Ni matar al mensajero, ni meterlo en nuestra cama

Podemos debe disolverse. Podemos debe moderarse. Podemos debe esperar. Podemos debe radicalizarse. Podemos debe no poder. La existencia de Podemos retrata a muchos de los que ocupaban el espacio político y también mediático. Se pueden leer sus intenciones como en una radiografía. Demasiados intereses en riesgo de mermar, emociones intensas. Más allá de tradicionales apoyos ideológicos, la prensa entra en el barro de la campaña, y es su mayor contrasentido. No ocurre solo en nuestro país. Pilares sólidos del periodismo se tiznan por diferentes puñados de beneficios.

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The Times, un periódico con casi dos siglos y medio de historia, el primero en disponer de corresponsales y enviar periodistas a conflictos armados, acaba de publicar a toda portada un titular tendencioso a sabiendas. Invadiendo la campaña electoral en curso. Lo descubrió nuestro compañero Iker Armentia. No era cierto que los laboristas fueran a cargar con 1.000 libras anuales a las familias, como figuraba a 5 columnas. La propuesta de Miliband es añadir este impuesto a quienes tengan propiedades por un valor superior a dos millones de libras, sueldos elevados, y a grandes empresas, entre ellas las tabaqueras. En la “aclaración” -no con la relevancia del primer titular- se argumenta que el dato de a quiénes afectaba, se incluía al final del artículo. Luego fue absolutamente deliberado. “Algunos de estos impuestos y gravámenes sólo se aplicarán a las empresas, y los demás solo afectarán a una pequeña minoría de las familias, no a “cada familia trabajadora” como se informó”, precisaron. Y punto. Pero es lo que queda. Igual que esas portadas como puñales que se lanzan en España. The Times pertenece hoy a Murdoch.

Si esto ocurre con el Times, es de imaginar cómo andan las cosas en España. Aquí, en el pacífico bienestar del poder, les surgió un grano que se reveló con el tiempo muy peligroso para ellos: Podemos. La campaña de acoso y derribo tiene escasos precedentes, el temor es serio. Si se hubiera dedicado el mismo tiempo y esfuerzo a inquirir, analizar y denunciar al PP, su caja B, sus recortes y manipulaciones, con seguridad no nos veríamos como nos vemos. Se ve que no era lo pretendido.

 Al tiempo, salía de su hibernación catalana Albert Rivera, como  diseñado a propósito. Avanza en paseo triunfal, gozando del favor de los medios. Porque, igualmente, si hoy se empleara el mismo tratamiento para saber cómo se financia Ciudadanos, cuál es su programa real, en qué se inspira, o como recolectan a sus miembros, igual cabía alguna esperanza de regeneración de la derecha. La gran asignatura (o licenciatura) pendiente en España.

 La minuciosidad informativa es necesaria, la crítica imprescindible, pero inexcusablemente debe alcanzar a todos, sin ley del embudo. Huele muy mal de otra forma.

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A Juan Carlos Monedero, cofundador de Podemos, le escudriñaron  hasta su inscripción en el Registro Civil a tenor de lo que saben de él. El despliegue realizado desde su dimisión sigue reflejando en qué manos estamos informativamente en España.

 Portadas dignas del peor tabloide, con imágenes dramáticas de Pablo Iglesias, y un nivel de comentarios que ni se molestaba en disimular el júbilo, ni el afán de dar el descabello. Tenemos –y disculpas por citarle- a un antiguo periodista de nombre alemán, devenido en fantoche, criticando la sensibilidad de Monedero y su poco aguante. “Se va por cobardía y porque le echan”, firma este macho hispánicus en traje de tirolés que se peleó con una banqueta y le echó la culpa a Wyoming.

Varios periodistas aconsejan la disolución inmediata de Podemos (no del PP con las gravísimas evidencias que le cercan). En todos los tonos. Hasta maternales. “Al final IU resucitará y acogerá a los de Podemos” firmaba una representante de la corriente periodística “con lo bien que estábamos como estábamos”. Ernesto Ekaizer saldría en El País hablando de egos y cultos a la personalidad. Y en la España en la que nos movemos, precisamente en ésta, se refería a los de Iglesias y Monedero.

 Del fuego amigo tampoco se libra Podemos, pero las llamas consumen a la sociedad que conocimos, su nivel de vida y sus derechos. Su futuro. Esperar puede acabar con ella en cenizas.

No todos aguardan. Ni mucho menos. La gestora durante décadas de esa pocilga de corrupción que ha resultado ser el PP de Madrid no solo es candidata por su partido a la alcaldía, su presencia resulta perenne en los medios. Perenne. Como la de su colega para la Comunidad, jefa hasta hace nada de unos durísimos antidisturbios. Se diría que ellas, solo ellas, se presentan a las elecciones y que por tanto serán las que salgan elegidas. También algunas encuestas echan una mano. El embudo se hace cada día más extremo.

 Pasa sin mayores problemas –Aguirre lo confirma- que el PP cobró sobresueldos en B, mientras apretaban el cinturón a los ciudadanos. Se presenta como un éxito la ilusión del gobierno de llegar al final de la legislatura con el mismo paro que encontró. El mismo. Solo que devaluado hasta límites intolerables para impulsar las cifras macroeconómicas que el común de los humanos no tocamos. La sociedad española sufre una precariedad inadmisible salvo en las élites para las que se trabaja. Pero cómo van a querer cambiar nada, con los beneficios que obtienen ambos lados de las puertas giratorias. Lo trágico es esa gente que –voluntariamente o por inducción- ha hecho dejación del uso de pensar ¿Cómo es posible que se estén avalando políticas que son puros atropellos?

