España dispone de caspa para usar y exportar

El escritor Mario Vargas Llosa activo opositor a la consulta que calificó de ataque a la democracia incluso en The York Times

El escritor Mario Vargas Llosa activo opositor a la consulta que calificó de ataque a la democracia incluso en The York Times

Despertar al día y a la semana con Ana Botella en plena charla con la Virgen de la Almudena, rogándole nos brinde “la fortaleza necesaria para superar cualquier amenaza a la libertad y unidad de nuestro país”, marca. Apolíticosvarios andan también muy preocupado con Catalunya y entre sus pesadillas a odiar se encuentra el presidente Artur Mas. De cuanto sucede en España, solo hablan de eso. “Va contra la ley”, argumentan. Irrefutable. La ley es lo primero, sobre todo en este país que la respeta con fruición.

Un pueblo al que se ha usado y manipulado en sus sentimientos desde distintos flancos, se expresa. Con cortapisas. Tantas que desvirtúan cualquier resultado. ¿Qué esperaba Rajoy que ocurriera el 9N? ¿Tenía algún plan posterior? ¿Disponen de él la caterva de exaltados que piden soluciones drásticas? Escuchar mentar al 23F al representante de UPyD, el partido transgénico -el que marcó la senda de los partidos transgénicos, con más precisión- vuelve a situarnos en nuestra realidad. La que corrobora ver a un Nobel de Literatura, originario del Barrio de Miraflores de Lima, como un alma errante tratando de impedir que los catalanes opinen en una urna. España dispone de caspa para usar y exportar.

 Cada hecho de entidad al que nos enfrentamos, nos devuelve a nuestra idiosincrasia. Somos herederos directos de aquella España medieval y conquistadora que desollaba herejes para imbuirles la fe cristiana. La que sentaba al Papa –incluso corrupto- y a todas las divinidades y santos en la mesa de las decisiones sociales. Ana Botella este domingo, los condecoradores de vírgenes, las damas de la mantilla y el rosario que infieren dolor hasta a los enfermos, son de la misma ralea. Es la odiosa España –hay otra- que, sumida en el oscurantismo, considera la medida recta de todas las cosas los genitales masculinos. Y que suele demandarlos para, siempre, apoyar la violencia desde el poder.

La mirada del Cardenal Cisneros en la interpretación del actor Eusebio Poncela en la serie ISABEL de RTVE

La mirada del Cardenal Cisneros en la interpretación del actor Eusebio Poncela en la serie ISABEL de RTVE

 ¿El respeto a la ley? ¿El que tuvieron Zapatero y Rajoy cambiando la Constitución a las órdenes de los mercados neoliberales en 3 días de agosto? Quizás se refieren al que demuestra sin ir más lejos el partido en el gobierno de casi todo, el PP, con varias bandas de (presuntos) saqueadores en su seno. Por no hablar de su caja B troncal cuya existencia afirma hasta el juez, y la legión de mentirosos demostrables. Y la de los hipócritas de doble moral que rezuman en la más fértil cosecha.

 Sobre la unidad de España no debo opinar, soy muy radical en ese punto: no comprendo el amor por obligación y, si se tercia, a insultos y golpes. Y en el fondo me sobran todas las fronteras físicas, solo mantendría las que pudieran aislar la injusticia y la iniquidad. Ahora bien, que pongan el foco en la votación de Catalunya como problema fundamental de España, es perverso.

 Metidos en un lodazal de inmundicia de proporciones inauditas, no damos abasto para detener cada nueva remesa que nos lanzan desde los poderes públicos. Asuntos que deberíamos resaltar – importantes – quedan sepultados por toneladas de mugre surtidas a diario. ¿Qué menú nos ha traído el día y la semana? Indigerible una vez más. Las medidas de ahorro del gobierno con los parados, a los que, según informa en este diario Ana Requena, quieren tener un año sin cobrar antes de facilitarles la dádiva de apenas 400 euros, por 6 meses y una sola vez. El resto del tiempo que acudan al colchón familiar, a la caridad o a tapiarse el estómago. 400 euros al mes, qué dispendio, cuando alguna de sus señorías puede gastar el doble en relax durante un fin de semana en Canarias, por ejemplo.

Pasarnos a las puertas giratorias del poder. A la abogacía del Estado –ese cuerpo en ascenso meteórico desde el 20 de Noviembre de 2011-. La entidad no se persona en la investigación de la Caja B del PP porque no quiere su jefa: Marta Silvia Lapuerta –destacada miembro de la familia conservadora-. Según informa la Cadena SER, era secretaria de Sacyr en los días de la entrega –firmada- de 200.000 euros al PP de Cospedal. Casi de inmediato –por pura casualidad bien sabemos-, el contrato de la gestión de basuras con su filial en Toledo aumentó en 11 millones de euros. La deuda legítima que dicen tantos políticos responsables que tenemos que pagar sin emitir ni un reparo.

 Vivimos en una situación insostenible, por cualquier lado que lo miremos. Robo a corrupción armada, tarjetas black, cursos de formación inexistentes, EREs tapadera, descaro mayúsculo que justifica jolgorios con dinero público mientras se priva de comedores escolares a los niños, o de enfermeras. Se cercena la ciencia. O se raciona la salud y hasta la vida, no dando tratamientos a enfermedades “caras”. Posponiéndolos de continuo y seleccionando a quién le toca vivir o morir.

 Y ahí siguen. Aplicando el cilicio a la sociedad. Soberbios. Con su mirada torva capaz de las mayores injusticias. Apasionados ejecutores de la ley del embudo. Embaucadores de personas poco atentas a su papel en la vida.

 Esta caspa añeja y mohosa sepultó a lo largo de la historia cuantos movimientos innovadores se producían, muchas veces pioneros en el mundo conocido. Es tanta que pesa. Nacida de herpes o llagas, de la grasa o suciedad, no dejan de ser escamas que puede aventar un gran viento de cordura y decencia.

El catastrofismo populista y los pasteles

Luis XVI, momentos después de perder la cabeza (cuadro de Georg Heinrich Sieveking).

Luis XVI, momentos después de perder la cabeza (cuadro de Georg Heinrich Sieveking).

María Antonia Josefa Juana de Habsburgo-Lorena, más conocida como María Antonieta y a la sazón esposa del rey Luis XVI de Francia, no comprendía el enfado del pueblo por no tener pan. “Que coman pasteles” se dice que dijo. La extensa difusión de la frase aumentó el malestar de los ciudadanos, aunque no fueran sus palabras textuales. Había una larga tradición en el poder absoluto de no entender lo que ocurría bajo sus pies y, por añadidura, reaccionar con altanería.

