El infierno de los vivos

El infierno de los vivos no es algo por venir; hay uno, el que ya existe aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Hay dos maneras de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de dejar de verlo. La segunda es arriesgada y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacer que dure, y dejarle espacio”.

(Las ciudades invisibles. Italo Calvino)

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9 comentarios

  1. 🙂

  2. El infierno somos nosotros mismos

  3. Zana

     /  13 octubre 2010

    Hola personas,
    Rosa, ellos también han leído a Calvino y por eso saben de lo trágico que sería, para sus intereses, que el pueblo apreciase o encontrase un oasis en el infierno y en él a un líder. Alguien que realmente, aún viviendo en el infierno, no fuese un demonio. Por eso una de las cantinelas que hace tiempo repiten sin cesar es la de que «todos son iguales, no hay nadie a salvo, todos son ladrones, corruptos, vendidos». Y como al pueblo, (imbecilizado mirando a Belén esteban dictando doctrina), le gusta la letra de la canción, pues ni busca, ni acepta, ni cree.
    Empiezo a pensar que esto no tiene salida pacífica, y que esa vía, la violenta, sea buscada, diseñada y dirigida por «ellos» para que nos matemos entre nosotros. Si fuese un inmigrante pobre, me echaría a temblar.

  4. Cuando las opciones son resignarse y/o mirar hacia otro lado o esforzarse para tomar conciencia e intentar dejar de ser parte del problema, repito, esforzarse ¿qué postura tiene más posibilidades de resultar vencedora?
    Otra posibilidad es que las llamas empiecen a quemarnos a todos por igual. Cuanto peor, mejor, repetían algunos, y tal vez no les faltara del todo la razón.

  5. eliecer

     /  13 octubre 2010

    Yo creo que resignarse. Formar parte de las llamas mientras se pueda, y poner cara de susto e indignación cuando todo arda.

  6. Hombre… la verdad es que, en mi opinión ,la cosa pinta regular tirando a mal…
    Pero ¿Cuándo han sido las cosas fáciles? Cuando yo era niño había problemas,de joven te decían que no tendrías trabajo ni futuro…para qué esforzarte, estudiar,ahorrar etc.Ahora seguimos con la misma cantinela.El pobre actual tiene algunas posibilidades de sobrevivir al menos en el primer mundo.La gente con verdaderos problemas de supervivencia no vive en Europa occidental, al menos que yo sepa.Seguramente este post tiene mucho sentido en el marco de las graves dificultades que tenemos las personas para entendernos.La imagen que nos sugiere Calvino ,ese infierno de los vivos,en este nuestro mundo,tiene su paralelismo en el «no hay necesidad de fuego,el infierno son los otros» que escribiera Jean-Paul Sartre,dentro de su pensamiento existencialista,diagnóstico entre lúcido y pesimista de la convivencia en sociedad.
    Somos egoístas,lo he escrito un montón de veces y me acuso yo mismo de ello.No nos sobra mucha generosidad y sí,demasiadas veces, buscarle los tres pies al gato a lo que hacen o dicen los demás.Vemos la paja en el ojo ajeno y no vemos la biga en el nuestro…También nos hemos instalado en la reclamación de derechos y en tener muy poquitos deberes.Somos poco solidarios,por eso en España nos podrán colar todos los goles que quieran…nos dejaremos ,mientras peleamos con nuestro hermano,vecino o compañero de trabajo.En Francia los «toques» al gobierno son semanales ,por no decir diarios …aquí tenemos que presenciar bochornos como el del 29 S en Barcelona capitalizado por algunos gamberros y la jornada de ayer 12 de octubre…capitaneada por la extrema derecha más repugnante.Lamento el tono agrio.Es lo que siento.Un saludo.

  7. Galgo de Casalarreina

     /  14 octubre 2010

    Yo no creo en el Infierno, creo que hasta el Papa tampoco.
    Creo que es mejor pensar en positivo, no ser tan agrios, tan cenizos, tan desmoralizantes.
    Me quedo con el We Can de Obama, claro que podemos, pero para poder hay que hacer, primero cada uno personalmente, luego en casa, en el barrio, en el pueblo. Con eso creo que sería suficiente, el resto sería efecto dominó.
    Joder y un poco más de alegría, que no se puede vivir en la depresión contínua, eso si que es el Infierno, que está en nuestra mente y es creación nuestra.
    Ya basta de íncubos y súcubos, son entelequías, empecemos por nosotros mismos, y lo primero autocrítica y clásico socrático de conocete a tí mismo.

  8. Joan

     /  14 octubre 2010

    Pandugar otra versión no oficial sobre los gamberros catalanes:

    http://www.cgtcatalunya.cat/spip.php?article4402

    Y aquí a poco que uno busque, tendrá ópticas particulares y de movimientos sociales sobre el 29S:

    http://movimentdel25.org/

    Y aquí una opinión particular el castellano:

    http://movimentdel25.org/escrit-dindignacio-sobre-el-tractament-mediatic-del-29-s/

    A mi la metáfora-realidad de Italo Calvino me encanta, tanto por el mensaje que encierra en tan pocas palabras, como por la calidad de su prosa poética.

    Y sí, el ser humano en su viaje evolutivito ha sido y es un gran creador de infiernos, siempre fue y es una minoría la que escapa del influjo del mismo. Ellos son los que vuelven de su viaje (y ennoblecen el alma humana) trayéndonos la poesía, el arte, la belleza, el amor……..todo lo que nos esta destinado como especie si vencemos al dragón del ego.

    Mientras tanto practiquemos este estupendo y maravilloso consejo:

    “buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacer que dure, y dejarle espacio”

    Buscar y dar espacio al amor ¿quién ve aquí infiernos, pesimismos y catástrofes?. Precisamente lo que nos da es una maravillosa receta:

    Rodeémonos de aquello y aquellos que son un influjo, y una luz, para escapar del infierno (metáfora de destrucción, sufrimiento, barbarie, incultura..lo que queramos) y no sucumbir a el. Y entonces seremos más y más, y los sueños y utopías de nuestras más oscuras épocas podrán devenir una realidad.

  9. Sol

     /  14 octubre 2010

    Muchas gracias, Rosa. Por tu generosidad diaria y, hoy en especial, por este texto de Calvino, que me ha servido para enviarle con él mi apoyo a una persona que lo está pasando mal en su trabajo, precisamente porque no quiere volverse parte de ese infierno. Le están haciendo pagar cara su falta de sometimiento.

    Muchas veces, cuando leo tus reflexiones, recuerdo una cita de Mía Couto, autor mozambiqueño, que me conmovió cuando la leí:

    «Sólo queremos un nuevo mundo: que tenga todo de nuevo y nada de mundo.»

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