Hacia un tripartito PP, PSOE y Ciudadanos

En 2011 la indignación popular que estalló en el 15M acabaría con la mayoría absoluta del Partido Popular en las urnas. Cuatro años de recortes, manipulaciones y autoritarismo después, cuando el hartazgo social hierve, podría reeditarse la faena: un tripartito formado por PP, PSOE y Ciudadanos no es en absoluto descartable. De hecho, las fuerzas del sistema caminan en esa dirección en apoyo de sus intereses. Con la precisión de una maquinaria largamente experimentada.

  La política está alcanzado en España unos niveles máximos de descrédito. La ciudadanía clama contra los políticos. Y, sin embargo, los inicios de la precampaña eterna nos los muestran cometiendo los mismos errores de siempre. O no se han enterado de nada o les importa muy poco la aversión que eso produce, si pueden conservar su poltrona. El enorme descontento ha cambiado el mapa electoral. Sobre todo desde que Podemos emerge como aparente cristalizador del disgusto y brinda una salida en las urnas. Pero la política tradicional, con toda su corte, se organiza.

 Según las encuestas, PP y PSOE no alcanzan, ni juntos, mayoría para gobernar en la intención de voto actual. Precisan pues una tercera fuerza. Y llega el meteórico, repentino y oportuno ascenso de Ciudadanos, al que podríamos llamar “El partido de Albert Rivera”. El joven catalán es solicitado en todos los foros y ya cuenta con notables perspectivas electorales. Representa, dicen, una derecha moderada que confrontar a Podemos. Esa derecha que una y otra vez tira al monte, por cierto. Rivera, hijo de malagueña y catalán, se suelta unnosotros enseñaremos a pescar a los andaluces , no a repartir pescado. En el más puro estilo Duran i Lleida, para que no se pierda la estirpe. Ya ha pedido disculpas, no por su proyecto de seguir dejando sin sanidad a los emigrantes que eso cuela mucho mejor.

 El desvarío del PSOE se incrementa mientras tanto. Terminan por confesar como lo más natural que se han desecho de Tomas Gómez, su secretario general en Madrid, porque las perspectivas electorales eran malas con él. En el primer momento sacan a colación un tranvía –el de Parla- que termina por arrollar la verdad en sus intenciones. No son formas. En absoluto. Era un cargo electo. Es cierto que Tomás Gómez cosechó los peores datos electorales de la historia del partido en Madrid, pero no estuvo solo en la tarea ni mucho menos. Por allí andaba todo el partido con Rubalcaba al frente y el fantasma de Zapatero. El castigo electoral fue colectivo.

 Un Rafael Simancas que se dejó colar el Tamayazo –el que nos ha supuesto a los residentes en Madrid 12 años del peor PP- se erige en ejecutor justiciero y hasta se presta a ser fotografiado como cerrajero que priva el paso a Gómez. Una imagen realmente airosa.

 Entretanto, el entusiasta candidato socialista a la alcaldía, Antonio Miguel Carmona, se multiplica, se postula a todo cargo, y se suelta en una tertulia: “El único político que ha cometido un fraude fiscal grave ha sido uno de tu partido”. En referencia a Podemos y a Juan Carlos Monedero de nuevo, condenando sin pruebas con todo desparpajo. El único, dice Carmona. Hablando de la lista Falciani de grandes defraudadores… y desde el PSOE. Éste es el rigor a mantener, y el ejemplo de candidato presentable. No parece que Tomás Gómez fuera el principal problema del PSOE, precisamente.  No se puede hacer política limpia desde la guerra sucia. Gente cuerda dentro del partido socialista está aterrada con lo que sucede.

 No solo es la ejecutiva que eligieron ante las opciones de Madina y Tapias, son un sector de sus militantes que permanecen ciegos ante la deriva de su partido. Jaleándose unos a otros en la defensa del fuerte y con altas dosis de victimismo por la más leve crítica. Cuando dicen: Negar que a los militantes  nos unen cuando nos atacan desde fuera es negar la esencia del socialismo, es estar muy perdido. La realidad no se evapora por ignorarla.

  ¿Qué bases existen para especular con que el PSOE y el PP pueden hacer un pacto de gobierno? claman. ¿El suscrito bajo el nombre de “antiterrorista”, sin entrar en mayores profundidades, y los que Sánchez avisa quiere hacer con el PP? Lo más patético es que ni siquiera está nada claro si será Pedro Sánchez o Susana Díaz quien, en su ostensible pugna, alcance ese lugar a la diestra de Rajoy.

 Un Rajoy que, nadando entre Cajas B que le muestra la justicia y él no ve y pertrechado de escuderas y escuderos, tiene el valor de no saludar el presidente electo de Grecia, Alexis Tsipras en la reunión del Eurogrupo. Con tanta arrogancia como torpeza, demostró así lo que le importa la democracia y cómo priman sus intereses personales y de partido en sus pasos. El presidente de un gobierno representa a todo un país, no puede dejarnos en ridículo porque no le guste ni le convenga el líder de Syriza. Cuando además Tsipras y su gobierno están manifestando un coraje que ni Rajoy ni su antecesor tuvieron o quisieron tener. Más que sus muchas acciones anteriores -cuando las pocas veces que pisó Europa fue para poner palos en la rueda de Zapatero- este gesto burdo evidencia la escasa talla del dirigente español. El mismo que pierde los papeles por saludar a Obama, dado que éste, por encima de todo, es persona “importante”.

 Buena parte de la ciudadanía muestra en su rechazo, un auténtico amor por la política a la que busca limpia, inexcusablemente. Sería patético que la indignación contra esa política que no piensa en los ciudadanos, concluya con cuatro años más del PP de Rajoy y sus potenciales aliados. Aunque el cóctel de egos no lo hiciera viable por mucho tiempo, ni los votantes respectivos aceptaran, sin consecuencias, el pacto.

 El pulso está ahí. La bola ha empezado a engrosarse y ya desciende hacia su objetivo. Se la ve venir como se vio otras muchas que terminaron por prácticamente aplastarnos. Mientras trabajan en el objetivo cómplices y subalternos, la derecha se sienta a comer palomitas para contemplar lo bien que le funciona la guerra sucia, la siembra de temores y jalear a la izquierda para que se atice. Pero la batalla no está perdida. Casi nada es irremediable hasta que sucede. Siempre que se frene la calurosa colaboración para dar otra oportunidad a Rajoy de gobernarnos otros cuatro años más con socios tan lustrosos.

*Publicado en eldiario.es

El PSOE suscribe con el PP un pacto suicida

Rajoy y Sánches firman el que llaman Pacto Antiterrorista

Rajoy y Sánches firman el que llaman Pacto Antiterrorista

Coincido con quien dice que al PSOE ya no le quedan pies a los que dispararse. Sin necesidad alguna de pringarse en la deriva involucionista del PP, ha suscrito un peligroso pacto con el gobierno que incluye -de rebote- instaurar en España la cadena perpetua. Entre otras muchas cosas.

Ya desde el primer artículo considerar terrorismo  “desestabilizar las estructuras económicas y sociales” es, en manos del PP y por lo que se ve del PSOE, un comodín para, por ejemplo, encausar a quien proteste por la entrega a los poderes financieros de dinero público (léase el rescate bancario) que ya hicieron constitucional los mismos partidos. Ese artículo 135 que da prioridad al pago de los acreedores sobre las necesidades de los ciudadanos. Esperemos que no estimen como desestabilización, y por tanto terrorismo, perder las elecciones a manos de quienes “no les gustan”.

Cuesta entender que a estas alturas y con una legislación penal que ya es durísima en España (como detalla Ignacio Escolar), Pedro Sánchez y quienes le apoyan (medios incluidos) hayan sentido esa llamada perentoria de lo que denominan “responsabilidad de Estado” y de la que cabe aguardar futuras ediciones vía pacto…  para no abandonar la poltrona. Sánchez había dicho que no pactaría con el PP y le ha faltado el tiempo.

