Borrando parados

paro.selectivo.

La foto no puede ser más simbólica. Nos muestra una oficina de empleo con dos personas en su exterior. Una nítida, la otra desdibujada hasta casi su desaparición. La instantánea ilustra una exclusiva de la Cadena SER: “Madrid insta a las oficinas de Empleo a contratar primero a los que cobran la prestación”. Han tenido acceso a un documento con nuevas instrucciones impuestas por la Comunidad presidida por Ignacio González para repartir los escasos puestos de trabajo de los que disponen a personas que cobran el paro. Y preferentemente si tienen entre 20 y 45 años y poseen estudios de bachiller superior como mínimo.

Son evidentes sus intenciones: se “ahorran” el pago del subsidio. Pero también, en esta inhóspita jungla en la que han convertido los países como no ceso de repetir, discriminan a los más débiles. Estamos hablando de políticos que, además de su sueldo, cobran en muchos casos un complemento bajo mano. Ya lo han confirmado el presidente del Senado, Pío García Escudero, que se llevaba –en el tiempo investigado- 4.200 euros mensuales más de lo que le correspondía. O el diputado  Eugenio Nasarre al que le correspondían 1.800 y que entendía que pagar aparte era práctica generalizada en el partido popular. Dado que, forzado por la investigación, el PP admitió que el 95% del dinero para su funcionamiento es público, estamos costeando entre todos estas regalías. Pero los parados no tienen derecho… ni a atrabajo, para que el PP intente  cuadrar esas cuentas ficticias que con tanto desparpajo pregonan como signos positivos.

6.202.700 personas buscan empleo y no lo encuentran. De ellas, más de la mitad son de larga duración: 3.206.500. Desde 2007 los parados en esta situación han pasado del 20,8% al 51,6% del total. Actualmente, casi dos millones llevan más de dos años fuera de la vida laboral y ya no cobran nada. El PP los ha sentenciado a que ni siquiera cuenten entre los que optan a trabajo. Dada la escasez es preferible, insistamos, darlo a quienes pagan prestación para obtener unos euros… que entregaremos a pagar a los especuladores la deuda que crece y crece como jamás lo hizo, a pesar de los recortes, por la pésima gestión.

Los parados están en proceso de borrado, transparentes, desintegrados. Pero tras cada uno de ellos hay un ser humano con anhelos y desdichas que no tiene culpa alguna de su desgracia. El viento de la historia habrá de poner en su lugar a los responsables de esta siniestra época. El culpable directo de la directriz que denuncia la Cadena SER es Ignacio González, el presidente que nos dejó en herencia Esperanza Aguirre. Ayer se dio un baño de amor de partido como señala en portada uno de los diarios amigos: ABC. Esta troupe y algunos más son una piña, más o menos avenida en sus ansias de poder, que –por el momento- opera con total impunidad. Así de felices se les ve.

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El trabajo

Empecé a trabajar a los 13 años. Sin sueldo porque se trataba de ayudar a mi esforzado padre que -buscando sin descanso una salida laboral- había montado una pequeña empresa. Aprendí mecanografía, taquigrafía y algo de contabilidad. Y pasaron varios años, algún empleo miserable en Londres –que sabía transitorio, de crecimiento-, un marido, un hijo, una casa que atender, una carrera simultánea al resto de las ocupaciones, hasta que pude dedicarme a lo que en realidad quería: el periodismo.

Emplearse en lo que a uno le gusta no tiene precio. Cambia el sentido de la vida. Se empieza la mañana con ilusión, se llena el día de matices y retos, y se llega a la noche pleno por muchos que hayan sido los sinsabores y el cansancio. El trabajo –el amado pero también el soportado, todos los trabajos- armoniza la satisfacción personal, el sentido de la utilidad hacia los otros y la necesidad de pagar las facturas y el ocio.

Y un día me echaron. Antes de tiempo. Anticipando la jubilación vital. La nueva teoría de la rentabilidad que precariza no solo la dignidad laboral sino la humana, lo exige –dicen-. Todavía me duele. Creo que, en su día –pronto ya-, me tocará una pensión modesta, permanentemente amenazada por la tijera. También entra en los cálculos restrictivos de “la sostenibilidad del sistema”.

He vivido por tanto las etapas que ahora se reproducen reiniciando y retorciendo el ciclo. Nunca creí ver -volver a ver- las injustas condiciones laborales que atenazan hoy a los jóvenes. El paro, la emigración forzada y sin retorno, la inseguridad en el empleo si se tiene, la imposibilidad de emanciparse por los escasos medios de los que se dispone. Una larga e intensa lucha –que venía de atrás- construyó otro mundo algo más justo.

