Valencia is diferent

Nacer en Valencia va a empezar a representar un serio riesgo. Las criaturas han de aprender las normas para una convivencia democrática en inglés, a ver si eso les disuade de su entendimiento. La religión les enseñará que el preservativo está contraindicado -más aún es pernicioso- contra la prevención del SIDA. Y en cambio, se les instruye en tirar petardos, porque eso es cultura. A cualquier edad, podrán leer el  libro editado, con dinero público, por la Diputación de Castellón -que preside el acusado y nunca juzgado Carlos Fabra- en donde se dice que lo que ocurrió en 1936 no fue un Golpe de Estado y que Franco colaboró “con el fin de dar a España un régimen de justicia, paz, orden y armonía” para todos los ciudadanos.

 Además, en un mundo con casi 7 mil millones de personas de las que gran parte malviven, la Generalitat del repulido y trajeado Francisco Camps -en lugar de mostrar las facturas del sastre- va a incentivar la natalidad en la comunidad. Pero no de cualquier manera, no. Como todo lo que emprenden los poderes públicos valencianos, será con una alta carga ideológica. El gobierno valenciano va a facilitar hasta 21.600 euros a jóvenes embarazadas para evitar que aborten. Las ayudas se distribuirán durante 36 meses. El desembolso económico para cumplir los mandatos de la Conferencia Episcopal Española, serán mucho mayores, ya que se crearán tres centros de atención social de referencia en cada una de las tres provincias complementados por una red de 186 puntos de encuentro atendidos por equipos itinerantes y un teléfono de atención gratuita. Echad cuentas de lo que eso cuesta.

Nada que objetar en cuanto a intensificar la información y dotar de todos los medios para evitar embarazos no deseados. De hecho con 21.600 euros una pareja puede adquirir preservativos para toda su vida y regalar a los vecinos. Otro fin encomiable sería facilitar las adopciones para que no hubiera que ir al fin del mundo a fin de criar un hijo, dado que en España es extraordinariamente difícil.

El problema surge cuando llega un embarazo. Hay que traer al niño al mundo como sea. Por 21.600 euros es probable que Valencia se llene de padres dubitativos. Porque ¿alguien imagina en un país tan “ético” como España que se van a privar de tan sustanciosa ayuda si hay un niño en camino? ¿Podrán acogerse también los emigrantes? Porque son los que evitado el crecimiento cero de España, un país que tiene ya 46 millones de habitantes. ¿No sirven los adultos? Estoy convencida de que muchos africanos procedentes de países en guerra y penurias, estarían encantados de ser prohijados por el Consell valenciano. Cualquier mileurista, de cualquier procedencia, lo estaría.

Pero no, el requisito es que la mujer lleve en el vientre un óvulo fecundado y que dude si seguir con el embarazo. La medida es moral, de moralidad católica. La Conferencia Episcopal española y sus afines ideológicos han resucitado el aborto como problema después de casi un cuarto de siglo de aplicación de la Ley, y tras estar callados como muertos con los gobiernos del PP. Lo han hecho con los cuantiosos ingresos que reciben del Estado. La religión debería circunscribirse al ámbito privado y ser costeada por sus adeptos. Ah, ya, que en España no recaudarían un euro. Pero ¿por qué tenemos que pagarlo todos? ¿Por qué no financia el Estado otras aficiones como la numismática o lo floricultura? Son menos perniciosas.

Nacer en la Comunidad valenciana equivale a ser adoctrinado, a que los poderes públicos pongan todos los medios para ello y eviten en lo posible una formación democrática ¿saben los valencianos lo que votan?

Ver también “La vida para la Iglesia católica.

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11 comentarios

  1. Alicia

     /  22 marzo 2009

    Desde luego que maldad. Intentar impedir que las mujeres embarazadas terminen sus embarazos y no maten a sus bebés.
    Es indecente que, pudiendo dar el dinero a medicos-mafiosos como el recientemente condenado por daños a una mujer tras abortar a su hijo, presidente de la ACAI, se de a madres con problemas.
    Como dice el autor del artículo nacer en Valencia es un riesgo, mejor es impedir a lo niños hacerlo abortandoles

  2. Alfredo Domínguez

     /  22 marzo 2009

    Yo vivo en Valencia (ciudad) desde hace 30 años y lo que siempre me ha impresionado es ver el divorcio tan abismal que hay entre el poder político/religioso y la gente “normal”.
    Aquí vemos cómo se miente, se oculta la verdad, cómo se despilfarra, cómo se zarandea a la Virgen, cómo se “venera” a su marido pero al mismo tiempo cómo se considera “normal” que muchos políticos sean perdonados por la gracia de los votantes.
    Pero aquí, veo con gracia, que a la gente se la bufa sus poderosos políticos, sus “influyentes”cardenales, aquí se practica el “me’n fotisme” y todos tan felices; lo que no saben los irresponsables es adonde iremos a parar.
    En cuanto a la “ingeniosa” idea del Sr. Camps (trajes para todos) se quedará como otra “frambuesada” más, ya estamos acostumbrados.

