¿No deberían “pedir perdón” los votantes del PP?

Emprendida la senda de las peticiones de perdón –tan falsa como ellos mismos-, no estaría de más que se sumaran los votantes del PP y nos pidieran excusas al resto de los españoles por habernos clavado a semejante gente en el poder. En un país serio, los políticos no piden perdón, afrontan sus responsabilidades. No somos una familia, sino una sociedad civilizada. Pero a los votantes sí podría exigírseles un gesto de ese tipo. La prensa conservadora –tan cómplice de lo que ocurre- ahora anda espabilando y al menos critica algo la corrupción del PP y hasta informa de lo que está sucediendo. Esos electores saben lo que pasa aunque eviten enterarse.

Dirán, me lo dicen, de hecho, que se equivocaron, que con otros también pasa. Pero hay grados en esto. Y la orgía que se han montado saqueando nuestros bolsillos se pasa unos cuantos continentes. Es inaudito que semejante disloque no haya saltado por los aires antes. Muchos lo advertimos. Algunos, para ser exactos, mientras la gran prensa les hacía el juego. No falta un detalle. Los “púnicos” con Francisco Granados, chulito de las tertulias, a la cabeza, están siendo investigados por haberse puesto las botas a comisiones de contratos públicos que podían gestionar al tener mano en la Administración. El modus operandi del PP y su caja B, según el juez, por otro lado. Pero, además, escenificaban hasta ayer la España franquista de “La Escopeta nacional” como si no hubiera pasado el tiempo. Cacerías con juego, alcohol y prostitución (mira por dónde lo que ha “subido” medio punto la economía española). Muchos de estos saraos se hacían en Toledo. Ese lugar donde reina Cospedal habilitando cotos de caza sin ir más lejos. Qué casualidad.

El gran José María Aznar entre tanto, negociaba sustanciosos contratos con el dictador Gadafi mientras concedía premios a la democracia. Ignacio Escolar, director de eldiario.es que ha publicado la exclusiva lo resume aquí y yo destaco este párrafo resumen:

“La información que hemos publicado hasta ahora sobre Aznar y Gadafi no implica ninguna ilegalidad; no le hemos acusado de ningún delito. Pero sí es una tremenda inmoralidad. La de un hipócrita, patriota del dinero como único ideal. La de un cínico, que usó recursos públicos –su oficina de expresidente y a un funcionario que pagamos entre todos– para sus negocios personales, y que encima da lecciones de rectitud y ejemplaridad a los demás. La de un impresentable, que reparte diplomas de demócrata –y que nos embarcó en una guerra ilegal en Irak– mientras trata de “amigo” a un dictador que financió durante décadas el terrorismo internacional”.

Por cierto, otro valor emergente del PP, Pablo Casado, andaba colaborando con Aznar en estos menesteres.

aznar.casado.aguirre

Y para que no nos aburramos de las tarjetas de oro negro de Caja Madrid, se avanza lo que está por llegar: a Fiscalía Anticorrupción analiza ya otras 20 operaciones sospechosas remitidas por el FROB, cuyo monto supera ampliamente los gastos cargados a la entidad por los consejeros en las tarjetas. Serían créditos ventajosísismos para personas de élite y hasta compra de terrenos que tenía Caja Madrid a precios de amigo, casi regalados. La que tenía montada allí esta chusma (parece que más, bajo la dirección de Blesa, a la sazón el que subió de la mano de Aznar) es de escándalo.

Y, mientras, España lidera el aumento de la desigualdad en Europa y es el país más desigual tras Letonia. Tres informes atestiguan esa realidad, terrible en todos sus datos pormenorizados: 800.000 niños han entrado en la pobreza desde aquel aciago día de Noviembre de 2011. Ése es el resumen de la España de Rajoy, de la España del PP, dedicada a fomentar la riqueza de las ya grandes fortunas a costa de los demás.

Y… de nombrar director de informativos de TVE, la televisión pública estatal, al subdirector y jefe de opinión de La Razón ¿qué me decís?

El tipo, Rajoy, pide perdón -dice- escondido en su escaño, sin admitir preguntas, negando un pleno de verdad sobre el tema, y sin signos de arrepentimiento. No soltaría esas bravatas del “y tú más”. Penoso. Como su colega madrileña que anda de nuevo todos los días chupando cámara. Nuestra amiga Angels Martínez Castells le dedicó un sentido consejo. Sin desperdicio hasta llegar al final en el que vemos en qué quedaron las aspiraciones de ser la Thatcher española.

Por todo ello, lo mínimo es que esos 11 millones de compatriotas que nos metieron a esta peligrosa banda en los órganos de poder, digan algo. Lo del perdón es un decir, a mí no me sirve en ningún caso. Lo deseable es que fueran adónde dejaron sus apoyos y pidieran cuentas. Porque lo que son tiene un nombre: cómplices.

Los hay de una cierta lógica. Estos:

fontdevila.cómplices

Y los hay decididamente… simples:

Vergara.Dedía

Hundido por corrupción… mientras la orquesta sigue tocando

La justicia cerca la corrupción, aunque habrá que ver hasta dónde llega y, sobre todo, hasta dónde le dejan llegar. El balance provisional de la operación anticorrupción emprendida este lunes arroja hechos relevantes como la extensión de la red por autonomías y municipios en empresa de envergadura. Lo abultado del monto sobre el que se actuaba: adjudicaciones irregulares por valor 250 millones de euros en los dos últimos años. No es una acción del pasado. La trama estaba operando ahora mismo, sin coartarse por la basura que está emergiendo; con conciencia de impunidad. O la comisión de todo tipo de delitos involucrados en la mangancia a gran escala utilizando medios públicos: se les imputa a los detenidos por blanqueo, falsificación, delitos fiscales, cohecho, tráfico de Influencias, malversación, prevaricación, revelación de secretos, fraude y organización criminal, punto este último que supone un importante giro cualitativo. Y, además, cuentas corrientes por centenares y coches de lujo intervenidos, anotaciones en el registro de la propiedad revisadas, un trabajo a fondo.

