¿Todavía alguien espera soluciones por este camino?

  • El 1% de la población con más ingresos en el mundo ha pasado de detentar el 10% de la riqueza al 20% en los últimos treinta años, según cuantifica The Economist. Es decir, desde el planificado asalto neoliberal.
  • El salario en Wall Street ha crecido en los dos últimos años un 17% alcanzando los 281.000 euros anuales de media.
  • Se está dando una salida de capitales de los países en crisis sin precedentes en la historia. El que encabeza el ranking es España. Los inversores extranjeros han retirado dinero equivalente al 27% del PIB de España entre junio de 2011 y junio de 2012. La mayor parte de esa huída de capital se produjo entre enero y junio de este año, bajo gobierno del PP.
  • España se ha convertido en el país de la eurozona con mayor nivel de desigualdad social.
  • Los servicios sociales ya atienden a más de ocho millones de personas en España . Los usuarios se incrementaron un 20% solo desde 2009 a 2010 que es el tiempo computado. En los dos últimos años, el presupuesto para ayudas de emergencia ha caído un 65,4%.
  • Además de los más de 5 millones de parados, y el 1,7 millones de hogares con todos sus miembros desempleados, cerca del 30% de los ocupados vive ya por debajo del umbral de la pobreza, según un estudio de CCOO. Esa tasa de pobreza relativa solo la superan en la UE, Rumanía y Grecia.
  • Miles de personas no volverán a trabajar, aunque hubiera una recuperación del empleo, porque será lenta y parcial, según previsiones de expertos en la Comunidad Valenciana, extrapolables al resto del país.
  • Portugal -que nos lleva un año de ventaja en las “reformas” neoliberales- se propone practicar la mayor subida de impuestos de la Historia. Equivale a entregar al fisco una mensualidad cada año.
  • Rajoy, extrañamente locuaz cuando se trata de participar en campañas electorales, dice que “En España las cosas se están haciendo bien“.
  • La unidad de España copa el discurso electoral. O la no unidad.
  • Impunidad y trampas sin fin sustentan el entramado político, económico, ético y social de este país. Agravando la situación mundial.

Que nos pille confesados como “dios manda”

Rajoy en Valencia. Foto: EFE

Rajoy en Valencia /13/11/2011) Foto: EFE

El programa del PP explicado por el Presidente balear José Ramón Bauzà (visto por rinze y escolar)  

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Preferimos a los clásicos. De entre las muchas sugerencias, opto por la de Pablo Gómez.  

Elecciones el 20 de Noviembre

Elecciones ¿qué ha cambiado?

Es importante no perder la perspectiva. Lo que los españoles hemos votado es a quiénes entregamos la gestión del dinero de nuestros impuestos, para que la lleve a cabo según su criterio o ideología. La llave de la sanidad, la educación, los servicios sociales con sus políticas sociales naturalmente, el agua, el transporte público, las televisiones autonómicas y las concesiones a las TDT, la adjudicación de obra y obras a determinadas empresas, la venta de lo que sea menester, la promoción de la cultura, la publicidad institucional o esa apenas conocida adjudicación de dinero público para subvenciones. Los mandos de las tuneladoras, naturalmente. Por ejemplo.

Y lo hemos hecho en momentos de precarios presupuestos que, además de la crisis general, llegan con el ladrillazo desinflado que tan buenos réditos dio en el pasado. ¿Cómo apañamos ese problema? ¿Con el derroche habitual? ¿Y cómo se conjuga? ¿Quienes están en el poder en las corporaciones han dicho que lo vayan a hacer de otra forma a como ya lo hacen? Pues igual hay que seguir vendiendo a manos privadas el patrimonio público, el costeado por los ciudadanos.

 

Cuando Rajoy dice, emocionado, convencido y orgulloso, que “El PP ha cosechado el mayor triunfo de su historia” en unos comicios locales, me preocupa. Me preocupa muchas veces Rajoy, para que voy a negarlo. ¿Haciendo qué ha obtenido el PP ese innegable y clamoroso triunfo? ¿Leña del árbol caído? ¿Es capaz alguien de recordar algo más? Seamos precisos: ha perdido el PSOE, justa y… clamorosamente.

Hoy España es más azul que casi nunca. Democráticamente, por supuesto, al menos en esta democracia secuestrada por “los mercados” y sus colaboradores varios. El imputado Camps, como tantos otros imputados, revalidada su mayoría absoluta. Las listas con imputados de Aguirre en Madrid y diversos municipios, también. La Murcia que ha visto caer en un terremoto de escasa intensidad algunas de sus casas podridas por la especulación inmobiliaria, más de lo mismo. Baleares olvida la era Matas que edificó aquel palacete para su uso y propiedad privados con angelotes meones y todo. Alicante premia el trapicheo –hoy encausado- de las basuras del caso Brugal. Castilla-La Mancha regala un sueldo más a ese ejemplo de trabajo, prudencia, coherencia y agudo discurso que es Dolores Cospedal. Barcelona se va al azul barretina de los chicos de CIU para privatizar hasta las aceras, cuando tiene en la calle a miles de personas ya protestando por los recortes en Sanidad de la Generalitat convergente. Y allí mismo, en Cataluña, obtiene cargos un partido ultraderechista y xenófobo e incrementa sus votos el similar PP catalán dirigido por el “embotoxado” rostro de Alicia Sánchez-Camacho.

Casi un millón de votos nulos y blancos, que se situarían como la cuarta fuerza más votada de computarse. Once millones de abstencionistas. Izquierda Unida sube 200.000 votos en toda España en una oportunidad única de triunfo arrasador… y no parece que se lo esté haciendo mirar. Ni Tomás Gómez en Madrid con una derrota histórica que atribuye a que “algo hemos hecho mal los socialistas”, sin mentar la primera persona del singular. Y para completar el pastel, sube como la espuma el “Partido de Rosa Díez” –así se conoce a UPyD- subproducto político del populismo y el rencor. Estamos aviados.

Y lo estamos doblemente. Zapatero acudió a su comparecencia ante los españoles para reconocer la derrota, en su coche oficial, en el que va sentado a su lado el consejero de Telefónica, Javier de Paz. Ya ni disimular.

Y dice que se queda y ¿para qué se queda? “Para completar el proceso de reformas”. Es decir, para seguir haciendo el trabajo al PP, dejar expedito su camino, y arrasar en tierra quemada el de su sucesor en el PSOE. Mientras –que es lo importante- ajusta un poco más el nudo gordiano sobre el cuello de la sociedad en general.

No perdamos la perspectiva, ésta es la misma “clase política” que los españoles sitúan como tercer problema del país, solo por debajo de los lacerantes problemas económicos. Nada ha cambiado. No mucho. No os dejéis deslumbrar por las grandes portadas de un día -o todo lo que lo quieran estirar- que piden el cambio, ni por la euforia del PP. ¿Qué cambio? ¿Rajoy, Arenas, Aguirre, Camps, Rudi y demás… son “el cambio”? Solo falta Fraga. Seguimos sin tener “pan para tanto chorizo” diseminado por el país, ni políticos que se lo merienden y defequen.

¿Arreglará no sé qué crisis  ya  (nos asolan muchas) un partido neoliberal-pata negra? Hace falta ser incautos. O inconscientes. O sabe dios qué. ¿Desinformados?

Una marea azul -tan uniforme- gritaba en la calle Génova que “esto sí es democracia”, cargada de temible odio en sus voces, por cierto.

