Los españoles que no creen en la democracia

Cada vez que la corrupción salta en noticia para acorralar al PP, sacan de la chistera la presunta recuperación. Y ahora que se añade la proximidad electoral, todos los medios y comentaristas a su servicio redoblan el esfuerzo: la crisis es historia, consumimos como locos, se está creando empleo.

Cualquiera puede comprobarlo, los ciudadanos con un trabajo de algunas horas durante una semana se lanzan a las tiendas a dilapidar el dinero que les sobra. Lo mismo hacen los parados sin subsidio alguno. Levantan las persianas de nuevo los negocios fracasados. Nos crece el dinero en los bancos, disipando nuestra angustia por el futuro. Los ancianos que mantienen a sus familiares más jóvenes les han podido dar un extraordinario con los dos euros mensuales de media que el Gobierno ha subido su pensión. Los niños que no cubrían sus necesidades alimenticias (en cifras récord desde la llegada de Rajoy al Gobierno) ya comen lo que necesitan. Ya encienden la calefacción quienes se morían de frío. Las lacerantes cifras de la desigualdad sobrevenida en pocos años, se han atenuado. Los jóvenes y no tan jóvenes obligados a buscarse la vida en la emigración regresan al paraíso que el PP nos ha preparado a todos en España.

La bonita historia cuela. Especialmente en quienes no han padecido la crisis y nunca tuvieron problemas para consumir. Ha crecido… la confianza, ese sentimiento subjetivo que, como la fe, no precisa asentarse en bases sólidas. La orquesta del Partido Popular interpreta a diario la partitura y dóciles ciudadanos siguen la batuta, la música y la letra, como haría cualquier rebaño de corderos.

Y funciona al punto de que se tiende a priorizar los mensajes económicos del Gobierno sobre otras cuestiones altamente decisivas. Al PP le ha estallado la Gürtel con múltiples imputaciones en su entorno y con un nuevo dictamen (de la Fiscalía en este caso) que corrobora los anteriores: el PP usa caja B y se lucra de la trama, recibe comisiones de empresas a quien entrega obra pública, paga bajo mano y se reparte sobresueldos. El cemento con el que cubren su expresión logra que tales aseveraciones, que mandarían a cualquier Gobierno a casa, ni les salpiquen. Carlos Floriano ya lo ha dicho bien claro: el PP no tiene nada que ver con los delitos cometidos por “algunos”, hablarán los jueces, resplandecerá la verdad y algunos tendrán que pedir perdón.

Hombre, hablar ya habló Baltasar Garzón, el juez que inició la causa. Y Elpidio José Silva, a cargo de otro caso de un pariente muy querido de la familia. Ambos han sido debidamente expulsados de la carrera judicial. A Ruz no le puede dar el PP más facilidades, desde borrar los ordenadores de Bárcenas a largarlo de la instrucción. Siempre apoyado en la legalidad, en su legalidad. Hasta el Fiscal General del Estado dimitió, con lo bien que se había portado al principio. Aquella   viñeta, aquí, de Manel Fontdevila escenificando el intento de control de los jueces –muchas veces consumado– helaba la sangre en su denuncia. Y son tantos ya los que bailan al son de las batutas que maneja la cúpula del Gobierno, que corren a llevar el palito en la boca, que cabe esperar toda clase de atropellos más.

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Los que se están produciendo. Como una máquina que engrasaran y dirigieran a diario las personas más tecnocráticas del Gobierno, nos han dado la vuelta a las leyes del Estado. La ola de terrorismo y de expansión del miedo desde el poder ha caído –en desgraciada carambola– como agua de mayo, pero la ley mordaza o la reforma del Código Penal ya venían de atrás.

Así tenemos en el Gobierno a un partido  implicado, según las investigaciones judiciales, policiales y de la agencia tributaria, en una corrupción de envergadura que dicta leyes severísimas: ¿para proteger a quién de quién? Se diría que a su proyecto –de país, personal y de empresa– de las protestas sociales. Esa pretendida lucha por la transparencia y contra la corrupción casan mal con el rechazo a rebajar la cifra del delito fiscal o las que marcarían la prisión por donaciones ilegales. Asombra que personas normales apoyen semejante paquete. La labor de filigrana que está llevando a cabo el PP se demuestra hasta al introducir en la Ley de Seguridad, por ejemplo, modificaciones que afectan a otras leyes (como la de extranjería), evitando tener que pedir dictámenes a organismos competentes o sufrir ningún control.

Esto se ha convertido en un festín en el que ‘demócratas’ de toda la vida se animan unos a otros. Podemos llegar a imaginar las reuniones del Consejo de Ministros con peticiones de este tenor: ‘Pues yo me pido delito de terrorismo para los escraches, que son muy molestos’. Esa reforma del Código Penal que preparan para que apruebe su aplastante mayoría, y que tan magistralmentecontó Gonzalo Cortizo, llega a proponer que sea considerado terrorismo “alterar la paz social y el funcionamiento de las estructuras políticas”. En ambiguo, para que entre todo. Pero ¿qué es alterar el funcionamiento de las estructuras políticas? ¿Votar algo diferente al bipartidismo? Los cajones de sastre son muy peligrosos en ciertas manos.

En plena Represión-Party se actúa ya sin el menor freno. El Ministerio de Fernández Díaz se propone  imponer límites de  velocidad a los peatones y obligarlos a pasar un control de alcoholemia y drogas cuando ‘la autoridad’ estime que han cometido alguna infracción. Entre otras cosas. Cómo será de demencial la ley de la DGT que hasta el Consejo de Estado le ha pedido que se moderen un poco. Es de no creer lo que nos ocurre en España.

Si lo que está ejecutando el PP aterra, todavía causa más miedo el consentimiento, la indiferencia social. Hay un sector de la población que se siente muy cómodo atado y recortando las libertades de los demás con su propia actitud. Tienen que distraerse, además, los angelitos. Las noticias más vistas en los diarios tradicionales, los trending topics de Twitter, nos muestran –no siempre pero ya a menudo– una sociedad cada vez más entregada a la basura mediática, al fútbol y otros deportes, a los famosos (con especial querencia por sus esperpentos), a la huida, a la anestesia.

Tras distintos aperitivos a lo largo de la semana, la cita principal es el sábado por la noche. Ávidos de saber más sobre la difícil situación que vivimos, ocupan sitio en la grada virtual para terminar simplemente por apuntarse o rechazar a los Inda o los Marhuenda. Hasta hay espacio para las cuñas de propaganda al calor del éxito. Muy gráficas, sin embargo: Pablo y Pablo, el duelo de los sábados. Vaya. Era la noticia más vista en ABC el domingo. En La Vanguardia, un buen periódico, lo que más interesaba era esto: “No se olvide de apagar el wi-fi por la noche” y “Una becaria deja su trabajo en Wall Street para dedicarse al porno”.

Y, mientras, el PP, a su tarea. Sin provocar grandes revuelos. Se llega a la terrible conclusión de que a muchos españoles no les importa la democracia. No creen en ella, les da igual que se la quiten o restrinjan. En aras de una pretendida seguridad que en absoluto se garantiza controlando y reprimiendo a todos, castigando hasta el pensamiento. Ni siquiera se cuestionan las razones que esconden estas medidas. En realidad, no les incomodan, les dan igual.

Es una vieja tradición. Son los del “Viva las caenas” que recibieron encantados al Borbón Fernando VII. Los que hartaron a Amadeo de Saboya hasta que se fuera diciendo a España: ahí te quedas. Los que mataron a Prim. Los que detuvieron las ideas de progreso pioneras incluso en la Edad Media. Distintos historiadores han reseñado el peso del analfabetismo (hoy funcional, cívico y político) en España. En el siglo XIX, el real alcanzaba al 70%, lo que ya no ocurría a ese nivel en países de nuestro entorno. Lo hemos pagado y pagamos muy caro. Solo la educación, en conocimientos y en decencia, puede cambiar esta condena que amenaza ser de cadena perpetua.

La democracia debería contar con mecanismos de defensa contra quienes dentro del sistema defienden, apoyan y votan postulados antidemocráticos. Una ola de involucionismo recorre el mundo y en ella el Gobierno del PP está en la avanzadilla. Pero hay otra España, otra gente, otra sociedad. Cada vez más pujante, cada vez más consciente de que nos lo jugamos todo si aceptamos perder esta nueva batalla.

* Publicado en eldiario.es 

Bárcenas, Aguirre, PP, un día grande para la sensación de impunidad

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Acuciado por nuevos dictámenes que avalan la existencia de una Caja B en el PP con sus contrapartidas y sobresueldos, el partido que nos gobierna ha sacado toda la artillería a la calle. Al punto  que debemos preguntarnos qué más nos espera. Pero ¿calibran bien la fuerza de sus impactos? ¿Creen que todo el mundo tragará y tragará siempre semejantes atropellos? ¿Hasta dónde se puede tensar la cuerda que nos ahoga en indignación?

Bárcenas queda en libertad bajo fianza de 200.000 euros (lo que debe gastar en aperitivos del fin de semana) a pesar de que se le piden 42 años de cárcel,  y otro juez archiva el caso de tráfico de Aguirre, eso que llaman “incidente” algunos medios.  Vamos por partes.

El propio ministerio de Justicia escribe en twitter excusas. A ese nivel estamos.

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Y va y nos lo creemos. Quién podría pensar otra cosa ¿verdad?

Observemos además el nivel. Su caja B “no está acreditada” a pesar de todos los informes coincidentes de la policia, la agencia tributaria, el juez y la Fiscalía anti-corrupción. En cambio, Bárcenas les ha robado y lo afirman sin juicio y al alto nivel de un ministerio y de Justicia.

Al lado de esto, lo de Esperanza Aguirre es tema menor pero el archivo judicial resulta muy sintomático. La aún presidenta del PP de Madrid (corroído por los escándalos de corrupción, de Gürtel a la Púnica y tiran porque les toca), y auto postulante a alcadesa, ha salido limpia de la travesurilla que hizo con el coche dando ejemplo. Qué rica la niña.

A saber, estacionar su coche en la Gran Vía de Madrid que es lugar sin un solo aparcamiento habilitado junto a las aceras. Sacar dinero de un cajero tan ancha y salir huyendo de la policía municipal arrollando la moto. de un agente. El hecho ocurrió, la nena dio incontables entrevistas contando su versión. Pues bien, el juez ha dicho que no está acreditado que ocurriera eso.

Estamos pues todos autorizados a estacionar nuestros coches en la Gran Vía o donde nos plazca, huir de la policía e insultar a los agentes tanto en privado como por los distintos medios. ¿O a nosotros no nos lo permitirían?

La desvergüenza de este partido y sus acólitos no tiene límite. Por eso, Esperanza Aguirre -con sus graves problemas de megalomanía y afán de protagonismo, entre otros- puede llegar a encabezar candidatura y hasta salir elegida.

O no. Porque de tanto meter el dedo en el ojo a la ciudadanía puede darse el caso cierto de que no vean la papeleta del PP en la vida.

En Eldiario.es he publicado lo que entiendo como causas profundas, hoy prefiero dejarlo aquí así. Solo poniendo como colofón, un antiguo y magistral artículo de Ángels Martínez Castells sobre la sexagenaria Aguirre que va de tierna criaturita. Entresaco párrafos, aunque hay que leerlo entero.

“Aprendí hace tiempo que lo que puede ser tolerable ingenuidad en la veintena es, pocos años después, inaceptable manipulación entreverada de soberbia. Por más que quiera jugar al despiste con una sonrisa pro-forma en sus labios secos (la mentira y el temor drenan la boca), no hay un átomo de ignorancia en su labor política. Usted no da puntada sin hilo, y ayer todos los comentaristas coincidían en esa habilidad tan suya, innata (quizás también) pero cultivada como pocas. Sin embargo, nadie vio ni mucho menos habló de que las labores de zurcido no duran nada en telas tan apolilladas como las del PP. No podrá hacerse su traje de alcaldesa con los andrajos que quedan de su partido en Madrid. Confío en la dignidad de los madrileños y madrileñas… Y porque además ya no queda nadie que le pueda convertir las calabazas en carrozas, cuando el personaje de cuento que más le cuadra -y desde hace tiempo- es el de Cruella de Vil (y toda la ciudadanía de bien huye de convertirse en sus dálmatas).

No le tolero, Sra. Aguirre, de sexagenaria a sexagenaria, que diluya su arrogancia de ex-condesa y ex-grande de nada en una petición de perdón que no se concreta en dimisiones, que queda en eso mismo, en un brindis al sol, en un adorno más a manera de  floripondio, como esos que se pone en el vestido para desviar la vista de quien la observa de su mirada poco clara. Y me asquea, Sra. Aguirre, que compartiendo un calendario que no nos ha ahorrado el horror de la violencia (y la hemos sentido tan cerca) ayer pretendiera usted subirse a lomos de todas las víctimas, y llamara en nombre de los muertos a los que se les arrebató la indignación y la palabra, en nombre de todos los intolerablemente asesinados, a votar por un partido cuya deriva avergüenza, día a día, a los demócratas.

Sra. Esperanza Aguirre, crezca usted. Deje de fingir ese modo pizpireto sobre un chapapote de corrupción que se ha nutrido en sus despachos. Reconoza que lo del Tamayazo no fue una travesura más (nunca olvidaré su sonrisa mientras el PSOE de la Comunidad de Madrid llamaba desesperadamente a Tamayo y Sáez por los pasillos) ni cómo Concepción Dancausa se sacó del bolsillo (oh, milagro!) impecablemente redactado, un “inesperado” discursito de aceptación para presidir la Asamblea, ganada después del Tamayazo, por 55 votos a 54. No puedo olvidarla rodeada constantemente de corruptos, implicados nada presuntos, maestros en la estafa y el engaño, empresarios que escamotean derechos y salarios y mentirosos compulsivos que combaten el sector público cuando siempre han vivido a cuerpo de rey con nuestros impuestos. Como usted. Practicando absolutismo y despotismo a partes iguales, tan fan de la equidad como es.

Cuenta hoy El Mundo que ordenó que trajesen a su presencia un ex amigo y entonces consejero que había metido la pata, “y nada más verlo montó en cólera lanzando insultos mientras el político, abrumado, pedía perdón. Los testigos no se escandalizaron: era el modo con el que Aguirre se dirigía a sus subordinados cuando perdía los nervios.” Hasta que de repente gritó al consejero, una y otra vez, que lo que tenía que hacer era arrodillarse…. y el hombre terminó por ponerse de rodillas para obtener su perdón. ¿No se sonroja cuando se lo recuerdan?

No puedo olvidar -y espero que conmigo mucha gente- que la he visto abroncar a enfermeras en público, ridiculizar a trabajadores públicos, y demostrar cómo su ideología retuerce la verdad al quejarse de lo poco que se trabaja en la enseñanza… La veo todavía flanqueada por Güemes (el yernísimo de Carlos Fabra)  y más tarde por Lasquetty, privatizando nuestra salud e intentando dejarnos sin sanidad pública en Madrid. Para que sus amigos hiciesen sus negocios con el gran saqueo de lo público. Y siento náuseas”.

(…)

“Quería usted ser la Margaret Thatcher madrileña, pero se está quedando en un triste remedo de La Chata.”

Aplaudan y jaleen sus joyas que ya pueden estar agradecidos a sus votantes. Aunque corren el riesgo de pasarse varios pueblos y perder a la mayoría.

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Basura

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Un día encuentras la pista definitiva. Camino de pagar el impuesto municipal de recogida de basuras, has de sortear, precisamente, desperdicios que se acumulan sin recoger, tirados por el suelo. No ocurre solo en el Madrid regentado por la piadosa y eficaz Ana Botella, las referencias de cubos desbordados con los residuos extendidos por doquier alcanzan a muchos otros municipios presididos por miembros de distintas orientaciones políticas. Y se hace la luz, respiramos basura en muchas ciudades, vemos basura, tragan (algunos) basura. El indicio, así, se ha vuelto revelación: este paisaje sucio, pestilente e insalubre podría ser el que nos define como país. No en la ciudadanía que se esfuerza, sino en esa capa dirigente que pone el sello de #MarcaEspaña, y ya, sin complejos, el de #MarcaEuropa. No hay más que mirar a los líderes mundiales manifestarse en París encapsulados al margen de la gente. O las trazas que dejan actuaciones políticas, escrupulosamente medidas para edificar un monumental vertedero susceptible de engullir toda intención limpia.

