Queridos y queridas lectores y lectoras

Queridos lectores y lectoras. Perdón, queridos y queridas lectores y lectoras. Perdón, queridos y queridas lectores y lectoras, altos y altas, bajos y bajas, rubios y rubias y morenos y morenas y pelirrojos y pelirrojas, delgados y delgadas, gordos y gordas, con el peso y la pesa ideal, jóvenes –vaya-, maduros y maduras, viejos y viejas, listos y listas, buenos y buenas, pacientes e impacientes -o pacientas e impacientas-, sensatos y sensatas, vecinos y vecinas de Madrid, catalanes y catalanas, navarros y navarras, vascos y vascas, asturianos y asturianas, gallegos y gallegas, castellano-leoneses, y castellanos-leonesas, castellano-manchegos y castellanos-manchegas, riojanos y riojanas, aragoneses y aragonesas, valencianos y valencianas, baleares –¡mon dieu!-, extremeños y extremeñas, murcianos y murcianas, andaluces y andaluzas, canarios y canarias, ceutís –mira por donde- y melillenses –my god-. ¿Se leerá esto fuera de España?… sí, seguro, pues tendré que saludar también a los y las canadienses, franceses y francesas, italianos y italianas, suecos y suecas… Sólo que llevo casi medio artículo y aún no he empezado a desarrollar la idea.

A lo que iba, compañeros y compañeras, amigos y amigas: la muletilla se ha implantado y ya no hay acto público donde no se utilice lo que llaman lenguaje inclusivo. Saludar a las discriminadas mujeres en paridad a los varones. Con toda seguridad tienen un origen machista tantas atribuciones de términos masculinos al neutro del español. Hemos vivido y vivimos en el país que ya sabemos. Pero lo que hay que cambiar son las actitudes y no las palabras. O buscar nuevas que solucionen el problema, como sucedió con el ingenioso hallazgo de los tropecientos, admitidos ya por la RAE. Ni para ti, ni para mi ¿compañeris va bien?

Nunca se llegará a la completa descripción de un auditorio, ni de una situación por este método, nos cuenta, entre otros argumentos, este artículo de FUNDÉU. Veamos un par de frases. Ella y él están casados o Es normal equivocarse: somos humanos. ¿Qué decimos para ser progresistas? Ella está casada con él, y él está casado con ella; Es normal equivocarse: somos humanas y humanos.

  Porque lo paradójico es que esta situación llega cuando la sociedad está economizando (y empobreciendo a mi modo de ver) el lenguaje hasta límites espeluznantes. Ya no hay fines de semana, sino “findes”. Llaman a un edificante programa de televisión “Dónde estás corazón” y termina por ser conocido como “DEC”. El “que”, apenas es ya más que q o k. Nos ahorramos dos dígitos. Tiene que caber en los SMS, en el twitter.

Apasionada por twitter, por su rapidez y variedad de fuentes, alerto del peligro de que lo eleven a los altares como el nuevo periodismo (ya lo han calificado así algunos expertos). No se pueden reducir las noticias a titulares, ni las ideas pueden caber necesariamente en 140 caracteres.

Pero ¿cómo es posible que, al mismo tiempo, se hayan impuesto esas retahílas extremas de saludo? Algunos oradores se confunden y dan la bienvenida dos veces a los compañeros (olvidando a las compañeras) y viceversa. Debe ser difícil guardar el hilo del discurso que se va a exponer con esa barrera inútil de enumerar a tanta gente. Palabras huecas. Esta civilización que se despide, no deja de degradarse en cada supuesta innovación, en cada cambio. Se mire por dónde se mire, lo que llega es peor que lo anterior, y lo que permanece se deteriora. Por lo general. Con excepciones.

