¿”Equidistán” es realmente equidistante?

La crisis nos impregna: ha llegado también a la cultura y la evasión. Sobre todo a la evasión. Ramón Muñoz nos cuenta en El País que “Los ‘apocalípticos’ de la recesión se hacen guionistas”. Libros, cine, televisión “se alimentan de las visiones catastrofistas de la crisis” -detalla-, como resulta lógico cuando un tema hace latir –aunque sea poco- a la sociedad. La crisis impregna al periodismo, especialmente al “equidistaní”.

  • En el lado derecho de la balanza tenemos a Glenn Beck:

“La mejor muestra del nuevo filón es el showman y presentador de televisión estadounidense Glenn Beck. Desde su tribuna diaria de Fox News y desde su programa de radio, predice todo tipo de catástrofes si Barack Obama persiste en el proceso de “socialización” de la economía norteamericana que inició su predecesor, George W. Bush…”.

Es decir, a este señor –que pretende “refundar” EEUU, desde las escalinatas de los sueños de Martin Luther King, para conseguir un país ultraliberal sin fisuras- le apoya la poderosísima cadena Fox, el movimiento ultraconservador Tea Party y el ala derecha del Partido Republicano.

  • En el plato izquierdo –según el artículo-, está Michael Ruppert…

“Un antiguo policía de narcóticos de Los Ángeles, ha saltado a la fama por sus predicciones catastrofistas”. “Adivinó” todo lo que no veían supuestamente los economistas. “Así, Ruppert aparece en una conferencia en 2006 advirtiendo a la gente que no se endeudara, ni contratara hipotecas porque estaba a punto de estallar una gran burbuja inmobiliaria, como efectivamente sucedió dos años después con la crisis de las subprime. También anticipó la quiebra del sistema financiero y los rescates multimillonarios de 2008 (la siguiente en caer será la propia Reserva Federal, según su vaticinio)”.

Lo peor es que “Ruppert da una imagen de paranoico, fumando compulsivamente, e incluso llorando cuando relata los estragos de la catástrofe que está por llegar”. A su documental “Colapso” parece que le apoya el fervor popular.

  • Y flotando por el aire, a ver si se decide a depositarse en el plato izquierdo, a Michael Moore:

“Con más oficio de agorero profesional pero mucho menos auténtico, el director Michael Moore ha vuelto a la carga con “Capitalismo, una historia de amor” en el que pone el dedo acusador en los grandes magnates financieros que, servidos por sus políticos títeres, han causado la crisis y ahora cargan las consecuencias sobre la clase media, que sufre en sus carnes cómo cada día se destruyen 14.000 empleos o hay 7,5 desahucios por minuto”.

Moore sin embargo cobra por su trabajo. Y eso está muy feo en alguien de izquierdas ¿o no es de izquierdas?:

“Con la demagogia que caracteriza a este histriónico director, millonario gracias al sistema que denuncia -cobra 3.000 dólares por entrevista-, el documental denuncia cómo la aristocracia de Wall Street obtuvo mediante el miedo y los sobornos que el Gobierno saliera a su rescate con 800.000 millones de dólares (623.883 millones de euros)”.

A mí, en este análisis y así, a bote pronto, me faltan dos libros fundamentales: “La doctrina del shock” de Naomi Klein (aunque sea de 2007 mantiene su vigencia) y “Su crisis, nuestras soluciones” de Susan George. A mí en este análisis, me faltan… datos, proporcionados por expertos. O, al menos, una comprobación y constatación de lo que realmente ha sucedido en el mundo con la crisis, qué afirmaciones de los autores citados son hechos constatables y qué opiniones. Quién apoya a quién en todos los casos, y cuánto cobra cada cual en dinero o en especie.

Sin acritud hacia el autor de este artículo que no es sino una muestra más del actual periodismo –e incluso más elaborada que otras-, me limito a mostrar la peligrosa vigencia de la “equidastania”. La mesa puesta para que uno se sirva al gusto. Aunque ¿de verdad “Equidistán” es equidistante?

Por cierto, aquí está en acción Glenn Beck y hablando de España con un español. No es nada histriónico ni demagogo.

