Todo es según el radicalismo del cristal donde se mire

“España no está para radicalismos”, acaba de declarar María Dolores de Cospedal. Cualquiera podría deducir que se refería –por aquello de la inmediatez– al arzobispado de Granada y su libroCásate y sé sumisa, recién publicado, que enseña a las mujeres a ser dóciles siervas de sus maridos. Pero no, aludía al PSOE y a su Conferencia Política de este fin de semana. Los socialistas dijeron “laicismo”. Hubo protestas por el apoyo a la monarquía –que se aprobó–. Proclamaron: “Hemos vuelto”. Desde la derecha sin remilgos, se deduce. Y, sí, hablan de la reforma fiscal que nunca hicieron y ahora prometen o de que las políticas sociales serán irrenunciables. José Bono –figura de tanto peso en el partido que hasta le confiaron la presidencia del Congreso– comenta que para ciertas cosas nada como la gente de bien: “En momentos difíciles, prefiero que el PSOE se entienda con el PP y no con IU”.

No es porque sea mayor y carca, Eduardo Madina, valor emergente, declara a La Marea que el PSOE sigue estando lejos de Izquierda Unida: “Seguimos siendo un partido con vocación de grandes mayorías, que no pierde de vista que, cuando se gobierna, se gobierna para quien te vota y también para quien no te vota, para quien te odia y no te va a votar nunca. Creo que es una diferencia sustancial respecto a las posiciones políticas de Izquierda Unida”.

Pero no hay que olvidar que los expertos en raíces y radicalismos son los miembros del PP. Los que saben de verdad qué es España. El secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle, ha venido a aportar luz sobre el tema. En un auténtico tratado sobre las raíces patrias, comparte conLa Vanguardia “una experiencia transgeneracional” con la tauromaquia. Eso sí que es España. La acaban de declarar bien de algo, con su asignación presupuestaria y todo, naturalmente. Se promovió una ILP y se aprestaron a darle la mejor acogida. Lamentablemente, coincidió con otra –avalada por millón y medio de firmas– para acabar con la lacra de los desahucios. Pero eso es una ordinariez que tiene muy poco que ver con España.

El Gobierno aspira –ya lanzados– a que la tauromaquia sea incluida en el Patrimonio Mundial de la Unesco. Alguien que conoce bien el organismo me comentó que no le darán ese título ni muertos. Pero el Gobierno se entretiene y –lo que es mejor– entretiene al personal. El caso es que Lassalle sitúa la tauromaquia entre los aspectos de la cultura española que constituyen “tradiciones vivas” heredadas de nuestros antepasados. Y añade otras dos indispensables: la Semana Santa –ésa tan española del luto, la sangre y los latigazos– y el “cante jondo”. Las tres aportan vivencias “que requieren de una protección que transciende el ámbito territorial de una comunidad autónoma”.

Pocas patas son tres para sostener una mesa, ésta de la gran España. Así que es preciso añadir unas cuantas más para que se siga asentando de forma firme e imperecedera:

Tenemos a la Virgen del Rocío como suprema conseguidora de empleos. Tan eficiente que ha añadido casi un millón de parados desde que Fátima Báñez la colocó al frente del Ministerio de Trabajo. Pero es para que luego, con la recuperación tan estupenda que se avecina, se noté más su acción cuando se anime a desplegarla.

La familia es otro de los grandes pilares de España. Dado que el libro de la sumisión marital es una traducción del italiano, convendría para ser más precisos traducir también la palabra: famiglia; Lafamiglia. La que hunde sus fundamentos en la mafia y la camorra. La que usa y abusa de razzias y vendettas y, como mínimo, de silenciar bocas. La que emplea a redes clientelares por proximidad de sangre e intereses. La que sitúa en todos los órganos decisorios –desde la judicatura al poder económico y político o la prensa– a miembros del clan para que obren a su favor en cualquier prebenda o litigio.

Enlazando con ella, la corrupción es igualmente una seña identitaria de España, sobre todo de la derecha más casposa. De la que se cree merecedora de todos los privilegios y ajena a toda ley. Y a fe que parece estar en lo cierto cuando obtiene tan amorosos cuidados, en algunos casos, del ejercicio de la Justicia. De la derecha que ve lógico aplicar a sus inferiores desde el racionamiento de la comida al derecho de pernada –real o figurado–. La Unesco sí debería estudiar la inclusión de la corrupción española entre los Bienes Inmateriales de La Humanidad o en el Patrimonio Mundial, incluso en el Galáctico. Tener a 46 millones de ciudadanos callados y sumisos –pongamos como mucho un millón menos que protestan– ante tanto latrocinio y atropello tiene mucho mérito. Hay que dar con la tecla empleada porque igual sirve para otros menesteres.

Radical viene de raíz o base. Alude a lo fundamental. A la causa u origen de algo. En botánica, raíz es el órgano de las plantas que crece en dirección inversa a la del tallo e, introducido en tierra, absorbe lo que precisa para el crecimiento. El radicalismo propicia cambios. Según la RAE, son en sentido democrático, pero eso no se tiene en cuenta. Hay unos funestos, los que el PP ve en el “nuevo” PSOE, el que “ha vuelto”. Éste se cuida mucho de ser confundido con Izquierda Unida –igual es también porque atesora un radicalismo malicioso– en la aspiración de que le elijan los votantes de derechas decepcionados del PP. Qué poco les conocen a pesar de los pesares. Y quien realmente está volviendo del revés España es el PP con sus “reformas”. Pero es que este radicalismo es del bueno, pata negra, español por los cuatro costados.

