La credibilidad rota es irreparable

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Después de cuatro horas en las que miles de personas se manifiestan de forma pacífica, surgen los disturbios… a tiempo para entrar en los telediarios. Para acudir a las portadas de los medios afines al PP en ideología y carácter. Es un clásico. Encapuchados contra fuerzas pertrechadas prácticamente de armaduras. Jamás se vio violencia mayor dice la delegada del gobierno. Puede ser hasta cierto,  no sería raro -motivos sobran-, tampoco aclara quién la provocó; lo peor es el cúmulo de dudas que nos asaltan. Es que a este gobierno y todos sus adláteres ya no les creemos.

Las mentiras de Rajoy, de Soraya Sáenz de Santamaría, Cospedal, González Pons, Floriano, de cualquiera de ellos en quienes se repare, pueblan las hemerotecas, incluso de su viva voz. La falsedad como norma de vida, la falacia como deporte, los embustes como medio de obtener los fines perseguidos, la invención interesada llevada al extremo. Mucho más allá de las posibilidades de ser aceptada por una sola persona con dignidad y un cierto criterio, siquiera mínimo.

Es a diario. Este gobierno podría inventar el género del sainete trágico con todo lo hecho y dicho, filtrado, expuesto y no expuesto, en la tragedia de Ceuta. Saldada, no lo olvidaremos nunca, con la muerte de 15 inocentes. Escudados en esa sucia maraña ni una dimisión se ha producido, pero no nos han convencido.

Cuanto más impostan la voz para mencionar –paladeando cada sílaba- “Estado de Derecho” y “Democracia”, más notorio nos resulta su ancestral desprecio por estos conceptos. El engolamiento y la teatralidad al pronunciarlas va en proporción inversa a su estima por las libertades de los otros. No cuela.

La creatividad desplegada para embaucar con artimañas en los datos económicos sería de premio internacional si no fuera tan tosca. Reparemos en Cristóbal Montoro, por ser el más reciente. Va el hombre y se encarga un informe a un grupo de sabios –todos hombres, viejos y de traje riguroso-. Le dicen que hay que subir impuestos. Crece el temor de la ciudadanía esquilmada. Se planta en la rueda de prensa del consejo de ministros y rechaza a sus expertos porque la subida del IVA ya ha conseguido reducir el déficit y España está que se sale.  Ha cumplido paso por paso las técnicas de la manipulación –de Maquiavelo a Goebbles pasando por Esperanza Aguirre-. Llamas a unos técnicos para que digan lo que quieres, creas la alarma y luego rebajas la amenaza para que se acepte el mal menor sin rechazo. Y sales impoluto. Hasta agradecidos quedan algunos.Tan obvio que sonroja.

 Otra cosa es que existen muchas dudas acerca de si conseguirá alcanzar los objetivos de déficit. Lo que sí está claro –y tenemos que repetirlo- es que el PP ha elevado la deuda pública del 68,5% al 94% en insólito récord histórico y que esa cantidad por la que nos han endeudado no hay quien la pague. Pero Montoro ha cumplido con el sector bobalicón de sus votantes, ésos que no estiman su cerebro más que las uñas de sus manos.

 Cuesta mucho lograr credibilidad, es algo que se labra a lo largo de los años. Se teje con una sustancia rica pero frágil porque se quiebra al primer golpe o a los dos o tres errores. Como un cristal exquisito. Y no es posible pegar los pedazos rotos. Una vez que el político, el periodista, el médico, tu novio o tu padre te han engañado ¿Cómo volver a creerle? ¿Cómo admitir que ahora te dice la verdad? ¿Qué sentido tiene hacer ese esfuerzo?

 El paternalismo autoritario de la derecha más rancia –hay otra- se empecina en contarles a sus adeptos que la nevera está llena, aunque ellos al abrirla la encuentren vacía. En describirles los manjares que la pueblan a ver si olvidan las telarañas de su estómago. Les mandan a la socia dela Virgen del Rocío dando saltitos y ya entra el sueldo en casa. Abre la boca la poderosa vicepresidenta o sus rivales y amigos y la be vuelve a ser la be y no la zeta. Se le dispara el tic del ojo a Rajoy y ya encontramos guía para distinguir si la mentira es cum laude o solo digna de un aprobado en falsedad. No, ya ni dudas albergamos. No les creemos. Ni comprendemos siquiera cómo se atreven a declarar nada después de haber sido pillados en tan ingente cantidad de renuncios.

 Si los militantes activos del PP, investidos de periodistas para ocupar puestos claves en la manipulación, nos inundan a diario con portadas e informaciones falaces y exageradas, con auténticas obras maestras de la tergiversación ¿se puede creer algo de lo que cuenten? ¿La previsión meteorológica quizás? Puede que hasta eso esté movido por intereses. ¿Cómo discernirlo pues? ¿Para qué?

Harían falta semáforos para entender a los profesionales de la trampa. Ahora miento, ahora no, ahora sí, ahora no. Cuando el engaño es sistemático, cuando la verdad es una aguja en el pajar, ni merece la pena intentarlo. Decenas de manzanas podridas no dejan nada sano. Litros de tinta negra en el recipiente, lo tiznan por completo.

Todos necesitamos referentes, alguien en quien confiar, personas con credibilidad que enriquezcan nuestro propio criterio. Incluso nos conforten en la seguridad que aporta alguien fiable al lado, un soporte que no se hunde. Pero, señoras y señores del PP –por no hablar hoy de otros partidos-, a ustedes no les creemos. En absoluto. Se lo han trabajado a fondo. Ustedes no son de fiar, no alientan, empobrecen (en todos los sentidos) y no les compraríamos ni un caramelo porque cuenta con grandes posibilidades de estar envenenado.

