“Salmones contra percebes”, de la roca al mar abierto

Rocío Martínez publica en “La Huella Digital” esta crítica a mi libro.

Rosa María Artal publica nuevo libro: Salmones contra percebes (Temas de Hoy)en el que hace un retrato de la España más actual, sumida en una innegable crisis que no sólo es, ni mucho menos, de carácter económico.

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La temida y perpetuada palabra en tantos discursos que abarca numerosas realidades, crisis, tiene un origen socioeconómico que no todos conocen. ¿Por qué estamos alcanzando, en 2013, tasas inauditas de corrupción política que va de la mano de la ineficiencia más supina de los dirigentes? ¿Es la justicia, más que ciega, inexistente en el país de los EREs, los fusilamientos de periodistas, los desahucios y la precariedad laboral? ¿Sabía usted que los recortes económicos más duros que se han realizado corresponden a las áreas de educación, sanidad y cultura?

Este libro, aunque ameno y delicioso, no es plato que uno se serviría con gusto. Su aparición ha sido propiciada por una situación lamentable que ha hecho ponerse en pie a más de uno. Artal, periodista veterana, le toma el pulso a este circo del “y tú más” que se está resquebrajando, y a través de este análisis asistimos al espectáculo de la desnudez de un país que ni siquiera se molesta en adecentarse para la foto. Haría falta mucho maquillaje para disimular los pelotazos fiscales que se descubren casi semanalmente, la espita de la emigración juvenil abierta de par en par, los ciudadanos ninguneados (¡y criminalizados!) por el aparato político, el “periodismo plasmático” que coloca en ruedas de prensa a una televisión de alta definición, la inoperancia de los medios de comunicación que han sustituido la capacidad de movilizar por la de desinformar… ¿Cómo se puede vivir así? Es evidente que algo falla.

No obstante, no debemos caer en la desesperanza. Casi todo es cuestión de actitud y, he aquí la buena noticia, aunque los sectores más afectados por la crisis están pagando unas circunstancias que no pudieron escoger y que ahora no pueden cambiar, lo positivo es que casi siempre podemos elegir cómo afrontarlas. Pero… ¿de qué manera elegir? Bien, eso dependerá de cómo se tome usted la vida. ¿Es usted un salmón o un percebe? Los salmones, peces valientes y robustos, se caracterizan por un espíritu aventurero e irreductible, que les lleva a buscar nuevas oportunidades en aguas lejanas. Los percebes, crustáceos aferrados a la seguridad de su amada roca, harán lo imposible por mantenerse en suzona de confort, desde la cual evitarán o ignorarán los cambios y la realidad exterior. Paseando por estas páginas, notaremos cómo nuestro autoconcepto se da, en una u otra ocasión, por aludido. ¿Nos resignamos o nos movemos?

Influida por el recientemente fallecido José Luis Sampedro -con quien colaboró en Reacciona-, Artal examina en este sonrojante libro las “pautas de comportamiento” de cada especie, a las que se suman otras como “tiburones”, “orcas” o los bancos de “krill”… así, entre la etología, la metáfora y sin ahorrar en ironía, podemos hacer un ejercicio de autocrítica repasando la historia de este país –cargada de tópicos inherentes- y asomándonos al continente del que formamos parte, pero que parece habernos olvidado. ¿Qué hacen los percebes cuando se anuncian nuevos recortes, medidas de austeridad, sacrificios? ¿Cómo reaccionan los salmones ante el aumento de la desigualdad social y el atropello de los derechos más básicos de la ciudadanía? ¿Qué les queda esperar a los salmones alevines? La concisión del texto, sumada a su labor de documentación, le hace ganar enteros. Quizá se echa en falta, eso sí, una perspectiva “desde fuera” más pormenorizada: junto con la inmersión en hemerotecas nacionales, un análisis de la prensa internacional que arroje datos sobre cómo se nos ve desde otras partes del mundo, le habría otorgado una tridimensionalidad más acusada. Resultan particularmente estupendos los dos últimos capítulos del manual, en los que se descubren las pautas para blindar nuestro derecho a definirnos (informarse, relacionar, sacar conclusiones, relacionar) y decidir. Que, “con la que está cayendo”, al menos, no nos quiten ese.

Salmones contra percebes

El diario.es publica hoy una entrevista y la prepublicación de mi nuevo  libro. Iremos hablando de él. Inserto la entrevista y no olvidéis pinchar para leer el texto avanzado del primer capítulo.

El mundo tiene muchos matices, pero hay dos actitudes básicas ante la realidad: la de los percebes, amarrados a la roca, conservadores, temerosos y dóciles. O la contraria, la de los salmones, valientes, inquietos, inconformistas. A partir de aquí, Rosa María Artal en Salmones contra percebes (Temas de hoy) analiza la crisis actual, sus efectos en todos los ámbitos de la vida. “A través de la metáfora, la realidad aún es más descarnada”, afirma. Pero, a través de esa descarnada realidad, Artal persigue despertar las conciencias y transmitir la necesidad de pensar, cuestionar el estado de las cosas y, después, actuar.

¿Cómo se le ocurrió la metáfora?

Lo dijo un día mi hijo. Que Rajoy  tenía la estrategia del percebe, aferrarse y no moverse. Escribí un artículo en eldiario.es este verano, Rajoy y la estrategia del percebe, y a raíz de ahí se me ocurrió que en el mundo no había solo percebes, sino también salmones, un animal que va siempre contracorriente, que remonta hasta la cumbre desde la desembocadura del río. El percebe es la ley del mínimo esfuerzo, y el salmón el esfuerzo constante. El percebe espera que los problemas se resuelvan solos, y el salmón siempre busca cómo solucionarlos. Estamos viviendo una situación con una deriva tan peligrosa que parece un inhóspito océano, en el que sólo impera la fuerza y no la democracia. Es una metáfora que me sirve como excusa para que transmitir el mensaje de lo terrible que estamos viviendo y de cómo hay actitudes distintas que favorecen o perjudican la solución.

