Hacia un tripartito PP, PSOE y Ciudadanos

En 2011 la indignación popular que estalló en el 15M acabaría con la mayoría absoluta del Partido Popular en las urnas. Cuatro años de recortes, manipulaciones y autoritarismo después, cuando el hartazgo social hierve, podría reeditarse la faena: un tripartito formado por PP, PSOE y Ciudadanos no es en absoluto descartable. De hecho, las fuerzas del sistema caminan en esa dirección en apoyo de sus intereses. Con la precisión de una maquinaria largamente experimentada.

  La política está alcanzado en España unos niveles máximos de descrédito. La ciudadanía clama contra los políticos. Y, sin embargo, los inicios de la precampaña eterna nos los muestran cometiendo los mismos errores de siempre. O no se han enterado de nada o les importa muy poco la aversión que eso produce, si pueden conservar su poltrona. El enorme descontento ha cambiado el mapa electoral. Sobre todo desde que Podemos emerge como aparente cristalizador del disgusto y brinda una salida en las urnas. Pero la política tradicional, con toda su corte, se organiza.

 Según las encuestas, PP y PSOE no alcanzan, ni juntos, mayoría para gobernar en la intención de voto actual. Precisan pues una tercera fuerza. Y llega el meteórico, repentino y oportuno ascenso de Ciudadanos, al que podríamos llamar “El partido de Albert Rivera”. El joven catalán es solicitado en todos los foros y ya cuenta con notables perspectivas electorales. Representa, dicen, una derecha moderada que confrontar a Podemos. Esa derecha que una y otra vez tira al monte, por cierto. Rivera, hijo de malagueña y catalán, se suelta unnosotros enseñaremos a pescar a los andaluces , no a repartir pescado. En el más puro estilo Duran i Lleida, para que no se pierda la estirpe. Ya ha pedido disculpas, no por su proyecto de seguir dejando sin sanidad a los emigrantes que eso cuela mucho mejor.

 El desvarío del PSOE se incrementa mientras tanto. Terminan por confesar como lo más natural que se han desecho de Tomas Gómez, su secretario general en Madrid, porque las perspectivas electorales eran malas con él. En el primer momento sacan a colación un tranvía –el de Parla- que termina por arrollar la verdad en sus intenciones. No son formas. En absoluto. Era un cargo electo. Es cierto que Tomás Gómez cosechó los peores datos electorales de la historia del partido en Madrid, pero no estuvo solo en la tarea ni mucho menos. Por allí andaba todo el partido con Rubalcaba al frente y el fantasma de Zapatero. El castigo electoral fue colectivo.

 Un Rafael Simancas que se dejó colar el Tamayazo –el que nos ha supuesto a los residentes en Madrid 12 años del peor PP- se erige en ejecutor justiciero y hasta se presta a ser fotografiado como cerrajero que priva el paso a Gómez. Una imagen realmente airosa.

 Entretanto, el entusiasta candidato socialista a la alcaldía, Antonio Miguel Carmona, se multiplica, se postula a todo cargo, y se suelta en una tertulia: “El único político que ha cometido un fraude fiscal grave ha sido uno de tu partido”. En referencia a Podemos y a Juan Carlos Monedero de nuevo, condenando sin pruebas con todo desparpajo. El único, dice Carmona. Hablando de la lista Falciani de grandes defraudadores… y desde el PSOE. Éste es el rigor a mantener, y el ejemplo de candidato presentable. No parece que Tomás Gómez fuera el principal problema del PSOE, precisamente.  No se puede hacer política limpia desde la guerra sucia. Gente cuerda dentro del partido socialista está aterrada con lo que sucede.

 No solo es la ejecutiva que eligieron ante las opciones de Madina y Tapias, son un sector de sus militantes que permanecen ciegos ante la deriva de su partido. Jaleándose unos a otros en la defensa del fuerte y con altas dosis de victimismo por la más leve crítica. Cuando dicen: Negar que a los militantes  nos unen cuando nos atacan desde fuera es negar la esencia del socialismo, es estar muy perdido. La realidad no se evapora por ignorarla.

  ¿Qué bases existen para especular con que el PSOE y el PP pueden hacer un pacto de gobierno? claman. ¿El suscrito bajo el nombre de “antiterrorista”, sin entrar en mayores profundidades, y los que Sánchez avisa quiere hacer con el PP? Lo más patético es que ni siquiera está nada claro si será Pedro Sánchez o Susana Díaz quien, en su ostensible pugna, alcance ese lugar a la diestra de Rajoy.

 Un Rajoy que, nadando entre Cajas B que le muestra la justicia y él no ve y pertrechado de escuderas y escuderos, tiene el valor de no saludar el presidente electo de Grecia, Alexis Tsipras en la reunión del Eurogrupo. Con tanta arrogancia como torpeza, demostró así lo que le importa la democracia y cómo priman sus intereses personales y de partido en sus pasos. El presidente de un gobierno representa a todo un país, no puede dejarnos en ridículo porque no le guste ni le convenga el líder de Syriza. Cuando además Tsipras y su gobierno están manifestando un coraje que ni Rajoy ni su antecesor tuvieron o quisieron tener. Más que sus muchas acciones anteriores -cuando las pocas veces que pisó Europa fue para poner palos en la rueda de Zapatero- este gesto burdo evidencia la escasa talla del dirigente español. El mismo que pierde los papeles por saludar a Obama, dado que éste, por encima de todo, es persona “importante”.

 Buena parte de la ciudadanía muestra en su rechazo, un auténtico amor por la política a la que busca limpia, inexcusablemente. Sería patético que la indignación contra esa política que no piensa en los ciudadanos, concluya con cuatro años más del PP de Rajoy y sus potenciales aliados. Aunque el cóctel de egos no lo hiciera viable por mucho tiempo, ni los votantes respectivos aceptaran, sin consecuencias, el pacto.

 El pulso está ahí. La bola ha empezado a engrosarse y ya desciende hacia su objetivo. Se la ve venir como se vio otras muchas que terminaron por prácticamente aplastarnos. Mientras trabajan en el objetivo cómplices y subalternos, la derecha se sienta a comer palomitas para contemplar lo bien que le funciona la guerra sucia, la siembra de temores y jalear a la izquierda para que se atice. Pero la batalla no está perdida. Casi nada es irremediable hasta que sucede. Siempre que se frene la calurosa colaboración para dar otra oportunidad a Rajoy de gobernarnos otros cuatro años más con socios tan lustrosos.

