necesario un deseo

de amor, un pueblo y una barca.”

Lluis LLach, Alè, Aliento, 1986

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7 comentarios

  1. Trancos

     /  30 junio 2015

    Y además de no tener sueños baratos… (Que se lo pregunten a Martín Luter King) resulta que… (tachan)… según la tejeringa de agricultura… (largo redoble de con cítaras y chirimías) ¡¡¡LAS URNAS PUEDEN SER PELIGROSAS!!! (remate final cacofónico con cajas destempladas)

  2. Como bien dices Rosa, la felicidad, es una actitud ante la vida y una coherencia con uno mismo en el modo de comportarse. Pero ojo, que el corrupto es coherente. Es coherente con el ansia de forrarse, las que desentonan son sus buenas palabras. Si no hay una suprema ley de amor, (por cursi que parezca, es decir renunciar alegremente a los más absurdos caprichos a cambio de beneficiar a los demás que sufren) no se puede ser feliz. Se puede y de hecho ayuda mucho el no tener demasiados escrupulos, ser muy rico, muy poderoso, pero no son personas felices. Si fueran felices, no necesitarían compemsar su frustración hipertrofiando su ego.
    Como diría Tchuang Tzu :
    La persona en la cual el Tao actúa sin impedimentos

    no daña a ningún otro ser con sus actos
    y aún así no se considera bondadoso o manso
    La persona en la que el Tao actúa sin impedimentos
    no se preocupa de sus propios intereses
    y no desprecia a los que sí lo hacen
    Sigue su camino sin apoyarse en los demás
    y no se enorgullece de andar sol
    Aunque no sigue a la muchedumbre,
    no se queja de los que sí lo hacen
    El rango y la recompensa no le atraen,
    la desgracia y la vergüenza no le desaniman
    No está buscando constantemente el bien o el mal,
    decidiendo constantemente sí o no
    Los antiguos decían por tanto:
    La persona del Tao permanece en el anonimato
    La virtud perfecta no produce nada
    No ser, es ser de verdad y el mayor de los hombres es nadie.
    No me cansaré de recomendar el libro de Pedro Jara Vera “el mundo necesita terapia” que os podeis bajar aquí : http://regeneraconsciencia.org/tag/el-mundo-necesita-terapia/

  3. Gracias Rosa, por tu Compromiso 🙂 ¡que versos tan esenciales,estos de Lluis Llach podemos continuar con el y aquel “Viatje a Ítaca”

    #YoVoyConGrecia #GreeReferendum #Oxi
    _ espero q vaya bien el enlace del vídeo 😉

  4. Enlazo aquí mi comentario en tu entrada anterior “La ejecución de Grecia: no es economía, es política”, porque en realidad lo escribí refiriéndome a estos dos artículos tuyos. (Anoche en el Intermedio el economista Carles Manera llegó a calificar esta ejecución como teológica. Interesante).

    Sí, Pablo, sí Rosamaría, sí todos y todas vosotras y vosotros que en este espacio de auténtica riqueza aportáis vuestras ideas, vuestros deseos, vuestros corazones para luchar por esos valores que ya parecía que se nos escapaban de las manos. Las cosas más esenciales, que son las que verdaderamente hacen al ser humano/a feliz.
    No puedo añadir mucho más porque creo que está casi todo dicho. Quien quiera abrir su mente y su corazón para ser feliz, aún en la tremenda y sibilina lucha que nos implica, ya sabe de qué lado está el presente y el desarrollo del porvenir. Para nosotros/as, pero muy especialmente para lo que dejamos a las generaciones venideras.

    Aprovecho este diálogo improvisado con Pablo Guérez, a quien no conozco personalmente pero con quien nos hemos permitido charlar sin tapujos ni falsos pudores, (y desde luego que agradezco la oportunidad), para enlazar con el artículo de hoy de Rosamaría “La Libertad es algo que un día te llega…” y que nos comparte en su blog que seguimos. No tengo casi palabras para definir lo que siento y lo que pienso. Simplemente me ha colmado, con esas ideas tan claras que a la vez expresan unos sentimientos tan “humanos”; de esta especie que tiene la responsabilidad de sobrevivir más allá de sus propias narices. Tomemos nota, ya que además de lo esencial de las ideas, está la maestría de la pluma que navega por esta lengua tan exquisita. No suelo ser de halagos, pero al menos permíteme, Rosamaría, agradecerte tu esfuerzo permanente en esta actividad que nos permite implicarnos. Y repito: sabias palabras cargadas de hermosura y de ilusión, de realidades posibles e imprescindibles, inevitables.

    Un abrazo, un poquito más entrañable si se me permite.

  5. Hermoso comentario de Maruja Torres en su blog http://www.marujatorres.com/2015/06/

    Con Grecia

    Mientras los titulares de lo medios de comunicación de mierda se expanden con la palabra “caos” en el frontal, los griegos ofrecen al mundo -y a la EU: Europa de la Usura- el inmenso espectáculo de su dignidad. Los siervos, sirviendo a sus señores. El pueblo griego dueño de sus respuestas.

  6. Reblogueó esto en El Día a Diario.

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