La obsesión del PP por regresar a los 70´

wert.ley.j.r.mora

 

Contra viento y marea el tertuliano Wert ha sacado adelante su ley de “mejora” –dice- de la educación, LOMCE. Quiere acabar con el fracaso escolar –nos repite todo el corifeo gubernamental- y para ello entre los puntos sobresaliente de la ley está volver a considerar la religión católica tan importante y decisiva como las matemáticas. Evalúa y computa lo mismo y hasta sirve para conseguir becas. En un estado aconfesional. Es decir que en su peregrina idea, el fracaso escolar podría acabarse… rezando, como ya nos adelantaba el telediario de TVE para lograr el sosiego por la desastrosa situación económica a la que nos ha llevado el gobierno del PP, agravando con creces la que “heredó”.

Hablaremos más despacio y muchas más veces de esta terrible norma que nos retrotrae a la época predemocrática. En mi libro Salmones contra Percebes anoto las “novedades” que se apuntaban y que van mucho más allá de imponer la religión. Trata, en definitiva, de  evadir aún más el razonamiento y el pensamiento crítico. Esa educación percebe de la derecha española más ultramontana  que tanto añora todo el gobierno en pleno y a su cabeza, Rajoy. Resulta bastante molesto que su infinita mediocridad le libre de ser considerado responsable de los hechos que se están produciendo y que obedecen también a su mezquindad y al mando que él imprime.

Aún nos falta la otra pata de la involución ideológica: Gallardón y sus leyes de reforma del Código Penal y del aborto, por las que también batalla duro.

Acabo de leer que Luis del Olmo regresa a RNE para ver si palia su estrepitosa caída de audiencia. Un gran profesional sin duda pero el hecho de que triunfara también en los 70´ en la radio pública da idea de esa añoranza del PP de hoy por la “época de extraordinaria placidez del franquismo” que, según estamos viendo, nunca quiso abandonar. No sé si porque la impunidad a la corrupción de entonces es también algo a añorar.

Quería hoy traer tres grandes artículos que hablan de lo que implica la ley werteliana. Comienzo con Juan González Bedoya que titula “Se han salido con la suya” y del que destaca “Hasta ahora, ningún Gobierno, tampoco el de Aznar, había legislado a satisfacción plena de los obispos”:

“La toma de poder ha sido ocupación preferida de las jerarquías cristianas desde que Constantino hizo del Cristianismo la religión oficial del imperio a cambio de servirle para doblegar a revoltosos. En premio, el emperador se empleó a fondo (y con fuerza bruta) para derrotar al obispo Arrio e imponer la idea de que Jesús era hijo de Dios y él mismo Dios. Modernamente, tras perder el poder terrenal salvo el minúsculo Estado del Vaticano, que fue un regalo del dictador Mussolini —a cambio, hubo también servidumbres, no la menor la de alabar Pío XI al líder fascista como “un enviado a nosotros por la Divisa Providencia”—, la jerarquía católica actúa mediante un método que los trotskistas popularizaron como entrismo, es decir, formando a minorías selectas destinadas a dirigir la vida pública entrando en los grupos que detentan el poder”.

El segundo es de Lolo Rico, la autora de la Bola de Cristal, aquel programa mítico de TVE.  Conviene leerlo entero porque sigue un cuidado razonamiento. Destaco de su “Gritando y leyendo” esto por ejemplo:

“El ministro basa su razonamiento en el fracaso escolar pero parece desconocer que para saber hay que estudiar y para estudiar hay que leer. La falta del hábito lector imposibilita el enfrentarse con éxito a libros de texto. Se considera que se aprende a leer cuando se conoce el alfabeto y se sabe que la ‘m’ con la ‘a’ es ‘ma’, pero no es así; si no se adquiere el habito de la lectura uno esta destinado a ser un analfabeto funcional. Es decir, que leerá y escribirá pero apenas entenderá lo que lee y escribirá siempre mal. El analfabetismo funcional está mucho más extendido de lo que podemos pensar y se esconde detrás de la mayoría de la frustración escolar. Si no entienden lo que leen ni pueden leer con agilidad, con soltura y, en consecuencia, con interés aquellos libros que deberían producirles placer  por  ser de entretenimiento, mucho menos los que exigen un esfuerzo de concentración y se les cae de las manos de puro aburrimiento. Sin embargo, el precio de los libros no esta al alcance de todas las economías pero no me consta que se subvencionen editoriales y librerías y que se apoyen las bibliotecas publicas y, muy especialmente las de las escuelas. O sea se aísla y el libro y a los lectores del conocimiento y de la cultura, palabra que no figura entre las que utiliza el ministro.

Por otra parte, el momento por el que atraviesa la gran mayoría de niños y niñas que no gozan de una situación económicamente desahogada, es de pesadilla: padres y madres sin trabajo y en riesgo de un inminente desahucio. Según las encuestas, un millón de niños vive en situaciones de pobreza. ¿Se puede estudiar cuando todo lo que te rodea es tan angustioso? ¿Están esas familias en condiciones de ayudar a los niños en su desarrollo intelectual, de darles ánimos, de leer con ellos? Incluso los que trabajan llegan a casa después de jornadas de explotación impuesta por empresarios sin escrúpulos. ¿Se dan cuenta estas criaturas de que cuestan muy caros sus estudios, que escasamente sus padres los pueden pagar, que el porcentaje de becas concedidas ha descendido de manera drástica? ¿Se sienten una carga?, ¿De dónde pueden sacar los libros escolares si no se los pagan? ¿Si la escuela publica, gracias a Wert, ni siquiera les puede dar de comer?”

Y por último, Paco Altemir. ¿Qué quiere decir Rajoy cuando habla de paciencia? Solo el comienzo es así de contundente, os invito a leer el resto en el enlace también. Define a la perfección el percebismo puro.

“Se le nota a Rajoy que no ha olvidado los consejos que le daba su preparador para las oposiciones a registrador pues  las repite constantemente: perseverancia y paciencia. Que las iniciales coincidan con las siglas de su partido político parece una premonición pero lo que es una realidad es que, con esas “virtudes”, el obediente opositor  llegó a registrador para convertirse, con el tiempo, en presidente del gobierno de España. Por eso nos recomienda que seamos pacientes (más bien enfermos) de la dura enfermedad que nos ha inoculado mediante la austeridad, recomendada por algunos economistas ineptos y descerebrados, como me comenta todos los días mi panadera cuando ve que aumenta la ingesta de pan mientras cierran otras tiendas por esa enfermedad que elimina el consumo.

Me permito dudar acerca de la extendida creencia de que la obediencia, la paciencia y la perseverancia sean “virtudes”. Mas bien opino que son antivalores  que nos han inoculado para que seamos mansos, dóciles y sumisos.

La educación debería buscar, ante todo, liberar al hombre de los prejuicios y del pensamiento único y permitir resistir a la presión que ejercen las fuerzas del estado y de la sociedad por medio de la publicidad y la propaganda”…

Estamos de luto por estos enormes atropellos que va a costar generaciones reparar.  Cada día que pasa es peor y más difícil, porque además no van a cejar en el empeño de devolvernos a su querido mundo predemocrático, mientras, encima, se les hunde la economía que fue por lo que al parecer buena parte de los incautos votantes les dieron su confianza. Pero no es, no puede ser, un luto resignado por lo que ha muerto sin remedio. Estamos vivos. Nos aqueja un mal perverso, pero no es irremediable. Lo sería si la mayoría  sigue engullendo todo esto.

El comite de “bioética” del PP para la ley del aborto de Gallardón

El PP se ha fabricado otra argucia para legitimar (hacer legal) uno de sus atropellos… con un nuevo despropósito calculado. Eva Belmonte lo ha desmenuzado en su blog. Éste es el Comité que el Gobierno ha preparado para evaluar la nueva ley del aborto en la que está empecinado Gallardón (Gracias Piezas por la alerta).