 Así, mientras en las tertulias callejeras se comentaba “Pues va la tía y aún dice que comamos pasteles”, los periódicos de la Corte atribuían el disgusto social al catastrofismo sembrado, con muy malas artes, por un grupo radical. Utilizando el catastrofismo, precisamente, como fórmula disuasoria de cualquier cambio inconveniente a sus intereses. Estaban desolados.

 Veinte personas de la aristocracia y el comercio poseían tanto dinero como los 14 millones más pobres. Cuesta creerlo, pero así era. En más de 5 millones se cifraban las personas sin trabajo y lo que costea. 800.000 niños habían entrado en la pobreza desde el aciago día en el que, bajo la excusa de una estrategia a la que llamaron crisis, se habían emprendido “reformas”. Es decir, el eufemismo determinante para quitar de aquí y poner allá, con suma precisión, y aumentar de forma tan insolente la desigualdad.

 En poco tiempo el relativo bienestar del que disfrutaba el pueblo se había ido al traste. Habéis vivido por encima de vuestras posibilidades, les decían desde la camarilla real y sus extensiones. Por eso, establecieron recargos en farmacia o suprimieron el acceso a la sanidad a una serie de personas, encarecieron el acceso a la enseñanza universitaria, elevaron el coste de poder tener luz, fuego o calor, y de todos los servicios. La precariedad entró en la vida de muchas personas que, aunque tardaron y tragaron lo indecible, terminaron por indignarse. Los voceros de la Corte insistían: Puro catastrofismo. Suicidio programado. Manipulación de masas de manual, aprendida en lejanas tierras o en los tratados del populismo más atroz, representado por Rousseau, Voltaire y Montesquieu y sus peligrosas ideas.

 Arcones en B, nepotismo, condesas diabólicas riéndose de todos, sátiras de látigo y mantilla mintiendo por cada palabra dos veces, el príncipe de los hilillos y los cuentos chinos, el bufón de la tijera, los beatos del rosario y la muerte. Y el empobrecimiento, no llegar a fin de mes, huir, ensombrecer el futuro.

La ira de la turba se plasmó en manifestaciones. Acamparon en La Bastilla, hablando de política, economía o urbanismo. Nuestros sueños no caben en vuestras urnas, coreaban los muy rufianes con profundo afán desestabilizador. La agresividad llegaba ya a su punto culminante cuando se situaban frente a la casa de un desahuciado por el banco y la ley vigente, tratando de impedir el desalojo. ¡Sentados en el suelo!, vulgares sans-culottes, ¡Haciendo cadena humana mano junto a mano! ¿Se ha visto mayor intimidación? La Guardia, lógicamente, los freía a palos y multas para que no siguieran perturbando la paz social.

 La maquiavélica mente de los violentos ideó nuevas argucias. Distribuyeron entre las élites del país unos salvoconductos black con los que podían comprarse desde champagne o caviar, a deshabillés de seda, viajar a lugares exóticos, vivir como Luis y María Antonieta, en definitiva. Derechos de clase. Mediante una pistola en el pecho, obligaron a numerosos nobles a robar a manos llenas de las arcas del reino. Por arriba, por abajo, del derecho y del revés. Con bolsas o carros. A todo pasto. Les empujaron a ir a cacerías, en las que se enfrascaban en rituales de sangre, en el juego y el sexo, todo por sacar unas comisiones millonarias que seguían engrosando sus bolsillos.

 Los iracundos provocaron –en sutil maldad- que las dos grandes tendencias de la aristocracia se enzarzaran en las Cortes, acusándose mutuamente del descontento popular. El “y tú más”, tan imaginativo y cargante, fue obra de algún populista infiltrado.

  Los grandes maleantes que entraban por fin en las mazmorras, salían con diligencia. Tres meses y a la calle. O no llegaban a entrar fruto de desimputaciones o indultos. Esta argucia –ideada por los antisistema- fue otro de los grandes hallazgos para inducir a la gente a pensar en una justicia de doble rasero.

 Porque, en realidad, ¿De qué se quejaba el vulgo? ¿Cómo pudo prestar oídos al catastrofismo de los populistas? Lo peor fue que, en un supremo acto de inmundicia, esta gentuza decidió manifestar su ira en un puro arrebato de cólera ¡concurriendo a las elecciones! Y la plebe escuchó sus cantos de sirena, alejándose del bien que habían disfrutado hasta entonces. ¡Poniendo en peligro el sistema!

 Entre desprecios, negaciones y ninguneos, los más clarividentes entre los cortesanos de élite tienden puentes a negociar con las hordas exaltadas dispuestas a votar lo que no deben. ¿Os vais a arriesgar a las incertidumbres que plantean los radicales? No aciertan a comprender que dan mucho más miedo sus certezas.

 Maria Antonieta y su marido Luis XVI perdieron la cabeza en su forma más textual y expresiva por no saber bien dónde la tenían. Pasa mucho cuando no se pisa el suelo que transita la gente. El populacho hizo los deberes y acabó con el antiguo régimen. Luego -angustiado por la libertad-, llamó a un Napoleón a apretar las clavijas, lo que no es nada infrecuente en estos casos. Nada volvió a ser lo mismo, sin embargo. Y así una y otra vez a lo largo de la historia. Los tiranos, déspotas, saqueadores, malnacidos y su séquito de aduladores y cómplices de hoy no agradecen lo suficiente que los tiempos hayan cambiado.

Algo está cambiando en España, a pesar de ellos

Ahora sí. Por primera vez en mucho tiempo se puede afirmar que algo está cambiando. Los escándalos de corrupción –a niveles insoportables para una sociedad civilizada- pasan factura. Y las encuestas electorales lo certifican. La de Metroscopia para El País –que anticipa la del CIS- ha sumido en la desolación a la Congregación de Notables. Perdiendo los papeles –como el propio diario en un editorial para olvidar y que incluso moderó en la web sobre lo publicado en papel- o en tonos más conciliadores aunque vayan en el mismo sentido: Podemos es el coco.

La cadena de noticias con las que se inicia la semana deja de nuevo un paisaje devastador. O alentador, según se mire. Porque un país no puede engullir tanto sin buscar una salida.

Infolibre nos cuenta que Caja Madrid realizó quitas del 70% en créditos al PP y PSOE.  La quita al PSOE fue del 79,5% en un crédito de 2,94 millones de euros concedido en 1985. La del Partido Popular fue del 72,7% en un préstamo de 1,34 millones otorgado el mismo año. Indigna echar cuentas del regalo recibido por los partidos. Y  pensar en la de personas que han perdido su casa por no poder pagar la hipoteca, por mucha menor cuantía cuando –por la crisis- cambiaron las circunstancias de su vida. Explica también muchas actuaciones del bipartidismo. Pero realmente se queda un cuerpo estupendo para seguir pagando impuestos y todas esas cosas.