Pero también hay esperanza en el libro

Los salmones, a pesar de ser atacados y saber que pueden perder, siguen. Claro, que se puede solucionar el problema: no se puede seguir así. La estrategia de aguantar del percebe cuesta más esfuerzo y los resultados son peores. Acabamos de ver al Gobierno, que no va a arreglar el problema del paro ni ningún otro. La gente que cree que se arreglará la crisis aguantando sacrificios, pero habría que preguntar  a qué precio; sueñan si creen que les van a devolver lo robado.

En el libro se explica que las raíces de estas políticas económicas son profundas.

Todo nace en el consenso de Washington, tras la caída del muro de Berlín. Es una historia que por la que muchos prefieren no interesarse y que he procurado contarla con sencillez. No hay país que haya salido de la crisis por esos métodos. Si acaso Letonia, que ha mejorado alguna cifra económica a costa de que sus ciudadanos sean muchísimos más pobres y sus ciudadanos hayan emigrado. Mira lo que está pasando con los alevines españoles: la mitad de los jóvenes no tiene trabajo. Pero es que el 27% de los españoles está en paro. Lo asombroso es que aquí no se reacciona. Por este camino no hay solución. Pero todo viene del consenso de Washington y de políticas que ya habían ejecutado Thatcher y Reagan: reducir el gasto público, social, sanidad, educación… Esta gente son auténticos depredadores, aunque haya tanto percebe con pocas luces llevando las riendas. Saben lo que es que pocos vivan bien a costa del grueso de la población.

Y usted lamenta que a veces no haya más solución que emigrar.

Es que somos más pobres que otros países. Hay que llevar dinero, hacer amigos… Hay que ir a una zona totalmente extraña. Emigrar es muy difícil. España va a quedar como un balneario para los europeos y aderezado con esas apuestas del PP: casinos y ocio. Las nuevas generaciones han sido mimadas en exceso por lo mal que lo pasaron los antepasados. No están preparados por la precariedad, y ahora, con la crisis, siguen sin enterarse.

Sin embargo, en el libro se cuenta que el 15M evidenció que había descontento y ganas de cambiar muchas cosas

Aparecieron todos los salmones de España. Sí, está el germen, pero la gente no sabe cómo solucionarlo, y las consecuencias de aguantar son peores. El 15M fue mucho más que un hartazgo de la gente. Yo espero que se reaccione, y con este libro intento que la gente reconozca su situación y sus enemigos, sus posibilidades y su potencial. Para ello, la sociedad tiene que marcar unas pautas, cambiar la ley electoral porque con esta no vamos a ningún lado: potencia el bipartidismo y que todo siga igual. Hay mucha gente que le da mucho vértigo pensar que la política tiene que cambiar. Pero es así, tiene que regenerarse. Los políticos no nos necesitan, con que tengan un porcentaje mayor que el segundo, ya les vale. Y solo hablan para su público. Hay gente cuyo voto va a la basura, no puedes tirar tu voto a la basura.

Uno de los asuntos que más preocupan ahora son los casos de corrupción.

Le dedico un espacio muy amplio. Mientras no se erradique, no saldremos de esta. Es una de las características del pueblo español, junto con los toros y la familia. Hemos sido pioneros de muchos avances políticos que otros países siguieron después, incluso desde los reinos medievales y pasando por el motín de Esquilache, señalado como uno de los precursores de la Revolución Francesa. Pero aquí las éltites y la masa social eran muy incultas. El gran problema de España es la falta de educación y la corrupción. Van unidas. Y el proyecto del ministro José Ignacio Wert es educación en el percebismo: se arrincona la filosofía, cuando es el mecanismo básico para el pensamiento lógico.

Además, en el libro se documentan con detalle los efectos de la crisis.

Lo básico es conocer la realidad, para posteriormente llegar al último capítulo donde reivindico el gozo de pensar. A menudo cogemos las ideas como si estuvieran precocinadas, las metemos en el microondas y las engullimos. Los medios de comunicación tienen mucha culpa en lo que nos pasa.

Una situación crítica que tampoco es igual para el hombre y la mujer

Nos educan de una forma distinta y la sociedad nos condiciona a unos y a otros. La mujer está educada para ser percebe, para guardar la piña. Y eso del colchón familiar sólo pasa en los países subdesarrollados. ¿Después de la Segunda Guerra Mundial se podía crear el Estado del Bienestar y ahora no se puede mantener? Esto es un timo. Hay gente que es percebe y su objetivo solo es aguantar hasta que pase la tormenta. Falta mucho coraje. El percebe solo piensa en su bien. Lo peor que puede pasar a un país es tener a un percebe al mando del Gobierno. No hará nada. Es desolador. No sufre como sufre la gente.

Pero hay mucho temor en la sociedad.

Me preocupan las reacciones ante el miedo. Cuando uno cree que el problema lo ocasionan fuera y que fuera lo tienen que resolver, está perdido. Es una reacción que provoca el miedo. Hay mucho miedo, pero, ¿qué más se puede perder? El percebe no se da cuenta de que puede llegar un depredador de su misma especie, de otra especie, o incluso un percebeiro. La sociedad tiene que reaccionar, tomar su papel y conseguir que el percebe reflexione que por ese camino no se va.