Anuncios
Entrada anterior
Entrada siguiente

7 comentarios

  1. Hace tiempo aprendí que la equidistancia (o el centro, si se prefiere) es un punto indeterminado y sumamente inestable entre el altruismo y el egoismo. Y, después de un pequeño análisis, llegué a la conclusión que resulta ser casi, casi imposible de determinar. Y no porque la política y la economía sean un caos (que lo son en su mayor parte) sino porque la mayoría de seres humanos son –con pequeños determinantes resueltos, y siguiendo a Antonio Machado– “fundamentalmente buenos”. Lo cual no impediría que Micheal Moore fuera de izquierdas aunque cobre, pero sí que cualquier “Equistania” desde la Fox y el Tea Party sean “de centro” o “equidistantes”. Y ya puesta en harina, ¿quién no hace bien su trabajo para que tantos y tantos partidos de la derecha estén o aspiren seriamente al poder, con el voto de tanta gente “fundamentalente buena” (y trabajadora, para mayor escarnio), porque se reclaman de ese “centro” imaginario?

  2. Yo creo que esta gente lee mucho el Global Europe Anticipation Bulletin:
    http://www.leap2020.eu/Espanol_r53.html y en una especie de copia/pega lo reproducen en sus conferencias o programas.

    Deberían de pagarles derechos. 😉

  3. Lo más gracioso de estos periodistas equidistantes es que, a pesar del oxímoron en el que incurren ambos términos (“periodista”-“equidistante”) muestran además una especial propensión a situar en un extremo de la balanza a los defensores de ideas o teorías simplemente falsas y demagógicas, y en el otro extremo a quienes se niegan a aceptar tales falacias, como si ambas posturas fueran equivalentes y se autoinvalidaran.
    Esta equidistancia es la mejor máscara para un periodismo descomprometido y deshonesto, que desplaza la búsqueda de la verdad y la asignación de responsabilidades de la que es depositario como garante del derecho ciudadano a la información veraz, por un relato dual que estrecha la complejidad de los problemas y asigna protagonismos interesados a los mismos actores sociales.

  4. Sengir

     /  22 agosto 2010

    No estoy para nada de acuerdo en que el ser humano es mayoritariamente bueno, como si tuvieramos una cualidad especial que nos lleva a un plano superior al de las demas criaturas vivas.

    El ser humano mira, mayoritariamente, por sus propios intereses, como todo ser vivo habido y por haber. Y esto va desde los periodistas “vendidos” hasta los políticos marionetas pasando por toda la sociedad. Los huelguistas montan un pollo para mejorar SUS condiciones, independientemente de la posibilidad de putear a otros. Estos otros, primero llamaran el nombre del perro a los huelguistas y, cuando sea procedente, montaran su propia huelga. La gente defrauda todos los impuestos que puede, si ven a un mendigo se apartan de él. Todo el mundo quiere endurecer las penas, pero nadie quiere una carcel al lado de casa (encerradlos, pero yo no pringo), idem con las narcosalas, mezquitas, reformatórios y centros de acogida. En este sistema injusto del que ahora todos reniegan, nos hemos enriquecido tanto como hemos podido/sabido.

    El capitalismo es la conseqüencia lógica del comportamiento animal una vez que ha conseguido un entorno natural relativamente seguro: Competencia por los recursos.

  5. amosnomejodas

     /  23 agosto 2010

    ¿EL País equidistaní? Si canta por soleares, el periódico está para poner la agenda de PRISA por delante de cualquier cosa, y algunos de los colaboradores son sencillamente infumables.

  6. Juan Carlos

     /  23 agosto 2010

    Nos hemos quedado -desde hace ya algún tiempo- sin un gran periódico. Lástima: su problemas empresariales (demasiados errores del consejero delegado) lo hicieron buscar el mismo tipo de cobijo que le brindó el Gobierno de González, pero ya había surgido otro grupo afín que no se sostenía solo en el felipismo más rancio y, claro, le salieron mal las cosas. Desde entonces (¿os acordáis de aquellos dos editoriales made in Cebrián contra la política económica de Zapatero, acompañados por el fuego graneado de los tertulianos y de los propios Francino y Barceló?).
    Nos han abandonado y, por mi parte, quiero que tengan muy claro que puesto a elegir entre mi voto y un periódico, me quedo con el primero, sobre todo si ya hay una opción en el kiosko. Ojalá la sepan aprovechar los de Público.

  7. Percero

     /  24 agosto 2010

    ¿Qué tiene de apocalíptico decir que Obama los va a endeudar por lustros gracias a su socialismo, como dicen los de derechas? El socialismo está arruinando a España ¿es esto el apocalipsis?

A %d blogueros les gusta esto: