The New York Times: “La ominosa ley Mordaza de España”

Foto de Pablo Blazquez que publica The New Yorker, uno de los medios que han referido la manifestación holograma   desarrollada en España por primera vez en el mundo. No sin razón.

Foto de Pablo Blazquez que publica The New Yorker, uno de los medios que han referido la manifestación por holograma desarrollada en España por primera vez en el mundo. No sin razón.

Mientras la prensa española anda tan ocupada con Grecia y Venezuela y, en la misma línea, con la campaña electoral española, The New York Times firmaba el 22 de Abril un duro editorial donde expresamente pide al gobierno de la UE que impida la entrada en vigor de la “ominosa ley mordaza de España“.

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Así lo justifica:

“El 10 de abril, un grupo llamado No Somos Delito o No Somos un Crimen, proyecta un holograma como manifestación de protesta frente al edificio del Parlamento en Madrid. Por el momento, las protestas virtuales en forma de hologramas no son ilegales en España. Aunque parezca increíble, sin embargo, casi cualquier otro tipo de protesta pacífica pronto lo será si una nueva ley entre en vigor en la fecha prevista el 1 de julio.

La ley sobre la seguridad ciudadana – apodada como “ley mordaza” – define la protesta pública efectuada por personas reales enfrente del Parlamento y otros edificios del gobierno como una “perturbación de la seguridad pública”, punible con una multa de 30.000 euros. Las personas que participan en protestas espontáneas cerca de los servicios públicos, centros de transporte, centrales nucleares o instalaciones similares se arriesgarían a una multa asombrosa de € 600.000. El “uso no autorizado” de imágenes de los cuerpos de seguridad o la policía – presumiblemente destinado a los reporteros gráficos o simples ciudadanos con cámaras tomando fotos de policías o soldados – también conllevará una multa € 30.000, por lo que será difícil documentar los abusos.

La ley fue introducida en 2013 por el gobierno del primer ministro Mariano Rajoy, cuyo partido conservador goza de mayoría en ambas cámaras del Parlamento. La cámara baja aprobó la ley en diciembre, a pesar de las súplicas de los grupos de Derechos Humanos y las Naciones Unidas, y el Senado la aprobó el mes pasado.

El propósito principal de la ley, al parecer, es ayudar al partido gobernante a mantener su control del poder, a través de desalentar las protestas contra la austeridad que han revertido en un amplio apoyo al partido Podemos populista. Podemos parece que va a hacer grandes avances en las elecciones de este año.

La Comisión Europea debe actuar con rapidez para condenar la nueva ley. Maina Kiai, el relator especial de las Naciones Unidas sobre los derechos a la libertad de reunión pacífica, ha instado a los legisladores españoles a rechazar la medida, argumentando: “Los derechos a la protesta pacífica y expresar colectivamente una opinión, son fundamentales para la existencia de un país libre y una sociedad democrática “. La nueva ley mordaza de España  se remonta inquietantemente a los días oscuros del franquismo. No tiene lugar en una nación democrática, donde los españoles, como ciudadanos de la Unión Europea, tienen más que un derecho virtual a la pacífica protesta colectiva.

“Una nueva especie de espectro se cierne sobre Europa”, concluye otro medio, The New Yorker, que también relata el problema que vivimos a causa del gobierno de  Rajoy. Y sin embargo un país con ciudadanos tan imaginativos tampoco es un lugar perdido como parece.

Por cierto, The Economist también ha lanzado un duro ataque a Rajoy y a la presunta recuperación de la economía: “Su futuro es tan incierto como el de los trabajadores españoles”, dice del presidente del gobierno.

Como en la antigua España aislada del mundo, muchos medios, tertulias y periodistas solo miran al exterior para ver cómo aprovechan elementos que usar en la campaña electoral española (Grecia, Venezuela). Pero, salvo para la pobre gente que tiene esa única fuente de “información”, ya no cuela la selección arbitraria.

Uno de los medios al servicio del PP contaba este domingo que, dada la bajada de expectativas de voto,  van a ver de acercar a Rajoy a los ciudadanos. Probablemente – y conocido el percal- será una cosa así:

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Su realidad, nuestra realidad: manual de traducción simultánea

Así, todo cambiaría...