*Raúl del Pozo también habla del libro y de la metáfora en su columna: Percebes y salmones.  Y resaltando ideas que me gustan especialmente del contenido. Así concluye su artículo:

“La primera vez que fui a un comedor social sentí tanta vergüenza que tuve que desaparecer, le cuentan a Rosa María Artal. «Muchos preferían morir de hambre antes de pasar vergüenza». Ya dijo Valle-Inclán que sólo creía en las ideas que se podían dibujar. Artal ha publicado Salmones contra percebes, un análisis lúcido de los días peligrosos que vivimos, donde las metáforas son dibujos vivos.

La reportera de TV explica que hay dos formas de afrontar la catástrofe: luchando contra corriente como un salón o quedarse amarrado a la roca. El salmón levanta la cabeza y aguanta la mirada; los percebes, la masa, la audiencia, adoran a los ídolos de la mayoría, aplauden en el plató cuando el animador lo sugiere ante un político de su agrado aunque diga una cosa y la contraria. El salmón huye de la rutina, le espantan los tópicos, es más creativo, más osado.

«La mayoría de los políticos utiliza la estrategia del percebe». En esta irónica metáfora, la nueva fábula de la cigarra y la hormiga con cierto moralismo de izquierdas, dice la autora que entre los periodistas prolifera el espíritu salmón porque siempre andan hurgando en la grava y buscando en las cloacas”.

 

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La crisis es una diosa

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Rajoy “compareciendo” de nuevo hoy ante los periodistas

La crisis es la diosa de la nueva religión del dinero. En España la curia presidida por Mariano Rajoy –el que aparece, subliminal, impartiendo doctrina desde un monitor de plasma- tiene entre sus principales oficiantes a Cristóbal Montoro. Como un duendecillo –que se note poco pero crispe-, irrumpe de cuando en cuando con los mensajes a transmitir por el conciliábulo de sumos sacerdotes. Ahora toca decir que “2013 es el último año de la crisis”. La hoja pastoral lo difunde.

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La crisis ha exigido sacrificios. Humanos. Como debe ser. Ha reclamado, por tanto, la sanidad pública para repartir sus beneficios económicos entre los miembros cualificados de la secta. Cada enfermo o muerto ofrecido en el altar al culto, calma las iras de la deidad. La vivienda también, para arrojar a la intemperie a los sobrantes. La educación, que permite más devotos sin preguntas. El empleo y lo que paga. Los servicios, las tiendas, los coches, la calefacción, la luz. La dignidad de muchos, el futuro de casi todos. La crisis es voraz, insaciable.

No es el último año de la crisis. La crisis reina, manda, impera.

Proliferan las bacanales en el ocaso de la civilización. Compran, comen, beben, cantan, bailan, se desmadran en orgías sexuales. Piden sangre sin parar. Vírgenes de ética secundan.

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Por primera vez en la historia las víctimas, en lugar de huir o esconderse,  se entregan apenas sin protestar. La crisis se acaba, dicen. Con ellos, acaba. Con todos, por su culpa.

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Y ahora vamos a financiar la ludopatía o…

Son muchas las novedades del día. Del signo habitual. Otro ex consejero de sanidad de Madrid trabajando para el mismo hospital cuyos servicios privatizados adjudicó él sin ir más lejos. Manuel Lamela, quien iniciara las políticas de abandono de la sanidad pública de Esperanza Aguirre. El actual, Javier Fernández-Lasquetty, tan empecinado en las privatizaciones como el presidente Ignacio González que nos dejaron en herencia, le apoya. Y, por supuesto, la Ministra de Sanidad –dice su título-, Ana Mato,  que ni ve “jaguars” en su garaje, ni confeti en las fiestas de sus niños, ni maldad alguna en lo que llamaremos en plan fino y aséptico “puertas giratorias”.

El PP -dice también- apoya a su delfín, Alberto Núñez-Feijóo, fotografiado en 1995 con un narcotraficante, a torso gentil y de viaje por esos mundos, cuando ya Garzón lo había imputado en la operación Nécora y Galicia entera sabía de sus actividades. Y digo “dice” porque la oposición sabía de esas fotos y esa entrañable amistad, pero la cosa surge ahora que Cospedal, Soraya Sáenz de Santamaría y Aguirre pugnan por suceder a nuestro plasmado presidente. Sí, Rajoy, se dispone a “comparecer” para algo, otra vez a través de un monitor, y, probablemente, incluso volverán a ir verlo periodistas.

Anda Bárcenas con sus millones arriba y abajo. Urdangarín con sus emails inoportunos. La delegada del gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, insistiendo en lo malos que son los de la PAH. Y es que los escraches resultan muy molestos a los tocados por la unción divina de un cargo político.

En marzo se creó empleo sin embargo y los ávidos de esperanza -fundamentalmente si votaron al PP- creen ver signos alentadores. No lo son. Subió en el sector servicios porque desde 2008 no caía la Semana Santa en Marzo y en cambio los contratos han vuelto a estamparse.

Y así, en somero repaso, veo que la tasa de ahorro de los hogares está en su nivel más bajo desde 2000. Baja 2,8 puntos, hasta el 8,2% y casi asombra que no lo haya hecho más. El consumo de gasolina y gasóleo ha caído un 12,3% en febrero. También la demanda de gas natural y buen fresco ha hecho. O que, a pesar de la millonada de dinero público que han recibido los bancos, no ha revertido en créditos. De hecho la caída del crédito a las empresas y los hogares se acelera en febrero. O que aumenta el número de divorcios. La crisis real no ayuda a la convivencia.

Con todo esto, no dejan de ser apasionantes las novedades que trae la campaña del IRPF que se inicia. Van a recaudar más y devolver menos debido a la brutal subida de este impuesto que nos perpetró Rajoy. Pero lo mejor de todo es que el gobierno autoriza a deducir las pérdidas del juego. Sí, en bingos, casinos y máquinas recreativas. Impuestos que no les cobran a quienes han elegido apostar su dinero, pero pagamos entre todos. Financiar la ludopatía. Porque imagino que para, además del ahorrillo, lavar dinero negro -más dinero negro- no servirá ¿Verdad?

Me han mandado unos pendientes o gemelos muy fashion. La foto. Creo que es el mejor final para este artículo.  ”Muchas veces -me dice Javier en su envío-, son los pequeños detalles los que nos distinguen”.

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Europa, la mayor crisis social de la década

Bruselas acaba de hacer público un balance que demuestra las consecuencias que para la sociedad está acarreando la caótica política de la Unión Europea. Habla de “situación crítica”, de “consecuencias graves” o de hitos de desigualdad y pobreza jamás alcanzados en anteriores crisis.

Menos empleo y más paro. Peores condiciones de vida para la población tras el aumento de impuestos y los recortes de los presupuestos públicos. Ese es el diagnóstico para toda la UE del «Estudio Trimestral sobre el Empleo y la Situación Social en la UE» de la Comisión Europea.

El desempleo ha seguido aumentando en enero de 2013 hasta alcanzar los 26,2 millones en toda la UE y los 19 millones en la zona del euro, es decir, el 10,8 % y el 11,9 %, respectivamente, de la población activa. No hay precedentes de unas diferencias tan grandes entre el sur o la periferia y el norte de la zona euro, que en 2012 alcanzaron los 10 puntos porcentuales.

Nunca ha habido tantos jóvenes desempleados o inactivos. El desempleo juvenil no sólo ha alcanzado un nuevo máximo en todos los Estados miembros de la UE (en enero de 2013 estaban desempleados el 23,6 % de los jóvenes activos), sino que, además, los períodos de desempleo tienden a ser mucho más largos entre los jóvenes. Durante el tercer trimestre de 2012 llevaban desempleados más de un año el 7,1 % de los jóvenes activos frente al 6,3 % del año anterior. Esta tendencia entraña el grave riesgo de que los jóvenes se desentiendan del mercado laboral y de la sociedad en su conjunto. El número cada vez mayor de jóvenes menores de 25 años sin estudios, trabajo ni formación asciende actualmente a unos 8 millones y ello es motivo de gran preocupación”.

En el cuarto trimestre de 2012, por otro lado, el PIB de la UE se contrajo un 0,5 %, la mayor caída desde principios de 2009.

Los cambios introducidos en los regímenes fiscales y en las prestaciones sociales y los recortes realizados en el sector público, sigue explicando el Estudio,  han generado importantes caídas del nivel de renta real de las economías domésticas y, especialmente, del nivel de vida de las rentas más bajas. Los recortes del gasto y el aumento de fiscalidad están influyendo de muy distinta manera en las rentas altas y en las bajas. El porcentaje de población de la UE que está pasando dificultades económicas está muy por encima de los niveles jamás observados durante la última década y ya afecta a más de una de cada cuatro economías domésticas con un bajo nivel de renta.

La reducción del gasto social es mucho mayor que la que se ha producido en anteriores recesiones, dice el Estudio, añadiendo con gran empecinamiento en el error: “lo que demuestra la excepcional necesidad de llevar a cabo un saneamiento de las cuentas públicas mientras dure la crisis del euro”. En numerosos Estados miembros la caída del gasto social, añade, ha neutralizado la función de estabilizador económico que tienen los sistemas de protección social y “es posible que ello haya contribuido a agravar la recesión, al menos a corto plazo”, concluye imbuido de ese “optimismo” de la actual UE que suelen luego contradecir los hechos. No es imaginable que quien, a sabiendas, ha empobrecido de tal forma a la población, se decida a devolver lo rapiñado.

Nos esperan las mismas políticas, los mismos errores, con su carga acumulativa. La mayor crisis social de la década. De esta década ¿cuántas más quedan por este camino?

Cuando pase la crisis

Rajoy ve signos de recuperación. Draghi, señales positivas porque las reformas están “en el buen camino”. Rajoy se felicita por su propia labor y afirma que “la reforma laboral deja ver ya su efecto en la economía”. El presidente del Banco Central Europeo alaba las medidas del colega y nos dice: “tendrán que reconocer el enorme progreso realizado por España”. Mientras nos recuperamos del espasmo de escuchar eso sin anestesia, nos damos cuenta de que nosotros vivimos en un país diferente al que vive Rajoy y contempla Draghi. La mayoría solo vemos 6 millones de parados, 400.000 desahuciados, alzas de precios, merma de nuestras condiciones de vida y derechos, y las víctimas que ya está dejando esta recuperación tan estupenda. Un futuro muy negro por las “reformas” que –dicen los que mandan- es necesario realizar todavía. Un “plan creíble” define el italiano; ‘el afán reformista ni se distrae, ni flaquea, ni se agota”, precisa el gallego.

Hasta personas críticas con las políticas que siguen el PP y la UE dicen alguna vez: “Cuando pase la crisis”… Temen –más bien, esperan- que eso suceda a tiempo para que Rajoy revalide su cargo en las próximas elecciones. Es una característica humana soñar –aunque sea sin fundamento- en que el dolor y la penuria tienen un final… positivo. Creer – tener por cierto lo que no está comprobado ni demostrado- que las cosas cambian porque sí, sin intervención que enderece el rumbo erróneo. “Siempre ha sido así, todo termina por arreglarse”. Sí, aún recordarían los ciudadanos del final de la Edad Media cómo sus lejanos antepasados de diez siglos antes esbozaron el mismo comentario que se transmitió de generación en generación.