España está precisamente para radicalismos, los auténticos. Necesita –urgentemente– limpiar sus raíces de tanta porquería como se adhiere a ellas. Hundirse en la tierra de la decencia y la educación y no en un estercolero. Solo así podremos dar frutos. Ser radicales de verdad, ir a lo esencial, a lo que importa y beneficia a todos.

*Publicado en eldiario.es

Almunia: “Si todo tuviera el tipo de IVA general, España recaudaría el doble”

Lo ha dicho en RNE. Eso y muchas otras cosas… en la misma línea.

Le dejo el comentario a Trancos quien apunta en el blog:

Elemental, señor comisario de la incompetencia: con el pan, la leche, los huevos, la fruta, las verduras, el agua, las medicinas… con un tipo impositivo del 21%, (en vez del 4%) mientras hablamos de niños malnutridos y de abrir comedores escolares en verano para que coman por lo menos una vez al día porque la cosa del papeo no sabe de vacaciones, se recaudaría mucho más (o no, como se ha demostrado con la última subida). Lo que sí es seguro es que mucha más gente se estaría c****** en la madre que los parió (a ustedes, señor Almunia, en general, sin entrar en detalle).

Este tipo milita en el partido que aspira a gobernar cuando le toque, en régimen de alternancia, cuando la plebe se canse del PP. El partido cuya máxima preocupación al día de hoy es pactar algo con los otros. Para tener una sola voz contra Europa, dicen. O sea, contra usted, que por lo visto es Europa, y a la vez milita en el partido que pide un pacto contra usted (¡Uy, que dolor de cabeza me está entrando! ¡no entiendo nada!)

Al borde del precipicio

 Sé que es agorero, pero sólo pretendo aportar datos y únicamente de estos últimos días para evaluar cómo andamos. Y veo una escalada de circunstancias que conducen ¿al abismo?

Foto 2006 ¿Desde entonces caza elefantes el Rey?

El Rey Juan Carlos se va a Botsuana a cazar y matar elefantes. Y nos enteramos porque se rompe la cadera. Las críticas a su inoportuna, insolidaria y cruel práctica no cesan, mientras la familia y los medios nos cuentan lo valiente que es que no toma analgésicos y lo bien que se recupera. Añadamos el ya habitual desconcierto. Si se lo dijo al Gobierno,  si no se lo dijo…  En el PP cada uno que habla dice una cosa distinta.

Rajoy huye de los periodistas a los que deja con la palabra en la boca mientras su popularidad y su prestigio  se desmoronan.  Lo mismo que las de sus ministros.  Aún así todavía un porcentaje  notable de españoles,  el 38%, seguirían dándole su apoyo según un sondeo de Metroscopia. Deben ser los que creen a Cospedal y a todos los demás cuando dicen que todo se arreglará. O aquellos que caminan divinamente siguiendo el paso de otros en manada gregaria. Aunque  padezcan la depresión y angustia  generalizadas. Para ayudar al “optimismo”,  contamos con una oposión -todavía- mayoritaria que ya solo congrega un 23% de atención  y cuya tibia y acomodaticia respuesta le augura -de no cambiar- días peores.  Al menos de entusiasmo.  

Y entretanto crece el acoso y la desconfianza hacia la España de Rajoy. Hasta los elogios neoliberales vienen cargados de metralla. Ya es un clamor que austeridad sin crecimiento lleva a la ruina (de la sociedad, del país, no de quienes se lucran con estas políticas) y que nuestro PP es el adalid de ese suicidio social calculado.  Tanto The Wall Street Journal como The Washington Post dedican sendos editoriales a decir que la draconiana austeridad decretada por Merkel y Rajoy  conduce al fracaso.

  Mucho más cerca, el economista Albert Recio, coautor de Actúa, aseguró en la presentación de Barcelona que ese “pues ya (después de los 6 millones de parados de este 2012) se arregla a continuación” que repite el PP, así ni por milagro. Menos mal que no todos estamos únicamente deprimidos y angustiados.

  Y a todo esto… gran hito mediático y social que hace un siglo se hundiera un barco de pasajeros. En este hoy desgraciado mundo ya no sabemos si se recuerda al Titanic o a la película, estratégicamente remozada. Al precipicio ya digo. El que quiera aún puede darse la vuelta. En este caso seguir la senda resulta un tanto peligroso.     

La cámara de criogenización del PP y otros ejemplares

Lo escribí hace año y medio, y el tiempo ha venido a darme la razón. Mantenía entonces que el secreto mejor escondido del PP era esta cámara de criogenización, muy sofisticada, en contra de lo que pueda parecer. Conserva los cuerpos (con su cerebro dentro, naturalmente) a temperaturas superiores a 120 grados bajo cero, pero, a diferencia de las más comunes que aguardan progresos científicos para revivir a sus ocupantes, de ésta se puede salir en cualquier momento, completamente sano (o tal como se haya entrado, que tampoco hace milagros). Su fin principal, por tanto, es conservar en el pasado, detener el tiempo.