Así, todo cambiaría…

 Cientos, miles, de personas ahogadas en el mar de la esperanza arrojan sus muertes sobre la hipocresía occidental. Cuando ministros y prebostes europeos se rasgan las vestiduras y dicen sorprenderse y “se preocupan” y proponen “tomar medidas” para atajar esa sangría, siguen pensando más en sus réditos electorales que en solucionar el problema. En caso contrario, no hubieran contribuido a crearlo y a aumentarlo. Casa mal poner trabas y aristas cortantes para evitar “el efecto llamada”, ahorrar en salvamento, y llorar después por la sangre derramada. Racismo y egoísmo también tienen un público, pero en líneas generales la sociedad soporta mal las tragedias en masa y ahora toca conmoverse. Hasta la próxima de esta sinrazón que sí tiene culpables y ni siquiera son los mayores las mafias de las barcas que mencionan en exclusiva quienes quieren evadir responsabilidades.

 Todo forma parte del mismo entramado. Los hechos suelen tener causas, antecedentes, desarrollo y aunque parezca una obviedad merece la pena resaltarlo. Una sociedad a  infantilizar, a emocionar, entristecer y apaciguar mediante impactos, necesita encontrar un tiempo para reflexionar por sí misma. Y comprobar las falacias de las realidades paralelas, sus contradicciones, traducirlas a verdad.

 España se bate estos días, en concreto, entre quienes trabajan por perpetuar –con mayor o menor maquillaje- un sistema altamente degradado, y quienes han visto la posibilidad de intentar cambios. Si a los aposentados se les cae podrido un partido, se propicia otro con la cara más limpia. Se apuesta por pactos convenientes y sobre todo se apela al bolsillo: la economía, la baza económica, laeuforia económica como ya se califica y comercializa para el consumo irreflexivo. Pero ¿qué quieren decir con ello y qué es lo cierto?

La baza económica

 En efecto, las cifras de crecimiento del PIB español están siendo espectaculares. Y muy alabadas por las madres y padres del sistema, desde Lagarde a Draghi. Aunque, eso sí exijan, muchas más “reformas”. Laborales sobre todo. Ya nadie se molesta en ocultar que la devaluación de los salarios y derechos en España está detrás de esas cifras de su realidad.

 Se difunde menos cómo lucen ahora tan lustrosos los porcentajes del crecimiento. Y mucho influye que se contabiliza como riqueza nacional la prostitución y el tráfico de drogas y las armas como inversión. Ya se ha evaluado que estas actividades ilegales han proporcionado al PIB de la zona euro un 3,7% de subida, del que cae un buen pellizco en España.

Son “cambios metodológicos” con los que funciona la realidad contable de los que mandan y aspiran a seguir mandando de por vida. Como ya comentamos, el PSOE pretende excluirlos del cómputo, al igual que Francia.  Regular el puterío como piden Albert Rivera y Esperanza Aguirre todavía aportaría más aumento de las cifras.

 Los que no traficamos con las vidas, el cuerpo o la salud de las personas -ni siquiera para embellecer los balances macroeconómicos-  tenemos otra realidad: la que ofrecen los ancianos apostados en la puerta de los supermercados modestos para recoger comida. La que ya lleva a más de dos millones de personas a los comedores sociales. La de las persianas que se cierran sin remedio en los comercios. Las de los desahucios. Las brutales en el aumento de la desigualdad que ha condenado al 30% de los ciudadanos a la exclusión permanente, como denuncia el Informe Social de la Nación.  Las del dolor de la injusticia. La de la esperanza de cambio.

 Esta realidad no es presentable, no queda bonita cuando vienen las visitas. Como también se atraganta la de los cuerpos ahogados por la emigración. Lo peor es que han intentado convencernos de que es su realidad el objetivo a perseguir. Los países son empresas mercantiles, con sus jefes y socios privilegiados, y no sociedades de personas en busca de su mejor desarrollo en convivencia. Aquí y en todo el mundo regido por la codicia. Lo terrible es que hasta víctimas de la patraña han engullido ese mensaje.

 Es como cuando el Tribunal Supremo argumenta para exonerar a los bancos de pagar por todas las cláusulas suelo suscritas que considera ilegales, que ello supondría “un quebranto económico para las entidades”.

¿Y nuestro quebranto económico dónde queda? ¿Y el de las familias a las que echaron a la calle esas mismas entidades? Y ¿cómo es que semejante sentencia no llena las tertulias y las declaraciones de los políticos en campaña? Porque forma parte de “su” realidad.

