El FMI pide más recortes pero no para el registrador amigo de Rajoy

España -por lo que oigo y leo en la prensa oficial- va de maravilla. Rajoy dice incluso que somos el ejemplo del mundo. Solo hay algún problemilla. Según el FMI, España cerrará 2014 con el mayor déficit de la zona euro: el 5,9%. De la deuda no hablamos, no hablan tampoco los expertos del Fondo porque es dinero que se debe a los amigos y están que se frotan las manos con la descomunal subida que ha propiciado Rajoy.

En fin, que también es casualidad que con lo bien que lo hace el PP y los palos que ha dado al bienestar de los ciudadanos para “arreglar la crisis”, incumpla el déficit de esa manera. El FMI pide por tanto que se recorte -más- el gasto social (léase inversión social). Que menos sanidad pública, menos educación pública,  alargar la edad de jubilación para pagar menos a los pensionistas y desde luego reducir el sueldo de los funcionarios. Se dedican al sector público y ya no se van ni a necesitar. El que quiera educarse, o tratar sus dolencias que se lo pague o que se muera.

Eso sí, hay que ser generoso con los bancos. Aún no están bien “saneados” a pesar de las ingentes cantidades de dinero público que les hemos entregado. Pero necesitamos seguir regándoles con nuestros derechos, con lo poco que está quedando de ellos,  porque así igual dentro de dos años se reactiva el crédito. El paro no se va a arreglar -ya lo han advertido- pero las cifras macroeconómicas mejorarán. Comeremos balances contables, y nos curaremos con la balanza de exportaciones o algo así. Ah, y Rosell de la CEOE ha declarado que, vale, que ya pronto se crearán puestos de trabajo -es mentira- pero que necesitan salarios variables. Trabajar a destajo. Hoy te pago 5, mañana 3, y tú nada, créate una vida así. La CEOE, también la tenemos bien atendida, ved.

Lo hermoso de este panorama es que, por ejemplo, Rajoy le ha apañado a un colega un puesto en la SAREB, en el banco malo. Vamos al que ocupó su plaza de registrador -esa que no cuenta si le da o no beneficios porque no les sale de los cataplines-, como interino. Repito, al que le sustituyó de forma interina mientras él se dedica a la sagrada misión de velar por los intereses de los ciudadanos desde la política -si es eso lo que hace-. Esto sí lo ha confirmado. Se lo preguntó Gaspar Llamazares de Izquierda Unida que algo debía saber, y el gobierno ha dicho que sí. Que el interino que le guarda la plaza es consejero de la SAREB. Y ya sé que el FMI no se mete en estas cosas pero tiene triste gracia que no diga mi mú por lo menos. Que le recorten algo el sueldazo, o las dietas.  Aunque en estricta justicia a quien tenían que recortarle los emolumentos, dejar a cero por abandono del cargo, es al Rajoy que se ha atrevido a tamaña desvergüenza.

En Gran Bretaña la ministra de cultura ha tenido que dimitir debido a fuertes presiones. Resulta que no ha podido justificar un gasto parlamentario de 7.000 euros.  Allí hay democracia y sobre todo ciudadanos, con sentido cívico, honestos como sociedad.

Aquí ¿qué hay? ¿Qué tipo de gente se calla ante lo que nos está pasando, ante lo que nos están haciendo?

 

Justo reparto de cargas: más pobreza para la mayoría, más riqueza para los ricos

Soy consciente de que exigimos sacrificios a los ciudadanos, pero somos cuidadosos de repartir las cargas de forma justa“, dice Rajoy al diario austriaco Kurier, practicando su nueva afición de mostrar sus creativas versiones de la realidad a medios extranjeros. El presidente dispone de contundentes datos que avalan su tesis: bajo su égida, ha aumentado en España el número de millonarios y el de pobres. Irrefutable desigualdad en el pago de la crisis… si fuera eso a lo que se refiere, porque pudiera estar hablando de otra cosa.

47.000 personas han pasado a engrosar en España durante el último año el selecto grupo de los millonarios. De los de verdad, de los que tienen como mínimo un millón de dólares de patrimonio. No falta ni uno de los habituales, así que ya sumamos 402.000 individuos a quienes les desborda el dinero hasta por las costuras de sus trajes. Décima potencia mundial España en millonarios y multimillonarios, el crecimiento de este sector durante 2012 ha sido espectacular, aupándose al octavo puesto entre los que han registrado el mayor aumento. La política del PP les ha ido como Dios, si se me permite la expresión. Las políticas neoliberales y la propia crisis, bien es verdad. Desde 2007 los adinerados hasta la obscenidad van en ascenso libre en todo el mundo, con unas pocas excepciones.