No tenemos tiempo que perder, el lenguaje también se rige por la avaricia. Si esta rácana y perezosa época nos raciona las palabras, no las desperdiciemos en redundancias, bastantes gratuitas. Saludemos, por ejemplo, a entusiastas, idealistas, generosos, éticos, vibrantes, creativos, nombremos al abedul y a las escafandras, a la libertad (de la buena) y a los etcéteras, a la sabiduría y el tesón, a las mandrias de mi tierra que convierten en renqueantes las mañanas. A la esperanza siempre, a la realidad siempre. Os aseguro que una plaza llena de compañeros y compañeras despertaría más del tedio (bonita palabra también, fea idea) llenándola de sugerencias que con manidas muletillas. Hasta el moño estoy de los “compañeros y compañeras”, “ciudadanos y ciudadanas”. No sé si se nota.  Y no olvidemos que la lengua envilecida, a quien realmente daña es a las ideas. La moda del lenguaje corto, sintético, y del manido, edulcorado y vacío, nos está modelando a su imagen. Palabras huecas, ideas huecas.

Y para no confundir las témporas con lo que sea, Lila Downs 

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19 comentarios

  1. Avatar de Carmen

    Se llama distinción de género y a mí, que creo en la necesidad de seguir en la lucha por los derechos de las mujeres, tampoco me gusta. El lenguaje modela el pensamiento, transmite ideas y es una herramienta fundamental de cambio. No puede circular vacío.
    Lo peor es que de los discursos está pasando al papel y hay que ir con ojo porque los ‘padres y madres’ o ‘niños y niñas’ se están asomando a los textos. Y si se empeñan en usarlo, nosotras primero, que en demasiadas cosas nos toca ir después.

  2. Avatar de rosa maría artal

    rosa maría artal

     /  4 octubre 2010

    Sí, Carmen, a mí me pasa igual. Creo que soy poco sospechosa de machismo o de eludir la lucha por los derechos de la mujer, de hecho los logros de mi generación en ese terreno no se han superado. Pero esto es una floritura vacía. Perjudicial, en mi opinión.

  3. Avatar de àngels

    Después de leer tu entrada he mirado mi último post y sobran un par de «compañeros y compañeras» que no hacían ninguna falta… y que me han sacado los colores… Sin embargo, como bien sabes, el lenguaje «políticamente correcto desde el género» es el que nos permite saber, para sorpresa de muchos, que también hay mujeres entre un equipo de cirugía de élite. Es bastante distinto para las mujeres que pertenecemos a estas profesiones que acaban en la a neutra: periodistas, economistas, dentistas. Creo que lo óptimo sería poder visibilizar a las mujeres ocultas en el lenguaje tradicional sin obsesionarse y sin sacrificar el ritmo del texto. Eulàlia Lledó dice cosas interesantes e inteligentes al respecto. Un abrazo!

  4. Avatar de MacAreno

    MacAreno

     /  4 octubre 2010

    Pues qué quiere que le diga, señora (o ser de género femenino). A mí me parece una chorrada del 15 (o un chorrado). Puro eufemismo (o eufemisma, mismamente) que lo único que hace es maquillar la fachada del edificio dejando intacta la estructura. Eso sí, nos deja a todos (y todas) perdidos de pintura (y pinturo).

    Si fuera mujer, que no lo soy (lo siento, soy uno de esos misóginos fascistas, un machista-leninista de tomo y lomo y de toma y desloma) me pondrían de los nervios todas estas chuminadas (perdón, polladas) de persono y persona políticamente correcto y correcta. Meras posturitas para la galería que no hacen más que ahondar en la diferencia, que si antes eramos todos personas, ahora somos también personos. Lo que no deja de ser delirantemente absurdo.

    La igualdad real es la que se vive en el día a día, con los hechos, porque las palabras se las lleva el viento (que como es muy malo, es masculino).

    Y abundando y finalizando, recordar que el lenguaje es lo que es, un simple medio de transmitir ideas, que desde el principio de los tiempos se ha regido por el principio de economía (entre otros y otras). Pretender venir ahora a impostar una mentira, por el simple hecho de rebañar unos cuantos votos de seres femeninos, me parece pornográfico. Pero si a ustedas les gusta….

  5. Avatar de eliecer

    eliecer

     /  4 octubre 2010

    Jajaja y jojojo. 🙂
    Saludos.

  6. Avatar de Paula

    Paula

     /  4 octubre 2010

    Es verdad, nos pueden hacer mucho daño. Deberíamos tener más cuidado con las palabras que utilizamos. No sabemos lo que ellas pueden hacer con nosotros… Os dejo un fragmento de Eva Luna, de Isabel Allende:
    » Elaboraba la sustancia de sus propios sueños y con esos materiales fabricó un mundo para mí. Las palabras son gratis, decía y se las apropiaba, todas eran suyas. Ella sembró en mi cabeza la idea de que la realidad no es sólo como se percibe en la superficie, también tiene una dimensión mágica y, si a uno se le antoja, es legítimo exagerarla y ponerle color para que el tránsito por esta vida no resulte tan aburrido.
    (…)
    De mí dependía la existencia de todo lo que nacía, moría o acontecía en las arenas inmóviles donde germinaban mis cuentos. Podía colocar en ellas lo que quisiera, bastaba pronunciar la palabra justa para darle vida. «

  7. Avatar de Galgo de Casalarreina

    Galgo de Casalarreina

     /  4 octubre 2010

    Es la única aportación del amigo Ibarretxe, que fue su inventor con aquello de las vascas y los vascos.
    Por cierto, te has olvidado de las riojanas y riojanos.
    En serio, un post cojonuda-cojunudo.

  8. Avatar de rosa maría artal

    rosa maría artal

     /  4 octubre 2010

    Imperdonable siendo mi madre riojana. Voy para allá a corregirlo.

  9. Avatar de Eva

    Estas modas de que todo tenga que decirse por duplicado, para no ofender a nadie, me parecen una estudipez. Y el empeño de confundir el género lingüistico con el sexual creo que no aporta absolutamente nada. Sería bastante más producitvo que dejaran hacer su papel a los neutros de toda la vida, y que por ejemplo nadie cobrara menos desempeñando el mismo trabajo por una cuestión de género o que nadie te pregunte si piensas tener hijos como una amenaza futura a la hora una entrevista. Pero ya se sabe que lo que es moda no incomoda, y ahí están todos modernos y modernas como los que más, hablando de miembros y miembras, aunque estas últimas no estén ni en el diccionario. Un saludo para todos! (y por supuesto que las todas se den por también por saludadas, faltaría más)

  10. Avatar de bel

    Hola Rosa. Es cierto que tantos intentos de inclusividad y falso buenrollismo con las mujeres pueden llegar a ser bastante cansinos.

    No obstante, para cambiar las actitudes debemos cambiar las ideas y las ideas, los pensamientos, están construidos de palabras.

    Son las palabras, justamente, las que estructuran nuestro pensamiento y, pues, nuestro cerebro.

    Por lo que sólo si cambiamos las palabras que usamos podemos cambiar las actitudes.

    El uso del masculino ad nauseam en las lenguas procedentes del latín no sólo es una constatación del machismo imperante durante un montón de siglos: es una reafirmación del mismo.

    Por otra parte, si bien en algunos casos para incluir el femenino hay que quedarse sin aliento o sin espacio en el papel en blanco, en muchas -muchísimas ocasiones- se pueden usar términos genéricos que incluyan tanto al femenino como al masculino (la humanidad por «los humanos» -no en la frase de tu ejemplo, por supuesto)

    O incluso circunloquios si es necesario («las personas paradas» por «los parados»).

    Es una cuestión no sólo de voluntad sino también de creatividad.

    Por todo lo arriba mencionado, sí estoy a favor de la adaptación del lenguaje para incluirnos a nosotras.

    O mejor aún, de usar sólo el femenino cuando las mujeres seamos mayoría (por ejemplo, en las aulas: 15 chicas + 1 chico y todas las referencias se hacen en masculino, por qué?)

    Al fin y al cabo, el mundo que tenemos apenas lo gobernamos las mujeres y las que lo han hecho (Margaret Thatcher fue el más claro exponente pero por el mismo camino parece andar Merkel) sólo han seguido el ejemplo de los hombres.

    Quizás si un día de repente nos levantamos y empezamos a hablar sólo usando el género femenino el mundo cambia. De momento, usando el masculino está claro que sólo ha cambiado a peor.