Otra marea ciudadana se asienta en decenas de plazas de España. Dicen que “no van a comentar lo resultados electorales porque tienen otras prioridades”. Y es cierto que hay más lucidez, interés y realidad en cualquiera de estos corrillos para discutir lo que nos interesa que en ningún debate que nos retransmiten del Parlamento. Igual a puerta cerrada sí ponen los codos sobre la mesa. ¿Sí? Pero no olvidemos que corre la Historia demasiado de prisa, apenas nos queda tiempo para Reaccionar. Y el caprichoso criterio de los medios puede dar ya por amortizado el movimiento.

Probablemente el PP se quemará bastante en su poder omnímodo (ayuntamientos, comunidades, en la UE neoliberal que decreta los “ajustes” donde es mayoría ya) porque además no presta oídos a la realidad. Esperemos que alguien en el PSOE lo haga y además aparte del poder a ese insensato que se propone “culminar el proceso de… mermas”.

Entretanto, la tarea más urgente, muy urgente, es inyectar en vena en este país educación e información. Educación lo primero para saber que sin información uno es poco más que un vegetal. Una vez educados e informados –como se ve están los ciudadanos de los “soles” esparcidos por las plazas de España- que voten lo que quieran. El voto nos afecta a todos. Pero, por favor ¡Dejen de mirarse el ombligo!

Davalon Art. Proyecto de portada "España,ombligo del mundo"

La España real y la España irreal

El anuncio inmaculado, artificial,  invitando al consumo, preside la Puerta del Sol de Madrid llena de personas que piden una democracia real. Dos Españas conviven como lo han hecho durante centurias. En los tiempos de Antonio Machado una moría y la otra bostezaba, ahora la primera prefiere vivir y hacerlo de pie, absolutamente despierta.

Los partidos políticos y los comentaristas oficiales continúan en el Olimpo que se fabricaron con nuestro consentimiento. Rajoy asegura que “lo fácil es descalificar a los políticos”, mientras, en Valencia, no responde a las preguntas de los periodistas porque no le sale de los cataplines, y se fotografía con Camps el imputado, pero poco o nada, según el líder cautivo del PP, que luego ya nos llega el apaño legal -pero ética y democráticamente fraudulento- de las prescripciones judiciales. Muchos de esos imputados por corrupción, a los que alude Rajoy, no salieron limpios del proceso, salieron “prescritos”.

La foto del “hoy defiendo esto y mañana lo otro” porque me da la gana y me lo aceptan sintetiza la España irreal, a la que no le empacha la corrupción pública –la mayor bajeza que puede darse en un ser humano al aprovecharse de su posición para robar a quienes le han elegido-, la que ve la tele y vive en la inopia. La se asusta mucho si le atacan ese sistema tan estupendo que condena al hambre a dos tercios de la población mundial, y al paro, en España, a 5 millones de personas. La que aún votará, sin criterio, visceralmente lo que “les gusta” o contra “lo que odian”. Y hace falta una moral a prueba de vitriolo para avalar la corrupción, por ejemplo. Pero ya están aquí los tiempos del cambio. Para los hastiados del ejercicio de la política “No tenemos pan para tanto chorizo”. Es el hit de estos días. Una diferencia sustancial.

Votar el domingo, está bien crudo, en verdad. De hacerlo “a los amigos” como pide Rubalcaba para que no vengan “los otros” pues verá Vd que va a ser que hay errores graves que rompen los afectos, si se usa la cabeza y el compromiso ético. Por más que líderes de opinión planteen la situación tal cual es pero acaben apelando al voto útil.

El panorama es serio, lo reconozco. Ana Botella puede ser alcaldesa de Madrid con Esperanza Aguirre de Presidenta de la comunidad. La misma que señaló ayer a Strauss Khan “como símbolo de la hipocresía socialista” que “escandaliza” a los que aman la Justicia. Hace falta cinismo. Todavía me asombra mi capacidad de sorpresa.

En realidad, del resto de los partidos que concurren –de los que apenas nos cuentan nada o directamente nada de nada en los medios- apenas aflora –yo no lo veo en realidad- alguien capaz de afrontar el momento en el que vivimos con otra mentalidad. Pienso en algunos proyectos aun no consolidados como partidos por ejemplo. O sea, no son una opción.

