Rajoy: Del hostigado político de los recortes al hombre fuerte

La prensa conservadora española ha destacado con júbilo el artículo publicado por el periódico alemán ‘Süddeutsche Zeitung’ sobre Mariano Rajoy y su año de gobierno. Tras tantas críticas -y mofas incluso- de los medios internacionales más prestigiosos, este diario que pasa por ser serio y de tendencia socialdemócrata, habla del “milagro” operado por Rajoy en términos muy elogiosos.

Nuestro amigo Otis B. Driftwood ha tenido la deferencia de traducirlo completo. Vamos a leerlo, merece la pena.

DEL HOSTIGADO POLÍTICO DE LOS RECORTES AL HOMBRE FUERTE

Sus comienzos como presidente de España fueron malos: La economía se contrajo, cientos de miles de personas se echaron a la calle contra la política de recortes. Sin embargo, tras doce meses en el cargo el conservador Mariano Rajoy permanece indiscutido en Madrid; y no sólo por la debilidad de sus rivales.

Ni siquiera el Portavoz del partido gobernante en Madrid, el Partido Popular (PP), afirma que Mariano Rajoy sea especialmente querido por sus compatriotas. Según las encuestas el índice de popularidad del presidente conservador anda alrededor del treinta por ciento. Sin embargo en el PP no se preocupan por ello. Pues sus principales rivales políticos están incluso peor. El líder socialista de la oposición Alfredo Pérez Rubalcaba ni siquiera pasa la marca del veinte por ciento.

Y a Artur Mas, el jefe democristiano del gobierno regional de Barcelona, que exige la soberanía como Estado para Cataluña, la inmensa mayoría de los españoles le desea todas las desgracias de la Tierra porque quiere destruir la unidad de la nación.

Durante las fiestas navideñas del pasado año asumió Rajoy la sucesión de José Luis Zapatero, cuyos partido socialista perdió estrepitosamente las elecciones generales por su desconcierto ante la crisis económica. Rajoy se guardó para sí durante la campaña electoral de qué modo pretendía combatir la crisis. Pero cuando, tras pocas semanas en el cargo anunció un rígido programa de recortes, los medios de izquierda y liberales  Estallaron; la palabra “engaño electoral” surgió en los editoriales.

En verano todo parecía desbordarse

Así de mal comenzó Rajoy. Al principio le ayudó poco que sus ministros informaran del enorme déficit presupuestario, cerca del 9%, que había que reducir para que España no perdiera su solvencia internacional. Los comentaristas de la prensa económica internacional le describían como el capitán de un barco con vías de agua que era arrastrado de forma imparable hacia el remolino de la bancarrota estatal. Los indicadores económicos se contraían mientras que el paro ascendía hasta la cifra récord del 25%. El país aparecía como el niño problemático número uno de la UE.

Cuando en verano cientos de miles de personas protestaron en las grandes ciudades contra el paquete de recortes, a Rajoy le pareció que todo se desbordaba. Los sindicatos anunciaron un “otoño caliente” con una huelga general que pretendía echarlo del cargo. Su respuesta sonaba desesperada: “La mayoría silenciosa de los españoles no ve ninguna alternativa a nuestro programa de recortes”.

Por esta frase cosechó Rajoy, a la vista de las masivas manifestaciones, sólo burlas. Sin embargo ahora, al final de su primer año de gobierno, todo parece indicar que tenía toda la razón en su estimación de la “mayoría silenciosa”. El movimiento de protesta se ha debilitado y dividido, la huelga general del 14 de noviembre fue un revés para los sindicatos porque a la mayoría le dio bastante igual.

Cómo el reservado Rajoy ganó puntos

A pesar del impopular programa de recortes, el PP de Rajoy ganó sorprendentemente con autoridad en las elecciones regionales de Galicia, en Cataluña ha mejorado ligeramente sus resultados y se ha mantenido en el País Vasco. En la desconcertada oposición y en los medios se analiza cómo el cambio de tendencia ha terminado favoreciendo a Rajoy.

La razón más importante: el escenario de horror no ha aparecido. Aparte de eso, los socialistas (PSOE) no sólo no se han recuperado todavía del batacazo del año pasado, sino que tampoco han presentado ningún concepto de alternativa para salir de la crisis. Al jefe del PSOE Rubalcaba se le considera en el mejor de los casos como un zorro, pero raramente como un líder con autoridad.

Bien es cierto que Rajoy es una figura odiosa para la oposición extraparlamentaria. Sin embargo sus ataques le hacen poco daño a los ojos de la mayoría de sus compatriotas. Para éstos se trata de estabilidad. Su línea personal, que ha encontrado tras los primeros e inseguros meses, se corresponde de manera evidente con estas necesidades.

Es algo totalmente distinto a sus ruidosos predecesores, el conservador José María Aznar y el socialista José Luis Zapatero. A Aznar lo señalaban sus adversarios, no sin razón, como un gallo vanidoso; incluso consiguió llevar a su amigo político George W. Bush a la boda de su hija durante una visita oficial a Madrid, cuya fecha se colocó especialmente para ello. Pero principalmente la política económica de Aznar fue la que llevó a la burbuja inmobiliaria, que al reventar se llevó por delante al país.