 Las personas normales, pulcras y aseadas, no reparan en la forma en que la basura está entrando en nuestra vida. Quien más quien menos lo que quiere es deshacerse de esos residuos que deja el día a día: la olorosa piel del plátano, las tripas del pescado, restos orgánicos varios, latas, polvo, papeles aceitosos, los pañales del niño… o del abuelo, las compresas con alas y sin alas, porquería en una palabra. Por hablar de las más literales.

 Y no deja de ser curioso el afán de gentes muy finas por ocuparse de las basuras. Por su recogida y gestión en particular.  Alguien tiene que hacerlo, alguien debe ocuparse de tan molesta tarea. Las ciudades, sus habitantes, producen toneladas. Y se precisa recogerlo, almacenarlo, reciclarlo.

 Ahí tenemos sin ir más lejos a Florentino Pérez. Un hombre que se codea con lo más granado de la jet set española e internacional. Invita a su palco merengue a jueces y fiscales, influyentes directores de periódico, políticos, empresarios, sus conquistas amorosas incluidas, hasta a la realeza en momentos sonados, y no se le caen los anillos por incluir en sus variados negocios -de notable prestancia por lo general-  algo con tan poco glamour como la basura.

 Son muchos los grandes del país que se dedican a esta abnegada tarea. Esos hombres –son prácticamente todos hombres- se fotografían con los presidentes de gobierno en la Moncloa a donde acuden para guiarles en el camino, y, algunos, aún le hacen también un hueco a las basuras. A veces, tiene sus compensaciones. Basta ver el caso de la contrata de Toledo, a cargo de una filial de Sacyr –la gente que sabe no pone todos los huevos en la misma cesta, por si los impuestos o algo-. Vas y le haces un donativo al PP de Cospedal  de 200.000 euros, cuyos recibís firma el tesorero, y, casualmente, te mejora el contrato en 11 millones de euros. El alcalde, eso sí, está ya imputado y el pobre juez Ruz –en tiempo de descuento- anda a ver si sortea trabas para buscar todas las responsabilidades, aunque sean a más alto nivel.

El caso Brugal de Alicante nació en un vertedero. Exótico donde los haya. El periodista Pablo Ordaz nos descubrió –en reportaje para enmarcar- hace casi una década, la historia de aquel hombre, Ángel Fenoll que recogía basura en el carromato de su padre. Y qué terminó siendo dueño de un vertedero –a nivel imperio, eso sí-  por el que saltaban “16 tigres y tres leones, hipopótamos, osos, vacas escocesas, burros de Afganistán y un gorila llamado Paco cuya principal habilidad es lanzar con mucho tino sus propios excrementos”. A Fenoll, empresario afín al PP, se le ocurrió grabar durante años conversaciones comprometidas de tejemanejes con sus colegas políticos y pasó lo que pasó. De ese sustrato emergió -cual Venus de Botticelli – la ex alcaldesa de Alicante, con su imputación bajo el brazo, la dimisión sobrevenida, y la llamada a hacer una nueva carrera en el sector.

Grandes fortunas se han edificado sobre la basura. La mayor parte de la sociedad ignora de qué forma alimentan nuestras sobras inservibles el lucro privado y las secuelas de desgracias que puede conllevar el afán de forrarse a cualquier precio. Nadie debe equivocarse, no son negocios ilegales; no todos al menos. Las comisiones bajo mano no representan a la mayoría. Que la Camorra napolitana utilice la recogida y tratamiento de basuras –actividad que posee en régimen de monopolio- a modo de presión en Nápoles e inunde cuando le parece la ciudad de la mugre más apestosa que se desparrama sin recoger, no tiene nada que ver. Aquí no pasa. Cierto que todas las fases del negocio –recogida, almacenamiento, reciclado- aportan beneficios, pero el servicio público prima. Cómo si no nuestros representantes políticos se lo habrían entregado a empresas privadas.

 La verdad es que todos esos prohombres citados no recogen directamente nuestros desperdicios malolientes, no. El servicio que antes era municipal se ha ido “externalizando” –privatizando- por la voluntad de los gestores políticos. Dicen que es más barato, lo cuál no es cierto, y sí que funciona peor. Las contratas se están haciendo a costa de los trabajadores. Hemos visto cómo son despedidos y obligados –quienes se quedan- a aceptar una reducción drástica de su salario. Y nunca es suficiente. Porque así el alcalde o alcaldesa puede decir que “ha ahorrado”. Se están dando casos en los que, además, el cobro se demora meses. Por todo eso hacen huelga. Por todo eso no recogen nuestras basuras. En esos casos heroicos que nos depara la justicia española, llegamos a ver cómo un juez frenó una privatización por considerar inconstitucionales las condiciones para la plantilla. Tampoco sabemos siempre cuántas vueltas dan estos pleitos y cómo acaban.

Igual tirando del hilo de la suciedad que desechamos y otros aprovechan, siguiendo el rastro de su fétido olor característico, llegamos a entender por qué cuando pensamos en la palabra “Basura” nos vienen a la mente los rostros de decenas de personas que pasan por ser la más lustrosa representación del país o del continente. Tenemos la sensación de ser dirigidos desde un descomunal vertedero, lleno de gorilas Paco o monas Conchita. Sujetos podridos o susceptibles de pudrirse son una bomba en potencia.  Y, atrofiadas sus pituitarias, no todos advierten el peligro de que elementos que se perciben tan podridos –como los restos de un besugo descompuesto- sigan ahí a la intemperie, lanzando sus efluvios infectos.

  Mucho cubo de la basura y mucha ventilación necesitamos.

El rey de un país imaginario con profundas convicciones democráticas

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Cuando Felipe VI se refirió a nuestro país como “Una España con profundas convicciones democráticas”, regresé a la cocina para dar los últimos toques a la cena que me pareció mucho más práctico. El nuevo rey no había entrado en El jardín podrido ni con la punta del zapato. Profundas convicciones democráticas España, ese país de pronunciamientos militares, analfabetismo funcional y ético que los tolera, y nada menos que un golpe de Estado con dictadura militar de ¡40 años! Que se llevo por delante casi la mitad del último siglo. Y cuyas consecuencias son bien visibles ahora mismo.

Estas cosas de la genética que reproduce gestos y hasta tonos e inflexiones de voz, me recordó enormemente a su padre, a los discursos navideños de su padre. Y tenía razón.  Juan Luís Sánchez, en eldiario.es ha encontrado hasta frases similares. Gran análisis en su “Felipe VI y lo que “debemos” hacer para “recuperar el sosiego”:

“Movía las manos, se tocaba el corazón, agitaba los dedos, asentía, negaba, sonrisa, hombros. Hola, soy Felipe de Borbón y mi  catálogo de gestos es de rey joven, con ganas, con energía. Y se reivindicó generacionalmente: dijo “regenerar” y dijo “regeneración”; dijo “tiempos nuevos”, dijo “nueva época”, dijo “base nueva”. Y hasta le compró algún significante a la nueva política, como “vida colectiva”. Y dijo la palabra “futuro” 9 veces, como formando una flecha de luces intermitentes de neón apuntando a sí mismo. ¿Lo pillan? El futuro soy yo.

Pero, en realidad, aunque las palabras de Felipe suenen algo más frescas por el continente, parte del contenido es muy parecido al marco político que han propuesto tradicionalmente los discursos de Juan Carlos, especialmente con el de 2012, cuando el entonces rey no pudo por más tiempo obviar el clima de crítica social.

Juan Carlos I (2012)  “No creo exagerar si digo que vivimos uno de los momentos más difíciles de la reciente historia de España. La grave crisis económica que atravesamos desde hace unos años ha alcanzado una intensidad, una amplitud y una persistencia en el tiempo que nadie imaginaba.

Felipe VI (2014): “Estamos viviendo tiempos complejos y difíciles para muchos ciudadanos y para España en general. La dureza y duración de la crisis económica produce en muchas familias incertidumbre por su futuro”.

Es tal la sincronía entre ambos discursos que una misma frase se usa con dos intenciones diferentes. En 2012, Juan Carlos I dice: “Pero no todo es economía. Por muy evidente que sea, no es malo repetirlo: no todo es economía”. En 2014, Felipe VI dice:”Pero no se trata solo de economía o de intereses sino también y sobre todo, de sentimientos”. El primero se refería al clima social por la crisis y el segundo a Catalunya, tema sobre el que el discurso no ha cambiado apenas nada.