Trabajar en lo que uno desea, en lo que cumple su vocación, es hoy casi una entelequia reservada a privilegiados. Hasta el ministro de educación, cultura y deportes, dice –ya lo hemos comentado- que hay que llenar los huecos de la maquinaria y no soñar con imposibles. Trabajar en lo que demanda… “el sistema”. Y demanda poco, vamos a ser sinceros. Mientras siga rigiendo la hegemonía del intercambio de apuntes financieros para enriquecer obscenamente a unos pocos, la producción o su comercio precisan escasa mano de obra. Y además la encuentran más rentable en países “en desarrollo”, aunque implique algunos “daños colaterales” de vez en cuando como ha ocurrido y ocurría en Bangladesh, y se denunciaba… y no servía para nada. Y, menos visible, en un sin fin de países donde los ciudadanos son piezas del engranaje de la fábrica general. La que ya apenas asienta sus sedes aquí. Pero aún hay empleo, cada vez menos. De las cifras estadísticas, llama menos la atención cómo está descendiendo la masa laboral.

6.202.700 parados no tienen ni eso. Ah, bueno que algunos trabajan en la “economía sumergida”, ésa que nos roba a los demás en torno a la cuarta par del PIB. Claro que como cuellos blancos nos saquean tanto o más, habrá que dejarla pasar. Y de algo hay que vivir. Del “colchón familiar” también. Que para eso somos un país que estima tanto el sosten de los entrañables lazos de sangre (como en las sociedades subdesarrolladas) y que no tiene quien defienda sus impuestos para mantener el Estado del Bienestar. Objeto de regalías privadas, no se va a ocupar en mantener, no solo los servicios, sino la dignidad de ciudadanos… que sí tienen en otros países. Lo ordena quien cobra sueldos, sobresueldos y complementos sufragados por nosotros.

Los abuelos. Las pensiones de los abuelos constituyen el gran somier del “colchón familiar”. Pero no son “sostenibles”, vaya por dios. Prácticamente las más bajas de la Europa de nuestro nivel macroeconómico, se han pagado “por encima de nuestras posibilidades”. Y, además, como no las hemos jugado para apañar la deuda, para que esté más baja y saneada, mejor no contar con eso.

Y la tierra de nadie. Los cincuentones. A quienes echan porque son más caros que los jóvenes. A los que se condena a no volver a trabajar jamás. A la sensación de saberlo y vivirlo. Cada día. Y, ya amortizados en su uso, se les quita paro y “costosos” subsidios. Y se les pone –caso de que sobrevivan- el cobro de la pensión en los 70 y absolutamente devaluada.

Este casi secular retroceso que hemos permitido no irá sino a más. Las zanahorias de Rajoy y su equipo colocadas siempre en un futuro algo más allá, carecen de tierra para crecer en el progresivo, constante y acelerado hundimiento de nuestra economía. Pero todavía se puede desandar casi por completo el progreso humano. Porque ya no nos faltaba más que la irrupción de Esperanza Aguirre, desbordada en impaciencia por llegar al cargo. Febril, como si hubiera inhalado las cenizas de Thatcher, se propone ir donde nadie llegó… en los dos o tres últimos siglos: acabar con el Estado del Bienestar de una forma radical. Un sálvese quien pueda social. Volver a la enseñanza exclusivamente para las élites o la beneficencia sanitaria, sin renunciar por supuesto a los impuestos que mantienen su estructura de poder y  “el orden” para que nadie rechiste. Aquel asfixiante sistema que hizo erupcionar las guillotinas de la Revolución francesa. Este gobierno, este partido, –probable, posible, presunto, profundamente podrido por añadidura- no puede seguir ni un día más, al menos por este camino. Este gobierno, y sus secuelas por comunidades y cargos idénticas a la matriz.

Como tantos otros, soñé y tuve un trabajo que dignifica, llena, construye y paga -incluso el futuro inactivo-. 6.202.700 carecen de él. Más de la mitad de los jóvenes españoles lo esperan. La opción es seguir siendo piezas, herramientas, accesorios y recambios  a la baja de un sistema degenerado y depredador, o pensar que no se puede demorar ni un instante más el ocuparse… de los intereses del conjunto de la sociedad.

*Publicado en eldiario.es

Un Big Brother para los parados

Preclaras mentes neoliberales han ideado en el Reino Unido un test “de orientación” a suscribir por los parados que cobran subsidio. Por cierto, tienen 2,5 millones de desempleados, un 7,8%, una de las tasas más bajas de la Unión Europea. Ya se está comprobando que rellenarlo es requisito indispensable para recibirlo.

Deben responder a 48 cuestiones marcando una casilla entre 4: está muy interesado, me gusta, soy neutral, me desagrada. Por ejemplo sobre si les despierta curiosidad lo que ocurre en el mundo. Con otras opciones más perversas en distintas preguntas que llevan a poder elegir aptitudes como éstas: “Nunca he ido a visitar un museo” o ‘No he creado nada que pueda considerarse bello en el último año”.

Un equipo de psicólogos y economistas lo ha elaborado. Para los expertos en estas materias es inútil pero, sobre todo, intimidatorio. Siguiendo la amarga advertencia del también británico –pero bien diferente- George Orwell, un Gran Hermano afianza su control para llevar y acrecentar mayor precariedad. Incluso culpabilidad. “No he creado nada bello en el último año”, equivale a soy un negado que no merezco nada si uno admite que no. Estoy segura de que todos los miembros del gobierno responderían orgullosos que sí, con el gran percebe Rajoy a la cabeza, pero el resto de los humanos podríamos tener algunas dudas.

Porque, sí, imaginemos España con más de 6 millones de parados, y más del 27% de tasa. Nuestros inútiles gobernantes, son infinitamente más eficaces en estas tácticas de amenaza y crueldad. Recordemos que esas bellísimas personas a quienes crujía de forma intolerable Zapatero –los parados- ahora son unos vagos y un molesto gasto. Más aún: un gasto inasumible.

No creo en modo alguno que Báñez, asesorada por Wert, Montoro o el propio Rajoy, el resto del partido, y sus equipos de “sabios”, prepararan un test similar. No.  Jamás preguntarían si están interesados por el mundo que rodea a los parados y todos los demás, no fuera a ser que cayeran en la cuenta de que es un instrumento muy útil para la reflexión. De visitar museos no hablemos que para eso están podando a base de bien sus presupuestos. La cultura en general no es “útil” para el trabajo.

Me inclino por pensar en otro tipo de cuestiones:

¿Cuántas veces ha ido a misa este año?

¿Cuánto y a qué vírgenes ha rezado?

¿Cree que “sí, se puede” remontar… un resultado adverso en el fútbol porque es Vd. un ser positivo convencido de que con ilusión se logra todo?

¿Sabe que las reformas aplicadas por el gobierno nos conducen a la resolución de la crisis “más pronto que tarde”? ¿Es consciente deque está en buenas manos y que este equipo “sabe lo que hace”?

¿Está de acuerdo en que las pequeñas corruptelas, avaladas por la picaresca española, son solo presuntas  y que “todos lo hacen”?

¿Le parece que el franquismo fue una época de extraordinaria placidez y hay que gobernar “como dios manda”?

Hablando de otra cosa… ¿Qué sentimientos le inspira ser un parásito que cobra el paro a costa de sus semejantes? ¿Le gusta mucho, poco, nada o le es indiferente? Medítelo bien antes de responder.

¿Cómo se llama la mujer del presidente del gobierno?, ah, no que esto es para los inmigrantes.

Bien pensado esto abre una veta insospechada para evaluar la personalidad y estado anímico de los españoles. Así se puede preguntar cómo se sienten a las madres de niños nacidos con graves malformaciones por la gracia de dios y Gallardón. Y a otros muchos colectivos: ¿No ve que Vd. suscribió una hipoteca por su propia voluntad y se está quejando de vicio cuando, en justicia, le apartan delicadamente de su casa por no pagarla? ¿Está de acuerdo en que se “acose” a los políticos? ¿Es la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) ETA? O bien, para los dependientes ¿No tiene Vd un familiar –preferentemente una mujer- que le cuide en lugar de querer ser gravoso para el Estado? O los pensionistas: ¿No le da vergüenza cobrar una pensión con lo mal que está el país? ¿No le gustaría morirse de una vez y dejar de ser una carga? Ya sabe: Muy interesado, poco interesado, nada interesado, indiferente.

El periodista del diario británico The Guardian que ha dado la voz de alarma en Londres nos brinda un análisis más completo de la brillante idea de los conservadores británicos. Puede ser de gran utilidad a nuestros gobernantes para resolver los problemas que nos aquejan y de los que, como sabemos, no tienen culpa alguna.  Todo lo contrario. Están trabajando en ello.

Sin Rajoy sería mucho peor

Nos decía Mariano Rajoy que imagináramos lo mal que hubieran ido las cosas para España de no haber accedido él a la presidencia del gobierno. Sí, podíamos tener en su lugar –pongamos por caso- a Pelayo de Arriérez y Torquemada. Hijo de una estirpe acreditada ya en la Hispania Romana, impulsora de la Reconquista patria y de esplendoroso apogeo en la Edad Media. Conservador, vetusto, clasista, sumiso con los poderosos, autoritario con los débiles, nos habría hecho comprobar que, en esta tierra, todo es susceptible de empeorar, según quien consiga el mando. Imaginémoslo, podemos.