Y cuesta entender que un partido (en el caso de querer ser decente) pacte y sostenga a otro tan embadurnado de corrupción y que está perpetrando graves daños a la ciudadanía y un sin fin de arbitrariedades. Veamos un par calentitas de esta mañana.  El destrozo ocasionado en el empleo y con el paro.  O una más de las continuas prebendas que se otorgan.

Si el daño para la sociedad es notorio,  resulta incomprensible el que el PSOE se infiere a sí mismo. Los halagos de los establecidos no faltan, las críticas de sus potenciales votantes son un tumulto.

Artsenal

Artsenal

Malagón

Malagón

Manel Fontdevila

Manel Fontdevila

Íñigo Sáenz de Ugarte lo explica con “meridiana” claridad como diría el maestro en “La cadena perpetua y  el valor de las líneas rojas del PSOE“. Aconsejo su lectura completa, éstas son algunas de las ideas que expone:

“No sé cuántos Pinochos se podrían conceder a Pedro Sánchez por su decisión de firmar en La Moncloa el pacto antiterrorista que incluye una medida ante la que él dice que se opone con todas sus fuerzas. Lo que es seguro es que hemos sido testigos de algo que incluso está por encima del nivel de Kerry. Porque se ve pocas veces que alguien intente negar algo que acabamos de ver con nuestros propios ojos. En tiempo real.

El acuerdo pactado por el PP y el PSOE no surge del vacío. Sus firmantes se refieren por ejemplo a “las nuevas y diferentes formas que adopta la amenaza terrorista” (sin precisar en qué medida es diferente ISIS a lo que siempre ha sido y ha querido hacer Al Qaeda). Además, el pacto se produce justo cuando el Gobierno de Rajoy va a introducir en el ordenamiento jurídico español una figura que creíamos incompatible con la Constitución: la cadena perpetua, denominada ahora “prisión permanente revisable”. Lo pactado incluye específicamente una referencia a un asunto tan importante como este, aunque lo hace digamos que por eliminación: “En todo caso, el presente acuerdo no se verá afectado por los posibles cambios en el sistema de penas que puedan producirse en el futuro en función de las posiciones mantenidas por las partes en el curso de la tramitación de la reforma del Código Penal”.

En el futuro. Las negritas son mías, porque hay que destacar este ejemplo de doble lenguaje al dejar claro que hay algo que queda fuera de la literalidad del acuerdo, que quizá se produzca o no en el futuro, pero que todos sabemos que va a ocurrir en cuestión de días. Ante esos delitos, y en este caso hablamos de delitos muy graves, la pena que se les asigne tiene la mayor importancia. No es una cuestión menor que se pueda obviar. Sabemos que el PP tiene la intención de emplear su mayoría absoluta para aprobar un agravamiento de las penas.

Pero el PSOE ni siquiera puede afirmar que el asunto de la prisión permanente se queda en esa ausencia ya reseñada. En otra página del acuerdo, se dice que “a los delitos de terrorismo con resultado de muerte les será siempre aplicable la máxima pena privativa de libertad recogida en el Código Penal”. El PSOE acepta esta frase, que como tal no es sorprendente, precisamente cuando la reforma del Código Penal está en marcha en el Parlamento.

Por tanto, y contralo que afirma el secretario general del PSOE, el pacto incluye, avala y asume que la cadena perpetua va a ser un hecho para el que sólo faltan los trámites parlamentarios correspondientes. Y el PSOE da al Gobierno la cobertura política necesaria para presentar este cambio de la máxima repercusión legal como una prolongación del consenso con el principal partido de la oposición”.

Y la conclusión demoledora:

“España es un país con un bajo índice de criminalidad violenta. Es una sociedad que resistió el impacto dramático de una matanza como la del 11M sin adulterar el sistema de libertades ni propiciar la venganza como sustituto bastardo de la justicia. Hay que reconocer que también es un país donde muchos políticos intentan conservar el poder o llegar a él apelando a los más bajos instintos de la población. A veces, con líneas rojas que no significan nada”.

El PSOE y muchos de sus seguidores fieles y acríticos protestan arguyendo que no avalan la cadena perpetua y que incluso han presentado recurso de inconstitucionalidad. Le han abierto la puerta como vemos, han avalado al PP, sin otra necesidad que Pedro Sánchez abriera los telediarios por una vez – que es lo que empieza a parecer- y presentan un papel para que se arregle lo que han firmado.  De locos.

La cuenta del PSOE escribe que el comunicado aclaratorio que se les atribuye es un “fake”, es falso. En su lugar remiten al editorial de El País.

Lee este editorial.Mira más allá Un acuerdo por años remite al Código Penal de cada momento No se aprueba la perpetua

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Personalmente me parece que la foto que abre este artículo se contrapone con la que pongo de cierre. Son dos actitudes muy distintas. En Grecia y en España.

El Ministro griego Varoufakis y el Presidente del Eurogrupo Dijsselbloem

El Ministro griego Varoufakis y el Presidente del Eurogrupo Dijsselbloem

Cuando parece que todo cambia…

Están ocurriendo en España cambios impensables hace poco tiempo y a ritmo casi vertiginoso. Sobre el tablero, fichas y personas diferentes a la imagen de muy pocos meses atrás. Graves errores, y en particular una corrupción que atañe a la esencia de un Estado de derecho, han producido visibles sacudidas tectónicas. Habrá que ver cómo se asientan. Algo se está moviendo, parece drástico, pero ni mucho menos hay nada decidido.

El Partido Popular no se comporta, en absoluto, como si temiera perder el poder. Los síntomas son numerosos. Acosado por múltiples casos de corrupción y con una caja B que pende sobre ellos como organización, actúa como si hubiera adquirido las llaves del cortijo en propiedad. Han entregado los parques nacionales de todos para uso y disfrute de los terratenientes, con esa ley que prolonga la caza hasta 2020. Una empresa privada organiza una montería, por cierto, y llegan a cerrar una pedanía en Ciudad Real –siempre en cabeza el virreinato de Cospedal– de la que los vecinos no podían entrar ni salir mientras se solazaban los señoritos. En el siglo XXI. Tenemos por ahí a una Mónica Oriol –de los Oriol y Urquijo y resto de familias de rancio abolengo–, presidenta de unlobby empresarial, que se hace las mansiones y los campos de polo privados en donde le sale de sus augustos genes. Con la amplia colaboración de las autoridades competentes.

Endesa anuncia su intención de alargar la vida de sus centrales nucleares hasta 50 años, según denuncia Ecologistas en Acción. La antigua Empresa Nacional de Electricidad ha sido vaciada por sus nuevos dueños en toda una operación que exigiría atribución de responsabilidades. Por el contrario, no será imposible que consiga sus mandatos en este país. Hablamos del mismo que ha pagado 1.400 millones de euros a la empresa de Florentino Pérez por dejar de producir terremotos en la operación Castor, en Levante, lo que también pasa por ser legal. O del que se ha empecinado en las prospecciones de Canarias contra los deseos de su Gobierno y de buena parte de su sociedad, al punto de enviar a la Armada a embestir a activistas de Greenpeace que protestaban pacíficamente. ¿Todo esto indica  algún propósito de enmienda de los populares ante las encuestas adversas?

De existir la mínima preocupación en el PP, no hubiéramos asistido al espectáculo Monago, esa estomagante experiencia que nos ha revelado que al frente de Extremadura se sitúa un obstinado cantamañanas, con mucho ego y ni gota de pudor. O no se hubiera atrevido Esperanza Aguirre –ni siquiera ella– a amañar unas pruebas que pretendían restablecer la muy dañada honestidad de su partido en Madrid. Ni, sin duda, seguiría de consejero de sanidad de esta comunidad el despreciable sujeto que insultó a Teresa Romero, la auxiliar de enfermería que contrajo el ébola atendiendo a pacientes. Ni tampoco la ministra de Sanidad, como es obvio, por su gestión. Ni elegiría de jefe el PP de León a un hombre implicado ya en polémicas, tras haber visto desfilar en seis meses a sus antecesores de muy traumática forma: una, a la tumba por los tiros de otra colega del partido; y, otro, a la cárcel, imputado por presunta corrupción. Miedo a perder el bastón de mando no parece que haya.