Felipe VI ha intentado hilar fino con su hermana y su cuñado muy acorralados y con su padre compartiendo titulares con Corinna que no hablan de corazones sino de oros. El nuevo rey ha dado “la razón” al que se sienta “indignado” por la corrupción, con la que “hay que cortar de raíz”. Aunque es una apreciación general parecida a la de 2011 de su padre al decir “todos somos iguales ante la ley”.

Pero cae con su predecesor en la misma pose condescendiente y paternalista con el que muestra crítica o desacuerdo. El clima de protesta es “desapego”, es “pesimismo” (2012 y 2014) de gente que sufre “desencanto” (2014) o “desánimo” (2012), un “malestar social”. Eso sí, hace falta una “puesta al día” (2012) o “regeneración” (2014), elija la palabra que más le guste”. (Seguid leyendo aquí, merece la pena).

El Rey se refirió a “conductas” en la línea implantada por ese poder que “se lleva” tan alejado de la gente. Como diría el propio Rajoy, el procesamiento de su hermana y su cuñado son… “esas conductas de las que Vd. me habla”.

Antón Losada precisa la diferencia, no son “conductas” lejanas:

“El libreto empezó por dónde debía, por la corrupción. Aparentemente el rey disponía de tres opciones para gestionar el banquillo de su hermana, aunque en realidad solo tenía una no del todo mala. No podía evitarlo como si no hubiera sucedido. Despacharlo con una mención constituía un grave error. Lo mejor que podía hacer era afrontarlo con contundencia y asumir las consecuencias. Eligieron el peor guión. Ya hemos visto demasiadas veces esta película dónde se habla de corrupción en general, se comprometen a cortar por lo sano en general y nos anuncian que somos iguales ante la ley en general. La corrupción que atañe al monarca no es la corrupción en general de los servidores públicos. Es la concreta de su familia, porque esa sí la puede solucionar. Pero tampoco tocaba hablar de eso este año”.

Gallego&Rey lo habían anticipado:

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Felipe VI suena mucho mejor que el Juan Carlos envejecido de los últimos años. Pero, tal como dijimos, eso no era suficiente. Gonzalo Cortizo  ha seleccionado las diez principales frases, llenas de… “conductas” y lugares comunes:

Debemos cortar de raíz y sin contemplaciones la corrupción”

“Los responsables de esas conductas irregulares están respondiendo de ellas, eso es una prueba del funcionamiento de nuestro Estado de Derecho”

“Necesitamos una profunda regeneración de nuestra vida colectiva. Y en esa tarea, la lucha contra la corrupción es un objetivo irrenunciable”

“Las conductas que se alejan del comportamiento que cabe esperar de un servidor público, provocan, con toda razón, indignación y desencanto”

“No debemos dejarnos vencer por el pesimismo, el malestar social, o por el desánimo”

“Debemos seguir garantizando nuestro estado de bienestar, que ha sido durante estos años de crisis el soporte de nuestra cohesión social, junto a las familias y a las asociaciones y movimientos solidarios”

“Los índices de desempleo son todavía inaceptables y frustran las expectativas de nuestros jóvenes y de muchos más hombres y mujeres que llevan tiempo en el paro”

“No obstante, es un hecho que las principales magnitudes macroeconómicas están mejorando(…). Estos datos son una base nueva para la esperanza de que, en el futuro, puedan generarse de forma sostenible muchos más empleos y, especialmente, empleos de calidad”

“Llevamos a Cataluña en el corazón(…). No se trata solo de economía o de intereses sino también y sobre todo, de sentimientos”

“Somos una democracia consolidada. Disfrutamos de una estabilidad política como nunca antes en nuestra historia”.

El mensaje de la recuperación es el que vende el gobierno aunque este discurso lo escribe el Rey y su equipo y lo supervisa el ejecutivo al contrario que la mayoría del resto que el Rey pronuncia. Pertenece a ese país imaginario en el que viven, el real es otra cosa…

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ABC, “el gran periódico español” –como el mismo se apellida- se muestra exultante con su rey sencillo y discreto:

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Es que es el periódico monárquico me diréis, pues no solo, crecen los vasallos como esporas, buscando quién sabe un lugar al sol. Ved el tuit que mandó la brillante diputada de UPyD, Irene Lozano:

Este Rey mola los huevos! Lo adoro!!

Al PSOE le ha parecido valiente y que el rey conoce el país que… gobierna ¿Ah, gobierna? pues entonces es doblemente responsable. El PP en su línea, dicen, nada menos, que es “un rey pegado a la calle que conoce los problemas de la gente”. La izquierda más crítica. 

 “Pues a mi suegro le ha gustado”, leí a un colega. Así es, en el país imaginario de Felipe VI, Rajoy, sus medios, su corte y ciudadanía acrítica, seguro que ha triunfado. Cuando se le jalee y destaque, todavía más. Él mismo puede llegar a creer tanta adulación.

Lo que pasa es que los países, como todo lo imaginario, flota y suele terminar por mostrar la realidad. Es terrible ver cómo se les viene encima la Historia sin que, en su nube, se enteren de nada.

Algo está cambiando y no lo ven. Jesús Maraña y Benjamín Prado se han aliado en este precioso mensaje. Vivo y sin telarañas.

‘Nunca es tarde para cortar la cuerda, para volver a echar las campanas al vuelo, para beber de ese agua que no ibas a beber’ Benjamín Prado

Marca España del PP

Es un aluvión diario. Cuesta enterarse de tanta porquería como cae. Algunos se insensibilizan. El menú de fin de semana en esta España del PP viene denso:

Bankia ha sido un pufo monumental. Rodrigo Rato falseó las cuentas de la entidad para sacarla a bolsa, según exhaustivo informe de los peritos del Banco de España. Han pringado todos: los supervisores como el Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores, el ministerio de Economía y hasta la firma privada Deloitte, ellos sabrán por qué. Y nosotros que lo veamos y comprobemos cómo pagan sus responsabilidades. Su sucesor, el gran Goirigolzarri también extendió la percepción de esos balances inflados. Rato y Blesa ocultaron deliberadamente las tarjetas Black porque sabían que “sería un escándalo”.

“¿Fue una estafa? Eso lo tendrá que sentenciar un juez, pero de ser así estaríamos ante una de las mayores de la historia de España. “El perjuicio directo causado a los inversores se cifra en 3.092 millones de euros, el importe de los fondos captados en la salida a bolsa”, dicen los peritos. Eso, y los  22.000 millones de euros de dinero público que se movilizaron para salvar de la quiebra a esta entidad en la que todo se hizo mal.”, se pregunta Ignacio Escolar.

Rato ha declarado en Onda Cero:“No hubo intención ni posibilidad de engañar”.  Para eso estaban los supervisores. Pues ya está. Igual que el aumento del déficit en las comunidades regentadas por el PP -la exitosa y sorprendente “herencia recibida”- fue culpa de Zapatero por no mirar.

El PP aprueba este viernes una nueva ley procesal. Sin dotar de medios a la justicia (que es la causa fundamental de los retrasos) estipula (por imperativo legal) en 6 meses la duración de los procesos y en 18 si son más complejos. Como la Gürtel, vaya. Si el juez no llega se hace algún atajo bonito. Los medios nos cuentan que a las asociaciones del gremio no les gusta.  Ya, nos lo suponíamos. A la ciudadanía hambrienta de justicia, tampoco.

A Ruz se lo cargan. Está sentenciado. Forma parte de esa entusiasta colaboración del PP con la justicia, aunque les afecte, que comenzó con la defenestración de Baltasar Garzón que tan oportunamente incurrió en errores, al menos según sentenció el Supremo vistas la denuncia de Correa, el presunto jefe de la trama Gürtel/PP/Bárcenas.

Con este panorama, el personal anda volcado en culpabilizar a Iñígo Errejón de Podemos por su contrato de investigación en la Universidad de Málaga. Ese azote de los corruptos que es la presidenta andaluza, Susana Díaz, tiene un particular empeño en que lo de Errejón sea ejemplarizante, que no se vuelva a robar a manos llenas de las arcas públicas, ah, que no es éste el caso, que se obligue a los investigadores universitarios, incluso a profesores y catedráticos a residir en el lugar que les ha contratado, que es algo que no pasa siempre. Nos va la vida en ello en este país.

Ayer, en el Telediario 2, de TVE, pusieron en titulares el tema de Bankia, “hay dudas” sobre el balance, ¿dudas?, ¡400 folios! Y el de Errejón. Recuerdo que es ese telediario que no se iba a emitir tras la sentada de los profesionales descontentos con los cambios manipuladores en la dirección. Pues nada, se levantaron y se sigue emitiendo así de bonito.

