El «yo creo» aplicado a la salud

   Ignorancia y superstición -suele desembocar la primera en la segunda-. Yo «creo» frente a la ciencia y la lógica. Incautos que juegan con su salud y su vida tomando botecitos del supermercado que bajan -les dicen- el colesterol o aumentan las defensas, sin acudir a un médico y diagnosticar y tratar su problema. En casa les he llamado siempre «votantes de Bush», lo encuentro muy gráfico. Y se puede extrapolar al país que queráis y a la materia que sea.

  Tras la hilaridad por el vídeo, acudamos a un experto que habla de las medicinas sin medicina. 

   Esto dice Robert L. Park, Departamento de Física, Universidad de Maryland:

Las llamadas terapias «alternativas», la mayoría derivadas de tradiciones de curación antiguas y supersticiones, han tenido una fuerte atracción para la gente que se siente dejada atrás por el explosivo crecimiento del conocimiento científico. Paradójicamente, sin embargo, su nostalgia por un tiempo cuando las cosas parecían más simples y más naturales está mezclado con respecto por el poder de la ciencia moderna (Tourney 1996). Quieren creer que las prácticas de curación «natural» pueden ser explicadas por la ciencia. Los proveedores de medicina alternativa han tenido que, entonces, invocar rápidamente los símbolos y lenguaje de la ciencia. No es sorprendente que los mecanismos propuestos para acreditar la supuesta eficacia de tales métodos como el toque terapéutico, la curación psíquica, y la homeopatía involucren serias malas interpretaciones de la física moderna.

  Y aquí lo desarrolla.

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