Como suele pasar, en España el número de millonarios crece con el mismo vigor que el de los afectados por la pobreza severa: vivir con menos de 307 euros al mes (calderilla para el grupo anterior). Ya son 3 millones de personas. Y ya la pobreza aguda afecta a un 26,7% de los niños, tras aumentar el triple que en la UE. En Cáritas, autores del informe que lo evidencia, mostraron alarma porque las medidas adoptadas han acarreado “el abandono, injusticia y desposesión de los derechos más básicos de las personas”. La “cargas” a los más vulnerables han sido de profundidad y ancha amplitud.

El Consejo de Europa (nada que ver con el Consejo Europeo, el gobierno de la UE) incide en la misma cuestión porque son hechos incontestables. Advierte que los recortes practicados por el PP –atentos a la frase- “degradan los derechos humanos”. También llama la atención sobre el aumento de la violencia policial contra las manifestaciones de protesta. El gobierno recibe a palos ese derecho democrático, dibujando un panorama bien explícito.

Como será de famosa la afilada tijera del PP que hasta el FMI ha entrado a valorarla advirtiendo que tanto tajo a la sanidad va a resultar a la larga “más caro”. El dolor que los recortes están infiriendo a los españoles no, el costo. Que por ahorrar en unas mamografías luego se tenga que pagar el tratamiento de un cáncer, por poner un ejemplo, y ni siquiera sea rentable obligar a los enfermos a cotizar por sus medicinas. Y es que aunque se les abandone a su suerte y se pudran, algún gasto harán que se podía haber evitado.

Y eso que todavía no se ha evaluado cómo afectará la merma del poder adquisitivo de las pensiones. Con ella y los repagos y las alzas de precio de todo, y el paro y la bajada de salarios, se está pinchando el “tradicional” -y tan amado por los partidarios de ahondar en la desigualdad social- “colchón familiar”. Ya no tendremos ni dónde caernos muertos tras las próximas “cargas”.

Un tercio de quienes mueran lo harán con dolor intenso, decían este fin de semana los especialistas en cuidados paliativos. También ha “ahorrado” el gobierno en eso. Y en el CNIO para la investigación del cáncer. Y en todo tipo de investigación. No cabe pues, “cargar” más sobre la mayoría de la población. ¿Y sobre los más ricos qué ha caído? Millones en tropel como si se hubiera desparramado sobre ellos el cuerno de la abundancia. Qué casualidad. ¿Se han vuelto de repente mucho más listos y emprendedores? Será eso y no la evidencia palmaria de para quién y contra quien viene gobernando el PP.

No sabemos verlo, pero las palabras de ese genio del género fantástico que es el presidente del gobierno español suelen traer mensajes subliminales. Cuando habla de un reparto justo o equilibrado de cargas no se refiere a lo que los ingenuos ven a primera vista. Él habla como lo haría un experto… en demoliciones. Su misión es abatir el Estado del Bienestar y la sociedad tal cómo la conocimos en las últimas décadas. Y en eso es una primera figura. Su equipo –de políticos y medios de comunicación- utiliza los nuevos métodos: cizallas hidráulicas rotacionales y machacadoras de piedras silenciosas junto a las tradicionales excavadoras para cortar o atravesar madera, acero y hormigón. Para que los más fieles o escasamente pensantes no adviertan sino “reformas”. Pero, como allanado el camino apenas resta ya el paseo triunfal, el objetivo se ha vuelto urgente, por pura satisfacción propia. Rajoy parece querer advertir que ya ha dispuesto lascargas finales en los cimientos y puntos estratégicos para que el edificio implosione y se vaya al cuerno en segundos. Lo que queda de él. Es importante la precisión en la técnica porque se trata de preservar todo lo que queda fuera del perímetro a derruir. Es bien evidente qué y quiénes en este caso.

Disciplinadas hormigas zombies acuden, por millones, a llevar los explosivos para ayudarle en la tarea.

*Publicado en eldiario.es

¿Tú también eres un insoportable “riesgo financiero”?

El FMI ha mejorado en dos décimas sus previsiones de recesión para España. No de crecimiento, de recesión. En lugar de caer en 2013 un 1,5%, será “solo” un 1,3%. En 2014 las cosas, dice, irán algo mejor. No el paro que seguirá en el 25% hasta 2018 (el histórico 20N de 2011 no llegaba al 23%). Ni el consumo, ni el crédito. Por tanto, continúa también la “necesidad” de seguir haciendo muchos más ajustes. España precisa bajar aún más los sueldos. Para competir con los trabajadores asiáticos. Las pensiones tampoco nos las podemos permitir. Ni nosotros ni nadie ya. Nada ha contradicho, sino todo lo contrario, aquel informe del año pasado en el que el FMI argumentaba detalladamente, y sin el menor disimulo, que la longevidad es un riesgo financiero.

El periódico 20minutos publicaba el informe completo del FMI sobre las pensiones. Y lo resumía en su artículo. Entresaco frases del Fondo Monetario Internacional:

“Vivir hoy más años es un hecho muy positivo que ha mejorado el bienestar individual. Pero la prolongación de la esperanza de vida acarrea costos financieros, para los gobiernos a través de los planes de jubilación del personal y los sistemas de seguridad social, para las empresas con planes de prestaciones jubilatorias definidas, para las compañías de seguros que venden rentas vitalicias y para los particulares que carecen de prestaciones jubilatorias garantizadas”. Véase aquí la preocupación por las empresas que hicieron mal los cálculos y contrataron “pensiones vitalicias”. El que la gente no se muera en cuatro días fastidia el negocio. Y eso el FMI no lo puede consentir.

Sigamos: “Las implicaciones financieras de que la gente viva más de lo esperado (el llamado riesgo de longevidad) son muy grandes. Si el promedio de vida aumentara para el año 2050 tres años más de lo previsto hoy, los costos del envejecimiento —que ya son enormes— aumentarían 50%”. ¿Será por eso que también están degradando la sanidad? De paso que proporciona lucro privado, la rebaja de su calidad y extensión mata unos cuantos y reduce la esperanza de vida. En España bajó en 2012, primer año de la Era PP, por primera vez en una década.

En fin, el FMI proponía y propone -por si acaso la mortandad no es suficiente- que la edad de jubilación “aumente”, es decir, que se pague más tarde la pensión o más recortada o/y disminuir el monto de las prestaciones. Cobrar aún menos. El que Vd. cotizara treintantos, cuarenta años, no tiene la menor importancia. Añade el organismo de la ONU –el FMI pertenece a Naciones Unidas como sabéis- que urge ya tomar medidas no vayan las empresas a encontrarse con el fiasco de ganar algún dinero menos. No lo dice así, textualmente, pero le entendemos. Y en España han seguido sus indicaciones como acabamos de ver.

Lo tenemos crudo. Los trabajadores en activo a ver reducidos sus sueldos para “competir” con aquellos a quienes llevábamos décadas de avance en desarrollo. No son aún un problema para la codicia, salvo que se empeñen en comer, estar sanos, o llevar a sus hijos al colegio o a la Universidad por encima de las posibilidades que les ha decretado el sistema.  El resto, en particular los ancianos, constituyen “un insoportable riesgo financiero”.

Entraron contritos por el derrumbe de 2008 que ellos mismos habían causado por su avaricia que les llevó a ejecutar muy malas prácticas y para conseguir la ayuda de dinero público que los reflotara. Se les dio y se les da en cantidades escandalosas, pero no tienen bastante. Iban a refundar el capitalismo. Y sí, les dejamos entrar. Y cuando la bestia empezó a dar muestras más que ostensibles de su depravación, seguimos diciendo que había que esperar. Ahora ya la consigna se centra en el “es lo que toca”.

Aunque empleo el plural, en absoluto me siento responsable de la idiocia colectiva, de la pasividad degradante que ha permitido esta situación. Ya hemos llegado al punto de decir que vivir es un gasto insoportable. No las diabólicas personas que perpetran estos atropellos, el resto.

El gran depredador está instalado en casa. Como humano, tiene la posibilidad de usar su cerebro y las cámaras de gas al igual que su antecesor Adolf Hitler. También puede matarnos de inanición, de hambre, enfermedades y dolor.

Le dejaron entrar las masas desinformadas. Le mantienen ahí los pobres de espíritu. Le alimentan -para que se fortalezca y nos siga destruyendo a todos- cuantos siguen mirando para otro lado y quienes aún buscan explicaciones peregrinas y confían en promesas de “recuperación”. En cabeza, quienes difunden datos incompletos para vender un futuro falso. Lástima que no sean ellos solos, todos ellos, su plato de comida. Aunque no es buena la ley de la selva, mejor sería domeñar al salvaje capitalismo que hoy se enseñorea de nuestras vidas. Es cuestión de vida o muerte. ¿Alguien lo duda?

FMI a los españoles: Cobra menos, paga más, jubílate a pie de tumba y muérete de inmediato

El FMI ha vuelto a echar un jarro de agua fría sobre la pretendida euforia del PP con sus datos económicos –esos que elige parcialmente para ocultar la realidad-. Tras la visita sobre el terreno de “los hombres de negro” el diagnóstico del Fondo Monetario es tétrico: prevé 5 años más hasta la salida de la crisis… y un paro desbordado que estaría en más del 25% al menos hasta 2018.

Sus recetas son profundamente neoliberales: propone rebajar los sueldos un 10% para crear empleo, a través de un gran pacto entre empresarios y sindicatos por el que los trabajadores acepten rebajas de sueldos y los empresarios se comprometan a crear empleo de forma significativa.