Leo que Rajoy ha enviado a miembros destacados del PP a difundir su mensaje, la #marcaEspañadelPP que, bien es verdad, ellos ven algo distinta. Y así María Dolores de Cospedal irá a uno de los “debates” de la vigilia sabatina. Para competir ya de esta semana no pasa llevar al otro a la cabra de dos cabezas. Por esto, lo digo. Ese monstruo que están creando y que añade males a nuestra factura, porque son imperceptibles, porque la gente no se entera. Le gusta mirar y ya no se pregunta más.

Reconoce Merkel que Europa no es una tierra de futuro para jóvenes. Culpa suya sin duda y espantosa certeza. No, de hecho piensan echar a los emigrantes sin trabajo. En el Reino Unido también. ¿Y adónde van ahora pues?¿Y qué hacen en sus puestos los responsables? ¿Y cuándo, también, se les exigirá responsabilidades? ¿Cabe mayor aberración que cargarse un continente como futuro para los seres que lo habitan?

España es el ejecutor aventajado de la gran estafa. La OIT (Organización Internacional del Trabajo)acaba de hacer público un informe en el que resalta cómo se están ahondando las diferencias salariales. ¿Dónde más en el mundo? En EEUU… y España.  En estos dos países es en donde más crece la desigualdad.

La desigualdad mata. La estupidez también. La envidia no digamos. Es tan evidente la maniobra de cargarse a cuanto pone en peligro el poder de los que ahora mandan, de los responsables de esta situación, que aterra ver como gente normal entra al trapo.

Ay, España país de toros en la plaza, de cazados, de siervos…

¿O no?

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Mato y PP de Rajoy, de “partícipe a título lucrativo” a “partícipe a título lucrativo”

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El auto del Juez Ruz lo dice bien claro: el PP es partícipe de la trama Gürtel a título lucrativo. Lo mismo que Ana Mato a quién finalmente se ha obligado a dimitir para intentar salvar los trastos del partido. Regla de tres: si Ana Mato tiene que irse porque “es partícipe a título lucrativo”, ¿por qué nadie asume responsabilidades en el PP, también “partícipe a título lucrativo”. Por el contrario, su presidente, Mariano Rajoy, ha vuelto a llevar al Congreso un discurso vacío en el que da entender que la corrupción no va con él. Sus señorías se han aplaudido a sí mismas, de hecho, cuando ha dicho el presidente: “España no está corrompida, la mayoría de los políticos son decentes”.  Parece que le preocupa más que se hable tanto de corrupción, que se publique tanto y se insista tanto sobre los mismos casos.

En el PP, en concreto, ese partido en el que Rajoy siempre ha tenido cargos relevantes parece que más extendida sí está. A nivel de fosa séptica. Entre los implicados, grandes figuras del partido y puestos clave. Ruz sentará en el banquillo a 3 de los 4 ex tesoreros del PP, el cuarto Rosendo Naseiro también estuvo implicado, en su día. Pero se anuló el proceso porque las escuchas de sus conversaciones fueron consideradas ilegales (Trillo aquí jugó un gran papel según se comentaba). Algo así pasó con el inicio de la Gürtel, aquí fueron a mayores y quién pagó al punto de ser inhabilitado fue el juez: Baltasar Garzón.

Para los amantes de la manipulación, la referencia de wikipedia al Caso Naseiro es una pieza maestra. Un auténtico calvario dice que pasó José María Aznar. El tiempo ha demostrado, y este auto de Ruz es un ejemplo, cuánta verdad había detrás.

Si llegaron hasta a pagar las obras de su sede en negro o borrar los ordenadores de Bárcenas, ¿qué sinceridad se puede esperar de la lucha contra la corrupción de Rajoy y su corte de los milagros? Nos habla desde el fiemo que impregna su partido.

El nivel de cinismo -casi de esquizofrenia- que alcanza el hombre que 11 millones de españoles encomendaron dirigir este país lo evidencia, de nuevo, su propio discurso de hoy. Un pequeño ejemplo:

“La vida pública debe hacerse en la plaza pública, a la vista de todos”, dice Rajoy, que oculta hasta sus reuniones con Urkullu o Mas.

Soraya Sáenz de Santamaría, ¡cómo no!, asume las funciones de Ana Mato -sanidad, asuntos sociales e igualdad- hasta que se nombre sustituto. Con éste, serán ya 12 cargos los que acumule la vicepresidenta. Porque es una superdotada que si no… Nadie podría ejercer bien tantos trabajos y de tanta responsabilidad. ¿O no lo hace bien?

La situación es insostenible. Hasta El País, que tantos quiebros ha hecho al PP en aras de su difícil situación económica, pide prácticamente la convocatoria de elecciones. Culmina su muy crítico editorial con Rajoy, así:

Esto es solo un anticipo de los estragos que el proceso de la trama Gürtel puede causar a un Gobierno débil. Se hace difícil pensar que la legislatura en curso pueda continuar un año más.

La noticia positiva es que la ministra que nunca debió serlo, Ana Mato, se va (aunque se queda de diputada). Su gestión será recordada como la de la persona que -a las órdenes de Mariano Rajoy y Sáenz de Santamaría y con la colaboración de los virreinatos populares y convergentes por las Comunidades Autónomas- deterioró casi de forma irreversible la sanidad pública española. Ángels Martínez Castells le dedica este emocionado recuerdo, con un repaso a las tropelías de la ministra. Una muestra:

Quedan pendientes las imperdonables responsabilidades de Mariano Rajoy, que debería dimitir de inmediato no sólo por beneficiarse también, por su cargo, de todas las tramas descubiertas en su Partido, sino sobre todo -y eso sí es criminal- por poner en manos de una política emblemática de la Gurtel un servicio público fundamental y nuestro derecho a la sanidad. Y hacerlos trizas entre insufribles incompetencias, rapiñas desmedidas y a contra reloj… Y ni un gesto de pesar por el sufrimiento y las muertes que sus destrozos han provocado. También en memoria de Alpha Pam, no te echaremos de menos, Ana Mato, pero esperamos que se vayan sumando cargos que te encadenen al banquillo.

Y una preocupación añadida. ¿En qué quedará todo esto con la justicia que disfrutamos? Ignacio Escolar plantea, entre otras cosas, la situación de Ruz ahora:

Desde la derecha culpan ahora al juez Pablo Ruz por hacer su trabajo: por sacar adelante la instrucción de un caso, la Gürtel, que ya iba por su quinto año triunfal. Dicen que ha escogido a propósito la fecha de este auto para fastidiar al presidente del Gobierno el pleno monográfico en el Congreso sobre corrupción.

El juez tiene prisa, pero no por aguar el enésimo discurso pomposo de Mariano Rajoy. Va corriendo porque sabe que es posible que  en un mes le toque abandonar el juzgado de la Audiencia Nacional y quiere dejar el trabajo hecho. El mismo Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) que hace apenas cinco meses alababa su instrucción, el mismo que barajó dejarle como juez de apoyo para agilizar el juzgado más complicado de toda España, el central cinco de instrucción, ahora no tiene tan claro que este incómodo magistrado deba seguir en acción.

Después de la dimisión de Mato, el PP querrá dimitir a Pablo Ruz. Del politizado CGPJ depende que lo puedan conseguir.

¿Y qué hará la sociedad? Mariano Rajoy es un cadáver político, no se sabe si el hedor procede de esa condición o de la corrupción que emanan Génova y sus sedes regionales. Sin embargo tiene la costumbre de permanecer amarrado a su silla y la gente se lo permite. Todo el PP está tocado, pero también suelen usar sus aguijones con precisión. Que no clame toda la sociedad -excepto los cómplices- ante lo que está ocurriendo indica una grave patología. No sé si son conscientes de cuánto nos jugamos.

 

España dispone de caspa para usar y exportar

El escritor Mario Vargas Llosa activo opositor a la consulta que calificó de ataque a la democracia incluso en The York Times

El escritor Mario Vargas Llosa activo opositor a la consulta que calificó de ataque a la democracia incluso en The York Times

Despertar al día y a la semana con Ana Botella en plena charla con la Virgen de la Almudena, rogándole nos brinde “la fortaleza necesaria para superar cualquier amenaza a la libertad y unidad de nuestro país”, marca. Apolíticosvarios andan también muy preocupado con Catalunya y entre sus pesadillas a odiar se encuentra el presidente Artur Mas. De cuanto sucede en España, solo hablan de eso. “Va contra la ley”, argumentan. Irrefutable. La ley es lo primero, sobre todo en este país que la respeta con fruición.

