Otoño… negro como el fondo de un pozo ¿O no?

Comienza curso con las peores perspectivas posibles. De no cambiar el rumbo de las decisiones políticas, porque soluciones diferentes las hay. Desde el 1 de Septiembre nos hemos visto más empobrecidos por las medidas decretadas que han entrado en vigor. Se cumple a rajatabla la tendencia que ya he apuntado en otras ocasiones: cada vez pagamos más por menos.

Es decir, más de 900.000 personas -inmigrantes y españoles- se han quedado sin sanidad gratuita. 417  medicamentos de uso habitual salen desde ahora del Sistema Nacional de Salud, lo que se añade al re-pago en las farmacias. El IVA ha registrado la mayor subida de la historia. Y dice Rajoy - en el mismo pueblo gallego en el que año pasado aseguró que no subiría el IVA- que es “porque no hay otro remedio para pagar los servicios sociales”. Casualmente, solo se puede recortar de ahí. Se puebla Internet con los vídeos en los que Rajoy aseguraba que el IVA es “el sablazo del mal gobernante”. O Soraya Sáenz de Santamaría  –cuando lo elevó, menos, Zapatero- planteando -con la misma convicción y firmeza que cuando sentencia lo contrario- que sería “la puntilla para las clases medias.” Tenían razón entonces, es así. “Las mentiras tienen las patas muy cortas”, como decía Esperanza Aguirre.

Lo ha ordenado “Bruselas” en realidad, lo mismo que el BCE, el FMI, a cambio del dinero que nos da para rescatar a los bancos.  A los neoliberales solo les interesa que paguemos a los especuladores. Zapatero era responsable por sí mismo cuando empezó a seguir estos mandatos, Rajoy no tiene culpa alguna: la cosa viene desde fuera.

Pero, además de las involuciones ideológicas, del cambio de modelo social en el que se ha aplicado como nadie el Gobierno del PP, tenemos los resultados de las políticas económicas. Estamos en recesión, a punto de un segundo rescate (esta vez para el país entero que obligará a más recortes y más dinero y derechos a exprimir de nuestros bolsillos y de nuestras vidas), las cifras de paro han subido en verano lo que no ocurría nunca y lo harán mucho más en otoño. Es la consecuencia lógica de la reforma laboral.

Dice Rajoy que han gobernado mucho y bien. Jalea sus desastrosos decretos. Pero lo cierto es que también en cuanto a la gestión su labor ha sido nefasta: el déficit del Estado supera en los 7 primeros meses del año, el objetivo propuesto para todo 2012. 4,62% del PIB frente al 4,5 que Europa amplió desde el 3,5%. Ha gastado 48.000 millones más de lo previsto, que es una cuarta parte más que en el mismo tramo del año anterior. Si con todos los recortes y subidas de precios, se han ventilado todo el presupuesto en 7 meses ¿qué más van a necesitar para llegar a fin de año sin sacar de las arcas un solo euro? Rescate, a pagar por la sociedad en general, no nos regalan el dinero, es un crédito. Y más recesión. Y… la cadena interminable que lleva a Grecia.

España hoy, el gobierno de Rajoy, no genera confianza. La salida de capitales en el primer semestre de este año ha sido de 219.817 millones de euros. En el mismo periodo de 2011, entraron 22.457.

Europa en su conjunto no genera confianza porque se han empeñado en una política de huída hacia delante que sin embargo está enriqueciendo “a sus chicos”, como cuenta Juan G. Olivares en el caso de España. Categórico el dato que daba en twitter el economista José Carlos Diez: “En mayo 2010, cuando Europa apostó por austeridad compulsiva, la producción industrial de la Eurozona crecía 12% ahora cae 2%”.

Y, en estas condiciones, sale Rajoy de ese planeta en el que parece vivir y habla en Galicia para apoyar a su candidato (y anunciar, a este fin, que el AVE que inició el PSOE llegará ¡¡¡en 2018!!!), y concede una entrevista a ABC (que reproducen 3 periódicos conservadores europeos: Corriere, Le journal de Dimache y Bild) y en cambio niega una presumiblemente no complaciente al director del prestigioso diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung, según ha sabido Sol Gállego-Díaz.