Para “motivar” a los empresarios, pide rebajar más las cotizaciones a la Seguridad Social. Y, como el Estado percibiría menos dinero, ha encontrado una solución: subir los impuestos indirectos, medida que afecta a toda la población. El FMI no considera que haya que “motivar” a los ciudadanos. Si encuentran un trabajo con un salario todavía menor del que ya ha dejado la reforma laboral con esa rebaja del 10% se pueden dar por contentos. No importa que tengan que pagar más –todavía más- por todo.

Y es que el FMI dice que, “aunque la reforma laboral de 2012 ha tenido efectos positivos como la caída de salarios en el sector público y grandes empresas, hay otros componentes que han tenido menos éxito” y es preciso “profundizar” en los cambios. Más tajo. Como ejemplo de estar en el buen camino, han puesto la “reforma” de las pensiones que nos cae en Septiembre, pero piden acentuar la poda.

Con todo, ve que ni aún por esas le cuadran las cuentas al gobierno, y por ello propone revisar también el gasto en educación y sanidad y dar otra vuelta de tuerca a la reforma de las pensiones. Es decir, la Biblia neoliberal desde los Consensos de Washington y Bruselas. Cargarse todo lo público.

El FMI prevé que bajará el consumo, pero a eso no le pone remedio. Ni a la contradicción de que difícilmente puede crecer nada –salvo el paro y los cierres empresariales- con semejantes restricciones.

El gobierno andaba hoy de propaganda con sus saneadas cifras de empleo registrado. Lo que ocurre es que el 93% de los contratos han sido temporales y un tercio de ellos, a tiempo parcial, “minijobs” en cobro. Fuera de la estacionalidad, el paro ha subido en 7.591 personas.

Lo grave es que en el proyecto neololiberal de asimilarnos a China, el PP no apuesta como ellos, como los chinos, por la innovación tecnológica. El modelo del PP,según estamos viendo, es precisamente cortar la investigación y basarse en la devaluación de la sociedad, el turismo para extranjeros y…  Eurovegas.

Es cierto que el FMI suele equivocarse en sus pronósticos, pero siempre es a la baja. Es decir, cuando prevé recuperación ésta merma sus porcentajes y sobre todo yerra en las fechas: pone la zanahoria un poco más allá cada vez. Como el gobierno, correligionario del FMI, cuando no anda de publicidad engañosa y asegura, como ayer mismo Rajoy, “Señorías, estamos saliendo de la recesión”. No estamos saliendo, pero además “salimos” más pobres y más fastidiados.

Aún así, según el CIS, el 32,5% de los españoles votarían hoy al PP en lo que llaman “estimación de voto”. Cae, lo mismo que el PSOE, y se rasgan las vestiduras los medios por la quiebra del bipartidismo. Es que IU y UPyD suben un poquito, porcentajes absolutamente insuficientes para conseguir el poder.

Ante el escandaloso precio de un producto que necesitaba comprar, le he comentado a la farmacéutica -amiga- lo del FMI. Me ha respondido: Rosa, mejor no pensar. En estas creo que es absolutamente imprescindible volver a leer “La sociedad percebe tiene a su líder en La Moncloa“. Incluso Salmones contra percebes. Yo le he respondido: con “no pensar”, cada día estamos peor ¿no? Creo que le he dado la tarde. Un ratito al menos.  A mí me la dan los del no pensar y hay que aguantar, el gobierno, el FMI y ese futuro que se prevé tan negro. Y, desde luego, no es por mi culpa, ni por la de muchos de vosotros.

Por cierto, el deseo del FMI para nosotros es recíproco.

*He cambiado el título por un comentario de @Kamchatka_H. Al menos, aún hay gente ingeniosa.

Doctor, el enfermo agoniza

El FMI acaba de presentar un informe demoledor sobre las previsiones económicas mundiales, augurando “riesgos alarmantemente altos” de frenazo global. La culpa, explica, la tiene Europa. España es el penúltimo de la fila de 105 países valorados. Sólo estará peor en 2013 y en adelante Grecia. Hasta Croacia, San Marino o Sudán van a comportarse mejor. No digamos ya Kirguistán, Ghana,  Bostwana o Senegal que se encuentran en el grupo de cabeza.

Resulta que el FMI nos había pronosticado el año pasado que en 2013 ya estaríamos recuperados y creciendo al 1,8%. Ahora dice que no, que vamos a bajar un 1,3%, que se añade al 1,5% de este 2012. Y que hasta 2017 no cumpliremos el control del déficit para dejarlo en el 3%. Y que eso va a llevar el paro español a la estratosfera.