Un pueblo al que se ha usado y manipulado en sus sentimientos desde distintos flancos, se expresa. Con cortapisas. Tantas que desvirtúan cualquier resultado. ¿Qué esperaba Rajoy que ocurriera el 9N? ¿Tenía algún plan posterior? ¿Disponen de él la caterva de exaltados que piden soluciones drásticas? Escuchar mentar al 23F al representante de UPyD, el partido transgénico -el que marcó la senda de los partidos transgénicos, con más precisión- vuelve a situarnos en nuestra realidad. La que corrobora ver a un Nobel de Literatura, originario del Barrio de Miraflores de Lima, como un alma errante tratando de impedir que los catalanes opinen en una urna. España dispone de caspa para usar y exportar.

 Cada hecho de entidad al que nos enfrentamos, nos devuelve a nuestra idiosincrasia. Somos herederos directos de aquella España medieval y conquistadora que desollaba herejes para imbuirles la fe cristiana. La que sentaba al Papa –incluso corrupto- y a todas las divinidades y santos en la mesa de las decisiones sociales. Ana Botella este domingo, los condecoradores de vírgenes, las damas de la mantilla y el rosario que infieren dolor hasta a los enfermos, son de la misma ralea. Es la odiosa España –hay otra- que, sumida en el oscurantismo, considera la medida recta de todas las cosas los genitales masculinos. Y que suele demandarlos para, siempre, apoyar la violencia desde el poder.

La mirada del Cardenal Cisneros en la interpretación del actor Eusebio Poncela en la serie ISABEL de RTVE

La mirada del Cardenal Cisneros en la interpretación del actor Eusebio Poncela en la serie ISABEL de RTVE

 ¿El respeto a la ley? ¿El que tuvieron Zapatero y Rajoy cambiando la Constitución a las órdenes de los mercados neoliberales en 3 días de agosto? Quizás se refieren al que demuestra sin ir más lejos el partido en el gobierno de casi todo, el PP, con varias bandas de (presuntos) saqueadores en su seno. Por no hablar de su caja B troncal cuya existencia afirma hasta el juez, y la legión de mentirosos demostrables. Y la de los hipócritas de doble moral que rezuman en la más fértil cosecha.

 Sobre la unidad de España no debo opinar, soy muy radical en ese punto: no comprendo el amor por obligación y, si se tercia, a insultos y golpes. Y en el fondo me sobran todas las fronteras físicas, solo mantendría las que pudieran aislar la injusticia y la iniquidad. Ahora bien, que pongan el foco en la votación de Catalunya como problema fundamental de España, es perverso.

 Metidos en un lodazal de inmundicia de proporciones inauditas, no damos abasto para detener cada nueva remesa que nos lanzan desde los poderes públicos. Asuntos que deberíamos resaltar – importantes – quedan sepultados por toneladas de mugre surtidas a diario. ¿Qué menú nos ha traído el día y la semana? Indigerible una vez más. Las medidas de ahorro del gobierno con los parados, a los que, según informa en este diario Ana Requena, quieren tener un año sin cobrar antes de facilitarles la dádiva de apenas 400 euros, por 6 meses y una sola vez. El resto del tiempo que acudan al colchón familiar, a la caridad o a tapiarse el estómago. 400 euros al mes, qué dispendio, cuando alguna de sus señorías puede gastar el doble en relax durante un fin de semana en Canarias, por ejemplo.

Pasarnos a las puertas giratorias del poder. A la abogacía del Estado –ese cuerpo en ascenso meteórico desde el 20 de Noviembre de 2011-. La entidad no se persona en la investigación de la Caja B del PP porque no quiere su jefa: Marta Silvia Lapuerta –destacada miembro de la familia conservadora-. Según informa la Cadena SER, era secretaria de Sacyr en los días de la entrega –firmada- de 200.000 euros al PP de Cospedal. Casi de inmediato –por pura casualidad bien sabemos-, el contrato de la gestión de basuras con su filial en Toledo aumentó en 11 millones de euros. La deuda legítima que dicen tantos políticos responsables que tenemos que pagar sin emitir ni un reparo.

 Vivimos en una situación insostenible, por cualquier lado que lo miremos. Robo a corrupción armada, tarjetas black, cursos de formación inexistentes, EREs tapadera, descaro mayúsculo que justifica jolgorios con dinero público mientras se priva de comedores escolares a los niños, o de enfermeras. Se cercena la ciencia. O se raciona la salud y hasta la vida, no dando tratamientos a enfermedades “caras”. Posponiéndolos de continuo y seleccionando a quién le toca vivir o morir.

 Y ahí siguen. Aplicando el cilicio a la sociedad. Soberbios. Con su mirada torva capaz de las mayores injusticias. Apasionados ejecutores de la ley del embudo. Embaucadores de personas poco atentas a su papel en la vida.

 Esta caspa añeja y mohosa sepultó a lo largo de la historia cuantos movimientos innovadores se producían, muchas veces pioneros en el mundo conocido. Es tanta que pesa. Nacida de herpes o llagas, de la grasa o suciedad, no dejan de ser escamas que puede aventar un gran viento de cordura y decencia.

El catastrofismo populista y los pasteles

Luis XVI, momentos después de perder la cabeza (cuadro de Georg Heinrich Sieveking).

Luis XVI, momentos después de perder la cabeza (cuadro de Georg Heinrich Sieveking).

María Antonia Josefa Juana de Habsburgo-Lorena, más conocida como María Antonieta y a la sazón esposa del rey Luis XVI de Francia, no comprendía el enfado del pueblo por no tener pan. “Que coman pasteles” se dice que dijo. La extensa difusión de la frase aumentó el malestar de los ciudadanos, aunque no fueran sus palabras textuales. Había una larga tradición en el poder absoluto de no entender lo que ocurría bajo sus pies y, por añadidura, reaccionar con altanería.

 Así, mientras en las tertulias callejeras se comentaba “Pues va la tía y aún dice que comamos pasteles”, los periódicos de la Corte atribuían el disgusto social al catastrofismo sembrado, con muy malas artes, por un grupo radical. Utilizando el catastrofismo, precisamente, como fórmula disuasoria de cualquier cambio inconveniente a sus intereses. Estaban desolados.

 Veinte personas de la aristocracia y el comercio poseían tanto dinero como los 14 millones más pobres. Cuesta creerlo, pero así era. En más de 5 millones se cifraban las personas sin trabajo y lo que costea. 800.000 niños habían entrado en la pobreza desde el aciago día en el que, bajo la excusa de una estrategia a la que llamaron crisis, se habían emprendido “reformas”. Es decir, el eufemismo determinante para quitar de aquí y poner allá, con suma precisión, y aumentar de forma tan insolente la desigualdad.

 En poco tiempo el relativo bienestar del que disfrutaba el pueblo se había ido al traste. Habéis vivido por encima de vuestras posibilidades, les decían desde la camarilla real y sus extensiones. Por eso, establecieron recargos en farmacia o suprimieron el acceso a la sanidad a una serie de personas, encarecieron el acceso a la enseñanza universitaria, elevaron el coste de poder tener luz, fuego o calor, y de todos los servicios. La precariedad entró en la vida de muchas personas que, aunque tardaron y tragaron lo indecible, terminaron por indignarse. Los voceros de la Corte insistían: Puro catastrofismo. Suicidio programado. Manipulación de masas de manual, aprendida en lejanas tierras o en los tratados del populismo más atroz, representado por Rousseau, Voltaire y Montesquieu y sus peligrosas ideas.

 Arcones en B, nepotismo, condesas diabólicas riéndose de todos, sátiras de látigo y mantilla mintiendo por cada palabra dos veces, el príncipe de los hilillos y los cuentos chinos, el bufón de la tijera, los beatos del rosario y la muerte. Y el empobrecimiento, no llegar a fin de mes, huir, ensombrecer el futuro.

La ira de la turba se plasmó en manifestaciones. Acamparon en La Bastilla, hablando de política, economía o urbanismo. Nuestros sueños no caben en vuestras urnas, coreaban los muy rufianes con profundo afán desestabilizador. La agresividad llegaba ya a su punto culminante cuando se situaban frente a la casa de un desahuciado por el banco y la ley vigente, tratando de impedir el desalojo. ¡Sentados en el suelo!, vulgares sans-culottes, ¡Haciendo cadena humana mano junto a mano! ¿Se ha visto mayor intimidación? La Guardia, lógicamente, los freía a palos y multas para que no siguieran perturbando la paz social.