*Publicado en eldiario.es

Merecemos otra Comunidad de Madrid

“Nos une una necesidad, un clamor, una urgencia. La misma que ha movido a miles de gentes en Madrid, en cientos de municipios y en la capital a iniciar un proceso de unidad popular que ya camina con paso firme. Un proceso que no será definitivo sin un impulso general que dispute el poder autonómico a quienes nos han convertido en una región marcada por la desigualdad y la injusticia.

 Por primera vez en muchos años existen equipos humanos capaces de ganar la Comunidad de Madrid y dispuestos a poner esta región al servicio de la gente. Esta es una oportunidad que no se puede desaprovechar. En el escenario político actual madrileño hay personas con gran capacidad de liderazgo, con conocimiento, con experiencia, con honestidad y estrategia, y todas ellas preparadas para convertir Madrid en una comunidad más habitable.

Por eso consideramos que ha llegado la hora de buscar en esta región un espacio común en el que toda esa gente confluya. Porque es mucho más lo que se puede hacer juntos, y porque no en todas las épocas coinciden, como ahora, grupos capaces de construir una alternativa fuerte frente a la economía especulativa, de excesos y despilfarros, que se ha practicado en Madrid en los últimos veinte años.

Los gobernantes de la Comunidad de Madrid pretenden que consideremos inevitable que más de un millón de personas vivan en esta región con menos de 500 euros al mes, que se niegue a enfermos medicamentos imprescindibles para su salud o que se eche a la gente de sus casas mientras hay 263.000 viviendas vacías en la comunidad. El 9% de los madrileños sufren pobreza energética, cuatro de cada diez habitantes de la región tienen dificultades para pagar cosas esenciales y 185.000 personas son extremadamente pobres.

Ya está bien. Ha llegado el momento de plantar cara a la estafa, que ha generado precariedad y efectos demoledores en el plano social y ambiental. Frente a las viviendas sin calefacción, frente a las escuelas afectadas por los recortes, frente a una sanidad maltratada, frente a la escena diaria de tantas personas trabajando cada vez más por menos, frente a un tejido cultural ninguneado, otro Madrid es posible, y este es el momento de demostrarlo. Reivindicamos un cambio democrático, posible a través de un proceso de unidad.

Los gestores de los recortes, los creadores de horizontes de precariedad y hormigón, siguen aún al mando de la Comunidad de Madrid, pero han perdido toda credibilidad. Tienen frente a sí la fuerza de un sueño colectivo, el de tanta gente que creemos en una región de Madrid diferente, el de tantas personas que sabemos que sí es posible introducir oxígeno para crear un futuro de esperanza y no de asfixia.

Las ciudades y pueblos de Madrid, sus recovecos, sus campos y montañas, merecen aire fresco, sano y honesto. Vivimos tiempos históricos que requieren generosidad y una enorme responsabilidad política. Se puede ganar Madrid para ponerla al servicio de sus habitantes, apostando por construir un todo para reforzar las partes, sin perdernos por caminos secundarios.

La gente no entendería que se antepusieran banderas partidistas por encima del interés común. Por eso reclamamos a los actores políticos clave que den un paso adelante, con audacia y responsabilidad, para crear un espacio común desde el que se pueda trabajar para recuperar la Comunidad de Madrid y ponerla al servicio de la ciudadanía. Aquí se respira esperanza y muchas ganas. Merecemos otro Madrid y podemos conseguirlo”.

Olga Rodríguez y Juan Diego Botto, Carlos Bardém, Tristán Ulloa, Baltasar Garzón, Ramón Lobo, Isaac Rosa, Icíar Boallín, Jesús Maraña, Equo, Convocatoria Cívica… Hace días que firme. Y muchos más.  La lista de los primeros firmantes.

Hay que mojarse.  Yo no quiero una Comunidad (ni tampoco una ciudad) dispuesta como gran centro comercial para la especulación. Las quiero para las personas, para sus intereses. Merecemos otra cosa.

Sánchez, Gómez y Gabilondo: más pasos erróneos

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Es cierto que Tomás Gómez, el líder fulminado del PSOE en Madrid, había llevado a los peores resultados electorales al partido. Y que ésa es la auténtica causa de su destitución. El tranvía de Parla –localidad de la que fue alcalde y que le catapultó a la secretaría general de la Comunidad- llevaba coleando desde 2005. Argüirlo como razón tantos años después es una excusa y defenestrar a Gómez y su ejecutiva a 100 días de las elecciones, un suicidio. Y hacerlo manu militare para no perder votos, un buen roto y nada que, en mi opinión, se parezca a lo que los “Anti Gómez” consideran ha sido “cargarse a Gómez”: una regeneración democrática, dicen.

De hecho, Sánchez ha declarado en Bruselas que “ahora Madrid tendrá una alternativa ganadora”, ésa era la razón, y las cosas no se hacen así.

Es el mismo Sánchez que le confirmó en varias ocasiones como candidato y cantó sus cualidades. Hoy, tras su despido sumarísimo ayer, se ha encontrado con que le habían cambiado las cerraduras de su despacho. No, las cosas no se hacen así,.

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Claro que en la operación no están solos. El País, se hizo ayer en un pis pás una encuesta, con la que tituló su portada en papel, en la que –dice- el PSOE se sitúa como primera fuerza política. Todo lo que sobraba era Gómez, qué casualidad. Y el efecto ha sido fulminante. Las chanzas (o los llantos) por semejante encuesta llenan las Redes.

Con el PSOE en caída libre, Pedro Sánchez ha dado un golpe de autoridad, un golpe de efecto, a ver si recupera votos. En la derecha estas cosas gustan mucho.  La gestora, en la que ha barrido a los partidarios de Gómez, está presidido por un hombre de toda solvencia para una cuestión tan delicada. Es Rafael Simancas, aquél a quien le colaron el Tamayazo, mientras nos dejaban en herencia a Esperanza Aguirre y su crecidito retoño.

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Buscan poner, a dedo, a Ángel Gabilondo. Y éste sí es una persona de entidad, un brillante intelectual, un gestor eficaz como demostró al frente del ministerio de Educación. Y sí arrastraría votos, y más en el panorama actual. El Mundo da por hecho que ha aceptado. La Sexta ha informado que solo hubo una conversación telefónica y Gabilondo no ha dado el sí. No debería hacerlo (hasta su hermano Iñaki desaconseja entrar en ese berenjenal: “nadie inteligente se metería en la boca del lobo”, ha comentado). Para mí, avalar a la ejecutiva actual es un error grave. De ahí que titule así el artículo. Es mi opinión.