A sobresalto diario, sabríamos que el partido de Arriérez lleva varias décadas –incluso desde antes de su refundación en lo que hoy es- financiándose ilegalmente a través de empresas interpuestas. Sus dirigentes cobrando sobresueldos millonarios procedentes prácticamente en su totalidad de dinero público y subiéndose los oficiales en las épocas de la más dura crisis. Que reciben donaciones de empresas a las que a cambio dan negocio en las distintas administraciones que regentan. El propio partido vinculado a la mayor trama de corrupción a la que ha asistido este país. Una podredumbre estructural, de fondo. Sí, los tiempos de Rajoy  están siendo mucho más honestos.

En el gobierno de Arriérez, lo más granado. Desde un ex presidente de una empresa cuya quiebra fue determinante para el hundimiento de la economía internacional, a una monja seglar –corta y deslenguada- que confía la resolución del insostenible desempleo a la virgen. Una receptora de sobres y confetis para festejos privados que mata la sanidad pública. Una vicepresidenta aspirante al Oscar de Hollywood y que, como los demás, ha colocado parientes y gremio profesional en los más altos cargos y remunerados puestos. Un ministro de Hacienda que se ríe a carcajadas en cada recorte. Un par de beatos recalcitrantes que se empecinan en coartar nuestras libertades y devolvernos a los tiempos más florecientes de los Arriérez y Torquemada. O un tertuliano, también ultracatólico, a cuya reforma educativa llegaría a criticar de tal forma el Consejo de Estado que prácticamente le diría fuera consciente de que España es también Europa. Por no seguir en la descripción y por no incluir al resto de los prebostes del partido. O sí. Uno que, de joven, se solazaba en barco y otros viajes de placer con un conocido narcotraficante. Una aguijonera líder de vuelta e ida, populista y campechana, acérrima admiradora del brutal neoliberalismo de Margaret Thatcher. O la Cruella de Vil de las mentiras compulsivas que presenta su rostro cementado para explicar lo inexplicable. Siempre mejor, sin embargo, que el propio Arriérez que la rara vez que comparece ante la prensa lo hace a través de un monitor de plasma.

Con todo, en poco más de un año de mandato, el gobierno de Pelayo habría logrado cifras espectaculares de fracaso. La recesión triplicando los cálculos iniciales. Elevación de la deuda del 68,5% al 84,2%. Récord europeo de déficit, superior a los países más rescatados que el nuestro. Los inmigrantes huyen, los españoles emigran, y con ello la población desciende en la mayor proporción desde que se hacen registros. El propio Rajoy habría increpado con dureza a este presidente. Abochornado le tendría todo el PP, los medios afines y buena parte de la sociedad.

El gobierno de Arriérez y Torquemada pone en marcha una nueva Reforma laboral, para hacernos “más competitivos” al cobrar sueldos todavía más miserables. En el primer año de vigencia el desempleo crece en 691.700 personas y se destruyen 850.500 puestos de trabajo. El número de personas ocupadas está en mínimos: 16.957.000 en una cifra de destrucción de empleo sin precedentes. La ley además  devalúa las condiciones laborales, con un despido más fácil y barato para la empresa. Son las reformas que había que hacer - dicen los responsables- para solucionar el problema  y todo es culpa de la “herencia” recibida. Entre la larga lista de eufemismos con los que agreden nuestra inteligencia, dicen ver signos positivos porque, aseguran, “hay una desaceleración relativamente sincronizada, relativamente homogénea del aumento del paro”.

Repagamos en sanidad lo que ya abonamos con nuestros impuestos. Nos venden hospitales y edificios públicos sin resarcirnos. Amontonan y merman la educación. Nos suben los impuestos. Cada vez pagamos más por menos. Nos han incrementado el precio del gas y la electricidad, la gasolina, los peajes, los medios de transporte. Sí, realmente, gracias a que contamos con Rajoy en lugar de Pelayo de Arriérez y Torquemada para frenar todo esto.

Se entrega dinero público a las autopistas deficitarias, a los hospitales privatizados. Se regalan bancos y cajas cargados de viejos pufos propiciados por mala gestión y corrupción políticas por un euro, tras ser inyectados con cifras millonarias del erario. Se  juegan, literalmente, nuestras pensiones invirtiendo toda la hucha en deuda española y ya estudian cómo devaluarlas para “hacerlas sostenibles”.

No podríamos creerlo, pero asistiríamos a cómo el Fiscal General del Estado ordena, exige, encausar por el grave delito de colaboración con banda armada a dos policías con el mejor historial de detenciones de ETA. Por una vieja filtración de la política antiterrorista practicada por todos los gobiernos, sin que la que la investigación haya encontrado pruebas de la autoría concreta de los encausados.  Asombrosamente, sin pasar nada. Por nada. Tampoco pasa ahora pero es que tenemos un gobierno ejemplar.

Algunos grandes medios haciendo política de partido, del partido de Arriérez. Enmascarando cifras, desvirtuando transgresiones, alabando triunfos inexistentes, próximas recuperaciones sin base.

Uno de los ministros de Arriérez pergeñando una reforma de la ley del aborto que obliga a seguir con el embarazo incluso de fetos con graves malformaciones.  Ni siquiera se mantiene que la mujer pueda opinar sobre su descendencia como si en lugar de un ser humano fuera una máquina de parir. A quienes protestan por lo desahucios les llaman acosadores e incluso nazis. A los que luchan por la sanidad pública en peligro, que montan  barricadas y… que no servirán para nada. Y no sirve. No escuchan a nadie.

Sí, Pelayo de Arriérez y Torquemada sería mucho peor que Rajoy y todos sus antecesores.  Sería capaz de privatizar el Registro Civil para entregarlo al cuerpo profesional al que pertenece: los Registradores de la Propiedad. Bueno, casualmente, el mismo de Mariano. Pero es mera coincidencia.

Arriérez, todo su partido, la oposición responsable también, habrían hundido la consideración de la política al subsuelo. Al tiempo que seguirían idiotizando a la sociedad o amedrentándola para que no reaccionara. Nuestro presente sería patético, el futuro sombrío. Menos mal que está Rajoy para marcar diferencias de buen gobierno. Incluso debemos rogarle que se quede para siempre. Él es nuestra única esperanza.

*Publicado en eldiario.es 

6 millones de parados y otras cifras del abismo

España supera por primera vez en su historia los 6 millones de desempleados. Y con creces. Ya hay 6.202.700, lo que equivale a una tasa del 27,16%. El PP ha creado un millón de parados. 2011 terminó con 5.273.600 y un porcentaje del 22,85. Y eso cuando, ahora, el número de ocupados se reduce a 16,6 millones, la cifra más baja en una década, y ha disminuido también la población que reside en España en la mayor proporción desde que se tienen registros.

Ya son casi dos millones los hogares en los que todos sus miembros están sin trabajo. La cifra de desempleo juvenil vuelve a crecer pese a la fuerte emigración que se está produciendo… y propiciando. Es ya del 57,2. Suben también los parados de larga duración. En un 4%. Ya son 3 millones y medio de personas, que se dice pronto.

El sector público destruyó más empleo que el privado en el primer trimestre. El número de ocupados en el sector público fue de 2.845.800 personas, un 2,45% menos. El PP se emplea a fondo en el desmantelamiento del Estado del Bienestar y en eso, apenas solo en eso, sí que es eficaz.

Martínez Pujalte ha culpado de todo esto… a Zapatero. Con un par.

Resultan premonitorias las palabras de González Pons sobre el caso: Hoy hemos conocido un récord histórico para España en destrucción de empleo…

Y, mientras, el gobierno prepara una reforma de las pensiones en la que algunas fuentes tan cercanas al PP como La Razón avanzan que se puede alargar la jubilación a los 70 años. No es cierto. Solo es el cobro de la pensión. Solo y nada menos. Se ha encargado el estudio de “sostenibilidad” a un grupo de “sabios” en el que la mayoría son… contrarios al mantenimiento de las pensiones públicas.

¿Hay quién dé más?

25 de Abril. Casi cuatro décadas de la Revolución de los claveles. El pueblo es quien más ordena. Si tiene cabeza… y dignidad.

 

 

Y ahora vamos a financiar la ludopatía o…

Son muchas las novedades del día. Del signo habitual. Otro ex consejero de sanidad de Madrid trabajando para el mismo hospital cuyos servicios privatizados adjudicó él sin ir más lejos. Manuel Lamela, quien iniciara las políticas de abandono de la sanidad pública de Esperanza Aguirre. El actual, Javier Fernández-Lasquetty, tan empecinado en las privatizaciones como el presidente Ignacio González que nos dejaron en herencia, le apoya. Y, por supuesto, la Ministra de Sanidad –dice su título-, Ana Mato,  que ni ve “jaguars” en su garaje, ni confeti en las fiestas de sus niños, ni maldad alguna en lo que llamaremos en plan fino y aséptico “puertas giratorias”.

El PP -dice también- apoya a su delfín, Alberto Núñez-Feijóo, fotografiado en 1995 con un narcotraficante, a torso gentil y de viaje por esos mundos, cuando ya Garzón lo había imputado en la operación Nécora y Galicia entera sabía de sus actividades. Y digo “dice” porque la oposición sabía de esas fotos y esa entrañable amistad, pero la cosa surge ahora que Cospedal, Soraya Sáenz de Santamaría y Aguirre pugnan por suceder a nuestro plasmado presidente. Sí, Rajoy, se dispone a “comparecer” para algo, otra vez a través de un monitor, y, probablemente, incluso volverán a ir verlo periodistas.

Anda Bárcenas con sus millones arriba y abajo. Urdangarín con sus emails inoportunos. La delegada del gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, insistiendo en lo malos que son los de la PAH. Y es que los escraches resultan muy molestos a los tocados por la unción divina de un cargo político.

En marzo se creó empleo sin embargo y los ávidos de esperanza -fundamentalmente si votaron al PP- creen ver signos alentadores. No lo son. Subió en el sector servicios porque desde 2008 no caía la Semana Santa en Marzo y en cambio los contratos han vuelto a estamparse.

Y así, en somero repaso, veo que la tasa de ahorro de los hogares está en su nivel más bajo desde 2000. Baja 2,8 puntos, hasta el 8,2% y casi asombra que no lo haya hecho más. El consumo de gasolina y gasóleo ha caído un 12,3% en febrero. También la demanda de gas natural y buen fresco ha hecho. O que, a pesar de la millonada de dinero público que han recibido los bancos, no ha revertido en créditos. De hecho la caída del crédito a las empresas y los hogares se acelera en febrero. O que aumenta el número de divorcios. La crisis real no ayuda a la convivencia.

Con todo esto, no dejan de ser apasionantes las novedades que trae la campaña del IRPF que se inicia. Van a recaudar más y devolver menos debido a la brutal subida de este impuesto que nos perpetró Rajoy. Pero lo mejor de todo es que el gobierno autoriza a deducir las pérdidas del juego. Sí, en bingos, casinos y máquinas recreativas. Impuestos que no les cobran a quienes han elegido apostar su dinero, pero pagamos entre todos. Financiar la ludopatía. Porque imagino que para, además del ahorrillo, lavar dinero negro -más dinero negro- no servirá ¿Verdad?

Me han mandado unos pendientes o gemelos muy fashion. La foto. Creo que es el mejor final para este artículo.  ”Muchas veces -me dice Javier en su envío-, son los pequeños detalles los que nos distinguen”.

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Báñez: “La reforma laboral NO fue pensada para crear empleo”

El Banco de España ha dado a conocer sus previsiones para 2013. Más recesión: 1,5% que triplica los cálculos del Gobierno como ya hablamos. Y más paro:  el 27,1% que viene a suponer 500.000 desempleados más en 2013. Los datos pillan a la Ministra en comparecencia parlamentaria y cuenta esas cosas que les gustan, que se ha frenado el ritmo de la destrucción de empleo y similares.  Claro, si en 2012 se pulieron 800.000 empleos, 500.000 es una “mejora”. Y termina por decir que “La reforma laboral NO fue pensada para crear empleo”. Ved.

 

Rajoy en estado puro: No a la Dación en Pago

El PP aceptó tramitar la Iniciativa Legislativa Popular sobre vivienda –avalada por casi millón y medio millón de firmas- por pura presión popular, pero no lleva idea alguna de aceptar su reivindicación fundamental: la Dación en Pago. Rajoy ha dicho en el Congreso, a preguntas de la Izquierda Plural, que “podría dañar sin remedio la garantía hipotecaria e impedir en el futuro el acceso de las familias a los préstamos hipotecarios”. Existe en otros países y no “daña” nada, salvo las ganancias desmesuradas de los bancos, pero el PP gobierna para ellos, no para los ciudadanos, como es bien evidente. Añadamos la nueva trampa de capear la embestida de los Afectados por la Hipoteca y de multitud de ciudadanos con una dilación cuando no pensaba aceptar sus peticiones.

“No voy a hacer una política como la de los últimos años que nos ha llevado hasta aquí”, ha respondido a Rubalcaba que le exigía un cambio de rumbo. Recordemos que Rajoy ha aumentado el déficit más que Zapatero y que encima ha maquillado las cifras. La deuda por otro lado ha registrado una elevación sin precedentes: del 68,5% que la dejó el gobierno socialista, al 85%. Con su carga de intereses.

Hablaban del paro. Y ahí nuestro presidente ha dicho impertérrito que “sin la reforma laboral se hubiera destruido más empleo”. Incluso ve signos positivos y dice que “este febero ha sido el menos malo en destrucción de empleo de los últimos 5 años”. Sí, sin duda, es lo que esperaban sus incautos votantes.

El hombre se ha levantado esta mañana seguro y prepotente. Una ya no sabe si Rajoy se cree lo que dice o se enroca según costumbre. En cualquier caso, con este elemento al mando el futuro es negro, aún más que el presente.

Más paro, menos futuro

Amanece la semana con un nuevo descalabro en las cifras del paro: 5.040.222 personas en el INEM, casi 60.000  más que en el mes anterior. Las registradas, la EPA, trimestral ya nos dejó en enero al borde de los 6 millones. Es el dato real, dado que ya ni merece la pena ir a anotarse a las oficinas de empleo. Hecho alarmante es que ha caído la afiliación a la Seguridad Social en casi 30.000 personas, dejando la masa laboral en 16.150.747 de ocupados. No veíamos algo igual desde 2002.

 El programa Salvados, que dirige en La Sexta el periodista Jordi Évole, nos mostró anoche una reveladora entrevista con el jefe de la patronal, Juan Rosell. Dijo, por ejemplo, que Alemania hizo cuatro “Reformas laborales” hasta que funcionó. Funcionó… para mermar las condiciones de los asalariados y crear por ejemplo los “minijobs” de 400 euros. Vemos que en España han subido los contratos a tiempo parcial también, con menos sueldo y garantías, ya son casi la mitad de los que suscriben. Los autónomos también han descendido.

 Muy tibio con la corrupción, muy entusiasta del hecho de evadir impuestos “si lo permite la ley es lógico aprovecharse”, Rosell llegó a decir: “Al director financiero que no aproveche las leyes que permiten tributar en paraísos fiscales habría que despedirlo”. Y admitió a preguntas de Èvole que hay gente que lo está pasando muy mal mientras otros redoblan sus beneficios. “Es así”, dijo. La vida “es así”… fundamentalmente porque las víctimas lo consienten.

 El PP, al igual que veíamos a los conservadores portugueses en el gobierno, dicen que esto marcha porque “hemos recuperado la confianza de los mercados”. Gente inestable los “mercados”, la podemos “perder” en cualquier momento. Máxime cuando los datos de España son aterradores: la deuda pública sube estratósfericamente por la bajada del consumo y de la economía. Y también aumenta el déficit. Dice el equipo de Rajoy que ya no habrá más ajustes. Es mentira. Una mentira más. “España negocia nuevas medidas de ajuste con Bruselas”, ante la previsible desviación del déficit este año también. Lo dice María Fernández Curras, secretaria de Estado de Presupuestos, pero esto no saldrá en los telediarios. 

 Por dos vías me ha llegado a temprana hora del lunes un artículo demoledor sobre “El saqueo de Grecia”, nuestro futuro. Àngels Martínez Castells es una de ellas.

 “Grecia se encuentra actualmente en medio de una crisis humanitaria… Una gran parte de los hogares griegos viven actualmente en condiciones de pobreza. Más del 11% viven realmente en “condiciones de pobreza extrema”, lo que significa sin calefacción, electricidad y sin poder usar el coche o teléfono… Se ha producido un crecimiento explosivo de comedores de caridad y de distribución general de alimentos…la Iglesia de Grecia distribuye aproximadamente 250.000 raciones diarias. Por orden del gobierno, el número de raciones municipales será aumentado por causa de los crecientes incidentes de niños que se desmayan en las escuelas por la baja tasa de calorías que ingieren”, podemos leer para abrir boca.

 Enfangado hasta más arriba de la coronilla de sospechas de corrupción, ineficacia, nepotismo y prepotencia, el PP español camina en esa dirección. Hoy casi 60.000 personas más han comprobado en sus carnes que Mariano Rajoy les mintió y, lejos de ver la recuperación prometida de España, ellos mismos han perdido su trabajo. “Las reformas están dando frutos ya”, dicen. “Se verá a largo plazo”.  Es mentira, también. Ya sabemos -espero- que en el caso de que algún día lleguen a cuadrar las cifras macroecómicas, lejos de revertir en mejoras para los ciudadanos son y serán a su costa. A corto plazo, incluso a largo, muy largo, se ve la gran imbecilidad, cobardía, desidia o lo que sea, de este pueblo que aguanta esta insostenible situación.

 

Cuando pase la crisis

Rajoy ve signos de recuperación. Draghi, señales positivas porque las reformas están “en el buen camino”. Rajoy se felicita por su propia labor y afirma que “la reforma laboral deja ver ya su efecto en la economía”. El presidente del Banco Central Europeo alaba las medidas del colega y nos dice: “tendrán que reconocer el enorme progreso realizado por España”. Mientras nos recuperamos del espasmo de escuchar eso sin anestesia, nos damos cuenta de que nosotros vivimos en un país diferente al que vive Rajoy y contempla Draghi. La mayoría solo vemos 6 millones de parados, 400.000 desahuciados, alzas de precios, merma de nuestras condiciones de vida y derechos, y las víctimas que ya está dejando esta recuperación tan estupenda. Un futuro muy negro por las “reformas” que –dicen los que mandan- es necesario realizar todavía. Un “plan creíble” define el italiano; ‘el afán reformista ni se distrae, ni flaquea, ni se agota”, precisa el gallego.