  3. Jota

     /  22 marzo 2009

    Ciertamente, nuestra comunidad Valenciana (mi comunidad) es la vergüenza del mundo democrático. Una parodia de la libertad de expresión, en la comunidad más manipuladora de España.

  4. Florián Yubero

     /  22 marzo 2009

    Su bebé: Es posible oír el latido del corazón del bebé con un Doppler, una clase especial de micrófono utilizado por el médico o partera. El bebé tiene casi 2½ pulgadas (un poco más de 6 cm) de la coronilla a las nalgas y pesa alrededor de 1/3 a ½ onza (entre 9 gramos y medio a 14 gramos). Todos los sistemas principales del cuerpo y órganos como el estómago, hígado, pulmones, páncreas e intestinos, están formados y en su sitio aunque no están totalmente desarrollados.

  5. Florián Yubero

     /  22 marzo 2009

    Esta mañana en el quiosco he visto en el periódico que subvenciona la Generalitat de Valencia y en primera pagina el asunto que cita Rosa sobre Fabra el escritor de Castellón, me ha dejado perplejo el tema del libro, reviviendo viejas glorias marchitadas, y lo de paz, orden y armonía para todos los ciudadanos del régimen de Franco es de enorme e inédita sorpresa, porque tal libertad de juicio no corresponden a las crónicas de ningún historiador. Veréis como al final estarán el Caudillo y Fabra en los altares.

  6. Güelfo

     /  23 marzo 2009

    ¿Le parece a usted mal que se ayude a mujeres embarazadas que lo necesiten?
    Desde luego si ese es su concepto del mal, la mayoría de la gente de este planeta debe parecerle malísima. Entiendo que el odio fanático la mantenga amargada, y que se indigne por que la democracia resulta que sirve para que ganen los que piensan al revés que usted.

  7. MACGO

     /  23 marzo 2009

    Lo siento, pero ando muy liado para rebatir ciertas opiniones que se han vertido más arriba. Y no me refiero a las de Rosa María. Un día de estos prometo escribir algo más amplio porque lo que estoy viendo estos días que es autenticamente surrealista y me está cabreando sobremanera. Solo una cosa:
    ¡ABORTO LIBRE Y GRATUÍTO!
    Nunca un eslogan tuvo tanta vigencia.

  8. Jota

     /  23 marzo 2009

    Al respecto de las opiniones contrarias al artículo de Rosa, yo vivo en Valencia, y aquí tienen un artículo que trata sobre lo que realmente es esta comunidad:

    http://estenoesmipais.blogspot.com/2008/08/gp-de-frmula-1-en-valencia.html

    Yo he vivido absolutamente todos los desmanes que esta ciudad ha cometido. Valencia ciudad-espectáculo, y mientras, inseguridad, infraestructuras que se pasan más de 7 años construyéndose (la entrada norte a Valencia, uno de los puntos clave del tráfico en la ciudad, que por cierto aún no está terminada), edificios que se caen. Pero eso sí, la propaganda que no falte. Y decir que esta medida es para ayudar a mujeres embarazadas, perdonen ustedes pero no. Esta medida más bien parece una forma de contentar a los del alto clero, que de esos también vamos cargaditos.

  9. Fran

     /  23 marzo 2009

    Regule su periscopio, Sra. Artal.

    ¿A qué viene esto de “saben los valencianos lo que votan”?
    Esa pregunta rezuma desprecio hacia la gran mayoría de los valencianos que libremente decidieron votar (y cada vez más) al PP.
    Será un gobierno con luces y sombras, como todos, pero le invito a que escriba un artículo sobre la Valencia del PSOE y la Valencia del PP. Una comparativa sencilla y objetiva, sin disfraces políticos, y verá el porqué de las mayorías absolutas.

  10. romanbender

     /  23 marzo 2009

    yo soy valenciano y me avergüenzo de la gente de mi ciudad.
    gracias rosa por no olvidar a valencia.

  11. Luis

     /  23 marzo 2009

    Lo peor de todo no es que haya gente fanática que con tal de servir ciegamente a su odio ideológico estén dispuestos a no plantearse que matar a un niño es algo malo y ayudarle a que pueda vivir en algo bueno.
    Lo más triste y lamentable es que con toda seguirdad, la campaña a la que aquí se pone como chupa de dómine por servir para ayudar a personas desamparadas, sea una gran mentira.
    Es más que probable que ésto se parezca al “Cheque-bebé” de Esperanza Aguirre, que se ha suprimido a los dos años de instaurarse, habiéndose gastado casi tanto en propaganda como lo que se ha gastado en ayudar a las familias.
    Pero pueden estar tranquilos los partidarios de cualquier acto malvado sólo por ir en contra del Vaticano. Una parte mucho más grande de su dinero se irá a pagar a médicos-mafiosos, sobre los que no dejan de caer las denuncias y las condenas por daños a mujeres(ellos, que son tan feministas, resulta que a parte de matar a los hijos, destrozan la salud de las madres y no les prestan correctos tratamientos), para pagar abortos, que para ayudar a madres que sólo necesiten un pco de apoyo para terminar su embarazo.

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