El FMI es un médico que sabe diagnosticar el estado del enfermo una vez que lo ve amarillo y con los ojos vidriosos. Pero parece incapaz de reconocer cómo le agravan los tratamientos que le receta. Y en los que sigue insistiendo con pertinaz ceguera. A la manera de la medicina medieval, prescribe sangrías a un paciente aquejado de anemia. En cada visita, lo encuentra más depauperado, pero ladea la cabeza y pincha y recorta un poco más. En aquella época –como en ésta- el índice de mortandad era muy elevado.

Lo peor es que el FMI es solo uno de los portavoces de esta corriente mágica. Aún sale el Eurogrupo a pedir a España que “continúe con su estrategia de consolidación fiscal”, es decir, con las sangrías. El organismo que dirige Lagarde culpa a la UE de la recesión mundial. Es cierto, hasta Alemania –que viene a ser la multinacional farmacéutica que se beneficia de la epidemia- va de capa caída. Pero todos ellos se empecinan en el tratamiento: recortes, sangrados (de la población).

¿No saben lo que tanta gente vemos? Salvo, bien es cierto, la categoría “encuestados de los telediarios”, que vienen a ser los homólogos a “votantes de Bush o Romney”… o del PP. Ay, cuánto dolor nos hubiéramos evitado si nos hubieran hecho caso, si, siquiera, hubieran abierto los ojos y usado la cabeza para algo más que para peinarse.

Algunos parece que no. Así tenemos aquel inefable “tendría” que funcionar… pero no funciona, de Luis De Guindos, que aún debe estar preguntándose cómo se les hundió la empresa, Lehman Brothers si “tendría” que haber ido todo de perlas. O cómo es ministro de economía, aunque seguro que se lo explica conociendo a Mariano Rajoy.

Otros sí lo saben. No tienen más que leer, por ejemplo, entre cientos, a Juan Torres López cuando explica las consecuencias de este “desfase” entre los presupuestos de Rajoy y las previsiones reales:

“En primer lugar, los Presupuestos 2013 están basados en un escenario macroeconómico completamente irreal. Es materialmente imposible que, con las políticas que se están aplicando y con las previstas, así como con la evolución presente de nuestra economía se pueda conseguir que la caída del PIB sea solo del 0,5% en 2013. Como también lo es que el consumo privado disminuya tan escasamente como se prevé (-1,4%), que la inversión solo descienda un 2,1%, frente a la caída de quizá más del 10% que va a tener en 2012, que las importaciones disminuyan tan poco (-1,5%), cuando lo más seguro es que el precio del petróleo suba bastante, o que las exportaciones crezcan un 6% (frente a un 1,6% estimado para 2012) cuando sabemos que nuestra producción de automóviles, por ejemplo, está cayendo un 22%, que las pernoctaciones turísticas disminuyeron un 10% en este verano, o que la economía europea se va a resentir cada vez más por el efecto de las políticas de austeridad.

Lo que hace el Gobierno es recurrir a un viejo truco: se infla la proyección de crecimiento y así las cifras presupuestadas de ingresos son mayores, pudiendo presentar entonces mejores registros de saldo presupuestario”.

 Es eso. En la receta funciona, no en la realidad. El enfermo agoniza. Yendo a lo práctico: el triple de caída de nuestra economía indica que… serán precisos más recortes, dirán los médicos medievales. El paciente está ya desahuciado. Solo queda rezar. A lo mejor por eso se han apuntado a la tarea con tal fruición las piadosas damas del PP.

El FMI pide al Gobierno que “profundice” en la reforma laboral

Pero, como no será suficiente, ha pedido a Rajoy alguna cosilla más.

¿Pero era una guerra?

Hacedme el favor primero de pinchar en el enlace del Telediario, en el minuto 6,40, escucharéis decir a Olivier Blanchard, economista jefe del FMI que “reducir la deuda es un maratón, no un sprint” y añadir esta escalofriante frase: “Es útil recordar que llevó dos décadas recuperar los niveles que dejó la segunda guerra mundial. Ahora, llevará lo mismo o más”.

Yo esta guerra me la he perdido. No sus consecuencias devastadoras, pero sí los parámetros que deben regir según el derecho internacional un acontecimiento de estas dimensiones. No sé cuándo se practicó la declaración de guerra, apenas hay partes diario de su desarrollo, casi no sabemos ni quienes son los contendientes.

Deduzco por el desarrollo de los acontecimientos que las hostilidades las inició el poder económico contra el conjunto de la sociedad. Es decir que esta guerra comenzó el 15 de Septiembre de 2008 con el derrumbe de Lehman Brothers y la cascada de quiebras o apuros que se extendieron por todo el mundo, debido a infames prácticas empresariales. Reflotar a todos ellos a ambos lados del Atlántico –excepto a Lehman Brothers- se llevó una ingente cantidad de dinero público que se detrajo de otros objetivos y se sitúa como parte fundamental de la famosa deuda de los países. En aquel momento, los políticos hablaron de “refundar” el capitalismo y de establecer controles a los desmanes financieros. Aquellos días la lucha parecía más o menos equilibrada, nuestros representantes parecían dispuestos a defendernos.

