¿Quién arruinó España? Probablemente los vándalos y los alanos

En el goteo diario de atropellos que sufrimos, hoy le ha tocado el turno a las pensiones. Un grupo de expertos de esos que se busca el gobierno del PP para que avalen lo que les conviene ya dice sin tapujos que van a perder poder adquisitivo. Habrá que dedicarle más tiempo a este tema, porque también nos encontramos con que desde este lunes han quitado el subsidio de paro a los mayores de 61 años  para que se prejubilen. Pero resulta que como han cambiado la ley para que sea enormemente difícil jubilarse anticipadamente cobrando la pensión íntegra, ese sector lo tiene muy crudo. Con la de votos que han cosechado en ese nicho.

Otro dato a tener en cuenta es que España es uno de los países donde más ha subido la electricidad en 2012. Estamos, además, en el selecto grupo de países cuyos ciudadanos desembolsan más por la electricidad. Y también por el gas. Como queremos estamos.

No os lo podréis creer pero un sujeto en Twitter me ha dicho que tenía muy poca vergüenza por criticar al gobierno desde “la oposición” que dejó España arruinada. En sus dos neuronas (desperdicia 33.000 millones como poco) solo cabe pensar que quejarse de esta estafa continuada se debe a una militancia en el PSOE.  Hace falta ser corto.

A estas alturas de la historia todavía hay gente que bebe los vientos por Cospedal, Floriano, Rajoy, Arenas, o cualquier miembro de la troupe que acaricia sus torpes oídos. O sus cadenas amigas, o sus tertulianos ad hoc. Es asombroso, pero, sí,  todavía hay quien engulle lo de “el país arruinado por ZP”, sin pensar en las burbujas inmobiliarias de Aznar/Rato (a estos también les correspondan otras), ni en la crisis financiera internacional que nos están haciendo pagar a los ciudadanos.

Hay quien les hace pensar si no sería en realidad Felipe II quien “arruinó el país”, porque hacerles reflexionar sobre que un precedente actual básico pudo ser Franco y sus 40 años de dictadura, no lo admitirían. Igual también fue Fernando VII. No hablemos de Carlos III a quien le montaron incluso el Motín de Esquilache. ¿Y Carlos I? a ése se le soliviantaron  los Comuneros. Los visigodos como causantes de la ruina actual del país también suman muchos votos,eran bastante dejados ellos. Y qué decir de D. Pelayo que se metió en costosas guerras. ¿Y los romanos? Venga a derrochar en puentes, acueductos, carreteras que ni siquiera asfaltaron “como dios manda” pero se llevaron, seguro, un pico.

Pero yo me inclino a pensar que fueron los vándalos y los alanos, las primeras invasiones germánicas (digo primeras porque si lo miramos no fueron las únicas) que arrasaban cuanto tocaron. Tardó en crecer la hierba. Como pasará ahora. No meto en el saco a los Suevos que parece tenían una cierta estructura cultural. Pero también me han hecho caer en la cuenta de que todo comenzó en el Paleolítico cuando a algún despilfarrador se le ocurrió pintar las Cuevas de Altamira causando un gran dispendio. Ahí debe estar la clave, continuada durante siglos, salvo cuando llegan los gobiernos salvadores de la Patria, muy de derechas. Lo que parece claro es que algunos humanos se parecen más a los bisontes que pintaron aquellos precedentes de los cántabros que a alguien que camina erguido sobre dos pies (y  sin cuernos).

Altamira-Bison

¿Son más tontos los españoles que los alemanes?

El sábado muchos llenamos el depósito de gasolina. Y nos encendimos –no literalmente aún- al comprobar que habíamos alcanzado un nuevo récord en su precio: 1,52 euros el litro de 95 octanos. Nuestro amigo Manuel, un ingeniero de telecomunicaciones español que trabaja en Alemania, la había pagado a 1,54 en un surtidor al lado de su casa en Munich. Nunca la diferencia ha sido tan escasa, dijo.

 Manuel gastaba la mitad de su sueldo en el alquiler de su piso en Madrid, en Alemania la tercera parte. Los sueldos allí vienen a duplicar los españoles, pero en absoluto se da esa proporción en costearse los servicios fundamentales. En Madrid pagaba 650 euros de alquiler, comunidad incluida, en el barrio (popular) de La Elipa. 50 m² con uso y disfrute de un patio de luces. En Munich son 750 euros, por 72 m², con balcón, y en una zona próxima al centro. Munich es una de las ciudades más caras de Alemania, más que la capital, Berlín.

 Entre agua caliente y calefacción, Manuel invierte al año unos 600 euros y en luz 320. 28 euros x 12 meses. La tarifa es fija y se basa en estimación a principios de año que se ajusta después si se ha gastado algo más o algo menos. Las continuas subidas y el abrumador IVA han situado estos recibos en España en la estratosfera. En Madrid es normal tener que desembolsar 240 euros de gas y 200 de luz (por dos meses) e incluso cantidades superiores. Desde Extremadura y Almería llegaron referencias: 70 euros mensuales solo por la luz. Recordemos que Bruselas aún pide más subidas y más recortes para los españoles. Con los sueldos más míseros (junto a Portugal) de la UE15, anterior a la ampliación al Este.

 La Hacienda Pública alemana ingresa más dinero en impuestos, pero son más progresivos. Quien gana, paga, aunque compensa en el cómputo. Pagar más por ganar mucho más, siempre sale a cuenta. Las capas medias españolas ya cotizan casi lo mismo que sus equivalentes allí, sin las mismas contraprestaciones. Ni mucho menos. Alemania dedica el 30,7% del PIB a este fin. España venía invirtiendo el 20,7% pero Zapatero lo fue subiendo hasta alcanzar el 25,7% en 2010. Entonces llegaron las recetas neoliberales y comenzó a bajar. No hay datos oficiales aún del destrozo causado por el PP en estos apartados, pero todos sus recortes (los miles de millones succionados) han ido encaminados precisamente a disminuir lo que el Estado redistribuye entre sus ciudadanos en políticas sociales.

 El llamado eufemísticamente “gasto” social –para que duela- se dedica, por ejemplo, a los subsidios por desempleo, a la sanidad (donde invertíamos 2 puntos menos que la media comunitaria con excelentes resultados de eficiencia). Y a otros apartados que, por cierto, resultan paradójicos. Quien nos diría en este país tan amante de “la familia” que se presupuesta en medidas para su protección (maternidad y paternidad, o guarderías, por ejemplo) un 6% mientras la media europea era del 8%.  Habrá que ver en que subsuelo ha quedado ahora tras el –inacabado- ciclón PP. La familia digo, no  “la famiglia” que está boyante como sabemos. O la vivienda y exclusión social al que dábamos un 1,8% frente al 3,6% comunitario.

 Los ejemplos son múltiples y vienen de lejos. Tanto en Alemania y otros muchos países –a favor de los ciudadanos- como en España -en contra-. Durante años nosotros pagamos las tarifas más caras de la UE en telefonía móvil o en las eléctricas. Las bancarias sin duda. Con el acceso a la vivienda más costoso a pesar de que la base de los tipos de interés viene marcada “de Europa”. Muchos lo avisamos pero los españoles seguían viviendo en el limbo. Distraídos con los globitos que gusten poner ante sus ojos. Hay gente que se pelea por la unidad de España -mentar Cataluña es echarles un gato a los ojos-  o por el “y tú más”. Simplifican con aquello de la  “herencia” del PSOE al que ven causante de todos los males del averno. Con ellos también camparon a sus anchas los poderes fácticos –y nada lo excusa- pero ahora asistimos a una aceleración sin precedentes. Y, sobre todo, hay gente, mucha gente, que pasa sus días siguiendo tan solo el rastro de “la pelota” o viendo cómo se zambullen, cantan o se pelean los famosos. O cómo discuten periodistas en los debates de entretenimiento con propagandistas ideológicos que osan también llamarse “periodistas” haciendo saltar en sus tumbas a todos los que han muerto por ejercer dignamente esta profesión.

  Se paga muy caro no vivir en un país civilizado. Lo peor es que la factura de unos pocos o unos muchos la abonamos todos. Nos contaba Carmela Negrete en este diario que Alemania está poniendo coto a las ayudas a los que llegan de fuera con problemas. La austeridad también ha invadido a la propia Alemania, dado que de hecho la marca para toda la UE como fin último la “religión” de su canciller Angela Merkel. Era ese dinero del gasto social del que hablábamos. Por ahí se empieza a cortar siempre en las políticas neoliberales, hasta que no quede un resquicio, hasta que sea lógico ver morir a alguien porque no puede pagarse su sanidad. Las empresas mercantiles funcionan buscando rendimientos, atajando el déficit a costa de lo que sea, de los ciudadanos que la sostienen con sus impuestos incluso. Y en eso ha convertido esta chusma impune los países.

 Pero, no nos engañemos, con la colaboración entusiasta de los ciudadanos.  ¿A que a los votantes descerebrados también les gustaría pagar, como Manuel, 600 euros por calefacción y agua caliente y 320 de electricidad al año? Es que a votar se acude leído. Un respeto por ellos, no dejan de oponerme ¿por los que fastidian a todos? Asombroso.

 No, los alemanes no son más listos que los españoles. Tampoco los habitantes del resto de la Europa civilizada que gozan de similar respeto –éste sí- de sus gobernantes y desde hace años. ¿Por qué? Porque se hacen merecedores de él. Únicamente son… más ciudadanos.  Conscientes de sus derechos y obligaciones por tanto, buscando el bien común. Y desde luego no se dejan engañar con patrañas antológicas como sucede aquí ¿Tiene remedio? Complicado, siglos de mala educación nos lastran. Y, por este camino, solo nos espera la profundización del esquilme y  la estafa. España necesita un urgente master en ciudadanía.

*Publicado en eldiario.es donde puedes seguir leyéndo los comentarios por ejemplo…

Mi factura de gas y electricidad se ha duplicado desde 2007

Con creces la duplica. Como muchos de vosotros, acabo de recibir la factura de gas y electricidad de los dos últimos meses. Mi casa tiene 3 habitaciones, salón y 2 baños, todo ello de parco tamaño. La calefacción es de gas natural, disponemos de distintos electrodomésticos –no demasiado sofisticados- y pasamos bastante tiempo en el domicilio. Aunque, proporcionalmente, lo mismo que entonces. Pues bien, me toca pagar 529,47. Venía subiendo mucho el costo, pero en esta ocasión casi me ha dado un síncope. ¿Hay salario o pensión que soporte este coste? 

En el mismo período de 2007, pagué 140,68 de gas y 70 de electricidad. Ahora el consumo de gas cuesta 207,96 y el de la luz 170,30. Ha subido muchísimo pero además es que el resto de la factura son impuestos. Por ejemplo de IVA, 90,35 euros.

Y no acaba ahí. Veo que en gasolina gasté 90 euros y entonces trabajaba y usaba el coche a diario. Ahora, suelo pagar unos 130 euros conduciendo mucho menos. 

Desgraciadamente aún fumo. Quiero dejarlo pero me cuesta mucho. Ahí los precios se han triplicado prácticamente. En la comida no puedo calcularlo, también invierto menos en ese concepto. Sé que ganaba más dinero y aún pagaba hipoteca y me llegaba. Ahora es más complicado. Hay que elegir. Yo aún puedo.

Mi caso, sí, es casi de privilegio al lado de esos 4 millones de españoles que han entrado en pobreza energética y ya no pueden mantener la casa caliente, como ha denunciado Cruz Roja. Pienso difundir mucho este dato sangrante. O de los niños que hacen una comida al día y van al colegio con hambre. Con el aumento del paro y el resto de los ataques econòmicos ahora serán más que cuando se emitió este reportaje, de hecho la tasa de pobreza infantil ha aumentado en España. O las familias que ya consumen carne o pescado cada dos o tres días.

 Y, mientras, asistimos al rosario de corrupciones innumerables. A los despilfarros como esa Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia que costó 400 millones de euros y que, como buena parte de las obras de Calatrava, se está desconchando. Tiene 12 años. Los asesores a dedo. Al fraude fiscal tolerado.

 ¿Con qué resultados? La economía española se ha despeñado con la gestión del PP: ha caído un 1,37% en 2012, fruto de la bajada récord del consumo, los recortes y subidas de impuestos. ¿Qué queréis que os diga? Por mí ya bastante tengo con engullir la factura, decidlo vosotros.

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