 La maquiavélica mente de los violentos ideó nuevas argucias. Distribuyeron entre las élites del país unos salvoconductos black con los que podían comprarse desde champagne o caviar, a deshabillés de seda, viajar a lugares exóticos, vivir como Luis y María Antonieta, en definitiva. Derechos de clase. Mediante una pistola en el pecho, obligaron a numerosos nobles a robar a manos llenas de las arcas del reino. Por arriba, por abajo, del derecho y del revés. Con bolsas o carros. A todo pasto. Les empujaron a ir a cacerías, en las que se enfrascaban en rituales de sangre, en el juego y el sexo, todo por sacar unas comisiones millonarias que seguían engrosando sus bolsillos.

 Los iracundos provocaron –en sutil maldad- que las dos grandes tendencias de la aristocracia se enzarzaran en las Cortes, acusándose mutuamente del descontento popular. El “y tú más”, tan imaginativo y cargante, fue obra de algún populista infiltrado.

  Los grandes maleantes que entraban por fin en las mazmorras, salían con diligencia. Tres meses y a la calle. O no llegaban a entrar fruto de desimputaciones o indultos. Esta argucia –ideada por los antisistema- fue otro de los grandes hallazgos para inducir a la gente a pensar en una justicia de doble rasero.

 Porque, en realidad, ¿De qué se quejaba el vulgo? ¿Cómo pudo prestar oídos al catastrofismo de los populistas? Lo peor fue que, en un supremo acto de inmundicia, esta gentuza decidió manifestar su ira en un puro arrebato de cólera ¡concurriendo a las elecciones! Y la plebe escuchó sus cantos de sirena, alejándose del bien que habían disfrutado hasta entonces. ¡Poniendo en peligro el sistema!

 Entre desprecios, negaciones y ninguneos, los más clarividentes entre los cortesanos de élite tienden puentes a negociar con las hordas exaltadas dispuestas a votar lo que no deben. ¿Os vais a arriesgar a las incertidumbres que plantean los radicales? No aciertan a comprender que dan mucho más miedo sus certezas.

 Maria Antonieta y su marido Luis XVI perdieron la cabeza en su forma más textual y expresiva por no saber bien dónde la tenían. Pasa mucho cuando no se pisa el suelo que transita la gente. El populacho hizo los deberes y acabó con el antiguo régimen. Luego -angustiado por la libertad-, llamó a un Napoleón a apretar las clavijas, lo que no es nada infrecuente en estos casos. Nada volvió a ser lo mismo, sin embargo. Y así una y otra vez a lo largo de la historia. Los tiranos, déspotas, saqueadores, malnacidos y su séquito de aduladores y cómplices de hoy no agradecen lo suficiente que los tiempos hayan cambiado.

Algo está cambiando en España, a pesar de ellos

Ahora sí. Por primera vez en mucho tiempo se puede afirmar que algo está cambiando. Los escándalos de corrupción –a niveles insoportables para una sociedad civilizada- pasan factura. Y las encuestas electorales lo certifican. La de Metroscopia para El País –que anticipa la del CIS- ha sumido en la desolación a la Congregación de Notables. Perdiendo los papeles –como el propio diario en un editorial para olvidar y que incluso moderó en la web sobre lo publicado en papel- o en tonos más conciliadores aunque vayan en el mismo sentido: Podemos es el coco.

La cadena de noticias con las que se inicia la semana deja de nuevo un paisaje devastador. O alentador, según se mire. Porque un país no puede engullir tanto sin buscar una salida.

Infolibre nos cuenta que Caja Madrid realizó quitas del 70% en créditos al PP y PSOE.  La quita al PSOE fue del 79,5% en un crédito de 2,94 millones de euros concedido en 1985. La del Partido Popular fue del 72,7% en un préstamo de 1,34 millones otorgado el mismo año. Indigna echar cuentas del regalo recibido por los partidos. Y  pensar en la de personas que han perdido su casa por no poder pagar la hipoteca, por mucha menor cuantía cuando –por la crisis- cambiaron las circunstancias de su vida. Explica también muchas actuaciones del bipartidismo. Pero realmente se queda un cuerpo estupendo para seguir pagando impuestos y todas esas cosas.

El presidente de Enresa incumple su contrato y carga gastos sin justificar en su tarjeta, informa en exclusiva @eldiarioes para evidenciar las técnicas más clásicas del cortijo en el que ha vuelto a convertir España el PP y, en particular, el feudo de Castilla-La Mancha, “regentado” por Cospedal. Es decir, esa señora que está “escandalizada” como todo el mundo por la corrupción.

Veamos los detalles:

Una auditoria interna en la empresa pública que gestiona los residuos radiactivos destapa que su presidente, Francisco Gil-Ortega, cobró gastos de viaje sin aportar las correspondientes facturas, como exige su contrato.

El secretario del consejo avisó en julio de la “incompatibilidad” entre el cobro de dietas y el abono de esos gastos “de difícil justificación”: fue despedido de inmediato.

Cuando fue nombrado, Francisco Gil-Ortega no tenía experiencia en el sector nuclear y era alguien de la máxima confianza de Cospedal; antes fue senador y alcalde de Ciudad Real con el PP.

Subiendo a Galicia, se confirman las Cajas B del PP, no solo la general, sino las territoriales como dijo Bárcenas. Al menos es lo que ha declarado a la policía, tras ser detenida, la ex contable de una empresa de la red Zeta. Revela la existencia de “dos sobres” de dinero B “destinados al PP”

En la Comunidad valenciana también tenemos novedades. Un juez investiga al gerente del Hospital General de Valencia. El ministerio público lleva a los tribunales una denuncia de Esquerra Unida por la adjudicación en Perú de dos hospitales a un conglomerado empresarial vinculado a Sergio Blasco, sobrino del exconseller Rafael Blasco. Ex, por haber sido condenado a 8 años como chorizo pata negra que, por cierto, transitó por varios partidos hasta recalar en el PP.

Y pasando al clero, un prelado que cree vivir en el papado medieval de los Borgia, o Borja, porque en realidad eran españoles. Medio centenar de curas acusan al arzobispo de Mérida-Badajoz de llevar un tren de vida de lujo escandaloso (como muestra, reside en un piso de 500 metros cuadrados) y de despilfarro. Piden medidas para frenar al hombre.

No es de extrañar que los guardianes de las esencias del sistema estén preocupados por el peligro que corre… a manos de Podemos, se temen.

Tanto es así que varios medios avanzan las soluciones que se estudian. Soraya Sáenz de Santamaría se deja querer –dicen- como sustituta de Rajoy al frente del gobierno. En el último recuento, llevaba a sus increiblemente fuertes espaldas 11 cargos. Por ejemplo el CNI que tan buenos resultados está dando: una cueva de nepotismo es. En TVE también manda mucho, no parece que para bien. Pero es que la quiere ¡El IBEX! Dicen. Y a Susana Díez mejor que a Pedro Sánchez. Soraya y Susana es el cartel que pide el dinero, el que da y perdona créditos, al bipartismo que tan estupendamente les ha funcionado a todos ellos.

Al IBEX le gustan los relevos generacionales, ahora que han palmado un par de sus prebostes y han sido sustituidos por savia nueva. El cambio en la Zarzuela ha caído bien entre el personal, Felipe y Letizia están siendo más valorados que sus antecesores en las encuestas. Algo está cambiando en España, ya iremos viendo cómo nos ponemos entre todos a construir, que no lo van a poner fácil. Porque el Rey nuevo y renovado, ha ido a un Congreso a Alicante y ha saludado a la imputadísima alcaldesa, Sonia Castedo. Foto que el PP quería evitar, nos decían.

Felipe VI ha coincidido con esta señora que tan buenas migas hacía con el constructor Enrique Ortiz. La ha saludado brevemente, según muestra -no con el mejor enfoque de cámara el vídeo-. Un gran error. Pero lo que al parecer sí se ha evitado ha sido, textualmente, la foto. En los diarios locales al menos -y por el momento- he sido incapaz de encontrarla y hay varias. Un par de ejemplos.