  •  Al menos 7 de los 12 miembros se han declarado antiabortistas
  • Dos de ellos impulsaron el manifiesto contra la ley del aborto socialista
  • El Gobierno ha aplazado la tramitación de la reforma, prevista en otoño

La Ministra de Sanidad, Ana Mato, firmó el pasado 19 de diciembre una orden para renovar a los 12 miembros del Comité de Bioética una vez expirados los cuatro años en el cargo que marca la ley. Los correspondientes ceses y nombramientos que han sido publicados hoy en el BOE dan forma al nuevo comité, el órgano consultivo que tendrá que emitir un informe sobre la reforma de la ley del aborto que prepara Alberto Ruiz-Gallardón. El ministro de Justicia aseguró que la nueva norma estaría lista el pasado otoño, pero el Gobierno postergó finalmente su tramitación hasta nuevo aviso. Este retraso permitirá que sea el nuevo comité, y no el anterior, el encargado de juzgar la reforma.

La elección de los 12 miembros se reparte a partes iguales entre las comunidades autónomas y el Gobierno, a través de los ministerios implicados (Economía, Sanidad, Justicia e Industria). En total, al menos 7 de los 12 elegidos se han declarado abiertamente antiabotistas.

DESIGNADOS POR EL GOBIERNO

La elección de los ministerios de Economía y de Sanidad permiten a Carlos Alonso Bedate y a César Nombela Cano permanecer, cuatro años más, en el comité. Ambos fueron las únicas voces discrepantes cuando el comité avaló la reforma del aborto de José Luís Rodríguez Zapatero en 2009. Alonso, licenciado en filosofía, teología y biología, manifestó que era una norma “éticamente inaceptable”Nombela, por su parte, emitió un voto particular en contra de la decisión del comité. Catedrático en microbiología, es uno de los promotores del manifiesto de Madrid de 2009 contra la ley del aborto socialista y firme detractor de la eutanasia y del aborto en todos los supuestos.

Una de los nuevos nombres designados por el Gobierno es Natalia López Moratalla, presidenta de la Asociación Española de Bioética, contraria al aborto en todos los supuestos y quien afirmó, al ser preguntada por las interrupciones del embarazo en los casos de violaciones, que en España se habían producido sólo tres violaciones en seis años. La acompañan Maria Teresa López Lópezvicepresidenta de la Fundación Acción Familiar, que ya ha defendido la reforma de Gallardón en un comunicado; y José Miguel Serrano Ruiz-Caldera, profesor de filosofía del derecho en la Universidad Complutense de Madrid y vocal de la junta directiva de la Asociación Bioética de la Comunidad de Madrid, con posiciones claramente contrarias a la investigación con células madre. A ellos se suma Fidel Cadena Serrano, fiscal del Tribunal Supremo. Una curiosidad: Cadena fue nombrado fiscal el mismo día que el ahora ministro Gallardón.

DESIGNADOS POR LAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS

Entre los designados por las comunidades autónomas, con mayoría popular, está Carlos Romeo Casabona, director de la cátedra de Derecho y Genoma Humano de la Universidad del País Vasco y uno de los tres miembros que permanece en el comité tras el baile de sillas junto a Alonso y Nombela. También se encuentra Pablo Ignacio Fernández Muñiz, médico y que fue suplente en la lista electoral del PSOE para Avilés en 2007. Ambos, según una información publicadas en El País en octubre, son los únicos avalados porcomunidades autónomas socialistas.

Los otros cuatro designados por las comunidades son Nicolás Jouve de la Barreda, catedrático de genética e impulsor también del manifiesto de Madrid en 2009 contra la reforma de la ley del aborto del PSOE; Vicente Bellver Capella, profesor de filosofía y derecho y abiertamente contrario a la investigación con células madre y el aborto; Federico de Montalvo, abogado y profesor de la Universidad Pontificia de Comillas; y Manuel de los Reyes López, cardiólogo y miembro de honor de la Asociación Bioética.

La maldad

Una se queda perpleja al ver que conflictos graves se saldan con un “perdón”. Lo ha hecho el Rey, le pidieron hacerlo así hasta partidos de presunta izquierda. Dice “lo siento” la ministra Ana Mato mientras pega un tajo mortal a la sanidad pública y, junto con todo el Gobierno de Rajoy, al –ya de por sí raquítico- Estado del Bienestar español. Una aspiraba a vivir en un ordenamiento social y jurídico serio donde los desvíos no se dilucidan en el campo de la moralidad sino en el de la Justicia (la oficial y la ética).

Ocurre sin embargo que el neoliberalismo ultraconsevador aúna con sin igual desparpajo la presunta “libertad” –que solo es de mercado y por ella se cercena el Estado de todos y los derechos de las personas- con el “como dios manda”. Por eso quiero hoy reflexionar sobre la maldad. Un concepto moral sin raíces racionales. El bien y el mal forman parte de la naturaleza humana. Aterrada ante lo que no entiende, separa lo positivo de lo negativo, llegando a la aberración en el maniqueísmo que solo ve ambos extremos sin matiz alguno intermedio. Yo prefiero utilizar el concepto “ética” con fundamentos filosóficos casi opuestos, porque más bien habla de los valores que rigen en una sociedad desde un punto de vista racional.

Lo peor es que el utraconservadurismo de los neoliberales que nos gobiernan enarbola en la mano –derecha, naturalmente- la religión (católica en España, protestante en otros países anglosajones sobre todo). Y se cree en el derecho de imponer lo que entienden por “bien”, su “bien”. De ahí que Rajoy prometiera “felicidad” –lo que ya debió ser un preocupante síntoma-, y ahora solo se vea exultantes a sus correligionarios encargados de accionar la motosierra.

Claro que existe la maldad o como quiera llamarse a esa actitud. De nuevo definida por conceptos morales, son más precisos sus sinónimos: negativo, nocivo, perverso, canalla, ruin, cruel, abominable, virulento, diabólico. Actuar con maldad es hacerlo con egoísmo, sin afecto natural por su entorno y quienes le rodean. También implica contravenir deliberadamente códigos de conducta o comportamiento. En los distintos significados se le atribuye a la maldad apartarse de lo lícito u honesto, ser corrupto y destructivo, y desde luego perpetrar desgracia, calamidad, infortunio, desdicha.

Maldad es mentir deliberadamente. Es un clamor cómo lo hizo el PP para alcanzar el poder. De ahí que el portavoz de Sanidad en el Congreso, Jesús Aguirre, dijera hace unos días sin mover un músculo: “Ya no estamos en campaña; es momento de decir lo que de verdad pensamos”. Y ni aún así lo hacen. Siguen mintiendo con negaciones y eufemismos destinados a esa clientela educada en la dicotomía de “el bien y el mal”, que no ha salido de ella en su infinita simplicidad y falta de aprecio a sí mismos como seres humanos. A los que ante las afirmaciones que ahora mismo hago te dirían: “Pues el PSOE”, “Pues la herencia”, como si a todos nos afectara la desgracia de poseer dos únicas neuronas. Es de nuevo “el bien y el mal” y punto, no hay para ellos otros horizontes.

Maldad es recortar los derechos conseguidos tras largas luchas y sufrimientos para enriquecer a la camarilla de notables afines. Maldad es podar la sanidad, la salud y la vida; aumentar las desigualdades robando el acceso a todos a la educación o la cultura. Maldad es decir que “pronto se arreglará” cuando saben que sus política conducen a más paro y más recesión, y así se lo dicen hasta organismos abanderados del neoliberalismo.