Es cierto que Sánchez fue elegido secretario general, pero tanto él como sus dos segundos han tomado una deriva que afianza el alejamiento del PSOE hasta del centro. El pacto con el PP para apoyar en la práctica ese histórico recorte de libertades que las huestes de Rajoy se han mercado con el Código Penal y con la Ley Mordaza, no tiene nada que ver con el progresismo, ni con los derechos de la ciudadanía. Y aún se propone firmar más, dice, cuando hace cuatro días dijo que no. Yo no le escuché anunciar que eran éstas sus intenciones cuando hacía campaña. Y Rajoy ya tenemos uno.

Rajoy y Sánches firman el que llaman Pacto Antiterrorista

Rajoy y Sánches firman el que llaman Pacto Antiterrorista

Hoy otra familia ha sido desahuciada de su vivienda, una mujer con tres hijos,  el menor de 21 días. Mientras, se dilapida nuestro dinero en auxiliar a los bancos y se entregan nuestras pertenencias a fondos buitre. En esta ocasión el piso es propiedad de Bankia que se ha negado a facilitarles un alquiler social. Bankia, la del rescate millonario, la de las tarjetas Black. Hay muchos desahucios todos los días. Con el Pacto Rajoy/Sánchez quien intente defender a las víctimas será considerado terrorista y se atendrá a las consecuencias que esta gente ha previsto en su ley.

Aquí la persona clave es precisamente Ángel Gabilondo. El mal menor nunca funciona, las componendas a ver si desde dentro hacemos, tampoco. Cuando algo está tan sucio y tiene tan escaso nivel, lo mejor es limpiar y comenzar de nuevo. No necesita Gabilondo (Ángel) esa rémora, todo lo contrario: lastra.

Desde luego si Sánchez y sus mentores piensan que por este camino van a recuperar a su electorado, se equivocan. Eso creo.

De cualquier forma, observando cómo hablan los políticos y muchos periodistas de todos estos manejos, utilizando conceptos como “acomodarse”, “recolocarse”, “jugar sus cartas”, veo lo lejos que están de la ciudadanía. Cómo les mueve su propio interés y se ve como normal. Mucho tienen que cambiar, mucho.

 

Falciani contra la corrupción, la jauría contra Monedero

La publicación de la lista Falciani de irregularidades fiscales de altos vuelos ha sorprendido a los notables del país (políticos y prensa tradicional) en plena campaña contra Monedero, el mentor de Podemos. Los manejos desvelados de la filial suiza del banco británico HSBC para con sus clientes selectos (más de 100.000; entre ellos, 4.000 relacionados con España) constituyen un escándalo de dimensiones descomunales. Porque, entre los casos presentados, hay algunos en los que la propia entidad bancaria asesora cómo ocultar patrimonio en paraísos fiscales. Y sin mirarle la cara al dinero: en la lista lo hay procedente del narcotráfico y hasta del terrorismo.

Poco a poco la trascendencia de la noticia despereza a los medios que tienden a no hablar cuando la noticia la han generado medios ajenos. Otros han decidido que el #SwissLeaks no va con ellos, o va muy poco, sobre todo si tienen a mano a Juan Carlos Monedero o a cualquiera de Podemos. Esa coincidencia hace más flagrante comprobar a qué se dedican muchos periodistas. O políticos. Aquí tenemos a la muy valorada vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría culpando a Monedero poco menos que del   deterioro de la sanidad y la educación porque tardó en hacer una complementaria de 200.000 euros. Aguardamos sus palabras para saber en qué cuantifica el destrozo que se podía haber paliado con el cobro a tiempo de los impuestos de los 2.000 millones de Emilio Botín ocultos a través del HSBC. Y lo impagado de cada uno de los que se irán sabiendo.

Siguen empecinados con esas portadas que acusan a Monedero de cobrar 35.000 euros de Venezuela o similares, cuando no se emplean en contar el material antidisturbios que el Gobierno español vende a “los bolivarianos” para que sacudan a la disidencia, en los que se incluye hasta cianuro. Informando se apartarían del objetivo: la maquinaria trata –con cierto éxito, al parecer– de afianzar la creencia de que todos son tan ladrones como ellos y no hay nada mejor que seguir como estamos.

El profesor que gestó Podemos ha ganado dinero. No tuvo la previsión de irse a vivir a un cajero automático como se exige a la gente de izquierdas para que luchen contra las desigualdades. Es cierto que las sociedades pantalla para eludir o gestionar impuestos no son muy airosas, pero a ellas aboca la legislación española para solventar auténticas arbitrariedades. En Suiza disponen no ya de pantallas, sino de todo el sistema solar. Hemos dejado que nos montaran un mundo muy corrompido.

Lo realmente dramático es volver a toparse con la realidad de una población, la española, con graves defectos estructurales. Ver cómo le cuelan una y otra vez lo que prebostes del sistema corrupto quieren inocularles. La desmesura desplegada contra Juan Carlos Monedero queda fuera de toda objetividad. Una cosa es la búsqueda de respuestas, la necesaria crítica, y otra esta carnicería.

Estamos hablando de un país saqueado en sus arcas públicas, en sus derechos y en las más elementales normas de la decencia. Según los técnicos de Hacienda, más del 70% de la evasión fiscal la practican las grandes empresas. El 94% de las sociedades del IBEX se alojan en paraísos fiscales, en acelerado y espectacular aumento al que ni de lejos se le pone freno. El ministerio que regenta Cristóbal Montoro se marcó una amnistía fiscal por la que los impuestos les salieron casi gratis a una cuadrilla de delincuentes que tuvieron a bien regularizar sus cuentas sin costo penal alguno.

Lo robado a saco de las arcas públicas en los múltiples casos de corrupción que nos anegan se cuantificó –según cifras muy cándidas– en 40.000 millones anuales. Hervé Falciani ha declarado que perdemos cada año en evasión fiscal el equivalente a la totalidad de la deuda. Y aún no salimos de una Gürtel cuando nos nace una Púnica, unos ERE o cualquier herencia en Andorra, con este remate en las montañas suizas que corona la supina desvergüenza. Y ni dios devuelve lo sustraído.

