¿Interfiere el derecho a la información la prensa oficial?

El Rey se encuentra en plena segunda ronda de contactos para buscar un candidato que se someta a la investidura como presidente del gobierno. Rajoy, el del partido más votado pero no con mayoría, va a negarse por segunda vez a aceptar el encargo, en situación insólita para la democracia. Pero no es eso lo que más ocupa a la prensa oficial española. Se encuentran en plena campaña para forzar un gobierno de su gusto -del gusto de los intereses económicos y políticos que parecen representar- o anticipando influencias por si hubieran de convocarse nuevas elecciones.  Lo que se está viendo estos días va más allá de provocar vergüenza ajena, es un puro bochorno.

El domingo, las portadas se resumían en:  Sánchez  Sánchez traslada,utiliza,reta, consigue. Susana fuerza. Podemos, malo.Ciudadanos, bueno. ¿Corrupción PP?¿Cómo?

kiosko.domingo.31enero.sanchez

No entré más a fondo. Alo largo del día se hizo popular el editorial de EL País, con este párrafo como nudo gordiano:

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Casualmente, para las elecciones alemanas dijeron todo lo contrario sobre la consulta a la militancia.

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Hoy el que fuera periódico de referencia español en la prensa internacional arrecia:

El PSOE, entre dos males

La política, la economía y las reformas sufrirán si hay que volver a las urnas.

¿La suya? ¿Su economía prioritariamente? Un párrafo de ese editorial:

Por lo demás, si el ego desmadrado y las ambiciones pueriles de los líderes lleva finalmente a la convocatoria de nuevas elecciones, el calendario previsible indica que no serían en ningún caso antes de mediados de junio, con lo que en el mejor de los mundos hasta finales de julio, o agosto, no habría aún nuevo Gobierno. Hasta entonces, y desde octubre del año pasado, España habría estado gobernada —es un decir— por un ejecutivo en funciones, sin capacidad de iniciativa legislativa, con un presupuesto que recusa la UE y aprobado a propuesta de un Gobierno agonizante y por un Parlamento no destinado a vigilar su ejecución. A partir de ahí —y entre otras cosas— el nuevo ejecutivo tendrá que revisar el presupuesto recusado por la Comisión Europea y elaborar uno nuevo para 2017 antes del 1 de octubre. No son buenas noticias para que los agentes económicos tomen las decisiones que les competen.

El Mundo no se queda atrás, ni mucho menos. Va varias leguas más allá:

Rajoy y Sánchez deben apartarse por el bien de España

¿De España? Vamos a ver:

Ha quedado claro, por activa y por pasiva, que Sánchez no está dispuesto a llegar a un acuerdo con el PP pese a que este partido fue el más que más escaños obtuvo con un amplia ventaja sobre el PSOE y pese a los gestos de Rajoy de tender la mano a una negociación sin ‘líneas rojas’. También el líder socialista se ha convertido en un obstáculo para los intereses del país y debería marcharse, aceptando el pobre resultado electoral y la realidad de que el pacto que busca sólo daría inestabilidad al país.

Lo realmente importante en estos momentos no son las personas sino el proyecto político que permitiría articular un Gobierno de coalición formado por el PP, PSOE y Ciudadanos, unido en torno a un programa de reformas y un calendario legislativo. Este Ejecutivo contaría con una amplia mayoría parlamentaria y dispondría de la estabilidad y la fuerza que necesitamos para responder a retos como el desafío del independentismo catalán, que ha decidido proseguir su hoja de ruta, la consolidación del crecimiento económico o la amenaza del terrorismo islámico. Los españoles hemos avanzado cuando hemos buscado soluciones juntos, aunque nuestros políticos parezcan haberlo olvidado. Es hora de volver a poner los intereses de los ciudadanos por encima de todo lo demás.

En el Hoy por Hoy de la SER -que me sigue pareciendo muy decente para los tiempos que corren- uno de sus colaboradores, Patiño, ha citado esta mañana a Isabel San Sebastián como una de las cuatro columnistas que, en ABC,  desechaban el gobierno que pretende Sánchez. A Isabel San Sebastián, repito.

Apartarse Pedro Sánchez, el secretario general ¿Por qué? En la lucha entre las baronías del PSOE la prensa oficial apuesta con todas su flota por la derecha con distintas sombras de Susana Díaz (Andalucía) y de García Page (Castilla-La Mancha) y Fernández Vara (Extremadura). Con alguno o bastantes más. La corrupción que sigue aflorando en el PP y que nos está anegando, ni se menciona. Pongamos la nota de humor mordaz que anticipaba hace días Bernardo Vergara en eldiario.es

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Por cierto, La Razón de Marhuenda y su staff anda con sus porcentajes imposibles, pero añade esta guinda en portada. Impunemente. Con la misma impunidad que Federico Jiménez Losantos incitó a la violencia contra miembros de Podemos, sin que ninguna instancia judicial haya intervenido. Y La Razón con ETA, otra vez ETA para asustar a sus acríticos lectores.

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Lo que son las cosas, desde ERC en Catalunya les dicen esto a los que la prensa oficial tacha de rompedores de España. Toda una paradoja. Diario Público.

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Podemos sigue colgado en los altillos del Congreso, también afectará a las comisiones. Infolibre nos revela que la Mesa del Congreso goza de algunas… mamandurrias.

mesa.congreso.infolibre

Ay, la recuperación. Como El País, con grandes profesionales aún dentro, trae también noticias, informa de este vergonzante récord que no tienen en cuenta los editoriales de todos los medios que impelen a seguir con la sonrojante derecha española.

Los contratos precarios alcanzan su máximo histórico

Los contratos temporales alcanzaron el récord de 17,07 millones en 2015 y los de por horas marcaron 6,4 millones

La guinda la pone Bruselas, con recochineo. ¿Por qué será que pasa esto tan imprevisible?

bruselas.pobreza.recuperaiciòn

Pedro Sánchez está demostrando una habilidad que no era notoria cuando fue elegido. Van a por él. Los “históricos” del PSOE afima otro titular, ay.  Caballo de Troya, dicen. ¡Pues no pretende hacer políticas algo más socialdemócratas¡¡

psoe.historicos.caballo

… Y toda esta prensa que ya ni disimula su campaña. Es la guerra. Y en toda guerra una de las primeras víctimas es la verdad y, por tanto, el derecho a la información.

 

 

 

 

 

 

Nueva descarga de la Doctrina del Shock

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En La naranja mecánica (1971), Stanley Kubrick denunciaba con sarcasmo las técnicas de condicionamiento clásico o pavloviano

Constatamos a diario  el profundo cambio operado en la sociedad occidental y en la española como apéndice que nos afecta específicamente. Apenas damos crédito a lo que estamos viviendo y al contraste que ofrece con momentos similares años atrás. ¿Qué ha podido ocurrirle a esta sociedad, a los gobernantes que la representan, para reaccionar como lo están haciendo? El impacto ahora son los atentados de París de hace dos semanas y la amenaza del terrorismo yihadista que, de repente, paraliza ciudades enteras como Bruselas. No nació ayer ni se gestó en tres días. Lo que sí regresa es la siembra del miedo y el recorte de libertades. Un clásico. ‘La Doctrina del Shock –brillante imagen literaria de la periodista y escritora Naomi Klein- está asestando una nueva descarga.