La primera pista sobre la criogenización del PP, nos la dio Mariano Rajoy hablando de El Tato, un personaje muy de moda en España cuando él entró por primera vez en la cámara cercano a su adolescencia, recuerdo que lo mencionaba mi abuelo. Cuando la abandonaba –antes de ser presidente porque ahora parece que se encuentra permanentemente en ella- iba soltando giros tan arcaicos como “de matute”, “escurrir el bulto”, “¿de qué sirve cambiar la peana sin cambiar el santo, “Una imagen vale más que mil palabras”, o “todo el mundo”, expresión, esta última, utilizada por Ortega y Gasset en 1930 para definir características del hombre-masa, vehemente apasionado de la mediocridad.

Ingenua de mí creía imaginé entonces un sistema de mantenimiento que tan sólo pretendía conservar las esencias de la tradicional derecha española. En períodos críticos, cuando soplaba algún viento de progreso- se llegaba a técnicas extremas: rebajar la temperatura, aumentar el tiempo de exposición, y dotar a la cámara de un dispositivo que recita el antiguo refranero español y que va directo al subconsciente. En la placidez del sueño –y del franquismo según reza de saludo Mayor Oreja, otro usuario destacado del congelador-, se escuchaba:

A buen entendedor, pocas palabras bastan.

A enemigo que huye, puente de plata.

A otro perro con ese hueso.

En el país de los ciegos, el tuerto es el rey. (Éste en particular cala hondamente)

En casa del herrero, cuchillo de palo.

Más vale pájaro en mano que ciento volando.

Nadie tira piedras a su tejado.

Temprana es la castaña que por mayo regaña.

Todo depende del color del cristal con que se mire.

A buenas horas, mangas verdes.

A la fuerza, ni los zapatos entran.

En posteriores indagaciones hallé que, del rosario de frases, habían retirado –en estricta aplicación de la neolengua y el fomento de la memoria de pez- algunas que podían ser perturbadoras:

A caballo regalado no le mires el diente.

Bien predica quien bien vive.

Ojo por ojo, diente por diente

Al que buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.

Cada palo aguante su vela.

En boca cerrada no entran moscas.

A mucho hablar, mucho errar.

Y héteme aquí que por la gracia de las urnas –y de una ley electoral muy bien pergeñada para el objetivo que dota de mayorías absolutas por el voto de un tercio de los electores, poco más de 10 millones de personas en todo el país- el PP ya ha salido de la cámara, incluso del armario. Aunque evidentemente la sigue utilizando de retiro espiritual y conservador de las esencias algunas horas al día.

A mes y medio de su toma de posesión han irrumpido en tromba desde el medioevo y las diversas dictaduras que nos han asolado para hablar de “Gibraltar español”, “nación española”, “aborto culpable” (y de momento sin hoguera reservada como manda la tradición a jueces que meten las narices donde no deben), sufridos palos del varón en “el entorno familiar”, comprensión a la “picaresca” (corrupción). supresión de educación en la ciudadanía y sí en el fervor religioso católico, moros (o cualquier extranjero no millonario) indeseables, ladrillo como fuente de ingresos a particulares, trasvases faraónicos, expurgación de sus bienes y derechos a la plebe, autoridad, mucha autoridad, y austeridad, mucha austeridad, aunque solo para la chusma del sistema (casi todos)… “como dios manda”.

 

Aunque empiezo a sospechar la proliferación de cámaras de criogenización en todos los partidos –confirmada en el caso del “nuevo” PSOE- , sindicatos, organizaciones empresariales, profesionales y sociales, y la existencia de un inmenso congelador –que en este caso ya ni mantiene constantes vitales- de uso común en buena parte de la sociedad española. Y mundial, con excepciones.

¿Una Constitución neoliberal sin referéndum?

Zapatero se despide a todo lo grande. Acaba de proponer reformar la Constitución para fijar en ella un techo al déficit público. Es lo que mandaron Merkel y Sarkozy y, lógicamente, Rajoy está de acuerdo. Esto implica consagrar el neoliberalismo en nuestra Carta Magna, segando el camino a cualquier progresista que pueda llegar en un futuro al Gobierno. Es un error monumental que ni siquiera la “Biblia” neoliberal, el Wall Street Journal, consideraba que fuera posible en la vieja Europa: pretender fijar en las Constituciones un tope de endeudamiento es una medida de derechas que difícilmente aceptarán los Parlamentos de “las 17 democracias” –decía- afectadas por su pertenencia al euro.

Pero, más papista que el Papa en cuestión de neoliberalismo, nuestro derrotado presidente se dispone a ponerlo en marcha de inmediato. Los países que guardan el espíritu de la vieja democracia europea –su inventora- que hagan lo que quieran, pero España ya acata… y siega el futuro. ¿No estamos viendo que las políticas que siguen no funcionan? Estamos cayendo en una nueva recesión. Da que pensar que sea precisamente lo que buscan. No pueden estar tan ciegos. Pero es preocupante que esto coincida con la aplicación de la “mano dura”, como ha hecho Cameron en Gran Bretaña o… la policía española estos días sin ir más lejos.

Pero una reforma de la Constitución en un sentido tan grave no se puede hacer sin un referéndum como ha propuesto Gaspar Llamazares. No podemos consentirlo. Y arbitrando información adecuada a los ciudadanos para que no se dejen embaucar en la política del sonajero, que tan genialmente describe hoy Jesús Mota.

¿Qué desarreglo psíquico ha podido llevar a Zapatero a formular semejante propuesta para cuatro días que le quedan? ¿Cómo no le dimite el gobierno en pleno y cualquier militante del PSOE al que le quede una brizna de socialdemocracia en la sangre?

Está bien claro que la sociedad tendrá que tomar la iniciativa ante tanto desbarajuste: tenemos que exigir un referéndum, repito. Y arbitrando medidas para que exista información veraz. Traer incluso a Stiglitz y a Krugman a hablar en el Parlamento y en “prime time” de la televisión pública. Que expertos de todo tipo muestren las evidencias de los datos. Se diría que Zapatero ha perdido la razón, incluso la vergüenza.

Actualizo: Puede no tenerlo tan fácil como cree: “Si el Gobierno español decidiera asumir la exigencia franco-alemana, el camino para una reforma express se antoja casi imposible: solo con que se oponga una décima parte de los diputados, habría que disolver las Cortes y convocar referéndum“.

Lo urgente es que nadie se deje embaucar.

Otra actualización:

  Como entiendo que algunos vaís de buena fe (salvo el premio nóbel que dice ser economista más abajo), enlazo un artículo de Joseph Stiglitz, Premio Nóbel de Economía auténtico:  “Un contagio de malas ideas”.

 Por otro lado, como dice Ángels,  en Reacciona está bien clara la explicación de por qué limitar el techo del endeudamiento es… “una mala idea”. Una idea neoliberal que nos está llevando a todos a una nueva recesión mundial sin salir de la anterior. ¿O es que los datos tampoco sirven?

Otro artículo. Paul Krugman. Premio Nóbel de Economía. La falsa ilusión de la austeridad. Pero veo que la política del sonajero funciona de maravilla para tergiversar lo que sea menester. Tenemos que rebelarnos a eso cada día más. Nos jugamos mucho.

Actualización 20.15. Nuestra amiga la economista Ángels Martínez Castells explica muchas cosas, y muy claras, en El Tratado de Lisboa, la reforma golpista y el referéndum necesario.

Bailar pegados

 

“Bruselas” abrió de nuevo la boca y -como siempre- nos echamos a temblar. Los recortes que sufrimos aún no son suficientes. Ahora la UE pide que España aumente el IVA y los impuestos sobre la luz, el gas y las gasolinas “para poder bajar las cotizaciones a la seguridad social de las empresas, que así podrían ser más competitivas”. Es decir, pagamos entre todos que los empresarios ganen más. También apremia con esa “reforma” laboral que quiere que la revalorización salarial en los convenios no sea automática, sino que se ajuste a lo que los jefes entiendan por productividad. En ropa interior nos van a dejar.

Recomienda también establecer “techos de gasto en todas las administraciones públicas” (siguiendo ya se sabe la doctrina neocon y no la del tambien liberal, aunque decente,  Keynes) y finalmente se entrevé que le gustaría mayor entendimiento entre ganadores y perdedores por la gracia de los votos, a la vista de las barbaridades que estamos escuchando.

El mejor editorial lo ha he hecho Forges:

Esenciales los delfines y los calzones quitados.

Bomberos mediáticos

Los medios españoles parecen bomberos en precario –tan en precario como los del Madrid revalidado por el PP- que acuden a apagar fuegos inmediatos, sin apenas analizar las causas de tanta ignición. Ahora acuden presurosos a echar agua sobre el PSOE hundido, olvidando, por ejemplo, las llamas prendidas en toda España de rechazo a la clase política. El #15M está para ellos prácticamente liquidado y ahora toca “organizar” a los socialistas, eso sí con soluciones clásicas que indican que continúan sin enterarse de nada, lo mismo que el propio PSOE, y el PP victorioso.

No son convenientes las primarias, sentencian. Pues verá, lo inaplazable es volver del revés los partidos políticos, que siguen siendo el tercer problema más grave para los españoles y que tiene en las calles a miles de personas. Las causas principales persisten y aún se acrecientan. El triunfo del PP –no por esperado y lógico- ha aumentado la sensación de hastío de la ciudadanía. Esto no es un sarpullido primaveral. Aquí está su mapa conceptual.

Zapatero se propone –dice- seguir con “las MERMAS sociales que España necesita”, y MAFO, su lugarteniente al frente del Banco de España, llama a implantar las reformas internas del mercado laboral “lo antes posible“, porque “algunos empresarios tienen horror a contratar”, no como en los países nórdicos. Matemática para tontos, porque resulta que en los países nórdicos ganan el triple que nosotros y no hay ni un mísero “mielurista”. Y el espíritu cívico de una democracia arraigada logra dar trabajo y tenerlo. Ahora bien, la empresa que contrató a este viejo “socialista”, Miguel Ángel Fernández Ordoñez –el Estado- es extremadamente generosa con él: le paga 165.026 euros anuales, y le espera una jugosa jubilación. Realmente los ciudadanos estamos espeluznados por haberlo empleado. Ah, que no fuimos nosotros directamente, fue nuestro representante José Luis Rodríguez Zapatero.

Y aún así los bomberos mediáticos piden al PSOE más de lo mismo: continuidad. Los conservadores, elecciones generales, también el PP, claro está. ¿La euforia del triunfo no les permite ver la patata caliente que le han entregado los ciudadanos? Especialmente los que no les votaron, muchos millones.

Es imposible que dentro del PP no haya más que esta caspa añeja que florece en su cúpula. Como imposible es también que no haya socialistas afiliados que sientan vergüenza de lo que ha hecho su gobierno. ¿Dónde está la solución? En las bases, en la profunda regeneración interna, en las ideas, en la coherencia, en el debate para lograr todo ello. Tan persistente ceguera no puede acabar bien. Para ellos, para la España oficial y artificial. Sigue siendo inaplazable que bajen al ruedo, escuchen a la ciudadanía, y planifiquen. Siquiera algo. Basta de correr con la manguera sin criterio.

La España oficial sigue apagando conatos de incendio, sin saber que el fuego de la indignación, la reacción positiva de construir lo que no hacen quienes deben, surgirá una y otra vez, porque le asiste la razón.

Elecciones ¿qué ha cambiado?

Es importante no perder la perspectiva. Lo que los españoles hemos votado es a quiénes entregamos la gestión del dinero de nuestros impuestos, para que la lleve a cabo según su criterio o ideología. La llave de la sanidad, la educación, los servicios sociales con sus políticas sociales naturalmente, el agua, el transporte público, las televisiones autonómicas y las concesiones a las TDT, la adjudicación de obra y obras a determinadas empresas, la venta de lo que sea menester, la promoción de la cultura, la publicidad institucional o esa apenas conocida adjudicación de dinero público para subvenciones. Los mandos de las tuneladoras, naturalmente. Por ejemplo.

Y lo hemos hecho en momentos de precarios presupuestos que, además de la crisis general, llegan con el ladrillazo desinflado que tan buenos réditos dio en el pasado. ¿Cómo apañamos ese problema? ¿Con el derroche habitual? ¿Y cómo se conjuga? ¿Quienes están en el poder en las corporaciones han dicho que lo vayan a hacer de otra forma a como ya lo hacen? Pues igual hay que seguir vendiendo a manos privadas el patrimonio público, el costeado por los ciudadanos.

 

Cuando Rajoy dice, emocionado, convencido y orgulloso, que “El PP ha cosechado el mayor triunfo de su historia” en unos comicios locales, me preocupa. Me preocupa muchas veces Rajoy, para que voy a negarlo. ¿Haciendo qué ha obtenido el PP ese innegable y clamoroso triunfo? ¿Leña del árbol caído? ¿Es capaz alguien de recordar algo más? Seamos precisos: ha perdido el PSOE, justa y… clamorosamente.

Hoy España es más azul que casi nunca. Democráticamente, por supuesto, al menos en esta democracia secuestrada por “los mercados” y sus colaboradores varios. El imputado Camps, como tantos otros imputados, revalidada su mayoría absoluta. Las listas con imputados de Aguirre en Madrid y diversos municipios, también. La Murcia que ha visto caer en un terremoto de escasa intensidad algunas de sus casas podridas por la especulación inmobiliaria, más de lo mismo. Baleares olvida la era Matas que edificó aquel palacete para su uso y propiedad privados con angelotes meones y todo. Alicante premia el trapicheo –hoy encausado- de las basuras del caso Brugal. Castilla-La Mancha regala un sueldo más a ese ejemplo de trabajo, prudencia, coherencia y agudo discurso que es Dolores Cospedal. Barcelona se va al azul barretina de los chicos de CIU para privatizar hasta las aceras, cuando tiene en la calle a miles de personas ya protestando por los recortes en Sanidad de la Generalitat convergente. Y allí mismo, en Cataluña, obtiene cargos un partido ultraderechista y xenófobo e incrementa sus votos el similar PP catalán dirigido por el “embotoxado” rostro de Alicia Sánchez-Camacho.

Casi un millón de votos nulos y blancos, que se situarían como la cuarta fuerza más votada de computarse. Once millones de abstencionistas. Izquierda Unida sube 200.000 votos en toda España en una oportunidad única de triunfo arrasador… y no parece que se lo esté haciendo mirar. Ni Tomás Gómez en Madrid con una derrota histórica que atribuye a que “algo hemos hecho mal los socialistas”, sin mentar la primera persona del singular. Y para completar el pastel, sube como la espuma el “Partido de Rosa Díez” –así se conoce a UPyD- subproducto político del populismo y el rencor. Estamos aviados.

Y lo estamos doblemente. Zapatero acudió a su comparecencia ante los españoles para reconocer la derrota, en su coche oficial, en el que va sentado a su lado el consejero de Telefónica, Javier de Paz. Ya ni disimular.

Y dice que se queda y ¿para qué se queda? “Para completar el proceso de reformas”. Es decir, para seguir haciendo el trabajo al PP, dejar expedito su camino, y arrasar en tierra quemada el de su sucesor en el PSOE. Mientras –que es lo importante- ajusta un poco más el nudo gordiano sobre el cuello de la sociedad en general.

No perdamos la perspectiva, ésta es la misma “clase política” que los españoles sitúan como tercer problema del país, solo por debajo de los lacerantes problemas económicos. Nada ha cambiado. No mucho. No os dejéis deslumbrar por las grandes portadas de un día -o todo lo que lo quieran estirar- que piden el cambio, ni por la euforia del PP. ¿Qué cambio? ¿Rajoy, Arenas, Aguirre, Camps, Rudi y demás… son “el cambio”? Solo falta Fraga. Seguimos sin tener “pan para tanto chorizo” diseminado por el país, ni políticos que se lo merienden y defequen.

¿Arreglará no sé qué crisis  ya  (nos asolan muchas) un partido neoliberal-pata negra? Hace falta ser incautos. O inconscientes. O sabe dios qué. ¿Desinformados?

Una marea azul -tan uniforme- gritaba en la calle Génova que “esto sí es democracia”, cargada de temible odio en sus voces, por cierto.

Otra marea ciudadana se asienta en decenas de plazas de España. Dicen que “no van a comentar lo resultados electorales porque tienen otras prioridades”. Y es cierto que hay más lucidez, interés y realidad en cualquiera de estos corrillos para discutir lo que nos interesa que en ningún debate que nos retransmiten del Parlamento. Igual a puerta cerrada sí ponen los codos sobre la mesa. ¿Sí? Pero no olvidemos que corre la Historia demasiado de prisa, apenas nos queda tiempo para Reaccionar. Y el caprichoso criterio de los medios puede dar ya por amortizado el movimiento.

Probablemente el PP se quemará bastante en su poder omnímodo (ayuntamientos, comunidades, en la UE neoliberal que decreta los “ajustes” donde es mayoría ya) porque además no presta oídos a la realidad. Esperemos que alguien en el PSOE lo haga y además aparte del poder a ese insensato que se propone “culminar el proceso de… mermas”.

Entretanto, la tarea más urgente, muy urgente, es inyectar en vena en este país educación e información. Educación lo primero para saber que sin información uno es poco más que un vegetal. Una vez educados e informados –como se ve están los ciudadanos de los “soles” esparcidos por las plazas de España- que voten lo que quieran. El voto nos afecta a todos. Pero, por favor ¡Dejen de mirarse el ombligo!

Davalon Art. Proyecto de portada "España,ombligo del mundo"

Zapatero, aciertos y errores

José Luis Rodriguez Zapatero por Marisa Flórez. El País

Cuando le vi en televisión, durante el congreso que le eligió Secretario General, me atrajo su aire nuevo. La llamada “vieja guardia” del PSOE nunca le quiso. Solo le perdonaban sus aciertos. Hizo una oposición moderada y constructiva al PP de Aznar. Ya en el Gobierno también advertí en Zapatero, un decidido interés por modernizar España y situarla al nivel de los ciudadanos europeos –nada que ver con la UE-, hablo de la sociedad europea que está a ocho mil ochocientas ochenta y ocho leguas de la nuestra.

Impulsó leyes a ese fin. El divorcio rápido ayuda a muchas parejas a rehacer su vida. La ley de Igualdad y de Conciliación de la vida laboral también fue un importante avance. Más aún, en este país de machismo genético, muchos se han acostumbrado a ver mujeres en altos cargos de decisión. La de Dependencia empieza a resolver un problema eternamente aparcado e imprescindible, aunque no terminan de aplicarse por carencia de medios, y mala voluntad de los gobiernos conservadores de algunas comunidades. Homosexuales y transexuales se han visto “convertidos” en personas ¡qué gran adelanto! Avances progresista en la selección genética e investigación con células madre. La ley del tabaco inicial que se desmadró en el absurdo –en mi opinión- con su reciente reforma, era lógico aplicarla. Una ley del aborto europea. Impulsar el estudio de Educación para la ciudadanía. Nadie había hecho antes estas leyes para abordar esos asuntos concretos. Veremos lo que duran en manos del PP, si llega a gobernar.

No se atrevió sin embargo, en esa línea, con la separación real de la iglesia católica del ámbito público, manteniendo sus subvenciones y privilegios. Ni a regular el derecho a una muerte digna. Y estos errores se pagan.

En política internacional, no se doblegó ante Bush y sus desaires. O se acercó cuanto pudo a Europa, no era culpa suya que la UE sea como es. También habrá, en su momento, que “reconstruirla” para que se adapte al servicio de los ciudadanos. No es tan difícil, se logra con votos.

Ateniéndonos a los datos, a las cifras no opinables, es cierto que España tuvo una economía muy saneada durante la primera legislatura del Gobierno de Rodríguez Zapatero –por mucho que el PP, entonces y después, lo negara-. Llegar incluso al 4,1% de crecimiento -primer trimestre de 2.007- no es tarea fácil. Vino acompañada de una espectacular generación de empleo -3.000.000 de nuevos puestos de trabajo- y quedó dinero para medidas sociales. Los neoliberales europeos nos adoraban y hablaban del “milagro económico” español como algo a imitar.

Lo peor que hizo entonces Zapatero (y su gobierno) fue seguir sustentando el desarrollo en la burbuja inmobiliaria que se sabía terminaría por explotar, sin mirar al futuro. Y llegó la crisis financiera mundial. Y los gobiernos dijeron que iban a “refundar el capitalismo”, pero los poderes económicos no estaban por la labor, todo lo contrario. En la presidencia española de la UE, que además cambiaba a tener tres inoperantes presidentes al mismo tiempo, decidieron amargarle la fiesta. Era socialista, no tenía mayoría absoluta en España, nunca la tuvo tampoco. Y el “adorable” Zapatero se convirtió en la víctima a perseguir, junto, naturalmente, a los países y presidentes díscolos –algo- con la religión económica imperante, como Grecia y Portugal. Irlanda se fue al abismo ella sola, con amores neoliberales y todo.

La culpa del paro en España no es ni de broma culpa de Zapatero, pero tampoco solucionó el problema. Ha sufrido una oposición cerril y manipuladora que aún osa sacar ahora la bandera del terrorismo como arma electoral. Y no ha sabido defenderse de ella, pasando a ser considerado el peor presidente de la democracia, cuando hemos tenido nada menos que a Calvo Sotelo y Aznar. Incluso a Rajoy de vicepresidente.

Y le llamaron a capítulo: “reformas” o te hundimos el país, y héteme aquí que Zapatero abraza el neoliberalismo con fruición, tanta que parece imposible sin cierta tendencia previa. Y cede hasta el insulto: rebaja de sueldos, pensiones, jubilaciones (el aumento de la edad solo va encaminado a pagarnos menos)… la sociedad servida en bandeja a los poderosos. Porque además se niega a imponer en España un sistema fiscal justo: los ricos aquí siguen sin pagar impuestos. Ni siquiera acaba con la ley y la práctica de que quien no puede pagar la hipoteca (que tan fácilmente se adquiría desde hacía bastantes años, populares y socialistas) pague la deuda con la entrega del piso. Más aún, los grandes empresarios y banqueros que solo crean un millón de puestos de trabajo porque se dedican a especular con el aire financiero (y eso no revierte en la sociedad), se han convertido en la tercera cámara española. Una cesión sin paliativos. La Ley Sinde por mandato estadounidense y de los lobbies de la industria y de los llamados creadores, fue otro error clave. Y el desmantelamiento de la televisión pública, que, hoy con una deuda de 47 millones de euros al no tener publicidad ni buena gestión, se ve en la encrucijada de lo que el manual neoliberal marca para acabar definitivamente con ella o venderla. ¿Todo esto lo arreglará el PP? Permitidme que me ría, o que llore, no sé.

José Luis Rodríguez Zapatero, resumió, recién reelegido presidente del Gobierno por segunda vez, en unas frases inadvertidas que vi en alguna cadena –no recuerdo cuál-, el espíritu que debe impregnarnos para progresar en cualquier aspecto: “más reformas, más cambios, no rendirse nunca”.

Seguro que no pensaba en las mermas –no reformas- que terminó aplicando. Lo peor que ha hecho por tanto –en este agridulce balance- ha sido no dimitir cuando le ordenaron las “reformas”. Tuvo que dejar la labor a sus dueños naturales: los neoliberales del PP. Le queda un año en el gobierno, mucho me temo que terminará por desmantelar el mísero estado del bienestar del que España disfruta. Dejará debajo en consecuencia tierra quemada. Para que are y profundice en ella PP. Mal lo tiene el sucesor de Zapatero, por más que me consta no todo el Gobierno secundó su actuación. Malos tiempos, si no reaccionamos. Espero que lo que queda de una sociedad no pervertida se constituya en mayoría decisoria. Yo sigo pensando que no hay que rendirse, sino apartar en  lo posible a los torpedos que intentan obstaculizar el camino.

Déjeme Vd. en paz, estoy saturado

¿Que científicos de la NASA van a anunciar que hay vida extraterrestre? Déjeme Vd en paz, estoy saturado. ¿Que no era vida extraterrestre sino una bacteria rara en aguas de nuestro propio planeta? Pues vaya birria. Para quienes amamos la información, sabedores de su importancia vital para ser ciudadanos con criterio, estos días son, gracias a las revelaciones de wikileaks un festín. Las críticas llueven incluso de periodistas. “Son demasiados impactos, la gente se cansará -¿yo me canso?-“. “Total no dicen nada nuevo, ya lo sabíamos”. “¿Alguien pensaba que la diplomacia y el mundo funcionan de otra manera?”. La facción entusiasta les argumenta: “El hecho de que las élites de poder (e incluso cierta prensa) estén reaccionando violentamente parece confirmar que la teoría política del hacker australiano (Assange) es correcta, y que los poderes fácticos se sienten verdaderamente amenazados”, resume Pepe Cervera. Así es. Enemigo público número 1, políticos que quieren matarle por su “justicia” expedita, el portal boicoteado.

Wikileaks nos ha contado, en cables con el sello de las embajadas estadounidenses, como poco la corrupción que impera en muchos países, en muchos gobiernos, sus miserables servidumbres. Pero es que, además, los medios traen más noticias, vaya por dios. Vamos a ver que, concretamente en España, son nefastas. Como los tres millones de euros que se embolsó la trama Gürtel, vinculada al PP salvador, solo con la visita del Papa a Valencia. De nuestro dinero, del que yo misma necesito, sin ir más lejos.  Y este chico,  Zapatero, abdicando de su ideología si alguna vez la tuvo, junto a todos los socialistas con responsabilidades públicas que se refugian en el “sentido de Estado” para privatizar empresas muy rentables -obteniendo el pan de hoy y el hambre para mañana- y quitar 426 euros a los parados de larga duración. Pues no,  cuando se incumple un programa hay que dimitir. Y dejar paso a la derecha titular, afín absoluta de los mercados, para que la ciudadanía desinformada sepa lo que vale un peine.

¿Y el PP? Nada, que Aznar dijo que igual si la cosa se pone muy fea vuelve a la política para salvarnos. Que no le gusta Rajoy, su elegido. Y Gallardón, el amado dilapidador de dinero público, se postula para sustituirle. ¿Y Aguirre? De ella y sus obras hablo al final del texto.

Tanto a los políticos como a la audiencia, le sobran ya los 26.000 parados más del último recuento. Los cuatro millones, o así, oficiales. Lo mejor sería meterlos en una bolsa o en una balsa, librarnos de ellos e iniciar un nuevo punto de partida ahora que parece que, una pizca y por unos días, hemos tranquilizado a los mercados. Son tan molestos. Un auténtico lastre.

¿No es esencial la información? Ah, pero es que “es demasiada”. “Yo de esas cosas no entiendo, no me interesan, quiero divetirme. De mi vida y mi futuro… no entiendo”. Tampoco lo hacen los telediarios, la fuente donde bebe una mayoría votante. La jugada de Zapatero para dar negocio y poder a sus amigos a costa de la televisión pública, ha acabado en fiasco. Cuatro y La Sexta –sus apuestas- desaparecen engullidas por las clásicas: Antena 3 y Telecinco. Sus informativos, cargados de sucesos y banalidades, son programas de entretenimiento para masoquistas morbosos. Y TVE, especialmente en el TD2, el reino de Poncio Pilatos.

Si ante todo lo que está sucediendo y se está revelando, presenta a la audiencia: “Éste dice que ha ocurrido esto, pero el otro, el implicado, contesta que no y, yo que soy la repera de objetiva, no les doy ni un dato para que tengan una base como es la obligación del periodista”. Y a ver que opina el PP que tiene que salir todos los días. Y ponemos a Llamazares un cachito que parece que tiene una opinión “como diferente”. Y si alguna vez nos mojamos que sea para mostrar una gracieta como esta parábola neoliberal:

949297.shtml

Ay, pero los medios conservadores, apartados de la tarta de wikileaks, la ultracaverna cuyas cadenas de televisión propició fundamentalmente la imprescindible Esperanza Aguirre que aguarda su momento para vender hasta el suelo bajo nuestros zapatos, son bastante menos “objetivos“. Uno de sus mejores amigos y protegidos, Federico Jiménez Losantos pide hoy en El Mundo, de Pedro J. Ramírez un golpe de Estado. Lo hace mucho, pero parece que ahora nos pilla un poco más enfadados. Y, además, estamos en grave peligro de “rescate” en cuanto los mercados vuelvan a “intranquilizarse”. La inefable “bienpagá“, Cospedal, declara también en El Mundo: “Con este Gobierno, la democracia está en peligro”. ¿Peligro? Hay que actuar. La solución la tiene alguna otra bacteria con cianuro:

Escribe Jiménez Losantos (en El Mundo de Pedro J, ya digo y mentando la cuando menos oscura jugada de la Zarzuela):

“España está tan horriblemente mal que cualquier remedio, venga de donde venga y llegue hasta donde llegue, es bienvenido. Sin embargo, lo que tenemos, por encima de esta crisis económica que nos puede llevar en un par de meses a la suspensión de pagos es una auténtica crisis de régimen, que debe ser abordada como tal y cuyo único remedio es el que los grandes empresarios y amigos del Rey han elevado a su consideración, seguramente porque lo había pedido”

(…)

Pese al descrédito del concepto, que recuerda las vísperas del 23-F, España necesita mucho más que el entonces famoso «golpe de timón» de Tarradellas y el «Gobierno de gestión» que aborde las reformas económicas e institucionales que nunca hará un candidato electoral. Con un gobierno presidido por un independiente que forme un gabinete de emergencia y unidad nacional -con Mas a prudente distancia-, España podría atisbar alguna posibilidad de salvación en 2012. En una campaña electoral de dos años es rigurosamente imposible. La suspensión de pagos impondrá soluciones de emergencia. Hagámoslas antes de que nos las hagan”.

 

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