No es preciso vivir debajo de un puente para ser de izquierdas

jrmora.larazon.florenpeligo

En un verano cuajado de noticias densas y trascendentales, la derecha española ha logrado crear una polémica con las vacaciones de la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena. Capitaneados por Francisco Marhuenda al mando de La Razón y sus infectas mentiras habituales, se discute si una persona de izquierdas tiene derecho a disfrutar de una escapada estival de una semana, inviertiendo 600 euros –de su dinero-  en el alquiler de una casa compartida. Con 71 años y 50 años de profesión en la que ha sido una jueza de gran prestigio.

Políticos (de los oficiales y de los ejecutan esa labor en medios y dicen ser periodistas) ven normal que la anterior alcaldesa dedicase algo más de esa cantidad, en este caso por noche, en el Penha Longa Hotel Golf Resort de Portugal en viaje privado también, aunque dejara en la capital española la grave crisis del Madrid Arena con cinco jóvenes muertas por la incompetencia. Ana Botella puede porque es de derechas. Los despilfarros oficiales llegaron a llamar la atención hasta de prensa extranjera como Der Spiegel. Y, tras su relevo, vamos conociendo muchos más.

El ‘debate’  de las vacaciones de Carmena llena horas y horas de televisión. Han llegado a equiparar las vacaiones de la alcaldesa con la invitación de un empresario en duda a un par de ministros, como publicó eldiario.es,  o con las que disfruta a todo yate el privilegiado imputado Rodrigo Rato. Solo por las preferentes o por sacar a bolsa una caja quebrada –con lo que ha supuesto- parece que debería reembolsarnos algunos dineros antes de darse sus chapuzones.

El gran tema latente es que la derecha española y sus fieles becerros entienden que para ser de izquierdas hay que vivir debajo de un puente.  Con habilitarse espacio en una chabola levantada en la ribera, uno ya es un rico propietario y ha de ser de derechas para “conservar” sus pertenencias. Si has firmado un fascal de letras con un banco y habitas en la casa que aún les pertenece para lo que gusten mandar, entonces ya te has convertido en un potentado que no puede sino votar al PP o en su caso a Ciudadanos.  Partidos que cuidan amorosamente de nuestros servicios, pensiones y futuro manteniéndolos alejados de los recortes y la especulación. Ese es el conjunto de la idea que quieren inculcar. Con éxito, siquiera sea por la machacona insistencia del mensaje. De este modo excluyen de cualquier compromiso social serio a cuantos tienen los mínimos medios de subsistencia. A los gestores de estas falsas tramas les guía una clara y sucia intencionalidad política, pero la mayoría lo piensa realmente, aunque pueda parecer increíble.

Pasó desapercibida esta joya que firmó en ABC en Marzo, de 2015, del siglo XXI, Marcos Sueiro, con el expresivo título de Carolina Bescansa, la ‘oveja negra’ de una dinastía gallega y que no tiene desperdicio de principio a fin. “Carolina Bescansa -escribía dolido el autor- nació en una de las familias patricias de Santiago de Compostela. La cofundadora de Podemos es descendiente de uno de los clanes que han dado color a la vida local”.  Carolina destacaba por su inteligencia superior a la de varios de sus hermanos, dice, pero todo se truncó: “En una familia tan extensa siempre hay pequeñas decepciones, pero la menor de las Bescansa superó casi todas las expectativas”.

¿Qué hizo Carolina? Tras relatar las virtudes que adornan a su familia y las amistades que atesoran, Sueiro concluye con una reflexión que es todo un tratado del pensamiento conservador español. La irrupción de Bescansa en un partido de izquierda ha provocado un daño que abochorna a su linaje con el peor de los lamparones:  “… la fuerza de su apellido ha replegado a todos los componentes de la saga, que evitan contestar a preguntas sobre el compromiso revolucionario de su sobrina. En las reuniones entre las dinastías médicas y universitarias en la residencia Bescansa de la isla de la Toja se evitan las preguntas ‘innecesarias e incómodas’. El tiempo dirá qué lugar ocupará en la vida española y si su éxito radicará en seguir cuestionando el lugar de donde procede”.

En las reuniones entre las dinastías médicas y universitarias en la residencia Bescansa de la isla de la Toja se evitan las preguntas ‘innecesarias e incómodas’. El tiempo dirá qué lugar ocupará en la vida española y si su éxito radicará en seguir cuestionando el lugar de donde procede, señala ABC

Ser de izquierdas no es una religión, no implica sacerdocio ni voto de pobreza. Por el contrario estas condiciones sí se exigen en la religión católica a la que se apresta con fervor de boquilla, preferentemente la derecha,y basta ver el cómo lo cumplen. Los Evangelios están llenos de esa doctrina que rechaza la usura, la avaricia y el egoísmo y propicia la generosidad. En estos momentos cuentan con un Papa que parece tratar de reconducir el catolicismo a su espíritu original. La gran diferencia es que la derecha opta –como mucho- por la caridad que les hace sentir superiores, y la izquierda por la justicia. Los resultados de la justicia son más sólidos y más dignos. Se trata de hacer políticas que disminuyan las desigualdades y que brinden oportunidades a todos, no de hacer tabla rasa en la precariedad.

La derecha, según se deduce, aplaude el brutal aumento de la desigualdad social que ha propiciado el Gobierno de Rajoy  –como demuestran datos unánimes, no manipulados-.  Y todas sus secuelas.  Fiel seguidor de lo que hoy manda en Europa: el liberalismo que, como describen con profusión sus profetas televisivos, consiste en, a la manera del viejo Oeste americano, llegar, plantar la tienda, cuidarse de uno mismo y a los demás que les zurzan.  Unos lo consiguen, otros no. Los débiles sobran. Estamos viendo atestar las fronteras a las víctimas más acuciantes de esta ideología fanática. Y de los hipócritas que se lucran con el negocio de las armas, cerrando los ojos a sus consecuencias.  Y salen neofascistas de debajo de las piedras, sin rubor alguno. Tienen claro que estas personas, refugiados y emigrantes, están de más. ¿Qué hacemos con ellas? ¿Las dejamos morir? ¿Las gaseamos mejor que ya probó su eficacia? No se van a evaporar. Aumentarán, porque viene implícito en las políticas que se aplican.

macedonia.refugiados

Todo esto está apoyando la derecha en la práctica, incluidos los no tan ingenuos seguidores de las consignas manipuladoras. En España con el regalo añadido de una corrupción descomunal. Si los políticos conservadores pueden gastar lo que les plazca, propio y ajeno, y robar con total impunidad, sus votantes sustentan la Ley del Gran Embudo, aparcando todo escrúpulo.  Esta gente muestra un desahogo patológico en elegir de la moral lo que les conviene.

En definitiva, se han apañado una vida de derechos, prerrogativas y hasta desmanes a imponer. Sin contrapartida alguna que sí exigen a los demás. La izquierda es la que se preocupa de molestas bagatelas como la equidad o los derechos de las personas y punto. Alguien habrá de hacerlo porque esta situación es insostenible y augura días muy negros –aún más negros-.

En su infinita ignorancia, gran parte de quienes apoyan estas políticas son como aquel gallo jactancioso del cuento que, creyendo ser invitado en la boda, acabó en la cazuela para servir de manjar en el convite.