El PP intenta con fruición pasar la página de los múltiples escándalos de corrupción. Su ejército de altos cargos y voceros mediáticos han logrado sembrar dudas. Y muchos ciudadanos “ecuánimes” están más atentos al “todos lo hacen” y “solo son indicios y no pruebas hasta que decida la justicia”, que a las mil y una fumarolas que se escapan de una raíz podrida ( presuntamente) que bulle en magma bajo los pies de todos. Así que toca sacar la zanahoria otra vez: la crisis se está terminando.

En el improbable caso de que así fuera a la vista de los datos (el BBVA acaba de “mejorar” las previsiones para 2013 y nos da un -1,1%) ¿Cómo saldríamos los ciudadanos de la crisis? Bien claro dicen Rajoy y Draghi que una de las causas es que hemos ganado competitividad, al rebajar los costes laborales. En el país de los salarios más bajos de la UE 15 (junto a Portugal) se ha practicado una seria poda a los sueldos. Y además echamos a los jóvenes para que se busquen la vida fuera de España y bajen las cifras del paro. Pero hay mucho margen para lograr más “competitividad”. Ahí tenemos las fábricas de APPLE en China –y muchas otras en muchos otros países- con semanas de 60 horas laborales por 220 euros al mes y empleo de niños. Pagándose ellos el dormitorio hacinado y la comida.¿No tenemos en España un gran margen para lograr esa “competitividad”?

Se reactivará el crédito, aseguran. Dice Draghi que España es el mayor receptor de fondos del BCE del que se lleva el 30% del total (ése que nos cobran a los ciudadanos en dinero o en especie). Y que como los bancos tiene “crédito ilimitado” al “precio oficial”, ya pronto empezarán a surtir a empresas pequeñas y ciudadanos. El precio oficial es el 1%, ellos lo prestan a no menos del 5%, incluso a los Estados. Pero hay unos fondos y una deuda pública que aporta grandes rentabilidades si se quiere especular. Y, de momento, ahí estamos. ¿Por qué van a cambiar? ¿Por su demostrado altruismo? ¿Por su patriotismo acreditado quizás?

Ahora bien ¿quién consumirá? Parados precarios, empleados y pensionistas devaluados, ciudadanos todos ahogados por la brutal elevación del coste de la vida ¿Cómo habrá crecimiento si cada segundo somos más pobres? Las empresas se vuelcan en exportar a otros países, a nosotros ya no nos toca. Obama anuncia que va a reactivar el sector público en EEUU para crecer, nuestros jefes se espantan.

Aquí andamos en “el buen camino”: mermar las condiciones de vida de la población en general en vistas a enriquecer más al selecto grupo para quien se gobierna. Y hacer pagar mucho más por menores servicios, como vengo diciendo y demuestran los hechos. Ni un solo país se ha recuperado con las recetas neoliberales, no lo han hecho quienes cuentan: los ciudadanos que son ahora mucho más pobres. Grecia, Portugal, Irlanda, Letonia…

Existe otro camino más. Islandia nos da una lección. Crece más que ninguno en Europa. Y ha logrado que la justicia falle a su favor y pagar a su criterio todo el daño que hicieron sus bancos. No pagar a ingleses y holandeses que buscaron rentabilidades desmesuradas sin mirar más, hasta que no vendan los activos del principal banco causante del desastre. Dos diferencias fundamentales nos separan. Allí es mayoría una ciudadanía real no lastrada por siglos de incultura y mojigatería. Aquí lo es la masa ameba, aunque estemos viendo una minoría crecientes de gran arrojo. Y otra fundamental: al ser poca población están mucho mejor comunicados para compartir información.

Hay quien cree al PP y a sus homólogos europeos. Hay quien cree que habrá una recuperación y que el Estado del Bienestar volverá con su lluvia de jamones de jabugo y langostas y largas vacaciones en la playa. O al menos con lo que había. ¿Qué más datos necesitan para ver lo que muestra, fehaciente, la realidad?

Cuando pase la crisis, si pasa, no pasará para ti.

*Publicado en eldiario.es

 

The Great Spanish Crash (BBC)

Visto con calma -solo lo había visionado a trozos- me parece fundamentalmente un reportaje flojo. Los abrumadores datos de España brindan buenos momentos informativos, desde luego, pero en conjunto el periodista “ha comprado” -o es la suya- la argumentación neoliberal sin faltar un detalle. Baste decir que utiliza de hilo conductor prioritario a Pedro Schwartz, mientras coloca un par de frases a José Luis Sampedro.

En general ha olido algunas causas de la crisis española, pero -al no situarlas en el contexto completo y real- parece que o no se ha enterado de la mitad o lo ha trabajado poco. Nada de la culpa inicial de los bancos, de la usura de los “mercados”, de la deuda especulativa, de la UE…. He echado de menos a Jordi Évole en Salvados o La Sexta Columna, ya veis, ¡qué diferencia! Y desde luego al antigo Informe Semanal o En portada.

La ley del Suelo de Aznar/Rato (causa de la burbuja) tan bien pensada.. que salió mal por casualidad, vaya por dios.  Y ese peso que da a las Cajas en la crisis que es fuerte pero no el principal.

Ya no le ha faltado al británico más que el flamenco continuo como banda sonora.

Federico Trillo, nuestro insigne embajador en el Reino Unido, ha protestado por lo que considera sensacionalismo del reportaje. Una hora de BBC es de mucho impacto. En las verdades del barquero el periodista se ha quedado corto, salvando además a Mariano Rajoy  a quien no carga otra culpa que la austeridad, necesaria -dice Almunia-,  prácticamente “heredada”. Yo protestaría por su menor calidad respecto a lo que se espera de la BBC.

¿Qué pensáis vosotros?

Otoño… negro como el fondo de un pozo ¿O no?