Pero es muy grave. La política es esencial para vivir en democracia. Lo saben los acampados. Lo que rechazan es su degeneración, y piden otra política, la de verdad. Es imprescindible luchar por ella. Por el bien de todos.

Es difícil prever qué España va abrirse paso a partir de hoy, mañana, el domingo o el mes que viene. Cuántos más seguirán dormitando y siendo cómplices con su voto de tanta desvergüenza. Y si la sociedad harta y con ideas calará en mayorías. Pero no votar o tirar la papeleta a la basura con los votos nulos o blancos, o la abstención, es simplemente delegar nuestro futuro en quienes acudan a las urnas.

Peliaguda disyuntiva. Os lo confieso: por primera vez en mi vida no sé a quién votar. Como se dice en manifestaciones y acampadas, estos partidos no me representan. Y no lo harán hasta que no cambien. Preciso también más democracia interna, menos caspa y más innovación para entregar algo tan valioso como un voto. Porque votaré, nadie me quitará ese derecho. Aún tengo unos días para decidirlo. Y a la vez, me siento ilusionada con lo que está ocurriendo. Se ha abierto un horizonte de esperanza. La España viva y real está emergiendo. La que puede lograr los muchos cambios que necesitamos a todos los niveles. La otra es un caduco decorado de cartón pieda.

Foto: Igor Asenjo

Felices y entre banderitas, directos al abismo

La viñeta de El Roto es demoledora: felices, entre banderitas de fiesta, nos dirigimos al abismo. Sorprende la dejación que hacen muchos seres humanos de una capacidad que nos es inherente: acumular datos y relacionar conceptos.

 El Gobierno socialista ha cometido graves errores. A mí me resultan insuperables, por mi propia dignidad. Zapatero tuvo que haber dimitido antes de ceder a la presión de los poderes que gobiernan realmente el mundo. Pero la alegría con la que los españoles van a entregar el poder, todo el poder, al PP, asusta por su irreflexión. Es pura visceralidad. Es un acatamiento de la manipulación sin cuestionarse nada.

España se dispone a encomendar todos los presupuestos y decisiones al PP en ayuntamientos, comunidades autónomas, gobierno central y Europa. En realidad, salvo el gobierno de España, ya los tiene en gran parte. Los ciudadanos, enfadados, trivializando la importancia de votar al parlamento de la UE, enviaron en carroza de oro alada nada menos que a Mayor Oreja. El Partido Popular Europeo es mayoritario en Europa y dicta leyes y “ajustes”. ¿Alguien espera seriamente que Mariano Rajoy se enfrente a “los mercados” y cree empleo? ¿Cómo? ¿Por qué no dice cuál es su plan? urge que lo haga ¿No son los empresarios los que dan trabajo? ¿Quiere decir que habilitará empleo público con nacionalizaciones para cumplir su “promesa”? ¿No leen los ciudadanos a diario cómo está organizado el mundo hoy? ¿Lo cambiará Rajoy? ¿Quizás Dolores De Cospedal? ¿Camps?

Hablo de los ciudadanos bien intencionados, quienes se disponen a entregar su voto a políticos encausados por la justicia tras investigación policial y judicial deberían ser invalidados para ese derecho porque sus decisiones nos afectan a todos. Hasta ese punto. No queremos la berlusconización de España y hacia ella caminamos. ¿No leemos a diario el respeto que muestran hacia la Justicia y el resto de las instituciones los actuales dirigentes del PP? 

 El PP hubiera necesitado una catarsis para homologarse como un partido conservador europeo. Avalar a este PP lastrado por la caspa milenaria de un atroz conservadurismo es un grave error. La manipulación de la que están haciendo gala los dirigentes del PP por otro lado ofende la inteligencia. ¿La tienen sus votantes? ¿Zapatero ha ocasionado 5 millones de parados? ¿Ni la crisis financiera mundial, ni la burbuja inmobiliaria que infló el PP con su ley liberalizadora del suelo de 1998 tienen nada que ver? ¿Qué va a cambiar el PP para arreglarlo?