Maldad es manipular, embrutecer, aprovecharse de la ignorancia, fomentarla. Villanía, infamia, cobardía, desproporción en la fuerza para acallar la disidencia. Reírse de la desgracia que provocan, en su felicidad…

 De ser unos auténticos desalmados se puede calificar lo que hacen los correligionarios de CiU en Cataluña con la salud, y cuyas medidas sigue paso por paso el PP. Un carné por puntos determinará el acceso a quirófano para aligerar estadísticamente las listas de espera, y ahorrarse tratamientos e intervenciones.  La consejería de Salud evaluará la situación laboral o personal del enfermo antes de otorgarle el “privilegio” de ser operado en la sanidad pública. La información desarrolla varios ejemplos:

“En las operaciones de prótesis de cadera o de rodilla, el paciente deberá sumar 75 puntos. Para llegar a ellos, el baremo da 18 puntos si se tiene “la patología muy avanzada”, 33 si se sufre “dolor grave” y 20 si se “es incapaz de realizar la mayor parte de las actividades cotidianas”. Con el peor diagnóstico, un enfermo alcanzaría 71 puntos y no tendrá garantizada la operación.

Sería el caso de una persona que no trabaje, que tenga una persona que le cuide y sin nadie a su cargo, tres variables que suman cero puntos y que son habituales en pacientes ancianos. El sistema puede perjudicar, por ejemplo, a los parados”.

Esto mientras se entregan cantidades bimillonarias a los bancos (que encima no dan créditos que reactiven la economía) o se elude de la molesta carga de cotizar el mismo baremo de impuestos que pagamos todos a las rentas altas, ofreciendo el caramelo demágogico a la galería desinformada de que abonen (en las medidas del PP) un 60% de los medicamentos.

 Contra la maldad no cabe el perdón, ni rezar tres avemarías; para el daño existe la Justicia, siquiera, como decía, la ética. “Para que triunfe el mal, basta con que los hombres de bien no hagan nada”, dicen que dijo allá por el siglo XVIII el pensador irlandés Edmund Burke. Seguimos regidos por conceptos morales. Para alejarme del maniqueísmo quiero entender que el daño practicado a sus semejantes, ellos lo llevan a cabo por un “bien” superior, el que su dios manda. El dios del dinero, el egoísmo, las castas, el desprecio al inferior, la acumulación de prebendas para los elegidos por el Todopoderoso.

El peligro reside en no identificar a los culpables, en desviar la atención, a veces, hacia otros tan desgraciados o más que nosotros. Lo hacía Edward Norton en este impresionante alegato de la película “La última noche” dirigida por Spike Lee. Se queda como una rosa al expresarlo en un grito, pero lo cierto es que acaba… bien jodido.

En España nos regiremos por la Inmaculada Concepción

   Vamos de pasmo en pasmo, sobre todo cuando -al no relacionar los datos previos que es por definición el raciocinio-  no se está alerta sobre el desarrollo previsible de acontecimientos.  El mismo día y casi a la misma hora en la que se conocía la asignación pública al Rey (292.000 euros anuales según sus informaciones) el Gobierno anunciaba la congelación del salario mínimo español en 641,40 euros. El más bajo, junto con los de Portugal y Grecia, de la UE de nuestro nivel (UE15), es la primera vez en democracia que tal cosa sucede. Los incrementos fueron notablemente menores con los gobiernos del PP, pero nunca se había llegado a no subirlo absolutamente nada. Máxime cuando en esa UE15 los ciudadanos cobran el doble y el triple que nosotros.  En cambio, a nuestros grandes ejecutivos los tenemos a la cabeza del ranking europeo, los que más ganan.  Evidentemente, tanto el rey como los jefes varios de empresas, “viven por encima de nuestras posibilidades” de mantenerlos.

El pasmo doble llega cuando nos enteramos de otros extremos de las negociaciones para las nuevas mermas de los derechos laborales y sociales (eso a lo que llaman “reforma laboral”). Rajoy ha decidido suprimir los “puentes”, a pesar en este caso de que tales puentes eran una falacia y los españoles trabajamos más horas que la media europea. La alegada falta de productividad española como excusa debería valorar la responsabilidad empresarial, la organización deficiente y la falta de innovación y estructuras que otros trabajadores europeos sí tienen. Igual es que aquí no les hacen falta tales premisas si la ciudadanía traga.

