De los sueldos del PP a… el hambre

Algunos datos para reflexionar.

Rajoy cobró en 2011 249.000 euros según los datos facilitados por la Agencia Tributaria y el propio PP al juez Ruz que instruye el Caso Bárcenas. Nada se dice aquí por tanto de los sobres que figuran en la contabilidad B del ex tesorero del PP. No es el único tan bien pagado. En el gráfico de El Mundo que podéis consultar aquí están los mejor remunerados del PP desde 2006 a 2011. El 90% de su presupuesto es dinero público. Lo dijeron en los datos que aportaron ellos mismos, al ser presionados para hacerlo. Sus alegres risas de los últimos tiempos no indican que hayan sufrido una rebaja de sueldo desde 2011.

La mayoría de los españoles sí. Nuestro poder adquisitivo ha sufrido una brusca merma a consecuencia de los repagos y la reforma laboral. El colmo ha llegado al campo andaluz. Están pagando las horas a 2,5 euros. A pesar de lo durísimo de este trabajo. Al punto que ha vuelto la emigración a la vendimia francesa, como en los tiempos de Franco.

La Asociación Audiovisual Educar desde la Infancia ha grabado un documental en el que niños explican cómo ven la crisis y quiénes son a su entender los culpables. Han presentado un extracto rodado en un comedor social de Móstoles (Madrid). El repugnante Rafael Hernando, portavoz del PP, responsabilizó recientemente a los padres del hambre de sus hijos cuando salió una noticia parecida en Cataluña. Dijo incluso que era “repugnante” que se utilice a los niños para hacer “demagogia política”. Por eso le llamo repugnante. Con su sueldo y el de todos los dirigentes de su partido estos niños no tendrían que verse aquí:

Hoy nos han vendido por fin 6 hospitales públicos de Madrid. Los herederos de Esperanza Aguirre -Ignacio González, Lasquetty…- han conseguido su empecinado objetivo contra viento, marea, firmas, y cuanto se les pone por delante. Al mismo tiempo el consejero de sanidad de Madrid le ha dado a clínicas privadas el doble de lo que dice ahorrarse con la privatización. Nuestra salud como negocio y negocio privado.

Dan ganas de volverse tan imbécil,  miserable e indigno como quienes apoyan que todo esto nos esté sucediendo a todos. Pero ¿Qué digo? Que estamos en Agosto¡¡¡  Y luego en septiembre, y después en Octubre¡¡¡ Señores, venga alegría.

Lo siento pero voy a decir unas cosillas

Los que fueron condenados a muerte durante el franquismo sería porque se lo merecieron” gritó el alcalde de Baralla (Lugo), Manuel González Capón -del PP, naturalmente- en un debate municipal acalorado. Ante el revuelo causado (siempre escaso) ha esgrimido las excusas al uso –lo siento, no quería ofender a nadie- y pretende eludir las consecuencias. “Es quererle sacar punta a una ‘cosita’ (sic) sin importancia”, ha concluido en alguna entrevista.

La oposición ha protestado en diferentes tonos, A algunos les basta con que “pida perdón”, como si fuera en efecto una minucia en una disputa familiar o amistosa, y no declaraciones golpistas de un servidor público. Feijóo no ha dicho aún ni palabra. Como a él en el caso del narcotraficante, debe bastar con pedir disculpas.  Ni Rajoy, a quien precisamente “engrandece”, en palabras de sus locuaces portavoces, decir que comete errores. Tampoco ha hablado Soraya Sáenz de Santamaría –llorando, riendo o con voz grave-, nadie en una palabra.

En un país serio, Manuel González Capón estaría ya fuera de la alcaldía y de la política. La sociedad  se pronunciaría con contundencia, lo exigiría. En la Alemania que sufrió su nazismo tendría ya un pleito en marcha. Incluso en Agosto harían una pausa los órganos del poder judicial. Algún ministro competente. Alguien. No querrían que su silencio se interpretara como asentimiento o complicidad con esas actitudes… fascistas. Vaya por delante, mi “lo siento” para eludir cualquier responsabilidad. Lo emplea desde el Rey al presidente del gobierno. En este país basta escudarse en una equivocación para lavarse las manos de culpa. Y la sociedad lo engulle. Como todo.

Nada sabemos tampoco de la individua que afirma en un cuaderno de FAES –esa fundación de ultraderecha nacida al calor del PP a la que subvencionamos con dinero público- que la emancipación femenina, la extensión de la educación y la longevidad ponen en riesgo el Estado del Bienestar. Entiéndase de su bienestar. Elisa Chuliá -que así se llama esta sujeta- es licenciada en integrismo y neoliberalismo, aunque dice tener alguna carrera universitaria. Como no sé si puede molestarle mi tono, vaya por delante, mi “lo siento”. Que hago extensivo a lo que considero una similar actitud –machista, retrógrada, mercantil e inhumana- de todos los miembros del PP por callar también ante las afirmaciones vertidas en su órgano de expresión en FAES.

Ni si ya ha pedido disculpas el… “repugnante” portavoz adjunto del PP, Rafael Hernando por culpar a los padres de la malnutrición infantil y acusar de “repugnante” a quien según él usa su hambre como arma política.

Me parece de un país basura todo cuanto rodea el asunto del pederasta indultado. Una desvergüenza resucitar a estas alturas Gibraltar para distraer la atención de sus incondicionales borregos ( o cabras). Estimo pues, puro ganado lanar dócil y descerebrado a quienes se dejan aún engañar por el PP. Por si acaso, vaya, un “lo siento”.

A estas alturas me ofrece más credibilidad Bárcenas que Rajoy. Por pura lógica. Porque nadie con dos dedos de frente se traga que un señor entre en el PP a registrar anotaciones durante dos décadas por si acaso un día el pusilánime registrador –“lo siento”- llega para nuestro mal a la presidencia del Gobierno y le puede fastidiar. Y porque muchos de esos datos están ya confirmados y coinciden con hechos de la realidad. Por tanto, pienso que el PP es un partido corrupto hasta sus entrañas. “Lo siento”,  es solo una opinión.

Un partido, además, de dirigentes desalmados sin el menor escrúpulo que solo gobiernan para sus amigos y grandes fortunas, a costa de empobrecer al resto. Que han aumentado los desequilibrios sociales a niveles no conocidos en tan breve tiempo en un país desarrollado. Que nos sustraen la sanidad, la educación, el progreso… y todo lo que pillan. Que mienten, trapichean y manipulan. Que han dejado –a través de sus “reformas” y leyes- un país arrasado que tardará décadas en regenerarse. “Lo siento” por los que se puedan sentir ofendidos, pero digo yo que si a los altos poderes del Estado les sirve la frase no tiene porqué causarme problemas a mí.

Estoy convencida de que en lugar de periodismo, muchos grandes medios y opinadores varios ejercen la propaganda y la manipulación política. Que tratan de distraer de lo esencial a la ciudadanía por ideología de partido y a través de todos los cauces a su alcance. Y me parece que los bufones mediáticos son absolutamente responsables de los males que nos aquejan. “Lo siento” aunque lo diga con la boca tan pequeña como lo hacen todos ellos.

Pero sobre todo me parece que una sociedad que permite todo lo que nos está sucediendo, no merece ningún respeto y nos abochorna como país. La que está tragando más allá, mucho más allá, de lo tolerable por alguien con dignidad. La que consiente que le mientan y le atraquen mirando para otro lado. La responsable de que los males que ellos propician los suframos todos.Y lo hago extensivo a los que siempre cogen las hojas del rábano en lugar del fruto. A quienes de dos docenas de noticias que afectan sus vidas, solo comentan que Froilan, el angelito, quería insertar un pincho moruno a su primo Pablo Urdangarín. Y muy en particular a quienes siguen dóciles la marioneta que les marcan sin estima ninguna por su condición de seres racionales.

Pero ya digo, igual es el calor. O que acabo de dejar de fumar y sufro un intenso mono a ratos.  “Lo siento” si he ofendido a alguien. Lo volveré a hacer, eso sí. Siquiera en privado.

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