 Ciertamente, tras 7 años en el Gobierno, el PSOE tiene una seria responsabilidad en lo sucedido. Hubo de afrontar medidas que paliaran el desaguisado, pero pensar que Rajoy tiene una varita mágica para solucionarlo de un plumazo hace dudar de la cordura de muchos españoles. ¿Qué haremos después cuando no sea así? ¿Una nueva frustración? ¿Más pasividad y apatía?

Es mi opinión, si tienes otra que, por favor, sea informada y apelando a la lógica de las conclusiones a las que llevan los datos.

 Felices y contentos, entre banderitas, sin reflexionar. Somos los únicos animales con esa capacidad que exige cuatro pasos fundamentales: curiosidad, información, relacionar conceptos y sacar conclusiones. Preguntas imprescindibles son ¿Por qué? ¿Qué? ¿Para qué? ¿A quien beneficia?

 Es la hora de la sociedad. Una ciudadanía harta pero constructiva sale de las catacumbas y las alcantarillas donde nos han recluido para reivindicar la democracia real, la Política con mayúsculas que enfangan los partidos, algunos hasta el colmo de la porquería y la caspa secular de esta desgraciada España. Sería bueno reivindicar también la inteligencia, por propia dignidad al menos. Libres, autosuficientes, juntos.

Nos vemos esta tarde a las 18,00 Democracia Real Ya.

Las lecciones de Portugal

El domingo –además de Alemania- celebra elecciones Portugal. La presidencia de la república la ostenta Cavaco Silva del llamado Partido Social Demócrata que en realidad es de centro-derecha. La jefatura del Gobierno, José Sócrates, socialista. Por primera vez una mujer, Manuela Ferreira, opta a presidir el ejecutivo por los conservadores. Promete acabar con el AVE para “no convertir a Portugal en una provincia española”.

Pues bien, un escándalo político y mediático sacude a nuestros vecinos. Durante la campaña ha habido guerra sucia que implica a los medios. En el último y definitivo episodio, el diario portugués Público titula en portada: “La Presidencia sospecha estar vigilada por el Gobierno”. La supuesta noticia, que tuvo seguimiento al día siguiente, señalaba que desde la oficina del primer ministro se espiaba al presidente de la República. Recalco: acusación de ser espiado.

Diario de Noticias, otro de los grandes diarios portugueses, tercia en la cuestión y publica que la “fuente anónima” de la grave acusación de su colega –recalco: grave acusación- es Fernando Lima, hombre de máxima confianza del presidente, quien se habría reunido con un periodista de Público para tramar la historia del espionaje.

Los dos últimos domingos, el defensor del lector de Público, Joaquim Vieira, se ha mostrado extraordinariamente crítico con la actuación de su periódico y de su director, hasta el punto de preguntarse si tiene “una agenda política oculta”.

Pues bien, Cavaco acaba de destituir a Fernando Lima, su asesor político y de prensa durante más de 24 años. Diario de noticias aporta la prueba de un email demostrando que la fuente de esa falsa información, a petición del presidente, era él.

La sociedad portuguesa –¡ay! qué diferencia- ha reaccionado con indignación a estos tejemanejes, y habrá que esperar a ver cómo se refleja en las urnas, dado que los sondeos están muy igualados en intención de voto. Muchos dan por seguro que el escándalo frena las posibilidades de Manuela Ferreira por pertenecer al mismo partido. Ni se duda de que los ciudadanos no toleran -allí- las trampas. La crisis -de la que Portugal está saliendo sin embargo- puede, sin embargo, influir más en los resultados. Habrá que ver.