 Entonces irrumpe el Ministro de Justicia, Rafael Catalá, e invita a debatir sobre la conveniencia de agregar el bozal a la mordaza de la libertad de información. Y todos, con mucha razón, reaccionamos enérgicamente para impedirlo. Quieren matar al mensajero, al periodista.

 Pero me van a permitir una reflexión muy seria. Matar al mensajero jamás, ni siquiera a los vendedores de contratos de gas a domicilio ni a los Testigos de Jehová que dicen ser mensajeros porque también llaman a las puertas. Pero aprender a distinguirlos, sí. Resulta vital. El periodismo es una profesión con fuerte sentimiento corporativo, aunque en algunos casos yo misma me sienta más próxima a quien expende billetes de tren que a quien publica en medios. Y eso porque tienen un nexo común: el uso del ordenador.

 La objetividad absoluta no existe. Toda selección –en el orden de las noticias y hasta en la selección de las palabras-  se rige por algún grado de subjetividad. El periodista debe aspirar a ser honesto  y guiarse por el interés informativo, el de los ciudadanos. Aportar los datos imprescindibles y todos, sin escamotear ninguno.

 Los lectores, oyentes y televidentes deben tomar una parte activa en el proceso. No pueden pedir lo que no dan. No deben exigir heroicidades a otros cuando ellos se refugian en la inacción y el acatamiento.

 Es duro enfrentarse al momento actual. El poder, tantas veces corrompido, se juega mucho, pero el resto de los ciudadanos también. El periodismo tiene un papel fundamental, muchos lo cumplen y con riesgos. Pero hay que distinguir y evitar confusiones. Hay una gran distancia entre matar al mensajero y meter al vendedor de pianos en nuestra cama.

 *Publicado en eldiario.es

Todo para los bancos, nada para los griegos y asimilados

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La UE le ha ganado una primera batalla a Varufakis. El presidente del gobierno griego, Alexis Tsipras, ha nombrado un nuevo equipo negociador en el que su ministro de finanzas está pero con un papel más atenuado. Varufakis es polémico. Un hombre que no cejaba en sus desafíos a la UE, persistiendo en su irracional actitud de no querer rebajar (más) la vida de los griegos. Se negaba a dar otro tajo a las pensiones, renunciar a la paralización de los desahucios o a aceptar el ajuste fiscal al modo que le reclaman.

Varufakis argumentaba que ya han cedido a algunas exigencias como las privatizaciones (que es mucho ceder), pero a los mandos de la UE no les basta. El Eurogrupo “ redobla sus amenazas a Grecia por no aceptar más recortes”, insistieron en la última y muy tensa reunión del Eurogrupo. Probablemente el nuevo gobierno no rebajara sus exigencias, pero Varoufakis no puede estar solo en primera línea porque la gente pobre o que procede de países pobres ha de ser humilde y sumisa. Recordemos que en los tres meses transcurridos desde las elecciones, Syriza no ha parado de retar a sus socios (o a los socios de sus antecesores de Nueva Democracia y el PASOK) osando querer paliar la crisis humanitaria que aquellos causaron con la ayuda de la Troika. Incluido el BCE de Draghi, antiguo asesor en maquillajes contables dado su alto cargo en Goldman Sachs.

 Grecia les está sacando de quicio. De nuevo un editorial de un periódico español riñe al gobierno de Tsipras por haber cruzado “las líneas rojas”. Y es cierto que las grandes fortunas griegas, esos grandes patriotas que se forraron con gobiernos como dios manda, huyen. Amenaza una crisis de liquidez que en opinión de El País “resulta peligrosa, por cuanto podría generar en cualquier momento un accidente indeseado”. Al menos, que lo parezca, que parezca un accidente. Aunque ni siquiera hace falta.

  Por cierto, también aquí disponemos de patriotas que tienen fuera de España ahorros, libres de impuestos, por valor del 12% del PIB. Algunos de los cuales los han conseguido de forma no ética pero legal como andamos viendo. Ignacio Escolar, en ReaccionaDos, cuestiona las cesiones fiscales en este terreno –además de aportando argumentos técnicos- con esta disyuntiva: “Es como decir que la mejor manera de evitar los robos es legalizar el hurto”. En ello andan.

 Las fuerzas vivas de España están utilizando Grecia como reflejo en la política local. Resulta enternecedor escuchar a la jefa de opinión de El Mundo decir en los encuentros políticos televisados de los sábados:”El BCE financia las cosas de los ciudadanos” para oponer a Pablo Iglesias, secretario general de Podemos, que sus supuestos afines griegos le están haciendo un feo a tan benéfica institución: el BCE. En realidad y, según su estatus, la entidad “financia las cosas de los bancos” que prestan a los gobiernos y con el margen suficiente para que se ganen unos buenos dineros.

 Y es que la Europa neoliberal también utiliza a Grecia para influir en España. Al punto de preferir que caiga si con ello nos salvan a nosotros. El BCE de hecho emprendió una nueva política de compra de deuda pública como para una boda, en Marzo, casualmente. Y mira por dónde al PP de Rajoy le ha tocado un buen pellizco. Nada a Grecia. Pero es que el gobierno español ya supera el billón de euros de endeudamiento y eso es muy rentable. También en términos de sumisión por hipoteca.

Fuente: BCE

Fuente: BCE

 Ese gobierno español que da por perdidos 40.000 millones del rescate bancario (oficialmente, porque diversas fuentes lo cifran en más). De ése hablamos. Mientras seguimos echando pérdidas a la hucha del olvido. La última por el momento es que enterramos 12.000 millones para “recapitalizar” CatalunyaBanc y hemos recuperado solo 216, el 1,7%. CatalunyaBanc es el banco que compró a buen precio el BBVA.  Como ocurriera con Nova Galicia, adquirida por venezolanos buenos.   Igual que La Caixa se quedó en su día, aún más barato, por 1 euro, el Banco de Valencia. La misma cantidad que pagó el Sabadell por la CAM. Este lunes el juez Gómez Bermúdez pide el procesamiento de la antigua cúpula de la Caja mediterránea por saquear la entidad. Lo cierto es que el rescate millonario previo para sanearla ya lo hemos sufragado nosotros.

Conviene no olvidar que la UE “ayudó” a sus bancos con 1,6 billones de euros en los primeros momentos, hasta 2010, y que luego abrió un grifo crediticio muy favorable. Al tiempo que acudía a inyectar dinero público cada vez que estornudaban.

 Por no extenderse en las políticas del PP en el sector, como la la ley arbitrada en 2014 por la que “las deudas impagadas de las empresas pasan a ser inversiones de los bancos acreedores en el capital de las empresas”, como explica Juan Torres López también en ReaccionaDos. Con lo que se matan varios pájaros de un tiro, según el catedrático de economía: ya no necesitan establecer costosas provisiones o aumentar su capital,  porque ahora ya no son deudas de improbable o imposible cobro sino inversiones.

 Como se ve, los partidarios de “pagar lo que se debe” sin mirarle ni los dientes y plantear intolerables retos para paliar crisis humanitarias, tienen perfectamente claro que tan cumplidora medida rige para los ciudadanos y no para los bancos. De hecho, como no cesa de decir el propio Varufakis, más del 90% del rescate europeo fue a parar a entidades financieras, no al Estado ni a los ciudadanos griegos. Es emocionante ver a españoles de bien dispuestos a entregar su pensión, su sueldo o su futuro para figurar como buenos pagadores en un sistema tan ecuánime.

No soy la única que se pregunta a qué precio nos sale que los bancos financien a la mayor parte de los partidos. Parece que no tienen suficiente con las subvenciones públicas y los hay que ni con los regalos de empresarios como en el caso del PP.

Menos mal que The Economist se ocupa de España. No da un euro por Rajoy. Lo ha sentenciado: “Su futuro es tan incierto como el de los trabajadores españoles”. Y, como pasó con Zapatero, ese veredicto implica entrar en el corredor de la jubilación. A la espera de que nos obsequien con un artículo laudatorio sobre el nuevo valor neoliberal, Albert Rivera, -que el líder de Ciudadanos podrá añadir a su nutrida egoteca– condenemos a los osados Varufakis del mundo empecinados en desafiar el poder de los que con tanto esmero cuidan… de sí mismos. Todo para los bancos, nada para los griegos. O españoles. O portugueses. Pasen, señoras y señores, al carril y depositen su voto libre e informado.

Su realidad, nuestra realidad: manual de traducción simultánea

Así, todo cambiaría...

Así, todo cambiaría…

 Cientos, miles, de personas ahogadas en el mar de la esperanza arrojan sus muertes sobre la hipocresía occidental. Cuando ministros y prebostes europeos se rasgan las vestiduras y dicen sorprenderse y “se preocupan” y proponen “tomar medidas” para atajar esa sangría, siguen pensando más en sus réditos electorales que en solucionar el problema. En caso contrario, no hubieran contribuido a crearlo y a aumentarlo. Casa mal poner trabas y aristas cortantes para evitar “el efecto llamada”, ahorrar en salvamento, y llorar después por la sangre derramada. Racismo y egoísmo también tienen un público, pero en líneas generales la sociedad soporta mal las tragedias en masa y ahora toca conmoverse. Hasta la próxima de esta sinrazón que sí tiene culpables y ni siquiera son los mayores las mafias de las barcas que mencionan en exclusiva quienes quieren evadir responsabilidades.

 Todo forma parte del mismo entramado. Los hechos suelen tener causas, antecedentes, desarrollo y aunque parezca una obviedad merece la pena resaltarlo. Una sociedad a  infantilizar, a emocionar, entristecer y apaciguar mediante impactos, necesita encontrar un tiempo para reflexionar por sí misma. Y comprobar las falacias de las realidades paralelas, sus contradicciones, traducirlas a verdad.

 España se bate estos días, en concreto, entre quienes trabajan por perpetuar –con mayor o menor maquillaje- un sistema altamente degradado, y quienes han visto la posibilidad de intentar cambios. Si a los aposentados se les cae podrido un partido, se propicia otro con la cara más limpia. Se apuesta por pactos convenientes y sobre todo se apela al bolsillo: la economía, la baza económica, laeuforia económica como ya se califica y comercializa para el consumo irreflexivo. Pero ¿qué quieren decir con ello y qué es lo cierto?

La baza económica

 En efecto, las cifras de crecimiento del PIB español están siendo espectaculares. Y muy alabadas por las madres y padres del sistema, desde Lagarde a Draghi. Aunque, eso sí exijan, muchas más “reformas”. Laborales sobre todo. Ya nadie se molesta en ocultar que la devaluación de los salarios y derechos en España está detrás de esas cifras de su realidad.

 Se difunde menos cómo lucen ahora tan lustrosos los porcentajes del crecimiento. Y mucho influye que se contabiliza como riqueza nacional la prostitución y el tráfico de drogas y las armas como inversión. Ya se ha evaluado que estas actividades ilegales han proporcionado al PIB de la zona euro un 3,7% de subida, del que cae un buen pellizco en España.

Son “cambios metodológicos” con los que funciona la realidad contable de los que mandan y aspiran a seguir mandando de por vida. Como ya comentamos, el PSOE pretende excluirlos del cómputo, al igual que Francia.  Regular el puterío como piden Albert Rivera y Esperanza Aguirre todavía aportaría más aumento de las cifras.

 Los que no traficamos con las vidas, el cuerpo o la salud de las personas -ni siquiera para embellecer los balances macroeconómicos-  tenemos otra realidad: la que ofrecen los ancianos apostados en la puerta de los supermercados modestos para recoger comida. La que ya lleva a más de dos millones de personas a los comedores sociales. La de las persianas que se cierran sin remedio en los comercios. Las de los desahucios. Las brutales en el aumento de la desigualdad que ha condenado al 30% de los ciudadanos a la exclusión permanente, como denuncia el Informe Social de la Nación.  Las del dolor de la injusticia. La de la esperanza de cambio.

 Esta realidad no es presentable, no queda bonita cuando vienen las visitas. Como también se atraganta la de los cuerpos ahogados por la emigración. Lo peor es que han intentado convencernos de que es su realidad el objetivo a perseguir. Los países son empresas mercantiles, con sus jefes y socios privilegiados, y no sociedades de personas en busca de su mejor desarrollo en convivencia. Aquí y en todo el mundo regido por la codicia. Lo terrible es que hasta víctimas de la patraña han engullido ese mensaje.

 Es como cuando el Tribunal Supremo argumenta para exonerar a los bancos de pagar por todas las cláusulas suelo suscritas que considera ilegales, que ello supondría “un quebranto económico para las entidades”.

¿Y nuestro quebranto económico dónde queda? ¿Y el de las familias a las que echaron a la calle esas mismas entidades? Y ¿cómo es que semejante sentencia no llena las tertulias y las declaraciones de los políticos en campaña? Porque forma parte de “su” realidad.

 A todo esto, mirando las cifras aportadas por el FMI, nos encontramos con que “la baza económica” ofrece lagunas considerables. No las que les cuentan en marañas los economistas del sistema. Otras, de aplastante evidencia. España presumía de ser la 8ª potencia económica del mundo en los gloriosos días de la burbuja inmobiliaria y ahora, 8 años después, está en el puesto 14.  Y por detrás de México, país que todavía presenta mayores desigualdades sociales que las que ha traído la España del PP y sus colaboradores.

 El milagro de la recuperación de Rajoy que ha desatado esa “euforia económica”  se ha basado en recortar sueldos, subsidios, todos los servicios públicos y numerosos derechos. No hay otro modelo productivo, y menos tras ahogar la ciencia y la investigación. La destrucción de empleo y el aumento del paro en esta legislatura, todavía deja cifras peores de las que el PP se encontró.

Ni creando trabajo precario, temporal y parcial hemos llegado a l 21,5% de desempleo con el que empezó el PP. Estamos en el 23,3%. En la realidad de los Notables no entra contar este dato en condiciones.

 Y aún nos faltan los repagos y el incremento de impuestos que nos ha llevado a los ciudadanos (no miembros del clan) a pagar más que en las dos últimas décadas. Y aún así han saqueado la hucha de las pensiones y han incrementado la deuda pública a niveles inasumibles: Debemos 1,04 billones de euros. Solo este año ha incrementado la deuda el PP en 47.000 millones de euros. Casi 300.000 en esta legislatura. Millones. De euros. Son esos lastres que atan por los genitales a quienes, como Syriza en Grecia, quieren hacer las cosas de otra manera que palíe el destrozo previo y frente a los empleados del “mejor como estamos”.

El lema es pagar lo que se debe. Salvo para los bancos españoles, cuyo rescate nos deja una deuda de –oficialmente- 40.000 millones de euros que tampoco suscita especial alarma de tertulias y medios.

 Nuestra realidad sí se alimenta de todos estos hechos. Son los que nos aplastan. A nosotros y a otros ciudadanos del mundo. Ellos andan distribuyendo su realidad, sus datos, sus motos, sus pactos, sus trabas, sus lágrimas de cocodrilo. Absurdo, admitir que su bienestar a costa de los demás es la norma. Porque aún llegarán muchos más abusos. El TTIP para consagrar los derechos de las corporaciones sobre las personas. Los “ahorros” que ahogan cada vez más vidas, en el mar y fuera de él. Su insultante doblez. Su realidad se construye, se nutre, con la nuestra. En particular, con la que la acepta.

  *Publicado en eldiario.es

Botín, la prensa oficial española se postra ante el líder fallecido

Columna publicada en El Mundo

Columna publicada en El Mundo

El infecto comentarista no hace sino resumir lo que siente hoy buena parte de la prensa española. La turba intercambiable no cuenta para unos medios de comunicación volcados en adorar al líder.

La portada de El País en la web de la mañana era la plaza pública del capitalismo.

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Hasta con consignas. Igual se ha muerto por estas preocupaciones.

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“Emilio Botín muere, la saga continúa”, titula, casi monárquico, El Mundo en blanco y negro en contraste con el rojo que hoy domina las portadas, el rojo del banco del jefe.