Pero los políticos sucumbieron, en unos casos porque ideológicamente formaban parte del golpe, en otros porque fueron sometidos (no parece que con gran oposición en el caso de los socialdemócratas en particular el PSOE español). El bando agresor se engrosó. Estábamos perdidos. Y nadie oficialmente nos dio cuenta de ello.

Tres años largos de conflicto han cercenado multitud de derechos y degradado las condiciones de vida de gran parte del bando agredido. Lo peor es que muchos no son conscientes de su condición. Ellos siguen mirando la tele y comiendo sopa boba, más aún, van entregando voluntariamente sus pertenencias y hasta sus víveres. Ayer me quedé muy preocupada al ver el mercado del barrio vacío, a los tenderos mirándome con ganas de cazarme a lazo, y la confirmación: sí, la gente se está quitando de comer. Sin una gota de sangre, salvo la que se escapa toda en las víctimas mortales de lo que llaman crisis.

A día de hoy el mismo FMI –que parece ser uno de los organismos más enterados del conflicto- pronostica para la España regida por el PP y sus ajustes de bombardeo insonoro, dos años de recesión por lo menos, con una caída de la economía del 1,7 solo el primer año. Nos avanza los resultados de la batalla diaria. El Banco de España le añade una cifra de parados de 6 millones de personas. Ellos están organizados.

“Es útil recordar que llevó dos décadas recuperar los niveles que dejó la segunda guerra mundial. Ahora, llevará lo mismo o más”, os recuerdo dice Olivier Blanchard, economista jefe del FMI. Terrible afirmación y nada lejana de la realidad, pero ¿sabemos siquiera si la guerra ha terminado? Porque de la Segunda, surgida tras un crack financiero similar a éste y al consecuente estallido de los fascismos (que hoy ya apuntan), se salió con políticas radicalmente diferentes a las que ahora se aplican. Expansivas, keynesianas.

Es de señalar la carta que en aquellos trágicos momentos, envió Keynes, el fundador del capitalismo moderno y algo más humano, al presidente de los EEUU Franklin D. Roosevelt: “Usted acaba de convertirse en fideicomisario de aquellos que, en todos los países, tratan de arreglar los males de nuestra condición por medio del experimento razonado y dentro del marco del sistema social existente. Si fracasa, el cambio racional se verá gravemente perjudicado en todo el mundo y lo único que quedará será una batalla final entre la ortodoxia y la revolución”.

¿Dos décadas o más así? No sé si veré el final… de no cambiarlo. No sé cuál será el de mi hijo y los hijos de otros padres, pinta muy negro. Dice el ministro de economía español Luis De Guindos que si las medidas no funcionan –él afirma creer que sí, quien sabe de esto y abre los ojos sabe que no- sí se verán “afectados” los servicios públicos, sanidad, educación, pensiones… Han ganado.

Pero hubiera sido esencial que nos lo contaran. Saber que esto era una guerra para tomar seriamente posiciones, para exigir a los medios informativos que nos dieran el parte diario de los avances y retrocesos, de los derechos sociales que caían cada día. Para delimitar cuántos de los agredidos se han pasado al bando beligerante como cobayas sin futuro, con su desidia cómplice, para conocer, en definitiva, a qué nos enfrentamos y organizar nuestras estrategias de defensa. La ola no pasará como un mal viento. Es una guerra. Y van ganando.

El FMI reprende a España

La foto no puede ser más expresiva. Christine Lagarde, directora gerente del FMI, sermonea a Elena Salgado (quien por cierto obtuvo matrícula de honor  en la asignatura de economía que impartía José Luis Sampedro). Esto ocurre en el mismo día que el FMI anuncia que igual compra deuda española lo que implica abrir la puerta a nuestro “rescate” y por tanto a unas insuperables condiciones de secuestro, como estamos ya viendo en Grecia, Portugal e Irlanda. Lagarde se subió el sueldo nada más llegar al cargo.

Copio de mi próximo libro: El Fondo Monetario Internacional (FMI) es un organismo intergubernamental especializado de la propia ONU -de representación prácticamente mundial- que… ha tomado vida propia. Sus objetivos iniciales le señalaban el equilibrio sostenible entre países o la erradicación de la pobreza. En la práctica, las líneas de actuación las ha marcado realmente el equipo directivo y, desde que el neoliberalismo tomó las riendas económicas, ésa fue la tónica del FMI que potencia esa ideología allí donde actúa.