Pocas evidencias serán más significativas que las que enfrentan a Francia en 2003 y en 2015. Entonces, el Gobierno de París lideró la oposición a la invasión de Irak guiada –como el tiempo demostró- por los habituales intereses comerciales y de hegemonía política y basándose en mentiras: las inexistentes armas de destrucción masiva. Pero también la lucha contra el terrorismo y “el eje del mal”. Es paradójico que aquello, la guerra de Irak, fuera el germen donde creció ISIS que ahora ha atacado Paris.

El discurso en la ONU, en febrero de 2003, del político conservador Dominique De Villepin, un intelectual, escritor y poeta, ha entrado en los anales de la historia. Razonaba por qué era prioritaria la paz, desde “un país viejo, Francia, un viejo continente como el mío, Europa, que les dice hoy, que ha experimentado guerras, la ocupación y la barbarie”. Es el mismo país, un poco más viejo, el ahora liderado por dos socialistas, Françoise Hollande y Manuel Valls -funcionario el uno, político temprano con estudios de historia el otro- que han descubierto su pasión por la guerra. Aunque la venta de armas de Francia a contendientes del polvorín sirio y sus ideólogos aportara algún síntoma y, desde luego, de doble moral. Villepin, regresa con un artículo en Liberation donde titula y argumenta en detalle: “ La guerra no nos hace más fuertes, nos hace vulnerables”. “Responder con la fuerza [a Daesh] equivale a apagar fuego con un lanzallamas”, destaca.

La cercanía de las víctimas que dejó la barbarie terrorista en París, explica la conmoción –aunque sean muchos más los abatidos por la misma causa fuera de Europa-. Pero la reacción sobredimensionada de los gobiernos no hace sino aumentar la sensación de peligro y puede que la amenaza real. Nada peor que el miedo y el desconcierto para que el agresor se crezca.

Y está teniendo otras consecuencias menos evidentes que deberían hacer recelar a los ciudadanos. El Reino Unido de Cameron, en su cruzada para desmantelar la sanidad pública, NHS, argumenta para su dotación presupuestaria las mayores necesidades “en seguridad” y en Ejército –también se apunta entusiasta a la guerra-. La seguridad total no existe, pero muchos podrán empezar a morir de cualquier enfermedad con varios policías patrullando su agonía.

Cierre de fronteras, asaltos sin respetar lo más elemental, culpas indiscriminadas… récord de alzas bursátiles para las empresas de armas y políticos de mano dura que suben su cotización electoral.

Es la sociedad quien se la da. Quien al parecer optaría por vivir en una jaula –con televisión y dispositivos móviles, eso sí-  con tal de que le garanticen la entelequia de la seguridad.  Los gobernantes tienen, sin duda, la obligación de proporcionárnosla, sin errores, ni trampas por cierto, y respetando derechos. Pero ni aun así la inmortalidad está garantizada.

España, nuestro calvario particular, también nos alarma.  En momentos críticos ,la amenaza exige un gobierno con experiencia como el de Rajoy, nos clavó de propaganda TVE (sin consecuencia alguna). ¿Experiencia en qué? Dada la desvergüenza con la que el terrorismo es usado como baza electoral, convendrá recordar un hecho objetivo: el 11M se produjo con el PP en el Gobierno y Rajoy de vicepresidente. Y en ese día está otra gran diferencia de la preocupante transformación social operada. Todavía es el atentado más grave que se ha producido en Europa,y los españoles reaccionamos sin miedo y castigando la manipulación.

Por cierto, nadie nos ha explicado la mutación del Pacto Antiterrorista aprobado en febrero por PP y PSOE en Pacto Antiyihadista. Ni que se hayan evaporado las reticencias dentro del partido socialista y el frontal rechazo del resto de la oposición por su merma de libertades y derechos para todos. Ni que sea ahora “esencial” suscribirlo bajo amenaza de excomunión del club de los responsables, dando por hecho que bombardear es el único camino.

El problema es más complejo. Exigíamos, el 15M, con más del 80% de aceptación popular, “no ser mercancía en manos de políticos y banqueros”, y ahora , según las encuestas, les vamos a dar un cheque en blanco por 4 años. Para las sobras que hayan quedado.  Se tragan recortes, mentiras, la más hedionda corrupción. Sabemos que hay mucho corrupto vocacional en España pero ni siquiera eso lo explicaría.

Cuesta también entender a un país que vivió un golpe de Estado, una guerra civil de 3 años, y 40 más de dictadura que siguió matando, con miles de muertos aún por las cunetas, con las heridas incurables de tal atrocidad, vivir semejante festín de franquismo en el aniversario de la muerte de su héroe. Con total permisividad.  Y tanto o más -por lo que implica acerca de nuestro futuro- la ofensiva banalidad con la que el candidato sepia, Albert Rivera, y sus Ciudadanos equiparan a “rojos y azules” en busca de no sé qué tiempo nuevo, a edificar, sí, pero sobre bases de mayor respeto, entidad y cordura.

¿Qué nos ha pasado a todos? nos preguntamos. Los que lo hacemos, porque hay miles aposentados en su recreo enjaulado pensando solo en seguir jugando.

La nueva crisis de las muchas que nos han sacudido parte (2007) de una debacle alimentaria provocada por la especulación, con incremento brutal del precio de los alimentos básicos en grandes regiones del planeta, y de un alza desmesurada del petróleo. Con las guerras, las variantes habituales. Puede que la mayor diferencia con ocasiones anteriores  sea la comunicación masiva. Los mensajes que distribuye la prensa adoctrinada. El mundo feliz de Huxley o el infeliz que solo encuentra amparo en un Gran Hermano protector y controlador. “Os exprimiremos hasta la saciedad y luego os llenaremos con nuestra propia esencia”, escribía George Orwell en su libro ‘1984’. Primero hay que dejar espacio con la electroconvulsión, con una sacudida tras otra. Se ha abierto la veda, como ya comentamos, para desenmascarar a los periodistas cortesanos, pero ahí siguen impertérritos. Lo que empieza a calar al menos es el papel determinante de muchos medios convencionales en cuanto nos ocurre.

Están llegando a conminar para que España vaya a la guerra, como hace el diario El País (sin contar a los periódicos conservadores habituales). Al tiempo de colocar en portada de la web y con foto de Pablo Iglesias el clásico de ‘la Caverna’ de vincular con ETA a quien no secunde sus ansias belicistas y por boca de una víctima del terrorismo de ETA. Los candidatos de la prensa, de cada televisión, están claros. ¿Quién compite con semejante aparato para que todo siga igual y cumpliendo determinados objetivos?

Pero la sociedad no es inocente. Cada persona adulta dispone de cerebro y, con él, de sentimientos y ética, aunque intente acallarlos. De una familia o de un colectivo ante el que responder. Capacidad de elegir, al menos en algún grado.