 Entre los arrestados, Francisco Granados, vicepresidente de la Comunidad de Madrid con Aguirre entre otros cometidos de responsabilidad en el partido. Curiosamente, presidió la comisión que hizo como que investigaba el “Tamayazo”, la operación que llevó al poder a Esperanza Aguirre por la traición de dos diputados socialistas. El juez Eloy Velasco, al mando de la investigación, cree que la cuenta que le encontraron en Suiza a Granados se nutría con comisiones de constructoras por recalificaciones fraudulentas de terrenos y adjudicaciones de obras en la época en la que fue alcalde de Valdemoro. Pero no nos engañemos, es lo de siempre. Lo único que la labor de achique a pozales no resiste la continua entrada de agua por los grandes agujeros del casco.

Madrid en el epicentro, tampoco sale bien parado el PSOE de Tomás Gómez, cuyo delfín en Parla ha sido el único alcalde socialista detenido en la operación.

La justicia –la que resiste en su cometido contra viento, destituciones o inhabilitaciones- ha venido acusando al Partido Popular de no dar puntada sin hilo y entregar contratos públicos al mejor postor de sus donantes. Con las ganancias llenaría una caja B de la que tira para hacer obras sin pagar impuestos o cobrar sobresueldos en B (además de los admitidos en A). Si esa Caja B cantara, las tarjetas black serían un tarareo en la ducha por comparación. Hagámonos una idea con esta trama municipal conocida hoy, si se produjera en la administración del Estado. Se apunta que del hilo de la “operación púnica” también salen empresas, de energía en concreto. Los donantes son básicos, el dinero no suele llover del cielo a las cuentas corrientes de los corruptos. De nosotros, las víctimas, no se habla, nuestro papel es pagar las deudas contraídas por ellos y sin rechistar.

 Siempre una mecánica similar. Recordemos que también está encausado y por las mismas causas, Jesús Sepúlveda, ex alcalde de Pozuelo de Alarcón, casado entonces con Ana Mato, a la que –por alguna razón- no se la apea de Ministra de Sanidad por más ineptitud que evidencie y bien flagrantes han sido sus últimas demostraciones.  Está muy claro que la familia es muy querida en el PP. Aunque siempre hay un día que toca soltar lastre. Y, ahora, van cayendo en el “esa persona de la que usted me habla” desde Bárcenas a Rato o Blesa, Acebes en la cuerda floja, sin duda lo hará Granados. Ex amigo de Aguirre quen prefiere a González y detesta a Blesa.  La lucha de facciones en el PP no debe ser ajena al hallazgo de nuevas cepas de corrupción.

 Cospedal, que andaba ya “escandalizada” por ese goteo de implicaciones de miembros del PP en actividades ilícitas, puede sufrir un espasmo con los nuevos entrullados. Menos mal que ella -dice- no tiene nada que ver con el cobro, firmado, de 200.000 euros que le entregó Sacyr al PP y que  “el delincuente Bárcenas”  le atribuye a cambio de mejorar su contrato de basuras en Toledo. 11 millones subió en pocos días, pero eso se debió a una pura casualidad. Y de haber alguien responsable ya está el alcalde de Toledo, imputado unos días atrás. Se diría que las fuerzas del mal se han confabulado para acusar al PP de corrupción en intolerable injusticia. Total por unos casos aislados de menor relevancia. Y muy concentrados. En Santiago de Compostela se dio tan comprimida que hubo de recurrise a concejales que no figuraban ni en la lista, para rellenar los huecos dejados por prácticamente todo el grupo popular del ayuntamiento condenado por prevaricación. Tampoco es para tanto.

 Y es lo único que no cambia. Como la orquesta del Titanic, el PP toca su eterno repertorio cambiando a lo sumo algunas partituras. Van cayendo por la borda los músicos y ellos siguen imperturbables. El pobre Rajoy llevaba “una semana negra” y ahora inicia otra -nos comenta la prensa- a cuenta de tanto pufo de altura, que lo de Rato y Blesa tirando de tarjeta ha soliviantado mucho a la gente. Sin romperle, ni mancharle, al parecer. Cuantos salen a hablar confían en la justicia más que en su santa madre y no es que luzcan limpios, son inmaculados. Esas cosas feas que hacen otros, no van con ellos. Los portavoces del PP. S.A, difunden las consignas : en todos los países hay corrupción. No tanta, pero hay, sí, lo que está menos extendida es la impunidad. Hay grados de corrupción,  dicen también, Y a la teoría del “no es lo mismo” se apunta otro de los jefes de sección, Fabra de la Comunidad valenciana. El sustituto de Cotino, al frente de Les Corts, está imputado por prevaricación, admite, pero “solo administrativa”. Ah, bueno. Y, cuando ya nada cuela, viene “lo importante es la recuperación, no la corrupción”, acuñada por el ministro Montoro. La recuperación fantasma que no vive la gente, por cierto. Y bien difícil es salir adelante con tal cantidad de ladrones arrasando las arcas públicas.

 El barco se hunde. Todos los sabemos. Ellos también. No se puede sostener con más mentiras y evasión de responsabilidades. Y sigue la música, aunque no por heroicidad: le han pillado el gusto y algún incauto aún cae. Un presidente de gobierno que manda SMS de aliento a su ex tesorero encarcelado no debió seguir un minuto más en el cargo. La corrupción les ha estallado en la cara. Y es de un calibre insoportable para un país. Por más que se les llene la boca con el excelente funcionamiento del Estado de Derecho, algo falla cuando el daño se produce en tales proporciones. Detenido también el presidente de la Diputación de León, comprobamos que a la trama no le faltaron ni asesinatos, como el de su predecesora en el cargo, muerta a tiros por otra colega del PP. Y ahí quedó.

 Nos ha estallado a todos nosotros también. En la presentación de La Caja B de la Democracia, revista de eldiario.es una de las participantes aludió a coacciones de los defensores de corruptos. De graves coacciones. Merecería portadas. Merecería sobre todo una investigación exhaustiva de la justicia. Cuando la corrupción contamina a un país y alcanza al corazón de gobiernos puede llegar al caso de ayuntamientos o Estados en México, donde solo ahora, con la desaparición de 34 escolares secuestrados, se producen protestas. Italia viene padeciendo largamente a la Mafia pero disponía de resortes para detener la infección. Sobre todo, justicia independiente de base, al margen de que hubiera corruptos. El juez Velasco habla, recordemos, de organización criminal en la trama de los “Púnicos”. Parémonos, pues, a afrontar nuestros problemas de una vez por todas.

 Existen mecanismos para atajar la corrupción, reformas que emprender en serio. No podemos seguir al albur de personas que votan corrupto, por ejemplo; debe evitarse en lo posible la opción de elegir corrupto. Hemos de ser implacables con la exigencia de limpieza en nuestra vida pública. La saca llena de garbanzos negros y aún dicen que tampoco es para tanto. Seguirán su cantinela hasta el naufragio. A ver si logramos no arrastre -más- a la sociedad en su conjunto.

barco.ratas

El imputado del día: Francisco Granados

Montaje @arma_pollo

Se les imputa por todos los delitos del arco de la corrupción en el servicio público. Adjudicaciones irregulares por valor de 250 millones que habrían reportado -a razón de comisiones del 2% o 3%- entre cinco y siete millones de euros para repartir entre 51 personas, que son los imputados hasta ahora. Entre ellos 6 alcaldes, 4 del PP, 1 independiente, y 1 del PSOE, en Parla.

Y en cabeza, Francisco Granados, un tótem del PP de Aguirre en Madrid en su día que cayó en desgracia y fue sustituido por Ignacio González. Como dice Iñígo Sáenz de Ugarte, en esta foto el que seguro no está imputado es el perro. Aún.

aguirre.granados.pp,madrid

Ni Esperanza Aguirre, claro.

fontdevila.espe.24-mayo-2009blog

Mañana seguimos.

¿Alguien sabe qué hace el Fiscal General del Estado?

Ahora es Oleguer Pujol, el hijo menor del ex presidente de la Generalitat. Con 42 años, acumula una fortuna incalculable y la justicia indaga sobre posibles delitos en su obtención. Una familia muy organizada los Pujol para lucrarse hasta más allá de lo imaginable. Tras los trasiegos de bolsas y herencias, Oleguer se compró -como quien adquiere una bolsa de pipas-, 1.532 oficinas del Banco de Santander. Qué majos los Botín que se las vendieron. Dispone el benjamín de los Pujol de un botón de pánico en su ordenador para borrar u ocultar sus apuntes. Vamos, lo que cualquiera de nosotros tiene para que no husmeen en nuestros sentimientos, por ejemplo. Se ha negado a declarar en comisaria y queda a la espera de hacerlo ante el Juez Pedraz. La Policía, dice, intenta desentrañar la madeja societaria con la que se sospecha que Oleguer Pujol blanqueó “miles de millones”.

El juez Ruz, por su parte, se ha metido de lleno con la trama Gürtel/Bárcenas/PP.  Según @eldiarioes, no espera ya al apoyo de la Fiscalía a la que solía consultar, igual es que no se ve muy diligente. Ha imputado al ex secretario general Ángel Acebes por ser quien llevo a cabo la compra de acciones de Libertad Digital… a cargo de la Caja B del PP, que es el quid de la cuestión. Y ahora investiga el caso del regalo de 200.000 euros que Sacyr hizo al PP de Cospedal. Ella lo ha negado -hasta tres veces este jueves que queda con más empaque-, pero lo cierto es que su tesorero firmó el recibí, ella lo sabe, y esa empresa aumentó su contrato con el ayuntamiento de Toledo en 11 millones de euros unos pocos días después de los cheques.

Esto de tener un detalle con los políticos que te encargan obra pública (por la que sacas unos buenos beneficios) se lleva mucho. Ferrovial lo hizo, confeso y probado, con Convergencia Democrática de Catalunya, sí, el partido de Pujol.

Los de las tarjetas de Caja Madrid para caprichos declaran que no sabían ni media, y se ocupan en solventar el asunto de las fianzas pedidas en este caso por el Juez Andreu. Rodrigo Rato ya dispone de sus tres millones gracias al Banco de Sabadell, y a Miguel Blesa le van a embargar sus cuantiosas propiedades. Es que hay inspectores de Hacienda que prosperan mucho y es su caso. Cuentan con gente que vela por ellos, como el Fiscal General del Estado que le libró de la cárcel, cuando ese malvado juez (Elpidio Silva) decretó su ingreso sin más, por unos correos en los que se descubría todo esto y más pero eran personales. Menos mal que ya está inhabilitado por 17 años y no cometerá errores de este calibre.

Baltasar Garzón, otro juez expulsado de su cargo en la Audiencia Nacional ( tras iniciar la investigación de la Gürtel), dice que el Fiscal General del Estado debería ser un cargo electo por la sociedad. No designado por el gobierno y vinculado a su mandato. Gaspar Llamazares se preguntaba hoy lo que hace días vengo pensando. ¿Qué hace el Fiscal General del Estado? El silencio de Torres-Dulce cuando todo el edificio se desmorona resulta clamoroso. Una amiga de toda la vida, votante del PP en las últimas elecciones generales, dice que es muy majo, que le gusta el cine. Será eso.

Estamos agobiados, deprimidos, tenemos una sensación de vivir entre la mierda que ya resulta insoportable para quien tenga dignidad. No se entiende que un país siga andando un solo día más con esta podredumbre que lo impregna todo.

Al mando está este sujeto, presidente del PP.S.A, y su caja B que existe para el Juez, la policía y Hacienda y no para ellos. Hablando de respeto a las leyes… ¿las que tantos próceres están infringiendo para llevárselo crudo? No, se refiere a su empecinamiento catalán, a cualquier cosa que distraiga.

rajoy.leyes

Hay cosas que se llevan peor que otras, a todos nos ocurre. A mí las situaciones esquizofrénicas, me pueden.  Y en ella estamos: mientras la corrupción nos asola, este país está gobernado por… Mariano Rajoy. Igual es una correlación lógica.