El presidente de Enresa incumple su contrato y carga gastos sin justificar en su tarjeta, informa en exclusiva @eldiarioes para evidenciar las técnicas más clásicas del cortijo en el que ha vuelto a convertir España el PP y, en particular, el feudo de Castilla-La Mancha, “regentado” por Cospedal. Es decir, esa señora que está “escandalizada” como todo el mundo por la corrupción.

Veamos los detalles:

Una auditoria interna en la empresa pública que gestiona los residuos radiactivos destapa que su presidente, Francisco Gil-Ortega, cobró gastos de viaje sin aportar las correspondientes facturas, como exige su contrato.

El secretario del consejo avisó en julio de la “incompatibilidad” entre el cobro de dietas y el abono de esos gastos “de difícil justificación”: fue despedido de inmediato.

Cuando fue nombrado, Francisco Gil-Ortega no tenía experiencia en el sector nuclear y era alguien de la máxima confianza de Cospedal; antes fue senador y alcalde de Ciudad Real con el PP.

Subiendo a Galicia, se confirman las Cajas B del PP, no solo la general, sino las territoriales como dijo Bárcenas. Al menos es lo que ha declarado a la policía, tras ser detenida, la ex contable de una empresa de la red Zeta. Revela la existencia de “dos sobres” de dinero B “destinados al PP”

En la Comunidad valenciana también tenemos novedades. Un juez investiga al gerente del Hospital General de Valencia. El ministerio público lleva a los tribunales una denuncia de Esquerra Unida por la adjudicación en Perú de dos hospitales a un conglomerado empresarial vinculado a Sergio Blasco, sobrino del exconseller Rafael Blasco. Ex, por haber sido condenado a 8 años como chorizo pata negra que, por cierto, transitó por varios partidos hasta recalar en el PP.

Y pasando al clero, un prelado que cree vivir en el papado medieval de los Borgia, o Borja, porque en realidad eran españoles. Medio centenar de curas acusan al arzobispo de Mérida-Badajoz de llevar un tren de vida de lujo escandaloso (como muestra, reside en un piso de 500 metros cuadrados) y de despilfarro. Piden medidas para frenar al hombre.

No es de extrañar que los guardianes de las esencias del sistema estén preocupados por el peligro que corre… a manos de Podemos, se temen.

Tanto es así que varios medios avanzan las soluciones que se estudian. Soraya Sáenz de Santamaría se deja querer –dicen- como sustituta de Rajoy al frente del gobierno. En el último recuento, llevaba a sus increiblemente fuertes espaldas 11 cargos. Por ejemplo el CNI que tan buenos resultados está dando: una cueva de nepotismo es. En TVE también manda mucho, no parece que para bien. Pero es que la quiere ¡El IBEX! Dicen. Y a Susana Díez mejor que a Pedro Sánchez. Soraya y Susana es el cartel que pide el dinero, el que da y perdona créditos, al bipartismo que tan estupendamente les ha funcionado a todos ellos.

Al IBEX le gustan los relevos generacionales, ahora que han palmado un par de sus prebostes y han sido sustituidos por savia nueva. El cambio en la Zarzuela ha caído bien entre el personal, Felipe y Letizia están siendo más valorados que sus antecesores en las encuestas. Algo está cambiando en España, ya iremos viendo cómo nos ponemos entre todos a construir, que no lo van a poner fácil. Porque el Rey nuevo y renovado, ha ido a un Congreso a Alicante y ha saludado a la imputadísima alcaldesa, Sonia Castedo. Foto que el PP quería evitar, nos decían.

Felipe VI ha coincidido con esta señora que tan buenas migas hacía con el constructor Enrique Ortiz. La ha saludado brevemente, según muestra -no con el mejor enfoque de cámara el vídeo-. Un gran error. Pero lo que al parecer sí se ha evitado ha sido, textualmente, la foto. En los diarios locales al menos -y por el momento- he sido incapaz de encontrarla y hay varias. Un par de ejemplos.

RREY INAUGURA XVII CONGRESO EMPRESA FAMILIAR

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En estos tiempos, ya nada puede ocultarse sin embargo y aquí está el Rey renovado y la alcaldesa imputada. Es de El Mundo. Saldrá en más, no en todos.

Felipe VI y Sonia Castedo. Foto: El Mundo.

Felipe VI y Sonia Castedo. Foto: El Mundo.

Hundido por corrupción… mientras la orquesta sigue tocando

La justicia cerca la corrupción, aunque habrá que ver hasta dónde llega y, sobre todo, hasta dónde le dejan llegar. El balance provisional de la operación anticorrupción emprendida este lunes arroja hechos relevantes como la extensión de la red por autonomías y municipios en empresa de envergadura. Lo abultado del monto sobre el que se actuaba: adjudicaciones irregulares por valor 250 millones de euros en los dos últimos años. No es una acción del pasado. La trama estaba operando ahora mismo, sin coartarse por la basura que está emergiendo; con conciencia de impunidad. O la comisión de todo tipo de delitos involucrados en la mangancia a gran escala utilizando medios públicos: se les imputa a los detenidos por blanqueo, falsificación, delitos fiscales, cohecho, tráfico de Influencias, malversación, prevaricación, revelación de secretos, fraude y organización criminal, punto este último que supone un importante giro cualitativo. Y, además, cuentas corrientes por centenares y coches de lujo intervenidos, anotaciones en el registro de la propiedad revisadas, un trabajo a fondo.

 Entre los arrestados, Francisco Granados, vicepresidente de la Comunidad de Madrid con Aguirre entre otros cometidos de responsabilidad en el partido. Curiosamente, presidió la comisión que hizo como que investigaba el “Tamayazo”, la operación que llevó al poder a Esperanza Aguirre por la traición de dos diputados socialistas. El juez Eloy Velasco, al mando de la investigación, cree que la cuenta que le encontraron en Suiza a Granados se nutría con comisiones de constructoras por recalificaciones fraudulentas de terrenos y adjudicaciones de obras en la época en la que fue alcalde de Valdemoro. Pero no nos engañemos, es lo de siempre. Lo único que la labor de achique a pozales no resiste la continua entrada de agua por los grandes agujeros del casco.

Madrid en el epicentro, tampoco sale bien parado el PSOE de Tomás Gómez, cuyo delfín en Parla ha sido el único alcalde socialista detenido en la operación.