Y en este escenario, ¿las cuentas de Juan Carlos Monedero y su regularización fiscal son para tener la repercusión que están teniendo? Recordemos que siguen abriendo portadas de diarios de referencia y de los otros y copan las programaciones y las conversaciones. No hay vez que se conecte con un debate y no aparezcan ejemplares de una jauría, en la que se reconocen notables sustentadores de corruptos acreditados, vociferar contra Monedero o Podemos. Monedero suscita declaraciones tan desorbitadas y ridículas como estas (de políticos de partidos pringados) que le comparan con Bárcenas. O la flagrantedesigualdad de trato por parte de los poderes del Estado.

Ha calado la idea de que los ricos, “la gente bien”, pueden defraudar impuestos por derecho. Es lo natural. El conservadurismo español que tenemos al mando ni se lo cuestiona, según los indicios. La clave está en ese sector de la sociedad española que en el fondo se siente muy cómodo con la bota en el cuello: le evita el problema de pensar. Ese que se deja llevar del ronzal o que camina obediente en manada cuando los guardianes le conducen al establo o al matadero. Algunos ni son conscientes de ello.

De antiguo se ha hablado de la envidia como uno de los peores defectos de los españoles, uno de sus “pecados capitales”. Las cabezas visibles de Podemos son profesores y visten en Alcampo, los ven como sus iguales. Y los iguales no pueden destacar. Han saltado también a dentelladas como los perros que les acotan. “Faltaba más, con lo que presumían”, es el principal argumento.

Otro sector, alimentado en la puerilidad, se desencanta al comprobar que las personas y las organizaciones no son inmaculadas. Y pasa del blanco al negro, del bien al mal rotundo, del siempre al jamás, y odia quien amaba con los mismos escasos indicios en ambos casos. El maniqueísmo propio de las sociedades inmaduras. La vida, quizás, es gris, algunas veces.

Otro cierra los ojos, por rechazo, sin prestar la imprescindible vigilancia al funcionamiento de todo partido o asociación.

Para alguien que siga la actualidad a diario, la realidad española muestra interminables evidencias de disfunción grave. Lo olvidamos en la aceleración de los días, pero es atroz. Nos encontramos con gente tendida en los pasillos de los hospitales, enfermos en peligro de muerte a los que no se suministran medicinas “porque son caras”, personas que no pueden encender la calefacción ni en la ola de frío, carreteras cortadas y pueblos aislados por la nieve durante días cuyos responsables no sufren los rigores mediáticos como sucedió con otros Gobiernos.

El espectacular saqueo de Caja Madrid/Bankia, convertido en un virreinato a expurgar. Y que sigue dejándonos en herencia deudas. Las noticias a encadenar que nos contaba el domingo InfoLibre: la gran banca gana un 27% más en 2014, casi 10.000 millones, mientras que el Banco de España admite malas prácticas en el 70% de las reclamaciones de los usuarios. Cómo, entretanto, nos han dado un sablazo antológico en el precio de los servicios públicos. El goteo del incesante crecimiento de la desigualdad que pagaremos durante décadas.

Y, además, la cadena perpetua que desde este martes se dispone a manchar de ignominia nuestro ordenamiento jurídico. Esas extrañas coincidencias que suceden con los litigios en este país: el juez que condena a Bárcenas por vulnerar el derecho a la intimidad de Cospedal tiene tal grado de amistad con ella que asistió a su boda. El escándalo de manipulación de la televisión pública nacional, llegando al punto de construir una redacción paralela para las elecciones. Una Aguirre que se planta en Antena 3 a decirles de qué no deben informar bajo amenaza de llamar al dueño, que también “es amigo suyo”, refriéndose al ahora fallecido José Manuel Lara y a Podemos. Y todo se traga como si nada. Esto es lo que tratan, con golpes bajos, de mantener.

Al paso que vamos se van a quedar. Revalidando estas políticas y gestos. Con sus corrupciones, sus cuentas en Suiza, sus hirientes burlas, sus pactos. Aunque no todo está perdido. Existe un Poder Ciudadano que ha emergido ya. Por el camino que tome, continuará avanzando. Es demasiado hartazgo, demasiada dignidad pisoteada. Demasiados ataques a la inteligencia y al concepto más elemental de justicia. Tarde o temprano operará cambios y lo saben. ¿Por qué, si no, semejante campaña? Con tal encono, todos a una. ¿Hay quien piense que es en interés de la sociedad?

Falciani, Monedero y la prensa española

Hoy ha comenzado a hacerse pública una investigación internacional sobre las maniobras fiscales de más de 100.000 clientes de la filial suiza del banco HSBC. Lo que se conoce como la lista Falciani, el informático que destapó el caso hace ya más de 7 años. 4.000 personas relacionadas con España están en esos manejos de muy altos vuelos. En cabeza, la familia Botín. Saldrán muchos más.  Entre ellos unos 600 políticos como mínimo. Montoro, el ministro de Hacienda, la conoce y no ha dado datos. En cambio, se están “filtrando” los de Juan Carlos Monedero, mentor de Podemos.

Y es el tema que hoy sigue ocupando a buena parte de la prensa, que da un tono informativo menor al enorme trabajo de  investigación  sobre la evasión fiscal internacional, coordinada por Le Monde y el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), que en España publican El Confidencial y La Sexta.

Esto se sabía en la noche de este domingo cuando los medios escritos elaboraban sus portadas. Veamos qué consideraban lo más importante.

elmundo.monedero.cuentaabc.monedero.chavezSorprende que estos medios y otros publiquen los datos fiscales de Monedero  (muy protegidos en España), pero, ya puestos,  no los de Aznar y Botella, Rajoy que deben ser jugosos, Cospedal por ejemplo. Tienen o han tenido responsabilidades de gobierno. Y que la vicepresidenta no haya salido 2.600 veces (el monto de lo que atribuye de elusión fiscal, ya regularizada, a Monedero y lo que se sabe hoy de evasión y elusión de los Botín)  a decir que “como todos los españoles hicieran lo de Botín no tendríamos ni sanidad, ni educación”.

Pero más sorprendente aún es la poca relevancia que le dan a que el gobierno español venda material antidisturbios a Venezuela, con la que buena caña está dando a los opositores. Hasta casi 3 millones veo por aquí y solo en una de las partidas, confirmado por la Secretaria de Estado de Comercio en informe entregado al Congreso de los diputados. Cosillas de nada, como… ¡cianuro!

El ministro español de exteriores con su homólogo venezolano

El ministro español de exteriores con su homólogo venezolano

No todo el periodismo español es como el que vemos oculta noticias y manipula cuanto puede. Si sabemos la verdad es por el trabajo de otros medios y profesionales que superan las presiones y publican lo que la ciudadanía debe conocer.

El aula de información meteorológica

El periodismo ha cambiado mucho en los últimos años. Con un encomiable espíritu de utilidad social, nos informan –por ejemplo- de todas las inclemencias del tiempo. Y de una forma vibrante, con el reportero “in situ”. En televisión, llamamos “entradilla” al relato del periodista, en imagen, desde el lugar de los hechos. A veces, bien es cierto, lo que cuenta es sólo la cara del informador con “lo que sea” detrás, como se ve en inefables “entradillas” que me vienen a la memoria. Pero, en el caso de los fenómenos meteorológicos, la tónica general es que alguien, micrófono en mano, acuda realmente al lugar donde llueve, hace frío o hace calor, y nos lo cuente. Sin descanso. Esto me hace sospechar que en las actuales facultades de periodismo, han habilitado un aula, con simuladores virtuales, para preparar a los periodistas en este apasionante cometido.

Imprescindible, imagino, aprender el uso del paraguas, que no tape la cara ni le haga sombra. En posición estática y con viento. Presupongo que existirán en la clase ventiladores de distintas velocidades para la ocasión.

Ante la eventualidad de huracanes, entiendo que las mejores facultades se habrán hecho con potentes turbinas de aviones en desecho por ejemplo. Algún profesor de yoga acudirá a dar lecciones sobre la verticalidad. E, incluso, un contorsionista, si se quiere acentuar la venta del peligro.

Indispensable –y dudo que no lo hayan previsto-, una cámara frigorífica para acostumbrar al estudiante a las entradillas en nieve. 2 minutos el primer día, que irán aumentado paulatinamente hasta llegar a la hora o algo más –y no cuento el tiempo del viaje- que se precisa para llegar a lo alto de algún monte, instalar el equipo, esperar la conexión, hablar 20 segundos, 30 quizás, en plano que ocupa al menos un tercio de la pantalla, cuando no la mitad. Tras el cual, el espectador se estremecerá al ver asomar algunos copos blancos (lluvia, en el caso de los temporales de ídem, o un termómetro para el calor). Esenciales, en la lección sobre el frío, un alpinista y un logopeda, para mostrar como se desentumece el rostro y se articulan palabras a varios grados bajo cero.

El trabajo, realmente, lo harán los reporteros gráficos, tomando imágenes de lo que está ocurriendo y sus efectos, pero el periodista presencial es ineludible en el nuevo rumbo de la profesión. Antes, acudíamos a ver cómo se abría el Muro de Berlín sin ir más lejos. O cómo surgían la vida y la muerte. Aún hay quien sigue en ese empeño. Con gran riesgo. Pero cada vez menos. No sería desdeñable tampoco tener muchos más periodistas “in situ” buscando claves y respuestas, al hacer preguntas incisivas a todos aquellos que nos destrozan la vida -que sucede al margen de las inclemencias del tiempo-. Pero, ahora lo vital es tener un informador, ocupando la pantalla, durante escasos segundos, allí donde llueve o hace calor. Incluso donde la naturaleza se desata realmente, no siempre para tomar en las manos la tragedia humana.

Estoy convencida de que, de no existir, ese aula de información meteorológica es necesaria. A este reportero azteca, le hubiera venido bien saber, por ejemplo, dónde está la cámara que le inmortaliza y dónde pone los pies.

 

*Entrada publicada en este blog en Junio de 2010 y… totalmente vigente, si no aumentada. Ahora bien, eran tiempos algo más calmados, en los que se podía escribir de distintos asuntos sin tener que ir como los bomberos a apagar incendios a diario.  Si queréis ver varios que hoy se extienden sin control, en los artículos anteriores.

 

El BCE interviene en política para asfixiar a Grecia

Mario Draghi, actual presidente del BCE, foto encontrada por @guerraeterna

Mario Draghi, actual presidente del BCE, foto encontrada por @guerraeterna

El BCE ha recordado a los griegos que están internados en una prisión de la que no pueden escapar fácilmente. Y los alcaides del centro penitenciario (también llamado eurozona) no sólo tienen las llaves sino la firme voluntad de que nadie pueda saltar los muros. Ni tampoco mejorar las condiciones de vida en las celdas”. Es el demoledor comienzo del artículo firmado por Íñigo Sáenz de Ugarte, guerraeterna.

Las fuerzas del neoliberalismo, la UE de Merkel, han decidido segar de raíz la rebeldía de Grecia, a través de su BCE, ese llamado Banco Central Europeo que actúa como Banco de los bancos privados. Y que, por su peculiar estatuto no responde ante nadie, ni puede prestar dinero a los Estados directamente sino a sus bancos privados -insistamos- para  que sean ellos los que lo faciliten a los gobiernos, si es el caso, y  se saquen unos dineros con la gestión. Así se diseñó.

El artículo de Guerra Eterna tiene un significativo título: 252 palabras del BCE contra dos millones de votos. Y alude a ese comunicado del BCE del que hablamos anoche, en la entrada anterior del blog, para cortar las alas al nuevo gobierno griego.

“En la noche del miércoles, el Banco Central Europeo ha emitido un comunicado de 252 palabras con el que pretende neutralizar los 2.246.064 votos obtenidos por Syriza en las últimas elecciones. En otras palabras, no es culpa del BCE si los votantes eligieron al partido equivocado. Ya no aceptará la deuda griega como garantía de los préstamos que concede a los bancos de ese país para prestarles dinero con el que salvaguardar su liquidez. Es decir, para que puedan seguir operando con normalidad.

Como es habitual con el BCE, la decisión está disfrazada con la terminología habitual que siempre se refiere a las normas de la institución. Se levanta una excepción que hacía posible algo imposible: el estatus crediticio de esa deuda ofrecida por los bancos no estaba a la altura de los mínimos exigidos, pero se les había concedido ese derecho como parte del programa de rescate del país. Dado que el nuevo Gobierno ha anunciado que el mantenimiento de ese sistema condena al país a la pobreza y quiere cambiar las condiciones, el BCE dice que la excepcionalidad toca a su fin. ”Actualmente no es posible asumir una conclusión exitosa de la evaluación del programa”, dice el comunicado en ese lenguaje frío que intenta hacer ver que se trata de una decisión forzada por las circunstancias, casi un fenómeno natural inevitable, como la crecida de los ríos que sucede a una fuerte tormenta o deshielo.