    Es mi propuesta 😉

  11. Avatar de Dani

    Dani

     /  4 octubre 2010

    Buena entrada, Rosa. Ahora te recomiendo que vuelvas a leer otro post tuyo:

    https://rosamariaartal.wordpress.com/2010/07/30/rae-%C2%BFlimpia-fija-y-da-esplendor/,

    Supongo que has reflexionado al escribir el de hoy. Ójala lo hagas, sin prejuicios, releyendo el del otro día. Corto y pego una opinión que te dejé en los comentarios a aquel:

    «Se nota que eres periodista, ¡tan políticamente correcta! (Y no lo olvidemos, la corrección política es uno de los grandes males de la sociedad actual).

    Vamos a explicarlo una vez más:

    La academia no determina lo que una palabra significa (es decir, no determina qué sentido DEBEN los hablantes dar a un conjunto de letras), sino que refleja los distintos usos que se LE DAN, te parezcan estos bien o no. Ejemplo que tú misma has puesto:

    “Perra: Prostituta.”

    ¿Acaso este no es uno de los significados que puede tener, en un determinado contexto (como lo quieras calificar: soez, machista, etc., siguiendo con la corrección política), la palabra “perra”? ¡Es indiferente si a ti te gusta o no! ¿Por qué te lo tomas como algo personal contra todo el género femenino y dices: “¡Qué obsesión!”? ¿Quién tiene aquí la obsesión?

    Cuando queráis hablamos de las “miembras” para seguir clarificando el tema, porque se ve que hay gente que no lo quiere entender.»

  12. Avatar de @chamartin4ever

    @chamartin4ever

     /  4 octubre 2010

    Qué grande!
    Precisamente anoche, escuchando la radio, lo comentaba mi chica: Que nos dejen usar el lenguaje tal y como ha evolucionado socialmente y no nos impongan tonterías por razones de corrección política y, si fuera preciso, que inventen compañeres, para el masculino, y sigan dejando que compañeros incluya los dos géneros como siempre lo hizo («somos compañeros», dirá una mujer para referirse a un colega del trabajo o a su pareja, no «somos compañero y compañera»).

    Y ahora, para Bel: O tienes diez años, en cuyo caso te fecilito por tu buena redacción y disculpo tu falta de información, o decir que el mundo sólo ha cambiado a peor es una soberana falta de respeto a la historia de la humanidad (femenino, por cierto, que incluye a hombres y mujeres).

  13. Avatar de Víctor

    Víctor

     /  4 octubre 2010

    Las lenguas no son espíritus puros, inmutables, inocentes. Las lenguas son una construcción social. Son el reflejo fiel de toda una sociedad, de sus construcciones mentales, de sus valores y de su forma de vida. Considerar que el castellano es machista es incuestionable. La ocupación del espacio social por las mujeres lleva apenas 100 años y todavía tiene mucho camino por andar. La lengua que poseemos lleva la herencia de siglos y solo cambia paulatinamente con las conquistas sociales. Estos cambios siguen unas reglas observadas por los lingüistas. Un principio importante es la economía del lenguaje. Es decir, toda lengua busca la máxima expresión con el mínimo de palabras. Como dice Angels, cuando alguien utiliza el genérico cirujano, la construcción mental, propia del contexto en que vivimos, nos refleja instantáneamente la imagen de un hombre, pese a que existan mujeres cirujanas. Quizás no sea así para los chicos que hoy tienen 5 años, pero la construcción mental de los que pasamos de 40 es de esta forma, venimos de tiempos en que una mujer cirujana era una rareza. Los intentos de cambiar esto por el uso de una corrección política que atenta contra la norma de economía del lenguaje, por ser contrarios a ella, son forzados e imposibles de que puedan normalizarse. Solo tienen su ámbito natural en los discursos alejados de la cotidianeidad. Una forma de expresión vacua y enrarecida. Pienso que es el constante avance de la mujer quien traerá consigo los cambios lógicos en la lengua y no al revés.