Comienza curso con las peores perspectivas posibles. De no cambiar el rumbo de las decisiones políticas, porque soluciones diferentes las hay. Desde el 1 de Septiembre nos hemos visto más empobrecidos por las medidas decretadas que han entrado en vigor. Se cumple a rajatabla la tendencia que ya he apuntado en otras ocasiones: cada vez pagamos más por menos.

Es decir, más de 900.000 personas -inmigrantes y españoles- se han quedado sin sanidad gratuita. 417  medicamentos de uso habitual salen desde ahora del Sistema Nacional de Salud, lo que se añade al re-pago en las farmacias. El IVA ha registrado la mayor subida de la historia. Y dice Rajoy - en el mismo pueblo gallego en el que año pasado aseguró que no subiría el IVA- que es “porque no hay otro remedio para pagar los servicios sociales”. Casualmente, solo se puede recortar de ahí. Se puebla Internet con los vídeos en los que Rajoy aseguraba que el IVA es “el sablazo del mal gobernante”. O Soraya Sáenz de Santamaría  –cuando lo elevó, menos, Zapatero- planteando -con la misma convicción y firmeza que cuando sentencia lo contrario- que sería “la puntilla para las clases medias.” Tenían razón entonces, es así. “Las mentiras tienen las patas muy cortas”, como decía Esperanza Aguirre.

Lo ha ordenado “Bruselas” en realidad, lo mismo que el BCE, el FMI, a cambio del dinero que nos da para rescatar a los bancos.  A los neoliberales solo les interesa que paguemos a los especuladores. Zapatero era responsable por sí mismo cuando empezó a seguir estos mandatos, Rajoy no tiene culpa alguna: la cosa viene desde fuera.

Pero, además de las involuciones ideológicas, del cambio de modelo social en el que se ha aplicado como nadie el Gobierno del PP, tenemos los resultados de las políticas económicas. Estamos en recesión, a punto de un segundo rescate (esta vez para el país entero que obligará a más recortes y más dinero y derechos a exprimir de nuestros bolsillos y de nuestras vidas), las cifras de paro han subido en verano lo que no ocurría nunca y lo harán mucho más en otoño. Es la consecuencia lógica de la reforma laboral.

Dice Rajoy que han gobernado mucho y bien. Jalea sus desastrosos decretos. Pero lo cierto es que también en cuanto a la gestión su labor ha sido nefasta: el déficit del Estado supera en los 7 primeros meses del año, el objetivo propuesto para todo 2012. 4,62% del PIB frente al 4,5 que Europa amplió desde el 3,5%. Ha gastado 48.000 millones más de lo previsto, que es una cuarta parte más que en el mismo tramo del año anterior. Si con todos los recortes y subidas de precios, se han ventilado todo el presupuesto en 7 meses ¿qué más van a necesitar para llegar a fin de año sin sacar de las arcas un solo euro? Rescate, a pagar por la sociedad en general, no nos regalan el dinero, es un crédito. Y más recesión. Y… la cadena interminable que lleva a Grecia.

España hoy, el gobierno de Rajoy, no genera confianza. La salida de capitales en el primer semestre de este año ha sido de 219.817 millones de euros. En el mismo periodo de 2011, entraron 22.457.

Europa en su conjunto no genera confianza porque se han empeñado en una política de huída hacia delante que sin embargo está enriqueciendo “a sus chicos”, como cuenta Juan G. Olivares en el caso de España. Categórico el dato que daba en twitter el economista José Carlos Diez: “En mayo 2010, cuando Europa apostó por austeridad compulsiva, la producción industrial de la Eurozona crecía 12% ahora cae 2%”.

Y, en estas condiciones, sale Rajoy de ese planeta en el que parece vivir y habla en Galicia para apoyar a su candidato (y anunciar, a este fin, que el AVE que inició el PSOE llegará ¡¡¡en 2018!!!), y concede una entrevista a ABC (que reproducen 3 periódicos conservadores europeos: Corriere, Le journal de Dimache y Bild) y en cambio niega una presumiblemente no complaciente al director del prestigioso diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung, según ha sabido Sol Gállego-Díaz.

¿Y qué dice Rajoy? Que “cumplir con su deber le llevará a ganar las próximas elecciones” (no solamente piensa quedarse ahora tras su estrepitoso fracaso sino añadirle cuatro años más) Que “en Junio de 2013 ya empezaremos a recuperarnos”. Palabra de Rajoy tan cierta como las anteriores. O que, como comentaba al principio, ”no hay otro remedio” que subir el IVA (cuando sí lo hay por Sí hay dinero… que no quiere tocar). O estos balones fuera: “Yo no tengo varitas mágicas y nunca prometí milagros. Saldremos de ésta con esfuerzo, perseverancia y fe en nosotros mismos”. ¿Habéis probado a meter cerezas, melocotones, o tomates podridos en un cesto lleno de estos vegetales sanos? Pues eso pasaría, pasa, con nuestro “esfuerzo” entregado a Rajoy y su equipo.

A Rajoy apenas parecen pasarle mentira sus mentiras, sus políticas que nos llevan a la ruina, ni siquiera su falta de tacto. Porque se ha apresurado a dar otros 4.500 millones de euros más -en contra de la opinión de Bruselas - a Bankia, el mismo día que sube el IVA, y se ponen en marcha los medicamentazos o la exclusión de seres humanos de la sanidad.  ¿Cómo se estima en tan poco tanta gente que aún no relaciona conceptos? ¿Y cómo sigue creyendo que se arreglará algo por este camino? ¿No bastan los hechos y las mentiras reiteradas?