Esa CEOE moderna y emprendedora ha objetado que algunos de las fiestas que se valoran para cambiar de día están sujetas al concordato con la Iglesia Católica. El año próximo el problema de fecha reside en tres: el 15 de agosto -la Asunción de la Virgen-, el 1 de noviembre -Todos los Santos- y el 8 de diciembre -la Inmaculada Concepción-. En consecuencia, y en tanto ven como van a misa y repican al mismo tiempo, la CEOE -según fuentes sindicales-, propone que en lugar del 8 de diciembre se traslade a lunes el 6, día de la Constitución. Total para lo que nos sirve la Constitución. Aunque siempre es un consuelo encomendarse a la Purísima.

Entorno involucionista como dios manda

La nueva ministra de Sanidad, Servicios sociales e Igualdad, Ana Mato, se refirió ayer a un asesinato machista como “violencia en el entorno familiar”, según nota oficial de su departamento. Las críticas que tal actitud han provocado le ha llevado hoy a “rectificar” de este modo:

La terminología a la hora de designar a la violencia machista es “lo menos importante”. “Lo que vamos es a seguir trabajando para que no haya ni una sola mujer, ni una sola persona, que muera a manos de personas de su entorno”, ha concluido la ministra. Luego ha insistido en la denominación.

 Es uno de los muy alarmantes signos de involución que se detectan en el nuevo gobierno del PP. La mayoría absoluta de Rajoy le ha llevado desde los primeros momentos a ir mucho más lejos de lo que nunca llegó ni siquiera José María Aznar. Ese ejecutivo cuajado de lobbys de intereses privados o religiosos ultracatólicos, sin el menor pudor, no se había conocido en nuestro país desde el franquismo estricto.

 Muchos protestan, de hecho Mato se ha visto obligada a “rectificar”. Le recuerdan el Jaguar de la corrupta Gürtel que ella misma se encontró en “el entorno” de su hogar y que, bendito sea el señor, prescribió legalmente. Me ha gustado en particular quien se pregunta qué pasaría si, como ha sucedido este año con las mujeres en España, hubieran sido asesinados 60 políticos, 60 taxistas o 60 fontaneros.

No es casual. No es inocuo. El dios ultracatolico, el mismo que rigió en el franquismo, pedía callar ante los palos del amo y esposo. Matrimonios indisolubles que la mujer abnegada debía sostener, sufriendo en silencio, en su sagrado papel de esposa.

Pero, frente a quienes protestan, están los que han encontrado el escape perfecto para afianzar la involución que anida en sus corazones. En La energía liberada, cito el franquismo sociológico como uno de los cimientos defectuosos esenciales que nos han impedido progresar. Ése que nunca pagó sus culpas como no ha ocurrido en ningún otro país que llegara a ser después democrático, como presuntamente ocurre en España. De hecho, lejos de plantearse responsabilidad alguna por un golpe de Estado, 40 años de dictadura, y más de 35 de copar centros de decisión, sus herederos se sitúan de nuevo en puestos de poder. Por los votos de quienes fueron educados en la ignorancia y el servilismo y no tuvieron criterio para pensar de forma autónoma.

Al PP le gustan mucho los eufemismos, la neolengua. El “al pan, pan, y al vino, vino” de Rajoy se convierte a las primeras de cambio en una recesión a la que el ministro De Guindos llama “crecimiento negativo” –con un par-, y que evidencia que la solución a la crisis que prometía el PP es otra falacia tal como muchos avisamos. Los recortes salvajes en nuestro nivel de vida es lo único que no será mentira.

En la misma línea, la violencia machista pasa a ser un pecadillo de salón en “el entorno del hogar”. Un hogar por cierto, en el caso de la mujer muerta que hoy nos ocupa, en el que el marido español de 71 años se había ¿comprado? una esposa rusa de 33 y cuando se enfadó la mató. Como dios manda.