Vivimos un momento similar al que siguió al 11S, gestionado por el peor presidente de los EEUU, George Bush. El que recortó libertades, el que arruinaría las arcas de su país. La máquina del shock, encendida, trabaja de nuevo sin descanso ¿Dónde están los franceses que buscaban la playa bajo los adoquines? ¿Dónde los españoles hartos de latrocinios, abusos y fomento de la desigualdad?  ¿Cómo es posible que el PP pueda ser el partido más votado y con Mariano Rajoy de cabeza de lista, en quien no tiene “ninguna confianza” más de la mitad de los españoles y poca casi el 30%? ¿El que se burla de todos nosotros al huir de los debates yendo al mismo tiempo a programas fáciles de entretenimiento? ¿Cómo es posible?  ¿O la otra derecha presentada por los vendedores clónicos mejor entrenados para la misión? No es fácil el panorama electoral pero menos es la vida que por esta senda nos espera.

En la navidad de 1969, Franco dijo en su mensaje de fin de año a los españoles concluido su programa de sucesión y reformas de leyes: “Todo está atado y bien atado”. Se ha demostrado cierto. Y no sólo en España.  Y aquí estamos, sujetos a la camilla. para recibir cuantas descargas consideren convenientes. Unos contentos, otros tratando de zafarnos. Sabemos que cualquier lazo es susceptible de ser desanudado. De no hacerlo, como siempre nos dará otra vuelta más. Y que la electroconvulsión llega a abrasar el cerebro y la dignidad.

*Publicado en eldiario.es

Operación Ciudadanos, la belleza de Primark

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Hoy le tocaba la llamada Agencia de Noticias Europa Press. De momento -la mañana es joven cuando escribo esto-. La Operación Ciudadanos es ya tan intensa que Albert Rivera o cualquiera de sus replicantes aparecen hasta al abrir una caja de galletas.

Quienes se afanaban en poner palos en las ruedas de Pablo Iglesias y Podemos en general, o quienes creían estar ante un juego político al uso, descubren ahora que mientras tanto una fuerza crecía con grandes apoyos y que quien está a punto de cantar bingo es Albert Rivera y Ciudadanos.

Por supuesto que es lícito tener opciones políticas y luchar por ellas -faltaría más- pero la Operación Ciudadanos nace con tintes de desigualdad y con apoyos explícitos de los que no se informa adecuadamente. Porque los Ciudadanos pueden ser de derechas, ultraliberales, contar con muchas ayudas y que la mayoría de estas sean del capital puro y duro, pero se ha de saber y no se debe confundir al personal vendiéndolo como “nuevos” y “de centro”.

Antonio Maestre, en La Marea, hace un gran trabajo en el artículo que titula Ciudadanos, el Frankenstein de las élites. A destacar esta reunión y estas ideas:

La connivencia de Ciudadanos con las élites quedó demostrada en una reunión en Barcelona días antes de que Artur Mas anunciara las elecciones del 27-S y que sólo fue advertida por UPyD. Se trata del encuentro del pub Kitty’s, que fue organizado por Juan Lanaspa (hermano del Lanaspa de la Fundación La Caixa) con destacados empresarios y políticos influyentes, como el presidente de Abertis, Salvador Alemany; el presidente de la Cámara de Comercio, Miquel Valls; el presidente de Fiatc, Joan Castells; el ex presidente de Nissan y de Mutua Universal, Juan Echevarría. En lo que respecta al ámbito político, acudieron el conseller de Empresa, Felip Puig (CDC); el diputado del Partido Popular catalán, Enric Millo; la dirigente de Ciutadans, Carina Mejías; y Miquel Iceta, líder del PSC. A la reunión también acudió el Fiscal Superior de Cataluña, José María Romero de Tejada y otros altos cargos del ejercito y la Guardia Civil. Dicho encuentro provocó que Rosa Díez realizara una pregunta al gobierno cuestionando sobre la presencia de altos cargos militares y judiciales en una reunión secreta. La diputada de Ciudadanos de C’s Carina Mejías se negó a hablar sobre lo que se dijo en el encuentro secreto y se limitó a confirmar su asistencia.

Ayer era El Mundo quien nos daba cuenta de otra reunión más. El IBEX 35 se decanta: Quiere alianza entre PP y Ciudadanos. 

Con todo, es mi querido Javier Gallego, Crudo, quién ha llevado al tope de la actualidad -TT en Twitter para los no iniciados- la Operación Ciudadanos. Otro gran artículo, en el que, por ejemplo, dice esto:

Esto es Ciudadanos pero no lo parecen. No lo parecen porque sólo hablan de acabar con la corrupción bipartidista. Como mostró muy bien EL JUEVES, Rivera se ha aprovechado de la senda que abrió Podemos a machetazos en la jungla del bipartidismo. Son dos fenómenos televisivos opuestos. Podemos fue un éxito sobrevenido que llevó audiencia a la televisión. Ciudadanos es un éxito creado por la televisión que está llevando a Rivera hasta la audiencia. Las teles le abren sus puertas y jamás le ponen en apuros, al contrario de lo que ocurre con Iglesias y los suyos. Parece que no es posible un gobierno de este país que no haya sido permitido por las élites. Aunque siempre nos quedarán Colau y compañía para pensar lo contrario.

Permitidme un inciso patrio: En Calatayud (Zaragoza) Francisco Franco sigue manteniendo la Medalla de oro de la ciudad porque en un nuevo intento de la izquierda por quitársela PP, PAR y C´s lo han impedido. Así lo justificaba su portavoz (vía Miguel del Rosal)

ciudadanos.calatayud

Y es que la cita de Labordeta nos ha molestado especialmente a los aragoneses que sabemos quién fue y cómo pensaba y qué les hubiera dicho a los Ciudadanos bilbilitanos. Pero estos chicos ultraliberales son así. Esponjitas.

De la Operación Ciudadanos escribo desde hace tiempo, como sabéis, pero hay una faceta que no hemos tocado: la guapura de sus integrantes de la que no dejan de hablar, aplauden y rebaten hasta los no adictos. Ya sé que les patrocinan las élites y el modelo viene a ser de los que viajan en AVE de vuelta a casa tras una reunión en Madrid o Barcelona -según trayecto- comentando las peripecias de su desarrollo. Pero yo la veo más de Primark, el nuevo templo comercial de las prendas baratas e iguales. Prefabricadas vía China o similares. De las que, como la instalada en la Gran Vía de Madrid a todo trapo, proporcionan bragas y sujetadores a 1 euro. Y en donde, pobrecitas mías, andaban echando curriculums algunas grandes periodistas jóvenes que conozco. Pagan a juego con los precios, creo. Pero esta es el mercado de trabajo neoliberal.

Primark, Gran Vía, Madrid, la tienda más grande de alguna magnitud.

Primark, Gran Vía, Madrid, la tienda más grande de alguna magnitud.

Volvamos a la foto del garbeo de Albert Rivera por Europa Press.  Corte de pelo, ojeras, ya no le falta más que el virado a sepia para recordarme a los oficiales de banca que salían en las películas de los 50. A mi propio abuelo que trabajó en eso, aunque él no llevaba ropas tan elegantes.

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¿Hasta en eso les modelan? Pues no deja de tener su importancia en el conjunto por aquello de los gatos y las liebres. Porque a ver, guapos son estos. Incluso, varios de ellos también por dentro y mucho. Y ya está bien de abaratarlo todo.

guapos

No podemos esperar

Lema con el que se convocó el 15M en 2011. Arranque de la manifestación en Madrid

Las altas magistraturas del pensamiento oficial ya lo tienen decidido: no prevén grandes cambios en las elecciones españolas y respiran tranquilos porque sus intereses siguen estando a salvo. Aún son posibles sorpresas pero harán lo posible por evitarlas. Los elegidos –lo estamos viendo estos días- se organizan entre ellos para asuntos de trascendencia: Pedro llama a Mariano, Mariano llama a Albert. ¿A Albert también? Si alguien pregunta, se argumenta que su partido –no él- es oposición en Catalunya. Sí, con Albert también pueden contar. Y luego ya a Pablo Iglesias, marcando jerarquías y estrategias. Al deteriorado armazón político español, le vino dios a ver con la declaración de los independentistas catalanes. Y no hace sino reforzar el mapa de siempre.

Rajoy, Sánchez, Rivera… Todos ellos son considerados por el sistema  gente seria y de fiar y con un programa económico realista, sin experimentos: el capitalismo total. El que, libre de ataduras y prejuicios, ha logrado una hazaña sobresaliente: que el 1% de la población mundial tenga tanto dinero como el 99% restante. Es decir que todo cuanto poseemos cada uno de nosotros, sumado a lo que tienen todos los europeos, africanos, asiáticos, americanos del norte y del sur, oceánicos varios incluyendo neozelandeses y australianos,  equivale a lo que desborda las arcas de una insignificante minoría. Como debe ser. Ya lo decía Adam Smith y su carnicero y sus incontables intérpretes. La forma de lograrlo es asunto baladí en estos tiempos.

El programa económico realista del neoliberalismo ha conseguido récords de desigualdad en tiempo de plusmarca. En España, en estos cuatro años de gloria del PP, se ha duplicado la pobreza infantil de forma que es hoy “l a mayor desde que existen los registros”. Esos cuerpos que crecen con carencias limitando su desarrollo son daños colaterales. El mercado se regulará solo. Algo que, según demuestra la ya larga experiencia, ocurrirá cuando a las truchas les crezca pelo.

Cuanto se les diga a estos ilusionados ejércitos del ultraliberalismo es inútil. Saldrán a la selva desnudos a batirse por el porvenir, por la sanidad, la educación, la acera que se construirán para andar, el futuro, sin ninguna cobertura. A salvo de la que cajas, bancos y grandes empresas prestan a los pastores de este disciplinado rebaño.

Enaltecidos, todavía se han tapiado más los oídos y forman un muro de grueso hormigón. Allí sigue peleando por  el liderazgo el PP que aún lidera las encuestas por muy increíble que parezca. Ciudadanos como nuevos contratistas de la obra, sus diversos primos periféricos, y el PSOE que no quiere, de entrada, que el neoliberalismo siga haciendo estragos sobre la población pero que a veces no tiene más remedio. Menos mal que en un alarde coherencia se halla inmerso en  proceso de regeneratrización que puede dar grandes frutos.

Queríamos dejar de ser mercancía a manos de políticos y banqueros, pobres de nosotros, y nos han servido tres tazas que a varios miles se les han subido a la cabeza. A sus herraduras vamos a acabar atados, si nos descuidamos. Es que no podía ser porque alguno tiene “mucho ego”; el resto no, el resto ha hecho voto de humildad y de obediencia a los deseos de la ciudadanía.

Hay quienes valoran la tentación de conformarse –una vez más- y se dicen que, si ahora no se produce un cambio sustancial, ya se hará dentro de cuatro años. Tras reforzar al sistema transfundiéndole sangre joven –que no nueva-. Tierna ingenuidad.

Lo peor es que muchos no podemos esperar.

Un tercio de los niños españoles que viven en la pobreza no pueden esperar. Tampoco el resto, toda la infancia y adolescencia, a recibir una educación en valores que le forme para enfrentarse a la vida. A ésa sí que le han puesto afilados cuernos y no se aprende a lidiarla en aberrantes escuelas de tauromaquia.

No pueden esperar los jubilados a que, ordeñada hasta la extenuación la hucha de las pensiones, un milagro les devuelva el trabajo que entregaron a la comunidad. A los tiburones ultraliberales, las pensiones les parecen un dispendio. A los escualos dulces también.

Ni los trabajadores a que la subasta de su empleo les permita pagar sus gastos y su futuro. Ni los emigrantes a un mundo laboral que los acoja de nuevo en su país: no hay, ni habrá trabajo decente para todos por este camino. No pueden esperar los enfermos a que su dolencia cure con tisanas porque las medicinas son “caras”. Ni los dependientes y crónicos a que un gobierno vuelva a considerarles personas y no “gastos” o “estorbos” –en la Inglaterra de Cameron, ya pasa-. Ni a que todo deje de tener un precio. No se puede esperar a vivir más adelante mientras el presente ahoga.

No podemos diferir el momento de que nos devuelvan las libertades recortadas, el estado de democracia y de decencia que se ha perdido.

No podemos dar más tiempo a que sea derrotada en las urnas la mugre ciudadana que no tiene empacho en votar a corruptos.

Cuatro años más así. Creciendo en abusos. En desfachatez. Sigue sin haber pan para tanto chorizo, ni temple que resista tanta desvergüenza. No podemos aguardar más, precisamente, a que nuestra esperanza se agote.

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*Publicado en eldiario.es

Rajoy admite que no se ha explicado bien

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Es lo que nos cuentan buena parte de los medios, tras las declaraciones del presidente del gobierno y del PP, sobre todo del PP, en TVE. Incluso van más allá, dicen “acepta” que no se explicó bien, se supone que “acorralado” a preguntas. Y es mayoritario que utilicen la expresión “la entrevista que concedió a TVE”. Ahí él, como un jabato, arrostrando el riesgo de preguntas enlatadas de ciudadanos seleccionados y las de la cadena pública nacional que ha quedado para lo que ha quedado.

Pero en cierto modo los colegas tienen razón: Rajoy no se ha explicado bien.

Debió decir en algún momento que su acción de gobierno estaba encaminada a favorecer a las grandes fortunas -las gentes “de bien”- a costa de la mayoría. Y que en eso se ha lucido, ha logrado un éxito rotundo.

No contó el festín de recortes que nos ha practicado en asuntos fundamentales (un 35% en gasto sanitario a modo de ejemplo). El rescate bancario que no recuperaremos. O el aumento récord histórico de la Deuda Pública que nos ata para el futuro. No lo explicó. Ayer, ni bien, ni mal.

Ni que ante ingentes pruebas de corrupción “a saco” y Cajas B de su partido, miraría al tendido negándolo todo. Son pequeños garbanzos negros en un lago transparente. Ya. Incluso niega que haya presiones en la justicia o decisiones tan escandalosas como la que hemos conocido hoy: la misma jueza que archivó el borrado de los ordenadores de Bárcenas en el PP, archiva ahora una acusación contra Blesa usando un dato contable ficticio. Resortes debe tener el Estado de Derecho para echarle un ojo a estas cosas.

No explicó que la Reforma laboral -su primera decisión- tenía como objetivo abaratar el trabajo de los españoles y privarles de derechos laborales. De ahí que, primero, las cifras del paro siguieran aumentando a ritmo vertiginoso y ahora haya logrado ya lo propuesto: crear empleo pero considerando empleo al trabajo a tiempo parcial y temporal por el dinero que el empresario guste mandar. La precariedad ha logrado ya que se acepte lo inaceptable. Otro sobresaliente para Rajoy y su PP. Pero no, no lo explicó bien. No lo ha explicado todavía.

Tampoco ha contado en ningún momento que se trataba de regresar en derechos y libertades a momentos muy negros de nuestro pasado. No se ha explicado, pero lo notamos: leyes y códigos mordaza o de enjuiciamento criminal que favorecen a los corruptos, según dicen los expertos en justicia: jueces y fiscales hasta conservadores.

Ni ha explicado en absoluto, aunque por el tufo a naftalina se veía, que se trataba de recrear el franquismo como en un parte temático, potenciar los toros, con una FP y todo. O las labores domésticas (con otra FP al canto). De traer a la televisión a la caspa del antiguo régimen, a lo que queda de ella, o a sus vocacionales herederos.

Y, desde luego, tampoco explicó bien  que agarraría por las partes pudendas o por la cartera  o por la vocación a comunicadores que dan los mensajes convenientes.

No creáis a vuestros ojos y oídos, no al estómago de los dos millones de ciudadanos que se alimentan en comedores sociales sin apenas oler las proteínas animales. Ni a esa tercera parte de los niños españoles en el  umbral de la pobreza, no, eso no es verdad, insisten, no creáis a esas criaturas. Ni a los desahuciados de sus casas, o de su salud gracias a los repagos.

¿Ha cambiado alguna de esas circunstancias con ese crecimiento que anuncia sin pudor ni cuestionamiento  Mariano Rajoy Brey, presidente del PP y del gobierno?

Realmente no se ha explicado bien Rajoy. Para qué. Ya tiene quienes le interpreten para crear las condiciones destinadas a que, tras el 20D, todo siga igual. Con Rajoy u otros rajoyes que un día, cercanos otros comicios, terminar por “aceptar” que no se explicaron bien. A los que queden. Demostrará el éxito que se obtiene no explicándose bien o admitiendo que no se ha explicado bien en el momento oportuno.

Ese que nos permite tener a este presidente y con perspectivas de ser reelegido. Con ayuda de la savia nueva derecha-ultraliberal, naturalmente. O del socialismo neoliberal reformado.

Rajoy repitió expresión en la declaración promocional ante periodistas que llamaron rueda de prensa. Se puso por unos momentos la de responder a Carlos Alsina de Onda Cero. Se repuso enseguida y ya luciría el resto del día la que llevó a TVE.

Rajoy repitió expresión en la declaración promocional ante periodistas que llamaron rueda de prensa. Se puso por unos momentos la de responder a Carlos Alsina de Onda Cero. Se repuso enseguida y ya luciría el resto del día la que llevó a TVE.

La campaña electoral se mueve desde afuera

Siendo realistas, ninguno de los partidos que concurrirán a las elecciones del 20D experimentará cambio alguno de aquí a entonces. Son exactamente los mismos hoy que mañana, a salvo de leves retoques. Una pura obviedad que se olvida al abordar las campañas electorales. Con ellas, se inicia una carrera en la que influyen numerosos factores externos. Los humores, las pasiones, juegan un papel fundamental en la elección.

En EEUU, la democracia está en manos de 158 familias –como resumía un reportaje de El Mundo y de The New York Times-. Ellas aportan casi la mitad de los fondos para las campañas presidenciales. Un escándalo porque representan un porcentaje ínfimo de la población: el 0,00014%. El 87% sustenta al Partido Republicano, el 13% al Demócrata. La Comisión Federal Electoral y la Hacienda de EEUU facilitan estos datos. Los que permiten saber por ejemplo qué empresas aportan dinero a los diferentes candidatos. Michael Moore en Sicko (2007)  mostró ejemplos de las de sanidad colocando unos bocadillos sobre los congresistas con las donaciones recibidas. La transparencia no es total, ni suficiente. Larry Lessing (autor, por cierto, del Creative Commons) quiere ser presidente de EEUU durante una hora para denunciar y revertir la que, dice, corrupción del sistema electoral norteamericano. La poderosa inversión en políticos no garantiza la elección, pero influye sin duda. Muy notablemente.

¿Llegan a 158 las familias – personales o jurídicas– que sustentan a los partidos y candidatos españoles?  No hay registro de ello, pero los apoyos y rechazos son evidentes. Precisaría ser aclarado. Sin normas, puede convertirse en manipulación y desequilibrio. Y es esencial saberlo porque están trabajando por sus propios intereses que casi nunca coinciden con los nuestros.

En este momento, la imagen de la competición nos muestra a un Partido Popular para el que han bajado las apuestas. El PP se ha convertido en una disparate insalvable, aunque todo es posible en este país. En somera selección de hitos, ahí tenemos a Soria poniendo impuestos al sol –primas dice-, entregándonos a manos de las empresas eléctricas para que se den con nosotros un festín o  adjudicando licencias de televisión, de poder en estas lides, por intereses de partido. A Catalá destrozando la Justicia – la grave politización del Tribunal Constitucional o las reformas que para fiscales y jueces equivalen a una ley de Punto Final para los delincuentes, entre otras medidas-. Al pío ministro del Interior, responsable de chirriantes medidas de su Departamento, solazándose en el Vaticano. La vicepresidenta actúa de maestra de ceremonias de un jolgorio en el Congreso, con barra libre de cerveza, para celebrar los presuntos éxitos del PP y presentar un vídeo promocional –copiado-. Por ella apuesta el Financial Times, dado que aquí tratan de intervenir todos. Y Rajoy ¿qué decir ya de Rajoy? Es un puro esperpento. Varios destacados miembros del PP se están descabalgando del proyecto y hasta medios entregados a su defensa plantean críticas.

Rezagado en apoyos el PP (no carente de ellos), avanza en prodigio Albert Rivera con sus Ciudadanos. El despliegue mediático está siendo tan abrumador que empieza a resultar hasta empalagoso. Hay días en los que a Rivera o a Arrimadas no les falta más que dar el tiempo y los deportes, dado que están en pantalla de la mañana a la noche, por no hablar de editoriales y noticias en prensa escrita. Es ostensible, pero no declarado expresamente como hacen en EEUU. Resulta además curiosa la ausencia total de críticas. Políticas y personales, a diferencia de otros candidatos que ocupan horas de programación.

La pareja perfecta para Ciudadanos, estiman los diferentes poderes, es el PSOE. O viceversa. Pedro Sánchez presidiendo el Gobierno con el apoyo de Rivera. Se trabaja para que el PSOE suba en votos como mal menor. Mejor lo conocido que “aventuras”. El problema es que la actual dirección del PSOE comete deslices como anunciar y desanunciar que derogará la Reforma Laboral, por trozos o completa. Siguen las desavenencias internas y Susana Díaz –a la baja en la política nacional- graba vídeos con Feijóo por la Unidad de España y comparte asiento con él en la Fiesta del 12 de Octubre.

Este viernes, Pedro Sánchez se ha descolgado fichando a la diputada de UPyD Irene Lozano y llevándola al puesto número 4 de la lista por Madrid. Ha caído tan mal en el PSOE que la delegación andaluza no ha sancionado esta designación de Sánchez. De estar fuera puede ser hasta ministra. Os recomiendo este excelente análisis de Iñigo Sáenz de Ugarte.

Una salvedad: de Oscar la campaña que le están haciendo a Artur Mas llamándole a declarar en el 75 aniversario de la ejecución del President Companys. El problema es que no quieren pero sí quieren que siga. Y tampoco se deciden en si les convienen más los réditos electorales de atacarle que el mantenerlo sin ruido. Retroalimentación.

Los medios muestran ahora un inusitado y novedoso interés por Izquierda Unida, por Alberto Garzón, que tanto hubiera precisado con anterioridad. No es desinteresado. Aun así, no le apoyan para que logre cambios significativos. En los progresistas, algunos siguen engrasando palos para ruedas de bicicleta contra Podemos. Lo que se cuece más arriba, en las alianzas de centro-derecha, interesa mucho menos.

En este zigzag de emociones, espontáneas y provocadas, Podemos se desanima o esa impresión da. Alguna intervención en televisión ha sido francamente desafortunada. Estaría defraudando las esperanzas de cambio que mucha gente ha depositado en ellos. Se les coló: daba audiencia. Y ahora sobran manos para apretar y desinflarlos. Algunos análisis solventes, como el de Ignacio Sánchez-Cuenca, hablan de una –relativa- bajada de expectativas de voto a Podemos influida por varios factores. Entre otros, la campaña de acusaciones – veraces o no, dice- contra sus principales líderes que influyó y, ahora, por “un contexto económico algo más esperanzador en el que el discurso de Podemos suena demasiado agorero”.

¿De qué mejora del contexto estamos hablando? Empleos de una hora por 3 euros, subida de los productos básicos del consumo. Y los endémicos: Deuda Pública de más de un billón de euros, paro que aún está por encima del 21,5% en el que lo encontró Rajoy –una Crisis social era entonces- y la hucha de las pensiones agotándose…  El varapalo a los presupuestos de Bruselas es un indicio sintomático. Y pide más recortes.

Y es que los promotores de sus propias campañas electorales venden también recuperación económica y cala. Ahora para que la gestionen PSOE y Ciudadanos. A lo largo de la carrera pueden cambiar las apuestas y venirse arriba o abajo los corredores. Los ciudadanos como parte del decorado para que reaccionen adecuadamente a los estímulos. Las campañas electorales se basan en las emociones. Las que se tienen, comunican y provocan. Las políticas son las mismas. Hoy, en diciembre, y después.

“Para dejar de soñar ya habrá tiempo cuando nos muramos”, concluía su artículo de eldiario.es Olga Rodríguez. El tránsito hasta ese día puede ser de los que cercena sueños y… realidades que nos dejen muy magullados.  Por supervivencia, hay que tener claro cuáles son nuestros intereses, no los de otros. Puede que nadie más que nosotros los defienda.

*Publicado en eldiario.es con el título:

¿Llegan a 158 las familias que sustentan a los partidos y candidatos españoles?

Al mercado le gustan redondas las burbujas de la tónica

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Día de encuestas, festejando el Extremo Centro tan deseado por los guardianes del sistema. Es hora de seguir intentando reflexionar. Si llueven elefantes no sirven de mucho los paraguas. Y menos las cucharillas proburbujas que, sin embargo, pueden ser útiles en la cocina que tanto “se lleva”.cucharilla.corto

Las instrucciones lo dicen bien claro: se trata de una cucharilla para evitar que “la fina burbuja de la tónica no se rompa al caer en la copa de tu combinado”. Cuando la vi en una cadena de supermercados de precios muy asequibles, pensé que a quien le vendieran este artilugio podrían venderle todo. Y así es. El mercado de compra/venta de productos políticos, económicos y mediáticos asiste a uno de sus momentos más boyantes. Puro marketing que tantas veces enmascara la mediocridad. La televisión y los medios en general como catapulta imprescindible.

España se recupera… aunque trabajar ya no asegura unos mínimos de calidad de vida. Y más de un millón de personas tuvo que acudir el año pasado a Cáritas aun contando con el sueldo de algún familiar. Rajoy y demás miembros del PP se empecinan en cantar las excelencias de su labor y el mensaje se vende sin prospecto de uso y contraindicaciones. De la económica. Aunque tienen la osadía de presumir también de su lucha contra la corrupción, cuando el andamiaje se les ha caído por completo y comienzan a cantar los tesoreros. Siempre hay alguien que compra este discurso. Y muchos otros.

En el mercado político se ha puesto de moda cantar y bailar. La vicepresidenta todoterreno se marca una rumbosa coreografía y besa calvas. Pura espontaneidad. Y parte de la sociedad programada compra que es campechana y simpática y “muy distinta” a Rajoy con quien comparte toda la ideología de gobierno y su ejecución. Los recortes a la ciencia en un 25%, la expulsión de la filosofía y la música de las aulas, las leyes y códigos mordaza. Si se proponen sacar la vena carismática de Mariano podríamos verlo hasta bailando el twist con pantalón campana. Y es que a Iceta le fue bien con Queen. A Pablo Iglesias, fatal con el Cuervo del pobre Krahe.

Aquí se vende y se compra todo, se planifica y diseña para colocarlo. Los periódicos informan. Todos. Los debates confrontan argumentos en busca de la verdad y el mejor servicio a la sociedad. Los periodistas más afamados son los que cuentan con mayor preparación y sentido crítico. Con un sólido backgroundpersonal, limpios y éticos.  Todos. Las encuestas pasan por una sana elaboración en la cocina que ayude a su mejor digestión. Y los distribuidores de amores y odios solo piensan en nuestro bien.

Y, así, los Ciudadanos de pasarela son de centro y van a regenerar España. De hecho, leemos editoriales que deberían titularse con más precisión: “Rivera, más bonito que un San Luis”. Cuando ya descendían en intención de voto, surge la revitalización en Catalunya, vía anti-independentismo más presentable que el PP, y vuelve a inflarse el ‘soufflé’. Providencial y alivio de los sustentadores del sistema que ven crudo seguir manteniendo el bipartidismo tras las tropelías perpetradas. Con un poco más de esfuerzo, igual se consigue suavizar los recuerdos. ¿Se llevará o no Pedro Sánchez el gato de Schrödinger al agua?

Los guardianes de la izquierda exquisita defienden la parcela que adquirieron en propiedad y rechazan que nadie les discuta ese derecho; nadie, ni los votantes que se fueron hace tiempo. Con los cimientos resquebrajados, esforzados valores individuales la mantienen aún en pie. Grandes medios neoliberales se muestran muy preocupados de su desgracia a manos de Pablo Iglesias. A Podemos le ha desorientado la leña sin pausa y ha perdido la iniciativa de quién marca el discurso que fue clave de su éxito. Alguna vez también los nervios. Y mientras la izquierda discute, una campaña que ni para los presidenciales estadounidenses, busca que todo siga como está. Ellos, la gente común en general, son apenas el aperitivo a servir en el banquete.

Muy bien emplatado, eso sí. En los supermercados, los nuevos “locos por la cocina” buscar las estanterías donde surten tres clases distintas de wasabi que se echan a la cesta junto con la carne picada industrial. La que incluso falta en los comedores sociales para acompañar los macarrones. El sueño de la sofisticación gastronómica se ha adueñado de buena parte de los españoles desde que Ferrán Adriá sorprendiera con su muy creativa cocina molecular. Ciertamente, en aquella, casi nada es lo que parece. Los judiones de La Granja saben a uva y los raviolis a sesos de cordero líquidos. Y esa es la clave.

Y mientras se cocina, se vende y se compra, la vida sigue fuera de los escaparates. Cargada de miserias, dolor y, también, esperanzas que merecen ser alcanzadas. Los propios compradores compulsivos son quienes las cercenan.

Porque los menús arruinados se ven mejor en cabeza ajena, apuntemos lo que está sucediendo en el Reino Unido. David Cameron prometió reformar el Sistema Nacional de Salud británico. Los periódicos progresistas alertaron alarmados. Y, aun así, obtuvo mayoría absoluta. Ya sin el liberal Clegg que de alguna forma le frenaba. Owen Jones uno de los más prestigiosos escritores y columnistas británicos es un puro alarido con lo que está ocurriendo:  “Nuestro NHS está en grave peligro, deberíamos estar escandalizados”, insiste.

Y esto lo votan personas, seres humanos como cualquiera de nosotros, que parecen pensar solo en sí mismos y, desde luego, en un futuro de prosperidad que pague sus medicinas y tratamientos si enferman. También el PP y Ciudadanos son ultraliberales y partidarios de privatizar la sanidad y todo lo público. Y, esperen, porque la CEOE pide despidos más baratos y más empleo precario. Pero hay quien compra cabellos repeinados y sonrisas de anuncio. Bailes que alegran la vida.

No todos. El CIS acaba de contarnos que a los ciudadanos les gustan los pactos municipales y autonómicos. Los “pactos de perdedores” que decía Rajoy. Precisamente el que menos el de Madrid que, con la ayuda de Ciudadanos, le ha dado la presidencia a la popular Cristina Cifuentes. Solo un 20% lo apoya. Ada Colau y Manuela Carmena son muy queridas en Barcelona y en Madrid. Cierto que los meses transcurridos desde la encuesta, y la labor de derribo diario, habrán hecho alguna mella. Pero hay ciudadanos que ya no tragan, que ya no compran a bulto. Y se toman, tan tranquilos, su tónica con las burbujas rotas.

*Publicado en eldiario.es

Otras lecciones de las legislativas en Portugal que se obvian

Por primera vez, un gobierno que aplica duramente la austeridad es avalado en las urnas. Cómo triunfar pese a usar una afilada tijera. Los servidores del sistema, de que todo siga igual (de fétido), se felicitan hoy por el triunfo del conservador Passos Coelho en Portugal. O eso dicen. Rajo toma nota en Moncloa. En momentos críticos es mejor buscar la estabilidad, el camino ya hecho, que probar aventuras. 

Lo cierto es que ha habido un 43% de abstención. Y que, de los votos válidos, la coalición de derechas que lideraba Passos Coelho ha obtenido un 36,8%. La mayoría está en 45%. Y la izquierda -o presunta izquierda- ha conseguido el 50%.

El Partido Socialista, que lidera ahora el ex alcalde de Lisboa Antonio Costa, ha sacado el 32%. El Bloque de Izquierdas supera a los Comunistas, y todos ellos se llevan a matar. Dejarán gobernar a Passos Coelho hasta que quieran y presionado. El triunfo que gusta a Bruselas y, en España, a los servidores de Rajoy y su PP, Ciudadanos y PSOE, es un tanto relativo y amargo.

Ocurre que el ex presidente socialista José Sócrates se ha pasado buena parte del año en la cárcel por lo que llaman presunta corrupción. Le pillaron en desvegonzado pringue y concomitancias con banqueros disolutos.

Portugal nos aporta pues una primera lección: los políticos corruptos van a la cárcel y a juicio. No sólo todos o casi todos sus empleados como tesoreros.

Una segunda: la sociedad castiga la corrupción. Y la palma se la habían llevado ahora los socialistas. Puestos a que te expriman y además te roben, elijamos a quienes menos te saqueen porque además es mucho más digno, deben pensar. No es fácil la elección entre malo y peor.

Una tercera: En España el pack viene completo con el PP: tijera y corrupción. Con el PP y sus fieles colaboradores en los medios. A los españoles se las exala el líquido claro y transparente que segregan las glándulas sudoríparas de la piel de los mamíferos y cuya composición química es parecida a la de la orina. Luego ya acabaremos -más-  como en México o Egipto, pero mientras tanto se ve la tele y el fútbol y se odia a quién manden, y apañado.

Recortes, privatizaciones y subidas de impuestos que en Portugal intentó tumbar el Tribunal Constitucional, funcionando… como un Tribunal al servicio del pueblo y la justicia. Ved aquí, en el apartado 5,  cómo funciona la justicia constitucional en Portugal. Paro, descenso del PIB, emigración es el balance de Passos Coelho. Y la promesa de que ahora vienen más recortes y “ajustes”. El austericido es una senda sin final. No es cierto que llevemos un camino andado en alguna solución que revertirá y volverán los días de gloria. Eso solo es para ellos.

Portugal siempre nos precede. Con matices como vemos. Y muy  notables y aleccionadores.

Algunas voces (en España) ya hablan de que la solución pasaría por una Gran Coalición entre conservadores y socialistas. Es lo que desean los poderes económicos. En Portugal, en España y en cualquier lugar en el que se dude de su hegemonía. De que esa condena es de cadena perpetua. Ni un momento de vacilación, están ahí para “orientarnos”.

Pude constatar el deterioro de la vida en Portugal en un inolvidable viaje hace un par de años, gracias a Pilar del Río y de Saramago. Pensar, existir, no existir, no pensar, un amargo humor titulaba edificios en sutil protesta. Es difícil pensar con tanto ruido. Es díficil existir con tanta trampa.

