¿Podemos seguir confiando en los economistas y en las versiones oficiales?

Varias preocupantes noticias económicas confluyen hoy. La producción industrial española ha bajado alrededor de un 17% en un año –según cabe deducir de las confusas redacciones que he leído de las cuales la más comprensible parece ser ésta-. Lleva 15 meses descendiendo y en Julio, último mes computado, ha acentuado esa caída. Los sectores más afectados: productos informáticos, electrónicos y ópticos, con una caída del 41,3%, y la confección de prendas de vestir (-35,8%). Es decir, lo que se produce fuera a precios altamente competitivos, debido a la explotación del mercado laboral chino y otros países emergentes.

Al mismo tiempo conocemos que España ha caído cuatro puestos entre los países más competitivos del mundo, situándose en el puesto número 33, de 133, según el informe del Foro Económico Mundial. Atención a quienes encabezan la lista: Suiza, EEUU, Singapur, Suecia, Finlandia, Dinamarca, Alemania, Japón, Canadá y Holanda. Países estables, bien organizados, predominan los equilibrados y justos en el aspecto social, no está Francia. A España le adelanta la República Checa, y sobrepasa a Portugal, Polonia e Italia. Avanzan en tiempo record algunos países del Este de Europa e Italia corrobora su declive.

El mayor problema que observa en España el Fondo Económico Mundial es el “altamente inflexible mercado laboral”, que sitúa en el puesto 122 del mundo y al que acusan de “desanimar la creación de empleo, un asunto de particular preocupación dado el reciente incremento del desempleo hasta el 19 por ciento, el mayor de la zona euro”.

El informe también incluye una encuesta entre inversores y agentes económicos acerca de los mayores inconvenientes de hacer negocios en España: el acceso a la financiación (más del 25 por ciento de las respuestas), las restricciones de la legislación laboral (19 por ciento), la burocracia oficial ineficaz (14 por ciento) y la carga impositiva (8 por ciento) -¿la carga impositiva tributando un 1% a través de las SICAV?-.

Basada nuestra economía durante las últimas décadas en el turismo y la construcción, en la espectacular creación de empleo de la legislatura pasada, sólo el 5% fueron puestos de trabajo en la industria. Algunas empresas españolas triunfan fuera –Zara, Telefónica, los Bancos y los Clubes deportivos-, grandes productores de riqueza para el país, como se ve. Pero, además, apenas hay un centenar reconocidas internacionalmente, nuestras estrellas económicas representan un 2% de las marcas mundiales. Sólo hay tres entre las 100 grandes compañías mundiales. La primera en aparecer en la lista Forbes, es el Banco de Santander, que figura en el puesto número 58. Telefónica está en el 76 y Repsol YPF, en el 92 (estas dos últimas, empresas públicas hasta su privatización).

 “Una liturgia y un credo que nos llevan a la ruina”, titula hoy el editorial de El Mundo, resumiendo la posición conservadora. “En un corto espacio de tiempo el mundo ha descubierto dos cosas. Primero, que es más frágil y vulnerable de lo que creía. En segundo lugar, que también es más pobre de lo que pensaba”, escribía ayer en El País Oscar Fanjul. La defensa del fracasado modelo reinante no cesa. Los medios informativos, en manos de fervorosos del libre mercado, no nos van a contar otra cosa. El mundo siempre ha sido pobre -y lo es más aún ahora- para millones de personas que asume sin empacho el podrido sistema. Y a la ruina, compañeros de El Mundo, nos llevó el capitalismo. Y también avanzará en su desatino. Consideran problema sustancial el “inflexible mercado laboral”. Según datos del mes de Agosto, el número de mileuristas españoles ha aumentado vertiginosamente, ya son el 63% de la población trabajadora. A quienes, desde luego, se puede despedir sin cortapisas. Ahora bien, hay que pagarlo. Ése es el único problema, el enorme escollo.

La riqueza del capitalismo voraz nunca revirtió en la mayoría de los españoles. ¿Estarían dispuestos los empleadores a doblarnos el sueldo –para situarse en la media europea- a cambio de despedir sin apenas costo? No, aquí estamos sólo a las maduras. Los españoles -junto a portugueses, griegos y ex soviéticos-, somos los chinos de Europa.

Economía sumergida, evasión fiscal, lastran el problema. Una burbuja inmobiliaria ya explotada y en la cara de la sociedad, y otra –la del turismo- muy en precario porque, como todo inculto nuevo rico, no se pensó en el futuro y también está dejando de ser competitivo: cemento en las playas, altos precios y poca profesionalidad y amabilidad, según citan los que ya no vienen.

Nada se consigue mirando atrás y lamentándose, lo que hay que afrontar es el presente tal como está y sus problemas. El Banco Central Europeo aconseja a España reducir gastos en lugar de subir impuestos. Los sesudos economistas nos han llevado a la ruina. Lo sensato, piensa un mortal cualquiera, es actuar en ambos sentidos. Que el número de funcionarios de la ineficaz administración española –estatatal, autonómica, provincial y local- ha aumentado en más de cien mil personas y representan ya casi el 20% de la población activa, es un auténtico desatino. Pero el desequilibrado sistema impositivo español, una injusticia.

No es tarea fácil arreglar este desastre. En mi opinión, es una cuestión de Estado, pero el Estado, la sociedad, no es la principal preocupación de los conservadores. Tendremos que ser nosotros mismos quienes velemos por nuestros intereses. Una sociedad madura afronta sus problemas y asume sus responsabilidades.

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2 comentarios

  1. Artal, soy fan tuyo. ¿Qué posibilidades hay de conocerte en Madrid?

  2. Soto

     /  8 septiembre 2009

    Hola Rosa Maria y amigos Bloqueros:
    No,no se va aprender de “la desatrosa lección del Capitalismo”.Está muy arreigada en todos los estamentos de la sociedad.Si tuvieramos verdaderamente un pequeño repunte ecónomico,nadie (creo yo) se acordaria de lo que pasó y el ciudadano otra vez a vivir como” un rico…hipoteca”.estamos completamente vacios de mollera de la buena,por una parte el “fino especulador” que lo lleva incrustado “por todo el alma” y por otra el paisano que es carne de cañón de aquellos con tal que se deen facilidades en los bancos y se vuelva temporalmente y ficticiamente a la normalidad.
    Con respecto a los informes de la mayoria de los economistas ¿como voy creer en ellos si forman parte del sistema capitalista.?..¿Los l”liberales especuladores que yo sepa piensan en lo que piensan :en el dinero rapido y a mansalva.
    Apertas agarimosas

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