 A todo esto, mirando las cifras aportadas por el FMI, nos encontramos con que “la baza económica” ofrece lagunas considerables. No las que les cuentan en marañas los economistas del sistema. Otras, de aplastante evidencia. España presumía de ser la 8ª potencia económica del mundo en los gloriosos días de la burbuja inmobiliaria y ahora, 8 años después, está en el puesto 14.  Y por detrás de México, país que todavía presenta mayores desigualdades sociales que las que ha traído la España del PP y sus colaboradores.

 El milagro de la recuperación de Rajoy que ha desatado esa “euforia económica”  se ha basado en recortar sueldos, subsidios, todos los servicios públicos y numerosos derechos. No hay otro modelo productivo, y menos tras ahogar la ciencia y la investigación. La destrucción de empleo y el aumento del paro en esta legislatura, todavía deja cifras peores de las que el PP se encontró.

Ni creando trabajo precario, temporal y parcial hemos llegado a l 21,5% de desempleo con el que empezó el PP. Estamos en el 23,3%. En la realidad de los Notables no entra contar este dato en condiciones.

 Y aún nos faltan los repagos y el incremento de impuestos que nos ha llevado a los ciudadanos (no miembros del clan) a pagar más que en las dos últimas décadas. Y aún así han saqueado la hucha de las pensiones y han incrementado la deuda pública a niveles inasumibles: Debemos 1,04 billones de euros. Solo este año ha incrementado la deuda el PP en 47.000 millones de euros. Casi 300.000 en esta legislatura. Millones. De euros. Son esos lastres que atan por los genitales a quienes, como Syriza en Grecia, quieren hacer las cosas de otra manera que palíe el destrozo previo y frente a los empleados del “mejor como estamos”.

El lema es pagar lo que se debe. Salvo para los bancos españoles, cuyo rescate nos deja una deuda de –oficialmente- 40.000 millones de euros que tampoco suscita especial alarma de tertulias y medios.

 Nuestra realidad sí se alimenta de todos estos hechos. Son los que nos aplastan. A nosotros y a otros ciudadanos del mundo. Ellos andan distribuyendo su realidad, sus datos, sus motos, sus pactos, sus trabas, sus lágrimas de cocodrilo. Absurdo, admitir que su bienestar a costa de los demás es la norma. Porque aún llegarán muchos más abusos. El TTIP para consagrar los derechos de las corporaciones sobre las personas. Los “ahorros” que ahogan cada vez más vidas, en el mar y fuera de él. Su insultante doblez. Su realidad se construye, se nutre, con la nuestra. En particular, con la que la acepta.

  *Publicado en eldiario.es

Los que mataron a Alan Turing

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Imitation Game (Descifrando el enigma) es una película que narra la historia de Alan Turing, un genio de las matemáticas, criptógrafo excepcional, uno de los máximos creadores de la ciencia de la computación y, gracias a eso, el que logró acortar la Segunda Guerra mundial (1939-1945), evitando varios millones de víctimas más. Lejos de ser ensalzado por su esfuerzo, recibió un trato infame de su país. Este texto contiene spoilers de la película, si se puede calificar así a los datos sobre una persona real de la que existe amplia documentación.

Turing nació en Londres en 1912 y murió en el condado de Cheshire en 1954, a los 41 años. Una mente prodigiosa que en su corta vida nos dejó grandes hallazgos: desde la noción de inteligencia artificial a ese gran hito que fuera la que se llamó Máquina de Turing. Un computador en toda regla que, con el trabajo de muchos… e impedimentos de otros, logró descifrar el Código Enigma, utilizado por los nazis alemanes en la contienda.

La película del noruego Morten Tyldum, interpretada magistralmente por el actor británico Benedict Cumberbatch, narra la vida de Turing en al menos tres momentos cruciales, desde la adolescencia a su muerte prematura. Y muestra su complejo carácter, lógico, racional y brillante, aplastantemente seguro de sus criterios científicos e inseguro de su personalidad, atormentado, solitario.

Alan Turing era homosexual. Esas mentes mostrencas, con poder, que siempre quieren detener el progreso encontraron en esa circunstancia su talón de Aquiles. Primero, habían intentando acusarle de espionaje. Un robo en su casa desencadena que llegue a conocerse su opción sexual y era, ay, la que Inglaterra penaba aún en 1952. Fue sometido, como condena, a castración química y murió al comer una manzana con cianuro en lo que ha sido considerado un suicidio. Aunque algunos lo cuestionan, lo cierto es que esos duros avatares le habían supuesto ya, a la hora de su muerte, una seria mutilación como ser humano.