*Publicado en eldiario@es

Grecia, el corazón herido de una Europa muerta

Más de mil refugiados, alojados en un buque en la isla griega de Kos

Están en la calle, a la intemperie, sin recursos ni apenas atención. Son hombres, mujeres y niños llegados a las costas griegas huyendo de sus países en conflicto –Siria sobre todo-. El ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados, se desgañita pidiendo ayuda. No menos de 125.000 personas se encuentran en esas condiciones: muy precarias.  Grecia, la puerta grande de Europa, no deja de verlos llegar. Hasta un 750% más que el año pasado, según cifras del ACNUR. Los que consiguen la meta. En este verano de muerte los naufragios han segado la vida de muchos que se arriesgaron a intentarlo.

El anfitrión está desbordado. Recibe a refugiados con las arcas y las despensas vacías. Porque Grecia también ha sufrido un golpe mortal este agosto. La tragedia se consumó. Ante la indiferencia general, Alemania ejecutó su venganza con la aquiescencia del resto de los mandatarios de la UE y castigó con dureza inaudita la osadía del nuevo gobierno griego de convocar un referéndum.

Se acabó la democracia en Grecia –dado que se limitan a cumplir órdenes– pero también la que formalmente existía en Europa. No tiene explicación racional alguna convertir a Grecia en un protectorado por consultar a los ciudadanos afectados. La UE no es un colegio donde el matón impone su ley, debería ser un club de socios. Lo seguro es que está lleno de personas dentro. El ministro de finanzas, Varoufakis se fue, y Tsipras firmó su derrota y rendición. Es increíble que siga al mando del gobierno, después de haber defraudado de tal forma a los griegos a los que consultó. Dijeron OXI, no, en modo alguno acataron lo impuesto como se están obligando a hacer. Y si no hay otro remedio que acatar -como dicen- se dimite.

Las noticias que llegan de Grecia nos hablan de que no son libres ni de comprar aspirinas, hasta que no devuelvan el rescate. Con intereses, por supuesto. Pero llega el dinero, y lo primero es pagar a la UE, y después a los bancos, siempre los bancos. Y no queda apenas nada para la gente. La UE, o quienes mandan en ella, se dispone además al proceso habitual: recortar pensiones y vender o malvender cuanto quede de valor en infraestruras y servicios. Y hasta su territorio: han puesto a la venta islas. Lo que representa una medida medieval a los vencidos en la cruzada. Y mientras Alemania “ahorra” 100.000 millones de euros con la crisis griega. El FMI se ha desmarcado. Dice que la deuda es impagable y que tampoco este rescate funcionará. No para Grecia, no para los griegos, sí para los bancos y “mercados” y quienes dirigen sus asuntos en la UE.

Así está el corazón de Europa. Con los parias del continente, sojuzgados, recibiendo sin medios, sin casa, cama y comida, a los expulsados del Orden desordenado impuesto. Abofeteando con su injusticia y su dolor a quien tenga un gramo de conciencia. Todo esta condena es para que la empresa Europa S.A. funcione. Solo para quien manda en ella. Si las personas descuadran sus balances, se les tacha.

Cuesta creer que se esté consintiendo esta macabra historia. Y aquí al lado nuestro. Que miremos para otro lado, que sigamos disfrutando del verano como si fuera normal lo que no lo es en absoluto. Se afana Rajoy en dejar el trabajo hecho para la convocatoria electoral: el Estado del Bienestar en los huesos, las pensiones a punto de caramelo como denuncia hasta el PSOE, y desde luego la soga de la Deuda Pública con 300.000 millones más de como la tomó, en récord histórico hasta sobrepasar el billón de euros. Será impagable. Habrá que hacer recortes. Más. Vender. Más. Acallar. Más. Morir al palo.

Con Grecia han sembrado la idea de que no hay otra solución que tragar este cúmulo de arbitrariedades. Que Alemania decide y ordena por mandato divino. Y que siempre será así, cada vez peor. Cada vez comiendo más vidas y futuro del Monopoly que se juegan con nosotros como fichas. “Deutschland, Deutschland über alles”  (Alemania, Alemania, por encima de todos).

Víctimas de distintos orígenes laten, con muchos jirones, en el corazón de Europa. Pero ese corazón está vivo en cada uno de los que se echan al mar para salir adelante o al trabajo para cambiar los designios de la que quieren profecía autocumplida. Un corazón que palpita en la Europa muerta de los carroñeros y sus súbditos silentes.

*Publicado en eldiario.es 

  • Hoy martes han comenzado las privatizaciones de los aeropuertos -requeridas como condición del Eurogrupo para conceder un tercer rescate- y se las ha llevado… una empresa alemana. Entre ellos los de las islas turísticas de Corfú, Mikonos o Santorini. Pues bien, desde hoy mismo, serán gestionados  por el grupo alemán Fraport, según ha confirmado una resolución del consejo de política económica griego publicada el martes. Es tan solo un primer paso. Tsipras había paralizado el concurso para tratar de introducir cambios en los términos de las ofertas. En abril tuvo, sin embargo, que dar marcha atrás en sus pretensiones.en los términos de las ofertas. En abril tuvo, sin embargo, que dar marcha atrás por lo que ya sabemos.
  • El grupo  Fraport (Aeropuerto de Fráncfort),  tiene como accionista principal al estado de Hesse y a la ciudad francfortesa,

#MarcaEspaña: Matan a tiros a un toro y les aplican la Ley Mordaza

toro.sanjuandecoria.cáceres

La noticia nos habla de que se ha aplicado la “Ley Mordaza” a un festejo taurino. Ha sido en Coria (Cáceres), un municipio de unos 12.000 habitantes que celebra las fiestas de San Juan.

“Tras hora y media de encierro, el toro Guapetón, en estado de agonía y agotamiento, fue abatido por un festero que le disparó con una escopeta”, recoge el documento elaborado por el instituto armado, al que ha tenido acceso EL PAÍS, leo, copio y pego.

Hora y media de tortura para disfrute de los vecinos, repito: hora y media de tortura para que vecinos se diviertan y cuando ya se encuentra “en estado de agonía y agotamiento”, un festero le dispara con una escopeta. Espero fuera por piedad, al menos.

Lo grandioso es que la denuncia, dentro de la “Ley Mordaza”, no se ha producido por eso sino por haber usado un arma. Así lo cuenta El País:

“El 146.2, que considera “ilícito, en general, el usar armas en establecimientos públicos y lugares de reunión, concentración, recreo o esparcimiento”; y el 149.1, que fija que “solo podrán llevarse armas reglamentadas en las vías y lugares públicos urbanos si están desmontadas o van dentro de sus cajas o fundas”.

Los interesados pueden consultar en el enlace otros extremos, opiniones del personal y hasta un vídeo de la “hazaña”.

Soy partidaria de afrontar la reconstrucción de los edificios en ruina desde los cimientos. Algo se consigue reparando ventanas o cañerías, pero lo esencial es la raíz que provoca el deterioro y en su caso el derrumbe. Están sucediendo cosas terribles, un nuevo naufragio con refugiados cuyas vidas se han tragado el Mediterráneo y la codicia. En España andan cantando el Viva la Madre Superiora a unos presupuestos y una gestión nefasta para la sociedad que sin embargo satisface a grupos privilegiados. Y el efecto de la propaganda y la manipulación hacen mella: los telediarios de RTVE no hablan de la trama Púnica de corrupción vinculada en un 99% al PP, y medios escritos –incluido El País-  no lo llevan a portada.  El CIS interpreta que hay un repunte del bipartidismo. Muy tibio, según  la intención de voto directo. Pero ayuda a la profecía autocumplida. Y sin embargo ni siquiera esto explica lo que ocurre en España.