El comunicado no es en sí mismo el inicio del Armagedón bancario. Los bancos griegos no dependen por completo de la deuda pública de su país para presentar garantías. Pero el BCE les dice, también con palabras finas, que las necesidades de liquidez de esos bancos tendrán que ser satisfechas por su banco central correspondiente, que es el que tiene su sede en Atenas. No es mi problema. No vengan aquí a pedir ayuda.

¿Está apostando el BCE por una fuga masiva de depósitos, no ya de las grandes empresas, sino también de los ciudadanos? Sería de una irresponsabilidad increíble y además hay que recordar el anterior párrafo. Desde principios de enero, ha habido una retirada importante, no masiva, de fondos del sistema financiero griego, y eso no ha causado el pánico”.  Seguid leyendo aquí, merece la pena, es de lo mejor del día. 

Mario Draghi, recordemos, era vicepresidente y presidente para Europa de Goldman Sachs, la empresa que ayudó a los muy corruptos conservadores griegos a maquillar sus cuentas para entrar en el euro. La decisión actual contra Syriza es totalmente diáfana. A Merkel se le ha acabado la paciencia -tiene poca según vemos- y pretende quitarse de encima, por aplastamiento, a la mosca griega.  Y de paso disipar la nube que en España crece con Podemos.

No nos engañemos, nosotros estamos en la misma cárcel. En ella nos han metido el PP de Rajoy  y el PSOE de Zapatero -cuando aceptó el chantaje-. Debemos tenerlo en cuenta, no son anécdotas. Lo patético es que Pedro Sánchez se haya aprestado a colocarse de lacayo del principal carcelero local. A unos niveles de degradación que, francamente, no entiendo cómo no hacen saltar al partido entero, a las personas decentes que debe haber ahí. Ved, si no, esto, el día que se supo la pérdida de 200.000  empleos en el mes de enero. La firmeza de las convicciones de este tipo también.

Estamos en uno de los momentos más críticos de nuestra historia reciente, y de los más decisivos. El mando no tolera insurrecciones a sus postulados: tijera y miseria para el lucro de quienes cuentan para ellos.

La democrática UE está abocando a la Grecia de Syriza a buscar el dinero que le niegan (con notable arbitrariedad, ya que Draghi va a repartir una enorme cantidad a su antojo, excluyendo a Grecia) fuera: en Rusia, en China, en inversores privados incluso. La ambición ciega de quien comanda esta Europa va camino de esa devastación. Hasta Obama recomendó facilitar el camino a Grecia para ayudar a su reconstrucción, incluso estima por experiencia que así afrontaría mejor sus deudas. Merkel, Draghi, Rajoy, De Guindos, (con el desustanciado del PSOE de comparsa) buscan la asfixia ejemplarizante.

Asombra que ciudadanos normales sigan apoyando esta sinrazón con sus votos. En España también. Una pesada maquinaria propagandística actúa a favor. Pero no es eximente.

Estamos en una de las más vitales encrucijadas de nuestra historia. Lo más suicida es mirar para otro lado. Porque lo cierto es que todas las cartas están expuestas, no hay engaño ya.

Duelo de poderes en la arena griega

El Ministro griego Varoufakis y el Presidente del Eurogrupo Dijsselbloem

El Ministro griego Varoufakis y el Presidente del Eurogrupo Dijsselbloem

En solo una semana desde el triunfo de Syriza en las elecciones griegas, Bruselas se plantea disolver la troika, el triunvirato de la austeridad que forman el FMI, el BCE y el Ejecutivo de la propia UE. Una primera concesión a Grecia. Al plante que escenificó el ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, ante el delegado del eurogrupo, no reconociendo como interlocutor a ese ente del que solo una de sus tres patas pasa por las urnas. Con astucia y pragmatismo, a continuación empieza a tranquilizar a los mercados y hasta sube la bolsa griega (recupera todo lo perdido en el primer momento). Alemania, en su línea, se opone enérgicamente a todo cambio. Francia e Italia apoyan la idea de negociar. Se libra una dura batalla, de fuerzas desiguales, en la que algunos buscan aplastar sin dejar ni prisionero.

“Sería necesario para la eurozona sacrificar Grecia para salvar España”. La conclusión del Wall Street Journal –no por casualidad considerado una de las Biblias neoliberales– no era tanto del diario como de lo que piensa el PP. Era a “Madrid” a quién atribuía la idea de dejar caer a Grecia para frenar a Podemos. En aras, eso sí, “de la recuperación” y de “los intereses de la eurozona”. Es como quien extirpa el bazo para salvar… la cartera.

Otros manuales sagrados del capitalismo –Financial Times o The Economist– mantienen muchas más dudas acerca de la eficacia de las políticas aplicadas hasta ahora y se muestran más proclives a dar aire a Grecia… o a España. La propia lógica de los hechos muestra los resultados sociales del tratamiento: una catástrofe. En Grecia sobre todo, aunque también en Portugal y España. Ni siquiera para cobrar funciona asfixiar a los países. Muerta la vaca, no da leche. Por no hablar de deudas condonadas en la historia, como la de la Alemania, casualmente. O de las desorbitadas cifras entregadas a los bancos –siempre los bancos en la ecuación– sin contrapartidas.

Voces como la del Nobel Paul Krugman insisten en aclarar (para tantos empecinados en no enterarse) que el rescate a Grecia no ha sido en realidad“para Grecia, sino para los bancos de los países acreedores”. Esa deuda brutal que, como en la España de Rajoy –añado–, se ha incrementado fuera de todo control. Krugman explica –desde la economía no neoliberal– que es posible llegar al crecimiento invirtiendo en las personas. Los errores han sido de los Gobiernos conservadores que han pedido prestadas cantidades ingentes de dinero –los de Grecia hasta ahora o el PP de Rajoy en España– y de los bancos que se lo dieron. Deberían apañarse entre ellos. Sería reparador verles discutir por los recortes en sus niveles de vida.

El castigo ejemplarizante que buscan no es propio de una comunidad de países democráticos y soberanos, dice Krugman. Y esa es la gran clave que cualquier mente no condicionada advierte. Es demasiado empecinamiento, demasiada intransigencia, arbitrariedad y demagogia, una atronadora defensa de bancos y especuladores varios en contra de las personas.