Durante 60 años, las veleidades dinásticas integraron España y Portugal bajo el reinado de Felipe II en el siglo XVI. Y un destino paradójico hace que ambos países siempre muevan ficha al mismo tiempo. Los dos se aventuraron al mar en busca de Imperios que terminarían por perder casi simultáneamente. El siglo XX los unió en sendas dictaduras que se prolongaron cuatro décadas, algo menos en Portugal. Nuestros vecinos reventaron la suya con los claveles del 25 de Abril de 1974, un año después España se abre a la democracia tras la muerte de Franco, él solito en su cama. De la mano entramos en Europa en 1986.

 Pero nos hemos separado más de lo que se cree. Todas las encuestas europeas lo sitúan por debajo de nosotros en nivel de desarrollo, pero a la vista de lo que veo, envidio muchas cosas de nuestros vecinos. Una parte de su periodismo, incluso de su política, y desde luego a su sociedad.

Postdata:

La ausencia de Zapatero y Rajoy anima a la mitad de los diputados a ‘saltarse’ la sesión de control del Congreso.

Y un recuerdo, respecto a las formas políticas de EEUU y España.

La Historia se repite

El ascenso de la ultraderecha en Holanda, que se coloca tras los democristianos vencedores y en el gobierno desde 2002 –aunque perdiendo escaños-, y relegando al tercer lugar a la izquierda laborista, cumple los peores pronósticos. Anticipa al mismo tiempo la tendencia de lo que puede suceder en otros países.

Una de las democracias más antiguas y más sólidas, fundador de lo que llegó a ser la UE, con quizás las políticas más abiertas y provocadoras del mundo, consolida al fin lo que se venía gestando: el auge de un partido antieuropeísta, contrario a la ampliación de países a los que considera inferiores –con rechazo absoluto a la entrada de Turquía- y antiislámico.

Con ese regusto amargo, anoche vimos en casa, por casualidad, una película que me revolvió: “Mrs. Henderson presenta” de Stephen Freans. Una arístócrata quien al enviudar decide convertirse en “vieja dama indigna” comprando un teatro de variedades. Lo curioso era que había vivido la Primera Guerra Mundial perdiendo un hijo de 21 años y que iba a tocarle sufrir la Segunda. La penuria económica de la población –no de ella- desde la crisis financiera del 29, va gestando el nazismo (apoyado y votado por la población) que desencadena la búsqueda de un nuevo imperio a través de las armas. Y uno asiste ante la pantalla al proceso que culmina con las bombas y la destrucción.

Fracasó otra vez el fascismo y la Unión Europea surgió precisamente para que nunca más se repitiera. Ya tenemos en Italia a un “mussolini” de la nueva Era, millonario, populista, forzando leyes a su medida –tan graves como la de la impunidad-, con una doble moral vergonzosa –Eluana y las Bacanales no parecen muy compatibles- y… votado masivamente por los ciudadanos. Holanda (Países Bajos en su denominación oficial) resucita la ultraderecha, xenófoba y racista. Nuestro Rajoy cierra campaña, eufórico, diciendo: “Hemos ganando en Holanda”. Europa es azul desde los noventa pero ahora se tiñe también de morado putrefacto y amenazador.

Las estimulantes conversaciones con mi hijo, nos han llevado esta mañana a recordar que, hasta griegos y romanos, el gobierno de los pueblos era un ejercicio de fuerza. Surgió la política buscando –por distintas vías- la organización en el servicio de los ciudadanos, frente al poder que sólo persigue el beneficio propio en un ejercicio de dominación. Ése dilema no se ha resuelto nunca. Entregamos el mando para que se ocupen de nosotros y nuestro voto se convierte en poder descarnado.

Una crisis casi tan grave como la del 29, provocada por el capitalismo salvaje, por la derecha, revierte en su beneficio. El enemigo hoy no es el judío –aupado al sistema con gran influencia- sino la piel diferente que viene a quitarnos trabajo, con otro desarrollo que nosotros –el primer mundo- detuvimos, y otras creencias tan desquiciadas como las nuestras si se basan en religiones. El poder se reconcentra en sí mismo y se aprovecha, se sigue aprovechando. Los países cierran filas en sus fronteras.

