Qué diría hoy Saramago

 

¿Qué diría José Saramago de lo que nos está tocando vivir? Cabe preguntárselo ahora que nos van faltando referentes y el silencio se adueña de muchos que podrían hablar. Hace poco más de dos años y medio que nos falta y su figura crece –si cabe- en su obra viva, pero si quieren realmente sentir a Saramago, premio Nobel de Literatura, escritor, político, hombre, idea, nada como visitarle en la Fundación que lleva su nombre en Lisboa.

 Árbol y Casa dos Bicos, Lisboa. / Rosa María Artal

Árbol y Casa dos Bicos, Lisboa. / Rosa María Artal

Las cenizas de José Saramago están enterradas en plena calle, a la puerta de Casa dos Bicos donde, desde unos pocos meses, funciona la Fundación en su memoria. Bajo un olivo centenario traído de Azinhaga, su aldea natal. Y con tierra de Lanzarote, la isla canaria donde vivió porque vientos de incomprensión por su obra le habían alejado de Portugal.  En particular por El Evangelio según Jesucristo (1991). Una frase de Memorial del Convento fija en el suelo un lema simbólico: “No subió a las estrellas porque pertenecía a la tierra”. Y ahí está. Con todo aquél que se acerque.

La viuda de José Saramago, Pilar del Río. / Rosa María Artal

2. Pilar del Río, Presidenta de la Fundación José Saramago. / Rosa María Artal

Pilar del Río, su viuda, desciende acogedora por las escaleras de la Casa dos Bicos, donde subir es leer palabras del escritor. Mujer de fuerza y determinación envidiables, preside la Fundación y, sobre todo, la cuida y la mima. Acude de guía espontánea para los visitantes, entre reunión y reunión para mantener un proyecto que no cuenta con ayudas públicas, salvo el edificio cedido por el Ayuntamiento. Y es tal su dedicación que puede coger una bayeta para limpiar unas motas de polvo en el escritorio de Vasco Gonçalves, general de abril, Presidente de la República, companheiro do povo, que también está ahí con todas sus cosas. Junto al auditorio y la biblioteca.

Pilar del Río, en el escritorio de Vasco Gonçalves. / Rosa María Artal

Pilar del Río, en el escritorio de Vasco Gonçalves. / Rosa María Artal

La inmersión en Saramago permite pasear por sus libros, sus manuscritos, entrevistas, fotos, o el mágico momento de la entrega del Nobel, otorgado por “volver comprensible una realidad huidiza, con parábolas sostenidas por la imaginación, la compasión y la ironía”. Cuando José recordó: “El hombre más sabio que he conocido en toda mi vida no sabía leer ni escribir”, su abuelo… descalzo. Una vida dura que se inicia en el seno de una familia campesina sin tierras y sin estudios. Como tantos otros portugueses y españoles, Saramago no pudo ni finalizar el colegio por falta de medios. Recuerdo que a mi inteligente padre también le ocurrió. A mi madre, como mujer, tanto o más. Pero el coraje, a veces, ayuda a remontar. Desde el colegio su ideario se labra en tres valores: responsabilidad, esfuerzo, trabajo. Minuciosidad también, la misma de Pilar, la que se observa en los detallados diarios del escritor.

 Diarios de José Saramago. / Rosa María Artal

Diarios de José Saramago. / Rosa María Artal

Ensayo sobre la ceguera, Ensayo sobre la lucidez, La balsa de piedra, La caverna, El hombre duplicado, El viaje del elefante, Memorial del convento, Historia del cerco de Lisboa (donde a través de la ciudad se encuentran Pilar y José), Caín, la última y todo lo que se quiera. Las ideas magníficas, con frases brillantes y rotundas, que, como él decía, están escritas “para desasosegar”. Y también para iluminar y elevar. Toda la obra, analizada, detallada, con los manuscritos originales. Como éste de una más de sus obras míticas: El año de la muerte de Ricardo Reis hablando de otro gigante: Pessoa.

Manuscrito de "El año de la muerte de Ricardo Reis". / Rosa María Artal

Manuscrito de “El año de la muerte de Ricardo Reis”. / Rosa María Artal

¿Qué diría hoy Saramago? Lo dijo ya en toda su obra y declaraciones. Plenamente vigentes, anticipatorias. “Creo que nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos, ciegos que ven, ciegos que, viendo, no ven”. “Vivimos una crisis moral”. O, apelando a la lucidez, que las soluciones partirán de la sociedad, nadie nos salvará de otro modo. Y los caminos, tomados sabiendo que “El pensamiento correcto es un veneno social”.

Periódicos. / Rosa María Artal

Periódicos. / Rosa María Artal

Zambullirse de nuevo en José Saramago vuelve a ser un revulsivo de conciencias, pero también aporta el sosiego de asistir a una obra plena y culminada. Pilar, la mujer casi alada en felicidad que acompañó al Nobel en Estocolmo, sigue ahí, a pie de tierra, cultivando una labor única. Seguramente en la misma paz. “Nuestra única defensa contra la muerte es el amor” dijo un día de 2005 Samarago. Pude comprobar cómo esa frase cierta se engrandece en la Casa dos Bicos, en toda Lisboa.