*Publicado en eldiario.es

Inmigrantes muertos: carnaval de contradicciones

Elaborado para twitter por @arma_pollo y publicado tras verificar todos los datos

Elaborado para twitter por @arma_pollo y publicado tras verificar todos los datos

Nadie ha sido destituido por esto y el gobierno descarta dimisiones. Apoyan de forma explícita la actuación y la gestión del hecho, por tanto, desde la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría al propio encargado de la Guardia Civil. Naturalmente el presidente Mariano Rajoy que tampoco ha hecho gesto alguno. Y parece que también secundan la secuencia de principio a fin los votantes que aún sostienen al PP, dado que no sabemos que hayan pedido responsabilidades.

Con dos cadáveres más aparecidos este sábado en playas españolas, ya son 15 los muertos.

 

14 vidas (más) sobre la conciencia

Juan Tortosa: La tragedia de El Carajal y el uso perverso del lenguaje

…. “Basta ya de criminalizar a los inmigrantes.Basta ya de cuchillas en las vallas, de ataques intimidatorios, de pelotas de goma… Basta ya de tragedias. Basta ya de referirse a este problema como “avalancha”, “invasión” o asalto”

Búsquense soluciones, por favor, pero sin una muerte más y sin criminalizarlos,además, con un perverso uso del lenguaje. Cuando un africano muere intentando cruzar la frontera “europea”, algo nuestro muere también. Muere nuestra dignidad, nuestra capacidad de mirar de frente, limpiamente a los ojos a quienes, solo por razones geográficas, porque no tuvieron la “fortuna” de nacer donde nosotros, la vida les trata mucho peor todavía.

La muerte de las catorce personas que soñaban con vivir mejor a este lado de la frontera ceutí de El Tarajal es un crimen de lesa humanidad que contraviene todos los códigos éticos, civiles y yo diría que hasta penales y militares. Porque si no los contravienen, hay que cambiarlos porque esto no puede continuar así. No podemos construir nuestro porvenir sobre los esqueletos de tanto desesperado a los que no solo les negamos una oportunidad sino que, en casos como el de El Tarajal, contemplamos impasibles cómo pierden trágicamente la vida.

Esto no puede ser. No sé qué hacer con mi vergüenza, no sé cómo gestionar esta indignación. De momento aquí quedan estas líneas, con la esperanza de que mis compañeros presuntamente progresistas, al menos ellos, dejen de denominar“avalancha” o “invasión” la lucha de muchos seres humanos por conseguir, a costa incluso de la vida, un futuro mejor”.

José Manuel Rambla: Vomito, luego existo

….”Y por eso mismo, estoy convencido de que al trascender la muerte de trece inmigrantes ahogados cuando intentaban entrar en Ceuta, el presidente autonómico de esta ciudad africana, Juan Vivas, meditó profundamente sus palabras antes de asegurar en una entrevista radiofónica que la guardia civil que recibió con material antidisturbios a los potenciales cadáveres “en ningún caso (lo hizo) con intención de hacer daño, ni a los inmigrantes”.

Quiero pensar que Vivas tiene razón. Que los guardias que competían con las fuerzas marroquíes en controlar la situación, en ningún momento pretendían herir a los jóvenes africanos. Al contrario, ellos y sus colegas de la respetable monarquía alauí solo buscaban protegerlos de los elementos disparando para alejar las olas que agotaban sus pocas fuerzas, arremetiendo contra los peñascos que magullaban sus miembros, dispersando las algas que buscaban ahogar su aliento, embistiendo con sus escudos contra los peces y cangrejos que pretendían morder sus delicadas carnes. E imagino la frustración de los miembros de la benemérita al comprobar que sus esfuerzos fueron en vano y no pudieron impedir la muerte de estos trece infelices, o los que aún puedan llegar a la costa acunados por el tétrico ir y venir de las mareas”.

Ruth Toledano: La banda del nasciturus

“Vi en la tele a varios tíos de espaldas, con casco y con las patas abiertas, al borde del mar. Miraban, impávidos, cómo braceaban en el agua, casi en la misma orilla, unas personas exhaustas, moribundas. Que los del casco son asesinos lo tendrá que decidir un juez. Como tantas tragedias evidentes. Porque hay que conseguir llevaros ante un juez.

Un juez más, en esta vida nuestra convertida en querella, en este Estado nuestro convertido en un permanente tribunal. Lo que ya sabemos es que no sois buenas personas. Que sois malos. Eso no nos lo tiene que decir ningún juez. Lo vi yo misma. Por la tele, sí. Como tantas otras cosas. Tantas cosas que parece que no son, solo porque a través de una pantalla aparentan irrealidad.

Esa imagen, un mar gris de fondo donde se movían apenas unas manchas negras, un mar gris recortado por las siluetas de esos hombres de espaldas. Me recordó la carpeta de un disco. Alguna de esas fotos inquietantes de las carátulas. Imágenes ficticias. Me puse a llorar viendo las de la tele. Buenista. Decidlo como un insulto. Malistas.

Tíos con casco y las patas abiertas que no mojan sus malvadas botas para socorrer a alguien que boquea desesperado. ¿Qué veíais ante vosotros, guardianes del mal? En aquellas imágenes de la tele no se apreciaban los ojos suplicantes, los hombros desencajados, la crispación de los dedos. Pero a un metro de vuestra maldita mirada, sí: estaban esos ojos, esas lenguas, los lamentos de su desagracia, los sonidos del ahogamiento.