Nos cuentan que ha aumentado el fraude eléctrico. No el que aparente y presuntamente perpetran las compañías contra los usuarios con el beneplácito del gobierno. No, el de los usuarios. Y a la cabeza están fábricas, hoteles y urbanizaciones: se enganchan y roban luz. Lo que dice mucho de España.  Mientras el resto pagamos, además. Y mucho. En exceso.

Y que alcaldes del PP de Madrid montaron una red de venta de ropa usada destinada a personas necesitadas. Los de Moraleja de En medio –implicado también en la Púnica- y Serranillos del Valle. Sin palabras deja su acción.

Todo #MarcaEspaña la que escandaliza fuera de aquí porque sobrepasa toda la basura propia.  Y que tiene, como consecuencia, otros exponentes:

marcaespaña.estudios

Pero quizás el fondo está mucho más adentro, en los seres que habitan este país entre los que hay algunos como los vecinos de Coria que apoyan y participan de estos entretenimientos. Capaces de tener a otro ser vivo hora y media sujeto a torturas hasta llevarle a la agonía y muerte, y pasarlo así en grande. Qué heroicidad. Y hay quien convive con ellos.

Me contaron en un reportaje sobre todo esto –el último que hice a mi iniciativa en Informe Semanal y Televisión Española-  que todo viene por el atávico deseo de superar y humillar al toro… dado que tiene unos enormes genitales. Uno de los animales más torpes que existen, tiene esa característica. Extendida la creencia y afición en la Antigüedad, apenas solo en España permanece. En esos individuos que, en tantos puntos de nuestra geografía, se divierten maltratando y matando. Hay que ser de una pasta muy especial para tener el cuajo de hacerlo. Y en España existen aún estos ejemplares. Quien es capaz de disfrutar con tamaña crueldad, es capaz de cualquier cosa.

*Mil gracias a mi amigo José Antonio Troyano por esta alerta. Y a Gonzalo Semprún por varias de las otras.

Trabajando para que nada cambie

El paquete incluye elementos altamente tóxicos, pero todo vale cuando se persigue un fin deseado, como definía Maquiavelo. Estamos inmersos en un tórrido verano electoral donde cualquier trampa vale para conseguir el objetivo. Algunos se están dejando en el empeño hasta el prestigio. La meta –buscada o sobrevenida- es que nada cambie en esta España récord en desigualdad y despropósitos que, sin embargo, tanto gusta a lo que llaman “el dinero”.

La trama Púnica del PP nos demuestra que no se cortaron ni un ápice con las macrocausas de corrupción previas como la Gürtel: ese mismo fangal está acreditado hasta las recientes elecciones municipales, y se sospecha llega hasta hoy mismo.

En resumen, han entrado en las arcas públicas a saco, llenando sus bolsillos de todo lo que fuera susceptible de ser afanado. Bolsillos, cuentas corrientes, zulos y maletas para Suiza. Andan de por medio jueces, empresas públicas, medios. Han mentido, extorsionado, robado y quién sabe qué más. Presuntamente. Las manzanas podridas del PP, nos dicen sus portavoces, dejan impoluto el cesto y les llenan de bochorno (no tanto como a nosotros). Pero, sin duda, harían caer gobiernos y partidos en cualquier país serio, con una sociedad decente. Aquí, Salvador Victoria, alto cargo del PP de Madrid, sentencia la frase definitiva: “ Esto se ha hecho toda la vida y nunca ha pasado nada”. Y no le falta razón. Esto es España.

Conocemos estos días con detalle, cómo el dictador Francisco Franco –tras ganar la guerra desencadenada por su golpe de Estado- destrozó la ciencia. Enseñanza, ciencia e ideología en España (1890-1950)  relata esa trágica labor que desmanteló pilares fundamentales del conocimiento para sustituirlos por la ignorancia y el fanatismo religioso. Muerte y exilio para gran número de docentes. Recordemos el escarnio al que se sometió también a las maestras de la República. Y varias generaciones de españoles educados en la irracionalidad y el oscurantismo.  No fue inocuo, y ese legado permanece de alguna manera. Cuarenta años es casi una vida. Y venía de atrás, de siglos de atraso.

Gran parte de la derecha española es hija aún de esos postulados. La asignatura de Educación para la Ciudadanía que Rajoy suprimió nada más llegar a la Moncloa, llegó a estudiarse -tras ser implantada por el gobierno del PSOE- con remiendos intolerables. El texto más difundido cuestionaba las teorías de Darwin sobre la evolución, reivindicaba la creación del estatuto del embrión –entidad humana desde el mismo instante de la concepción- y rechazaba la filosofía que interpreta el mundo sin la religión católica. Llamaba asimismo a la rebelión cívica en el caso de que España avanzara hacia un Estado laico y no consideraba posible ser “patriota” sin “amar, además del territorio, la religión”. Lo detallaba la periodista Manuela Prades en 2007. Ni que decir tiene que las nuevas leyes vienen impregnadas de ese espíritu ultraconservador. Y que los mismos adalides de esta ideología están sentados en el pleno de las corrupciones y que siguen en activo. Es inaudito ver a la presidenta de ese PP de Madrid que “les abochorna”, Esperanza Aguirre, no solo en política, incluso dictando doctrina a otros.

Y esto es lo que no solo políticos sino numerosos medios y periodistas se afanan en conservar y proteger, a juzgar por su nada disimuladas campañas. Con todas las mutilaciones de lo esencial y unos datos económicos preocupantes, como el brutal aumento de la Deuda Pública, que contradice la aireada recuperación. Son una maquinaria engrasada y eficaz, como una gota malaya.

 El PSOE aunque acierta al desmarcarse de algunas intolerables propuestas del PP como el cambio de la ley electoral, no parece ser consciente de su situación. Y no debería escuchar los cantos de sirena demoscópicos. La realidad es que ha seguido perdiendo votos aunque haya ganado poder municipal y autonómico. Y le condiciona la errática tendencia de la socialdemocracia europea en la que se inscribe de pleno: acaba de firmar con los conservadores europeos el informe del TTIP que consagra el poder de las empresas sobre la democracia de los países. Y, si ahondamos en lo pequeño pero nada nimio, tenemos a la Federación de Madrid con su Carmona y su Simancas (al que colaron el Tamayazo) avanzando que la alcaldesa Manuela Carmena no les acaba de gustar, dentro de una campaña infame de acoso y derribo por numerosos flancos a la edil de Madrid. Parece una forma muy poco sutil de anticipar cambios que les aúpen tras las generales. Igual no se limitan a la capital. Este punto habrá de quedar muy claro. Para hacerlo cuentan con decidido apoyo mediático, pero todavía es la ciudadanía quien vota.

 Entretanto, la locura parece haber impregnado a la izquierda, presa de una actividad febril. Está reeditando con creces sus viejas equivocaciones, egos, odios, descalificaciones, empecinamiento en el error. Sin darse cuenta de que la sociedad ha cambiado y que ya no le conmueven ni los “abajofirmantes”.  Es otra, condicionada por sus propias sensaciones de atropello y por una propaganda muy intencionada y la disuasión de los valores. Hay quien se preocupa por ellos. Existen personas luchando por los ciudadanos, numerosas, por mucho que ensucien su trabajo.

Pablo Iglesias y Podemos han cometido fallos. Como los demás. Pero se diría que la nueva unidad de la izquierda se basa en apear, precisamente, a Pablo Iglesias que -con la frialdad de la evidencia- es quien canalizó el malestar social. Otros no lo lograron. El rival no es él, ni Podemos. Es el PP y cuanto conlleva, son los verdugos de Grecia, los motores de la desigualdad. Abochorna ver cuantas fuerzas empujan a su favor, para que nada cambie.