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Y da espacio a su número dos Alfredo Saénz, el banquero corrupto al que indultó Zapatero. “Era un hombre caballeroso, educado y exquisito en sus relaciones con todos”, dice.

Lo que más interesa a los españoles hoy es el reto de si Ana Patricia Botín, la nueva presidenta del Santander, logrará aumentar beneficios. Estamos en un sinvivir por la incertidumbre.

Maruja Torres escribe, en eldiario.es naturalmente que es donde recalan algun@s periodistas díscol@s… y libres, “Emilio Botín era –y sus herederos siguen siéndolo– acreedor devenido en accionista del diario en el que antaño pernocté”. ¿A que va a estar ahí la explicación?

Maruja Torres rinde el “Último adiós de los “sinbanco” al que me sumo. Otros como Sostres y una buena pandilla de desgraciados tampoco tienen banco pero aspiran a recoger alguna migaja si se emplean a fondo, más aún, en lamer al poder.

A lo que iba, me quedo con lo que dice Maruja:

“Habituada a recordar a los prescindibles, a los desechados por estas gentes, ignoro en qué consiste la loa a esos hombres que supieron construir un imperio y llevar el nombre de España más allá de nuestras fronteras –Suiza, por ejemplo– y que, no contentos con ello, siempre echaron una mano a los medios de comunicación endeudados, a los exmandatarios que iban por ahí dándose cabezazos como topos, en busca de una puerta giratoria, a ese hoy doliente don Isidoro de El Corte Inglés, al que compró nuestras tarjetas de compra a crédito para que no se viera en la miseria. Un hombre, don Botín, al que no le dolían prendas para arrancar el indulto de Alfredo Sáez. En fin, tantas obras y tanto bien, un mecenazgo el suyo de tal altura, que una no se siente a la ídem, ni puede imaginarse pergeñándole una necro en condiciones.

¿Qué podemos hacer nosotros, los sinbanco, en homenaje a este hombre que repartía su generosidad a bolsas llenas, y que nunca pedía nada a cambio, posiblemente ni morirse? ¿Comprarle una corona colectiva? Poco me parece”.

 

La deuda pública en el 97%, ya debemos 21.400 euros por español

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El gobierno de Rajoy ha vuelto a elevar la deuda pública. Ya la tenemos en el 97%, sin que los medios a su servicio le den mayor importancia. El gobierno pide prestados 160 millones al día y ya cada español debe 21.400 euros.

Mariano Rajoy sigue batiendo récords. En el de cinismo no tendría rival al decir que esto va como la seda y que tenemos un Estado del bienestar que para sí lo quisieran en toda Europa, pero en el endeudamiento también se ha lucido. Mirad en estos gráficos oficiales la evolución de la deuda. Con un ligero repunte en 2010, en los días que el conciliábulo neoliberal sometió a Zapatero, cuando realmente se ha disparado ha sido con el PP de Rajoy. La tomó en el 68,5, el 70,3 al terminar 2011. Insisto que ahora ya la ha disparado al 97%. Nadie había logrado tal hazaña antes. Comprobad la línea, va como un tiro, vertical, lo malo es que será a nosotros a quien nos caiga en la cabeza. Como contaba el otro día Ignacio Escolar, Rajoy en cuestión de dinero no tiene ningún problema. 

Recordemos que este endeudamiento sin precedentes se ha hecho rebajando los salarios, subiendo impuestos, con brutales recortes de servicios y con repagos. Es asombroso que una buena parte de la sociedad siga nadando en el plato de la sopa tan tranquilo. Y, tanto o más, que Rajoy, los miembros de su gobierno y su partido saquen pecho como si esto no fuera con ellos. Recuerdo que esos préstamos hay que devolverlos y con intereses.

 

 

 

La moto de la recuperación en 2014

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La prensa es casi unánime: sirve -con mayor o menor énfasis- lo que ha dicho el gobierno. Con la deuda desbocada, los 6 millones de parados, los brutales recortes a todo, 2014 es el año de la recuperación. Tímida o a lo grande según las versiones.

El periodista Carlos Elordi publica en eldiario.es un artículo que contiene información imprescindible para que cada uno evalúe lo maravillosamente bien que marcha esa moto. Resumo dos puntos fundamentales: las oficinas legales de evasión de impuestos que existen en España y la jugada maestra de contabilizar como ganancias las pérdidas de los bancos. Os dejo con él.

LOS FAVORES A LOS PODEROSOS QUE EL GOBIERNO OCULTA

Con el seguimiento entusiasta de los medios oficiales y oficiosos y la aquiescencia de la mayor parte de los que no lo son, el gobierno está intensificando su campaña de optimismo económico. De nuevo, el ministro Montoro lidera ese esfuerzo. Sus intervenciones en la rueda de prensa que tuvo lugar en La Moncloa tras el consejo ministros de este viernes rayaron el disparate. Aunque, sentado a su lado, el titular de economía, De Guindos, dijo que, en el mejor de los supuestos, el porcentaje de parados bajará únicamente un 0,1 % al final de 2014, Montoro no dejó de repetir que hemos entrado en una nueva era, en la era del crecimiento y que a partir de ahora todos los problemas de la economía se resolverán como por ensalmo. También pregonó como un éxito que la inflación no llegará este año al 1 %, cuando los expertos coinciden en que la caída de los precios confirma que la economía está entrando en un proceso de deflación, de caída de la actividad económica, una situación de la que se puede tardar más de una década en salir.