La historia, conocida, muestra la evolución de esta tragedia. Cierto que, como se dice, con algunas licencias. No fue el único inventor de los computadores, intervinieron muchas más personas en la proeza, pero sí sirve, en mi opinión, para divulgar el personaje, con esas claves eternas que lo trascienden. Es reseñable destacar también –aunque eso como es lógico no sea imputable al director de la película-  que la figura de Turing recibió finalmente un trato de favor que miles de homosexuales maltratados en el Reino Unido no obtuvieron.  Gordon Brown formuló una disculpa pública y la reina Isabel le concedió un indulto póstumo, pese a la oposición de David Cameron, el actual mandatario que se negó. Turing llevaba décadas muerto.

Pero sí vemos las pasiones de Turing, la mecánica de su raciocinio, sus logros científicos que venían a corroborar las ideas que los alentaban como un triunfo. El que durante 50 años fuera materia reservada la gran hazaña que logró interceptar los códigos alemanes en la Guerra y decidir el signo de la contienda. Sus dudas personales. Su perplejidad. Una vida excepcional, la de un ser que pasó dejando trascendentales aportaciones. Y que truncó la misma irracionalidad de toda la vida.

Siempre están al acecho para cortar y reprimir… y lucrarse. Para cortar las alas de cualquiera que vuele mientras ellos se hunden en las pocilgas. Para llevar a la hoguera al diferente, con mucho mayor placer si la víctima les supera con creces. Nunca se fueron. Ahí siguen. Escribiendo el manual de la intolerancia que obligó a perder grandes hallazgos desde la Antigüedad. ¿Qué más hubiera hecho Turing de haber vivido 30 o 40 años más?

THE IMITATION GAME

Benedict Cumberbatch es un actor excepcional. Uno de los más requeridos en la actualidad desde el enorme éxito de la serie sobre Sherlock Holmes que protagonizó. A su lado, entre otros, Keira Knightley, en un personaje que brinda la oportunidad de evidenciar otra vieja injusticia: el trato recibido por las mujeres a las que en esa época (reciente) no se creía capaces ni de resolver en un crucigrama.

¿Cuánto ha cambiado la discriminación por la intolerancia de tanto obtuso mediocre?  Ésa es pregunta clave sobre la que habría de actuarse. Entretanto se perpetúan los viejos esquemas. Más aún, diría que se están acrecentando.

Sin embargo, llena y esponja – a mí me pasa- que hayan existido y existan personas como Turing. Es algo que las cucarachas de todos los tiempos no han logrado impedir.

La diferencia entre ser ciudadanos o cantamañanas

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Rajoy estuvo en Japón. Para vender a los empresarios nipones que los españoles tenemos ya los sueldos más bajos de Europa. Restó importancia a la catástrofe de Fukushima, demostrando cuán irresponsable es en todas las circunstancias en las que se encuentre. Pero quiero llamar la atención sobre cómo el líder del PP ha conseguido –al punto de presumir de ello- que los salarios españoles puedan competir en miseria con los de países llamados en desarrollo. Pobres, para ser claros. Con sociedades desiguales en las que se agudiza la pobreza de una mayoría, para ser todavía más precisa.

Más de trescientas personas, hombres, mujeres y niños, morían esta semana en Lampedusa al tratar de llegar a la costa de Europa. Por ¿un incendio? No, por las terribles injusticias del sistema, por leyes inhumanas y por la más lacerante hipocresía. Los mejores, aquellos que dejan sus casas para luchar por un futuro mejor. Es decir, como se están viendo obligados a hacer, a volver a hacer, los españoles.

La legislación contra los inmigrantes que puso en marcha Berlusconi –y que algunos nos cansamos de denunciar- propicia este tipo de catástrofes. La de todos los días con su goteo de muertes y deportaciones, y ésta que, por su magnitud, ha sacado los colores incluso a gobernantes y medios que suelen apoyar el trato vejatorio a los llegados de fuera… sin dinero bajo el brazo. Se ve más.

Alberto Ruíz Gallardón prepara una reforma del Código Penal que precisamente penaliza a quienes faciliten la entrada, acojan, ayuden o alojen a inmigrantes indocumentados. Podrán ser castigados con dos años de cárcel. Algunos colectivos de ayuda a los inmigrantes se movilizaron en abril pasado y han recogido más de 100.000 firmas con la campaña “salvemos la hospitalidad”, nos cuenta Cuarto Poder.