La siguiente ficha en moverse, en ser movida, ¿adónde nos lleva? Los peores augurios se ciernen sobre el mundo si no reaccionamos.

Yo veo dos focos de esperanza:

1) En EEUU, sí han reaccionado. Y es la primera potencia mundial. Allí no pueden decir Rajoy, Aznar, Mayor, Aguirre y tantos otros: han ganado “los nuestros”. Por el contrario, a su Bush lo han desmantelado. Sin embargo, se “transfusiona” sangre al sistema enfermo en lugar de cambiarlo, buscar otro modelo, que no es, desde luego, el fracasado comunismo. (Me dice el corrector ortográfico que no existe esa palabra, transfusiona, yo creo que sí, los fondos pasan de nuestros bolsillos a los de quien ha provocado la crisis, la inyección no viene del aire).

2) La sociedad de la información. Internet nos ha comunicado y tenemos muchos más datos que nunca. Gran parte de la población ha sido desactivada deliberadamente, amarrada en deudas que son entendidas como posesiones a conservar, pero otra bulle como no lo hizo jamás. Hay que emprender la tarea de impregnarles: con información, con datos.

El dilema “política para los ciudadanos/poder para unos pocos”, no va a cambiar con nuestro voto. No hoy, no mañana. Pero es urgente hacer algo:  parar la amenaza que viene, la que ha llegado a Holanda y veremos en otros países al terminar el recuento.

Los españoles europeos pagamos aún la transición

Decía anoche Iñaki Gabilondo: “Imaginemos a dos entidades bancarias intentando captar a un cliente. Imaginemos que ninguno de los bancos le dice nada de lo que va a hacer con su dinero, ni le propone nada, ni le presenta plan alguno. Imaginemos que en lugar de eso cada banco le ofrece detalles tenebrosos del banco rival, de sus marrullerías e irregularidades, acusándole de todo tipo de indecencias financieras. Pregunta ¿Qué creen Vds que haría el aspirante a cliente? ¿Examinar cuidadosamente todas las acusaciones y depositar sus fondos en el que le pareciera menos canalla de los dos?. O por el contrario ¿poner los pies en polvorosa, rumbo a su casa, para esconder su dinero en una caja de zapatos?”

La metáfora no puede ser más ilustrativa. Pero en mi impenitente rechazo de la “equidistancia” –con comillas- el hecho de que dos personas se enfrenten no implica necesariamente que ambas mientan. Los periodistas debemos buscar los datos fidedignos que orienten al ciudadano. Los datos. Algo que suele hacer Gabilondo, por cierto. Bien es cierto que los fanáticos los ignorarán si contradice sus creencias (lo que creen al margen de la realidad).

No vi el debate. Me propongo huir de los pozos de mierda por si me impregnan. Europa ha perdido la batalla en España en este nuevo round electoral: no les interesa ni a los implicados en la contienda. Sólo que somos todos, no sólo los candidatos oficiales. Escribe Blanca Vila, magistralmente, en El País, lo mucho que necesitamos Europa. Sí, los españoles en particular. Y ya no son las carreteras, sino su espíritu democrático. Una transición política desde la dictadura, vigilada en opción de poder por los vencedores, sin dilucidar responsabilidad alguna por los atropellos –España es el único país desarrollado que no lo ha hecho-, no podía traer otra cosa.