“Enseña” a los países a lograr ingresos a través de mermar las condiciones de vida de los ciudadanos, y a privatizar lo público.

 Entretanto el gobierno que presumiblemente gestionará –al modo neoliberal “pata negra” naturalmente- el futuro, tiene como modelo al británico Cameron que ha crecido un 0,01% pero recibe las más altas notas de las agencias privadas norteamericanas. Y cuya ministra de interior es partidaria de eliminar la ley de derechos humanos porque crea demasiados problemas.

(No dejes de mirar el post anterior que hoy va doble la entrega y explica mucho de lo que nos está sucediendo)

¿Quién manda? ¿Políticos o banqueros?

La pregunta viene formulada en el editorial del diario británico The Guardian, uno de los grandes periódicos del mundo. Y, como se espera de un honesto creador de opinión, aporta datos y respuestas. Andan los ingleses a vueltas con un contrato que su ministro de Hacienda –el conservador George Osborne- ha suscrito con los grandes bancos. Le llaman Proyecto Merlin (el mago, qué casualidad). Y dice The Guardian que esa solución “es en realidad una creación de los banqueros, no de los políticos”. O que fue negociado por el ex jefe del banco Barclays, John Varley. O que es muy grato a los banqueros. ¡Un periódico, con su papel, con su web, en su editorial, diciendo eso!

Alude el diario a que “el contribuyente británico tuvo que salvar hace tres años un sistema financiero en su conjunto”… y, según añade, financiar a los bancos con cientos de miles de millones, y con las garantías y los préstamos que se mantienen hoy en día. Los banqueros británicos se encuentran todavía en funcionamiento gracias a los contribuyentes británicos: “para decirlo crudamente, ellos (los bancos) nos deben, no al revés”.

The Guardian analiza al detalle el contrato que los bancos se han fabricado a su medida pero que ha aceptado y firmado el gobierno, y asegura que ni dará créditos ni dinamizará a las empresas. “No hay manera de cumplir ese objetivo”. “Esto es poco más que una carta blanca a los bancos para seguir comportándose exactamente como son en la actualidad”, continúa.

Nos cuenta también que ayer en el Parlamento británico, conservadores y laboristas se tiraron los tiestos a la cabeza… para decidir cuál de los dos “había sido más débil contra los bancos”. Un inciso ¿Os imagináis ese debate en el Congreso español?

Con lágrimas en los ojos casi ya, leo la conclusión:

“La verdad es que Gordon Brown y David Cameron han fracasado en mantener en pie los intereses públicos. Menos de tres años después de la peor crisis financiera de nuestra vida, los ministros de todas las tendencias se han limitado a dejar que los banqueros vuelvan a la normalidad.”

 Esto, como digo, lo publica un gran diario en su editorial, no un medio marginal. Después de tres años de atropellos continuados y en crescendo, un periódico empieza a hablar claro a sus lectores. No hay que desesperarse, nos van a informar, solo que lo hacen con un poquito de retraso.

El mismo largo tiempo que el FMI ha invertido en denunciar que ese poderoso organismo no vio la crisis ni de lejos y que la tropelía fue perpetrada por el español Rodrigo Rato, que se plegaba a los intereses de EEUU, llenó de insidias, censuras y desorganización al ente o defendió con ahínco la política neoliberal de Islandia que terminaría por sumir al país en la bancarrota. Rodrigo Rato, el gran economista, laureado autor de la burbuja inmobiliaria española, y hoy presidente de Caja Madrid.

Os confieso que hay días en los que me dan ganas de tirar la toalla. El sistema está tan guarnecido que no parecía haber forma humana de encontrar una rendija para regenerarlo. Es un bloqueo pétreo que te devuelve dolor cuando pretendes llamar a su puerta. Pero estos tímidos signos que anoto igual suponen un cambio de tendencia.

 El FMI admitirá que toda su política neoliberal ha sido un error y ha causado la crisis. Y rectificará. Gobiernos y países darán una patada en el trasero a bancos, mercados y agencias de calificación, a la UE podrida e inoperante y a Merkel, y pensarán en los intereses de los ciudadanos. ¡Y los grandes medios nos lo contarán! ¡A todos! Despertarán con realidades a la audiencia que con tanto tesón han entontecido. Dejarán de bailar alegrías ficticias en las pantallas, páginas y ondas para informar a la sociedad de lo que se le están haciendo. Y le dirán que tiene un reto.

 Cada día leo al levantarme, lo primero, a Javier Pérez de Albéniz y a Ignacio Escolar. Para activar las neuronas. Ven nuestro panorama tan negro como yo. No, no, amigos, ya no seremos ciudadanos basura que solo anhelan comer basura mediática. Tenemos un Cuarto Poder que se libera de sus lastres. Siguiendo el ejemplo de The Guardian van a informar de la verdad y llamar al espíritu crítico. Con algo de retraso, bien es verdad. Igual para 2014, ó 15, ó 16, ya se enteran también los españoles que las políticas que defienden los Rato, Rajoy, Aguirre, Cospedal y su santa parentela, las que aplica con fruición ahora también Zapatero y su corte posibilista ¡son un error! ¿Quién manda? ¿Políticos o banqueros? Banqueros. Pero esto va a cambiar.

      

¿Dónde se vota al FMI?

Neoliberalismo infantil. Elrich. (Via @Ravena87)

A los “mercados” no les gusta Rajoy. En “Europa” –entiéndase como la misma entelequia semántica que “mercados”- ha sentado mal que no apoyara el plan de ajuste que nos decretaron ambos –“mercados”, “Europa”- más EEUU por la boca de Obama. El periódico alemán Süddeutsche Zeitung publica un texto de su corresponsal en España Javier Cáceres titulado: “Baile español en la cuerda floja”:

“Esto es malo también porque el mayor partido de la oposición, el Partido Popular, no hace ningún tipo de amago para recomendarse como alternativa. Debido a numerosos casos de corrupción está ocupado consigo mismo. Además, a pesar de que la situación requiere un consenso por encima de los partidos, ha optado por una postura de negación. Europa debería tomar nota de que la derecha española casi ha conseguido tumbar el paquete de ahorro – con consecuencias imprevisibles para el resto del continente”.

Lo cuenta Fernando Berlín, que añade también otro dato:

“Tal y como destaca el International Herald Tribune, “los inversores puede que no deseen ver más incertidumbre vinculada a unas posibles elecciones y un cambio resultante en el gobierno en un momento en que España ya está luchando por cumplir sus compromisos con el euro”.

Los españoles, en cambio, parece que están dispuestos a darle a Rajoy – a este Rajoy y a este PP- prácticamente la mayoría absoluta. Es por lo que trabaja el PP, por ocupar la Moncloa. En exclusiva.

Durán i Lleida, el deseado, el conservador que pide “ir más allá” -en el ajuste-, goza hoy de un prestigio inigualable. El otro día en el Parlamento le dijo a Zapatero –traduzco- te apoyo ahora, para que te quemes, y, de aquí, a 5 meses, cuando la labor sucia esté avanzada, convocamos elecciones y ponemos al PP con nuestro apoyo. Dilató la decisión hasta el debate de los presupuestos. Con lapsus y todo: “no me voten”.

CiU repite la misma estrategia que en 1995 con González. Exacta. Su mala memoria no les permite recordar que, a larga -su apoyo al PP-, les costó el gobierno de la Generalitat y, que vaya por dios, se destaparan algunos asuntos turbios de su gestión. Los ciudadanos catalanes suelen ser en general bastante civilizados.

Estamos hablando de un país tan ajustado ya por políticas conservadoras anteriores que, como describe y argumenta Vicenç Navarro, está “a la cola de Europaen inversiones sociales. Incluso ya nos sobrepasan, sí, Grecia y Portugal. Pero es lo que tiene no invertir en educación –como pide, por cierto, la política del FMI que considera este apartado, con la salud, gastos a reducir-.

Otra desprestigiada e incontrolada agencia de calificación, Finch, nos ha bajado la nota. Estamos en el punto de mira de los “mercados” y no van a cejar hasta conseguirlo. Cuentan con muchos aliados en España.

Pero no les gusta mucho Rajoy –se comprende-. Pienso que preferirían a la Tatcher que se cargó Inglaterra, pero a la española. Esperanza. Que hasta habla inglés.

No sé en realidad que planes tendrá para nosotros en ese punto el FMI y sus representados: los “mercados”, pero, como estamos ya diciendo muchos, ¿dónde se vota al FMI? Vaya, que esto no funciona así.

¿Por qué diablos no sale Zapatero a explicar a los ciudadanos lo que ocurre y pedirnos ayuda? Yo de él dimitiría ahora mismo. Y dejaría que el reinado de jauja llegara con el PP. Empleo, subida de salarios, pensiones, amor descontrolado por los trabajadores. Cospedal creo que ha dicho que son “el partido de los trabajadores”. Les avala, entre otras cosas, la inigualable gestión ahorradora de Madrid (Ayuntamiento y Comunidad) o la Comunidad valenciana.

  Al menos que se explique Zapatero -y deje de dar palos de ciego-. Habría que poner en las televisiones los mismos minutos de Rajoy, o de Cospedal, para ser “objetivos”, y no dar ni un dato no vaya a ser que nos empachemos. Pero, venga, que ya llega el Mundial y seremos felices.

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