  14. Avatar de Lucía Taboada Lesta

    Estoy contigo Rosa y también con Chamartin4ever. Es la historia de siempre, o nos quedamos cortos o nos pasamos. Hay un dicho que podríamos aplicar al caso: «A buenos entendedores…» y es que como aludías en tu post la intención es siempre lo que cuenta (o lo que debería contar) y como no, también importa y mucho, el receptor del mensaje. Personalmente no me encuentro excluida de un: Queridos amigos o un queridos colegas y no sé exáctamente qué clase de complejo impulsa a alguien a sentirse no incluido. Francamente creo que es querer rizar el rizo. Es más, cuando las dosis de «inclusión» son elevadas me chirría muchísimo, en mi opinión es artificial. Seguro que aplicando el sentido común encontraremos un equilibrio razonable. Al menos eso espero.

  15. Avatar de Celemín

    Pues una servidora (como dice un amigo mío) que aunque hombre, se encarga diariamente de la mayor parte de las labores del hogar, aparte del trabajo fuera de casa, opina que todo ese lenguaje esta inducido por quién tiene que demostrar día a día que no es machista. Se trata de quién dice pretender la igualdad pero gusta de reir chistes sobre la fragilidad mental de las mujeres, sobre los vicios de los homosexuales y sobre los inmigrantes. Son todos esos y esas que, dicen no ser machistas, pero que se conforman con que sus maridos les ayuden o con que no den mucho la lata en casa.

    Salud, república, más escuelas y educación para la igualdad.
    http://celeming.blogspot.com

  16. Avatar de pandugar

    Bueno,bueno, como viene el tema hoy…calentito ,calentito.En mi opinión ,de pobre opinador,lo único que es mínimamente libre,en esta vida, es el pensamiento.En cuanto cometemos la valentía,o torpeza según se mire,de verbalizar o de expresar algo ,ya estamos influyendo en los demás y también mostrando nuestro interior.Y las palabras no son ni inocuas ni inocentes.Las palabras son armas muy poderosas.Con ellas ensalzamos o vilipendiamos, sonreímos o nos entristecemos…
    El lenguaje políticamente correcto ,si es sincero ,si lo que pretende es corregir injusticias y defender al oprimido no me parece ningún horror.Prejuzgarlo ,puede ser muy injusto.Surge en paralelo a los intentos de mejorar las condiciones de las personas que han sido perjudicadas en el reparto del pastel social.Decir negro en lugar de afroamericano,o hombre de color,o al revés no nos hace mejores ipso facto pero da un baño de credibilidad a nuestro discurso por la igualdad racial.En el mismo sentido todo ese lío de tener que explicitar el género femenino, también.Colabora a hacer más creíble nuestra apuesta ,sincera,por la igualdad de género.Por la igualdad de todas las personas de la Humanidad,unidas por la Fraternidad,la Justicia,la Solidaridad,la Esperanza,la Caridad,la buena voluntad… todas «femeninas» que casualidad…
    De todas maneras,para no hacerme pesado,acabaré recordando cómo comenzaba siempre el espectáculo de Cábaret el musical realizado en 1972, dirigida por Bob Fosse y protagonizada, entre otros, por Liza Minnelli, Michael York y Joel Grey ,basado en la novela Adiós a Berlín de Christopher Isherwood:
    «Meine Damen und Herren, Mesdames et Messieurs, Ladies and Gentlemen…»
    Pues eso: Señoras y Señores.Un saludo.

  17. Avatar de Desencanto

    Curiosa la pasión que despierta el querer desterrar del lenguaje el olvido de lo femenino. El mundo es masculino y femenino, no neutro o solo masculino, por mucho que se imponga la economia del lenguaje, debemos esforzarnos por no seguir invisibilizando a las mujeres. Estoy con Bel, Pandugar…Victor?
    Saludos.

  18. Avatar de tiocamilo

    tiocamilo

     /  6 octubre 2010

    Corriendo detrás del «Galgo» aunque llegue tan tarde no puedo dejar de recordarle que no existen ni castellano-leoneses ni castellano-leonesas ni viceversa, existen castellanos y castellanas y leoneses y leonesas, y eso… Saludos

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