También les “hemos” quitado la tarjeta sanitaria para que, caso de sortear todas estas trabas, lleguen a morir como perros si contraen una grave enfermedad. Los españoles sin recursos tampoco andarán muy lejos. Repagar las medicinas está acarreando que algunas personas ya no lleven todo el tratamiento que les sería necesario.

Leo que, entretanto, Suiza va a llevar a cabo uno de sus habituales referéndum donde los ciudadanos deciden sobre cuestiones que les afectan. Ahora se plantear fijar una Renta básica por la que todos los adultos recibirían 2.500 francos suizos mensuales (más de 2.030 euros) que pagaría el Estado. Está creciendo la movilización social para acabar con las desigualdades salariales que también allí se están dando aunque en muchísima menor medida. Como escribía en mi último libro, “en el continente, el país donde los ciudadanos son más ricos (y que no pertenece a la Unión Europea) es Suiza: con 360 143 euros de media por adulto. Aunque también se han reducido sus ingresos”. En España son 80 594 euros. O eran. Porque los datos del informe Global de la Riqueza de Credit Suisse, son anteriores a los grandes tajos dados a nuestro poder adquisitivo por el PP.

Cierto que Suiza con su tolerado papel de paraíso fiscal por excelencia y con su dura política antiemigración –ignoro si al punto de dejar morir a seres humanos como estamos hablando aquí y en toda la UE neoliberal- no es un ejemplo a seguir. Lo es la toma de conciencia ciudadana, el ser un país organizado, terminado y sin cantamañanas del calibre de Rajoy en el gobierno. O de gran parte de su equipo. O de equipos anteriores.

Es lo que hay. Bernardo Vergara lo ha explicado como nadie hoy en eldiario.es

 

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La cultura ¿un bien superfluo?

Fue entender por qué cuando lo miraba “se me llenaban los huesos de espuma”.  Gabriel García Márquez me llevó en volandas al universo mágico de Macondo y nada volvió a ser exactamente igual. Fue, también, comprobar que en el  “Mundo Feliz” pergeñado y controlado por otros, la división de clases llega a fabricar incluso “epsilones” apenas sin cerebro para los trabajos duros. Aldous Huxley abría las páginas de mi mente en la brillante metáfora. Solo unos pocos cuestionaban el orden establecido, el resto “Sin esfuerzo excesivo ni de espíritu ni muscular, siete horas y media de un trabajo ligero, nada agotador, y enseguida la ración de soma, deportes, copulación sin restricción, y el Cine Sentido”. Y fue leer para saber, para querer emular y buscar ideas y palabras que enriquecen y hacen sentir y pensar. Y fue escuchar a Luciano Pavarotti en el espacio abierto para todos del Hyde Park londinense en una noche de lluvia intensa e integrarse en un Nesum Dorma colectivo. O querer parar un avión en Casablanca para que Ilsa Laszlo hiciera lo que realmente deseaba en una película perfecta. Mil manifestaciones más que hemos paladeado para ser más felices y mejores ¿Cómo es posible que la cultura no se aprecie ni se proteja, que se apueste incluso contra ella en estos días amargos?

Con el mismo empeño que el PP va contra la sanidad pública, la educación o la ciencia y la investigación arremete contra la cultura. Y, en este caso, sin rechazo popular masivo. España soporta ahora el IVA cultural más caro de Europa, un 21%. Incluso el Portugal -que nos antecede en el calvario y que aplica un 23% a casi todo- reserva el 6% para los libros. Los recortes han supuesto un ataque frontal a cuanto suponga cultura. La ley Wert desprecia en el bachillerato las artes escénicas y restringe la música y la plástica. Ni un solo euro se destina a la compra de libros para bibliotecas públicas. Se resienten los museos con importantes mermas, hasta El Prado (“turístico”, “Marca España”) ha visto reducido su presupuesto en un 30%. El Teatro Real de Madrid el 23%. Teatro e igualmente cine, música y festivales asisten a momentos críticos por la tijera depredadora. Ni la Convención de la UNESCO DE 2005 que manda proteger y promover las expresiones de la diversidad cultural se tiene en cuenta a pesar de que España la suscribió.

De hecho, la estrategia del ministro liquidador de la Educación y la Cultura ha sido que cine, teatro y conciertos dejen de ser arte para meterlos en el saco del espectáculo, el entretenimiento. De este modo justifica la elevación de su precio. España ha pasado a ser  uno de los pocos países que considera la cultura una mercancía más.