Montoro adujo todo eso, y algunas cosas más, no menos insostenibles, para justificar el recorte de pensiones que prepara el gobierno –que, según él, quedaría en “nada” gracias al descenso de los precios- y también el presupuesto para 2014, marcado, en todos sus capítulos, y no sólo el relativo a los sueldos de los funcionarios, por la más estricta austeridad: caen los gastos en todos los frentes y no se recortan un ápice los ya altos impuestos que pagan los ciudadanos corrientes. De esto último habló poco el ministro. Y tampoco hizo referencia alguna a algo que esa misma mañana contaba el Financial Times y que tiene que ver directamente con su departamento.

Aunque el asunto ya había sido citado con anterioridad por algún medio español –sin que tuviera mayor trascendencia, como suele ocurrir con este tipo de informaciones-, el diario británico desvelaba con toda suerte de detalles que desde 1996 en España se permite la creación y funcionamiento de un tipo de empresas, las ETVE (Entidades de Tenencia de Valores Extranjeros) que son lisa y llanamente instrumentos para la evasión de impuestos. Gigantes como Exxon, Hewlett Packard, Pepsi, Eli Lilly, Anheuser-Busch o Vodafone, llevan años utilizando las ETVE para transformar los beneficios obtenidos por sus filiales en todo el mundo en dinero libre de impuestos –de los países en los que se generaron y, por supuesto, de los españoles- que trasladan a sus casas matrices. Gracias a esa figura totalmente legal, no sólo España es, de hecho, un paraíso fiscal, sino que buena parte de los capitales que en nuestras macro-cuentas figuran como “inversiones extranjeras” y que, en la práctica, son dinero de paso que aquí no rinde un duro ni crea trabajo. En efecto, según el Financial Times, la mayoría de las ETVE tienen como mucho una pequeña sede, a lo más un despacho, y un solo empleado. Y, a veces, ni eso. En 2010, más del 50 % de la inversión extranjera fue a las ETVE.

Montoro tampoco explicó el porqué de esa reducción del déficit del Estado –del 0,2 %, sobre el 6,9 % previsto, sin contar el rescate bancario- del que tanto ha alardeado Mariano Rajoy en sus recientes reuniones y entrevistas televisivas en Nueva York. Tal logro nada tiene que ver con la gestión presupuestaria de nuestro gobierno. Es simplemente una concesión que nos van a hacer Bruselas y Berlín –a cambio de seguir negándonos apoyos más sustanciales, como podrían ser los eurobonos- y que consiste en un cambio del método de cálculo del llamado “déficit estructural” -el que se considera que no se deriva de la situación coyuntural- que se reduciría en el porcentaje citado –que parece poco, pero que en cuanto a expresión de una tendencia no es pequeño- y que permitiría al gobierno español alardear de un éxito en su “lucha” contra el desarreglo en las cuentas públicas sin tener que molestar a los beneficiarios de las grandes subvenciones estatales… ni a los dueños de las citadas ETVE.

Otro asunto que pasó desapercibido en la reseña del Consejo de Ministros de este viernes, es que el ministerio de Hacienda y el Banco de España tienen ya lista y a punto de publicarse una norma fiscal que permitirá a los bancos computar los llamados “activos fiscales diferidos” (DTA) como capital: un bien del que éstos andan tan escasos que el gobierno se podría ver obligado a pedir una ampliación del rescate bancario que la UE, el FMI y el BCE articularon hace un año y del que sólo se han utilizado 41.000 millones de euros sobre un total concedido de 100.000. Los bancos acumulan en torno a 50.000 millones de euros de DTA sobre todo como consecuencia de las quiebras de empresas inmobiliarias y de construcción.

Gracias a la generosidad del gobierno –seguramente movido por la presión de los bancos al respecto, pero también por su necesidad política y electoral de evitar nuevos rescates- esas cantidades, que de hecho son pérdidas de las entidades financieras, se convertirán en ganancias y les eximirán de hacer mayores esfuerzos para conseguir el capital necesario para cumplir con los requisitos europeos y sobre todo con la normativa bancaria internacional, la llamada Basilea III. Tal favor del gobierno se suma a los 87.000 millones de inyecciones de capital que el Estado ha hecho en la banca, a los 67.000 millones que le llegaron por compra de activos y a los 64.000 de avales del Tesoro, por no hablar del maná que para las entidades financieras supone  la compra de deuda pública española a los altos tipos que se registran desde hace años.

Se dice que la contrapartida que De Guindos ha pedido a los bancos a cambio de su gesto es que se comprometieran a no repartir dividendos en unos cuantos años. Pues bien, el BBVA acaba de anunciar que va a proceder una ampliación del 1,22 % de su capital –mediante una fórmula que no supondrá desembolso para sus accionistas- justamente para poder financiar el dividendo de este año.

En definitiva que seguimos en lo de siempre. Y no podía ser de otra manera, porque aquí el que manda, manda. En silencio. Es clamoroso que los grandes medios españoles ignoren absolutamente todo cuanto tiene que ver con la banca. Es un tema tabú. A diferencia de lo que ocurre en otros países europeos, en los que también cuecen habas en lo que a los privilegios del sector financiero se refiere. O acompañados de cantos a una “nueva era” económica que solo ve Cristóbal Montoro y cuya única base real es que las instituciones económicas internacionales están algo más tranquilas que hace un año sobre el riesgo de que las finanzas españolas entren, de un momento a otro, en quiebra.