No hay asco suficiente para el que provocáis. Digan lo que digan todas las leyes del mundo, la maldita de Extranjería es misericordiosa en comparación con la de vuestra mano. Diga lo que diga vuestro maldito jefe, Arsenio Fernández de Mesa, director de la Guardia Civil. Con su pelo tan repeinado. Su pelo tan distinto a la maraña de horror de los cadáveres que hay sobre su mesa. Arsenio el mentiroso. El que aseguró que no había habido disparos. El que llama disuasoria a la violencia. El que llama agresivo al que agoniza. Maldito repeinado.

No hay asco suficiente. Diga lo que diga el maldito ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, responsable último de esta desdicha. El ministro meapilas, el ultracatólico que no conoce la compasión. Ojalá, como crees, te vea Dios. Ojalá te castigue, como debieras temer. Así se salve tu alma: como lo que los tuyos llaman salvamento. Tu alma en un mar de oscuridad interior. Vendrás el jueves, maldito ministro, a decir más mentiras que laven tu culpa.

Quiero saber qué dice tu corazón cristiano sobre esos tíos con las patas abiertas en la playa, condenando a la muerte a sus hermanos. ¿O los negros, los pobres, no lo son? ¿Son o no son los miserables hermanos vuestros, guardias de la vileza?

Quiero que respondáis. Quiero saber qué dirían vuestras madres si hubierais sido vosotros los que lloraban en el agua. Quisiera más: saber qué han sentido vuestras madres al ver esa postura, esa inmovilidad, el ángulo abierto de vuestras patas.

Acaso os defiendan, como madres, pero, en lo más profundo de su ser (quizás una profundidad más honda que la orilla del mar de vuestro crimen), se sentirán avergonzadas. Qué tristeza sentimos. Qué rabia. Podéis reíros de nuestra impotencia, malvados. Sonreíd como una infanta en Palma. Soltad a vuestros sicarios en Madrid. Abridle la cabeza a un jubilado en Valladolid. Decid España, España. Decid que amáis España, como esa ridícula Cospedal. Llamadnos demagogos. Detenednos. Obligadnos a arrodillarnos en la acera.

Ponednos contra la pared en Malasaña. Soltad a vuestros esbirros. Sicarios. Fascistas. Asesinos. Si lo concluye un juez, claro, claro. Un juez más. Un juez contra la banda del nasciturus.

Hipócritas lamesotanas, que condenáis a las mujeres por interrumpir su embarazo mientras observáis impávidos cómo alguien se ahoga a vuestro lado. Un negro. Un desheredado. Uno al que Javier Hurtado, el de Nuevas Generaciones, mandaría a la ducha, si no hubiera muerto ahogado. A saber qué ducha. Qué asco. Qué nauseabunda realidad, a este y al otro lado de la pantalla. Sois violentos. Sembráis el terror, banda del nasciturus. Y sonreís como una infanta falsaria”.

Incluso invadieron sus ejércitos las playas, incluso volaron las balas, incluso tiñeron el agua de muerte…

Un gobierno limpio no echa a un periodista, aunque sea Pedro J. Ramírez

Es la noticia del día: la defenestración de Pedro J. Ramírez de la dirección del periódico El Mundo. Casi cada español tiene opinión sobre el caso. La mía atiende a dos vertientes: él como periodista y las razones de su destitución.

Creo que Pedro J. ama el periodismo y sabe qué hacer con él, la pena es que su personalidad le inclinara en muchas ocasiones más a usar el periodismo que a practicarlo. Para mí, una sola vez que eso ocurre invalida todo. Haber manipulado a un sector poco avezado de la opinión pública para vender periódicos y apoyar las mentiras de Aznar en el 11M le restó toda credibilidad. Es tan sensible la credibilidad que puede costar una vida construirla y luego se rompe como el cristal, a la mínima.

Ahora bien, puestos a elegir entre los mamporreros que devastan hoy los medios, al menos Pedro J. es inteligente y sabe qué es una noticia. En el caso de algunos de sus colegas que permanecen, lo dudo. Enfrascados en la manipulación ya no saben qué es periodismo, si alguna vez tuvieron idea de lo que es ese concepto.

Todo acaba. Para algunos mucho antes. Lo grave del caso es que todo apunta a que a Pedro J. Ramírez le ha echado el PP precisamente por hacer periodismo y contar el asunto Bárcenas. Y lo ha hecho, además de por presiones a la empresa – una empresa endeudada, tan endeudada como todas ellas- , jugando con la publicidad institucional que, bien mirado, no pertenece al gobierno sino al bien común. No hemos estado delante de las llamadas y consignas para cargarse al díscolo -por eso hablo del “todo apunta”- pero está probado que el gobierno y sus administraciones en manos del PP le negaron publicidad que daban a otros medios con menor audiencia.

Todo esto es lo que a mí al menos me parece una actitud propia de una organización que no parece creada precisamente para el servicio público sino para otros fines. Presuntamente, desde luego. Estamos viendo maniobras sobre jueces, ahora también se quita de en medio a un periodista que ha contado asuntos bien turbios. ¿Por qué? La respuesta es clave.

Ignacio Escolar corrobora las causas de esta destitución que se venía anunciando hace tiempo, cuando el periodista empezó a ser “un mal chico” para el PP. Por la razón que fuera.