Rajoy evita ahora en la medida de lo posible aparecer junto a Aznar. Y a Zapatero, el visionario y tribuno del pueblo caído en desgracia, simplemente ni lo nombra. No se ha dejado llevar por la tentación de imputar los grandes problemas de su gobierno a la política de deuda de su predecesor.

Hacia arriba o hacia abajo ¿Hacia dónde va?

En lugar de eso Rajoy habla sobre la crisis en plural: “¡Nosotros hemos vivido por encima de nuestras posibilidades! ¡Nosotros debemos hacer sacrificios juntos!” El jurista (es registrador de la propiedad) aparenta ser el mayor auditor de la nación, cita ejemplos de cifras como en la escuela secundaria popular (NdT: “Volkshochschule” en el original, algo así como una universidad laboral donde se aprenden oficios, idiomas y otras cosas). Habla un idioma claro sin imágenes emocionales. Tampoco eleva nunca la voz, da la impresión de estar siempre controlado. Si en alguna ocasión y excepcionalmente resulta polémico, lo es contra los separatistas en el País Vasco y Cataluña; y eso siempre llega bien a sus compatriotas.

En sus apariciones el espigado Rajoy encarna la distinción contenida, a través de la cuál los españoles tras su autorretrato se diferencian de otros pueblos mediterráneos. Lleva trajes muy elegantes y es un orador excelente. (NdT: he preferido traducir “Rhetoriker” por “orador” porque no estoy seguro de que signifique exactamente “retórico” en el sentido que entendemos en español. Lo dejo a vuestro criterio). Con habilidad delega la proclamación de las nuevas medidas de ahorro en sus ministros y permanece alejado de las cámaras hasta que la primera muestra pública de indignación ha disminuido.

Rajoy es un ejemplo de gallego típico. Para éstos la pomposidad de los madrileños es igual de extraña que la fastuosidad y prodigalidad de los valencianos. Aunque su partido está una y otra vez afectado por escándalos de corrupción, ni siquiera sus más acérrimos contrincantes insinúan que él pueda estar interesado en su enriquecimiento personal.

Marcados rasgos del carácter de la gente del rincón noroccidental de España con ese áspero clima atlántico son su fría sobriedad y su desconfiada reserva. Y se les repite que nunca dan a conocer sus intenciones. “Si te encuentras a un gallego en una escalera, nunca sabes si sube o baja”, dicen los españoles de la costa mediterránea.

De este modo ha conseguido Rajoy, tras doce meses en el cargo, encontrarse como el hombre fuerte en Madrid. Para España no ha sido un buen año, sin embargo el batacazo de la economía está casi detenido. Rajoy dice: “¡Debemos seguir esforzándonos!”

Autor: Thomas Urban

*Thomas Urban, de 58 años, es el corresponsal de ‘Süddeutsche Zeitung’ en España. Su nombramiento debe ser reciente porque ni siquiera figura aún en su biografía. Una vida que arranca en Leipzig, Alemania del Este, de donde huyen sus padres poco después de su nacimiento.  Con numerosos premios y publicaciones, la mayor parte de su carrera la ha desarrollado como especialista en Europa del Este.

Liz y los payasos

Isn’t it rich?

Are we a pair?

Me here at last on the ground,

You in mid-air.

Send in the clowns.

Isn’t it bliss?

Don’t you approve?

One who keeps tearing around,

One who can’t move.

Where are the clowns?

Send in the clowns.

Just when I’d stopped opening doors,

Finally knowing the one that I wanted was yours,

Making my entrance again with my usual flair,

Sure of my lines,

No one is there.

Don’t you love farce?

My fault I fear.

I thought that you’d want what I want.

Sorry, my dear.

But where are the clowns?

Quick, send in the clowns.

Don’t bother, they’re here.

Isn’t it rich?

Isn’t it queer,

Losing my timing this late

In my career?

And where are the clowns?

There ought to be clowns.

Well, maybe next year.

Gran pérdida. Pero no era “la última”. Quedan Lauren Bacall, Kim Novak, Shirley MacLaine, que yo sepa. Pasión por los titulos, etiquetas y simplificaciones.

Libia, Gadafi, la ONU, oriente en llamas, reactivación de atentados en Israel/Palestina, Portugal, la UE, los intranquilos mercados, SORTU, una mujer encerrada por su marido dos años mientras una comunidad de solo 20 vecinos mira para otro lado, dinero y estudios para ver cómo se manipula la orientación sexual… Mándame a los payasos. Lluvia adorable, realizaciones inmediatas… No será la última vez.

De atunes y sardinas

Un intenso olor a atún putrefacto me rodea hasta producirme náuseas. Llega de millonarios despachos de abogados londinenses, de navieras que no pagan impuestos en el suelo al que reclaman asistencia, de humanas pero impresentables exigencias autoritarias para los riesgos del negocio privado, de sentar precedentes para los secuestros. Ha costado mucho dinero, muchos efectivos, solucionar el secuestro. A un montañero catalán le hicieron pagar los gastos de su rescate al haberse arriesgado imprudentemente. Y no buscaba un lucro personal. En el mismo mar del atún, nadan las sardinas con su ascua adjunta, sirviendo carnaza a la ciudadanía que ya tenemos reallity show nuevo. El señor de los hilillos habla de imprevisión en las catástrofes, sin el menor pudor, sin vergüenza propia o ajena. Una lectora escribe (para un tema cerrado) que ella no entiende nada de lo que lee y escucha y que es obligación de los informados sacarla de su ignorancia o dejar de quejarnos para que todo siga como está.

El colegio de médicos de Andalucía pide que se pueda objetar la ley de muerte digna, porque, cuando ellos no saben curarnos, lo que manda la tradición es que uno palme con dolor e indignidad humana. La Hacienda española despluma a quienes una funcionaria coge ojeriza, mientras uno ve todos los días a numerosos personajes públicos robar a manos llenas. John Paulson, el gestor neoyorquino de hedge funds, se ha embolsado 20.000 millones de dólares con la crisis (que contribuyó a provocar) en el periodo comprendido entre su estallido en el verano de 2007 y el suelo bursátil en la primavera de 2009 (vía “jmares”). La FAO se ha reunido en Roma. Llaman la atención sobre las alarmantes cifras del hambre. En tres años la población en peligro extremo ha pasado de 854 a 1.020 millones. 17.000 niños mueren diariamente porque no tienen qué comer durante días, clamaron en un grito. El G8 ni se molestó en asistir a la cumbre, ni ha pagado la ayuda a la que se comprometió. Y los 60 mandatarios que sí lo hicieron coparon los hoteles de lujo de la capital italiana.

Pues bien, muchos de esos hambrientos, la mayoría, están en África. Somalia lleva más de dos décadas sin gobierno efectivo. Los señores de la guerra campan a sus anchas, incluso ahuyentaron  y ridiculizaron al poderoso ejército de los EEUU y a los cascos azules de la ONU. Para quien quisiera verlo, que para todos se servía, en TVE mostrábamos –en el oscuro reducto del telediario internacional- cómo la ayuda humanitaria para la mayoría hambrienta caía de los aviones pero no podían cogerla. A veces pagaban con su vida el intento. Los señores de la guerra les disparaban, robaban los alimentos y especulaban con ellos. Les servía para afianzar su poder.

La esperanza de vida en Somalia es de 48 años. Las mujeres tienen una media de 7 hijos (que harían las delicias de la derecha española). El 97,8% de ellas son analfabetas, frente al 2,7% de los hombres. Y el islamismo radical –religión mayoritaria en el país- crece por momentos. Y para colmo de males llegaron los occidentales, les quitaron la pesca, sus recursos naturales. El libre mercado, la globalización, lo justifica.

Pero héteme aquí que un día también llegó la televisión. Me cuentan los más viajados, que no hay aldea por mísera que sea en toda África en la que al menos alguien no disponga de un aparato con su parabólica. Y ven cómo vivimos nosotros, o como contamos que vivimos. Los más honrados, los más valientes, se plantan en una patera, para –si  alcanzan puerto y consiguen quedarse- ser tratados como ciudadanos de segunda. O de tercera. ¿A alguien le extraña que los jóvenes somalíes opten por la piratería consentida? Hombre, que es cambiar la choza por coches de lujo ¿cuántos occidentales no lo harían en sus circunstancias?

Vuelvo a insistir en que África se está hartando. Con toda razón. Y numerosas pruebas lo atestiguan. Pero, nada, sigamos con los atunes, las sardinitas y los fuegos artificiales.

  Por cierto, en Somalia hay una rica tradición literaria. La poesía y los cuentos populares, los juegos de palabras, se constituyen en valiosa fuente de comunicación y socialización.  Uno de sus más afamados autores, Al-Hasan’s, con libros traducidos al inglés, concluye así un poema:

“Si no se hubieran convertido en ingratos, no me habría convertido en furioso con ellos.

Yo no he perdido la generosidad y el respeto por ellos.

Yo no les ocultó nada, si ellos desean la paz.

 Pero cuando actuaron con desprecio, la muerte se dirigió directamente a ellos”.

Y aquí una mujer, disertando en la calle:

China marca nuestro futuro

Trabajadoras_chinos

Cuando China despertó nos pilló desprevenidos. 1.300 millones de personas, ubicadas en el cuarto territorio más extenso del mundo, a quienes dejamos abandonados a su suerte, como a tantos otros. Aún asistiendo a las matanzas de Tiananmen en 1989 que sofocaron drásticamente las protestas populares. La férrea dictadura comunista ensayó con éxito la economía capitalista e irrumpió con fuerza en nuestro mercado. Aguardó su momento de expansión y de dominio, y éste llegó.

La liberalización absoluta de todos los mercados, suprimiendo cuotas y trabas, a partir del 1 de Enero de 2005, se acordó para favorecer a los países del Tercer mundo. Ni siquiera estaba entonces China en la Organización Mundial del Comercio, (OMC) pero su entrada en 2001 tras cuarenta años de cierre, cambió todos los planes. China se había preparado a conciencia, se había asegurado su papel de proveedor de mercados, disponía de una fuerza laboral de 20 millones de personas -sólo para el sector textil- y había acaparado maquinaría y tecnología.

Se inició la nueva ruta de la seda. Y del algodón. Y del lino. Trabajado ahora toscamente por las prisas y para ahorrar costes. Los barcos vienen con todo tipo de productos, a unos precios con los que es imposible competir. Una empresa china oferta a un comerciante español su mercancía -me facilitó datos documentados, escritos-. La fábrica dispone de 260 trabajadores que, por 80 euros mensuales, sacan 200.000 camisas al mes, una productividad insuperable que logra productos a un precio irrisorio. Para cualquier industria china la nómina es un factor poco reseñable. Se ha cifrado en el 1%.

¿Cómo lo consiguen? Con una mano de obra barata, sin derechos laborales, que sin embargo quiere huir del campo donde sólo trabaja para comer. En poco tiempo ha visto enriquecerse a muchos de sus compatriotas y el Estado, mezcla de totalitarismo proteccionista y liberalismo feroz, subvenciona empresas y facilita créditos que no siempre se pagan. Cualquier chino aspira a esa vida mejor, aunque tenga que empezar por cobrar, como asalariado del textil, entre 50 y 100 euros al mes, en jornadas de 10 a 16 horas y con un día de descanso semanal como máximo. Aún así, les compensa o les venía compensando.

La –por el momento fallida- directiva de la UE de establecer jornadas laborales de 65 horas semanales, pactadas sin intervención sindical, es una exportación china. Ya la explotación de lo obreros chinos deja sin empleo a sus colegas americanos y europeos. Pero la China sin derechos humanos aspira a colocarse en cabeza, ya es la segunda potencia del comercio mundial tras Estados Unidos. Y ha desplazado a Alemania sólo desde 2005. La carrera china es vertiginosa.

El respeto por las normas occidentales, por el cuidado del planeta por ejemplo, es nulo. Tres eléctricas chinas emiten más CO2 que todo Reino Unido. Huaneng, Datang y Guodian son las tres compañías chinas más contaminantes. Estas empresas emitieron en 2008 casi el doble de CO2 que toda España.

Mil trescientos millones de consumidores, sometidos a un poder dictatorial. Pero todos los países bajan la cerviz ante China, el país que acapara el 65% de las ejecuciones mundiales, según datos de Amnistía internacional. Los dirigentes políticos no materializaron su promesa de no acudir a los Juegos Olímpicos el año pasado. Prácticamente todos pasaron por taquilla. No pueden arriesgarse a perder semejante negocio. Ése que dicen hacer en nuestro nombre, por cierto. Por nuestro bien. Además, ya no podemos vivir sin ellos: China es la gran fábrica del mundo, acaparan gran parte de la producción, y con las más modernas tecnologías.

 Leo hoy que China y EEUU abordan la remodelación del mundo. “China y Estados Unidos abrieron ayer en Washington un diálogo que pretende, sin muchos tapujos, una remodelación del mundo acorde con la visión y los intereses de las dos nuevas superpotencias. “Las relaciones entre Estados Unidos y China determinarán el siglo XXI”, dijo Barack Obama en la inauguración de una conferencia de alto nivel que, durante dos días, abordará los principales problemas económicos y estratégicos entre ambos países”, informa El País.

Hundido el comunismo, la izquierda socialdemócrata incluso, con el capitalismo sostenido artificialmente por los gobiernos, China aguarda cada vez menos agazapada y más presente, a ocupar su lugar en la Historia. La crisis también le ha afectado: crece, pero crece menos. Crece menos, pero crece, mientras el resto del mundo pasa apuros.

Los acallados Bloggers chinos cuentan y no acaban sin embargo. Cuando pueden. Según una investigación interna llevada a cabo por varias instituciones autorizadas en Beijing, de los 3.000 mayores multimillonarios en China, más de 2.900 son hijos de cuadros de altos rangos del Partido Comunista Chino; esto quiere decir que más del 95% de los multimillonarios chinos están vinculados al partido único. En China, el 0,4% de la población posee el 70% de la riqueza nacional. El año pasado, la brecha entre ricos y pobres en China alcanzó su nivel más amplio.

Pero también hemos sabido que obreros indignados mataron a golpes al jefe de una fábrica siderúrgica. Pretendía despedir a 25.000 de ellos para fusionarse con otra empresa.

Si la dignidad humana, china y de cualquier otro lugar, no lo remedia, si no llegan más Tiananmen para masacrarlos, nuestro futuro es el modelo chino. Obama, la gran esperanza negra, se dispone a atemperar relaciones. Aún más. Bush sacó a China de la lista de países donde no se respetan los derechos humanos. Irritante paradoja.

Sigamos preocupándonos por Bárcenas, Camps, Rajoy, Aguirre o ZP -en lugar de trabajar todos unidos por ser un país competitivo- mientras el todopoderoso EEUU invita, con gran pragmatismo, a China a remodelar el mundo. Y, desde luego, aprendamos chino, a tragar con todas las violaciones de los derechos humanos y a suprimir los derechos laborales. Es el futuro. ¿Irremediable?

Aires suecos en Europa

Suecia acaba de asumir la presidencia de la Unión Europea, con un cambio de aires respecto a la euroescéptica Chequia que permite respirar mejor. Con los liberales en el Gobierno del país, el conservador Fredrik Reinfeldt presenta un programa de actuaciones que, de nuevo, hace envidiar a ciertas derechas europeas. Quiere –lógicamente- abordar los retos de la crisis económica y, sobre todo, lograr un nuevo acuerdo internacional sobre el cambio climático. Desde el comienzo, la presidencia sueca ha dejado claro que su objetivo es reactivar la ampliación incluyendo a Croacia y Turquía, lo que levanta ampollas en muchos países y ha ocasionado, por ejemplo, el ascenso de la ultraderecha en Holanda. Y, con sentido práctico, también quiere olvidar lo que llama “pulsos estériles” sobre la reelección de Durao Barroso al frente de la Comisión.

El Embajador sueco en España reunió ayer a un grupo de personas para celebrar la presidencia de su país. “Directa, cercana, priorizando al máximo la lucha contra el cambio climático”, vino a decir que sería ésta, Anders Rönquist, y fue algo que se demostró incluso en la recepción. No más de cuarenta personas, quizás menos. Pocas autoridades españolas, la secretaria de Estado de Inmigración Consuelo Rumí, el nuevo europarlamentario socialista Diego López Garrido o el Director de la Comisión Europea en España, Francisco Fonseca. Muchos representantes del cuerpo diplomático acreditado en España y suecos de a pie. Un concierto. Vivo. Robert Wells triunfa en medio mundo con su piano trepidante. El embajador invita a quitarse las chaquetas que aprieta el calor, y tanto él como los demás siguen el ritmo con los pies. Exquisiteces suecas traídas del restaurante Aptit Stockholm, con sus chefs y todo, hielo de Laponia para construir vasos –gracias, todo ello, a la colaboración de empresas suecas que los nórdicos saben gestionar los gastos-. ¿Acto elitista? Para nada. Suecia ha abolido desde hace años las extremas diferencias sociales. Querían presentarse, llanos, discretos y dialogantes como son. “Hacerse el sueco” es odiar el conflicto, corroboran.

Toda la revista de presentación está dedicada al cambio climático. “La inteligencia ecológica es rentable”, “Objetivos claros para cuidar la tierra”, “El desarrollo urbano sostenible”, “Estocolmo, la primera capital verde de Europa” y todo ello plagado de datos.

Suecia ha llevado al Parlamento de Estrasburgo un Partido Pirata. Empresa de intercambios prohibidos, se constituye en formación política para luchar por sus derechos, iniciativas ciudadanas contra la política tradicional. Y el nuevo propietario de la compañía inicial marca nuevas pautas: pagará a quien comparte archivos de Internet y cobrará a las operadoras por aligerarles el tráfico.

Necesitamos Europa, España más que otros países. También necesitaría Europa Honduras. Seis meses suecos y llegará la Presidencia española. Quizás con unos y otros reavivemos el fósil.

Alguien reacciona

Y ha sido Alemania. Frente a la “preocupación” de la UE -¿necesitará un psicólogo la UE?- y el lavarse las manos norteamericano, Alemania ha llamado al embajador iraní a consultas. Previamente, había condenado la represión policial contra los manifestantes de la oposición en Irán tras la reelección del presidente Mahmud Ahmadinejad.

“Las acciones violentas de las fuerzas de seguridad contra los manifestantes son inaceptables”, afirmó el ministro de Relaciones Exteriores, Frank Walter Steinmeir, en un comunicado. Steinmeir pidió a las autoridades de Teherán que aclararan las informaciones en las que se denuncian irregularidades durante la elección.”Espero de las autoridades de Teherán que estudien de cerca estas acusaciones y que proporcionen explicaciones”,concluyó.

     Viene a cuento de esto. 

Mafias, un salto cualitativo

  Uno de los mejores y más fiables periodistas que conozco, Pablo Ordaz, escribe hoy en El País un reportaje sobre el narcotráfico en México, altamente inquietante, que no debéis perderos.

    “La policía mexicana vive en alerta ante un cártel que no solo pretende el tráfico de drogas, sino la sustitución del Estado. Los sicarios de este clan extendidos por todo el país controlan desde la venta de armas y los impuestos hasta la espiritualidad de sus vecinos”

  Describe los hechos y argumenta cómo ha llegado a producirse este fenómeno:

 “Todo empezó con el siglo. El Partido Revolucionario Institucional (PRI) perdió el poder después de 70 años y México tuvo que aprender a vivir con una realidad distinta. Hasta entonces, el presidente de la República hacía y deshacía en todo el país. México era un Estado federal, pero los gobernadores, los alcaldes, los jefes de policía y por supuesto los líderes sindicales y sociales de cada demarcación pertenecían al PRI. “A poco que uno se desmadrara”, recuerda un alto cargo de la seguridad del Estado, “nos decían: llevadlo a Los Pinos -la residencia presidencial-. Bastaba una charla con el presidente de turno para que todo volviera a su cauce”. Con las fuerzas del orden sucedía igual. La Policía Federal siempre representó un tanto por ciento mínimo del conjunto de las policías -más de 1.600 en todo el país entre estatales, municipales…-. Aunque cada cuerpo policial dependía de un gobernador o un alcalde, cuando llegaba el caso obedecía de forma implícita y efectiva el dictado que llegaba de la capital. Ya no es así. La imagen más gráfica se ha podido presenciar el lunes pasado. Durante tres horas, a plena luz del día y en mitad de la calle, policías municipales y estatales de Nuevo León se enfrentaron con agentes de la Policía Federal. Se encañonaron mutuamente con pistolas y armas largas. No pasó nada, pero fue de chiripa. En otras ocasiones, agentes federales o miembros del Ejército han optado por solventar situaciones parecidas de insurrección a tiro limpio.

En algunos lugares, como Michoacán, el poder del Estado fue haciéndose cada vez más débil y eso fue aprovechado por los narcotraficantes. La Familia, cuya presencia en la zona se remonta a dos décadas atrás, dio un salto cualitativo. Ya no les bastaba con la producción de heroína y marihuana -hay constancia de plantaciones de amapola en 37 de los 113 municipios de Michoacán- ni siquiera con el control del puerto de Lázaro Cárdenas, a donde llega la cocaína del sur de América y la efedrina de Europa y Asia con destino a Estados Unidos. La Familia quería más. Quería el control social, y hasta espiritual, de sus vecinos. Y empezaron de la manera más sencilla, desde abajo, poco a poco”.

   Atentos al nuevo fenómeno.  La facturación de las mafias italianas representan el 7% del PIB del país. La corrupción no es inocua, termina por pudrir los cimientos del Estado.

   Hoy es Juan Arias, el mítico corresponsal en Italia, quien da muchos claves en un artículo maravilloso, cargado de amor y de cordura. Entresaco lo que se refiere al tema que nos ocupa:

  “Era aquella una Italia que yo amaba apasionadamente y en cuya lengua escribí mis primeros libros. Hasta que llegó Silvio Berlusconi. Lo vi aterrizar en Palermo, capital de Sicilia, corazón de la Mafia, en helicóptero, como un dios pagano. Eran sus primeras elecciones. Pocos creían que aquel histrión, que nunca había estado en la política, en un país tan politizado como lo era Italia, podría ganar. Yo pronostiqué en el periódico que ganaría. Vi aquella mañana en Palermo a casi medio millón de personas levantando los brazos hacia el helicóptero que traía al Salvador.

La Mafia siciliana había cambiado de bandera. Acababa de abandonar a la poderosa Democracia Cristiana, hasta entonces su señora, para ofrecerle el beso y sus votos al empresario del que decían que tenía el arte mágico de crear empleos de la nada. Italia aquel día empezó a entrar en el túnel de la degeneración. Yo me volví a España”.

¿Neutralidad o inhibición?

 

Foto: El País

Foto: El País

Violentos disturbios acompañan el supuesto triunfo en las urnas de Mahmud Ahmadineyad en Irán. Su rival, el reformista Mir Hosein Musaví, denuncia fraude y demuestra un hecho: los SMS con los que –en línea Obama- convocaba masivamente a sus seguidores fueron bloqueados. El líder supremo de la revolución islámica en el país, el ayatolá Ali Jamenei anuncia el éxito de su correligionario como “una señal divina”. Y analistas internacionales corroboran el inmenso tufo a fraude de estas elecciones.

Omaba, tras su esperanzador discurso en Egipto, “espera” que sea lo mejor para el pueblo iraní, y la UE –que ayer se sumó a la sospecha del pucherazo electoral- “contempla con preocupación” el problema iraní.

Felipe González, ironizaba en la presentación de nuestra Europa en Suma, con los estados emocionales de la Comisión europea. “Muestran su preocupación”, “Se manifiestan inquietos”… pero no mueven un dedo. No ofrecen soluciones, acción.

El “bushismo”, coreado por nuestro Aznar, se propuso “llevar la democracia” a diversos lugares en conflicto. Y lo hizo a bombazos. Ayer mismo hablábamos del resultado de la intervención en Afganistán. Más muertos que en las Torres Gemelas y ni un sólo resultado positivo. O la de Iraq que sangra víctimas a diario y que se ha convertido –que no lo era- en el foco del terrorismo islamista internacional.

La población afgana –medieval en todos sus parámetros- conoce las “ayudas” estadounidense. Como cuando, invadidos por la URSS, apoyaron a los talibanes y luego les dejaron, a ellos, al pueblo, abandonados a su suerte. La democracia no puede ser impuesta, debe convencer a la población para que luche por ella.

Es lo que está pasando en Irán. Por primera vez en mucho tiempo -en esa zona-, una parte de la sociedad se rebela contra la tiranía. Y se apunta a un simulacro de elecciones democráticas. Pero el EEUU de Obama y la UE, vuelven a considerarlo asuntos internos –pese a lo que se juegan-, y, como mucho, “se preocupan”.

Eso es lo que había que apoyar para implantar la democracia en los lugares donde no existe. Enviar observadores internacionales, si acaso aún fuera tiempo, a revisar los votos emitidos. Y, mucho mejor, obligar –incluso con coacciones democráticas- a repetir la convocatoria electoral, vigilando sus resultados.

Los rostros decepcionados, desesperados y ensangrentados de quienes luchan por un Irán democrático son el germen para el cambio. Y no podemos dejarlos solos. Cada vez que se acalla un punto de democracia, se resiente toda ella, toda la Humanidad.

Se han acabado los paraísos fiscales… y estudio mudarme a Gibraltar

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¿No era tan difícil acabar con los paraísos fiscales? Pues la OCDE, Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, lo ha hecho en menos de una semana. Fue uno de los puntos más llamativos y esperados de la reunión del G20, el 2 Abril: terminar con la impunidad de ciertos Estados o territorios que aplican un régimen tributario intensamente favorable a los ciudadanos y empresas no residentes, que se domicilien a efectos legales en el mismo. Las ventajas que dan a sus nuevos ciudadanos -que ni están obligado a pisar su suelo- son una exención total o una reducción muy significativa de los principales impuestos. La segunda característica esencial es que estos países consagran el secreto bancario y la protección de datos. Nadie te pregunta de dónde obtienes tus ingresos.

Con estas premisas no es fácil saber el dinero que en ellos se esconde, pero el FMI hizo una aproximación en 1999 -hace diez años nada menos- y concluyó que los activos extraterritoriales incluidos en sus balances generales alcanzaron los 4,6 billones de dólares, de los que 0,9 billones estaban en el Caribe, 1 billón en Asia y la mayoría de los restantes 2,7 billones correspondían a los centros financieros internacionales, es decir, Londres, los servicios bancarios internacionales (IBF) estadounidenses y el mercado extraterritorial japonés (JOM). Pongamos un ejemplo, en Gibraltar, que lo tenemos bien cerca, las empresas allí asentadas fiscalmente pagan entre 200 y 300 libras al año en un único pago fijo. Poco más de 200 ó 300 euros anuales, dado que la libra se cotiza a 1,04 euros.

Pues bien, la OCD acaba de anunciar que ya no hay ningún país en la “lista negra”, ya no hay paraísos fiscales. Uruguay, Costa Rica, Filipinas y Malasia, los cuatro únicos países que figuraban en ella hace una semana, han prometido ser buenos chicos y cumplir las normas.

La OCD es, en contra de lo que pueda parecer, un organismo serio. Compuesto por los 30 Estados más ricos y desarrollados del planeta (acaparan el 70% del mercado mundial), lleva casi medio siglo dedicado a coordinar las políticas económicas y sociales de estos Estados. Elabora informes, aconseja, dicta. Es decir, que ellos se lo guisan, ellos se lo comen.

No es que no les preocupen los paraísos fiscales, no, para demostrarlo, la OCDE dispone también de listas grises de varios tonos. En la”gris oscura” se encuentran 36 Estados, incluidos Andorra, Gibraltar, Liechtenstein, Barbados, Liberia, Bahamas, Bahrein, Belize, Bermudas, Islas Cayman y Panamá -y los cuatro recién reivindicados-. En la “gris clara” se sitúan, Austria, Bélgica, Brunei, Chile, Guatemala, Luxemburgo, Singapur y Suiza. Las listas de colores se comprometen a “intercambios de información suficientes como para situarse en la parte gris”. Y todos tan contentos.

El secretario general de la OCDE, el mexicano Ángel Gurría, se muestra, de hecho, feliz con haber echado lejía a su lista y aclarado el negro -la han lavado igual que al dinero sucio-. El G20 había amenazado -nada más que eso- con sancionar a los paraísos fiscales. Gurría dice que, en todo caso, no habría que llegar a tanto: es partidario de olvidarse de las sanciones porque “el clima ha cambiado” en las últimas semanas. Para Gurría, más importante que las sanciones es el hecho de que todos los países tachados de paraísos fiscales se hayan comprometido a colaborar con la OCDE y estén firmando acuerdos bilaterales para intercambiar información y salir de la opacidad bancaria.

Contando con que, además, para obtener esa información había que solicitarla de paraíso en paraíso, me planteo un dilema: ¿Contribuyo a la laxitud general del planeta o a la de España en particular? Porque mudarse a Gibraltar, con sol, mar y playa, una colina, monos, y la posibilidad de pasar uno a tomar pescaítos todos los días a La Línea de la Concepción, practicando inglés para que no se oxide, viajes baratos a Londres que me encanta… no parece mal plan. Es el territorio británico más próspero y estable, y uno de los países y territorios con mejor calidad de vida y niveles de seguridad del mundo, según el estudio Jane’s Country Risk de 2008, realizado por el Jane’s Information Group, nada menos. Está además excluido de la “armonización” del IVA. Pagar 200 ó 300 euros anuales de impuestos. Viendo la BBC en lugar de las cadenas de televisión españolas. Sin la obligación de escuchar en todos los telediarios a Rajoy y el “este dice, el otro dice”. Además, no es un paraíso fiscal, no existen los paraísos fiscales, no contravengo ninguna norma ética. Es una opción en principio apetecible.

   La otra opción es intentar que la corrupción se acabe con continuas denuncias. Pero no parece que sirvan de mucho y estoy ya muy mayor.

gibraltar

Cambio de gobierno: ganan los políticos

A todos los presidentes de Gobierno de España, les ha perdido su salida al mundo. Felipe González encontró mayores alicientes en la política internacional -y no me extraña-, Aznar se embriagó de Bush, y Zapatero ha pasado una semana entre nubes globales y sintonizando con Obama. Pero aquí se siguen cociendo los problemas. Nuestro actual presidente se dio de bruces con la realidad al leer que le cocían o destapaban un cambio de gobierno -¿Por qué es una “crisis”? ¿Por qué todo es crisis tomada en su acepción más peyorativa?-. Su expresión facial mudó, del arrobo pasó al inmenso cabreo. No ha podido disfrutar de sus éxitos fuera -que lo eran para España-, ha pasado como un rayo por la reunión de la Alianza de Civilizaciones que es idea suya, no ha dormido, metido en un avión toda la noche, para cumplimentar los trámites antes de las vacaciones de Semana Santa.

Se confirman las tres vicepresidencias. Manuel Chaves (ex presidente andaluz), vicepresidente tercero,  que llevará, además la Política Territorial, Elena Salgado, vicepresidenta de Economía y Hacienda, y sigue María Teresa Fernández de la Vega, como vicepresidenta primera.

Ángel Gabilondo, rector de la Universidad Autónoma de Madrid, será ministro de Educación (que recupera Universidades transferidas brevemente a Ciencia y Tecnología), y Trinidad Jiménez, de Sanidad y Asuntos Sociales.

Ángeles González Sinde -cineasta y hasta ahora presidenta de la Academia-, ministra de Cultura. Trinidad Jiménez, Sanidad y Asuntos Sociales.  Pepe Blanco, ministro de Fomento.

 Salen Solbes, Mercedes Cabrera, Magdalena Álvarez, Bernat Soria y César Antonio de Molina.

Suena bien Gabilondo, por el profundo conocimiento que tiene de su área. Mayores objeciones a los ministerios ocupados por políticos natos. Especialmente, en el caso de Elena Salgado, es seria y responsable, pero su mayor logro fue la ley del tabaco en Sanidad, y  no ha resuelto el problema gravísimo de las Administraciones Públicas. Un ministerio (vicepresidencia) clave que podría indicar que será realmente Zapatero quien lleve la economía.  El equipo económico seguirá, entre ellos, el sólido David Vegara.

González Sinde ha desatado las iras de Internet en pocas horas. En twitter, cuenta Nacho Escolar, ya la han bautizado como “SINDEscargas”-. Seguramente, como nos dice “no lector” en los comentarios, Zapatero pagará caro este nombramiento. 

 No hay reducción de carteras. ¿Por qué se mantiene vivienda y a su ausente titular? ¿O el triple ministerio de los “medios”? ¿Qué ha hecho Corbacho en trabajo?  ¿Existe Cristina Garmendia? ¿No era mejor Bernardino León -que es quien saca las castañas del fuego- en lugar de Moratinos?

Una encuesta europea asegura que el PP ganará las elecciones a la Eurocámara, con un candidato añorante del franquismo y que el Partido de una resentida por no ser secretaria general del PSOE, entrará con 2 escaños. Que en Europa se decidan cosas esenciales para nuestras vidas, no parece importar. También las encuestas nacionales vaticinan el triunfo del PP. Un partido sin renovación alguna, con los Trillos, Pujaltes y Orejas, los Rajoy incluso, los fantasmas del pasado redivivos como De Cospedal, con políticas neoliberales fracasadas, con una altísima responsabilidad en la actual crisis -tras sus 8 años de gobierno- más que patente: léase, aunque sólo sea, la burbuja inmobiliaria, inflada al paroxismo por su ley de liberalización del suelo, que, además, piensan volver a reeditar. Véanse, como muestra, las políticas de las comunidades de Madrid y Valencia. Un país sin memoria se enfada por la crisis, con toda razón, y pretende entregar al PP “de siempre” España y Europa -¿cuándo una renovación real para homologarse con las derechas continentales -desgajemos de ellas a la italiana-? Es absolutamente imprescindible. Zapatero se equivocó con su gobierno anterior de diseño y pocas nueces, y ahora se arropa con políticos que le quieren. Probablemente, también yerra. Hay que tener la cabeza muy fría para elegir a los mejores representantes, a los que más convienen a la sociedad, cuando el gobierno peligra.

 
La política se hunde en la consideración ciudadana, salvo entre los fieles del PP “de siempre”, y a ellos volvemos. Una mirada de la sociedad hacia fuera, despegándose de la obsesión por el ombligo patrio, sería imprescindible para situarnos también nosotros en el mundo. Abrumadores datos de nuestra mediocridad y atraso salen cada día. Un Fiscal español en el Tribunal internacional de la Haya, decía ayer en soitu: “en el tribunal de la Haya el único papel que existe es el contrato que uno firma” -todo está informatizado-. “Los españoles no saben o no quieren reciclar”, hoy en El País. De lo fundamental a lo accesorio, es diario el bochorno. Cuando se mira al conjunto del mundo se ve mejor el camino para España. Creo, sinceramente, que Zapatero sabe cuál es. Pero la realidad de nuestra política y nuestra sociedad, le obligan a perseverar en la senda equivocada. ¿Es mejor la alternativa? Suerte en todo caso al nuevo gobierno, por el bien de todos.

Y como despedida a Pedro Solbes, comparto lo que Ana Cañil escribe en soitu: Solbes será reivindicado como una de las dos figuras económicas clave de los 30 años de democracia. La otra es Fernando Abril Martorell.

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