Nunca se sabe qué paja romperá la espalda del camello

paja.camello

Caja Madrid, una entidad bancaria para gestionar dineros ajenos, era un arca sin fondo en la que una banda de indeseables entraba a llevarse dinero a discreción para caprichos. Ésa es la realidad descarnada que arrojan los datos que se van conociendo. En un país serio, con una sociedad sobre la que se desparraman unos niveles de corrupción e impunidad que pocas soportarían, alguien adoptaría una resolución contundente para dar respuesta a la indignación y la desolación que nos invade. Sería de esperar de la Fiscalía General del Estado algo más que “dejar actuar a Anticorrupción”. Poner todos los medios a su disposición, como mínimo.

Apuntada ya esta rapiña sin nombre en los correos de Blesa, como publicó este diario en 2013, fuimos asistiendo, en cambio, a una cadencia de actuaciones por completo alarmantes: la Fiscalía de Madrid pide la apertura de una investigación contra los medios que publican evidencias, recurre el ingreso en prisión de Blesa (dentro de la instrucción abierta por el juez Elpidio Silva en causa más amplia), y también lo hace el Fiscal General de Estado, que aquí no muestra la misma exquisita prudencia de ahora. El magistrado, Silva, finalmente, es llevado a juicio. Y condenado a 17 años de inhabilitación, es decir, han truncado su carrera judicial.

Entre los miembros de la Banda de las tarjetas black nos encontramos a quienes han dimitido o les han obligado a dimitir, los –pocos– que no hicieron uso de esta prebenda intolerable, y también a quienes defienden el abuso con desfachatez inaudita. Pablo Abejas, exconsejero de Caja Madrid, destituido como director de Economía de la Comunidad, defiende que todo era legal, todos lo sabían, y en este país se penaliza a los que ganan dinero. El angelito, como tantos otros, gastó alegremente 246.700 euros en lo que le vino en gana, al margen de sueldo y dietas.

Recapitulemos. Ingresos –a través de tarjeta en negro– que no pasan por Hacienda para tributar, como nos ocurre al resto de los mortales. Procedentes de una entidad que gestiona dinero de otros, que llegó a estafar incluso a ancianos con las preferentes y que se salda con una catastrófica gestión que el Gobierno nos hace pagar a todos en su voluminoso rescate. Obligada en sus estatutos a hacer una obra social, en la práctica se ve que eran los altos cargos, consejeros, políticos, sindicalistas y dirigentes de la patronal a quienes les tocaba en suerte. Cualquiera diría que el objetivo de agraciados y aspirantes es ascender en su carrera “al servicio de los demás” hasta pillar la VISA que todo lo compra.

Ignacio Escolar detalla pormenores indispensables del caso. Por ejemplo, que no es legal lo que hicieron, como pretenden hacer colar. Podrían haber incurrido en tres delitos: apropiación indebida, delito societario y administración desleal, penados hasta con cárcel. Varios políticos les apoyan o siembran la duda, mostrando un relevante indicio de lo que se cuece por sus feudos.

Lo peor es la abrumadora sensación de que este escándalo es la espuma pestilente de ese vertedero en el que vivimos, cuajado de cómplices. Caja Madrid y Bankia parecen haber regalado el dinero a espuertas a partidos, sindicatos, empresas, familiares varios, y no a cambio de nada. Eso sí, con una especial querencia por el PP, al que destinaba dos de cada tres euros de los “donativos”.

Y, sí, sin duda otras entidades lo hacen, lo que no es eximente alguno, sino todo lo contrario. Llueve tan sobre mojado que ya estamos empapados hasta la médula. Un partido que, según el juez, la policía y Hacienda, se maneja con caja B y se lucra de actividades delictivas gobierna España y numerosas comunidades autónomas y ayuntamientos como si esto no fuera con ellos. Y la Fiscalía también calla. Parece hablar tan sólo para “desimputar” privilegiados.

¿Toda esta banda de indeseables sabe que mientras ellos sacaban la VISA en los restaurantes o abrían cajas B, la gente es expulsada de su casa, tienen que ir ya por millones a comedores sociales, ha aumentado insosteniblemente la pobreza infantil o, entre otras muchas injusticias, no toma sus medicinas porque no les alcanza el dinero para repagos? Hace falta ser muy indeseable para justificarlo.

Muchos de ellos han hecho la carrera, en efecto, utilizando la política y, por tanto, el presunto servicio a los demás como método. Lo de “casta” se les queda corto. Actúan como grupo organizado y las técnicas son de mucha mayor altura y especialización. Insistiré hasta la saciedad en que el día en el que los españoles –sí, nosotros, ni siquiera los órganos competentes– toleramos que a Baltasar Garzón lo echaran tras iniciar la investigación de la Gürtel, iniciábamos un camino sin retorno. Pueden ser todo lo peculiares los jueces expulsados, pero no los han quitado de en medio por eso.

Buena parte de esta élite de desarrapados morales vive en un mundo tan irreal, tan lleno de regalías (a nuestra costa) que no son conscientes de su realidad. Incluso de que no nos pueden seguir insultándonos con excusas y bravuconadas. Los SMS de todo un presidente de Gobierno a su encarcelado tesorero dándole ánimos parecían el punto decisivo para no aguantar más. Veremos si lo son las tarjetas ‘black’, los créditos ultrafavorables que saldrán, o lo que venga.

A la hora de concluir este artículo, conocemos un contagio de ébola de una sanitaria que atendió a uno de los enfermos trasladados a España. Algo falló en las medidas de seguridad “de toda confianza”. Con la sanidad pública semidesmantelada y semiprivatizada y en manos de estos gestores, cualquier cosa es esperable. Más difícilmente en el privilegiado mundo que se han fabricado. Son demasiados atropellos, demasiado tentar a la suerte. Deberían estar dando gracias de la mañana a la noche a que “el de la coleta”, como despectivamente le llaman, libere tensiones en las esperanzas que ha suscitado. Dice un proverbio árabe: “Nunca se sabe qué paja romperá la espalda del camello”.

