Nuevos aires en el País Vasco

 aquiroga21

 Se llama Arantza Quiroga. Tene 36 años, está casada y es madre de 4 hijos. No habla euskera, se muestra cercana al Opus Dei a cuyos seminarios asiste, y declara que, siguiendo el irresponsable mandato del Papa, “nunca utilizaría el preservartivo”.

Será la nueva presidenta del Parlamento vasco.

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3 comentarios

  1. Muy buena esa portada de El Jueves.

  2. Si ya sabía yo que pactar con el PP no podía traer nada bueno.

    Pues nada, nada. Que Patxi López disfrute de su lehendakaritza, que con amigos como estos no va a necesitar enemigos.

  3. Juan Luis Villada

     /  2 abril 2009

    Somos muchos los vascos, de todo tipo de pensamiento o simpatía política, que consideramos muy necesario un cambio de partido en nuestro Gobierno, por pura cuestión de higiene social. Pero me temo que, con las circunstancias actuales, el precio a pagar va a ser muy alto. La falta de cintura del PNV ha impedido un acuerdo con el PSE- PSOE que para una gran mayoría hubiera sido deseable. Desconozco si el PNV ha consultado a sus bases a la hora de fijar su posición, pero no tengo ninguna duda de que una gran mayoría de los habitantes de este País aspirábamos a ver a López en la Lehendakaritza, y no porque su perfil despierte entusiasmos, ni mucho menos, sino por renovar el aire político que respiramos por estos lares.
    El País Vasco tiene, sin duda, su peculiaridad política, a la que se viene a añadir ahora un acuerdo de gobierno difícilmente calificable, salvo por su naturaleza frentista. ¿Cómo va a ser posible que se tomen acuerdos de gobierno particular entre dos partidos que en el ámbito general mantienen discrepancias de todo tipo sobre cuestiones fundamentales de organización de la sociedad?
    Habida cuenta de que no estamos en Catalunya, donde todos los partidos asumen su catalanidad -incluído el PP, si bien a la fuerza-, la sensación que empieza a imponerse es la de que este Gobierno se va a dedicar mucho a desmontar políticas lingüísticas y a rebajar perfiles de identidad, así como al lógico relevo en los puestos clave, y muy poco a gobernar realmente, simplemente porque resulta imposible que esos dos partidos compartan un modelo social que estimule y sirva de referente a las acciones de gobierno. En definitiva, preveo un Gobierno de muy escaso recorrido, en todos los sentidos. Al tiempo.

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