La justicia –la que resiste en su cometido contra viento, destituciones o inhabilitaciones- ha venido acusando al Partido Popular de no dar puntada sin hilo y entregar contratos públicos al mejor postor de sus donantes. Con las ganancias llenaría una caja B de la que tira para hacer obras sin pagar impuestos o cobrar sobresueldos en B (además de los admitidos en A). Si esa Caja B cantara, las tarjetas black serían un tarareo en la ducha por comparación. Hagámonos una idea con esta trama municipal conocida hoy, si se produjera en la administración del Estado. Se apunta que del hilo de la “operación púnica” también salen empresas, de energía en concreto. Los donantes son básicos, el dinero no suele llover del cielo a las cuentas corrientes de los corruptos. De nosotros, las víctimas, no se habla, nuestro papel es pagar las deudas contraídas por ellos y sin rechistar.

 Siempre una mecánica similar. Recordemos que también está encausado y por las mismas causas, Jesús Sepúlveda, ex alcalde de Pozuelo de Alarcón, casado entonces con Ana Mato, a la que –por alguna razón- no se la apea de Ministra de Sanidad por más ineptitud que evidencie y bien flagrantes han sido sus últimas demostraciones.  Está muy claro que la familia es muy querida en el PP. Aunque siempre hay un día que toca soltar lastre. Y, ahora, van cayendo en el “esa persona de la que usted me habla” desde Bárcenas a Rato o Blesa, Acebes en la cuerda floja, sin duda lo hará Granados. Ex amigo de Aguirre quen prefiere a González y detesta a Blesa.  La lucha de facciones en el PP no debe ser ajena al hallazgo de nuevas cepas de corrupción.

 Cospedal, que andaba ya “escandalizada” por ese goteo de implicaciones de miembros del PP en actividades ilícitas, puede sufrir un espasmo con los nuevos entrullados. Menos mal que ella -dice- no tiene nada que ver con el cobro, firmado, de 200.000 euros que le entregó Sacyr al PP y que  “el delincuente Bárcenas”  le atribuye a cambio de mejorar su contrato de basuras en Toledo. 11 millones subió en pocos días, pero eso se debió a una pura casualidad. Y de haber alguien responsable ya está el alcalde de Toledo, imputado unos días atrás. Se diría que las fuerzas del mal se han confabulado para acusar al PP de corrupción en intolerable injusticia. Total por unos casos aislados de menor relevancia. Y muy concentrados. En Santiago de Compostela se dio tan comprimida que hubo de recurrise a concejales que no figuraban ni en la lista, para rellenar los huecos dejados por prácticamente todo el grupo popular del ayuntamiento condenado por prevaricación. Tampoco es para tanto.

 Y es lo único que no cambia. Como la orquesta del Titanic, el PP toca su eterno repertorio cambiando a lo sumo algunas partituras. Van cayendo por la borda los músicos y ellos siguen imperturbables. El pobre Rajoy llevaba “una semana negra” y ahora inicia otra -nos comenta la prensa- a cuenta de tanto pufo de altura, que lo de Rato y Blesa tirando de tarjeta ha soliviantado mucho a la gente. Sin romperle, ni mancharle, al parecer. Cuantos salen a hablar confían en la justicia más que en su santa madre y no es que luzcan limpios, son inmaculados. Esas cosas feas que hacen otros, no van con ellos. Los portavoces del PP. S.A, difunden las consignas : en todos los países hay corrupción. No tanta, pero hay, sí, lo que está menos extendida es la impunidad. Hay grados de corrupción,  dicen también, Y a la teoría del “no es lo mismo” se apunta otro de los jefes de sección, Fabra de la Comunidad valenciana. El sustituto de Cotino, al frente de Les Corts, está imputado por prevaricación, admite, pero “solo administrativa”. Ah, bueno. Y, cuando ya nada cuela, viene “lo importante es la recuperación, no la corrupción”, acuñada por el ministro Montoro. La recuperación fantasma que no vive la gente, por cierto. Y bien difícil es salir adelante con tal cantidad de ladrones arrasando las arcas públicas.

 El barco se hunde. Todos los sabemos. Ellos también. No se puede sostener con más mentiras y evasión de responsabilidades. Y sigue la música, aunque no por heroicidad: le han pillado el gusto y algún incauto aún cae. Un presidente de gobierno que manda SMS de aliento a su ex tesorero encarcelado no debió seguir un minuto más en el cargo. La corrupción les ha estallado en la cara. Y es de un calibre insoportable para un país. Por más que se les llene la boca con el excelente funcionamiento del Estado de Derecho, algo falla cuando el daño se produce en tales proporciones. Detenido también el presidente de la Diputación de León, comprobamos que a la trama no le faltaron ni asesinatos, como el de su predecesora en el cargo, muerta a tiros por otra colega del PP. Y ahí quedó.

 Nos ha estallado a todos nosotros también. En la presentación de La Caja B de la Democracia, revista de eldiario.es una de las participantes aludió a coacciones de los defensores de corruptos. De graves coacciones. Merecería portadas. Merecería sobre todo una investigación exhaustiva de la justicia. Cuando la corrupción contamina a un país y alcanza al corazón de gobiernos puede llegar al caso de ayuntamientos o Estados en México, donde solo ahora, con la desaparición de 34 escolares secuestrados, se producen protestas. Italia viene padeciendo largamente a la Mafia pero disponía de resortes para detener la infección. Sobre todo, justicia independiente de base, al margen de que hubiera corruptos. El juez Velasco habla, recordemos, de organización criminal en la trama de los “Púnicos”. Parémonos, pues, a afrontar nuestros problemas de una vez por todas.

 Existen mecanismos para atajar la corrupción, reformas que emprender en serio. No podemos seguir al albur de personas que votan corrupto, por ejemplo; debe evitarse en lo posible la opción de elegir corrupto. Hemos de ser implacables con la exigencia de limpieza en nuestra vida pública. La saca llena de garbanzos negros y aún dicen que tampoco es para tanto. Seguirán su cantinela hasta el naufragio. A ver si logramos no arrastre -más- a la sociedad en su conjunto.

barco.ratas

El imputado del día: Francisco Granados

Montaje @arma_pollo

Se les imputa por todos los delitos del arco de la corrupción en el servicio público. Adjudicaciones irregulares por valor de 250 millones que habrían reportado -a razón de comisiones del 2% o 3%- entre cinco y siete millones de euros para repartir entre 51 personas, que son los imputados hasta ahora. Entre ellos 6 alcaldes, 4 del PP, 1 independiente, y 1 del PSOE, en Parla.

Y en cabeza, Francisco Granados, un tótem del PP de Aguirre en Madrid en su día que cayó en desgracia y fue sustituido por Ignacio González. Como dice Iñígo Sáenz de Ugarte, en esta foto el que seguro no está imputado es el perro. Aún.

aguirre.granados.pp,madrid

Ni Esperanza Aguirre, claro.

fontdevila.espe.24-mayo-2009blog

Mañana seguimos.

¿Alguien sabe qué hace el Fiscal General del Estado?