Mariano Rajoy que acudió recientemente a la Biblioteca Nacional por primera en su mandato –puede que por primera vez en su vida- se refirió a ese concepto. Habló de que “el nuevo ecosistema de consumo cultural se encuentra ya en el cibersepacio”. Ése al que, por cierto, quieren controlar también con subterfugios por su “peligrosidad”, creo que para la Seguridad Nacional que es cosa seria. El presidente del gobierno lo que valora es la lengua española como “producto más internacional y prestigiado de España”. Y quiere que ley de educación -que ha perpetrado a medias con su ministro- impulse la cultura como “sector clave para adaptar lacompetitividad y transmitir una marca de vanguardia”. Así ve el PP la cultura.

Lo peor es cómo la ven los ciudadanos que engullen este enorme retroceso sin problemas. Los mismos que no leen o, si compran un libro, lo hacen preferentemente de los autores que  “salen por la tele” y que -como decía, el premonitorio Huxley-  con los deportes, la copulación sin restricción y todo el soma que arrojan sobre todo las pantallas de plasma tienen bastante. Y, encima, cuando la ración de soma de comer, de estar sano, de tener una vida digna empieza a escasear tan alarmantemente.

El domingo el predecesor de Wert, Ángel Gabilondo, se refirió en un homenaje a José Luis Sampedro a cómo “se empieza por leer libros y, claro, se acaba queriendo arreglar el mundo”. De eso se trata, sí. Dóciles epsilones de carga, percebes sumisos, y casi ni eso, una masa krill para usar y deglutir.

Es entrar en la Cuevas de Altamira. En la Catedral Gótica de León. En el románico Castillo de Loarre oscense. En el diseño de vanguardia. En la desarmada derrota del “Ne me quitte pas” de Jacques Brel.  En la alegría de vivir de Singing in the rain. Es tanto… Sentarse ante El jardín de las delicias de El Bosco o ante cualquier cuadro de Goya que tan bien reflejó España. Es leer a Saramago y a Sampedro, y a Calderón y  a Gioconda Belli y a Richard Dawkins. Cada cuál tiene su imaginario, sus preferencias, pero un país de ciudadanos libres no puede reducirlo a la bota de Messi o el cerebro de Cristiano.  La cultura no es un bien superfluo. Y no es tolerable que un gobierno de epsilones venidos a más con mando en tijera se empeñe en embrutecer a la mayoría de un país.

*Publicado en eldiario.es

Si eres pobre o empobrecido, muérete

Bajan las pensiones y las becas para ir a la universidad hasta convertirlas en inaccesibles. Suprimen incluso las de transporte. Un ser como Mariano Rajoy –que se dice pronto-  acumula en estos momentos un poder omnímodo: la mayoría absoluta en el parlamento que le dio la ley electoral (en realidad es quien se la dio), en el gobierno, en las comunidades autónomas… y en la Justicia. Acaba de blindar el Tribunal Constitucional con mayoría ultraconservadora para que avale sus políticas. Rajoy, el gran percebe, acumula en estos momentos los tres poderes del Estado de Derecho. Soraya Saénz de Santamaría respondió, muy sentida -como se muestra en las ruedas de prensa del Consejo de Ministros-, que estos magistrados, éste por ejemplo,  han sido elegidos “por razones técnicas”. Es decir, todo el gobierno y ella a la cabeza secunda esta situación.

No es país para pobres, ni para empobrecidos por este desvarío consentido. Nos preparan por ejemplo otra subida de la luz en Julio, un 5%.

Tras este desolador panorama con el que nos despertamos cada día –plagado además de robos, inmundicias y mentiras políticas- me detendré en las pensiones. Los medios afines –que son casi todos- están vendiendo pianos al personal, hasta comparándolas con las de otros países, para evidenciar lo europeos que somos. Aunque sean las nuestras de mucha menor cuantía y tras sueldos ínfimos. Con un par, el representante de CCOO en el grupo de “expertos”, Miguel Ángel Garcia, ha suscrito el informe y encima trata de justificarse. Y, más grave si cabe, la dirección confederal del sindicato también.