Y entretanto siguen deslizándose peligrosas inducciones de conceptos: “Acoso al Estado“, por ejemplo. El gobierno no es el Estado. El Estado es una organización social compuesta por muchas Instituciones y personas. España no es el PP. Y las protestas contra el gobierno son absolutamente lógicas y legítimas.

No, el otoño no es negro. No puede tener más matices y colores. Sólo hay que quitarle el manto de inmundicia que lo impregna, antes de que lo corroa, si aún estamos a tiempo.

Parque de la Fuente del Berro. Madrid. Desde una ventana de RTVE. 2008.

En nombre de la mayoría absoluta

El PP está llevando a cabo con inusitada presteza lo que parece un cambio del modelo de Estado en España. Se apoya en la mayoría absoluta que otorgaron a Mariano Rajoy 10.830.693 ciudadanos, el 30,37% del electorado. Conviene recordar que con más porcentaje y más votos, Zapatero no la consiguió en los dos anteriores comicios.

No cabe poner en entredicho la legalidad del Gobierno del PP de acuerdo con nuestras leyes electorales, pero sí preguntarse –a la vista de sus actuaciones– si no está aplicando una mayoría “absolutista” para obtener los fines que persigue. De entrada elude a casi el 70% del electorado que no apostó por Mariano Rajoy. Tampoco da la impresión de pensar en cuántos ciudadanos se inclinaron por él creyendo –en el más estricto sentido de la palabra– que solucionaría la crisis. Lo más grave sin embargo es la torsión del propio concepto de democracia, no solo en actitudes, sino en leyes que se han puesto en vigor. 

Un Gobierno democrático ha de atenerse a normas y convenios de mayor rango que los resultados electorales. Para empezar, España es “un Estado social y democrático de Derecho”, según consagra el Artículo 1º de la Constitución. Social, no mercantil. Y por tanto asegura una serie de derechos a los ciudadanos.

El derecho a la sanidad, por ejemplo. Está recogido en la Constitución española, en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y está declarado desde 2010 por la ONU –de la que formamos parte– “Derecho Humano esencial”. Pues desde este 1 de septiembre, el PP deja sin sanidad pública gratuita a más de 150.000 emigrantes y numerosos españoles que no cumplen los requisitos de una salud pagada en virtud de contratos de trabajo.

La reforma laboral tampoco parece ajustarse escrupulosamente a varios artículos constitucionales: el derecho al trabajo (artículo 35), el derecho a la negociación colectiva (artículo 37) o el derecho a la libertad sindical (artículo 28). El Gobierno –y su prensa afín– atacan en particular a los sindicatos.

Por muchos que sean sus errores, su labor también está avalada por la Declaración Universal de los Derechos Humanos en su artículo 23.4: “Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses”. En este sentido, que hayan dejado de ser vinculantes los convenios laborales en las negociaciones colectivas sitúa al trabajador en la indefensión ante el empresario. Agravada de día en día en el país que ostenta el récord de desempleo del mundo desarrollado.

Estamos viendo cercenado el derecho a la justicia con las leyes de Gallardón –que prácticamente reservan los recursos a las sentencias a los más ricos y que han sido protestadas por el propio poder judicial– o la supresión o restricción de los turnos de guardia de oficio en algunas comunidades autónomas. Asistimos atónitos a presiones gubernamentales para adoptar determinada postura como ocurrió para intentar salvar a Dívar. La separación de poderes es consustancial a la democracia.

Sería prolijo para un artículo enumerar lo que no es sino una actitud. ¿La que expresó en el Congreso de los Diputados el exabrupto de la popular Andrea Fabra? Recortes e incrementos nada inocentes. Copagos, merma de la ayuda a la dependencia y al desempleo, dificultad de acceso a la cultura como si ese valor esencial fuera accesorio, colegios segregados por sexo, discriminación de los alumnos en los comedores según su poder adquisitivo, pavor a las tecnologías de la información en los textos escolares, el aborto, la mujer tutelada de nuevo, la  familia, la autoridad frente al diálogo… una vuelta al pasado, en definitiva, con fuertes tintes del capitalismo salvaje al uso. Un cambio del modelo social.

El flagrante asalto a las radiotelevisiones públicas que han vuelto a ser “de partido” y con destituciones arbitrarias debidas a la inquina personal de dirigentes del PP, como ha ocurrido con Ana Pastor en TVE. O el de Javier Gállego y su Carne Cruda de Radio 3 (RNE) por ser crítico, libre y brillante como pocos.

Con una gestión económica nefasta hasta límites que ni los más críticos y conocedores de datos podían anticipar, con un país a las puertas de un segundo rescate, en el que todas las cifras económicas se desmoronan y pierden los ciudadanos calidad de vida y derechos en cascada, el PP se desliza por terrenos peligrosos en el modelo de Estado en el que está empecinado.

Y, además, la agenda del presidente como secreto inviolable. Comparecencias parlamentarias –de Rajoy y de todo su equipo– que son sistemáticamente rechazadas por la mayoría absoluta. O la ausencia de auténticas entrevistas periodísticas y ruedas de prensa.

Hemos visto inducir conceptos perversamente erróneos que no parecen basados solo en la ignorancia, al asegurar varios miembros del partido gobernante que “la soberanía popular reside en el Parlamento”, según atestigua el vídeo, por ejemplo, de la ministra Fátima Báñez. Es en el pueblo donde reside, y las Cortes la representan.

Un Gobierno ha de gobernar, pero ¿hasta dónde llegan las prerrogativas de su mayoría absoluta? Si decidiera –que de ningún modo es el caso– abolir la propiedad privada, ¿sería legítimo también? Pues muchas acciones en la línea ideológica del PP asisten al mismo contrasentido.

El ensañamiento con los funcionarios del sector público por ejemplo, está destinado tan solo a privatizar servicios esenciales de este… Estado social que costeamos con nuestros impuestos, en beneficio de unos pocos.