   ¿No sabíais que votar al PP era votar todo esto? algunos sí,  a conciencia, y por eso están encantados. Salvo el Tea Party que forma parte -pero no es al completo- del Partido Republicano estadounidense, no hay partido conservador tan retrógrado como el español en todo el mundo. Ni sociedad que lo sustente, desde luego. Tolerar esto puede marcar un camino sin retorno, que bien dificil encauce tiene ya a estas alturas de la Historia de este desgraciado país.

    Cómo estará de turbio el ambiente que, según cuenta Ignacio Escolar en Estrella Digital, el Rey (que reina pero no gobierna, que es inviolable y cuyos “la justicia es igual para todos”, a pesar de ello, son ampliamente aplaudidos)  ha presionado para el nombramiento de Pedro Morenés como ministro de Defensa, consejero de empresas de armamento, fabricantes de misiles y hasta de bombas de racimo.

Temas tabúes

En Agosto de 2010 escribí un post sobre los temas tabúes en cualquier conversación de Internet en particular. Hoy veo que se han añadido algunos y quizás se han debilitado otros (es el caso este último del “cambio climático” y “la energía nuclear” porque lamentablemente parece que ya no nos importa más que a cuatro gatos). Entre los nuevos están “las soluciones neoliberales… o lógicas, justas y humanas a la crisis“, “los funcionarios” o cualquier asalariado al que se envidie por alguna razón y, sin duda, UPyD y sus “carismáticos” líderes con Rosa Díez a la cabeza. La señora ha decidido unirse con Alvárez Cascos para formar grupo parlamentario que, de paso, proporciona 28.000 euros al mes, más 1.600 por escaño. Unidos en el resentimiento y la ideología ultra y populista, en el pragmatismo, darán mucho de sí en el Parlmento. Rosa Díez no era partidiaria de esas alianzas, vaya por dios, aunque eso ocurría hace mucho tiempo: en 2008. Ved el final de la infomación.  Pero es un tema intocable, un tabú como el que más. Esa curiosa amalgama con forma de partido también despierta pasiones.

Esto fue lo que escribí hace año y medio:

Somos una sociedad sufrida a la que roban con total descaro e impunidad, a la que constriñen, devalúan un futuro mejor ganado con esfuerzo durante generaciones de civilización, le destrozan el planeta, engañan y manipulan, pero esos asuntos esenciales apenas suscitan reacción. La pasión salta arrolladora –hasta la obcecación y el insulto- en una serie de cuestiones que no afectan de forma trascendental nuestra vida.

En mi experiencia de año y medio de blog, he observado que hay temas tabúes que vuelven en comentario y controversia una y otra vez, incluso pasados los meses de la publicación.

1) MACHISMO. Alguien les contó a algunos hombres no sé qué de su superioridad, algo de la necesidad de condescendencia para admitir que, quizás, en ciertas ocasiones, se puede hacer una excepción con posibles individuas susceptibles de ser tenidas en cuenta. Para “ayudar” y entender “su” papel.

2) ABORTO. La despenalización del aborto en realidad, aunque se manipule. Aborto ha habido toda la vida. Su ilusoria prohibición la reclaman, por lo general, quienes jamás condenan la pena de muerte a auténticos seres humanos vivos y niegan hasta ayuda al desarrollo a cualquier niño si está ya fuera del vientre materno.

3) RELIGIÓN. La católica, por supuesto. Y en general todo cuanto enfrenta razón y ciencia frente a creencia.

4) SEXO (fuera de los cauces de la tradición admitida). Existen una serie de personas a quienes altera el equilibrio emocional con quién se meten los otros en la cama. Especialmente si lo hacen de forma visible, sin esconderse.

5) CATALUÑA. Saca de quicio al nacionalismo español. Todo lo que hace es para ir “contra España”. Sin embargo, en los barómetros del CIS sólo  preocupa apenas al 1% de la población.

6) LA UNIDAD DE ESPAÑA. Y, con ella, la lengua, la bandera, y las llamadas “tradiciones”, insertadas en la misma… banderilla. Pues lo mismo

7) LA INMIGRACIÓN. Penalizada por los partidarios del “esta tierra es mía”, no se sabe por qué.