Representantes de Economistas Frente a la Crisis publican en eldiario.es un detallado e imprescindible análisis sobre la viabilidad de las pensiones. Os aconsejo leerlo completo. Pero voy a entresacar algunas frases:

  • La forma en la que se está vinculando la evolución de los ingresos del sistema público de pensiones, derivada de la crisis, y el desfase entre estos y el gasto en pensiones con una supuesta inviabilidad del sistema está plagada de errores conceptuales sobre los cuales se realiza una construcción argumental que carece de sustento para avalar un recorte.
  • El gasto del sistema público de pensiones español es, en relación al PIB, tan bajo cuando lo comparamos con el de la mayoría de los países de nuestro entorno que no cabría hablar de que su viabilidad esté en cuestión. Destinamos a ello el 10% del PIB, mientras que la media de la eurozona tiene un gasto del 12,2%, y el conjunto de la UE, el 11,3%.
  • El hecho de que los ingresos por cotizaciones sean en este momento inferiores a los gastos en pensiones, si indica algo es que lo insostenible en esta coyuntura es la caída de los ingresos debida a la recesión, y que, por extensión, lo verdaderamente insostenible es la propia recesión. Y el planteamiento urgente que se debería estar haciendo consiste en adoptar las medidas que permitan superar, de una vez por todas, la caída del PIB y del empleo.
  • La voluntad de decidir en este momento si es preciso realizar o no y, en su caso, dónde y cómo, recortes de gasto público es solo una decisión política coyuntural que nada dice acerca de la viabilidad de nuestro sistema de pensiones (que, como hemos dicho, requiere menos recursos que la mayoría de los países de la eurozona).
  • De tal forma, que en ningún caso se puede afirmar que la viabilidad del sistema de pensiones pueda estar siendo “seriamente cuestionada” por la severidad de la crisis económica. Lo que está en cuestión es la recesión y la caída de ingresos públicos que ocasiona.
  • Asimismo, vincular la viabilidad del sistema público de pensiones a la coyuntura actual de crisis, en la que la caída brutal del empleo (provocada en parte por la propia política económica adoptada a nivel europeo y nacional) ocasiona una caída de ingresos por cotizaciones, carece tanto de sentido como pretender que fueran inviables por ese hecho, por utilizar un ejemplo exagerado y expresivo, las instituciones democráticas del Estado como el Parlamento o cualesquiera otra.

Y añado yo ¿No se tratará de eso, de que la democracia es “cara”?

En pocas palabras, el empobrecimiento al que nos somete este partido y sus correligionarios con continuas mermas de ingresos y subidas de precios, hará muy difícil ahorrar. Y luego quedará una pensión miserable. Lo más práctico y lo más rentable para los sucios directores de esta empresa en la que han convertido España es morirse. El “sacrificio” último a aceptar como sugerían los “expertos”, entre ellos el del sindicato “de clase” CCOO. Ahora que ya estamos más preparados para tragar lo que sea, decían. Borregos al matadero vamos. Claro que digo yo que, antes de eso, habrá otras soluciones.

A España ya no la conoce ni la madre que la parió

En poco más de año y medio de mandato, el PP ha dejado España irreconocible. Este viernes ha perpetrado un giro drástico en el Tribunal Constitucional que pasa a tener mayoría claramente ultraconservadora. La ley del aborto, el Estatut o los recortes estarán en sus manos. Es una medida trascendental, es consagrar por vía -digamos- legal todo cuanto hace el gobierno. “Separación” de poderes que se dice.

Por ejemplo, mirando lo más reciente, conceder a la industria alimentaria que pueda frenar los estudios que le perjudican. Es decir, cuando se detecte que comemos auténtica cochambre se buscarán nuevos informes de “expertos” que digan lo contrario. Y listo. Arias Cañete es el autor de la medida, secundada por todo el PP.

El gobierno también ha buscado “expertos” para rebajar las pensiones.  Están entre las más miserables de Europa (a pesar de la subida de Zapatero: partían de niveles ínfimos)  pero son un dispendio, ya veis. Hace unos días dieron la cifra de que casi el 27% de los hogares españoles viven de la pensión de los abuelos. Y eso no puede ser, hay que apretarse el cinturón…  para que sigan dilapidando o robando directamente.  Los minijobs y empleos a tiempo parcial que tanto les gustan y con los que maquillan las cifras del paro tendrán un retiro de miseria. Estos “expertos” han llegado al colmo del insulto al animar en su informe a rebajar las pensiones “ahora que se acepta mejor el sacrificio“. La doctrina del shock en estado puro.