Ahora es Oleguer Pujol, el hijo menor del ex presidente de la Generalitat. Con 42 años, acumula una fortuna incalculable y la justicia indaga sobre posibles delitos en su obtención. Una familia muy organizada los Pujol para lucrarse hasta más allá de lo imaginable. Tras los trasiegos de bolsas y herencias, Oleguer se compró -como quien adquiere una bolsa de pipas-, 1.532 oficinas del Banco de Santander. Qué majos los Botín que se las vendieron. Dispone el benjamín de los Pujol de un botón de pánico en su ordenador para borrar u ocultar sus apuntes. Vamos, lo que cualquiera de nosotros tiene para que no husmeen en nuestros sentimientos, por ejemplo. Se ha negado a declarar en comisaria y queda a la espera de hacerlo ante el Juez Pedraz. La Policía, dice, intenta desentrañar la madeja societaria con la que se sospecha que Oleguer Pujol blanqueó “miles de millones”.

El juez Ruz, por su parte, se ha metido de lleno con la trama Gürtel/Bárcenas/PP.  Según @eldiarioes, no espera ya al apoyo de la Fiscalía a la que solía consultar, igual es que no se ve muy diligente. Ha imputado al ex secretario general Ángel Acebes por ser quien llevo a cabo la compra de acciones de Libertad Digital… a cargo de la Caja B del PP, que es el quid de la cuestión. Y ahora investiga el caso del regalo de 200.000 euros que Sacyr hizo al PP de Cospedal. Ella lo ha negado -hasta tres veces este jueves que queda con más empaque-, pero lo cierto es que su tesorero firmó el recibí, ella lo sabe, y esa empresa aumentó su contrato con el ayuntamiento de Toledo en 11 millones de euros unos pocos días después de los cheques.

Esto de tener un detalle con los políticos que te encargan obra pública (por la que sacas unos buenos beneficios) se lleva mucho. Ferrovial lo hizo, confeso y probado, con Convergencia Democrática de Catalunya, sí, el partido de Pujol.

Los de las tarjetas de Caja Madrid para caprichos declaran que no sabían ni media, y se ocupan en solventar el asunto de las fianzas pedidas en este caso por el Juez Andreu. Rodrigo Rato ya dispone de sus tres millones gracias al Banco de Sabadell, y a Miguel Blesa le van a embargar sus cuantiosas propiedades. Es que hay inspectores de Hacienda que prosperan mucho y es su caso. Cuentan con gente que vela por ellos, como el Fiscal General del Estado que le libró de la cárcel, cuando ese malvado juez (Elpidio Silva) decretó su ingreso sin más, por unos correos en los que se descubría todo esto y más pero eran personales. Menos mal que ya está inhabilitado por 17 años y no cometerá errores de este calibre.

Baltasar Garzón, otro juez expulsado de su cargo en la Audiencia Nacional ( tras iniciar la investigación de la Gürtel), dice que el Fiscal General del Estado debería ser un cargo electo por la sociedad. No designado por el gobierno y vinculado a su mandato. Gaspar Llamazares se preguntaba hoy lo que hace días vengo pensando. ¿Qué hace el Fiscal General del Estado? El silencio de Torres-Dulce cuando todo el edificio se desmorona resulta clamoroso. Una amiga de toda la vida, votante del PP en las últimas elecciones generales, dice que es muy majo, que le gusta el cine. Será eso.

Estamos agobiados, deprimidos, tenemos una sensación de vivir entre la mierda que ya resulta insoportable para quien tenga dignidad. No se entiende que un país siga andando un solo día más con esta podredumbre que lo impregna todo.

Al mando está este sujeto, presidente del PP.S.A, y su caja B que existe para el Juez, la policía y Hacienda y no para ellos. Hablando de respeto a las leyes… ¿las que tantos próceres están infringiendo para llevárselo crudo? No, se refiere a su empecinamiento catalán, a cualquier cosa que distraiga.

rajoy.leyes

Hay cosas que se llevan peor que otras, a todos nos ocurre. A mí las situaciones esquizofrénicas, me pueden.  Y en ella estamos: mientras la corrupción nos asola, este país está gobernado por… Mariano Rajoy. Igual es una correlación lógica.

España, una, disoluta, corrupta y en venta

La tragedia se consumó. Artur Mas, el presidente catalán, firmó su desafío soberanista. Y no solo eso, deja el destino de Cataluña en manos de la movilización callejera, una Lluita de Carrer, emparentada, quién sabe, con la Kale Borroka. Se rompe España, la hora de activar el Estado de Derecho para tumbar al agresor de la unidad patria. El nacionalismo español salta en todo su apogeo. Con las luces del alba del día posterior a la firma del decreto catalán, Rajoy nombra centinela de la bandera nacional, para su custodia y respeto, a Soraya Sáenz de Santamaría.  La vicepresidenta del gobierno lo había dicho bien claro: Todos estamos sujetos a la ley, sin ley no hay democracia. Por eso activamos tan a menudo la máquina de fabricarlas. El PSOE apoya al PP porque, como ya declaró Pedro Sánchez, la deriva soberanista catalana es el principal problema de España. Consejo de ministros extraordinario. Rajoy comparece y cita 16 veces la palabra “ley”. El Tribunal Constitucional suspende la consulta por unanimidad en apenas hora y media. Tras tardar años en otras resoluciones, su politización aguda actual le presta inusitados bríos para dictaminar con la máxima celeridad.

Una España sin fisuras. Una democracia modélica. Un Estado de Derecho para enmarcar. Lo curioso es que acabamos de saber que la prostitución, el juego y las drogas han elevado el PIB español en más de 26.000 millones de euros. No es que se haya producido un súbito aumento de la actividad, sino que el gobierno los ha sacado del armario. Les ha aplicado una amnistía moral, para entendernos. Por necesidades contables.  El Instituto Nacional de Estadística (INE) los computa desde ahora como actividad económica. Se incluyen aquí, por supuesto, el contrabando de drogas, juego ilegal, trata de personas para su explotación sexual, coacciones y lo que haga falta, sexo a cambio de dinero, tal cual.

 Prostitución, juego y drogas, no parece que sea precisamente como los mazapanes y yemas que tan dulcemente elaboran las monjas del Monasterio de Santa Clara. Son actividades en su mayoría ilegales. Todavía. Siempre se puede dictar una ley para limpiarlos, dado que ya se les ha exonerado de culpas en la economía. Tal es así, que los catalanes que se sienten agraviados cuando el feroz ultranacionalismo español les llama hijos de puta, deben pensar que en realidad es un elogio. Y quien dice los catalanes, los antisistema, homosexuales, feminazis o periodistas que odian -de forma sectorial o simultánea- al PP, al PSOE y a los ultraliberales. Están hablando de uno de los sostenes –dicho sin doble intención- del país. Económico, insisto. Menudo dilema tienen ahora jueces y policías: detener a un proxeneta atenta contra el PIB.