En el mundo feliz (para ellos) que se habían diseñado, ha surgido un inconveniente: las víctimas protestan. Exhaustas, no pueden más. Algo que, por cierto, podrían haber evitado de no desbordarse de tal forma su codicia. Durante muchos años lo hicieron. Y la mayoría miró para otro lado.

Es cierto que la rebeldía de Grecia y España van de la mano, aumentando el peligro que sienten al ver mermados sus exagerados privilegios. Y, así, de los autores del “dejemos caer a España, que ya la levantaremos nosotros”, llega el “sacrifiquemos a Grecia para salvar a España”. Salvar a España de lo que la ciudadanía decida, salvarla de aspirar a salir de la precariedad y la desigualdad galopante. Mantenerla en unos niveles de suciedad que asfixian a cualquier ser humano decente.

Han diseñado un plan de difícil escapatoria. Con un programa que incluye desde zancadillas a legislaciones mordaza o reclamar sumisiones. Un PSOE obsesionado en arrojarse al abismo en el que ya habita su colega el Pasok secunda esta deriva firmando acuerdos que dejan manos libres al PP para su cruzada de involución. Los ataques a Podemos que estamos viendo estos días exceden cualquier pugna partidista o necesaria crítica si se trata de periodismo. Y clama la desigualdad de trato. ¿Por qué no preguntan a Rajoy cómo piensa pagar la deuda pública en la que se ha metido de un billón de euros y qué más derechos y servicios piensa podar solo para afrontar los intereses? Al fin y al cabo, como presidente, es a quien compete el problema. Y ese sí es vital y de envergadura.

Syriza está cumpliendo lo que prometió. Ha salido a la arena a por los derechos de la ciudadanía herida y despojada. Un ser como Mariano Rajoy (en las posturas más duras de la UE) baja el pulgar de la condena para toda una sociedad de un país socio y para la suya propia. En defensa de sus intereses de grupo. Tiene que “salvar España”. Esa terrible frase que enarbola guadañas. Pero, al menos de momento, otros sectores piensan que lo más práctico es dar facilidades al deudor. Y ven una oportunidad de al menos suavizar la despiadada política de la austeridad impulsada por la canciller alemana, Angela Merkel. Ella misma se juega la autoridad que se otorgó.

Si la troika cae, será una victoria significativa. Se desgañitaron los portugueses (dentro de su moderación) con su “que se lixe a troika” (que se joda la troika) cada vez que los hombres de negro acudían a apretarles las clavijas con la colaboración de su Gobierno. Esa era la clave: los Gobiernos cómplices.

Cuando Pablo Iglesias aludió el domingo, en la Puerta del Sol, a los españoles que llevan en su ADN la valentía, la lucha y el afán de justicia social, pensé en cuantas veces los cercenaron a lo largo de la historia. En Grecia y en Portugal ocurrió algo bien parecido.

Como en la Grecia que trata de resucitar, corría en Sol un viento limpio y fresco. Profundamente harto, firme, compacto, lleno de coraje e ilusión. Ese espíritu alienta esperanzas de cambio, tome la dirección que tome. Igual resulta que acatar y engullir no es el camino.

*Publicado en eldiario.es 

Actualización:

El BCE corta el crédito a los bancos griegos para forzar otro rescate.

Cuando Draghi está dispuesto a inyectar 500.000 millones de euros a los Bancos Centrales para medidas de estímulo, aunque no a Grecia hasta el verano, porque, dice, que está inmersa en otro status que exige reformas.

Parece que triunfa la idea de “Sacrificar a Grecia para salvar a España”… de lo que decida la sociedad, para su bienestar. Hay que morir al palo del PP ahora con socio PSOE de Sánchez.

Esperemos la próxima jugada. Grecia podría buscar soluciones fuera de Europa. De la Europa de Merkel.

El PSOE suscribe con el PP un pacto suicida

Rajoy y Sánches firman el que llaman Pacto Antiterrorista

Rajoy y Sánches firman el que llaman Pacto Antiterrorista

Coincido con quien dice que al PSOE ya no le quedan pies a los que dispararse. Sin necesidad alguna de pringarse en la deriva involucionista del PP, ha suscrito un peligroso pacto con el gobierno que incluye -de rebote- instaurar en España la cadena perpetua. Entre otras muchas cosas.

Ya desde el primer artículo considerar terrorismo  “desestabilizar las estructuras económicas y sociales” es, en manos del PP y por lo que se ve del PSOE, un comodín para, por ejemplo, encausar a quien proteste por la entrega a los poderes financieros de dinero público (léase el rescate bancario) que ya hicieron constitucional los mismos partidos. Ese artículo 135 que da prioridad al pago de los acreedores sobre las necesidades de los ciudadanos. Esperemos que no estimen como desestabilización, y por tanto terrorismo, perder las elecciones a manos de quienes “no les gustan”.

Cuesta entender que a estas alturas y con una legislación penal que ya es durísima en España (como detalla Ignacio Escolar), Pedro Sánchez y quienes le apoyan (medios incluidos) hayan sentido esa llamada perentoria de lo que denominan “responsabilidad de Estado” y de la que cabe aguardar futuras ediciones vía pacto…  para no abandonar la poltrona. Sánchez había dicho que no pactaría con el PP y le ha faltado el tiempo.

Y cuesta entender que un partido (en el caso de querer ser decente) pacte y sostenga a otro tan embadurnado de corrupción y que está perpetrando graves daños a la ciudadanía y un sin fin de arbitrariedades. Veamos un par calentitas de esta mañana.  El destrozo ocasionado en el empleo y con el paro.  O una más de las continuas prebendas que se otorgan.

Si el daño para la sociedad es notorio,  resulta incomprensible el que el PSOE se infiere a sí mismo. Los halagos de los establecidos no faltan, las críticas de sus potenciales votantes son un tumulto.

Artsenal

Artsenal

Malagón

Malagón

Manel Fontdevila

Manel Fontdevila

Íñigo Sáenz de Ugarte lo explica con “meridiana” claridad como diría el maestro en “La cadena perpetua y  el valor de las líneas rojas del PSOE“. Aconsejo su lectura completa, éstas son algunas de las ideas que expone:

“No sé cuántos Pinochos se podrían conceder a Pedro Sánchez por su decisión de firmar en La Moncloa el pacto antiterrorista que incluye una medida ante la que él dice que se opone con todas sus fuerzas. Lo que es seguro es que hemos sido testigos de algo que incluso está por encima del nivel de Kerry. Porque se ve pocas veces que alguien intente negar algo que acabamos de ver con nuestros propios ojos. En tiempo real.

El acuerdo pactado por el PP y el PSOE no surge del vacío. Sus firmantes se refieren por ejemplo a “las nuevas y diferentes formas que adopta la amenaza terrorista” (sin precisar en qué medida es diferente ISIS a lo que siempre ha sido y ha querido hacer Al Qaeda). Además, el pacto se produce justo cuando el Gobierno de Rajoy va a introducir en el ordenamiento jurídico español una figura que creíamos incompatible con la Constitución: la cadena perpetua, denominada ahora “prisión permanente revisable”. Lo pactado incluye específicamente una referencia a un asunto tan importante como este, aunque lo hace digamos que por eliminación: “En todo caso, el presente acuerdo no se verá afectado por los posibles cambios en el sistema de penas que puedan producirse en el futuro en función de las posiciones mantenidas por las partes en el curso de la tramitación de la reforma del Código Penal”.

En el futuro. Las negritas son mías, porque hay que destacar este ejemplo de doble lenguaje al dejar claro que hay algo que queda fuera de la literalidad del acuerdo, que quizá se produzca o no en el futuro, pero que todos sabemos que va a ocurrir en cuestión de días. Ante esos delitos, y en este caso hablamos de delitos muy graves, la pena que se les asigne tiene la mayor importancia. No es una cuestión menor que se pueda obviar. Sabemos que el PP tiene la intención de emplear su mayoría absoluta para aprobar un agravamiento de las penas.

Pero el PSOE ni siquiera puede afirmar que el asunto de la prisión permanente se queda en esa ausencia ya reseñada. En otra página del acuerdo, se dice que “a los delitos de terrorismo con resultado de muerte les será siempre aplicable la máxima pena privativa de libertad recogida en el Código Penal”. El PSOE acepta esta frase, que como tal no es sorprendente, precisamente cuando la reforma del Código Penal está en marcha en el Parlamento.

Por tanto, y contralo que afirma el secretario general del PSOE, el pacto incluye, avala y asume que la cadena perpetua va a ser un hecho para el que sólo faltan los trámites parlamentarios correspondientes. Y el PSOE da al Gobierno la cobertura política necesaria para presentar este cambio de la máxima repercusión legal como una prolongación del consenso con el principal partido de la oposición”.

Y la conclusión demoledora:

“España es un país con un bajo índice de criminalidad violenta. Es una sociedad que resistió el impacto dramático de una matanza como la del 11M sin adulterar el sistema de libertades ni propiciar la venganza como sustituto bastardo de la justicia. Hay que reconocer que también es un país donde muchos políticos intentan conservar el poder o llegar a él apelando a los más bajos instintos de la población. A veces, con líneas rojas que no significan nada”.

El PSOE y muchos de sus seguidores fieles y acríticos protestan arguyendo que no avalan la cadena perpetua y que incluso han presentado recurso de inconstitucionalidad. Le han abierto la puerta como vemos, han avalado al PP, sin otra necesidad que Pedro Sánchez abriera los telediarios por una vez – que es lo que empieza a parecer- y presentan un papel para que se arregle lo que han firmado.  De locos.

La cuenta del PSOE escribe que el comunicado aclaratorio que se les atribuye es un “fake”, es falso. En su lugar remiten al editorial de El País.

Lee este editorial.Mira más allá Un acuerdo por años remite al Código Penal de cada momento No se aprueba la perpetua

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Personalmente me parece que la foto que abre este artículo se contrapone con la que pongo de cierre. Son dos actitudes muy distintas. En Grecia y en España.

El Ministro griego Varoufakis y el Presidente del Eurogrupo Dijsselbloem

El Ministro griego Varoufakis y el Presidente del Eurogrupo Dijsselbloem

Sí se puede

Desde la parada del metro que conduce a la Puerta del Sol (rebautizada Vodafone por el PP de Madrid) una sabe las dimensiones previsibles de la manifestación a la que se dirige. No se podía ya ni acceder al andén y exigía espera. Tomando a la brava el vagón, los apretones llegaron a crujir algún hueso. Un precioso niño, en brazos de su padre, tiene miedo del tumulto. Quiere volver a casa. Papá le dice que hay que ir a la manifestación. Y me meto donde no  me llaman y tranquilizo al niño. Con éxito.

podemos.banco

Emergemos a la superficie en Cibeles. La estación de Banco, Banco de España, que desde luego no ha cambiado de nombre el PP de Madrid. Hay auténticas multitudes. Con alegría y firmeza. El “Sí se puede” sale hondo y denso, apagando todos los murmullos. Y se repite una y otra vez.

podemos.esquina

No se puede dar un paso. Probamos por las calles aledañas. También están llenas de gente pero se circula mejor.

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Hay policía, aunque no interviene. Cuentan que el PP de Madrid se ha enfadado con Cifuentes, la delegada del gobierno, por su tibieza. Los demócratas de toda la vida frente a intereses electorales.

podemos.cinta

podemos.morado

Sol se abre en morado. En sonrisas. En emoción. Dice Rajoy, la alegría de la huerta, que los de Podemos son unos tristes que él ve otra realidad. Bueno, no lo expresa así. No dice que es sólo lo que él ve.  El gran Manel Fontdevila lo resume así en eldiario.es:

fontdevila.avestruces

La BBC abre telediario con Podemos y TVE con el tiempo. Ellos están acostumbrados al mal tiempo, nosotros a la manipulación

podemos.bbc

Y otros…

podemos.mani.internnal

podemos.cnn

Fui porque me gusta ver las cosas con mis propios ojos -si puedo- y salí con una inyección de ciudadanía y esperanza. “Podemos” es susceptible de fallar, como todos, y tener errores -dudo que tanto como quienes ahora nos gobiernan y quienes les apoyan- pero en lo que realmente confío es en esa gente harta, sin miedo, firme, dispuesta a construir que coreaba el “Sí, se puede”. Claro que se pueden hacer muchas cosas cuando se piensa en las personas y no en un sector privilegiado. Los que se creen “bienpensantes” están tan enfadados que rezuman bilis, intransigencia y mentiras. Son las que tienen dentro y les corroen.  Allá ellos.

Y por cierto, esto suena de otra manera:

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