Este viernes también acaba el plazo para la puja de los hospitales que Ignacio González y su mentora y actora en la sombra Esperanza Aguirre se han empeñado en privatizar en Madrid. Casi nadie los quiere. Han dicho -y lo he escuchado de su viva voz en la Cadena SER- que no están seguros de poder sacar el beneficio que esperan. Es decir, confiesan abiertamente a los ciegos empecinados votantes del PP que juegan con nuestra salud para obtener ganancias. Es de esperar que González les haga alguna rebajita, se los dé de saldo si es preciso porque está claro que al PP de Madrid nadie le aparta de sus objetivos. Algunos antiguos consejeros de sanidad bien se han lucrado con ello.

Y mientras, niños españoles ya pasando hambre. Muchos ya solo comen en el colegio, una comida al día. Ni desayunan, ni cenan. Como ahora vienen vacaciones, están pensando que ese único alimento se lo den en un centro de caridad.

El Parlamento europeo entretanto le ha concedido un premio a la PAH, Plataforma de Afectados por la Hipoteca. Es el de Ciudadano Europeo y se otorga desde 2008 “a personas u organizaciones excepcionales que luchen por los valores europeos, promuevan la integración entre ciudadanos y los Estados miembros o faciliten la cooperación transnacional en el seno de la Unión, y a los que día a día tratan de promover los valores de la Carta de Derechos Fundamentales de la UE”. Pues bien, el PP ha montado en cólera. Pide que se les retire, argumentan que es un escándalo que se galardone a una organización “violenta”, y Carlos Iturgaíz, del PP, ha llegado a decir: Hoy es Ada Colau, mañana será Otegui. Iturgaíz es el mismo que en un debate en la Eurocámara se quejó a la presidencia por las palabras de Colau diciendo como en una guardería: Huy, me ha insultado, me ha insultado. Lo tenéis al final de este vídeo.

Éste es un somero repaso a las noticias que he recogido esta mañana después de una pausa de dos días deliciosos. Mi viaje a Valencia para presentar Salmones contra Percebes casi parece un espejismo. O no, un oasis. Impresionante e impagable la labor de María Dolores Amorós que llenó el acto y consiguió numerosas entrevistas. Con Ana Noguera, la otra presentadora del acto. Un gran hallazgo para mí. Una política nata y brillantísima que -¿lógicamente?- ha expulsado de la primera línea la mediocridad instalada en los partidos.

Si una se pone a pensar estas personas existen. Y muchas más. El PP ha conseguido que a España no la conozca ni la madre que la parió, decía. Pero no, la conoce precisamente la madre y toda la parentela que durante cinco siglos de impunidad ha parido esta caspa. Pero no todo está perdido. Ahora que recomponer todo esto va a costar mucho. Cada día más cuanto más avance la apisonadora PP. Y ha puesto el turbo.

Los mejores universitarios niegan el saludo a Wert

Les entregaba el premio fin de carrera a los universitarios más destacados. Y pasaron de largo sin darle la mano.

Soraya Sáenz de Santamaría tiene muy claro qué representa la reducción del paro registrado en estas fechas

El paro registrado bajó en mayo en 98.265 personas. Es un buen dato aunque la mayoría sean empleos muy precarios y a tiempo parcial. La mayoría en el sector servicios. Solo el 7,5% de los nuevos contratos son indefinidos. Descontando la estacionalidad han encontrado trabajo 265 personas.

La hoy poderosísima Soraya Sáenz de Santamaría -vicepresidenta de todo- opinaba esto sobre la reducción del paro en estas fechas cuando gobernaba el PSOE:

(Gracias Juanma Vidal)

La Democracia según Bruselas

La noticia lleva desde el viernes en la web de la Cadena SER sin que haya causado mayor repercusión: las autoridades de Bruselas andan preocupadas por la Justicia en España. Nosotros también lo estamos en muchas ocasiones ¿verdad? Pero los mandos de la UE van por otros derroteros. Son cuatro puntos los que les inquietan:

1)    Que las sentencias judiciales frenen las “reformas” de Rajoy como ha sucedido en Portugal.

2)    El decreto antidesahucios de Andalucía.

3)    Las investigaciones abiertas a Cajas y Bancos.

4)    Las pesquisas por la venta de Preferentes.

¿Para quién trabaja “Bruselas”? ¿Qué concepto tiene de la Democracia, la Justicia, la ética o los derechos ciudadanos?

En un año habrá elecciones europeas. El primer paso para erradicar esta plaga que nos está asolando. Porque de hecho, los ciudadanos estamos también muy preocupados por tener estos dirigentes en la UE.

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