 Y luego está “lo otro”. Las cajas B de dinero procedente de donativos de empresas que luego suscriben contratos públicos y la interminable cadena de mangancias que vemos a diario hasta anestesiar a buena parte de los españoles. Todos sujetos a la ley, sin ley no hay democracia. Perocuando recusan al juez que inicia la causa de la Gürtel (Baltasar Garzón) que, casualmente, va a dar con sus huesos fuera de la Audiencia Nacional, es porque les tiene manía. Y borrar los discos duros de los ordenadores de Bárcenas, un puro afán de colaboración con la justicia que no tenga que molestarse en analizarlos.

 Está España tan pringada de corrupción –véase también la Andalucía de los EREs- que los pobres próceres nuestros ya no se aclaran. Oigo a Artur Mas - el enemigo de la unidad de España, precisamente, sí-  decir que él cree no ser corrupto, aunque uno nunca sabe si comete algún error. La mayor parte de los humanos sí notaríamos si le estábamos robando a alguien la cartera, pidiendo comisiones a las empresas a las que por ello favoreceríamos en las contrataciones, evadiendo dinero a los paraísos del ídem y minucias de ese calibre.  Hombre, Artur, estas cosas se notan. Siempre que uno no esté muy ocupado rompiendo España, igual es eso.

 España, una, disoluta, corrupta… y en venta. No, no es un ataque a las esencias patrias, es todo lo contrario: una exaltación de sus nuevos valores. El PP se está puliendo, también, todo nuestro patrimonio público con una presteza que ya querríamos para crear empleo. Todo ha caído bajo la mano demoledora de esta empresa, el PP, tanto en su sede central como en las delegaciones territoriales. Prácticamente todo lo rentable se ha entregado o se quiere entregar a manos privadas, desde piezas fundamentales de la sanidad a RENFE o AENA. Los edificios y patrimonio artístico de valor los venden de saldo. Constatable. Se apea “la bandera de España que ha ocupado un lugar preminente y de máximo honor” en el edificio y se hace caja.

  Fondos de inversión, fondos buitre, grupos organizados norteamericanos, chinos, rusos y venezolanos, han encontrado en España el Edén para llegar, comprar y marchar. Poco patriotismo aquí, la unidad de España se desparrama bien lejos. Y no en las manos más limpias.

 El roto hecho en algunos ayuntamientos es irreparable. La Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo del Ayuntamiento de Madrid, por ejemplo, vendió en 2013  1.860 viviendas sociales a Blackstone, un fondo norteamericano. Salían a 51.000 euros, precio que no facilitó a los inquilinos. Ahora, amenazan con desahuciarlos. El urbanismo en la capital ha sido el sigiloso teatro de actuaciones ultraliberales de Botella, saltándose cuanto haya que saltarse. Y no andarán muy lejos otras ciudades en esta España sin ley, pero con tantas normas.

Y, pese a habernos vendido hasta las joyas de la abuela, el PP de Rajoy nos tiene con un billón de euros de deuda pública, en récord histórico absoluto. A devolver a los acreedores. Con intereses.

Este es el modelo de país. Prostitución, juego, drogas, corrupción, pirateo de lo público (por cierto, ¿los obispos no han dicho nada de todo esto?). Y luego la devaluación del trabajo y los derechos de los ciudadanos para intentar cuadrar la caja que pese a todo tiene un agujero inabarcable. La investigación y desarrollo no lo es. En realidad se les combate, dados los recortes que les ha practicado el PP.

 Pero lo importante es la unidad del territorio. A la derecha española y catalana les ha venido a ver un santo con esto de sus nacionalismos. Es tan sensible y manipulable la gente que no piensa o se deja desbordar por las pasiones. Recordemos que todo se generó -uno de los principios de la historia al menos- cuando Artur Mas fue a ver a Rajoy a pedirle un pacto fiscal. A Mariano se le arqueó el ojo del tick, henchido de emoción, y dijo No. Y ambos siguieron engordando la madeja.  ¿Movilización callejera? Decenas de miles de ciudadanos catalanes se manifestaron al margen de los políticos. Una y otra vez. No fueron manipulados, tanto como ahora quieren utilizarlos.

¿Caerá todo el peso de la ley que toque por decir que miles de personas necesitamos independizarnos de toda esta basura? «Cuanto más corrupto es el Estado, más numerosas son las leyes», decía el gran historiador Tácito de la Antigua Roma.

La baraja la rompieron los políticos

Han vuelto. Todos. A sus rutinas. A la ceremonia de lo que quieren hacer pasar por normalidad. A intentar hacer pasar como “regeneración” un ataque frontal a la democracia perpetrado exclusivamente por intereses de partido, usando las instituciones y reglas de todos en su provecho. A hacer declaraciones como si la pesada mochila de sus atropellos y turbios manejos fuera un apósito que ni se ve. Lo que en cualquier país tumbaría a un gobierno, aquí se mete en el saco -allí están desde los SMS del presidente a Bárcenas al borrado de sus ordenadores- y se sigue andando con la cabeza muy alta, incluso presumiendo y afeando las críticas. Somos una anomalía. La hegemonía de la desfachatez. Lo asombroso, literalmente, de pasmo, es que cuele.

Están ahí. También quienes modulan la opinión de los más vulnerables en criterio. Y es que, en el tranquilo escenario en el que vivía la Congregación de notables, ha surgido algo tan insólito como gente a la que no le gusta que la estafen –ni que estafen a unos cuantos pardillos-, que aspiran a tener una vida y un futuro, y se ha organizado para hacer lo que no hacen los políticos o para contar lo que no cuentan los medios.

Mientras se prepara un pucherazo electoral de los que cambian la historia, el mantra a difundir por los guardianes del sistema es que Podemos –por ejemplo, están también Guanyem Barcelona y otras plataformas ciudadanas- tienen una ideología acartonada del siglo XIX que usa como nadie la comunicación del siglo XXI. Un gran avance si así fuera porque la política que ahora lleva a cabo en España el PP y que ellos defienden es directamente el feudalismo medieval.

 Amedrentan sobre los peligros que, en su opinión, entrañaría votar fuera del bipartidismo, hasta medidas encuestas se difunden en apoyo sutil de la idea. Por lo visto es mucho mejor seguir como hasta ahora, con políticos –algunos- que te estafan, saquean, despojan, engañan, manipulan o alteran las leyes a su favor para perpetuarse. Al parecer entraña una dificultad insalvable trabajar por el bien común en lugar de para el lucro desaforado de unos pocos que sus métodos tiene. Eso son promesas gratuitas, irrealizables.