La izquierda exquisita de siempre, la que, dentro de IU, la dinamitó y perdió todos los dientes en sus batallas internas no desaprovecha ocasión de meter palos en  la rueda de Iglesias, a ver si acaba de bruces en el suelo como el dios de la vieja izquierda manda. La que vio perder varios trenes, numerosas bicicletas y todos los dentistas. Si la confluencia sería deseable, se produce en un escenario de heridas abiertas y egos desbordados.

El escenario es inquietante por todo ello. La teoría da un mensaje claro: lo primero es el bien la ciudadanía, aparcando vanidades y verborreas varias. Y revisar esas listas en las que se cuelan los expertos en el trepe y el trinque, amén de alguna bajeza más.  Tanto en Cataluña –que ofrece inauditos compañeros de viaje- como en España. Ver si es posible una confluencia pero sobre todo provocar un cambio real.  Y sin perder el horizonte. La práctica es otra: que mejor es el suelo y sus cloacas que asaltar el cielo.

Un Agosto para superar la irracionalidad…  y el asco. Lo cierto es que este país disuade. Hay tiempo, ya poco, para enmendar. Pero lo hay.

*Publicado en eldiario.es

La Web de Carmena y otras hipocresías del periodismo oficial español

carmena,boyero

La columna la firma en El País el crítico cinematográfico Carlos Boyero. El mismo periódico que hoy da certificados de radicalidad y “centralidad” y que nos lleva a diario de zozobra en zozobra a quienes un día lo admiramos como ejemplo. Al ABC lo tenemos lanzando portadas de esta guisa, en total impunidad.

abc.derrocar

Su director es opinante fijo en RTVE.

Su colega Marhuenda no sale tampoco de las tertulias de opinión.

De esta guisa vienen hoy los principales diarios escritos:

kiosko.19dejulio

Y sin embargo la bronca de la semana es que el Ayuntamiento de Madrid ha creado una web para desmentir noticias que considera falsas, aportando pruebas que las rebatan. En privado, periodistas serios no ven objección alguna, de hecho esas páginas existen en varios países y organismos, hasta la UE dispone de una. Lo que ocurre es que públicamente se manifiestan menos. Miguel Ángel Aguilar sí, preguntaba a las Asociaciones de Periodistas su opinión sobre RTVE.

Y es que tanto la FAPE, Federación de Asociaciones de la Prensa de España, como la APM de Madrid han cargado a fondo contra “la Web de Carmena”. Le ven “un halo de censura”   al igual que toda la caspa que publica -no confundamos con periodismo todo lo que se publica-. Listas negras de periodistas, dicen. ¿De periodistas? pregunto yo. De mentirosos, manipuladores y partidistas igual cuadraba más. El asunto es tratado hasta haciendo gracietas por ese otro sector de la banalidad que también se ha insertado en nuestra profesión.

“El papel del periodista es ejercer ese contrapoder imprescindible en la sociedad y que garantiza a la ciudadanía el derecho a recibir información libre”, declara Elsa González presidenta de la FAPE. Exacto, ese debería ser el papel aunque no parece serlo mucho últimamente sino todo lo contrario. Contrapoder dice.

larazon_reconquista

¿Y el PP? El PP ha salido en tromba. Con esa gran adalid de la libertad de expresión que es Esperanza Aguirre o con sus portavoces Hernando y Casado. Esto es propio de “regímenes totalitarios”, dicen. Con un par.

Como digo, son pocos los periodistas que se manifiestan públicamente -y es bien sintomático del clima que vivimos- acerca del ataque político a Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid… mientras le aguante el cuerpo ante el acoso sistemático de la prensa “independiente”. Que una cosa es crítica al poder -consustancial al periodismo- y otra esta locura.

Escuchaba a un periodista argumentar que la web no tiene espacio para comentarios que rebatan lo expuesto. Lo decía en una radio. Pues ahí tienes tu altavoz, en tu radio, como otros en sus periodicos y televisiones. Un total despropósito. En unos casos por simple corporativismo, en otras con bastante peor intención. Es de locos pensar que el periodismo puede publicar informaciones falsas y que haya que aguantarse. O utilizar, como decía la presidenta de la APM los mecanismos que ya existen. Sí, quizás la publicación en página impar y abajo de una nota tras meses de dilación.

Juan Tortosa se muestra enfurecido en su blog de Público y en Twitter. En particular con esas asociaciones de periodistas tan discretas criticando al poder o al periodismo manipulador. Tantas fotos y actitudes lo demuestran…

Juan Tortosa en Público

Juan Tortosa en Público

Infolibre trae hoy una jugosa información sobre La red de “periódicos fantasma” de la trama Púnica vinculada esencialmente a ayuntamientos del PP y al del PSOE de Parla (Madrid) y en el que está implicado -y en prisión- el que fuera número 2 de Aguirre y tertuliano de pro, Francisco Granados. Hay gente  “trabajando” en las redes a favor de políticos.

punica.red

Comunidad Valenciana, Madrid, León y Murcia, “cuando el alcalde pagaba 2.000 euros tenía derecho a un redactor” que, por entre 200 y 400 euros al mes, le manipulaba una información negativa o le creaba otras que la contrarrestaran.  Pero la red tenía, según la información de Infolibre, más clientes de postín.

punica.infolibre.fragmento

¿Dónde están la FAPE y la APM para comentar todo esto? Es de gran entidad, dado que se disfrazaban o se inventaban los hechos.

La verdad, lo confieso, es que he pensado otra cosa al leerlo: que poca falta hacía pagar para lavar la cara de los políticos amigos o cargarse a los enemigos, a la vista de lo que se está publicando ampliamente. Es así de triste.

También he meditado si realmente merece la pena siquiera denunciarlo. Todo seguirá igual. Mecanismos de disuasión, borrado y olvido. Hay gente ahora mismo, en festivo y en verano de ola de calor cobrando por eso. Una miseria o mucho más. Pensemos que sí, pensemos en cuando el periodismo, la información, han logrado y logran aportar datos a la sociedad para contribuir a un criterio más sólido.

Cautiva y desarmada la Grecia social, prosigue la campaña

eurogrupo.descojonados,com

Estamos asistiendo a la decidida voluntad de derrocar con ensañamiento a un país europeo, Grecia –o con más propiedad a su gobierno inconveniente a intereses económicos muy precisos–, sin que la ciudadanía afectada parezca ser consciente de a qué se enfrenta. Ocurre en nuestro nombre, ante nuestros ojos y a plena luz del día.

Dentro de 20 años, los hipócritas habituales llorarán sus lágrimas de cocodrilo por Grecia como hoy lo hacen por Srebrenica, o por cada atropello que históricamente propiciaron o no quisieron evitar. La Comunidad Internacional posee una habilidad pasmosa para inhibirse de asuntos cruciales. Lo asombroso es que ciudadanos decentes presencien la ejecución de Grecia que no será inocua para ninguno. La UE puede saltar en pedazos por esa obcecación alemana –secundada en realidad por todos sus colegas– de hacer ostentación de su poder indiscutido. Lo dicen hasta personas de la talla del Nobel Paul Krugman: el proyecto europeo está prácticamente muerto. Añadamos que Europa está volviendo a permitir que anide y crezca la ultraderecha en su seno –para eso el mando no plantea problemas–. El Reino Unido planea hacer vida por su cuenta.