“Pedro J. ha sido desbancado de la dirección del periódico que fundó por dos motivos. El primero, que la empresa que dirige está en unas pérdidas pavorosas, insoportables para cualquier editor. El segundo, las presiones de un Gobierno al que no le gusta nada la libertad de prensa y que ha utilizado todos los resortes del poder a su favor. El PP ha aprovechado la debilidad económica de la empresa editora de El Mundo, Unidad Editorial, para rematar a su director.

No han echado a Pedro J. porque los ministros no fuesen a sus entregas de premios. Eso era solo simbólico. Las presiones han sido mucho más sencillas: han consistido en cortar el grifo de la publicidad institucional. Según cálculos internos de Unidad Editorial, la guerra desatada por el escándalo Bárcenas –y especialmente por los SMS del presidente del Gobierno al extesorero del PP– le ha costado al grupo unos 18 millones de euros en publicidad institucional.

Todas las administraciones gobernadas por el PP, desde el Ministerio de Empleo hasta el Ayuntamiento de Sevilla, pasando por Castilla-La Mancha o la Comunidad de Madrid, han cortado el grifo de las subvenciones a El Mundo. Todo ese dinero público, que el PP reparte arbitrariamente y utiliza para domesticar a los medios de comunicación, ha pasado de El Mundo al ABC. Y de la misma manera que hace unos años Esperanza Aguirre se cargó a José Antonio Zarzalejos, hoy Mariano Rajoy ha desbancado a Pedro José.

Por ahora, parece que el Grupo Planeta no comprará El Mundo, pero no descarten que lo haga más tarde. Sin bicho dentro, el periódico es mucho más interesante para el dueño de Antena 3, Onda Cero, La Sexta y La Razón. Hay tres diarios impresos en la derecha y no hay sitio siquiera para dos.

¿Es Pedro J. una víctima de la libertad de expresión? Tampoco nos pongamos estupendos. Esas mismas subvenciones públicas en forma de publicidad institucional que ahora le retiran antes jugaron a su favor”, termina diciendo Escolar en este magnífico artículo de principio a fin. Os aconsejo el fin, es rotundo.

Es una pena que los personajes controvertidos –y Pedro J. Ramírez lo es- anulen en parte el fondo de la cuestión: un gobierno democrático no puede cargarse a un periodista porque denuncia sus miserias. Ni usar fondos del Estado para sus fines políticos. Eso es lo que yo pienso. Y lo que preocupa. Este país es cada día más una pocilga en sus más altos estamentos. E insisto, en la mierda no crece nada sano.

El PP aumenta la bolsa de pobreza infantil en 600.000 niños en solo un año

La cifra anterior nos heló la sangre en las venas (aunque parece que solo a algunos). En noviembre de 2012 había en España 2.226.000 niños viviendo bajo el umbral de la pobreza. Un 27,1% de la población infantil.

Eran datos de la organización Save the Children –de toda solvencia-que ahora acaba de sacar su siguiente informe anual: ya son 2.826.549 niños quienes viven en riesgo de pobreza o de exclusión social en España. Cifra que se traduce en un 33,8% de la población infantil. El porcentaje de aumento es por completo escandaloso y se debe a las políticas del PP. Sin duda y sin paliativo alguno.

Somos ya el octavo país de la unión Europea con mayor tasa de pobreza infantil, después de Bulgaria, Rumanía, Hungría, Letonia, Grecia, Italia e Irlanda. Los más pobres de Europa, o los más acosados por las políticas neoliberales, algunos de ellos sujetos de rescate. La corrupción tampoco es ajena a parte del conjunto, es decir, el robo de dinero a las arcas públicas, a los ciudadanos.

En el artículo que acababa de colgar en el blog critico el cuajo del ministro Gallardón y de todo el gobierno al hablar incluso de ventajas económicas en obligar a parir a las mujeres lo quieran o no, en traer niños al mundo a toda costa. Pues ahí tiene el PP los 600.000 niños a los que entregado a la pobreza en un solo un año. ¿También es herencia recibida? ¿También su miseria y su dolor aumentan las cifras del PIB? ¿También es estupenda con ellos la recuperación? Que se lo cuenten a las víctimas. Comer mal, pasar frío, no atender de forma adecuada a la salud e incluso a la educación e ir deficientemente vestido deja serias secuelas para la vida adulta.

Los malos datos que arroja la gestión del Partido Popular  tienen una vertiente aún peor: no paran aquí. Lo vemos en los datos, en el progresivo aumento de los afectados, en su creciente porcentaje. Cuando el FMI, Bruselas y el corifeo neoliberal piden que cobremos aún menos, que se nos pueda maltratar mejor, lo lógico es que las cifras de la pobreza se incrementen todavía más. 600.000 niños se añaden a las duras estrecheces de la pobreza. En un año.  Se dice pronto. Quedan dos como mínimo. ¿Hasta cuando piensan aguantar los votantes del PP que les mantienen ahí? Son tan culpables como ellos.

Qué hace el PP en el Consejo de Ministros

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Solo así, con este tipo de deliberaciones del Consejo de Ministros, se explica la borrachera de mentiras y salidas de tono que está pariendo el gobierno. Se ha intensificado en los últimos días. Como si hubieran entrado en un delirum tremens.

El inefable Carlos Floriano, número 3 del PP, decía hace unos días primero que estamos saliendo de la crisis. Segundo que lo hacemos “gracias al esfuerzo de los que más tienen”. Tercero, “sin tocar la educación y la sanidad públicas”. Se comenta por sí solo: los datos atestiguan que es justo al revés. Pero alguien debe creerles aún cuando se atreven a seguir diciendo estas paridas. Que, por otro lado, no son nada inocentes. 

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El ministro del Interior, Jorge Fernández Díez, -tras hablar con Dios directamente en Las Vegas- ahora dialoga con sus subalternos y así declaró hace poco que “Santa Teresa está intercediendo para mejorar la situación del país”.  Se va ampliando el equipo, el paro lo lleva la Virgen del Rocío.

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Hay muestras de que en parte se creen sus falacias. Que ajustan la realidad a sus deseos con gran desparpajo. La Cadena SER ha tenido acceso a la memoria de impacto de la aprobada Ley del Aborto de Gallardón. Sin despeinarse, dicen y escriben que “la reforma del aborto hará más libres a las mujeres” y que “tendrá un efecto positivo en la economía”. El gobierno confía en un “impacto neto positivo por los beneficios esperados por el incremento de la natalidad”.  Ya andamos muchos diciendo que será por los viajes al extranjero para hacer lo que no se va a permitir en España, pero estas barbaridades no deberían tomarse a broma.

Como mentir debe ser el medio para conseguir el fin buscado que les perdonan en confesión, el Ministerio de Gallardón dice que la reforma se justifica porque no han disminuido los abortos con la ley que aún está en vigor. Es falso, rotundamente falso.

Debería dar qué pensar a los fieles a este partido, a los que aún le sustentan –porque alguien debe sostenerles para que todavía sigan ahí con todo lo que están haciendo- si todos sus cálculos económicos se basan en los mismos parámetros fiables y racionales.

El desmantelamiento de la Justicia y por tanto del Estado de Derecho, es decir, de la Democracia formal, sigue también su curso. Gallardón de nuevo -aunque por supuesto con la aquiescencia de Rajoy, Sáenz de Santamaría y todo el gobierno- preparan otra reformita para evitar enjuiciar genocidios y torturas. El fin de la Jurisdicción Universal la inició el PSOE de Zapatero a petición (sospechosamente) de Israel -y fue uno de los primeros temas sobre los que escribí en el blog-, el PP la remata. La justicia es algo molesto para ciertas gentes: acaba con la impunidad.

Entretanto, también se acrecienta la subasta de nuestra salud –en especial en Madrid, ciudad en la que empieza a ser un riesgo vivir-. A la denuncia de la Cámara de Cuentas que hablaba de subcontratas sin control en los hospitales privatizados de segmentos claves como anestesiología o hematología, se añade otro matiz: El hospital Infanta Elena, de gestión privatizada, encarga la anestesiología a un grupo de médicos del centro que han formado una empresa. De seguir esto así, para “ahorrar” igual contratan para anestesiar a los Vigilantes Jurados –ascendidos ahora con la Ley de Seguridad Ciudadana del Gobierno- para que la practiquen a base de mamporros.

Y, a la vez, nos esquilman (porque nos dejamos) por todos los flancos. Los precios de la electricidad duplican en España los que pagan los ciudadanos del Norte de Europa. Será porque en la Europa culta hay, eso, ciudadanos, que ejercen como tales. Recordemos que allí los salarios medios duplican o triplican los españoles. Resumo: ganan el doble y pagan la mitad de luz.

La viñeta de Vergara, basada en declaraciones de estos individuos que forman ahora el gobierno español, no está completa. Lo dice uno de los comentarios en eldiario.es: Falta el mazo: A dios rogando y con el mazo dando. Lo que realmente falta es una letanía de gracias por el coro de amebas sumisas que les permiten seguir perpetrando tantos insultos a la inteligencia y tantos atropellos. No es cuestión ya ni de ideología, solo hay que tener neuronas y dignidad y usarlas.

Amo vivir en la España del PP

Lo iba a comentar pero no hace ni falta. Ésta es la lista de éxitos del PP en sus dos años de gloria. Lo más bonito quizás es que han frenado los desahucios, han recuperado el poder adquisitivo de los pensionistas, sus presuntos 150.000 parados menos y sus medidas contra la violencia de género, coronadas en grandes resultados.

Este documento ha sido remitido a sus cargos y voceros para que lo difundan:

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Creo que El Roto hoy da en el clavo sobre las medidas que el PP ha propiciado contra la violencia de género. El resto de “logros”, son igual .

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Lo sucedido en España en 2013 hubiera hecho caer a cualquier Gobierno democrático

Un año en el que hemos perdido a Stèphane Hessel, José Luis Sampedro y Nelson Mandela no puede haber sido bueno. No para la humanidad. Lo inhumano de hecho ha avanzado en progresión estratosférica. La aberración de posponer cuanto atañe a las personas, al altruismo, al pensamiento racional, a la empatía con los otros, a la ética, por los más oscuros intereses ha triunfado plenamente. Para muestra el botón más cercano, el que nos duele y –haciéndonos más egoístas, menos humanos- desplaza cualquier otro interés: España, la triste España del PP.

Solo en ese plano extraviado de la lógica más elemental se entiende la permanencia al frente del gobierno español de Mariano Rajoy o de los miembros de su partido que han secundado de hecho cuanto ha sucedido. El gobierno salido de las urnas tiene toda la legitimidad por muy defectuosa que sea nuestra ley electoral pero los gravísimos escándalos que rodean al de España lo hubieran tumbado en cualquiera país democrático. Algo muy preocupante ocurre con nuestra sociedad al completo y, sobre todo, con las fuerzas que la dirigen.

Iniciamos 2013 leyendo en toda su plenitud los llamados “Papeles de Bárcenas”. Publicados por varios medios, pudimos ver el rosario de sueldos, sobresueldos, virtuales prevaricaciones y comisión de favores, contabilidad B para nuevas prebendas a ocultar, que venía anotando el ex tesorero del Partido Popular en todos sus detalles durante dos décadas. Lo negaron todo… salvo alguna cosa. Los voceros en nómina –de dinero o poder- hicieron cuanto pudieron por sembrar la confusión. No eran reales, decían; lo son. Asistimos a los más patéticos espectáculos, desde losfiniquitos en diferido a las pavorosas huidas del presidente. Cualquier gobierno hubiera caído solo con esto, no sucedió y aún hubo mucho más.

En julio leímos también los SMS enviados por Mariano Rajoy a Luis Bárcenas: “Luis, sé fuerte”, “Luis, nada es fácil, pero hacemos lo que podemos”. Hasta en el más corrupto de los países de cualquier época le hubiera costado la presidencia a su autor, pero nuestro Rajoy con todo su PP sigue ahí. Y continúan después de haber borrado los ordenadores de su ex tesorero –que la justiciano quiere investigar- o de haber sufrido un registro de 14 horas a su sede que ni se han dignado comentar. Continúa, lo que es si cabe peor, como si nada sucediese, sentando cátedra, con inusitada prepotencia. Inconcebible en democracia, impensable en una sociedad medianamente sana.

Hemos visto al presidente huir de los periodistas por los pasillos del Senado, comparecer en plasma, o hablar cuando le viene en gana para seguir engañando a los ciudadanos. Una persona sin una gota de credibilidad sigue soltando sus mentiras haciendo omisión hasta del pudor que es actitud humana bien primaria. Trivialidad o burla, Rajoy ha tenido la inmensa osadía de responder a asuntos muy graves con una letanía increíble en alguien que ocupa su cargo: Todo es falso, salvo alguna cosa (febrero). Les dejo, que hace un frío espantoso (marzo). La segunda ya tal  (junio). Fin de la cita (agosto). Está lloviendo mucho (octubre sobre la anulación de la Doctrina Parot). [Las acusaciones] no se pueden demostrar (octubre sobre Bárcenas a Bloomberg). Éste es el estadio en el que España ganó el Mundial (diciembre en el funeral de Mandela). “Ese asunto” (diciembre, el aborto que no se atrevió a pronunciar).

Después conocimos las andanzas de Miguel Blesa y su Caja de Ahorros pública hundida desde la que actuaba como un virrey de las Indias medievales. Y es que 2013 es el año en el que nos hemos sentido definitivamente huérfanos de justicia, a pesar de los loables y valientes intentos de algunos magistrados. Fiscales al servicio del Estado que crean la acción de desimputar o sacan de prisión a encarcelados (Miguel Blesa) o tribunales de justicia que entienden sus comprometedores emails como privados y no delictivos y, en cambio, estiman punible difundirlos. Con un nivel de estupefacción que nunca creímos conocer, hemos visto campar la impunidad sumiéndonos en la impotencia.

Es el año de la subida de las tasas judiciales para que no se pueda litigar. El año de la sectaria Ley Wert para la deseducación. El de imponer la Ley mordaza de Fernández Díaz para que el poder frene duramente las protestas de los ciudadanos, o la que privatiza la Seguridad del Estado dando poderes extraordinarios a los vigilantes jurados sin preparación. El de duplicar la venta de armas a países no democráticos. El de la amnistía fiscal o las destituciones de quienes meten las narices donde no conviene. El de las grandes contrareformas de Gallardón: Código Penal con -en la práctica- cadena perpetua, o la Ley del aborto más restrictiva de Europa que nos devuelve directamente al nacionalcatolicismo franquista. El del control gubernamental y político de los órganos judiciales. Todo por decreto ley y apisonadora parlamentaria, sin el menor consenso. El año en el que se rechaza de un plumazo la ILP avalada por millón y medio de firmas que pretendía paliar el drama de los desahucios.

2013 es el año en el que sube el déficit y la deuda pública a niveles inauditos mientras se sigue mintiendo a los débiles de mente con una soñada recuperación que solo beneficia a los que nunca sufrieron la crisis. En el que, por ejemplo, se regala por 1.000 millones de euros Novagalicia a un banco privado venezolano perdiendo 8.052 millones de dinero público allí enterrados. El que otros estamentos del poder en el partido conservador español venden a Goldman Sachs pisos de propiedad pública, en el mayor de los contrasentidos dado que la Constitución pide a los poderes públicos que velen por evitar la especulación en la vivienda. O el de la lucha encarnizada por entregar a manos privadas también la sanidad. El año en el que se está enajenando de saldo España entera. A potentados chinos, rusos y venezolanos a los que no se pide su historial.

2013 es el año en el que gracias al PP han aumentado las desigualdades, ha empeorado nuestra salud, ha caído por primera en años la esperanza de vida, ha mermado nuestro poder adquisitivo, cierran cada día más empresas, no se crea empleo o se registra un nivel de emigración superior a los duros años del franquismo.

Y es el año en el que el PP ha conseguido que sus propias tenebrosas sombras manchen a toda la Política, eje de la democracia. Y en el que el PSOE de Rubalcaba no está -como oposición mayoritaria-, a la altura del drama que vivimos, contribuyendo a crear indefensión en muchos ciudadanos. El año en el que los medios y los tertulianos habituales secundan con su silencio o directamente la manipulación la tragedia que nos asola.

2013 es el año en el que la sociedad parece haber sido definitivamente derrotada. Cuando hemos perdido no ya la esperanza sino el ánimo de volver a recuperarla. Cuando el rencor aflora sacando lo peor de nosotros para hacernos casi tan ruines como quienes nos gobiernan.

Si todo sigue así, 2014 será el año en el que volverán a prometernos la recuperación para el 2015 y tampoco pasará nada. Basta, al parecer, con tirar hacia delante con total desfachatez. Con tragar y callar, las víctimas. Que nadie lo endulce con subterfugios: lo sucedido en España sería impensable en un país realmente democrático, para empezar porque no lo toleraría la sociedad, ni sus jueces y políticos con mayor capacidad de actuación.

Feliz 2014… si podemos.  Podríamos.

*Publicado en eldiario.es

 

Gallardón desafía a la OMS y legisla contra las mujeres

Es tal la indignación, inquietud y tristeza que me han producido los nuevos atropellos del Partido Popular que he preferido no escribir. Capaces los miembros de este partido y este gobierno de hacer aflorar los peores instintos del ser humano por su infinita maldad, conviene más la reflexión y el sosiego para buscar soluciones positivas que pongan freno a tanto descalabro que puede llegar a un hundir a una sociedad completa. Una persona no puede degradarse ni siquiera para ponerse a su nivel.

Como el artículo de Ángels Martínez Castells me ha encantado y refleja lo que pienso, lo incluyo en sus partes fundamentales y lo enlazo para que lo leáis completo. Solo una salvedad: en mi opinión son todos los miembros del gobierno los coautores de estas leyes y esta involución. En la rueda de prensa del Consejo de Ministros Carlos E. Cue de El País preguntó a la vicepresidenta si se sentía cómoda con esta ley del Aborto y dijo que sí. No hay que olvidar que esta señora se fue a trabajar como segunda de Rajoy nada más parir. Que buena es la conciliación laboral y el papel activo de la mujer y otra cosa es eso.  Indican formas de ser. De todos ellos, si no alguno dimitiría.  Todos los miembros del Partido Popular, pues, nos recuerdan lo peor de nuestra historia, ese siniestro medioevo al que nos quieren devolver.

inquisición

Tiempo ya para Ángels… Aquí el texto completo.

Nos han transportado, sin quererlo, a tiempos de Cruzadas contra infieles, a una Edad Media que se cree especialmente fría porque las supersticiones y los prejuicios no dejaban alumbrar ni la ciencia ni la razón. Nos quieren persuadir que la vida es cruel, porque es manifiesta la crueldad de quienes nos gobiernan. Los ministros del PP, con Gallardón en cabeza y Rajoy sin identificar por Bruselas, se mostraron ayer de nuevo insensibles a los incrementos de enfermedades mentales, a la menor esperanza de vida registrada, a las mayores tasas de suicidio, y fueron con saña a por las mujeres embarazadas que reclaman el derecho a su propio cuerpo: fingiendo horror por lo que dicen es sacrilegio (en quienes no son sus hijas ni pertenecen a su familia), guiñan un ojo a su electorado más reaccionario mientras escupen sobre las mujeres. En un gesto especialmente cruel porque es gratuito, Gallardón promueve una ley machista, clasista y que en si misma es violencia de género. Una ley, además, que atenta contra la salud pública.

Publico nos recuerda que según advertencias hechas por la Organización Mundial de la Salud, el aborto inseguro es una de las cuatro causas principales de mortalidad y morbilidad materna. En la guía para “Aborto sin riesgos” podemos leer:

“Las causas de las muertes maternas son múltiples. Las mujeres mueren como consecuencia de complicaciones del trabajo de parto y del parto que no son reconocidas o que son tratadas inadecuadamente. Mueren de enfermedades tal como la malaria, que se agravan durante el embarazo. Mueren porque algunas complicaciones se desarrollan en etapas tempranas del embarazo, a veces aun antes de que la mujer se entere de su embarazo, como por ejemplo en el caso de un embarazo ectópico, y mueren porque buscan interrumpir embarazos no deseados, pero carecen de acceso a los servicios apropiados. (…) A pesar del notable aumento de uso de anticoncepción en las últimas tres décadas, se estima que 40-50 millones de abortos ocurren anualmente, cerca de la mitad en circunstancias inseguras. Globalmente, alrededor del 13% de todas las muertes maternas se deben a complicaciones de abortos inseguros.” Y más adelante añade:“Casi todas las muertes por el aborto inseguro ocurren en países donde el aborto está rigurosamente prohibido por la ley. Cada año, aproximadamente 47.000 mujeres mueren debido a complicaciones del aborto inseguro”

Pues bien, Alberto Ruiz-Gallardón, el ministro de Justicia de este Gobierno que ya se ha convertido en una camarilla indeseable de sospechosos habituales, hace caso omiso de las recomendaciones de la OMS. ¿Por qué debería ser más respetuoso con la salud publica que su compañera de Gabinete, Ana Mato, alias “la ciega del Jaguar”? Ambos se han dejado envolver en los cantos gregorianos de la Conferencia Episcopal y los Foros de los No-dos para restringir la ley del aborto a términos que devuelven a las mujeres a hace más de 30 años. Y aunque ya sé que la responsabilidad fóbica es de Gallardón que en versión desplegable es un meapilas misógino, no puedo por menos que considerar a Ana Mato (que a fin de cuentas cobra por hacer ver que ejerce de Ministra de Sanidad) su cómplice necesaria.

Puede que Gallardón aún se arrepienta de haber incluido el supuesto de violación, (hasta las 12 semanas de gestación), puesto que ya algún cafre ordenado afirma que no se puede concebir si la violación no es consentida, pero bien que se ha ocupado de inventar obstáculos para el supuesto de riesgo de salud física o psicológica de la madre, donde se incluye la malformación fetal siempre y cuando el embrión sea inviable y ello pueda suponer trastornos psicológicos para la gestante. Y todo ello con “consentimiento informado” y permiso paterno si se trata de una menor, y con la opinión de dos equipos médicos diferentes de los que (si se supera la carrera de obstáculos al ejercicio de los derechos de las mujeres) lleguen a practicar la interrupción del embarazo (de preferencia, en la sanidad privada).

(…)

La OMS alerta sobre todas las tácticas dilatorias cuando una mujer ha decidido abortar (pero Gallardón se inventa multiplicar los informes dilatorios previos). La OMS reconoce que no es saludable para la mujer, en muchos casos, tener que pasar por la verguenza de reconocer que ha sido violada para poder abortar. Pero Gallardón insiste en humillarla para demostrarlo. Y Gallardón y Mato saben perfectamente que obligan a llevar a término el embarazo de un feto con malformaciones que después será abandonado a su suerte, sin ninguna atención especial por parte de las autoridades incompetentes.

Vuelven los tiempos de los abortos clandestinos, de los viajes al extranjero (si se puede) para abortar, de que la sensación de pecado y culpa impida vivir, amar, sonreír y sentirse libres. Este Gobierno del PP no nos condena sólo a la precariedad laboral, a contar cada céntimo de euro, a escoger entre comer o medicarnos, a andar por las casas (si aún pueden pagarse) casi a oscuras y ateridas de frío… este Gobierno del PP quiere acabar con nuestrros derechos, nuestra dignidad y que nos podamos despertar cada mañana con una sonrisa. Si ellos no disfrutan de la vida (basta ver la cara de Fernández Díaz o de Soraya Sáez de Santamaría para entenderlo) nadie pueda sentirse feliz por estar vivo. Y en esta cacería a la felicidad, como siempre, los niños y las mujeres, primero.

Gallardón tiene que ser consciente que ni las mujeres (ya muy al límite) ni la ciudadanía responsable, aceptarán esa contrarreforma del aborto. Como gritaban ayer por las calles de toda España: “Recuerda que somos las nietas de las brujas que nunca pudiste quemar”.

Ruz confirma la existencia de una contabilidad B en el PP

El juez del caso Bárcenas, Pablo Ruz,  ha encontrado indicios que confirmarían la existencia de una caja B en el Partido Popular, como señalaban los llamados Papeles de Bárcenas, el ex tesorero del partido. Ruz ha llegado a esta conclusión tras estudiar un informe de la UDEF (la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía) en el que se analizan los documentos intervenidos durante el registro de Unifica, empresa a la que el PP encargó las obras de su sede nacional -realizadas entre 2005 y 2011- y cuyo responsable es Gonzalo Urquijo. Esa caja B, dice el auto del Juez, “habría sido utilizada en el presente caso para atender a determinados pagos al arquitecto y responsable de la empresa Unifica”.

Pablo Ruz determina que hay “una cierta corriente financiera de cobros y pagos continua en el tiempo, al margen de la contabilidad remitida por el Partido Popular al Tribunal de Cuentas”.

No es la primera vez que Ruz y también la Fiscalía Anticorrupción “ven acreditada” la existencia de esa contabilidad B, ya lo advirtieron en Agosto. Ahora se da un paso más al fijar casos concretos y ratificar que presuntamente el PP manejaba o maneja  dinero negro –el auto de hoy , recalco, habla de 2011-. Un edificante ejemplo en los altos destinos que está ejerciendo. Los Papeles de Bárcenas también incluían sobresueldos en B –además de los sobresueldos que el propio Rajoy reconoció cobraban del dinero del PP en un 90% público “porque es lo justo”-.

Ruz ha caminado despacio, ha dado tiempo material a que borraran pruebas, pero avanza con acciones arriesgadas en estos atribulados tiempos. Otros dos jueces rechazaron investigar siquiera la destrucción de los ordenadores de Bárcenas donde podría haber datos comprometedores. También la Fiscalía de Madrid.

Otros  han sufrido problemas de entidad en el ejercicio de sus investigaciones. Casualmente. Baltasar Garzón -el que inició el proceso Gürtel y siguió los pasos a un entonces desconocido para nosotros Luis Bárcenas-, fue expulsado de la carrera judicial. Elpidio Silva, que llevaría a la cárcel unos días a Blesa –hasta que le libró la Fiscalía-, también anda con sanciones y procesos. Denunciado por la Fiscalía sigue implicando a Blesa y Aznar en la comisión de “graves delitos”.

Cada día atropellos que merman dramáticamente la calidad de vida de los ciudadanos y también sus derechos. Y cada día indicios atronadores de las turbias finanzas del PP y sus objetivos como organización. La enorme desgracia nuestra es que un sector poco escrupuloso de la sociedad seguirá mirando para otro lado. Que los voceros del PP, investidos de periodistas y tertulianos, marearán la perdiz tratando de hacer dudar al menos a los tibios. Y que políticos dirigentes del partido volverán a inundarnos de declaraciones diciendo que todo es mentira. Lo normal es que la gente que trapichea y defrauda, incluso la que roba y mata, diga la verdad cuando rechaza las acusaciones y asegure que son limpios y transparentes. Han negado hasta la saciedad, como Cospedal, la existencia de Contabilidad B. Son capaces de cantar La Traviata y sin mover una pestaña. La gran masa ameba les hará el coro.

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