 De sobresalto en sobresalto,  desde influyentes diarios han encontrado la clave de lo que se debe hacer: bipartidismo, con una derecha como dios manda y una izquierda como mandan los mercados. Por eso saludan con pasión, en Francia, a “ Macron, el revulsivo que la izquierda necesita”. Es decir, el joven exbanquero de Rothschild que de lo primero que habla es de aumentar la jornada laboral y suprimir convenios. El muchacho forma tándem con Manuel Valls, autor de la frase:  “La izquierda puede morir si no se reinventa y renuncia al progreso”. Desde que pronunció su sentencia se le ha ido a pique el gobierno y la popularidad: en 6 meses ha caído al 36%.  Como el presidente Hollande que anda buscando apoyo social bajo los adoquines y la arena de la playa, porque se le ha esfumado. Todos olvidan un pequeño detalle: los franceses votaron socialdemocracia, no ésta sin complejos de parecer derecha neoliberal aguda.

Las ideas tan intensamente inoculadas calan en ciertas personas, temerosas de soluciones fuera de la política tal como la conocen. Tal como la sueñan en realidad. Tal como la engullen con enormes tragaderas. Tal como nos la imponen a todos. Ni unos ni otros parecen reflexionar sobre hechos decisivos. Las nuevas propuestas ciudadanas nacen como fruto de un inmenso hartazgo hacia la política tradicional, por necesidad, por puro instinto de supervivencia. No les dio un pronto, las razones de la indignación están sobradamente demostradas. La política, el ejercicio de la política, ha fallado y nada conseguirán imponiéndose por la fuerza sin enmendar uno solo de sus errores. El PP, lejos de rectificar, prepara un pucherazo con la reforma que se ha empecinado en aplicar en los ayuntamientos –como primer paso- para echar a los partidos que amenazan su permanencia en el poder. El colmo. Es insólito incluso plantearlo y que no hayan saltado ya todas las instituciones ante semejante cacicada. Claro que algunas igual están también algo contaminadas.

Y aún hablan de temor. A otra forma de hacer política. A las búsquedas de los ciudadanos para remediar una solución que para muchos es ya irresistible. ¿Por qué el miedo? ¿En qué son mejores que cualquier ciudadano? ¿en que velan mucho mejor por lo que les conviene a ellos mismos? No, es que sin duda, tu empleo lo gestiona mejor que tú Báñez, tu pensión y tus impuestos Montoro.  ¿Tu salud? ¿Puedes imaginar una persona en todo el país mejor que Mato para cuidar de ella? ¿Que Wert de la educación de las nuevas generaciones, futuro de España?  Y sigue imaginando a alguien a cargo de la Justicia para acabar con la corrupción que pueda hacer sombra siquiera a Gallardón. O a Soraya Sáenz de Santamaría para vigilar se cumpla el programa prometido. A Fernández Díaz para tus libertades, las libertades. Y sobre todo, a Rajoy. No encontraras nadie más preparado y más honesto que ellos, infinitamente más que tú mismo.

 Aristóteles llego a plantear una selección de cargos públicos por sorteo entre los ciudadanos, rotatorio, y con controles del resto. Cierto es que entre esos ciudadanos y dada la época, faltaban por ejemplo todas las mujeres, pero el planteamiento no deja de ser revelador en este momento. No sitúa ante una verdad desnuda. Llegados a este punto de rapiña y abuso, de alejamiento de la realidad sobre todo del grueso del clan, es difícil encontrar algo peor que lo que tenemos.

 ¿Miedo a los cambios? El miedo lo tienen ellos. Cuidémonos, sin embargo, de los zarpazos del poderoso atrincherado en lo que es una representación de la sociedad y ha convertido en su cortijo. Por lo que están demostrando no piensan ceder ni un milímetro.

Los Pujol, garbanzos negros en una saca… de garbanzos negros

Treinta y cuatro años confesos eludiendo responsabilidades fiscales. Del hilo asomado por el ex presidente de la Generalitat catalana, Jordi Pujol, salen pesados fardos de podredumbre. Una familia actuando como en aquellos virreinatos de las Indias en los que lo normal era pagar peaje al poderoso a cambio de protección o prebendas. Algunas informaciones hablan hasta de mansiones de más de un millón de euros simplemente como regalo, contrapartida supuesta de contrato público.

 Es literalmente imposible que los sucesivos gobiernos y oposiciones, los ministros de Hacienda e inspectores de las Agencias tributarias, los vecinos de los susodichos incluso, no advirtieran nada. No cuela. De hecho Hervè Falciani, el “delator” del HSBC, informó y documentó al gobierno de Rajoy en enero de 2013 que Pujol figuraba en su lista de defraudadores españoles. Ha pasado año y medio desde entonces. Nueve años desde que el socialista Pasqual Maragall pronunciara una comprometedora frase -en alusión, se dijo, a contratación de obra pública- extensiva a toda la coalición de CiU: “Su problema se llama 3%”.   Tiempo ha habido de investigar algo.  Alguien lo intentó, los fiscales Mena y Jiménez Villarejo. Impresiona leer, en este diario, a Villarejo declarar:“Los fiscales generales del Estado que nombró el PSOE me prohibieron investigar a Pujol”.

 ¿Por qué nadie ve nada? ¿Por qué callan o mandan callar quienes lo saben? ¿Se puede llegar al punto de conversar con una informante esencial ante micrófonos de una agencia de detectives sin enterarse de ese tema? Los Pujol son una familia, muy numerosa eso sí, pero una, el problema reside en que en el resto del Estado hay muchas más con similar actuación.

Las revelaciones del muy estimat y honorable Pujol coincidían con el fin de la investigación del  Caso Gürtel. Aquella que iniciara el oportunamente defenestrado –oh casualidad- Baltasar Garzón y concluye Ruz. ¿Y que dice el auto tras 5 años de trabajos? Muchas cosas, evidentemente. En resumen, que el PP tiene caja B, continuada en el tiempo y textualmente “nutrida de donativos ajenos a la contabilidad oficial y que habría sido destinada al pago de gastos de campañas electorales, el pago de sobresueldos a personas vinculadas al partido o a gastos en beneficio del PP”. Siempre el mismo funcionamiento. Gravísimo. Inaceptable. Por si no fuera poco indicio la imputación de tres tesoreros del PP, tras haberse librado en su día el cuarto, Rosendo Naseiro, cuando el Supremo declaró nulas las escuchas por no haber sido autorizadas judicialmente. No fue absolución, sino nulidad.

 Y no pasa nada, los garbanzos negros se arropan. Vemos comparecer a Rajoy con su cara de titanio y su verbo ramplón para seguir mintiendo y tergiversando los datos como si no hubiera mañana y no tuviera ya tiempo de mentir cuanto se había propuesto. ¿A alguien le extraña que el presidente o cualquier miembro de un partido así, mienta? Si les escuchamos hasta sobornar en cintas grabadas -aunque no las valore la justicia-, sacando pecho ¿de qué más desfachatez se puede hacer gala?