El ECOFIN con la tijera

Se reúne uno de los órganos con más poder en la UE: el ECOFIN, el consejo de ministros de finanzas. Tan expertos como son y no les salen las cuentas, la economía europea va de pena. Y así lleva desde que se siguen las políticas de “austeridad”. Pero ellos insisten. A Chipre, después de saquear las cuentas corrientes de los ahorradores, le van a apretar el duro gordiano y le van a pedir lo que a los demás: que eche funcionarios y recorte servicios sociales por todas partes. Ahora resulta que se “equivocaron”, y en realidad el país necesita 23.000 millones. La diferencia de más de 6.000 va también a las costillas de los contribuyentes. Parece que unos cuantos potentados se llevaron el dinero aunque “no se podía”, no podían los ciudadanos de a pie, y ha engordado la factura. Piden también privatizaciones para que se sigan lucrando los mismos y venta de reservas de oro. Que Chipre se vaya al cuerno no importa, lo importante es que los acreedores cobren.

Con Portugal también están muy enfadados. El Constitucional anuló por ilegales parte de los recortes y hay que hacer más. Lo habitual: sanidad, educación, gasto social. Esto de la justicia y la democracia es un asco para los negocios, y merece un castigo ejemplar.

Para España, ese país que va tan bien según cuentan Rajoy y sus secuaces, solicitan más impuestos, tajo a las pensiones y una reforma laboral aún más agresiva.

¿Creceremos así y se solucionará la crisis? No, iremos a peor. Como vamos cada uno de estos países y el conjunto de la UE, pero… no tenemos a nadie quien nos defienda.

Mientras tanto son intocables las grandes corporaciones y millonarios particulares que tienen entre 16 y 24 billones de euros en paraísos fiscales, según ya hemos contado. Un tercio de la riqueza mundial. Traduzco: a nosotros por ejemplo nos suben el IVA o el IRPF cuanto estimen oportuno y no se puede ni rechistar. Estos no pagan apenas impuestos. Para ellos gobiernan los elegidos por una cuadrilla –amplia- de obstinados papanatas. Aunque sufren también los recortes, les consuela mucho decir: “Pues… el otro más”.

¿El futuro? Como las cuentas irán a peor…habrá que seguir recortando. No es un error, es auténtica mala voluntad. Una pura estafa. Pero mientras se consienta, así continuará.

elrich.amanecer.tijera

 

José Luis Sampedro: … y mejor persona

No por esperado, el mazazo es menor: ha muerto José Luis Sampedro. Ayer, lunes 8 de abril a la una de la madrugada. En su casa de Madrid. En su casa. Esta mañana, tal como él quería, ha sido incinerado sin avisar prácticamente a nadie. En total intimidad. Con la misma discreción que jalonó su vida. Solo después se ha contado.

Un economista –y profesor de economistas- pionero, de los que pensaba que esa disciplina ha de estar al servicio de la sociedad y alertaba de la deriva que estaba tomando desde hace muchos años. Un escritor sublime, lleno de sensibilidad y afán constructivo que deja una inmensa obra. Y, sin embargo, lo que más he admirado de él ha sido, es, su personalidad. Única. Excepcional. Pleno de lucidez, compromiso y una especie de ternura incontaminada. Era alguien que enriquecía en cada aliento de su voz, en sus gestos. Siempre dispuesto a colaborar en las causas justas.

Quiero llorar desde un rincón lo mucho que le quiero pero también me veo un poco impelida a compartir lo que él y su muerte me inspiran. Hace tiempo que él quería irse. Al lado de su mujer, Olga Lucas, de su hija Isabel, de Amaya, su mano derecha, de un reducido grupo de amigos, ha tenido una vejez maravillosa. Una segunda oportunidad de vida, como no dejaba de recalcar. Pero desde hace unos años sus facultades se venían deteriorando. Por eso en uno de sus últimos cumpleaños, 94, en la Cala de Mijas, su brindis fue:

“Esto es la vida. Animaos todos. Porque se puede llegar a los 94 años y más, siendo feliz. Aunque uno se levante y se tenga que poner la boca, los ojos y los oídos. Se puede ser feliz a pesar de los jefes y de que muchas de las cosas que nos rodean nos parezcan impedimentos. Por nosotros mismos. Tenéis una vida. Cada uno la suya. ¡Aprovechadla!”.

Nos despedíamos cada vez que nos veíamos. Si los sentidos fallaban, parecía potenciarse aún más si cabe su enorme talento, su empatía con los demás. Y su mano seguía apretando, con calor y fuerza, en cada hasta luego. En este 1 de febrero cuando alcanzó los 96 que serían los últimos. Siempre daba las gracias. Sinceras. Asombrosa humildad.

Le gustó mucho que le concedieran el Premio Nacional de las Letras 2011, que el Ministerio, presidido ya por Wert, tardó tanto en entregar que ya no era sensato acudir al acto. En su sencillez, le hacía ilusión, de alguna manera inscribirse en la historia de los fundamentales, algo así como tener razón. Que lo uno, no quita lo otro.

En los recuerdos que se le prodigan –muy justos- no faltará el repaso de su obra. En ella tenemos para releer y atesorar su riquísimo pensamiento y debemos hacerlo para afrontar los duros momentos que vivimos y que tanto le preocupaban. Una auténtica guía.