No bastaba con aniquilar a Grecia, además había que humillarla porque había osado consultar a sus ciudadanos las leoninas medidas que el Eurogrupo le planteaba. Esa crueldad, esa irracionalidad, augura muy malos tiempos para Europa. A Grecia sola, ese diminuto 2% del PIB europeo, quizás la hubieran perdonado en su día tras darle su cuota de ostensible humillación, pero es la punta de lanza del malestar social que la codicia desbocada ha creado. Del colapso social en realidad, que brota en distintos puntos de los pueblos más castigados. España, “demasiado grande para caer” en cabeza. Hay que sacrificar a Grecia, ya lo dijeron, para salvar a España. O al PP. Al proyecto que representa y se ve quieren defender por encima de todo.

Una Unión Europea dispuesta a echar o asfixiar más aún a un país porque sus gobernantes actuales no querían secundar los planes de negocio que encontraron tan buen eco en sus predecesores. No importa la tragedia humana causada por la que claman personas y  medios con un mínimo de ética. Ni el saber, como ya sabe quien quiera enterarse, que la mayor parte de lo que llaman rescate va a los bancos -especialmente los extranjeros-, y que han sido los grandes emporios financieros los que han llevado esta presunta negociación que, lejos de ceder, apretó las clavijas en son de tiranía. Varufakis aclaraba este lunes en su blog que Grecia no tenía ninguna posibilidad, que se lo dijo el propio Schäuble, el ministro alemán de finanzas.

Lo esencial es el castigo encarnizado, la venganza. Nadie tose al dinero que hoy acaudilla la eterna Alemania y sus lugartenientes varios. Las deudas no se perdonan –como sí se hizo con la propia Alemania tras la segunda guerra que desencadenó y perdió–. Ni se aplazan si ponen en peligro la ortodoxia neoliberal o, simplemente, el lucro bien dirigido. Podría estudiarse si de una vez se aparta a Tsipras de un puntapié y se pone a un tecnócrata o político fiel.

Y allí han ido a darle a Tsipras las dos tazas que reclama la prepotencia alemana, por no haber querida una. Todos. Con Hollande, el presidente francés, de poli bueno para convencer al griego, que viene a demostrar en qué ha quedado la socialdemocracia europea. Y los medios y comentaristas que pretenden justificar el atropello de suprimirle a un país miembro de la UE su soberanía y poner en venta todos sus activos, aumentar la precariedad de los ciudadanos,  por haber querido paliar la crisis humanitaria que gobiernos anteriores causaron. Es más importante que los acreedores, los bancos, cobren a pesar de los privilegios que les otorgan  los gobiernos en un juego de manifiesto desequilibrio. No todos los medios, algunos de los más importantes periódicos de Europa se muestran alarmados de la dureza empleada, de la sinrazón. Grecia podía pagar negociando el aplazamiento de la deuda y utilizando la pausa para crecer, pero eso no se quería en absoluto. Esta crisis ha servido para aclarar muchos papeles y saber de qué lado está  cada uno. Los gobernantes europeos todos con la intransigencia alemana. Sin discutirle la inquina utilizada.

Vivimos en un colapso social y democrático. Con sus consiguientes oportunidades de cambio pero habrá que ganarlas cada vez con más esfuerzo. No más llantos ni justificaciones hipócritas. Con esta UE que secunda la locura que estamos presenciando, no se puede contar.  Y parece que esta vez no vendrán los aliados a liberarnos. Hoy tienen a Grecia caminando por el tablón hacia el agua, a punta de espada y con las manos atadas, pero detrás vamos unos cuantos más. La democracia es un bote pinchado de difícil pronóstico. Aún quedan millones de ciudadanos para remar. Hablamos de supervivencia.

Periodismo: cómplice del poder o al servicio de la sociedad

Es una constante: las grandes tribulaciones que está padeciendo la sociedad remiten una y otra vez al papel de los medios que en muchas ocasiones se convierten en instrumentos de manipulación masiva, y no de información. Creo que en todos mis últimos libros o capítulos de libros he llamado la atención sobre ello.

Cuando se estudie el tenebroso periodo que estamos viviendo, se verá el papel decisivo que los medios de comunicación tuvieron en la consolidación de un sistema que cada día añade mayores injusticias y mayor corrupción de sus ejecutores, en endulzar la estafa para hacerla tragar. (ReaccionaDos 2015) Porque es cierto que la gran diferencia con otras épocas de la historia es que ahora la comunicación es global y puede lanzar mensajes idénticos como bombas expansivas.

Maruja Torres en su artículo de este jueves para eldiario.es se fija también en este hecho. Se diría que el asalto neoliberal disparó la táctica. Se lanzaron al abordaje, sin dar ni tiempo a respirar tras la caída del Muro de Berlín dado que el Consenso de Washington se promulgó el mismo mes de Noviembre de 1989.

Esto dice Maruja Torres:

He tardado en leer al joven y emblemático periodista de izquierdas británico Owen Jones, y al principio de su segundo libro, El Establishment, la casta al desnudo, cuenta por qué se produjo el éxito del thatcherismo, de qué modo trabajaron las fuerzas conservadoras para recuperar un poder que creían haber perdido a partir de una posguerra en la que se abrió mano a los derechos de las clases consideradas como inferiores. La idea de que la revolución conservadora era inevitable, y de que también lo era poner en su sitio a sindicatos y trabajadores para asegurar el bienestar del país, fue penetrando la malla social gracias al trabajo de numerosos think tank de derechas y a un montón de dinero que fue invertido en colocar en puestos clave de los organismos de manipulación de masas a jóvenes despiadados y ambiciosos. Fue una operación lenta pero brutalmente eficaz que condujo a la desregulación de los mercados y la corrupción que finalmente ha sido descubierta en todos los países que se entregaron al neoliberalismo inaugurado oficialmente por Thatcher y su compinche Reagan: incluido el nuestro. Leed el libro, si no lo habéis hecho ya, vale la pena.

Recalquemos: “un montón de dinero que fue invertido en colocar en puestos clave de los organismos de manipulación de masas a jóvenes despiadados y ambiciosos”. Y coló, cómo no iba a hacerlo.

La ejecución de Grecia como castigo ejemplar a navegantes que pretendan intentar otra cosa, una política para la ciudadanía, nos ha vuelto a mostrar a qué extremos puede llegar el poder para defender su… negocio. Se obliga a comprar armamento a Alemania, se cortan pensiones, sí o sí, y encima se les humilla con recochineo. Como no haría un animal, sino un ser de los que caminan a dos patas.

grecia.eurogrupo.Dijsselbloem

Lo de Grecia es un escándalo. Tanto políticamente como en su tratamiento informativo. Acudo ahora a Íñigo Sáenz de Ugarte  que comienza así su, de nuevo, excelente artículo.

Primero, fueron los líderes de la eurozona en la noche del martes y a partir de ahora serán los demás los que señalen con el dedo a Grecia y a su Gobierno. No se toma una decisión de consecuencias tan dramáticas e imprevisibles como la expulsión de un país de la eurozona sin preocuparse antes de que no aparezcan tus huellas dactilares en la escena del crimen y de armar un relato en el que las culpas vayan dirigidas a la víctima.

Finalmente os remito al economista Juan Torres López que, mira por dónde no es llamado prácticamente nunca a las pizarras del espectáculo informativo. De su documentada reflexión ( La Europa totalitaria en evidencia) destaco estas ideas:

 Al pueblo heleno no le van a perdonar que haya tirado de la manta para poner en evidencia a la Europa totalitaria que con palabrería vacía gobierna en contra de lo que quiere la mayoría de los europeos.

Las autoridades europeas y los economistas que defienden las políticas que se vienen imponiendo en Europa en los últimos años se empeñan en presentar las cosas como resultado de una disyuntiva: o se hace lo que dicen ellos, o vendrá el caos. Basta oírlos día a día en los medios de comunicación, donde aparecen sin descanso.