Aunque acudan dos mil personas a votar, es seguro que volveremos a mandar a representarnos en Europa a un señor -Jaime Mayor Oreja- que considera peor el aborto –legal en toda la UE- que los abusos sexuales a menores, penados en todos los ordenamientos jurídicos. Ahora dice que no lo dijo. Lo hizo.

http://www.cadenaser.com/espana/audios/mayor-oreja-primero-derecho-vida-terrible-sagrado/csrcsrpor/20090529csrcsrnac_2/Aes/

O a Vidal-Quadras que considera que el error estuvo en la Segunda República que fue la que trajo el golpe de Estado y los cuarenta años de dictadura. Sí, la democracia funciona así: no nos gusta cómo funciona el gobierno elegido por los ciudadanos en las urnas, y sacamos los tanques y las bombas, fusilamos a unos cuantos y ya podemos vivir en “extraordinaria placidez”. En Alemania quienes defienden esas soluciones tendrían serios problemas con la ley. Aquí se les vota. Porque el problema reside en realidad en la sociedad española. La más atrasada culturalmente del mundo desarrollado, a excepción de la norteamericana. Un sólo ejemplo pero muy gráfico: mientras en Francia la película más popular fue en 2004 “Los chicos del coro”, en España fueron los Torrentes… de mal gusto.

La dictadura nos castró y supuso un atraso en todos los ámbitos del que no nos hemos recuperado. La aclamada transición enseñó a sus artífices que en España sí es posible dar un golpe de Estado y oprimir a la ciudadanía durante cuatro décadas con total impunidad. Por eso tenemos esta derecha que espeluzna en particular a la derecha francesa, y a la del resto de Europa a excepción de la Italia de Berlusconi. Por eso tenemos esta sociedad.

Necesitamos Europa, subamos a su tren en la próxima estación: el 7 de Junio. Costará buscar asiento, mucho, pero al menos debemos emprender la marcha.

¿Somos Europa?

  DINAMARCA

    Sin duda es una iniciativa simpática para llamar la atención y lograr mejor el objetivo, pero resulta ilustrativa. Los policías daneses de la ciudad de Aalborg abrazan a los ciclistas que no usan casco y, a continuación, les regalan uno.

   Este complejo se encuentra en Austria. Tras ver las fotos hay que adivinar a qué fin se dedica.

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La última foto da la mejor pista por las rejas: es una cárcel.

Tercer y último ejemplo: Alemania

  Una potencia económica fuerte -no basada en el ladrillo especulativo sino en la industria- que a pesar de todo registra ya un índice de paro del 8,6%, en crecimiento, que preocupa mucho a los ciudadanos.

 Alemania potencia la reducción de jornada contra el paro, y puede que por la calidad de vida. “El gran recurso contra el paro se llama “Kurzarbeit”. Se trata de la reducción de las horas de trabajo de los empleados de una empresa, con la consiguiente rebaja de sus honorarios. El gobierno federal apoya esta medida como medio para reducir los costos de producción de las empresas. Pueden acogerse aquellas que hayan perdido más del 10% de sus ingresos mensuales como consecuencia de la crisis. Si un empleado trabaja el 40% de las horas habituales, la empresa le paga sólo el 40% de su sueldo. El estado paga al empleado cierta cantidad en concepto de complemento de sueldo y también parte de sus contribuciones e impuestos sociales. El sistema está limitado a 18 meses, pero el Ministro de trabajo Olaf Scholz va a ampliarlo a 24 meses. En el sistema de “Kurzarbeit”, el total percibido por el trabajador es siempre inferior a su sueldo habitual, pero es mejor que quedarse sin trabajo. Hay 700.000 alemanes insertos en este sistema, pero se han recibido 1,7 millones de solicitudes, por lo que pronto afectará a más de dos millones de trabajadores”.

  Más información sobre las medidas alemanas aquí.

  Los hay que están peor que nosotros, pero yo al menos es a esta Europa a la que me quiero parecer, con sus inconvenientes, que los tiene. No os deprimáis, que se puede… remendando unas cuantas cosillas. Sólo llevamos algunos años -¿siglos?- de retraso y ya hemos hablado mucho de porqué. Las elecciones son el 7 de Junio.

(Gracias Concha y Camino)

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