*Publicado en eldiario.es 

España, una, disoluta, corrupta y en venta

La tragedia se consumó. Artur Mas, el presidente catalán, firmó su desafío soberanista. Y no solo eso, deja el destino de Cataluña en manos de la movilización callejera, una Lluita de Carrer, emparentada, quién sabe, con la Kale Borroka. Se rompe España, la hora de activar el Estado de Derecho para tumbar al agresor de la unidad patria. El nacionalismo español salta en todo su apogeo. Con las luces del alba del día posterior a la firma del decreto catalán, Rajoy nombra centinela de la bandera nacional, para su custodia y respeto, a Soraya Sáenz de Santamaría.  La vicepresidenta del gobierno lo había dicho bien claro: Todos estamos sujetos a la ley, sin ley no hay democracia. Por eso activamos tan a menudo la máquina de fabricarlas. El PSOE apoya al PP porque, como ya declaró Pedro Sánchez, la deriva soberanista catalana es el principal problema de España. Consejo de ministros extraordinario. Rajoy comparece y cita 16 veces la palabra “ley”. El Tribunal Constitucional suspende la consulta por unanimidad en apenas hora y media. Tras tardar años en otras resoluciones, su politización aguda actual le presta inusitados bríos para dictaminar con la máxima celeridad.

Una España sin fisuras. Una democracia modélica. Un Estado de Derecho para enmarcar. Lo curioso es que acabamos de saber que la prostitución, el juego y las drogas han elevado el PIB español en más de 26.000 millones de euros. No es que se haya producido un súbito aumento de la actividad, sino que el gobierno los ha sacado del armario. Les ha aplicado una amnistía moral, para entendernos. Por necesidades contables.  El Instituto Nacional de Estadística (INE) los computa desde ahora como actividad económica. Se incluyen aquí, por supuesto, el contrabando de drogas, juego ilegal, trata de personas para su explotación sexual, coacciones y lo que haga falta, sexo a cambio de dinero, tal cual.

 Prostitución, juego y drogas, no parece que sea precisamente como los mazapanes y yemas que tan dulcemente elaboran las monjas del Monasterio de Santa Clara. Son actividades en su mayoría ilegales. Todavía. Siempre se puede dictar una ley para limpiarlos, dado que ya se les ha exonerado de culpas en la economía. Tal es así, que los catalanes que se sienten agraviados cuando el feroz ultranacionalismo español les llama hijos de puta, deben pensar que en realidad es un elogio. Y quien dice los catalanes, los antisistema, homosexuales, feminazis o periodistas que odian -de forma sectorial o simultánea- al PP, al PSOE y a los ultraliberales. Están hablando de uno de los sostenes –dicho sin doble intención- del país. Económico, insisto. Menudo dilema tienen ahora jueces y policías: detener a un proxeneta atenta contra el PIB.

 Y luego está “lo otro”. Las cajas B de dinero procedente de donativos de empresas que luego suscriben contratos públicos y la interminable cadena de mangancias que vemos a diario hasta anestesiar a buena parte de los españoles. Todos sujetos a la ley, sin ley no hay democracia. Perocuando recusan al juez que inicia la causa de la Gürtel (Baltasar Garzón) que, casualmente, va a dar con sus huesos fuera de la Audiencia Nacional, es porque les tiene manía. Y borrar los discos duros de los ordenadores de Bárcenas, un puro afán de colaboración con la justicia que no tenga que molestarse en analizarlos.

 Está España tan pringada de corrupción –véase también la Andalucía de los EREs- que los pobres próceres nuestros ya no se aclaran. Oigo a Artur Mas - el enemigo de la unidad de España, precisamente, sí-  decir que él cree no ser corrupto, aunque uno nunca sabe si comete algún error. La mayor parte de los humanos sí notaríamos si le estábamos robando a alguien la cartera, pidiendo comisiones a las empresas a las que por ello favoreceríamos en las contrataciones, evadiendo dinero a los paraísos del ídem y minucias de ese calibre.  Hombre, Artur, estas cosas se notan. Siempre que uno no esté muy ocupado rompiendo España, igual es eso.

 España, una, disoluta, corrupta… y en venta. No, no es un ataque a las esencias patrias, es todo lo contrario: una exaltación de sus nuevos valores. El PP se está puliendo, también, todo nuestro patrimonio público con una presteza que ya querríamos para crear empleo. Todo ha caído bajo la mano demoledora de esta empresa, el PP, tanto en su sede central como en las delegaciones territoriales. Prácticamente todo lo rentable se ha entregado o se quiere entregar a manos privadas, desde piezas fundamentales de la sanidad a RENFE o AENA. Los edificios y patrimonio artístico de valor los venden de saldo. Constatable. Se apea “la bandera de España que ha ocupado un lugar preminente y de máximo honor” en el edificio y se hace caja.

  Fondos de inversión, fondos buitre, grupos organizados norteamericanos, chinos, rusos y venezolanos, han encontrado en España el Edén para llegar, comprar y marchar. Poco patriotismo aquí, la unidad de España se desparrama bien lejos. Y no en las manos más limpias.

 El roto hecho en algunos ayuntamientos es irreparable. La Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo del Ayuntamiento de Madrid, por ejemplo, vendió en 2013  1.860 viviendas sociales a Blackstone, un fondo norteamericano. Salían a 51.000 euros, precio que no facilitó a los inquilinos. Ahora, amenazan con desahuciarlos. El urbanismo en la capital ha sido el sigiloso teatro de actuaciones ultraliberales de Botella, saltándose cuanto haya que saltarse. Y no andarán muy lejos otras ciudades en esta España sin ley, pero con tantas normas.

Y, pese a habernos vendido hasta las joyas de la abuela, el PP de Rajoy nos tiene con un billón de euros de deuda pública, en récord histórico absoluto. A devolver a los acreedores. Con intereses.

Este es el modelo de país. Prostitución, juego, drogas, corrupción, pirateo de lo público (por cierto, ¿los obispos no han dicho nada de todo esto?). Y luego la devaluación del trabajo y los derechos de los ciudadanos para intentar cuadrar la caja que pese a todo tiene un agujero inabarcable. La investigación y desarrollo no lo es. En realidad se les combate, dados los recortes que les ha practicado el PP.