Por un lado, se presentan ellos y sus propuestas sensatas y cargadas siempre de una lógica que a primera vista suena como indiscutible: hay que moderar los salarios y eliminar derechos laborales —aunque a esto lo llaman flexibilizar— para que se creen puestos de trabajo, hay que reducir los gastos del Estado en servicios públicos o en pensiones porque suponen una carga que no nos podemos permitir, los impuestos son innecesarios y es mejor bajarlos, hay que privatizar las empresas y servicios públicos porque los privados funcionan mejor y todo eso es todavía más imprescindible ahora porque hemos de reducir la deuda por encima de todo… En ese bando están Merkel o Rajoy y los economistas que los acompañan con su fundamentalismo ideológico para justificar estas medidas que a la postre solo están beneficiando a las grandes empresas y patrimonios. En el otro lado estamos todos los demás, los que no sabemos nada —según dicen—, los que solo vamos a traer el caos y la pobreza, los que con nuestras propuestas haremos que salgan capitales a montones, los que arruinaremos a los pensionistas y haremos que el paro se multiplique. Ahí están ahora, Syriza o Varoufakis.

Da igual que junto a estos últimos se encuentren premios Nobel de Economía como Krugman o Stiglitz y muchos más como ellos, de primera fila y de valía reconocida desde hace años en las instituciones académicas más rigurosas del mundo. Da igual que los datos demuestren sin ningún tipo de dudas lo que es evidente: que quienes dicen que no saben nada han sido los que supieron predecir lo que ocurrió, mientras que quienes han producido una crisis gigantesca, millones de desempleados, quiebras bancarias, huida de capitales, destrucción de cientos de miles de empresas, la ruina de pensionistas y de millones de familias son los que ahora se presentan como los únicos sabios capaces de solucionar los problemas que tenemos. Y da igual que las hemerotecas demuestren sin lugar a dudas que todos ellos se equivocaron, que negaron la crisis o dijeron que sería pasajera o sin importancia, y que no supieron prever lo que iba a suceder. Ahora, los que más erraron en sus predicciones se empeñan en decirnos que saben lo que hay que hacer para afrontar con éxito el futuro”.

Sí, da igual. Porque siempre habrá una “noticia” o tertuliano que siembra la duda, o que entretenga lo suficiente para distraer la atención. Un político, como el nuevo portavoz del PP, que utilice una información de atracos en Grecia durante el gobierno de Samarás para decir que Syriza es un caos y que donde esté su partido no hay color. Y no se puede competir. Ni ya desde las redes sociales apenas.

Ando hablando con algunos compañeros de RTVE. Estamos preocupados por la salud de un gran realizador y la charla se va a otras inquietudes. Convenimos que nunca la televisión pública estatal ha vivido una etapa peor. Nunca. Porque durante toda su trayectoria hubo profesionales que no se conformaron. Informe Semanal nació en 1974. Vivo aún Franco. Yendo siempre un poco más allá de lo admitido por la censura. El esperpento que hoy se sigue emitiendo con el mismo nombre da idea de lo que estamos hablando.

Es cierto que ahora las empresas periodísticas, quebradas o en el borde del precipicio por sus muchos errores (empresariales y de los otros), parecen un téntaculo más del poder, de ese poder que está aprisionando a los ciudadanos ya hasta sin disimulos. También resulta evidente que en ese maravilloso mundo que nos vendieron desde Thatcher, el paro se ha agudizado. Y que comer es una necesidad perentoria, incluso para los pensionistas griegos hoy sacrificados. Este gobierno que aspira a repetir y que contará con medios de “información” que le ayuden a conseguirlo nos ha atizado hasta leyes y códigos mordaza. Pero sí se puede. Que nadie crea que no entrañaba riesgos informar en tiempos pasados. Siempre ocurre en mayor o menor medida. Es que el periodismo es, entre otras cosas, informar de lo que el poder no quiere que se sepa. Y por algo no quiere.

Se ven portadas, editoriales, titulares que sonrojan. Se escuchan y se ven auténticas barbaridades sembradas para hacer un daño devastador. Y luego hasta les quitan a algunos el plato de lentejas por el que se han vendido. Les he visto bajar la cerviz y besarles los pies  y… salir luego despedidos en un ERE. De los de una mano delante y otra detrás, los duros.

Siempre se puede ir más allá. Hay que elegir, ésa es la clave. Entre ser cómplices de un poder cuyas acciones avergüenzan a poco que se tenga un atisbo de ética, o informar verazmente como servicio a la sociedad. Todos nos jugamos mucho en ello. Otro periodismo, el periodismo en realidad, asiste a un momento brillante en Internet, eso es cierto. Los caminos existen. Y quien quiera puede saber lo que ocurre.

Pero la auténtica disyuntiva es por qué camino opta el periodista o el lector: manipular o informar. A quién sirve, a la codicia y sus trampas o a la verdad.

fontdevila.malentendido.grecia

Grecia arranca las máscaras de la UE

El  resultado del referéndum griego ha sido el triunfo rotundo e indiscutible de la dignidad de un pueblo. Y aún puede añadir otro decisivo logro: ha despojado a la política actual y, en particular, a la Unión Europea de todas las caretas en las se envuelven. Aunque disimulen, muestran ostensibles sus vergüenzas al aire. Y es el objetivo más perentorio sobre el que actuar.

Antes y después de la consulta a los ciudadanos griegos, propuesta por el gobierno de Syriza, hemos asistido a un cúmulo de desafueros.  Les sobran las urnas, no entran en sus objetivos empresariales. Lo han declarado por activa y por pasiva.  En cabeza, los socialdemócratas alemanes Martin Schulz y Sigmar Gabriel. El primero, ascendido a Presidente del Parlamento europeo, ha llegado a declararse partidario de colocar a un gobierno tecnócrata, otra vez, y en gesto manu militare. El segundo, mano derecha de Merkel en el gobierno, afirmó tras conocer el No de los griegos que implicaba la ruptura de todos los puentes de Tsipras con el resto.  Desafío, chantaje, los políticos se han empleado a fondo. También en España. Desde el fosilizado ex presidente Aznar a la ministra de Agricultura. Desde un Zapatero que justifica su patética cesión por “ayudar a Grecia”, al actual presidente que pide no “ceder” ante Syriza. Pensando como siempre en sus propios objetivos políticos.

Sumemos a unos medios de comunicación oficiales que llaman a los ciudadanos de un país a “derrotar a su gobierno”, como hizo El País, o que se ríen públicamente del presidente de Grecia como la enviada especial de TVE, una tal Susana Burgos, contratada para la redacción paralela que ha desplazado a los auténticos profesionales. Varios diarios, aún siguen vomitando su rabia y servilismo desde las portadas.

Sobraban las razones para no aceptar un nuevo hachazo de los acreedores a Grecia. A esa Grecia, quebrada y corrupta, que forjó y sostuvo el sistema. Basten unos pocos datos de las exigencias requeridas: bajar aún más unas pensiones de 600 euros en su mayoría, subir el IVA, no incrementar  los impuestos a las empresas con más de medio millón de euros de beneficio y olvidarse de los convenios colectivos que Syriza quería recuperar (Conservadores y PASOK habían aceptado su supresión). Este último punto resume, en mi opinión, la clave ideológica de los acreedores. En un país con una grave crisis social desde que se iniciaron los rescates -con la errática directriz merkeliana de la austeridad-, pocos remilgos tendrán los asalariados en aceptar cualquier condición. Exigir su desprotección firmada es tratarlos como los rehenes de un secuestro. A los ciudadanos, por los errores de sus bancos y sus políticos. ·

Esto es ideología, es despotismo y coacción. Ejercido con dudosa legitimidad. Por ejemplo, solo los alemanes han elegido a Merkel para que rija sus destinos, no el resto de los ciudadanos europeos. Nadie a Lagarde y su FMI que viene a suponer una rueda de cemento al cuello del que cae en sus manos. Tampoco el mando de Draghi nos ha sido consultado, a pesar del currículo que arrastra. Mientras, la UE se diluye en numerosas instituciones prácticamente decorativas, porque quien manda es el Consejo, es decir, los presidentes y jefes de Estado de los países y, para que no se agoten sus señorías, el Eurogrupo. Un organismo “informal”, no constituido, como denunció el propio Varoufakis, que quita trabajo a sus superiores.