Si acaso, a tener que compartirlo y, por tanto, a reducirlo. Y ahí se afanan las facciones del PP, cuya mano se evidencia ostensible en la forma de aflorar nuevos casos de corrupción. Se huele el filo de los cuchillos y la acumulación de soportes para la eventual coyuntura. Pero es todo lo que parecen temer. Algo debe de manejar el PP para no estar seriamente inquietos por irse a las catacumbas de los resultados electorales. Sus –múltiples ya– tentáculos mediáticos tal vez le ayuden y, desde luego, resistentes fidelidades capaces de reaccionar en un solo balido a cualquier palabra del PP. Las eternas trampas de sembrar el miedo y la desesperanza –la desesperanza también es un instrumento de control–.

El PSOE confirma, de día en día, su apuesta por ser un partido defensor a ultranza del sistema neoliberal que nos ha traído hasta aquí y apenas alternativo a los conservadores, salvo en algunos gestos. Un partido suave, amable y moderado que riñe a Podemos y sus votantes desde el pedestal en el que cree encontrarse y que pisa aún menos la realidad que sus colegas. No parece que pueda aspirar a mucho más que a recoger votos desencantados del PP –que no huyan por otros derroteros–, para que siga todo como siempre. Y no sería raro que “en interés del Estado” –y del suyo propio– pactaran con el PP, en el caso de que la suma sirviera.

Izquierda Unida reacciona, seguramente tarde. La renuncia de Cayo Lara cambiará la formación, pero es probable que termine dividida entre quienes siempre supusieron freno y tapón y quienes buscaban el cambio. Al menos los supervivientes pueden librarse del lastre que durante tantos años los ha detenido, del corte de los Moral Santín. Al menos Alberto Garzón, por su preparación y carácter, es una apuesta de garantía. Del resto de los partidos no se aguardan, por el momento, grandes apoyos que los hagan decisivos.

Podemos tiene 5 eurodiputados, grandes expectativas de voto y una estructura que da pasos firmes en su formación. Como realidad es eso lo que tiene. Y, también, un líder con tal poder de convocatoria que corre el peligro de rayar en adoración entre sus seguidores; para quienes le rechazan es la representación del demonio –venezolano, por supuesto–. El resto acabaremos empachados de tanta entrevista, disección y ataque. Bastantes incógnitas, asimismo; algunos chirridos. Nunca tantos como los que ahora sientan sus reales en el poder.  Y… todas las fuerzas del sistema en su contra, con la guerra sucia que se les supone, hacen parecer que la irrupción de Podemos sea más grave que un ataque nuclear. Y, eso, en este país devastado por los de siempre tiene su mérito. Más racionales, algunos poderes económicos internacionales buscan, como informaba este diario,  al menos saber con quién pueden estar hablando.

Todas estas luces de colores brillan deslumbrantes ante nuestros ojos, mientras el neoliberalismo tiene grandes planes para nosotros. Nos prepara la culminación de su apuesta, el TTIP, el tratado de libre (dicen) comercio que consagrará la hegemonía del poder económico sobre Gobiernos y personas. PP, PSOE, UPyD y CiU lo apoyan. Lo que indica cuán coherente es con su ideología. Lo primero es lo primero.

La partida, pues, es dura y apenas está empezando. Imprescindible ser realistas y saberlo. Pensar en las cartas de los contrarios, están dando pistas. El camino para revertir los abusos sí ha empezado, pero es preciso seguir con sensatez y muy atentos. Puede que ya nada vuelva a ser completamente igual pero –conviene no olvidarlo– la historia avisa. Y, con tantos trabajando a favor, terminar quedando todo más o menos como estaba.

*Publicado en eldiario.es

Pedro Sánchez: más que un error, la Perca del Nilo

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La pesadilla de Darwin es un documental que narra las consecuencias sociales y medioambientales que trajo la introducción en el lago Victoria de Tanzania de la perca del Nilo. Este pez llegó a causar la extinción de cientos de especies autóctonas y trajo la ruina a su sociedad. El largometraje (de 2004) obtuvo numerosos premios, entre ellos el del Festival de Venecia.

 No dejo de pensar en este documental, en la perca del Nilo, al contemplar la deriva adoptada por el PSOE con y desde el nombramiento de Pedro Sánchez como secretario general. Visto lo visto ya, a este señor lo eligieron los militantes por su aspecto físico, dado que no otra cosa destaca en su enorme vacuidad. Su egolatría, quizás, que no aparca el “yo” de su discurso. Fue ese perfil el buscado por los votantes. Y la constatación ha llegado por la cadena de despropósitos que jalonan su corta andadura.

 Acudir a Sálvame –como parte de un periplo de lanzamiento personal que no hace ascos a lo más casposo de la televisión- no es una anécdota. Las cadenas comerciales pueden (dentro de su estrategia de negocio) ofrecer programas como éste, pero la audiencia, y mucho más un político, debe conocer el nivel de basura que se trabaja en Sálvame, al punto de desbordar la pantalla. Un político –en mi opinión también un medio de comunicación- debe estimular la dignidad de las personas, no su embrutecimiento. Aunque obtenga réditos de ello.

Tras una búsqueda de directrices de comunicación que revelan un desconcierto mayúsculo, el PSOE ha recalado en quien El Mundo califica de “experta en humanizar políticos”. Autora, dicen, del lanzamiento del Albert Rivera de Ciutadans.   De esta guisa. Y todo esto es lo que lleva a pensar en la perca del Nilo (como símbolo, por supuesto). En una especie exógena que altera el ecosistema, y no en  errores subsanables.

 Pretenden colar que es el marketing político “moderno”, norteamericano, y que Obama también lo hace –han llegado a mentar a Kennedy y compararlo con Sánchez-. Ni muerto iría el actual presidente norteamericano a un programa como Sálvame, pero sobre todo olvidan un factor esencial: ese marketing no vende solo la fachada de un producto sino, fundamentalmente, lo que contiene su cabeza. Toros, no; toros, sí. Pactos: con el PP sí, si fuese necesario por el bien de España, con Podemos jamás. Más pactos, ahora para preservar derechos sociales. Pena que los invalide el artículo 135 de la Constitución, firmado por su partido y que no piensa intentar derogar. Y como principal problema, la unidad de España atacada por la deriva soberanista catalana. ¿La unidad de España principal problema de una sociedad empobrecida en un partido de izquierdas? El inconveniente de Sánchez –como lo fue el de Rajoy en su día- es que calladitos “entraban” mejor, les conocíamos menos y escucharles hablar es un dolor.

 Antes, los políticos buscaban votantes para poder aplicar unas ideas; ahora, ideas para conseguir votantes que te mantengan en el cargo. Una mutación que se adueña del hábitat en el que recala.  La Pesadilla de Darwin. Ese es el cambio cualitativo en las prioridades, de enorme envergadura.

La perca del Nilo campa ya por el PSOE y por gran parte de la política española, bien es verdad. El periplo de Pedro Sánchez por la basura televisiva y lo que en las cadenas privadas y públicas españolas entienden por entretenimiento, se ha convertido en un nuevo objeto de “debate”, al modo que se usa hoy en esta sociedad: unos a favor, otros en contra, y que siga el espectáculo. Y no vale todo. Todas las ideas no son respetables ni muchísimo menos. La dignidad de las personas (que la tienen como tales) ofrece distintos grados según sus apuestas personales. Pero cuela, porque sigue y ahonda la tradición que tan cara nos ha costado: España (con su fecundo trabajo en fomentar el analfabetismo funcional y eludir el pensamiento crítico) ha sido tradicionalmente el único país del mundo –que sepamos- en donde se presume de la ignorancia.

 Las especies invasoras se han hecho dueñas del Lago Derrota de la política y de una parte de la sociedad, crecida en su estulticia. Es más que una degradación, es la invasión de los inanes. Tenemos en el poder a un PP buscando los intereses comerciales de su Corporación, con unos ejemplares al mando dignos del circo de los horrores. Un PSOE, desesperado, se apunta –por elección de la mayoría de sus miembros frente a otras opciones- a este otro desvarío. Obcecados ambos con Podemos, aunque con cierto grado mayor de inteligencia en el PP.

Un partido como el PSOE, con más de un siglo de historia, no merece este esperpento político. Por los muchos militantes que se dejaron la piel en el camino, al menos. Y menos cuando la sociedad española está siendo objeto de una especie de razia a cargo del PP. Suecia acaba de regresar a la socialdemocracia porque una sociedad, educada y con profundo sentido cívico, prefiere  pagar más impuestos para que cesen las privatizaciones que han degradado los servicios de todos. Stefan Löfven, soldador en su día, sindicalista y de izquierdas, ni siquiera es “guapo” como lo son muchos de sus compatriotas –dios, tener que hablar de esto-. Es auténtico. Esa es la apuesta sueca para el gobierno.

 Francia acarrea su propio caos. Aunque nunca es lo mismo. En ninguna parte, lo es. Leo que la televisión (privada) TF1  se asombra de que la vuelta al cole “cuesta seis veces más en España que en Francia donde la educación infantil y los libros son gratuitos” y los jóvenes pueden estudiar una carrera por 300 euros y con ayudas al alojamiento. Claro que de eso no hablan en el Sálvame, ni en otros programas.

 Cuando algunas personas muy realistas dicen que hay que volver a la casilla 1 para empezar otro recorrido, que no vale ya ni la casilla 5, limpiar y repoblar, pueden estar en lo cierto. Se intenta desde Podemos, desde los Ganemos varios, contra muchas fuerzas en contra, políticas y mediáticas. Ojalá acierten. Han nacido fruto de la necesidad: Ya apenas quedan peces de verdad en el Lago Victoria.

*Publicado en eldiario.es

Posibilismo, nadando a favor de la corriente

El día que firmó la salida de un trabajo al que adoraba por un ERE, un responsable le dijo: menos mal que estábamos nosotros. Y lleva varios años preguntándose qué diferencia –sustancial- supuso esa eventualidad. Se trataba de cumplir una misión ingrata, traumática, y se hizo. Por estar ellos allí, aceptaron el despido de muchos profesionales y varios aditamentos más que de aquello se derivaban para el buen entendedor. Estas cosas no suelen venir solas.

 La disyuntiva se planta una y otra vez de frente en nuestras vidas: lo bueno o lo menos malo, el todo o “al menos” una parte. El posibilismo tiene excelente prensa, habla de negociación y se delimita sobre todo por a qué se opone, según sus partidarios. A radicalismo, extremismo, fundamentalismo (que no son sinónimos).  Implica, como definición, aprovechar las opciones que existen para solucionar conflictos aunque no sean del agrado de quien termina por utilizarlos. Los posibilistas piensan que deberían obrar de otra forma, pero un estamento o moral superior les induce a proceder contra su voluntad.  Sin traumas, terminan viéndose muy responsables al mirarse en su espejo.

 Lo esencial en todos los casos es el papel que el posibilista se otorga a sí mismo. Menos mal que está él allí. Y por ese protagonismo se erige en juez o ejecutor de asuntos de gran trascendencia, dado que el posibilismo cuenta con grandes adeptos en la política o el sindicalismo, por ejemplo. No solo, muchos periodistas lo practican con fruición diciéndose que otros en su lugar aceptarían mayores manipulaciones.

 La desgraciada historia de España está llena de posibilistas. Emilio Castelar llegó a fundar un partido así llamado, el Demócrata Posibilista, de tendencia republicana. También es triste suerte que -para una vez que estrenamos República y con un intelectual como presidente, crítico con la reina al punto de ser condenado a muerte (everybody expects Spanish Inquisition)-, luego le diera por cuanto les da a los posibilistas: “aplazar” las reformas sociales, mano dura y ceder ante las oligarquías. Los problemas le parecieron demasiado graves para abordarlos, al parecer. Se encapsularon, claro está. Ésa suele ser la consecuencia de la opción.

 Y así seguimos. Tras dejar Franco todo “atado y bien atado”, ya se sabe, hervía España entre dos actitudes a tomar: Ruptura o Reforma. Y triunfó de nuevo el posibilismo. Consagrando la impunidad para los golpistas y responsables de la eterna dictadura. Enquistando asimismo el problema. Al punto que el franquismo ha estallado en metástasis.

 Y así estamos. También Zapatero se creyó en la misión histórica de, cediendo a presiones, meternos el neoliberalismo en la Constitución para que –hasta que no se cambie- tenga prioridad pagar a los especuladores sobre cualquier necesidad de los ciudadanos.  Rajoy por cierto, se ha aplicado a su particular epopeya situando esa deuda ya en el 97% (desde el 70%) con lo que hay muchas carencias y derechos que aplazar. Pero es que el actual presidente del gobierno no es posibilista sino todo un depredador que goza con sus actos.

 Algún brío mucho menos conformista mostró Rubalcaba en su trayectoria, pero al final se vio igualmente impelido a quedarse hasta dejar bien apuntalado el sistema de lo que ellos consideran posible. Menos mal que él estaba allí, se lo agradece hasta el PP. Aunque tanto cocieron en el caldo los militantes destacados del PSOE, que la sucesión ha salido del mismo palo, el de los muy adictos a dejar todo como está. La nueva ejecutiva destaca por su intenso olor a posibilismo.Gente de orden y bienpensante donde los haya.  Orgullosos de las ( minuto 2,30) decisiones duras pero solventes que tomó Zapatero como se manifestaba el hoy número dos del PSOE, César Luena. El nuevo líder, Pedro Sánchez, se ha ocupado de dejar bien claro que “no es posible” no pagar la deuda. En su opinión… posibilista.

El posibilismo no es una característica española únicamente, ni  mucho menos. Estamos asistiendo entre espasmos de dolor, indignación e impotencia, a la nueva masacre que perpetra Israel sobre los palestinos en Gaza. Más de 1.000 muertos de los que la cuarta parte son niños. En el ataque han perdido la vida también una cincuentena de soldados israelíes. Soldados. La historia de cómo se llegó a esto la contó magistralmente aquí Olga Rodríguez. El problema es que quien puede parar la barbarie de Israel, no lo hace. Hay posibilismos que matan.

 Calla la UE, los grandes organismos que parecen siempre tener algo que imponer y no ahora, y la ONU aprueba la enésima resolución que no supondrá cambios efectivos como ha pasado siempre. Los Estados Unidos apoyan el ataque y condenan la condena maniatada de Naciones Unidas. Cuando ya la sangre salpica hasta a la Casa Blanca se declara una cierta “preocupación”. Los EEUU del Nóbel de la Paz Barak Obama no pueden enfrentarse a Israel, porque Israel está completamente infiltrado en sus poderes. Y hay que ser posibilista. ¿Hay que ser?

 Pero, mira por dónde, si cedes y apartas a un lado -con discreción, con algún llamamiento a la paz-, a los niños reventados en una playa, o a los que con sus profesores de la UNRAW creían refugiarse de las bombas bajo el amparo de la ONU, a todos los muertos y heridos, puedes ganar otros cromos. Obama ha logrado sacar, muy disminuida lamentablemente, su reforma de la sanidad, la Obama Health Care que esperó tantas décadas. Uno de esos pequeños avances que obtiene frente a la férrea oposición republicana, tan impregnada de poder israelí.

Obama, pues, elige. A quiénes salva y a quiénes deja sin cobijo bajo las bombas. Elige la ONU, y el FMI, y la UE.  La mayoría son posibilistas, cuando no directamente unos interesados defensores de las élites. Igual ése es el objetivo del posibilismo.

 Una y otra vez, tengo la impresión de que muchos de los que se congratularon de estar allí, menos mal,   tomando decisiones duras (no para ellos), hubieran debido irse bien lejos antes de estampar su aquiescencia. Pero es un dilema serio. A la vista de los resultados, diría que los pasos que da el pragmatismo, el posibilismo, lo son encaminados con decisión y firmeza a la derrota total.

  “Solo los peces muertos nadan a favor de la corriente”, dice un proverbio alemán.

De Rosita Amores a doña María Dolores, el muy honorable y los nuevos gerentes del PSOE

Rosita Amores es contratada por la Generalitat Valenciana para distraer a los ancianos. En cuentas poco claras.

Rosita Amores es contratada por la Generalitat Valenciana para distraer a los ancianos. En cuentas poco claras.

Se llama o hace llamar Rosita Amores, una vedette de carnes desbordadas que se fotografía frente a una enorme paellera. Vacía, menos mal. ¿Adivináis dónde hace carrera a cargo de la Administración? Paella, mal gusto, trapicheos.. Sí, es el nuevo hallazgo de la corrupción Gürtel en la Comunidad Valenciana. En la actual, en la del Fabra bueno o menos malo.

El Juez Ceres en su investigación, y tras procesar a 21 cargos de la Generalitat de Francisco Camps, ha llamado la atención acerca del uso que el gobierno de la comunitat hace de la “caja fija” o de las “cajas fijas” porque en los distintos departamentos se gastan unos 40 millones de euros sin mayores controles.

Y allí se ha encontrado a Rosita, esta desparramada mujer que presume así de su físico y gracia sin par. La dirección general de Dependencia y Mayores de la Conselleria de Bienestar Social (ahí es nada) la contrata para que distraiga a los ancianos de la comunidad a razón de 726 euros el bolo. El Mundo incluye en su información el registro de los pagos que se extenderían hasta este agosto aún no iniciado.

Este atracón de vulgaridad extrema, de obscenidad estética, que perpetra el PP en Valencia, con cargo a los impuestos ciudadanos y con la debida opacidad en las cuentas, es casi nada al lado de la entrevista a la Presidenta de Castilla-La Mancha y Secretaria General del PP en el mismo diario. Precisemos, las preguntas y repuestas que para lucimiento de la interesada hace una individua que se firma como periodista. Héctor Juanatey ha sintetizado este derroche de cinismo que se gasta sin mover un músculo de su conciencia doña María Dolores y su interlocutora.

mundo.cospedal.periodista

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Como Maruja Torres, creo que hay que llamar así a Cospedal, doña María Dolores. Mi colega la definía divinamente:  esa figura que tanto pone a muchos hombres progres (las hechuras y la maldad, combinadas, son el sueño de los varones huérfanos de madrastra), asoma a la palestra, enarbolando, cual Estatua de la Esclavitud, la antorcha ciega de un nuevo atentado a las libertades.

Y ahí la tenéis, sonriendo -lo cuál es raro de ver en sus fotos- pero manteniendo esa sonrisa casi diabólica que deja entrever las carcajadas que muestra en privado por su desfachatez.

¿Y Jordi Pujol? Pues nada, que el hombre, un día por otro ha visto pasar 34 años sin regularizar lo que dice ser una herencia de su padre, y que mantuvo oculto en el extranjero. A estas alturas tenéis sobradamente formada vuestra opinión sobre el asunto, pero es que no habéis caído en algunos detalles. Hay que acudir a esos periodistas como la que ha promocionado a Cospedal para encontrar detalles que nos pasan desapercibidos. Yo ayer, con este artículo de Manel Pérez en La Vanguardia vi otra cara del asunto y es que hasta se me saltaron las lágrimas. Ved.

“Fueron dieciocho días de pesadilla para la familiaPujol, y especialmente para el patriarca, Jordi Pujol Soley, durante 23 años presidente de la Generalitat, fundador y máximo dirigente de CDC, primer partido de Catalunya”, comienza. Y nos sitúa en en esos sentimientos tan humanos que se desbordan cuando uno ha evadido millones y le han pillado con el carrito del helao:

“La declaración a Hacienda supuso un paso sin marcha atrás y para Jordi Pujol Soley representó un auténtico tormento. Fue en ese contexto que, dando rienda suelta a su desesperación, suspiró pensando en “¡si pudiera quemar ese dinero!”, eludiendo así las consecuencias de 34 años de ocultación”.

Pero, tranquilos, que el PSOE se ha remozado que no veas. Ya tiene Consejero Delegado como le llama Antonio Orejudo y una ejecutiva estupenda. Dicen “yo” con frecuencia, mandan y ordenan, se autodenominan muy preparados -cuando no lo parecen- y ensalzan mucho al jefe. ¿Algo más sobre sus congresos y promesas? ¿Que les gustan mucho a quienes los han elegido? ¿Y a alguien más? Perdonadme, de verdad hay tan poco qué decir.

Quienes sí andan muy preocupados son los grupos pro sistema, pro sistema del PP y en su caso PSOE, con todas esas medidas que tanto favorecen a la sociedad y que dejan tan en buen lugar a la ética.  Los de las Rositas, los honorables, las Fiscalías que no quieren se juegue con las cosas de comer, etc…

Pero muy preocupados. Mirad lo que están osando hacer.

pais.antisistema

¿Rosita Amores es el principio? No, parece el fin de un camino que aún puede ir mucho más allá.

Podemos, un impacto en aguas estancadas

Estanque Parque de la Fuente del Berro, Madrid

Estanque Parque de la Fuente del Berro, Madrid

El éxito electoral de Podemos parece haber caído sobre un estanque de aguas encharcadas y no precisamente limpias. Cuando la corriente fluye, cualquier incursión en el cauce –una piedra, una rama– apenas se percibe. En la quietud, en cambio, supone una auténtica convulsión, la superficie se agita en círculos desplazando lo que era estático. Ese efecto, ocasionado por Podemos, revela la grave anomalía que vivimos en España. Ha sido el catalizador de una política podrida y hedionda, la sociedad que la sustenta –o la sufre–, y los medios que la amparan –o la critican–. En todo caso, no es normal en un país equilibrado que un partido nuevo –con cinco europarlamentarios– produzca semejante cataclismo. Indica una preocupante disfunción.

Circulos expansivos que empujan lo aposentado, lo largamente acumulado, a otra ubicación. Primero fue la Corona, la Jefatura del Estado. Había razones, pero el apresurado relevo de Juan Carlos se precipitó en parte por el resultado electoral que preveía más turbulencias.

Estanque Parque de la Fuente del Berro, Madrid

Estanque Parque de la Fuente del Berro, Madrid

Izquierda Unida se encuentra en plena zozobra. Dado que el PSOE no recogía electoralmente el malestar por la política practicada por el PP, las miradas se volvieron a IU. Un momento único porque pocas veces como ahora un gobierno ha trabajado tan intensamente en la  demolición del Estado del Bienestar, de lo público, y del propio sistema social en el que vivíamos. Y, aunque subieron en votos, no fueron los depositarios del descontento y de las esperanzas de la sociedad como sí ocurrió con Podemos.

Otro detonante, la sicav para las pensiones de los parlamentarios europeos –revelada por Infolibre–, se lleva a Willy Meyer que, con todo, no deja de ser el participe más digno. Y las aguas se agitan ya de forma imparable. Cayo Lara es cuestionado como coordinador federal –o aflora lo que era una realidad– y se propone la alternativa del joven economista Alberto Garzón. No será fácil. IU tiene su propia parcela en el cenagal del fondo, pero sería saludable para el país que una corriente renovadora –siempre es una corriente, fluida– lograra limpiarlo.

En el PSOE el impacto ha sido devastador. Alfredo Pérez Rubalcaba que -pese a la caída en picado de las expectativas electorales- permaneció en la dirección para cumplir grandes servicios a la España del PP como el apoyo a la monarquía hereditaria y el no a toda consulta popular, decide irse hasta de la política. Entre sentidos lamentos del gobierno que veía en él un fiel aliado en “asuntos de Estado”.

El PSOE que queda es otro fangal que apenas deja vislumbrar el fondo. El aparato, la empresa, las redes clientelares que se sustentan a su calor, la delfina de ese entramado que espera su turno, tienen un claro candidato: Pedro Sánchez, el mismo que toda la derecha mediática incluido quienes no lo son para algunos ingenuos: El País o el debate de los sábados por la noche de la Sexta.

Y no están dispuestos a que nadie alborote sus aguas no vaya a ser que las limpien y alguien pierda su puesto. Y porque igual, la empresa, no pasa por sus mejores momentos, como buena parte de los partidos tan dependientes de créditos bancarios. Con Pérez Tapias, como honesta vieja guardia de la izquierda y menores apoyos, el adversario es Eduardo Madina. Quien merecería un margen de confianza solo por las cuchilladas amigas que debe estar sufriendo en su intento. El problema es que el PSOE perdió con el equipo de Zapatero toda la confianza de sus votantes más críticos y, aunque tarde, Madina formó parte de él. Como todos los demás, realmente. Tampoco es fácil empezar de cero. Las aguas se agitan de todos modos, el monstruo del pantano está vivo, ya nada puede seguir igual. Salvo que quieran hundirse más en esa política de la que huye la sociedad.

 Ada Colau irrumpe con la plataforma Guanyem para optar al ayuntamiento de Barcelona. Una decisión meditada, trabajada, y una forma de hacer política desde la sociedad, en paralelo a Podemos. Madrid se mueve para las municipales en opciones similares. Equo parece estar en la idea de la unión de fuerzas progresistas. Algo se ha movido y mucho, aunque de forma desproporcionada a lo que de verdad es la irrupción de un partido nuevo.

 La superficie vibra pero ¿y el fondo? Allí tenemos a un ministro de Hacienda que elude impuestos en una sicav de un paraíso fiscal y semejante inmundicia ética no conlleva su abandono del cargo, no aflora para producir reacciones. Ninguna de las que con tanto ahínco y tanta impunidad fabrica el PP. Desde la ministra de sanidad a la de empleo, pasando por los titulares de justicia, interior o educación; desde su secretaria general al presidente de un partido con Caja B y sobresueldos. El mismo que dirige un gobierno con tintes autoritarios y represivos de tal magnitud que, como en el caso, de la persecución de personas que ejercen su derecho a la huelga recuerda las etapas más negras de nuestra historia. Y ahí siguen tan campantes en las aguas ocultas.

 Y allí están también todos los elementos de esta sociedad clasista de Villa y Corte renacida, donde las altas magistraturas judiciales impugnan imputaciones de infantas negándose en redondo a que haya juicio. Donde se reverencia con genuflexión incluida a la Iglesia católica, y siempre al poder financiero. A ellos no ha llegado aún la onda de las convulsiones, ni tampoco a los grandes medios de comunicación, o al sector de la sociedad que siempre traga. Pero el movimiento causado por un solo impacto, indica que ya difícilmente sobrevivirá todo tal cuál lo tienen, salvo que la ciénaga acabe por engullir hasta las piedras que encuentre como obstáculo.

 Solo las sociedades dinámicas generan proyectos, ilusiones, vida. Con la savia que los movimientos sociales organizados representan ha entrado agua que fluye en el remanso de aguas muertas.  Se precisa más, desde distintas fuentes. España necesita un torrente para limpiar bien tanta mugre.

*Publicado en eldiario.es

La reacción del dinosaurio herido

Cuesta creer que no llegue  ni a dos semanas el tiempo transcurrido desde la celebración de las elecciones europeas. Se saldaron con un resultado adverso para el bipartidismo en la UE y en España, y la irrupción notable de otras opciones (ultraderecha en Europa y una agrupación ciudadana progresista, Podemos, en España) como hitos más significativos.

¿Y qué ha hecho el dinosaurio herido? Mover ficha para mantenerse. En el continente la primera estrategia ha corrido a cargo del BCE.  Mario Dragui ha visto llegada la hora de promover estímulos a la economía, 6 años después de cuando el staff del que él forma parte (fue vicepresidente de Goldman Sachs para Europa) debió haberlo hecho, y cuando ya se nos ha infectado el Parlamento Europeo de fascistas. Ese dinero que suelta el poder neoliberal, las medidas que dice adopta el Consejo de Ministros en España, serán administradas por el gobierno de un partido tan tiznado de corrupción que ya lo confirma hasta el juez. En las mejores manos está la pasta.

Cuesta creer que haya pasado tan poco tiempo desde el soplo de esperanza que trajeron las elecciones, solo el 25 de Mayo. El tinglado, el dinosaurio, reaccionó con prontitud y contundencia. La abdicación del rey Juan Carlos resulta cuando menos extraña. La justifica en la necesidad de una nueva generación “decidida a emprender con determinación las transformaciones y reformas que la coyuntura actual está demandando y a afrontar con renovada intensidad y dedicación los desafíos del mañana”. Y lo primero que dice su sucesor, su hijo Felipe, es que su reinado va a ser “de continuidad” y que la nueva etapa ya la inició su padre (hace 39 años).

La familia real está cumpliendo el papel para el que se ha preparado: perpetuarse de padres a hijos en la jefatura del Estado. Lo más desolador -al punto de brindarnos espectáculos auténticamente bochornosos- ha sido la reacción del resto de los poderes. Hay dos que sobresalen entre todos: el PSOE de Rubalcaba y su equipo (y su militancia que apenas pía) y la prensa oficial.

Al PP le falta poco para besar en la boca al líder de la presunta oposición (más presuntamente aún) socialista. Ya le llama Rajoy, Don Alfredo (lo escuché en El Intermedio). Se ha plegado a todo, ni libertad de voto da a los diputados de ese partido. No sé con qué espera ser recompensado por tan gran servicio a la derecha, a una política que consagra el expolio de la sociedad y por el hundimiento de un PSOE que tenía más de un siglo de historia.

Y luego está la prensa. Compitiendo a ver quién da más jabón a la monarquía. Ocultado datos esenciales para la información ciudadana.

De este modo, ese aire fresco que brotaba tras las elecciones, ha sido sepultado por 4 capas de merengue monárquico y 8 de betún y estiércol. Ya no ha faltado como símbolo la censura de la portada de la revista satírica El Jueves, y la dimisión del bloque principal de sus dibujantes, de lo que no dicen ni palabra la mayor parte de los medios oficiales. Lo que se dice una prensa libre y crítica, vamos.

¿Y qué hacemos? Cada día es un compañero periodista de los que más valoro –a otros realmente los desprecio- quien muestra su preocupación, su dolor incluso, su asco, por lo que nos está sucediendo. Hoy, sobresale, Isaac Rosa, en su “Los primeros trofeos de Felipe VI”. Así empieza, debéis leerlo entero:

“Pensábamos que la abdicación era inoportuna y precipitada, y que dañaría la institución. Pero la sensación tras solo cinco días es que la onda expansiva se está llevando por delante a otros, no a la corona, que más bien se ha venido arriba.

No sé si son daños colaterales, o buena puntería, pero quizás el rey Felipe VI tenga que ampliar el pabellón de caza nada más llegar a palacio, para que le quepan los trofeos y cabezas que ya está cobrándose casi sin mover un dedo. Y si no, veamos algunos efectos inmediatos de la operación sucesoria.

Para empezar, la maniobra ha desbaratado la agenda política: nos ha cambiado el paso, pues ya no estamos debatiendo en el mismo punto que estábamos el pasado domingo, tras las europeas. El régimen ha recuperado la iniciativa, pues ahora es dueño del calendario, marca los tiempos y los próximos pasos, y nosotros vamos a remolque. Estábamos pidiendo un proceso constituyente desde abajo, y veremos si al final no nos acaban dando proceso constituyente, pero desde arriba.

La abdicación ha supuesto también un cierre de filas mediático y político. En cuanto a lo primero, los grandes medios rivalizan en quién dobla más el espinazo. Desaparecen de la cobertura informativa las muchas sombras del reinado de Juan Carlos, se esconde el debate sobre la forma de Estado, se cargan las tintas más ridículas en la promoción del nuevo rey y señora, y se genera un estado de ánimo colectivo de fuerte carga emotiva, que prepara el terreno para que volvamos a gritarle “¡guapo!” al nuevo rey cuando lo veamos pasar.

Mal empezamos el nuevo reinado. No aprendemos la lección: después de que décadas de blindaje, censura y adulación hacia el rey dejasen como resultado un rey (y familia) que se sentía impune porque se sabía a salvo del ojo público, los primeros pasos del nuevo rey van acompañados del mismo blindaje, censura y adulación”.

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Ya se ve gente “comprando” el discurso remozado de reyes y princesitas. Se ven incluso impelidos a hacer proselitismo. Todo va bien en el peor de los mundos.

Solo espero que cuando se acabe el pastel de la entronización que no probarán, contemplen su realidad y evalúen la complicidad de algunos políticos y la prensa corrupta. Y sientan un poco de clemencia por su dignidad.

Los dioses políticos no merecen este trato

Este artículo podría ser –y es- continuación del anterior: las sectas destructivas andan muy revueltas desde el domingo 25 de Mayo. Parece que hubiera pasado una eternidad. Y un ciclón. Y todavía no llega a tanto.

5 diputados. Bien majos. El cabeza de lista lleva coleta y se viste en Alcampo critican en el Olimpo escandalizados. Es profesor. Un gran comunicador. Como me decía un amigo, un ejército de inquisidores escudriña su pasado a ver si un día, a los cinco años, le quitó un helado a un compañero. Entretanto con lo que ven y se imaginan están verdes y soltando espumarajos. Es divertido. A no ser por el miedo que da el fascio cuando se pone a odiar porque teme que le muevan el asiento. Y ya es hora, que llevan en él cinco siglos más o menos.

El PSOE es quien anda dando el espectáculo más patético (al margen de los insultadores profesionales de las carcundias mediática y política). Jesús Maraña, director de Infolibre resumía esta mañana la secuencia que se va quedando vieja cada hora por el afán de los socialistas de competir en ver quién mete más la pata en el menor tiempo.

Así concluía:

“En 48 horas pueden cambiar muchas cosas en un partido abierto en canal y condicionado por los movimientos, acuerdos y desacuerdos entre aparatos. Alguien ganará y alguien perderá, pero difícilmente se recupera así la credibilidad. Alguien interpretará como un éxito que los militantes puedan votar directamente a su secretario general, aunque se trate de un paso atrás respecto a las primarias abiertas comprometidas. Lo que no cambia de este modo es lo que este mismo miércoles ponía en evidencia el Informe sobre la Democracia en España elaborado por la Fundación Alternativas: la “ruptura progresiva entre la ciudadanía y la élite”. El estudio confirma que la sociedad “está muy movilizada”, pero absolutamente distanciada de unas estructuras políticas en las que la ciudadanía no se ve representada. La abstención o la aparición del fenómeno Podemos son señales rotundas. Aunque ciertas élites no las quieran ver”.

A estas alturas del día ya se han producido muchos más episodios, y ya no sabemos quién acuchilla mejor al oponente y quién preserva con más habilidad la espalda de las agresiones de los “compañeros”. Si creen que así van a recuperar la credibilidad perdida es que han subido a la parra el Olimpo en el que viven.

Al margen de la batalla interna, sí, de momento, Felipe González es quien más está evidenciando el enfado por el destronamiento del PSOE. Ése que advierten ahora, vamos, aunque lleve tiempo en marcha. Brillante como pocos políticos españoles, es cierto que edificó el Sistema nacional de salud, y extendió la sanidad y la educación para todos. Pero ahora no es quién fue. El Felipe rompedor de entonces no atacaría de esta forma a Podemos. Mucho menos cuando todos los dirigentes españoles tienen en su álbum de fotos algunas bien impresentables. Y cuando también errores de bulto jalonan su trayectoria. Lo peor siempre es exigir el reconocimiento cuando la gente es parca en elogios. Uno mismo, pues igual no. Y si no te gustan los cardos -que los hay- te vas y te callas.

Mi amigo Juan Tortosa explica muy bien –apoyado en su larga experiencia- cómo se  sienten los políticos de siempre. Apoyados férreamente en los “aparatos” ahora les ha llegado su ocaso, de hecho ellos mismos lo han propiciado. Escribe Juan:

“¡Ay, los aparatos, los pobres aparatos del bipartidismo! El tsunami del 25M los ha dejado con el culo al aire sin piedad alguna. Al psoe y al pp, pero también a iu, donde se han quedado con cara de dios mío, y ahora qué va a ser de mí. Muchos aparatistas de toda la vida han empezado a sospechar que sus días en la poltrona tienen fecha de caducidad y no acaban de dar crédito.

Se les había olvidado que todo lo que tienen es prestado, que no solo no les pertenece sino que les fue dado para ser útiles, para servir a quienes los votaron y no para servirse de los votantes ni de su dinero. Nos estafaron a todos y se han estafado a sí mismos. ¿Por qué demonios no volvió Felipe a ejercer de abogado laboralista cuando dejó la presidencia del gobierno? ¿Era necesario que él, como tantos ex del psoe y del pp, tuvieran que dedicarse a ir dando el cante por el mundo de cargo en cargo y tiro porque me toca?

¡Ay, el aparato! El aparato engrasa las puertas giratorias, agradece siempre los servicios prestados y no deja a nadie tirado, el aparato es la madre generosa bajo cuyo regazo nunca se pasa frío. El aparato, como en el caso del pp, forra los riñones con generosos sobres de empresas agradecidas por los servicios prestados o por prestar. El aparato, si no has sido díscolo, claro, siempre tiene un puesto para ti, el catálogo de mamandurrias es amplio: cargos en instituciones o empresas internacionales, diputado en el congreso o en Europa, senador…, cementerios de elefantes donde hasta te pueden mantener la inmunidad por si, es un decir, hubiera por ahí algún juez o jueza canalla que te tenga enfilao y te quiera empurar”.

No se queda ahí claro. Juan Tortosa tiene un cariñoso recuerdo para el resto de formaciones tradicionales, para unas cuantas.

Uno de los párrafos para el PSOE:

“Los aparatos, como las empresas, no tienen alma. Las empresas administran recursos y los aparatos votos. Por eso el mayor activo de Susana Díaz son los votos de Andalucía, la cuarta parte del total de “la empresa psoe”. Esas son las “acciones” que lleva a Ferraz a las reuniones del “consejo de administración”, donde no hay lugar para la piedad”.

Y fijáos si tiene razón: los barones se aprestan a apostar por los activos de la empresa. 

También le dedica unas palabras Juan Tortosa para la pobre Chacón que a mí sí me cae bien -igual porque va más a cara descubierta-:

“Cuando veo y escucho a Carme Chacón, que no es que sea precisamente santo de mi devoción, llorando por las esquinas y denunciando lo mal que la tratan, verifico la falta de sensibilidad de los aparatos, implacables con los aparatistas que se salen del tiesto, con los que asoman tímidamente la patita, con los que apuestan por la funesta manía de pensar”.

U otros…

“Cuando escucho a Patxi López despejando balones para evitar explicar las verdaderas razones de su dimisión me deprimo”..

Y concluye con una frase demoledora, tanto que prefiero la leáis en su artículo. Lo merece.