8  ) EL CONTRARIO POLÍTICO. Que lleva a entender que cualquier acción o palabra está inducida por la ideología. Maniqueísta. Sin matiz alguno.

9) ISRAEL. Con harto motivo.

10) VENEZUELA Y CUBA. Con menos. Nunca se ha informado tanto de países tan pequeños y relativamente poco influyentes.

11) NEOLIBERALISMO. Neo, porque el liberalismo inicial enarboló en su bandera, libertad, justicia e igualdad. Asombrosa apuesta de quienes -con el mismo germen egoísta neoliberal-  no se benefician de “el sistema“.

12) EL CAMBIO CLIMÁTICO. Auténticas hordas prestas a entrar en acción aguardan cada vez que se mienta, para rechazar que haya sido influido por la acción humana. Y de paso propiciar la ENERGÍA NUCLEAR que también es objeto de creencias frente a razones.

Temas tabúes, de polémica infinita, en la que jamás se llega a una conclusión, pero en cuya defensa en discusión se puede dejar la vida.

¿Por qué?

Camps y el sexo

    Francisco Camps –como decíamos ayer- ha retirado, temporalmente, la educación sexual de los institutos. Ya avanzó que quería “rediseñar su contenido“. Ahora vemos que la medida coincide con una petición del Arzobispado de Valencia que, de hecho, pondrá a disposición de los colegios concertados y privados durante este curso, un texto alternativo. El arzobispado ha declarado que se están  ”ultimando los detalles” de este programa contrario a la masturbación, los anticonceptivos, el aborto o el inicio de las relaciones sexuales antes del matrimonio. Evidentemente todos los miembros del Arzobispado –supuestamente célibes- son auténticos expertos en el tema.

   Siempre me ha desconcertado la obsesión por reprimir el sexo del ultraconservadurismo. Una –a pesar de todo- amiga quiere enviar a Bibiana Aído a la cárcel por haber entrado en las procelosas aguas de lo innombrable. Tras más de 30 años de democracia, la educación sexual sigue siendo un tabú en los colegios españoles, tanto públicos como privados, según se ha denunciado reiteradamente. Depende, en gran parte, del signo del  centro, en algunos es una quimera. El peso de la Iglesia se deja notar y, hasta en la educación pública existe una mentalidad conservadora latente que sigue considerando el sexo algo a esconder. De esta forma, buena parte de los niños españoles continúan informándose a través de amigos y con los medios de comunicación. Los ardorosos adolescentes valencianos –casi todos lo son a esa edad- se toparán ahora con la sotana que les dice que no forniquen y, si lo hacen, sin preservativo para traer muchos votantes al mundo, aunque luego se mueran de hambre.

   Es asombrosa la permisividad con el resto de los llamados mandamientos de la ley de dios. La reiterada malversación de fondos públicos se trata como pecadillos veniales, amarse es un delito mortal, si no cuenta con la bendición de algún célibe sacerdote.

   Entre todas las disquisiciones que se disparan acerca del papel de un dios en la creación del mundo –frente a los racionales hallazgos de la ciencia-, lo más incomprensible es que ese Ser –distinto en cada religión- se haya molestado en ordenar con quién y cómo debe uno meterse en la cama.

   Paradójica también la obsesión de los dirigentes valencianos, de tan “dudosa” sexualidad, por imponer el hombre-mujer y bajo sacramento en las relaciones sexuales.

   El desarrollo científico, tecnológico, cultural, no ha ido parejo en absoluto con el progreso humano. Si nuestros antepasados prehistóricos se zurraban con garrotes y piedras, ahora lo hacemos igual, solo que con sofisticadas bombas. No sólo es necesaria la formación sexual -para sacar mucho más provecho de ella y no cometer errores evitables-, se hace indispensable educar en los afectos, terreno en el que no se ha avanzado nada en milenios. Amarse con emoción, a la luz del día, sin oscuras sotanas que nos oculten. Al fin y al cabo, es uno de los pocos placeres que todavía no cotiza en bolsa.

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