¿Y qué dice Rajoy? Que “cumplir con su deber le llevará a ganar las próximas elecciones” (no solamente piensa quedarse ahora tras su estrepitoso fracaso sino añadirle cuatro años más) Que “en Junio de 2013 ya empezaremos a recuperarnos”. Palabra de Rajoy tan cierta como las anteriores. O que, como comentaba al principio, ”no hay otro remedio” que subir el IVA (cuando sí lo hay por Sí hay dinero… que no quiere tocar). O estos balones fuera: “Yo no tengo varitas mágicas y nunca prometí milagros. Saldremos de ésta con esfuerzo, perseverancia y fe en nosotros mismos”. ¿Habéis probado a meter cerezas, melocotones, o tomates podridos en un cesto lleno de estos vegetales sanos? Pues eso pasaría, pasa, con nuestro “esfuerzo” entregado a Rajoy y su equipo.

A Rajoy apenas parecen pasarle mentira sus mentiras, sus políticas que nos llevan a la ruina, ni siquiera su falta de tacto. Porque se ha apresurado a dar otros 4.500 millones de euros más -en contra de la opinión de Bruselas - a Bankia, el mismo día que sube el IVA, y se ponen en marcha los medicamentazos o la exclusión de seres humanos de la sanidad.  ¿Cómo se estima en tan poco tanta gente que aún no relaciona conceptos? ¿Y cómo sigue creyendo que se arreglará algo por este camino? ¿No bastan los hechos y las mentiras reiteradas?

Y entretanto siguen deslizándose peligrosas inducciones de conceptos: “Acoso al Estado“, por ejemplo. El gobierno no es el Estado. El Estado es una organización social compuesta por muchas Instituciones y personas. España no es el PP. Y las protestas contra el gobierno son absolutamente lógicas y legítimas.

No, el otoño no es negro. No puede tener más matices y colores. Sólo hay que quitarle el manto de inmundicia que lo impregna, antes de que lo corroa, si aún estamos a tiempo.

Parque de la Fuente del Berro. Madrid. Desde una ventana de RTVE. 2008.

¿Qué futuro nos espera?

El 1 de Septiembre va a marcar un punto de inflexión en nuestro camino a la pobreza. Según el diseño del PP para, presuntamente “salir de la crisis”, pagaremos más por menos y mermará de nuevo nuestra calidad de vida. Sube el IVA con incrementos sin precedentes. En múltiples productos. Puede que entre lo más notable esté la elevación del precio de las proteínas: carne, pescado… Como en tiempos de la posguerra habrá que dosificarlas, tomarlas mucho más de tarde en tarde. Entretanto –y la verdad no es demagogia- os invito a daros una vuelta por el Club del Gourmet de El Corte Inglés por ejemplo. Un obsceno espectáculo de ostentación en donde vemos elevadísimos precios de alimentos por ser a veces tan solo más sofisticados y llamados a distinguirse de clases con menos recursos.

A partir de ese 1 de Septiembre también pagaremos íntegramente medicinas de uso muy habitual como el Almax o el Fortasec, expectorantes o –con más consecuencia para quienes lo necesitan- vasodilatadores periféricos. En torno a 150.000 emigrantes se verán privados de la sanidad pública, salvo en urgencias, contraviniendo los derechos humanos.

Todo es para pagar un pufo de los poderes financieros que los ciudadanos de a pie no causamos. Espero que todo el mundo recuerde el inicio de la crisis mundial. Ésa que agravó en España la burbuja inmobiliaria –inflada por el PP y no desactivada por el PSOE de Zapatero- y nuestro endémico tejido productivo basado en el turismo y los servicios.

Toda Europa se encamina a la pobreza. Le Monde recoge las declaraciones de un responsable de Unilever, una potente industria de alimentos cosméticos anglo-holandesa, que así lo afirma textualmente. Y en ese conjunto hay sociedades destinadas a pasarlo peor. Muy prácticos los de Unilever, declaran que van a tratar al mercado español como a los países asiáticos en vías de desarrollo: venden productos en envases más pequeños para que sean más baratos. El gasto se nota menos, aunque sea el mismo.

Porque ¿Qué nos espera? Se puede firmar y rubricar que con estas medidas no “se sale de la crisis”, se ahonda. La subida del IVA en Portugal ha conseguido recaudar menos por ese impuesto: los ciudadanos reducen sus compras y no les salen las cuentas al gobierno conservador. Suele pasar con esta injusta tasa. Se fastidia al contribuyente y encima se obtienen menos ingresos. Ni a mala fe, sale peor.

Pero es a Grecia adonde debemos mirar con más atención aún. Tenemos en común con ese país la corrupción política y la tolerancia social a esa corrupción. Algo que siempre pasa una durísima factura. Y aunque en una economía aún más débil, los mismos fundamentos productivos: turismo y construcción inmobiliaria.

El escritor griego Petros Márkaris ha escrito un libro, Las luces se apagan, donde reseña el camino seguido tras 18 meses de “reformas” noeoliberales. Y es desolador. Entresaco algunos párrafos del artículo que Márkaris ha escrito en El País y que merece la pena leer completo:

“Mientras tanto, el conjunto de los ciudadanos sin recursos no deja de crecer. Muchos de ellos no pueden ni siquiera costearse sus medicamentos. ¿Qué hacen entonces? Recurren a la organización Médicos sin Fronteras, que proporciona de forma gratuita algunas medicinas. Las dos clínicas de Médicos sin Fronteras que existen en Atenas están pensadas para asistir a inmigrantes sin recursos, que llegan a Grecia desde África en barcas de remos. Pero cada vez son más los griegos que piden ayuda. Algunos días hay casi mil personas haciendo cola en Médicos sin Fronteras.

Entre ellos, por ejemplo, diabéticos que ya no pueden permitirse comprar insulina. La miseria de los inmigrantes se extiende a los griegos. Hasta hace apenas medio año, cuando me asomaba a la calle desde el balcón de mi casa, veía a inmigrantes que revolvían entre los cubos de basura, en busca de algo para comer. En las últimas semanas, se han unido a ellos cada vez más griegos. No quieren revelar su miseria, por eso hacen su ronda a primera hora de la mañana, cuando las calles están casi desiertas.

(…)

Lo peor para los miembros del partido de los mártires es el desánimo. Han perdido la esperanza. Para ellos, tras la crisis no se esconde perspectiva alguna de alcanzar un futuro mejor. Cuando uno habla con ellos, no es posible dejar de pensar que solo están esperando a que llegue el final. Cuando una gran parte de la sociedad no logra reunir el optimismo necesario, significa que la vida es en verdad agobiante. En muchos de los bloques de viviendas en los que viven ciudadanos con ingresos escasos o moderados ya no se enciende la calefacción. Las familias carecen de dinero para gasóleo, o prefieren utilizarlo para otras cosas.

(…)

La recesión no es la única preocupación de los mártires. A pesar de que sus negocios ya no rinden, están obligados a pagar sus tributos por partida triple: primero, el Impuesto sobre la Renta, después diferentes impuestos adicionales y, por último, un complemento de solidaridad. Un impuesto este, el de solidaridad, que el año próximo deberán abonar en dos ocasiones, mientras que otro impuesto indirecto, el IVA, se incrementó dos veces durante el año pasado. Mientras que los defraudadores no pagan nada o casi nada de estos impuestos adicionales o del complemento de solidaridad, porque muchos no presentan la declaración de Hacienda o disfrazan una gran parte de sus ingresos, los ciudadanos honrados no pueden casi ni respirar.

(…)

La contención del consumo y la falta de créditos ha frenado el crecimiento económico del país y, por este motivo, son muchas las pequeñas empresas que se hunden estos días. Desaparecen, pero no se llevan consigo las numerosas deudas contraídas. Mi cuñado, representante de moda infantil, me contaba entristecido que solo la pasada semana había vivido tres casos semejantes. Es desesperante. Ahora, delante de las oficinas de empleo, se ven largas colas de parados que cada mes aguardan pacientemente la orden de pago con la que el banco debe transferirles su subsidio. Sin embargo, nunca pueden tener la certeza de que el pago llegue a principios de mes. A veces, tienen que esperar algo más para cobrar sus 416,50 euros, pues el número de parados no deja de crecer y a las oficinas de empleo se les termina el dinero.

(…)

El cuarto y último partido de la sociedad griega es el que más me preocupa. Es el partido de los desesperanzados: los jóvenes griegos, sentados todo el día frente al ordenador, buscando en Internet, desesperados, un trabajo, sea donde sea. No son emigrantes como sus abuelos, que en los años sesenta llegaron a Alemania desde Macedonia y Tracia para buscar trabajo. Estos jóvenes han ido a la universidad, algunos incluso tienen un doctorado. Sin embargo, cuando terminan la carrera se van directos al paro. (…)

Ya sea a causa de la recesión, de las medidas de contención del gasto, del recorte de la deuda o de las reformas, el caso es que vamos a sacrificar a tres generaciones en nombre de la crisis. Hoy son los jóvenes los que más pierden; mañana lo seremos nosotros, porque en algunos años nos faltarán las fuerzas para seguir luchando. (…)”.

Pero no todos pierden en Grecia, tampoco en España, ni en el resto de Europa…

“Está claro que los beneficiarios y los defraudadores no tienen tales preocupaciones. Apenas sienten que el país está en crisis. Antes de que Grecia entrase en esta situación, ya habían trasladado su dinero al extranjero. Mientras que los bancos griegos han perdido en los últimos 18 meses alrededor de 6.000 millones de euros, los bancos extranjeros —especialmente los suizos— se frotan las manos”.

Añadamos que los griegos han cometido el error histórico de volver a entregar el poder a los causantes de sus males. Como en otros países, como en España, el miedo y la manipulación, el desinterés por la realidad, conduce a votar contra los propios intereses. Nada conseguiremos mirando para otro lado. Discutiendo si son galgos o podencos mientras nos engulle el lobo. Enchufándonos en vena fútbol, cualquier otra distracción, o diciéndonos que no queremos sufrir pensando estas cosas o que no sirve para nada lo que hagamos. Un negro futuro camina sin pausa, y es inexorable si no se cambia su trazado.

Ay, milana bonita

El gobierno ha sacado de la cobertura de la Seguridad Social una serie de productos a los que ahora va a gravar -además- con un 21% de IVA, lo que implica una subida de este tributo de casi el 150%.

Buena parte del conjunto de productos afectados  por el incremento del IVA parece indicar una  intencionalidad ideológica. Por ejemplo, hacer privativa la cultura a quien pueda pagarla, dificultando su acceso popular. O acentuar las desigualdades sociales.

Llama la atención en particular que el PP considere un lujo a costearse uno mismo –en muchos países europeos el Estado sufraga estas necesidades- y a un elevado precio, el dentista o las gafas y lentillas. Parece que quisiera volver a la España “como dios manda” de cegatos y desdentados que servían sumisos al señorito. Aquella que retrató Delibes y bordó Mario Camus en “Los santos inocentes”. Con un Alfredo Landa lameculos y puteado. Y un magistral Paco Rabal, sin dientes y no sabemos si incluso ni mucho vista, ni luces, aunque atinaba a ver, querer y sentir a su… milana bonita.

14 de Julio. Toma de La Bastilla. La prensa española no lo recuerda, se mueve por otros intereses  al tratar las protestas populares por los recorte (y recrimina que “ningún manifestante ni periodista  prestara ayuda” a la delegada del Gobierno en Madrid). Pero una ciudadanía conectada e informada parece tener más libertad o mayor sentido periodístico.

Composición del usuario de twitter @arma_pollo

En un retroceso histórico, los Juan Diego y familia vuelven al poder y lo ejercen con bota de hierro. Y muchos Alfredo Landa. Una enorme irritación crea también numerosos Paco Rabal. Y es que hay cosas intocables. Como la milana bonita.

Actualización:

En su línea habitual, el Gobierno modifica o amplia en el BOE lo relacionado en el Consejo de Ministros. Las gafas y las lentillas subirán al 10% de IVA y no al 21%. Habrá menos cegatos que desdentados, por tanto. Añade una reducción del 30% a la ayuda al alquiler para jóvenes, que queda en 147 euros al mes. Y donde realmente evalúa las medidas es en un documento en inglés destinado a inversores y facilitado a la prensa extranjera, cuyo conocimiento debe ser innecesario para los españoles. En él, por cierto, figura una cantidad menor de la que el PP ha prometido a Bruselas: habrá más recortes.

Del sablazo a los “chuches”: el Gobierno del PP va a subir el IVA

Lo ha confirmado el ministro de Hacienda, Cristobal Montoro. Como ellos mismos decían es una medida que detrae el consumo y la economía y perjudica gravemente a los ciudadanos. “Es el sablazo que el mal gobernante les pega a todos sus compatriotas que ya están muy castigados por la crisis”, en definición de Rajoy que hasta a apeló al pobre niño al que le subían los “chuches”.

Pues ahí los tenéis. Y ni a Mariano Rajoy ni al resto del PP se les cae la cara de vergüenza. Ni la mayor parte de los ciudadanos se “REBELAN” como les pedía Esperanza Aguirre. Imperdible el vídeo para los desmemoriados.

Precisamente, Esperanza Aguirre lo explicó con mucho detalle en otro momento y coreando y todo. ¿Dónde están hoy los asistentes a aquel mítin o los que firmaron en contra del IVA?

También ataca el PP a los funcionarios del escuálido sistema público español, uno de los más reducidos de Europa. El que mantiene en pie el Estado del Bienestar en todos ellos.

Cómo será lo que está ocurriendo que Dolores Cospedal, saturada de decir y participar en planificaciones de mentiras, ha tenido un lapsus donde ha dicho la verdad. Habla de Castilla-La Mancha, el modelo a seguir en toda España. ¿O era la Comunidad valenciana de Camps?

Como si nadie tuviera memoria

¿Hacía falta esta exultante demostración de firmeza y euforia?  Total para rechazar lo que ahora nos imponen sin rubor (Gracias Joan por la alerta)

Pero hay más y no tiene desperdicio: Aquí.
Otra muestra entre muchas…

Y en todo momento la felicidad en la defensa de sus campañas, sea una o su contraria.

¿Dónde están los servicios mínimos de la conciencia?

Hay que reconocer la suprema habilidad de “el sistema” para lograr que buena parte de la sociedad culpe a los trabajadores del metro de Madrid de sus males. Para ello cuentan con la colaboración necesaria de los implicados. La encuesta de esta mañana en la SER así lo revela. “¡A MÍ! me han fastidiado, he tenido que coger dos taxis”, decía un señor visiblemente enojado. Caros taxis vive dios. A los mercados financieros, a los políticos, no se les exigen servicios mínimos, ni responsabilidades. Cuando son el origen del problema. ¿Por qué se rebajan salarios, pensiones y prestaciones sociales?

Los entresijos del conflicto concreto -con el salto a la torera del convenio, con una ley de huelga preconstitucional, con unos servicios mínimos que declara ilegales la justicia dos años después, eso sí-, casi son lo de menos en lo que es más preocupante: la mirada corta, el egoísmo estúpido y la insolidaridad de mucha gente. ¿Dónde están los servicios mínimos de la justicia para resolver antes los litigios, por cierto? ¿Dónde los del parlamento que lleva 32 años sin hacer una ley de huelga democrática en la que no sea la empresa la que decide arbitrariamente el porcentaje que tiene que trabajar?

La aristocracia del periodismo ha visto herida su sensibilidad por las formas con las que se manifestaba la asamblea de los trabajadores de metro. Que precisan un salto de varias décadas, hacia delante por supuesto, en los medios para lograr objetivos es cierto. Y que los sindicatos se han ganado a pulso su desprestigio también. Un día encontré un párrafo significativo en un artículo de El País (Agosto 2008). Entrelíneas lo decía José Antonio Herce, socio de Analistas Financieros Internacionales: “los sindicatos ponían el grito en el cielo si el peso de los salarios bajaba hacia el 50% del PIB, pero eso ocurría hace mucho tiempo“. Hace mucho tiempo, sí. Y los sueldos españoles se quedaron en las cloacas de Europa.

De ahí a que Esperanza Aguirre, parte seriamente implicada en el problema del Metro de Madrid, mente hasta a Lenin, va un abismo. Populista de manual, ariete de “el sistema”, “el sistema” en sí misma, revierte en quienes han parado el metro y han llevado a sus usuarios a coger taxis y aguardar autobuses, la responsabilidad de estos tropiezos. Caros taxis, ya digo.

Será que, buscando taxi, no se han enterado de cómo los ricos han superado ya la crisis que provocaron los bancos en donde guardan el dinero, ése que no atesoran en el limbo de los paraísos fiscales como remanente. Viene en el informe Merryl Linch que manejamos estos días, empresa poco sospechosa de ser bolchevique.

Por favor, no se me confundan de enemigo”, escribe Manuel Cruz, recordando quién paga la crisis y cuánto les necesitamos. Caros taxis.

Cada día las páginas de los periódicos se pueblan de algunos chorizos más que caen, perseguida su corrupción por la policía. Tampoco hay servicios mínimos en nuestras conciencias para reaccionar a cómo nos roban nuestro dinero, porque es nuestro, del contribuyente. Caros taxis, cara estupidez, carísimo egoísmo.

  Y, entre taxi y taxi, o metro y metro, tampoco parece que nos incomoda que nos hayan subido el IVA, y el gas natural y el butano. Los periodistas nos recuerdan que, precisamente, hoy ¡comienzan las rebajas! ¡Qué bien!

El sistema” tiene sus reglas aprobadas en los posos del café y a cambiar cuando convenga. Portugal hace uso de una arcaica e ilegal “acción de oro” para retener su telefonía y la Europa azul neoliberal, los propagadores de “el sistema” se rasgan las vestiduras. Los países más importantes de Europa, salvo Gran Bretaña, protegen sus intereses nacionales a muerte, conservan sobre todo la propiedad, el control, de su sector energético. Por métodos legales eso sí, como se demostró en el caso Endesa. Las formas legales son muy importantes, esenciales. La semántica, la reina de nuestro tiempo. Se logra lo mismo, más, y no se ve uno sujeto a dedos acusadores. ¿Dónde están los servicios mínimos de la decencia?

JRMora ha encontrado una pista para hallar los de la conciencia social española.

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