Aviados estamos si todos estos van a arreglar algo. La culpa es nuestra, de los ciudadanos, los dioses políticos no merecen este trato.

roto.maquinaescribir

El voto de las sectas destructivas

 En Cantabria, según escuchaba esta mañana muy temprano en Hoy por hoy de la SER, ha subido el  índice de pobreza 5 puntos en solo un año. El 70% de los hogares tienen dificultad para llegar a fin de mes. No son las tasas más altas de España, incluso está Cantabria por debajo de la media. Sin embargo, Cruz Roja ha contado, alarmada, que a estas alturas del año, Mayo, ya ha atendido al mismo número de personas que en todo 2013. La mayoría son por carencias alimenticias. En las elecciones del día 25 ganó el PP: le votaron 74.379 individuos. Aunque muchos de ellos -no todos, seguro- lleguen a fin de mes sobradamente, su vida también se degrada con el deterioro de la vida de quienes les rodean. Tarde o temprano sucede. Por no conocer la gestión que avalan no es. A ellos, a los empecinados votantes cántabros del PP, dedico, como símbolo, este artículo que publico en eldiario.es. Casi como ejemplo al azar pero evidente. Respetando su voluntad, aunque tratando de analizar su actitud.

Theon Greyjoy de Juego de Tronos que deviene en el personaje de Hediondo tras ser torturado

Theon Greyjoy de Juego de Tronos que deviene en el personaje de Hediondo tras ser torturado

Sí, algo está cambiando. El bipartidismo se ha llevado un sonoro batacazo. Esperanzador resulta como promesa de renovación el triunfo de Podemos en España o de Syriza en Grecia. En el conjunto de Europa se produce un voto de castigo a la política tradicional –bien es verdad que en algunos casos con tintes altamente preocupantes-. La llave sigue estando, sin embargo, en manos de las sectas destructivas de la sociedad. Y son capaces no solo de mantener la degradación actual sino de incrementarla como indica el resurgimiento del fascismo votado en las urnas.

 “Somos los únicos que hemos ganado de todos los que han hecho reformas en Europa”, repiten en un PP que ha perdido un tercio de sus apoyos y 8 diputados. Pero tiene razón, han sacado más votos que el PSOE, el partido que realmente cae en barrena. No tanto por los porcentajes que son similares a la otra pata del bipartidismo,  sino porque este resultado se produce estando presuntamente en la oposición y con las políticas de destrozo seguidas por el PP, conocidas por el eufemismo de  “reformas”.

 3.981.956 individuos han votado al PP. Evidentemente hay entre ellos beneficiarios de sus actuaciones, pero en un número necesariamente reducido porque el pastel no es de proporciones infinitas. En consecuencia existen en España casi cuatro millones de personas que avalan cuanto hace el PP, sin preguntarse nada más.

 Dada la parquedad que con la realidad de este partido emplean los medios grandes, insistiré en un repaso –siquiera somero- de sus hitos reseñables. Se trata de una organización con Caja B y sueldos B procedente de donantes contratantes de obra pública, como ya ha certificado el juez instructor de la causa por corrupción de Gürtel/Bárcenas. Un partido que ha dado tales hachazos al Estado del Bienestar español que resulta irreconocible. Concretamente, el daño inferido a la sanidad pública –que era de las mejores del mundo- ocasiona ya víctimas reales y los repagos han convertido la salud en producto de consumo sujeto a precio y vaivenes del mercado. Los daños ocasionados en los derechos laborales son prácticamente irreversibles. El tandem interior/justicia se ha empleado a fondo en modificar los códigos con leyes francamente represivas e involucionistas. Y de sus acciones contra la mujer baste de ejemplo la elección de un candidato machista de manual que, por cierto, sale ya tan campante para Europa en nuestra representación.

 Todo esto y más lo aprueban y secundan casi 4 millones de personas. Individuos aparentemente normales se comportan de forma que daña al conjunto de la sociedad. Es verdad que en sus feudos tradicionales, Madrid y la Comunidad valenciana, los apoyos al PP han bajado casi a la mitad. También en Galicia sufre un importante retroceso. Pero todavía hay en esos lugares tan asolados quien va a una urna y dice: venga, adelante con ello.

 Las sectas destructivas no funcionan con lógica, les han programado para comportarse como soportes del líder al que siguen ciegamente. Para justificar sus atropellos con inverosímiles argumentos que en muchos casos ofenden a la inteligencia. Para amar a sus verdugos aunque llegaran a ejercer sobre ellos la tortura, y sin siquiera ser conscientes de ello. El personaje de la realista serie Juego de Tronos, Reek, Hediondo -desollado y mutilado, alojado entre los perros- que venera al tirano, sería un símbolo muy gráfico. Llevado al extremo, naturalmente.

 Por supuesto las sectas destructivas se dan, con mayor o menor nivel de abducción mental, en otras formaciones. En quienes buscan justificaciones a derrotas empecinadas como ocurre en seguidores del PSOE. En ese clima, Rubalcaba que se va diciendo que el nuevo Congreso seguirá el trabajo. ¿Ha entendido bien lo que pasa? ¿Lo han entendido sus compañeros? O entre quienes consideran un buen resultado el obtenido por Izquierda Unida que, ni con la debacle del PSOE y aun subiendo, consigue siquiera el  resultado de 1994: 13,44% entonces, ahora 9,9%. Su quinto puesto en la Comunidad de Madrid es definitorio. Izquierda Unida debe hablar… con Izquierda Unida en primer lugar.

 Mucho más terrible aún es el ascenso de la extrema derecha en Europa. Esa Francia que, con el Frente Nacional, emprende una contrarrevolución bajo el lema: Répression, inégalité,  haine et impunité ( Represión, desigualdad, odio e impunidad).  Dinamarca, Finlandia, Grecia, Hungría, Reino Unido, o Alemania con un escaño para un  partido directamente nazi, dibujan el desolador panorama.

 ¿Un voto de castigo? ¿A quién? ¿A ellos mismos? Les han programado para olvidar quiénes causaron la crisis, ya no se habla de los poderes financieros. Ni de las ayudas de dinero público que se les ha dado para mantenerse. Ni de las condiciones privilegiadas de las que gozan en sus préstamos. La culpa la tiene, oh, milagro, el pobre que vino en patera, o saltando una valla de cuchillas, a buscarse una vida mejor. Con enorme valentía, frente a la poca airosa actitud de los culpables de la crisis. O de quienes secundan desde sus casas la descomunal estafa. Votándola o absteniéndose como hicieron la mitad de los españoles y la mitad de los europeos.

 ¿Y quién programa a las sectas destructivas incapaces de ver la realidad?

  En algunas formaciones son simplemente sus líderes o la endogamia que les hace dar vueltas a una habitación sin ventanas a la calle. Pero el mayor peligro para la sociedad está en esas masas de abducidos que cierran los ojos ante toda amenaza aunque –como la peste fascista elegida en las urnas este 25 de Mayo- augure tiempos mucho peores. Los que se vivieron en los años 30 del siglo pasado. No es una entelequia: están aquí, los han votado personas como Usted o como yo.

 La historia estudiará la enorme responsabilidad de los medios de masas en la programación de la sociedad. Hurtando la realidad. O los datos objetivos que forman criterios. Inyectando –como el atracón de fútbol servido este fin de semana en particular por la televisión pública- evasiones que les liberen de pensar y les induzcan vivir despreocupados hasta de su propia vida. Con algunos de sus debates distorsionadores. Señalando a quien odiar. Alentando su pasividad.  Con su frustrante modelo social. Con pocos escrúpulos éticos.

Ejércitos organizados de zombies ya comienzan a atacar el espectacular éxito de Podemos. Les ha descolocado. Podemos, claro que Podemos. Queremos, debemos, es nuestra obligación imperiosa, desprogramar a las  sectas destructivas. Por el bien de la propia sociedad. Se hace con información, educación y apelando a su dignidad. Algo está cambiando, desde luego. Si a mejor o a peor dependerá de nosotros. Lo último, mirar cómo otros deciden la historia.

 

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