 España está atravesada de corrupción, a todos los niveles y en todo su trazado prácticamente. Los caciquismo y las redes clientelares campan -con distintas intensidades- de punta a punta del territorio. Algunas actuaciones judiciales serias están atajando los delitos cometidos pero mínimamente para la envergadura del desastre al que nos enfrentamos.  La lacra ha llegado a impregnar hasta a la familia del Rey y Jefe del Estado. ¿Qué decir también de las curiosasactuaciones de la judicatura o la fiscalía? O del periodismo. ¿Qué país se sostendría de esta manera?

 La corrupción no viene sola. Esta gente roba porque tiene en su mano el poder de suscribir contratos e incluso de hacer leyes para silenciar protestas. Los estudios sobre el tema nos hablan de que el corrupto causa un destrozo enorme para el beneficio real que obtiene. Gana mucho, sin duda, pero casi sería preferible –entiéndase como amarga metáfora- oficializar las técnicas mafiosas y pagarles el pizzo o la mordida directamente, que afrontar el daño que hacen para obtenerla. En Latinoamérica, calculan que para pillar 100 hay que destruir 1000, como poco.

 Un ejemplo muy gráfico lo encontramos en Castilla-La Mancha. Estos son los hechos sin entrar en responsabilidades: Bárcenas presentó dos recibos firmados por el gerente del PP en la Comunidad por valor conjunto de 200.000 euros. Eran reales, el gerente dijo que Bárcenas le conminó a estampar su firma, sin que él hubiera recibido el dinero. Ahora bien, la empresa de la presunta donación, Sacyr (vieja amiga de cuanto se construye en España, incluidas autopistas deficitarias), tenía a través de una sus filiales el contrato de basuras de la ciudad de Toledo. Ascendía a 6 millones de euros, que pasaron a ser 17 millones muy poco después de esas entregas que dice el PP no existieron. 11 millones más.  Puede que la basura creciera en Toledo como llovida del cielo. Igual debe suceder en España entera.

 Porque ni siquiera se trata de evaluar un caso concreto, pendiente de investigación, es la mecánica  y lo que todo esto implica.  Reparemos, sin más, en las mejoras de los contratos que se incrementan cuando -presuntamente- entra en Caja B un donativo. Contratos públicos, que quedan para el debe del Estado, y que pueden llegan a engrosar la Deuda Pública. Ese escandaloso 97%, por ejemplo, al que en tiempo récord ha llegado Rajoy, el mismo que presume de recuperación. Luego hay que devolverlo; nosotros, los contribuyentes. Con intereses. Y pasa “lo de Argentina” que le compran la deuda negociada unos fondos buitre y piden por ella un astronómico porcentaje muy superior a su valor de adquisición. Y llegan los voceros del poder a contarnos que “las deudas hay que pagarlas”. ¿Todas las deudas? ¿Las que se suscriben, tras -casualmente, sin relación- recibir unos dineros para sobresueldos en la Caja B?

 Estamos saturados de tanto detritus pero debemos ser muy conscientes de que sobre esas bases se asienta nuestra vida, nuestro presente, el futuro de todos. Sobre una masa  en descomposición que pudre las raíces de la ética. También de la social por tolerarlo. Las personas que se consuelan con el “todos roban” son cómplices de esta situación que nos hunde como sociedad. Cada vez son más quienes lo saben y tienen la certeza de que es posible afrontar la tarea. Más aún, es ineludible. Nada sano y vigoroso puede crecer ahí, ni hoy ni nunca hasta que no se limpie. La corrupción es la madre de todos nuestros problemas.

 

*Publicado en eldiario.es

En España juzgar por corrupción a Princess Cristina es muy complicado

La foto aparecida en The Guardian

La foto aparecida en The Guardian

Los principales medios internacionales llevan hoy la noticia: el caso de Princess Cristina por corrupción sigue adelante. Les será difícil entender que nuevamente, el fiscal (es decir acusación pública) anticorrupción (es decir que lucha contra la corrupción y aunque parezca obvio hay que señalarlo) recurre de nuevo el auto del juez Castro.

Cuatro años andamos en éstas. Cuatro. Pocos países lo hubieran tolerado. Escribe Pedro Horrach (el fiscal, el que vela porque no haya corrupción) un texto… realmente lamentable para acabar antes. Dice apreciar “una espiral inquisitiva” contra la infanta por parte del juez. Inquisitivo, según la RAE: Perteneciente o relativo a la indagación o averiguación. Es decir, que el fiscal prefiere dar por hecha la inocencia a que se indague. Se supone que, en su delirio, quería decir “inquisitorial” y es raro que se equivoque con lo que de eso sabemos en España.

Sigue emperrado en que Cristina de Borbón, universitaria y con un alto cargo bancario, no sabía lo que hacía su esposo y que el juez “desprecia indicios de notable fuerza exculpatoria”. Que la hija de un rey hasta la semana pasada y hermana de otro ésta, vive en el limbo, como si eso -de ser cierto- eximiera del cumplimiento de la ley. Pero está probado que Cristina, ella, contrataba por ejemplo para el servicio  a emigrantes y les decía que les pagaría “en negro”. A eso el fiscal anticorrupción escribe:  el magistrado debate sobre “comportamientos cotidianos socialmente adecuados, (o) bien sobre una supuesta falta ejemplaridad”. Hiela la sangre leer eso.

Sorprende que personas como Horrach, o como  varios miembros del gobierno (los titulares precisamente de justicia e interior en cabeza) tengan alguna capacidad de decisión en lugar de estar cuidándose en su casa. Pero así estamos. Y tendremos que solucionarlo nosotros mismos a través de la política que regenere la podredumbre en la que vivimos. La mediática también, ved, look at, please, este esperpento que ofrece un periódico de tirada nacional altamente subvencionado por el gobierno del PP.
larazon.Castro

La prensa internacional, como digo, se ha hecho eco de algo tan noticioso como que una Princess -la denominan varios de ellos- o miembro de la Casa Real española vaya a ser encausada por corrupción… si dejan obrar al juez. Verán también las dificultades en las que éste se encuentra y recordarán la mala vida que dieron a otros dos que no se atuvieron a lo conveniente (Baltasar Garzón y Elpidio Silvia). Pero nadie con poder moverá un dedo. El otro día contaba aquí cómo nada menos que el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, se plantó en El Cairo a rendir pleitesía al autor del Golpe de Estado en Egipto y ejecutor sanguinario de sus opositores. Nos han preparado un mundo muy repugnante. Solo la democracia lo salvará.

 

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