Grafiti. / Rosa María Artal

Graffiti con José y Pilar. / Rosa María Artal

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8 comentarios

  1. “Vivimos una crisis moral” “El pensamiento correcto es un veneno social” (JS vía RMA)
    Claro y contundente. ¡Cómo se hecha en falta el aporte vital de este referente! – Pero no creo equivocarme mucho si me atrevo a interpretarlo, porque creo que Saramago nos diría hoy que “ya está bien, no podemos seguir así ni un minuto más. Tenemos que encontrar éso que nos falta para provocar un cambio, un cambio urgente y radical, pero no improvisado, y que surga del cambio de la contracultura que hoy nos domina. ¿Cómo hacerlo, radical y urgente pero no improvisado y a través de un cambio cultural? Aprovechando los activos que sí hay, y de calidad, y ponernos a ello en cada espacio, en cada resquicio, en cada letra, en cada gesto, en cada idea, en cada pequeño o gran compromiso, para multiplicar cuanto antes el efecto de la nueva cultura”

    Pido disculpas por mi atrevimiento para interpretarlo, pero es más o menos lo que pienso que hoy nos diría Saramago, esta referencia que siempre está vigente.

    Un abrazo

  2. francisco gomez

     /  28 enero 2013

    Creo que diría lo que dijo siempre, estamos ante una ofensiva de la extrema derecha y sus secuaces y la política neoliberal se demuestra una vez mas que ya no es posible en el siglo XXI pues genera pobreza y más desigualdades recuerdo y su ejemplo de compromiso son hoy muy vigentes y la labor de Pilar es encomiable y digna de alabar.
    P.D. Hay algo que me parece muy perjudicial para los que menos tienen y se sienten progresistas, los sectarios y los que creen que solo ellos tienen la razón y son los puros y únicos de izquierdas en este país.
    Saludos Paco

  3. ¡Qué habilidad la de Rosa para introducirnos en el mundo de Saramago y vivir su conciencia a través de Pilar del Río!
    Ciertamente sigue ahí, vivo y presente y contestatario ante esta inhumana realidad que amenaza no solo con destruirnos, sino con acabar con todos los valores de dignidad, sinceridad, honradez y solidaridad. Saramago, su vida, su obra, es una invitación, una llamada a la valentía para no sucumbir ante la crueldad de robar al pobre para enriquecer a los bancos.
    Una vida de superación, de esfuerzo, para llegar a descubrir la verdad y propagarla a los cuatro vientos, aún a costa de tener que abandonar su tierra y la de sus antepasados por la dictadura de los poderes, no puede jamás dejar de ser un ejemplo donde mirarnos y obtener la fortaleza necesaria para seguir luchando contra la inquisición actual.
    Gracias, Rosa, por este testimonio tan hermoso.
    Saludos a los seguidores de esta exquisita bitácora.

  4. soutelo

     /  28 enero 2013

    Hola ,Rosa y amigos contertulios:
    !Como me gustan “tus cambios de ritmo en “tu comparecencia” diaria ante tus lectores del Blog!A parte de escribir muy bien,de transmitir muy bien la realidad,demuestras con esos cambios de ritmo el progresismo social y de izquierdas que existe en tu interior.,tocas la realidad y la utopia.
    Saramago, como tu muy bien escribes en el articulo,ya se anticipó a esta realidad negra en la que dia a dia nos vamos hundiendo más A partir de la observación de hombre de la calle ,en toda su obra fue describiendo la paralisis de la sociedad y las carecteristicas ” de la maquina” que lo hacia posible.Lo fué anticipando e intentandonos prevenir_que fueramos conscientes,que pensasemos,que tomasemos conciencia-.,pero bueno,nos tienen que ocurrir las cosas para poder reaccionar…..aún asi,aun asi,..no sé..
    Unha aperta moi agarimosa

    http://intentadolo.blogspot.com.es/2013/01/confusion-de-eso-se-trata.html

  5. Patricio. A mi Saramago , al escucharle, me transmitía serenidad y tranquilidad..
    Un hombre sencillo y sabio.

  6. Realmente Rosa María, nos quedamos sin referentes, unos porque ya no están, otros porque hacen como que no están, Saramago era fuerza, su lectura despertaba e invitaba a pensar y por tanto a existir sin cerrar los ojos. Os dejo dos poemas que a mí también me hacen pensar:

    “…¿Por qué habéis dicho todos
    que en España hay dos bandos,
    si aquí no hay más que polvo?
    En España no hay dos bandos,
    en esta tierra no hay bandos,
    en esta tierra maldita no hay bandos.
    No hay más que una lucha amarilla
    que ha afilado el rencor.
    Un hacha que cae siempre,
    siempre,
    siempre,
    implacable y sin descanso
    sobre cualquier humilde ligazón:
    sobre dos plegarias que se funden,
    sobre dos herramientas que se enlazan,
    sobre dos manos que se estrechan.
    La consigna es el corte,
    el corte,
    el corte,
    el corte hasta llegar al polvo,
    hasta llegar al átomo…” LEÓN FELIPE.

    “…No lo recuerdas. No es preciso.
    No quienes fuimos: quienes somos,
    graves y dóciles y humildes,
    mucho peso sobre los hombros,
    mucha amargura que trasciende
    de nuestros gritos dolorosos.
    Días de ayer, nos modelasteis
    crudamente y a vuestro modo.
    Días de ayer, ¡Dios os perdone
    lo que habéis hecho de nosotros!.” JOSÉ HIERRO.

  7. Trancos

     /  28 enero 2013

    Seguramente diría que “la balsa de piedra hace aguas. Y que lo de la ceguera ya lo bordamos: podemos pasar del ensayo al estreno.
    No estaría mal que la península se desgajara de esta Europa, cada día más fenicia y menos griega, más mercader y menos filósofa. Pienso en Aspasia o en Hipatia y luego me viene a las mientes La Merkel y me dan ganas de vomitar.

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