¿Todo vale con las mayorías absolutas? Terribles ejemplos del pasado hacen temer que no. La relajación actual de los valores democráticos o la prioridad del pago a la especulación sobre las necesidades de los ciudadanos dibujan inquietantes escenarios. También se decidió la inclusión de esa prelación en la Carta Magna, sin más trámite, por la mayoría de PSOE y PP, en este caso juntos.

Es la inacción de la sociedad la que posibilita estas conductas desviadas de las que se convierte en cómplice. No basta con acudir a las urnas. Cuando creemos en fundamentos básicos de nuestra convivencia, como es el valor democrático del voto, hay que pensar en sus condicionantes. Nadie como José Luis Sampedro definió mejor lo que nos ocurre, yendo a las auténticas causas de la situación que nos está llevando al abismo:

¿Democracia? Es verdad que el pueblo vota y eso sirve para etiquetar el sistema, falsamente, como democrático, pero la mayoría acude a las urnas o se abstiene sin la previa información objetiva y la consiguiente reflexión crítica, propia de todo verdadero ciudadano movido por el interés común. (…)  Se confunde a la gente ofreciéndole libertad de expresión al tiempo que se le escamotea la libertad de pensamiento”.

Vivimos tiempos muy duros que pueden llevar a perversiones indeseables. Leyes y factores por modificar, de forma apremiante ante el cariz de los acontecimientos. Pero cuando se ha incumplido el programa y las promesas electorales, cuando la palabra de Rajoy (y de su equipo) es papel mojado tras la lluvia de los hechos caída sobre él, y cuando asistimos al cambio de un modelo de Estado, lo mínimo que se le puede pedir a un partido democrático es que coteje en las urnas si ésa es la voluntad de la mayoría real y convenientemente informada. Nuevas elecciones. ¿Con este panorama político? Esa es ya otra historia que también habrá que contar.

*Publicado en Zona Crítica. eldiario.es

Devuélvannos nuestra vida

A unos más, a otros menos, pero a la mayoría de los españoles nos ha cambiado la vida en estos cuatro años oficiales de crisis y con una insoportable aceleración en la debacle durante los últimos meses.

La UE envía ya comida a España para paliar el hambre de los más necesitados. No ocupó grandes titulares la noticia de que este año se invertían a este fin 80 millones de euros. Un auténtico escarnio ético en uno de los principales países de Europa.

Cada vez se ve más gente en las ciudades pidiendo para comer. En Internet ha tenido gran audiencia el, dramático y hermoso, relato de un hombre en su blog que comienza así:

La semana pasada tocaron a la puerta y fui para allá. Siempre echo un vistazo por la mirilla y al hacerlo he pensado que se trataba de una vecina, pero al abrir la puerta he encontrado delante a una señora que rozaría los 70 años, bien vestida, aseada, educada en las formas …

Resumiendo mucho, me ha dicho que agradecería mucho algo de comida, que sus hijos están en paro y que es ella quien tiene que mantenerlos con su pensión. Que no le da para alimentar a toda la familia y que ha decidido ir casa por casa tocando a las puertas y ver si de esa manera podía llegar a finales de mes porque tenía la nevera vacía (estábamos a día 20 y los pensionistas cobran el día 25)”.

Los “colchones” familiares que con tanto ahínco propicia el PP comienzan a  ser insuficientes para acoger el récord de paro del mundo desarrollado. Además de injustos y tercermundistas. Los derechos sustituidos por la benevolencia y la beneficencia.

150.000 emigrantes se quedan sin asistencia sanitaria desde el sábado, a no ser que la paguen a “precio de mercado”. Y también españoles. El periodista Antonio Maestre -de quien enlazaba ayer mismo un trabajo magnífico de investigación- se ha quedado sin tarjeta sanitaria, al estar ahora en el paro, a pesar de que ha trabajado desde los 16 años.

Amigos míos, enfermeras, profesores, funcionarios de la Administración, han visto reducido de forma drástica su nivel de vida. Víctimas del mayor ensañamiento de los gobiernos del PP (destinado a acabar con el sector público), no llegan a los compromisos contraídos al haber contado con unos ingresos que, sin más, se han visto mermados.

Con las subidas de impuestos y los re-pagos la mayoría de la sociedad se ve afectada y tiembla y guarda si puede porque se presume que llegarán tiempos aún peores. Lo harán con seguridad si no cambian las políticas que se están llevando a cabo.

Toda la responsabilidad por el mal que nos aqueja, es vivir en una sociedad en la que una minoría decisiva ha votado a políticos plegados a los poderes financieros -causantes de todo el problema-. Y que, en el caso español, no eligen como prioridad el bienestar de la sociedad a la que representan, porque comparten esa religión ideológica en la que todo está basado en el lucro de unos pocos.

Mientras crece en España el sector del lujo (un 25%) algunos políticos tienen la osadía de presentarse a hablar de mermas, incluso de los derechos humanos, sonriente y con la piel casi abrasada por el sol de unas sabrosas vacaciones. 

Ana Mato y los consejeros de sanidad del PP

No causamos la crisis… y la pagamos. Muy duramente. El daño ocasionado por esos políticos y sus electores nos afecta a todos.

Alguien tendrá que afrontar el hecho. Así no podemos seguir. Tienen que devolvernos nuestras vidas. No fuimos nosotros, fueron otros los que nos han traído la ruína y la incertidumbre.

Me desperté en una noche silenciosa, no escuché ni un ruído, los maletines saltaban en la oscuridad, y trajeron la ruina a mi ciudad“, canta Springsteen, anunciado lo obvio: que siguen aquí y… volverán a continuar sus tropelías.

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