Rúa da Trinidad, 18, Lisboa, Portugal

Rúa da Trinidad, 18, Lisboa, Portugal

Ciudadanos y la prensa a 67 días de las elecciones generales

Nuevo a estrenar y limpio como la patena.

Nuevo a estrenar y limpio como la patena.

Dice desencaja, pero en realidad encaja a la perfección.

Dice desencaja, pero en realidad encaja a la perfección. Quizás hasta en exceso. Esas cabezas de ABC.

Partida doble: las encuestas de apoyo de Marhuenda y la manzana naranja.

Partida doble: las encuestas de apoyo de Marhuenda y la manzana naranja.

L6Narrimadas

Etc…

Lanzada la Operación Ciudadanos Último Asalto

Tenían el susto metido en el cuerpo al punto de sacar a la palestra ex presidentes, premios nobel o atareados directores de medios de información. Pero los resultados de las elecciones catalanas les han dado un respiro. Hondo. Se trata ahora de minimizar el independentismo que crece en cada consulta, y de jugar bien las piezas del nuevo tablero.  Y en él, 734.910 catalanes que ni muertos querían ni independentismo…  ni PP, alientan a quienes tanto se juegan si se produce el mínimo cambio. A esos pocos que anteponen sus intereses a cualquier otra consideración.

Por esos casi 735.00 votos que han convertido al partido de Albert Rivera en la segunda fuerza política de Catalunya (no, aún, de España), portadas, editoriales, artículos, se vuelcan en la Operación Ciudadanos Ültimo Asalto.  Se les había debilitado en los últimos tiempos, pero no hay sino una buena guerra de  banderas para que las aguas se encaucen.

A modo de ejemplo, La Razón. El naranja tendrá que decidir entre rojos y azules, dice. Observemos que habla de España porque en Catalunya el PSOE tiene poco que ventilar -sigue cayendo en apoyos-. Que da por hecho que los resultados allí se extrapolarán al Estado, es decir, que el trabajo mediático/político dará los frutos apetecidos (algo cierto si no se está prevenido y puede que incluso estándolo dado el poder de esta maquinaría tan bien engrasada). Y así el naranja “tendrá” que decidir, nada como los verbos contundentes.  Y lo más divertido: llama “rojo” al PSOE.

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Nótese también la sobriedad responsable de Rivera y Arrimadas en esta imagen tan alejada de la que dejaron la noche electoral en la que parecía que habían ganado el Mundial de Fútbol o la Convención de Delegados de Microsoft. Mi “religión” periodística me impide pinchar artículos de ciertos medios, pero es reseñable también el alborozo de la ultracaverna con estos Ciudadanos tan de derechas y tan españoles. El “Yo soy español, español” que corearon, o el “España unida jamás será vencida” les llegó al alma.

Del cúmulo de algarabías y consejos –el respiro de El País es notable- quién más claramente da detalles de la Operación es este artículo de El Mundo. Plagado de claves. Es la hoja de ruta en realidad.

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“En los cuarteles de las grandes empresas del Ibex pulsados por este diario hay preocupación por la difícil gobernabilidad de Cataluña, un motor económico importante para España, pero, a la espera de que se despeje esa incertidumbre, se centraron en ver ventajas al resultado.

Por un lado, gusta la perspectiva de que sea Ciudadanos y no Podemos la fuerza bisagra en las elecciones generales. “No hay que engañarse, la principal preocupación es que el nuevo Gobierno español a partir del año que viene esté formado de algún modo por PSOE y Podemos y ahora la combinación puede ser de los socialistas con Ciudadanos”, afirma un alto ejecutivo de uno de los principales bancos del país. Los escenarios, en su opinión, mejoran, porque si la próxima legislatura es Mariano Rajoy con Albert Rivera o Pedro Sánchez con el líder de Ciudadanos, implicará que no haya ningún cambio fundamental en la actual política económica y se mantendrá un crecimiento en torno al 3% en los próximos cuatro años. “El PP va a tener que trabajar mucho si quiere ganar”, señala un miembro del influyente Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC). Sánchez percibe las dudas que existen en el Ibex con Rajoy y por eso, entre otros factores, intenta centrar su discurso. Ayer cargó contra la CUP por “antisistema” y pidió “gobiernos transversales”.

El presidente de Telefónica y del CEC, César Alierta, no oculta su buena relación con Rajoy, pero también elogia que la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, no se apoye en Podemos”.

El artículo completo aquí. Tan diáfano sobre lo que quiere el IBEX y las grandes empresas en general. Los movimientos y amenazas que despliegan. Se han tranquilizado. Esta frase es la clave:

“Si la próxima legislatura es Mariano Rajoy con Albert Rivera o Pedro Sánchez con el líder de Ciudadanos, implicará que no haya ningún cambio fundamental en la actual política económica”.

Y, ellos, ganarán. El crecimiento es de ellos, ya se ve el resto. Y encima ni tributan lo que deben, dado su apego por los paraísos fiscales. De hecho juegan con nuestras vidas, las vidas de la mayoría, ya sin ningún pudor. Los resultados en Catalunya no tendrían que ver con los de las generales dado que el indepentismo allí es elemento decisivo, pero la Operación Ciudadanos juega a la profecía autocumplida. He leído comentarios “emocionados” con la fiesta electoral de Ciudadanos que a tantos nos puso los pelos de punta.

Los movimientos que se están viendo son muy claros por otro lado. Susana Díaz, la poderosa presidenta andaluza, se marcó un vídeo con Feijoó por la unidad de España. Iceta que ha visto desteñirse el cinturón rojo de Barcelona mientras bailaba con gracia sin parar quiere hablar con Ciudadanos. Y Pedro Sánchez, tan pragmático, también abre puertas.

La Operación Ciudadanos Último Asalto se basa -lo estamos viendo- en minimizar a Podemos, y por el momento parece que con su entusiasta colaboración. Sonoro batacazo en las elecciones catalanas y escaso realismo para entenderlo y afrontarlo, al menos por el momento. La izquierda exquisita, entretanto, no cesa de seguir poniendo palos en las ruedas ahora que atisba mayor ocasión. Véase un ejemplo entre muchos. Como en los viejos tiempos mejor la derecha más dura que el colega rival.

El panorama es muy preocupante. En ese ejemplar catálogo que nos ha brindado El Mundo sobre la Operación Ciudadanos Último Asalto de la que participan muchos más poderes, lo dicen: se trata de que nada cambie en lo sustancial. PSOE-Ciudadanos o viceversa, quizás Rajoy o alguien del PP, sube Cifuentes que está en la misma línea… estética y  mental. Como escribe Barbijaputa de Inés Arrimadas, todos son como ella: blanca, delgada, vestida de marca y bien parecida. Y existe la duda de que haya obesos, feos o minusvalidos en la “nueva” política que representa Ciudadanos.

Una operació de marketing para que nada cambie. Cuidado, muchísimo cuidado con las “perfecciones” estéticas sin mirar qué hay dentro.

alliens

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