 Pero lo importante es la unidad del territorio. A la derecha española y catalana les ha venido a ver un santo con esto de sus nacionalismos. Es tan sensible y manipulable la gente que no piensa o se deja desbordar por las pasiones. Recordemos que todo se generó -uno de los principios de la historia al menos- cuando Artur Mas fue a ver a Rajoy a pedirle un pacto fiscal. A Mariano se le arqueó el ojo del tick, henchido de emoción, y dijo No. Y ambos siguieron engordando la madeja.  ¿Movilización callejera? Decenas de miles de ciudadanos catalanes se manifestaron al margen de los políticos. Una y otra vez. No fueron manipulados, tanto como ahora quieren utilizarlos.

¿Caerá todo el peso de la ley que toque por decir que miles de personas necesitamos independizarnos de toda esta basura? «Cuanto más corrupto es el Estado, más numerosas son las leyes», decía el gran historiador Tácito de la Antigua Roma.

Gallardón, verdugo y víctima

Amagó muchas veces con irse y no lo hizo. Alberto Ruíz Gallardón aspiró desde su juventud a llegar a la presidencia del gobierno y, probablemente, aguantó para conseguir su objetivo. Ahora, ha dimitido. Con amargura. Rajoy le ha desautorizado públicamente al retirar la infame ley del aborto. Tiene razón el defenestrado al decir que ese proyecto era del gobierno completo, de Rajoy, del Partido Popular incluso. Es evidente que Mariano Rajoy ha preferido los votos a los nasciturus.

Con sus delirios ultraconservadores sobre lo que él llama derechos del concebido, su empecinamiento en legislar sobre el útero y la voluntad de las mujeres, o ese rosario de despropósitos sobre lo que es una mujer -y bien que las conoce al parecer-, era un ministro fuera de la realidad. Pero no menos que el de interior que habla con dios y condecora vírgenes. La de empleo que encarga a la virgen del Rocío tareas de su departamento. La que no ve ni el Jaguar de la Gürtel en el garaje, ni tampoco el dolor de quienes ha privado de la sanidad. El que ha destrozado la educación. El que aumentó la desigualdad fiscal, riéndose literalmente, imaginamos que de sus victimas. El de las prospecciones petrolíferas y eléctricas.  En fin, el circo completo.

La nómina de Ruíz Gallardón al frente del ministerio ha supuesto una regresión absoluta, menos mal que algunas de sus “reformas” se han quedado en el camino. De momento. Apuntó sin remilgos a una justicia desigual que solo pudieran pagar los ricos y sus ideas para el Código Penal fueron consideradas incluso como próximas al franquismo. Esta al menos, no está aprobada. Aún. La del Poder Judicial pretendía supeditar –todavía más- la justicia al gobierno. Logró casi la unanimidad perfecta en el rechazo de cuanto hacía. Merece la pena leerlo en detalle, en la información de Pedro Águeda.

Y, sin embargo, la cúpula del PP se la ha jugado bien a Gallardón. Dado que es cierto que sus proyectos eran los del gobierno, y su ideología  la de ellos. El número que han montado para sacarle del ministerio una vez que comprendió el mensaje de que ya no le querían allí, exigiría hasta una investigación.

Veamos la información de Gonzalo Cortizo:

Moncloa moviliza al rey en Nueva York para garantizarse el cese inmediato de Gallardón. Felipe VI se ha visto obligado a firmar el cese de Gallardón y el real decreto que regula su relevo desde la embajada de España en la ONU. El Gobierno ha despreciado el ofrecimiento de Gallardón de quedarse en su cargo unos días. La dimisión del histórico dirigente del PP ha obligado a Rajoy a buscar un ministro de Justicia en cuestión de horas.

A Rajoy, o su todopoderosa mano derecha, esa mujer que se multiplica por 80 para cumplir los deseos del jefe y los suyos propios. Según vozpopuli, ha sido Soraya Sáenz de Santamaría la que ha encontrado al sustituto apropiado. Rafael Catalá es otra persona de confianza en el clan, hasta la exageración, según esta denuncia.

Hoy se recuerda (además)  que el PP habría ofrecido a Bárcenas la cabeza de Gallardón y el abandono del caso de corrupción por su silencio, ya en 2013. Lo publicó El Mundo, y bien caro le costó a su director entonces Pedro J. Ramírez.

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Esto está pasando en España. Y todo sigue como si nada. Viajan, se quedan, hablan de expectativas de voto, las tienen…

Alberto Ruíz Gallardón no entendió, según se ve, la familia en la que estaba. No alcanzó a ver de lo que serían capaces. Ha dimitido, ha respondido preguntas. El grave problema es que el germen de todos estos gravísimos hechos permanece ahí: Rajoy es el presidente del PP y del gobierno.  Y va, tan tranquilo, camino de China. Él ya ha pasado página.

La vida, la salud, para el PP

Muchos son los atropellos a los que nos está sometiendo el PP que, sin embargo, no deja de presumir de sus presuntos logros pero los destrozos ocasionados en la sanidad pública revisten especial peligro. La salud humana se ha convertido en manos del PP y también de CiU en un objeto de negocio. De ahí las privatizaciones. De negocio y de exclusión de sectores que su ideología rechaza. Dos casos altamente alarmantes lo demuestran.

Milagros. 37 años. Venezolana. Inmigrante en España sin permiso de residencia.  En Julio, su embarazo acabó en aborto porque un hospital de Denia  (Alicante) no la atendió cuando acudió a urgencias con pérdidas de sangre. Le exigían un compromiso de pago de 185 euros dado que la Ley de Mato le quitó la tarjeta sanitaria. El Hospital Marina Salud de Denia  es de la red pública, gestionado por las empresas privadas DKV Seguros y Ribera Salud, como buena parte de otros en distintas comunidades gestionadas por el PP. Y niega la versión de la mujer que, sin embargo, abortó.

 La historia que relata eldiario.es, a consultar en todos sus detalles, resulta espeluznante.  “Me decía a gritos que cómo me había atrevido a pedir cita si no tenía papeles, que eso no entraba dentro de la asistencia gratuita y que tenía que tramitar mi caso con una trabajadora social”, relata.  El parte médico es claro.

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Una ley que no ha demostrado que sirva para ahorrar, que desde la ONU califican de bomba de relojería para la salud  pública de toda la población, parece tener más una intención ideológica. Ciudadanos de primera y de segunda. Como toda extrema derecha que se precie, no gusta de los extranjeros pobres.  A los ricos les abre la puerta de par en par.

El otro caso nos remite a los tratamientos “caros”.  Hemos rescatado bancos, autopistas con dinero público, pagamos sobresueldos, pero hay muchas cosas que no se pueden costear. Estamos viendo el drama de los enfermos de hepatitis que siguen aguardando decisión de la ministra, a ver ahora que ya habrá acabado sus vacaciones en la playa.

Pero hay ya incontables víctimas de esta concepción de la salud, recordemos también los maltratados niños con cáncer de Toledo.Y está Álvaro,  un niño afectado por la enfermedad de Pompe a quien quieren retirar el tratamiento porque es caro y ya tiene una mala calidad de vida. Lo viene denunciando la muy activa Marea Blanca de Zaragoza. Es el único nieto de un amigo de uno de mis hermanos que, como el resto de la familia, está desolado.  No se le ha dado especial relevancia, son ya tantas las bajas ocasionadas por la religión del lucro y la hipocresía suma (encima se atreven a hablar de “el derecho a la vida” para las células embrionarias) que ya ni nos detenemos en todas.

Es decir en esta sanidad privatizada, en la sanidad de tarjeta en la boca para ser atendido, se puede dejar ir a una madre con amenaza de aborto y se puede dejar morir a un niño porque está tarado y cuidarlo es caro.

El nombre para todo esto lo ponéis vosotros. Junto al futuro que nos espera a todos por este camino. Una y otra vez asombra que seres humanos aparentemente normales secunden estas atrocidades, siquiera con su silencio.

 

Demasiado jóvenes para ser TAN infelices

Café Chulapas, C.C. Alcalá Norte, Madrid

Café Chulapas, C.C. Alcalá Norte, Madrid

En lugar de poner la oferta del desayuno, el matrimonio que regenta un café en un pequeño centro comercial de Madrid gusta escribir una frase que sirva para algo. A mí me atrapó esta: Somos demasiado jóvenes para ser TAN infelices, sí. Y demasiado mayores también para vivir sin esperanzas de ver un cambio. Cualquier edad es inoportuna para tanta incertidumbre. Demasiada infelicidad para que una minoría se lucre sabiendo que lo hacen tan injustamente  a costa de provocar carencias en la mayoría.

Empezamos nuevo curso tras el verano. Desde hace seis años cada uno supone una vuelta de tuerca. La incorporación del Partido Popular a apretar con la llave inglesa en 2011 nos ha traído a un punto en el que ya nos sentimos atenazados y casi sin respiración. Tan infelices. Y no queremos ni merecemos estarlo. Cada uno de acuerdo con sus circunstancias aspira a realizar sus objetivos y cuesta hacerlo cuando pende sobre nosotros la amenaza de la arbitrariedad, una profunda sensación de inseguridad, abuso y desafuero. De estafa.

Cada recorte ha supuesto un tajo a las expectativas de mucha gente. Demasiado jóvenes para haber tenido que abandonar España, casa, familia y amigos. Para no poder emanciparse aquí. Para cometer la locura de hipotecarse y quedarse sin trabajo o rebajado el sueldo que  no permite afrontar ese compromiso-argolla. Para emprender un negocio viendo cuántos echan la persiana a los pocos meses, quedando entrampados. Demasiada precariedad para tener un futuro.

Cuanto toca este gobierno parece estar destinado a no dar la puntada sin el hilo que teje el lucro de unos pocos, aunque se prive de servicios públicos y derechos esenciales a la ciudadanía. Todo cuanto nos hace felices es considerado por el PP un lujo al que no tenemos derecho y se nos da por caridad. Así obra con la educación, a todos los niveles, la universitaria en particular. Con la salud, introducido ya el concepto de que hay medicamentos demasiado caros para enfermedades que amenazan la vida. Y, eso, además, cuando asistimos al incalificable espectáculo de ver cómo regalan nuestro dinero a bancos, empresas concesionarias de autopistas, o sus propios sobresueldos. Los enfermos son tan infelices. Los agraviados son tan desgraciados.

Anuncia el gobierno del PP una ley de Mecenazgo para la cultura y de nuevo nos encontramos con la conversión de esa materia -que sin duda proporciona disfrute, elevación del espíritu, satisfacción- en un negocio. Para las empresas que, graciosamente, decidan subvencionar proyectos como se hacía en épocas en las que no existían ni los Estados ni la democracia o como hoy sucede en EEUU. Se hace el esfuerzo presupuestario –dice algún órgano periodístico- pero no para crear cultura directamente, sino para que los mecenas se desgraven impuestos. Para que lo hagan a la manera española que tantas dudas arroja sobre la honestidad de sus empeños. ¿Se imagina alguien qué y por qué subvencionarían por poner un caso grandes figuras del empresariado y su cúpula CEOE como Gerardo Díaz Ferrán o su cuñado Arturo Fernández? ¿Quizás ese Rosell que da muestras de tan elevado pensamiento? La cultura para Wert el imposible ministro de este imposible gobierno es algo totalmente accesorio, subordinado.

Lo que está ocurriendo a la sociedad española es de no creer. Aún tiene el valor la jefa oficiosa de Europa de venir a avalar semejantes atropellos. Las cajas B, las mentiras y manipulaciones, el pucherazo electoral destinado únicamente a beneficiarse como partido, como individuos. Pasando por encima de los deseos de mayor democracia que manifiesta la sociedad española cada vez con más intensidad.  En una palabra, lo que los alemanes no le tolerarían. Rajoy le dará a cambio… más tijera para los españoles. Ahí está la clave, pocos países con más necesidad de educarse en ciudadanía y en trabajar por el bien común como la española. Ellos, los incívicos egoístas y los despreocupados, nos hacen infelices a todos, sin parecer que disfruten por ello de un excelente nivel de bienestar. Sin que sentados sobre nuestros derechos y aspiraciones, les haya caído el maná.

Tan infelices. No es solo una sensación incómoda, es la intensidad que crece al mismo ritmo que disminuyen nuestras esperanzas. Queremos volver a ver a los niños iniciar el curso sabiendo que serán educados en calidad e independencia. Que comerán (a lo que hemos llegado ¿eh?). A los jóvenes trazar su vida con bases sólidas, en el país que elijan, no obligados al exilio económico. Tenemos derecho a que nuestros impuestos se inviertan en nuestras necesidades. A medicinas y tratamiento si estamos enfermos, a una pensión digna para que la cotizamos.

No soportamos la idea de la caspa renacida, de este inmenso retroceso, de esta involución que creíamos ya superada. Resulta imperioso erradicar este agobio de vivir entre los fantasmas que pensábamos habían quedado muy atrás.

Queremos sentirnos seguros con el gobierno que la mayoría –la real- elija, sin temer que nos estafe, nos engañe, nos robe y nos insulte. O apalee y multe arbitrariamente la crítica. Queremos tener un gobierno íntegro, decente. Y queremos que la justicia se limpie de contaminaciones políticas para que ataje las conductas desviadas y erradique esta aplastante, inmovilizadora, sensación de que muchos delincuentes gozan de enorme impunidad. Queremos verlos responder ante lo que han hecho.

No es irremediable, no es una condena a acatar. Ya está bien de replegar las alas, buscar paliativos, confiar en el posibilismo, templar gaitas a los insensatos que nos mantienen en esta situación, temer o despreciar a quien deberíamos respetar como ejemplo de ciudadanía.

Demasiado humanos, con nuestro cerebro, sensibilidad, fuerzas y quebrantos para ser tan infelices porque así lo decide gente a la que no le importamos. Por la indiferencia y el incivismo de quienes son capaces de aceptar cuanto les echen. Precisamos volar sobre tanta miseria, remontar la adversidad que nos han impuesto. El horizonte es ser TAN felices como podamos.

*Publicado en eldiario.es

El PP valenciano dando ejemplo

Isabel Boning, coordinadora PP valenciano

Isabel Boning, coordinadora PP valenciano

Se llama Isabel Boning, tiene 44 años, estudió derecho pero abandonó su brillante carrera por la política. Nacida en Castellón de la Plana, cuna del PP más edificante, el del imputado Fabra,  Boning  comenzó en NNGG, fue alcaldesa  de la  Vall d’Uixó  y ya entró a formar parte del núcleo duro de Francisco Camps, el presidente de inolvidable recuerdo. Coordina ahora el partido con más imputados por corrupción en el terreno autonómico.

Pues bien, según Infolibre ha dicho todo esto:

 El PP valenciano acusa al PSOE de “atentar contra la democracia” al rechazar la elección directa de alcaldes.

La dirigente Isabel Bonig sostiene que los socialistas se oponen a la reforma del PP porque “les quita posibilidades de venderse al mejor postor”.

Subraya que el principal partido de la oposición está “maniatado por la izquierda más radical y ha olvidado los intereses de los ciudadanos”.

Y mis preguntas son ¿una individua así puede estar en política? Cobrando un sueldo de los ciudadanos, me refiero. Levantándose por la mañana, elucubrando un discurso de este tenor y plantándose ante los micrófonos que recogen sus sesudas palabras. ¿Cómo es el PP valenciano para que tengan a esta elementa de coordinadora general? Lo deducíamos, pero hay que verlo tan a las claras para hacerse una idea más precisa. ¿Qué seres humanos aparentemente normales votan esto? En un país serio habría, hay, por supuesto opciones conservadoras, pero no al nivel de desfachatez y delirio del que aquí soportamos.

El empecinamiento del PP en  hacer una reforma electoral para favorecer sus intereses como partido e individuales, sin consenso y por vía de apremio, debe merecer una reacción de las instituciones, si éste es un país democrático. Debería ser un clamor y ya tendría que estar actuando el Consejo de Estado, la judicatura sin duda, la monarquía (por más que su cargo no sea electo debe aspirar a reinar en un país sin pucherazos),  los partidos democráticos de forma tajante, abandonando incluso el parlamento si esto persiste. Legislar a favor del clan, no es admisible, habría de ser incluso penado el intento.

La gente que baja la cerviz y argumenta que el PP tiene mayoría absoluta y lo puede hacer, les pido esta reflexión: ¿Y si deciden legislar cadena perpetua para los calvos o que cada ciudadano les entregue la mitad de su patrimonio, así más a las claras? Pues esto es parecido. 

Con la grave preocupación que arrastramos los demócratas, especímenes como Boning no hacen sino soliviantar más los ánimos. Revelan el perfil de una sociedad inerte, sin escrúpulos, que lastra al conjunto de los españoles.

Estamos muy preocupados, mucho. Angels Martínez Castells recoge el magnífico artículo de Luis García Montero en Infolibre. Destaco también esta idea fuerza porque va más allá de lo que yo estoy diciendo:

“La democracia española necesita pasar del igual da a la igualdad. Para eso es conveniente atemorizar a las élites, no hay otra salida. Las élites deben asustarse de las consecuencias de sus comportamientos avariciosos y desmedidos. Los demócratas, los que hemos renunciado a la violencia y al tiro a la nuca de los pistoleros, necesitamos utilizar el debate político y las urnas como medios de presión.

En el debate político, resulta necesario recuperar el pudor público como raíz de una legitimidad republicana. El PSOE tiene una buena posibilidad de atemorizar al PP y paralizar este golpe de Estado de la reforma electoral si decide, ante tan descarada impunidad, regresar a sus orígenes republicanos. Sería una buena respuesta. Decir en su postura ante la forma de Estado: hasta aquí hemos llegado. ¿Es una ocurrencia mía?”.

 

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