Yo me quedo con la figura de un hombre entrañable, profundamente comprometido, humano. Sus logros le costaron esfuerzos. A los 16 años ya era funcionario de Aduanas por oposición y allí empezó a escribir en el reverso de los partes. Luego la carrera de Economía. La docencia. Los libros. Los puestos internacionales. Se exilió, harto. Alguna vez decía que España se había exiliado de nosotros. Ésta. La que se ha reproducido amargamente, hasta enturbiar el último año de este hombre que veía repetirse los errores por cuya erradicación luchó.

Le gustaba el otoño. Y el mar. Era historia viva. Hasta me contó los avatares de una pionera del periodismo: Josefina Carabias, empleada de camarera en el Palace para obtener información. Le gustaba la música y canturreaba canciones. Un agudo sentido del humor con el que aliñaba cuanto hablaba, porque los atropellos no pueden quitarnos hasta eso. Una especie de fragilidad en su fuerza que invitaba a abrazarle para extraer de él también su ternura.

Lo peor de la muerte es que deja un vacío, una ausencia. Porque José Luis Sampedro ha tenido una vida plena, insobornablemente libre, coherente. Y se ha ido en paz. Y eso nos deja consuelo. Ese doble sentimiento de dolor y conformidad. Sé que quiere que arropemos a Olga, si se deja. A lo mucho que vale. Ha entregado su vida a él. Demasiada densidad para desprenderse de una presencia tan rotunda.

Nos ha dejado frases, ideas, que invitan a no cejar nunca en la lucha. Pero ahora, en este especial momento, lo que me vienen a la memoria son los versos del poeta José Ángel Valente:

De ti no quedan más

que estos fragmentos rotos.

Que alguien los recoja con amor, te deseo,

los tenga junto a sí y no los deje

totalmente morir en esta noche

de voraces sombras, donde tú ya indefenso

todavía palpitas”.

El amor lo tiene, desbordado. Y no dejaremos morir el inmenso ideario que nos ha legado. La búsqueda del pensamiento crítico, de la verdadera libertad.

*Publicado en eldiario.es

*Public

Rajoy se gusta

Rajoy ha hablado en unas jornadas organizadas por el semanario británico “The Economist”. Ha dicho por ejemplo que “el afán reformista ni se distrae, ni flaquea ni se agota”. “Hemos hecho mucho pero no es suficiente” .  “Aún queda mucho camino por recorrer”. “La reforma laboral deja ver ya su efecto en la economía”. “No he cumplido con mis promesas pero he cumplido con mi deber”. “España tiene la suerte de no tener partidos.. digamos, estrafalarios”.

 Como buena parte de lo que declaraba era a preguntas del editor de la revista británica, se ha felicitado de cómo le interpelaba: “Es reconfortante que a uno le hagan preguntas importantes”, ha comentado. ¿Ha olvidado que él no las permite a los españoles, que llega a hablar incluso desde un monitor?

Al final ha quedado muy satisfecho de su intervención: se ha dado un “muy bien”.

Mi factura de gas y electricidad se ha duplicado desde 2007

Con creces la duplica. Como muchos de vosotros, acabo de recibir la factura de gas y electricidad de los dos últimos meses. Mi casa tiene 3 habitaciones, salón y 2 baños, todo ello de parco tamaño. La calefacción es de gas natural, disponemos de distintos electrodomésticos –no demasiado sofisticados- y pasamos bastante tiempo en el domicilio. Aunque, proporcionalmente, lo mismo que entonces. Pues bien, me toca pagar 529,47. Venía subiendo mucho el costo, pero en esta ocasión casi me ha dado un síncope. ¿Hay salario o pensión que soporte este coste? 

En el mismo período de 2007, pagué 140,68 de gas y 70 de electricidad. Ahora el consumo de gas cuesta 207,96 y el de la luz 170,30. Ha subido muchísimo pero además es que el resto de la factura son impuestos. Por ejemplo de IVA, 90,35 euros.

Y no acaba ahí. Veo que en gasolina gasté 90 euros y entonces trabajaba y usaba el coche a diario. Ahora, suelo pagar unos 130 euros conduciendo mucho menos. 

Desgraciadamente aún fumo. Quiero dejarlo pero me cuesta mucho. Ahí los precios se han triplicado prácticamente. En la comida no puedo calcularlo, también invierto menos en ese concepto. Sé que ganaba más dinero y aún pagaba hipoteca y me llegaba. Ahora es más complicado. Hay que elegir. Yo aún puedo.

Mi caso, sí, es casi de privilegio al lado de esos 4 millones de españoles que han entrado en pobreza energética y ya no pueden mantener la casa caliente, como ha denunciado Cruz Roja. Pienso difundir mucho este dato sangrante. O de los niños que hacen una comida al día y van al colegio con hambre. Con el aumento del paro y el resto de los ataques econòmicos ahora serán más que cuando se emitió este reportaje, de hecho la tasa de pobreza infantil ha aumentado en España. O las familias que ya consumen carne o pescado cada dos o tres días.

 Y, mientras, asistimos al rosario de corrupciones innumerables. A los despilfarros como esa Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia que costó 400 millones de euros y que, como buena parte de las obras de Calatrava, se está desconchando. Tiene 12 años. Los asesores a dedo. Al fraude fiscal tolerado.

 ¿Con qué resultados? La economía española se ha despeñado con la gestión del PP: ha caído un 1,37% en 2012, fruto de la bajada récord del consumo, los recortes y subidas de impuestos. ¿Qué queréis que os diga? Por mí ya bastante tengo con engullir la factura, decidlo vosotros.

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