RREY INAUGURA XVII CONGRESO EMPRESA FAMILIAR

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En estos tiempos, ya nada puede ocultarse sin embargo y aquí está el Rey renovado y la alcaldesa imputada. Es de El Mundo. Saldrá en más, no en todos.

Felipe VI y Sonia Castedo. Foto: El Mundo.

Felipe VI y Sonia Castedo. Foto: El Mundo.

Hundido por corrupción… mientras la orquesta sigue tocando

La justicia cerca la corrupción, aunque habrá que ver hasta dónde llega y, sobre todo, hasta dónde le dejan llegar. El balance provisional de la operación anticorrupción emprendida este lunes arroja hechos relevantes como la extensión de la red por autonomías y municipios en empresa de envergadura. Lo abultado del monto sobre el que se actuaba: adjudicaciones irregulares por valor 250 millones de euros en los dos últimos años. No es una acción del pasado. La trama estaba operando ahora mismo, sin coartarse por la basura que está emergiendo; con conciencia de impunidad. O la comisión de todo tipo de delitos involucrados en la mangancia a gran escala utilizando medios públicos: se les imputa a los detenidos por blanqueo, falsificación, delitos fiscales, cohecho, tráfico de Influencias, malversación, prevaricación, revelación de secretos, fraude y organización criminal, punto este último que supone un importante giro cualitativo. Y, además, cuentas corrientes por centenares y coches de lujo intervenidos, anotaciones en el registro de la propiedad revisadas, un trabajo a fondo.

 Entre los arrestados, Francisco Granados, vicepresidente de la Comunidad de Madrid con Aguirre entre otros cometidos de responsabilidad en el partido. Curiosamente, presidió la comisión que hizo como que investigaba el “Tamayazo”, la operación que llevó al poder a Esperanza Aguirre por la traición de dos diputados socialistas. El juez Eloy Velasco, al mando de la investigación, cree que la cuenta que le encontraron en Suiza a Granados se nutría con comisiones de constructoras por recalificaciones fraudulentas de terrenos y adjudicaciones de obras en la época en la que fue alcalde de Valdemoro. Pero no nos engañemos, es lo de siempre. Lo único que la labor de achique a pozales no resiste la continua entrada de agua por los grandes agujeros del casco.

Madrid en el epicentro, tampoco sale bien parado el PSOE de Tomás Gómez, cuyo delfín en Parla ha sido el único alcalde socialista detenido en la operación.

La justicia –la que resiste en su cometido contra viento, destituciones o inhabilitaciones- ha venido acusando al Partido Popular de no dar puntada sin hilo y entregar contratos públicos al mejor postor de sus donantes. Con las ganancias llenaría una caja B de la que tira para hacer obras sin pagar impuestos o cobrar sobresueldos en B (además de los admitidos en A). Si esa Caja B cantara, las tarjetas black serían un tarareo en la ducha por comparación. Hagámonos una idea con esta trama municipal conocida hoy, si se produjera en la administración del Estado. Se apunta que del hilo de la “operación púnica” también salen empresas, de energía en concreto. Los donantes son básicos, el dinero no suele llover del cielo a las cuentas corrientes de los corruptos. De nosotros, las víctimas, no se habla, nuestro papel es pagar las deudas contraídas por ellos y sin rechistar.

 Siempre una mecánica similar. Recordemos que también está encausado y por las mismas causas, Jesús Sepúlveda, ex alcalde de Pozuelo de Alarcón, casado entonces con Ana Mato, a la que –por alguna razón- no se la apea de Ministra de Sanidad por más ineptitud que evidencie y bien flagrantes han sido sus últimas demostraciones.  Está muy claro que la familia es muy querida en el PP. Aunque siempre hay un día que toca soltar lastre. Y, ahora, van cayendo en el “esa persona de la que usted me habla” desde Bárcenas a Rato o Blesa, Acebes en la cuerda floja, sin duda lo hará Granados. Ex amigo de Aguirre quen prefiere a González y detesta a Blesa.  La lucha de facciones en el PP no debe ser ajena al hallazgo de nuevas cepas de corrupción.

 Cospedal, que andaba ya “escandalizada” por ese goteo de implicaciones de miembros del PP en actividades ilícitas, puede sufrir un espasmo con los nuevos entrullados. Menos mal que ella -dice- no tiene nada que ver con el cobro, firmado, de 200.000 euros que le entregó Sacyr al PP y que  “el delincuente Bárcenas”  le atribuye a cambio de mejorar su contrato de basuras en Toledo. 11 millones subió en pocos días, pero eso se debió a una pura casualidad. Y de haber alguien responsable ya está el alcalde de Toledo, imputado unos días atrás. Se diría que las fuerzas del mal se han confabulado para acusar al PP de corrupción en intolerable injusticia. Total por unos casos aislados de menor relevancia. Y muy concentrados. En Santiago de Compostela se dio tan comprimida que hubo de recurrise a concejales que no figuraban ni en la lista, para rellenar los huecos dejados por prácticamente todo el grupo popular del ayuntamiento condenado por prevaricación. Tampoco es para tanto.

 Y es lo único que no cambia. Como la orquesta del Titanic, el PP toca su eterno repertorio cambiando a lo sumo algunas partituras. Van cayendo por la borda los músicos y ellos siguen imperturbables. El pobre Rajoy llevaba “una semana negra” y ahora inicia otra -nos comenta la prensa- a cuenta de tanto pufo de altura, que lo de Rato y Blesa tirando de tarjeta ha soliviantado mucho a la gente. Sin romperle, ni mancharle, al parecer. Cuantos salen a hablar confían en la justicia más que en su santa madre y no es que luzcan limpios, son inmaculados. Esas cosas feas que hacen otros, no van con ellos. Los portavoces del PP. S.A, difunden las consignas : en todos los países hay corrupción. No tanta, pero hay, sí, lo que está menos extendida es la impunidad. Hay grados de corrupción,  dicen también, Y a la teoría del “no es lo mismo” se apunta otro de los jefes de sección, Fabra de la Comunidad valenciana. El sustituto de Cotino, al frente de Les Corts, está imputado por prevaricación, admite, pero “solo administrativa”. Ah, bueno. Y, cuando ya nada cuela, viene “lo importante es la recuperación, no la corrupción”, acuñada por el ministro Montoro. La recuperación fantasma que no vive la gente, por cierto. Y bien difícil es salir adelante con tal cantidad de ladrones arrasando las arcas públicas.

 El barco se hunde. Todos los sabemos. Ellos también. No se puede sostener con más mentiras y evasión de responsabilidades. Y sigue la música, aunque no por heroicidad: le han pillado el gusto y algún incauto aún cae. Un presidente de gobierno que manda SMS de aliento a su ex tesorero encarcelado no debió seguir un minuto más en el cargo. La corrupción les ha estallado en la cara. Y es de un calibre insoportable para un país. Por más que se les llene la boca con el excelente funcionamiento del Estado de Derecho, algo falla cuando el daño se produce en tales proporciones. Detenido también el presidente de la Diputación de León, comprobamos que a la trama no le faltaron ni asesinatos, como el de su predecesora en el cargo, muerta a tiros por otra colega del PP. Y ahí quedó.

 Nos ha estallado a todos nosotros también. En la presentación de La Caja B de la Democracia, revista de eldiario.es una de las participantes aludió a coacciones de los defensores de corruptos. De graves coacciones. Merecería portadas. Merecería sobre todo una investigación exhaustiva de la justicia. Cuando la corrupción contamina a un país y alcanza al corazón de gobiernos puede llegar al caso de ayuntamientos o Estados en México, donde solo ahora, con la desaparición de 34 escolares secuestrados, se producen protestas. Italia viene padeciendo largamente a la Mafia pero disponía de resortes para detener la infección. Sobre todo, justicia independiente de base, al margen de que hubiera corruptos. El juez Velasco habla, recordemos, de organización criminal en la trama de los “Púnicos”. Parémonos, pues, a afrontar nuestros problemas de una vez por todas.

 Existen mecanismos para atajar la corrupción, reformas que emprender en serio. No podemos seguir al albur de personas que votan corrupto, por ejemplo; debe evitarse en lo posible la opción de elegir corrupto. Hemos de ser implacables con la exigencia de limpieza en nuestra vida pública. La saca llena de garbanzos negros y aún dicen que tampoco es para tanto. Seguirán su cantinela hasta el naufragio. A ver si logramos no arrastre -más- a la sociedad en su conjunto.

barco.ratas

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