Tsipras, Varoufakis , el gobierno de Syriza han dejado su verdad oculta a la intemperie. Con una jugada arriesgada que sin embargo apelaba a la dignidad y a la democracia. El ministro de finanzas ha terminado de descolocar a los autoproclamados dueños y guardianes de las esencias, al dimitir “para facilitar la negociación con los acreedores”. Porque la izquierda tiene proyectos colectivos y no se amarra a las poltronas, ha dicho. Los Rajoy del mundo miran, aterrados, a su silla de poder no vayan a perderla. El retorno a la democracia ha hecho envejecer a la política y al periodismo oficial.  Era el retrato de Dorian Grey escondido en otra habitación, descompuesto por cesiones, trampas, mentiras, injusticias y traiciones.

No nos equivoquemos. Los países no son empresas dedicadas a la obtención de beneficios para sus dueños que parecen ser unos entes a los que llaman Mercados. El logro de ese fin no puede estar por encima de las personas y sus necesidades, como incluso obligaron a firmar a España en el famoso artículo 135. No nos conmueve que baje la bolsa o se frene la pretendida recuperación. Es una falacia. Tenemos a España creciendo, mientras miles de personas se sumen en la pobreza y aumenta obscenamente el porcentaje de ricos. Así funcionan las “recuperaciones” de la religión neoliberal que no admite contestación sino fe ciega. Porque, si miramos fuera, vemos que México crece aún más que España, mientras añade a la desigualdad social, el tener a la mafia sentada en algunas instituciones y el acallar a tiros la disidencia. Desde unos pobres chavales que protestaban, al reciente asesinato de dos periodistas. Incluso podemos dirigir nuestros ojos a China para ver cómo explota su burbuja y pierde la bolsa un 30% en dos semanas. Comentan que no nos intranquilicemos: los grandes prebostes tienen su dinero e inversiones a salvo, “solo” se hunden los pequeños comercios e industrias. O sea, el país, sus ciudadanos. Menos mal.

Su negocio no es el nuestro. Su  club tiene reservado el derecho de admisión y utiliza a menudo como norma la ley del embudo. Su democracia parece una parodia. De representantes, empleados, de la soberanía popular –y no es un radicalismo de ultraizquierda sino que figura en la Constitución española y en todas las democráticas-, han pasado a ser los directores de su empresa. Con sus Consejo de Administración como el Eurogrupo, el banco o la policía.

El FMI y la propia unión europea, entonces CEE, se crearon para erradicar la resolución violenta de los conflictos. Hoy,  vuelve a crecer la ultraderecha cerril que suele aparecer en las grandes crisis económicas, sin que los Amados Líderes de Europa con su FMI de estandarte levanten ni una queja. Pero sí actúan y con inusitada virulencia contra los gobiernos que como el de Syriza se ha propuesto luchar por su gente y que les “desafía” con un referéndum. Las personas son las que ponen en peligro su empresa. La suya, constituida con el  esfuerzo y la vida de todos nosotros.

Habrá que permanecer atentos a cómo digieren el NO griego. A cómo actúan para cortar el “contagio” a España, Portugal, Italia, o a ese olvidado y masacrado Chipre. Cuanto más agudicen la venganza, más deslegitimados quedan. Un día será tal la indignidad que el Dorian Grey podrido saltará a las portadas de sus diarios y a las pantallas de sus televisiones. Porque, si no es así, la auténtica tragedia contra la ciudadanía se habrá consumado.

*Publicado en eldiario.es

Apuntes sobre el No de Grecia

grecia.merkel

La foto la ha difundido unos de los jefes de la Agencia Reuters. Angela Merkel estaría entrando de esta guisa a la Cancillería alemana en la mañana de este lunes.

El humoristas Omar lo veía con esta rotundidad.

omar.merkel.rajoy

La campaña de coacción a los griegos para que aceptaran las condiciones leoninas de Bruselas, sus organismos múltiples y el FMI no tiene precedentes. Las televisiones privadas griegas estuvieron 24 horas diarias apoyando el Sí, sin dar cabida a ningún partidario del No. Periodistas en Atenas llegaron a contar la oferta de una telefónica que daba minutos gratis para el móvil por un sí acreditado. Y sin embargo los griegos perdieron el miedo y dieron un NO atronador.  A veces es que el hartazgo y la rabia se disparan. Para los que  no sepan inglés es lo mismo que dijo la diputada del PP Andrea Fabra a los parados recortados.

grecia.fuckyou

El presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, se quedó atónito al ver un resultado tan abultado a favor del NO. Terminan por creerse sus propios deseos.

Grecia.Referendum.Dijsselbloem

Ni Syriza esperaba tanto. Pero se arriesgaron porque algo que hay que hacer cuando el abuso llega a límites desproporcionados. Y es esto lo que se dilucidaba.

oxi.nai

Otros tienen una actitud muy diferente con el poder.  Suele irles muy bien personalmente, saltan de cargo en cargo. Con unos sueldos estupendos.

deguindos.lagarde

Yanis Varoufakis en cambio no parece tener apego al puesto, le importa más el fin a conseguir. Esta mañana nos ha invitado a desayunar con su dimisión. Para facilitar la negociación con los acreedores, ha dicho. Llevará con orgullo su odio, deja como declaración impactante. Porque sí es cierto que no le podían ver. Y se ha apartado. Él mismo ha explicado las razones en su blog.  Argumenta esto sobre todo:

En la izquierda sabemos cómo actuar de forma colectiva sin importar los privilegios del cargo. Apoyaré totalmente al primer ministro Tsipras, al nuevo ministro de Finanzas y a nuestro Gobierno.

El esfuerzo sobrehumano de honrar al valiente pueblo de Grecia y al famoso ‘oxi’ que han trasladado a los demócratas de todo el mundo acaba de comenzar”.

Anoche salió en camiseta a comentar el resultado del referéndum para delicia de los sin corbata. Y hoy se ha ido. En moto. Libre. Le echaremos de menos.

varoufakis.dimite

Aquí siguen empleándose a fondo para que no sé  extienda la epidemia… de democracia. Contaba estos días Ana Cañil  cómo la desigualdad ha venido marchando al galope en Grecia, ahogando toda posible recuperación por esta senda. Esto va a cargo de quienes se venden por un plato de angulas o de lentejas para difundir tanta mentira y para hurtar tanta información.

Así venían hoy los periódicos españoles. Todos los destacados diciendo que los griegos rechazaban Europa, cuando lo que rechazan es la austeridad que les ha ahogado. Y este par de ejemplos extremos. Y habituales.

abc.grecia.referendum

razon.grecia.referendum

Los políticos declaraban sus cosas arrimando el ascua a su sardina.  Hasta Albert Rivera, la gran esperanza de la derecha que se esbafa por momentos, se ha subido al carro con un gran zasca de Pablo Echenique, el lídere de Podemos en Aragón.

rivera.echenique

Mucho por andar, se lo pondrán difícil a los griegos. Hablamos de religión. El neoliberalismo lo es. Exige creer en lo que no se ve, porque lo que se ve son los estragos de la austeridad y el beneficio de los elegidos.  Para eso sí funciona.