Hasta personas críticas con las políticas que siguen el PP y la UE dicen alguna vez: “Cuando pase la crisis”… Temen –más bien, esperan- que eso suceda a tiempo para que Rajoy revalide su cargo en las próximas elecciones. Es una característica humana soñar –aunque sea sin fundamento- en que el dolor y la penuria tienen un final… positivo. Creer – tener por cierto lo que no está comprobado ni demostrado- que las cosas cambian porque sí, sin intervención que enderece el rumbo erróneo. “Siempre ha sido así, todo termina por arreglarse”. Sí, aún recordarían los ciudadanos del final de la Edad Media cómo sus lejanos antepasados de diez siglos antes esbozaron el mismo comentario que se transmitió de generación en generación.

El PP intenta con fruición pasar la página de los múltiples escándalos de corrupción. Su ejército de altos cargos y voceros mediáticos han logrado sembrar dudas. Y muchos ciudadanos “ecuánimes” están más atentos al “todos lo hacen” y “solo son indicios y no pruebas hasta que decida la justicia”, que a las mil y una fumarolas que se escapan de una raíz podrida ( presuntamente) que bulle en magma bajo los pies de todos. Así que toca sacar la zanahoria otra vez: la crisis se está terminando.

En el improbable caso de que así fuera a la vista de los datos (el BBVA acaba de “mejorar” las previsiones para 2013 y nos da un -1,1%) ¿Cómo saldríamos los ciudadanos de la crisis? Bien claro dicen Rajoy y Draghi que una de las causas es que hemos ganado competitividad, al rebajar los costes laborales. En el país de los salarios más bajos de la UE 15 (junto a Portugal) se ha practicado una seria poda a los sueldos. Y además echamos a los jóvenes para que se busquen la vida fuera de España y bajen las cifras del paro. Pero hay mucho margen para lograr más “competitividad”. Ahí tenemos las fábricas de APPLE en China –y muchas otras en muchos otros países- con semanas de 60 horas laborales por 220 euros al mes y empleo de niños. Pagándose ellos el dormitorio hacinado y la comida.¿No tenemos en España un gran margen para lograr esa “competitividad”?

Se reactivará el crédito, aseguran. Dice Draghi que España es el mayor receptor de fondos del BCE del que se lleva el 30% del total (ése que nos cobran a los ciudadanos en dinero o en especie). Y que como los bancos tiene “crédito ilimitado” al “precio oficial”, ya pronto empezarán a surtir a empresas pequeñas y ciudadanos. El precio oficial es el 1%, ellos lo prestan a no menos del 5%, incluso a los Estados. Pero hay unos fondos y una deuda pública que aporta grandes rentabilidades si se quiere especular. Y, de momento, ahí estamos. ¿Por qué van a cambiar? ¿Por su demostrado altruismo? ¿Por su patriotismo acreditado quizás?

Ahora bien ¿quién consumirá? Parados precarios, empleados y pensionistas devaluados, ciudadanos todos ahogados por la brutal elevación del coste de la vida ¿Cómo habrá crecimiento si cada segundo somos más pobres? Las empresas se vuelcan en exportar a otros países, a nosotros ya no nos toca. Obama anuncia que va a reactivar el sector público en EEUU para crecer, nuestros jefes se espantan.

Aquí andamos en “el buen camino”: mermar las condiciones de vida de la población en general en vistas a enriquecer más al selecto grupo para quien se gobierna. Y hacer pagar mucho más por menores servicios, como vengo diciendo y demuestran los hechos. Ni un solo país se ha recuperado con las recetas neoliberales, no lo han hecho quienes cuentan: los ciudadanos que son ahora mucho más pobres. Grecia, Portugal, Irlanda, Letonia…

Existe otro camino más. Islandia nos da una lección. Crece más que ninguno en Europa. Y ha logrado que la justicia falle a su favor y pagar a su criterio todo el daño que hicieron sus bancos. No pagar a ingleses y holandeses que buscaron rentabilidades desmesuradas sin mirar más, hasta que no vendan los activos del principal banco causante del desastre. Dos diferencias fundamentales nos separan. Allí es mayoría una ciudadanía real no lastrada por siglos de incultura y mojigatería. Aquí lo es la masa ameba, aunque estemos viendo una minoría crecientes de gran arrojo. Y otra fundamental: al ser poca población están mucho mejor comunicados para compartir información.

Hay quien cree al PP y a sus homólogos europeos. Hay quien cree que habrá una recuperación y que el Estado del Bienestar volverá con su lluvia de jamones de jabugo y langostas y largas vacaciones en la playa. O al menos con lo que había. ¿Qué más datos necesitan para ver lo que muestra, fehaciente, la realidad?

Cuando pase la crisis, si pasa, no pasará para ti.

*Publicado en eldiario.es

 

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