La UE ha quedado con sus vergüenzas al aire.  La democracia muy mal parada en el conjunto de Europa y renacida en su lugar de origen: Grecia.  Amplío este punto en eldiario.es. Lo publicaré también aquí. Porque tenemos un problema y se llama Europa, con más precisión: el mando actual de Europa y su diseño de lo que es este club.

fontdevila.malentendido.grecia

La libertad es algo que un día te llega

Lo dice una voz sugerente y candorosa, tipo sombra de Grey, en un anuncio de Loterías y Apuestas del Estado. Y vuela la imaginación paladeando esa grandiosa palabra, libertad, que da sentido al ser humano. Pero enseguida un hombre, con tono prepotente, casi fanfarrón, aclara: “No tenemos sueños baratos”. Y ahí sí lo entendemos todo: la libertad y los sueños –para el PP, que gestiona esa empresa, aún con mayoría pública– son el dinero.

Forma parte de un concepto de la vida basado en la riqueza material que prende en numerosas capas de una sociedad sin valores. El dios calvinista ya situó, recién nacido, al dinero entre las virtudes que llevan al cielo, parece que ahora, en la práctica, también el católico. El que abraza ese poder híbrido, ultraliberal, intervenciionista y extremadamente conservador, que nos atenaza. El que lleva todo el día la libertad en la boca y fulmina a quienes la utilizan.

Es cierto que hay pocas cosas más terribles que carecer de los medios para acceder a las necesidades básicas.  Y que, con estas políticas, cada vez más personas caen en esa bolsa de impotencia. El dinero ayuda al bienestar pero es preciso algo más que dinero para lograrlo. Lo más grave es situarlo como eje y razón de la existencia.

Los sueños “no baratos” de la lotería española pueden llevarte a desayunar en Miami y cenar en las islas Seychelles ¿Y?… Hay una coincidencia plena en que ese placer es efímero, siempre pide más creando insatisfacción y continuas búsquedas.  No resuelve todo lo esperado. Más allá del manido “los ricos también lloran”… Como cada hijo de vecino. Y de que sosiegue más, probablemente, llorar en un hotel de 5 estrellas frente al mar que apeado a palos de tu casa por un desahucio. Algo, esto último, que un Estado social como decía la Constitución es España debería evitar.

La gran falacia es que el dinero da la libertad. Porque exige atesorarlo, mantenerlo y aumentarlo. Y en progresión sin fin. Y ata lo indecible si se prioriza extirpando cualquier escrúpulo. Y cercena. Y traiciona. Y envilece hasta la náusea. Hasta masacrar cualquier último atisbo de decencia, solidaridad o valor humano. Hasta pisotear pueblos enteros y quitarles la comida por poder ir tres veces al día a las Seychelles si tomamos ese ejemplo. O estirarse más la ajada piel del rostro y ejercer un poder sucio y omnímodo.  Hasta llegar a vender por un plato de lentejas –que puede derramarse en el próximo ERE– la vida de millones de personas. Algunos se venden muy barato, eso es cierto.

La ejecución de Grecia como paradigma. Todas las caretas han caído. El triunvirato neoliberal –UE, BCE y FMI– impone su ideología a países soberanos. No es economía, es política. La libertad solo es de mercado, de lucro. Cobrar impuestos a los que nunca los pagaron y a las grandes fortunas, no. Hay que seguir exprimiendo a los ciudadanos. Quitándoles hasta el derecho a la negociación laboral –dato nada  anecdótico– para escenificar que han convertido a los ciudadanos en rehenes del rescate a los bancos. Bochornosa actitud de un Draghi que aprisiona en Grecia a quienes cargaron con el muerto de la quiebra que su anterior empresa ayudó a crear al falsear sus cifras. O de la Angela Merkel inflexible, cuando a su propio país se le condonó buena parte de la deuda, tras haber desencadenado y perdido una cruenta guerra mundial. La de Lagarde, que preside un organismo creado para el fin contrario del que ejecuta. O la de un club, la UE, que asume tanta trampa. La de editoriales, portadas, titulares y contenidos que produce intensa vergüenza ajena leer.

Y todo por qué el Gobierno de Syriza ha enarbolado precisamente la libertad que queda cuando duros poderes te acorralan. Si convocar un referéndum para que las víctimas decidan sobre los nuevos recortes, organiza tal cisma es que algo muy grave falla en la Unión Europea y en la propia civilización occidental. “La libertad es algo que un día te llega”… Cuando es más lo que tienes que perder. Cuando la dignidad emerge del barro en el que te aprisionan.

La libertad es no tener miedo. Superarlo con valentía. Y muchos ejecutores temen hasta a su sombra. A sus traiciones y traicionados. Su sueño es un mal saldo. En cambio, hemos visto perder seguridades por dignidad, múltiples y en todas partes. Desde esa Grecia que se enfrenta en su pequeñez y por supervivencia al monstruo que nos ha crecido en las entrañas, a los héroes cotidianos. En este diario hay más de uno de esos, publicando. Viñetas, por ejemplo. Esos sueños, como la verdad, la justicia o la equidad, no son carostampoco, andan en otra dimensión que abaratadas mentes no alcanzan ni a entender. Y no es imposible lograrlos.

Una nueva tendencia se abre paso y con gran predicamento mediático: la felicidad es conformarse con lo que se tiene, tragar, aguantar. Aunque implique aceptar chantajes. Sin aspirar a objetivos caros. A lo sumo, a soñar con que “La libertad es algo que un día te llega”… Si compras lotería y sale tu número entre  unos cuantos miles más. “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”, definía la OMS. Nuestra sociedad refleja numerosos síntomas patológicos.

Parece haber una felicidad íntima e intransferible que depende sobre todo de la propia actitud ante la vida. De la coherencia con uno mismo. Y otra externa a la que influye el entorno.  Filósofos, sociólogos, psiquiatras y psicólogos concluyen que se tiende a ser más feliz en los países con mayor calidad de vida –aunque no sea regla fija–. Y que son esenciales la democracia, la equidad, la libertad y la capacidad efectiva de elegir. La libertad siempre como elemento básico.

La libertad. Como factor de felicidad. De dignidad. No hay dinero para comprarla, no llegan a ella los sueños caros de la lotería, de lo que compra el dinero, de los que precisan humillar a los otros, de la miserable vacuidad. “La libertad, dice el anuncio, es algo que un día te llega”. Y, despistados en el sueño irrisorio, otro te la quitan, la auténtica. No hay que irse muy lejos. Un gobierno similar, en ideología y corrupción, a los que hundieron Grecia se dispone a tapar bocas. En horas entran en vigor en España las ominosas #leyesmordaza del PP, sus códigos para acallar las protestas ante intolerables conductas y acciones políticas.

Que se apañe cada uno con lo que ha contribuido a forjar o no ha sabido ni querido defender. Con lo que merece y condena a los demás. La libertad da alas hasta entre barrotes y permite irse a volar por encima de la basura irrespirable. Adonde no anidan los sueños mezquinos.

“Y con el paso de las primaveras

la vida tendrá que desnudarme

de túnicas inútiles para el camino

que lleva hacia la esencia

donde sólo es necesario un deseo

de amor, un pueblo y una barca.”

Lluis LLach, Alè, Aliento, 1986

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 907 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: